Hola! Aquí les traigo un nuevo cap, en este Bella nos cuenta su historia! Muchas gracias por los reviews. Por favor dejen review: comentarios, crítica constructiva, sugerencia, idea.

Disclaimer:Los personajes no me pertenecen, son de Stephenie Meyer. La historia es mía.


La verdad

Bella POV

Edward se me quedó mirando, esperando que continuara y así hice.

- Nací en Nueva Orleans en 1901, me crié con mis padres, que pertenecían a la burguesía capitalista de aquel entonces, imagínate. Tuve todo lo que quise y nunca me faltó de nada. Me gustaba pasarme las tardes de la semana paseando y comprando en las mejores boutiques de la ciudad, que eran abundantes, con mi amiga Erika. Pero los fines de semana me dedicaba mis dos pasiones- terminé.

Y cuáles son?- preguntó con tono de atención.

Bueno, me encanta pintar y tocar el piano- dije.

En serio, pues tenemos algo en común- dijo con un tono muy cariñoso Edward.

Y eso?- pregunté.

Bueno, no es por presumir, pero también toco el piano desde que tenía unos cinco años- dijo Edward.

Vaya, me alegro de que tengamos cosas en común- dijo alegre, si fuera humana me habría sonrojado.

Por favor, prosigue- me dijo.

Bueno, mi vida era maravillosa, vivía en una nube hasta que enfermé- dicho esto las fracciones de Edward se tornaron duras y sus ojos me miraban con tristeza.- Tuve una bronquitis grave, no podía casi respirar y hablar, empeoraba por momentos. En aquella época era una enfermedad terrible y no había muchas esperanzas. Mis padres y mi amiga estaban ahí para cuidarme. Pero una noche, mi última noche alguien entró en mi habitación, era el médico que me trataba- un nudo comenzó a formarse en mi garganta, nunca le había contado esto a nadie y estaba asustada. Edward lo notó en mi expresión y me dijo:

Tranquila- susurró con voz conciliadora, tranquila y como siempre aterciopelada.

Gracias, nunca se lo había contado a nadie- dije.

Quieres que te traiga algo?- preguntó amablemente.

Con que tú estés aquí es suficiente- dije y luego me di cuenta de lo que había dicho, pero bueno por lo menos era verdad.

Entonces me quedaré- dijo mirándome a los ojos, su expresión era de ternura y cariño.

Gracias- me calmé, respiré hondo y continué hablando- El médico entró en mi habitación y cogió mi caso que estaba en el borde de la cama, su expresión era triste. Después comprobó mis constantes vitales y me pidió que respirara poco a poco. Yo casi no podía, me costaba muchísimo. Respiraba solo lo necesario. Me estaba yendo. Mi familia se había ido hacía escasas horas. El médico me miraba de forma extraña, la verdad no sabría describir la expresión. Se acercó a mi y me mordió.- en ese momento Edward se sobresaltó- En aquel momento me quedé paralizada, pues no sabía como actuar ante tal situación. Intenté moverme, escapar pero mis músculos estaban muy entumecidos por tan poca actividad y no pude moverme. Un dolor insoportable, como si me quemaran viva, me invadió. Se me nubló la vista. Comencé a gritar. En ese momento el doctor abrió la ventana, me cogió como si de una pluma me tratase yo y saltó por la ventana. Me llevó a una casa, allí pasé tres días. Creo que fueron tres, aunque no puedo decirlo con toda seguridad, el dolor era lo único que me importaba. Pasados esos tres días desperté. Pero no era la misma, para nada. No tenía ningún dolor y podía caminar a la perfección. El médico me explicó que era un vampiro. Al principio pensé que estaba loco, quien se creería esa estupidez. Pero cuando comprobé que corría más que un coche y podía partir uno a la mitad le creí. Poco después descubrí mi don, cuando no quise ver mis ojos de ese carmesí. Así que cuando quise se tornaron de verde y luego azules. Mi pelo también cambió de color, a mi gusto claro, primero rubio y luego me quedé con un naranja rojizo. Lo cual me gustó. Luego aprendí a cazar y le cogí el truco. Después descubrí que habían fingido mi muerte y se lo habían dicho a mi familia- en ese momento me vi incapaz de continuar. Me llevé las manos a la cara y empecé a sollozar.

Tranquila- articuló Edward y me arropó con sus brazos.

Les vi, sabes?- dije con tristeza mientras sollozaba- Cuando les comunicaron la noticia, a los tres. Vi a mi madre desmayarse, a Erika gritar de dolor y a mi padre abofetear al médico con incredulidad. Más tarde mis padres enfermaron y fallecieron, eran muy jóvenes. De Erika sólo supe que se mudó, empeoró en el colegio y ya no tenía amigos, al final no pudo soportarlo y se mudó. Todo por mi culpa, todos arruinaron su vida por mi culpa.

No, tu no tuviste la culpa- dijo Edward mientras me abrazaba, era reconfortante, me escuchaba y me ayudaba.

Un día exploté, le grité de todo, me fui y prometí no volver más. Corrí, corrí y corrí hasta que tuve que parar. Me odiaba a mi misma y me odio. No soy más que un monstruo- Edward se quedó perplejo- Nunca hablé con nadie, solo iba de ciudad en ciudad buscando el doctor, resulta curioso que no sabía como se llamaba. Hay algo que nunca me gustó, el doctor se fue de la ciudad justo un día después de que yo me rebelara..- al contar esta parte mi tono de voz volvió a ser el normal- Gracias a mi don me colé en las oficinas del gobierno y conseguí sus datos y los de su familia. En ese momento estaba en Michigan. Luego vine aquí- en ese momento Edward se puso de pie, estaba alterado y hasta furioso, parecía que fuese a estallar.

Entonces…- dijo esperando que completara la frase.

Si, el doctor, el vampiro que me convirtió es Carlisle, Carlisle Cullen.

No- susurró Edward.

Vine aquí para buscarle- confesé.

Que quieres de él?- preguntó.

Respuestas, muchas. Seguramente un por qué y una gran explicación. Y también como quiere que todos los días pueda seguir adelante sin quedarme en una esquina y repetir constantemente monstruo, dime crees que hay una respuesta para eso?- dije con dificultad.

Bella- susurró y me abrazó fuertemente- Espero que de veras que si, pero eso no lo puedes preguntar a los demás, eso está en ti. Perdona, Bella pero tengo que irme. Te lo compensaré. Si necesitas algo, cualquier cosa llámame y no tardaré en volver, de ñana te llevo al instituto?- dijo como si en verdad tuviese solo diecisiete años.

Vale, a las siete y media?

A las siete y media estaré aquí- dijo.

Perfecto.

Nos despedimos con un abrazo y Edward me susurra al oído:

Se fuerte Bella- con cariño. Después se va. Su figura se pierde entre la oscuridad de los árboles.

Edward POV

Aún no podía creer lo que Carlisle le había hecho a la vida de Bella. Siempre le había tenido como un modelo a seguir, hasta hoy.

Corría furioso por el bosque. Nunca había corrido tan rápido. En ese momento recordé como me había despedido de Bella, no había sido nada cortés, pero había sido mejor que quedarme tan enfadado como estaba, si seguía más tiempo ahí, explotaría. Y a Bella ya le llegaban sus penas.

En cuanto llegué a casa en la puerta estaba Alice. La miré y entré en casa.

Estaba demasiado alterado, ya hablaría con Carlisle en otro momento y tendría que hablar con Bella antes.

Me fui al cuarto del piano, a seguir componiendo. Pues es lo único que me relaja. Sigo componiendo una nana, ahora se torna más triste y oscura. Más real.

Seguí tocando toda la noche hasta que amaneció. Salí de esa habitación y me dirigí al comedor, allí estaban todos menos Esme y Carlisle.

Buenos días- dije en señal de saludo.

Creo que hablo por todos cuando digo que nos debes una explicación hermanito- dijo Rosalie sorprendiéndome.

Es verdad, que pasa tienes quince años y sales de noche- dijo Emmett, ya estaba tardando en hablar.

De modo que les conté todo lo que Bella me había dicho.

No puede ser- articuló con dificultad Alice.

Por eso se mostraba recelosa cuando la invitamos a venir a casa- dijo Rose.

Pobre Bella- dijo Jasper, quien se mostraba triste y nos entristecía a los demás.

Por eso está aquí- dijo Emmett serio.

Si, pero no le diréis nada a Carlisle, es Bella quien debe hablar con él. Y a Bella…- dijo dejando la frase inconclusa.

Será como si nada hubiese pasado- dijo Emmett sorprendentemente maduro.

Después me despedí y fui en coche hasta la casa de Bella.

Bella POV

Después de que Edward se marchara me acurruqué en el sofá. Estaba tranquila, por fin le había contado la verdad sobre mí a alguien. Era como si una gran losa de piedra que siempre llevaba a mis espaldas se hubiera desprendido de mi. Ahora podía vivir feliz y en paz.

La noche fue tranquila. Me quedé en el sofá. Seguí releyendo "Cumbres Borrascosas" y cuando me di cuenta ya eran las siete. Me vestí y cogí mi mochila. En cuanto abrí la puerta un flamante volvo plateado estaba parado frente a mi casa. De la puerta del conductor salió Edward.

Buenas días!- dijo flamantemente, abrió la puerta del copiloto y hizo una señal para que subiera.

Buenos días!- saludé- Gracias- dije mientras subía al coche.

Que tal?- preguntó.

Bien y tu?- pregunté

Perfectamente- dijo.

Eres muy puntual- puntualicé.

Como un reloj- dijo.

Me alegro, no me gusta la impuntualidad, la detesto- dije.

Y eso?

Bueno, cuando era pequeña daba recitales de piano en mi casa, mi madre invitaba a todas sus amigas y mi padre a todos sus empleados, te he contado que mi padre era el dueño de un banco muy importante por aquel entonces, fue el primero en instalar una caja fuerte de seguridad. Bueno que si el recital estaba programado para las cinco de la tarde hasta las siete no habían llegado todos los invitados. Los banqueros estaban ocupados perfeccionando las pajaritas y corbatas de sus trajes y contando monedas, las amigas de mi madre seguramente estaría probándose millones de vestidos y al final se decidirían por el primero que se probaron. La única puntual era Erika, las dos tocábamos juntas.

Creo que a partir de hoy tengo un concepto de la puntualidad muy raro- dijo como si de una loca me tratase yo.

No seas ridículo y tonto- dijo y nos empezamos a reir. Sin darme casi cuenta el coche se paró. Habíamos llegado.

Ya hemos llegado- dijo.

Conduces muy bien- dije y se sintió alagado- Pero yo te ganaría sin ni siquiera despeinarme- dije.

De veras- dijo poniendo cara de de niño pequeño.

Pues claro que sí!- dijo y salimos del coche. Sin darme cuenta todos los Cullen estaban a nuestro lado.

Hola!- dijeron a coro

Hola a todos!- respondí con una amplia sonrisa en mi rostro.

En ese momento el timbre que anunciaba el inicio de la jornada escolar sonó. Nos despedimos y nos dirigimos a las aulas.


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Mordidas!

N.A. Aclaro por todos los reviews Jacob sí está imprimado de Bella, pero ella al no ser humana, ser vampiresa, no se imprima.