Gracias por leer, sin más que decir a leer.
Disclaimer: Power Rangers SPD no me pertenece solo utilizo sus personajes para darle vida a mis fantasías, la historia si es mía.
Espero que les guste es un poco corto, desde aquí empiezan las aventuras de estos dos….
CAPITULO 9
UN GRAVE DESCUIDO
No había querido quedarse en ningún hotel, debía regresar lo más pronto posible, así que monto a la mujer en el caballo y siguió, tenía suerte de que había luna llena así que le alumbraría el camino.
Intento hablar con ella, pero no respondía a ninguna pregunta que él le hacía, así que opto por no hablar ya que era igual que estarle hablando al caballo.
Como a las 8:00 de la noche se percató que la joven se estaba durmiendo así que opto por ir más despacio y ponerse a su lado por si se caía, pero al detener el caballo escucho el sonido de un galope que se escuchaba a lo lejos.
- Pero, que será eso – y se detuvo completamente y escucho que venían muy rápido como si estuvieran persiguiendo a alguien - rayos -. Y subió al caballo.
- Oye, que pasa – cuando subió lo hizo tan rápido que la joven se asustó.
- Valla, por fin hablas, siento despertarte pero creo que nos están persiguiendo así que no te sueltes – le explico rápidamente.
Ella se aferró a las riendas y el empezó a hacer que el caballo tomara velocidad.
No habían pasado ni 10 minutos cuando se vieron rodeados por cinco jinetes encapuchados, que empezaron a dispararle con flechas.
- Tengan cuidado idiotas... - dijo uno de los jinetes
- Rayos, pero que les pasa a estos tipos.
- Danos, a la mujer y te dejaremos vivir – dijo otro de los hombres.
- Ah, así que era eso, ya suponía yo que no lo estaban haciendo por diversión – dijo sarcásticamente.
El solo atino a hacer correr más al caballo.
- Esa es tu decisión entonces morirás.
- Oye, déjame, te van a matar, tu vida vale más que eso.
- Oh no yo pague 200 monedas de plata por ti para que otro venga a robarte, por supuesto que no, que se busquen la de ellos.
- Oh valla pero que noble caballero – dijo de mal humor por la respuesta que él le había dado.
Él miro su gesto pero no dijo nada.
- Mira entraremos al bosque, tal vez allí los perdamos.
- Si, como tú digas – dijo ella sin querer mirarlo
- No te sueltes
- Ahaha – ella solo atino a agarrarse de su cuello y él sonrió por dentro, podía sentir su olor, era embriagante la agarro fuerte contra si por la cintura, ella se estremeció al sentir su brazo alrededor de su espalda, hasta el momento nunca había estado tan cerca de un hombre y menos de uno que no conocía. Y él con el otro brazo agarro las riendas para comenzar a instar al caballo para que aumentara de velocidad.
- Rayos, pero que persistentes son – y siguió internándose más en el bosque.
Después de unos minutos de una frenesí carrera empezó a disminuir la velocidad.
- Que haces – pregunto ella alarmada y alejándose de él.
- Los enfrentare, si seguimos así podemos chocar con el tronco de algún árbol.
- Aja y de quien fue la idea de entrar aquí primeramente – dijo de forma sarcástica.
- Ok lo acepto fue mía, pero era la única forma que se me ocurrió para esquivar las flechas, ahora es mejor detenerme y enfrentarlos – dijo y siguió disminuyendo la velocidad.
- Pero son muchos – y se quitó el velo
Al fin podía verle su rostro, cuanto la había extrañado, desde el momento que la vio subir y vio el dije en forma de "ese" supo que era ella y en este preciso momento le entraron unas inmensas ganas de besarle, pero se reprendió mentalmente, en qué diablos estaba pensando y vio su ceño fruncido.
- Noto preocupación en su voz mi lady – le dijo para que su expresión cambiara.
- No seas ridículo, piensa en tu vida
- Estoy pensando en la de ambos – y se bajó del caballo
- Estás loco - y ella también bajo
- Mantente escondida tras los árboles, entendido
- Si, está bien – y cogió al caballo y se escondió – Si, está loco, valla en que manos he venido a caer – dijo para sí, pero al contrario de lo que creía no tenía miedo de estar allí con él, desde el momento en que la subió al caballo se había sentido tranquila; cuando estaban caminando no era que no quería hablarle si no que tenía hambre, frio y mucho sueño, así que había optado por no decir nada, cuando estaba así se mostraba de muy mal carácter como se lo había demostrado hace un rato, no le quito la mirada de encima cuando saco la espada de la funda y se quedó allí parado esperando que llegaran los jinetes.
Al cabo de unos segundo, aparecieron los 5 jinetes y en ese momento ella pudo darse cuenta de quién era, era el Lord Theodoro Roswell con otros 4 hombres.
- Oh miren al valiente caballero, lucharas solo con nosotros 5
Él no dijo nada y se puso en guardia, sería fácil había peleado contra alienígenas, monstruos y robot, como no iba a poder pelear con estos humanos.
Empezó la lucha, primero empezó combatiendo con uno, luego se le unió el otro y como veían que no podían con él se le abalanzaron los cuatro. Ella solo veía lo que sucedía y no podía creerlo él se manejaba tan bien con la espada.
- Bueno, que les pasa mantelo ya – grito Roswell
- Nooo – grito ella y al hacerlo Roswell se dio cuenta que ella estaba allí.
- Valla, pero si estabas allí – y la vio – valla, valla pero que es lo que ven mis ojos. – y empezó a cabalgar hacia ella ya que al no tener el velo pudo verle el rostro.
- Nooo – Sky no se había dado cuenta por estar luchando pero al escuchar a Roswell hablar así miro hacia donde estaba ella y la vio, reflejaba en su mirada miedo y a la vez angustia, se descuidó y uno de los hombres le rozo el brazo con la espada. – maldición.
- jajajaj – no te descuides.
Sky corrió hacia donde estaba ella, pero los hombres le interceptaron el camino.
- A dónde vas estas peleando con nosotros, Mi Lord se encargara de ella.
- Rayos – y la miro – corre, corre hacia el bosque – le grito.
Ella solo lo miro y le asintió con la cabeza y empezó a correr.
Roswell lo miro y le sonrió con malicia.
- jajajaj, crees que podrá salvarse de mí; acaben con él – se bajó del caballo y empezó a internarse en el bosque tras su presa.
- Nooo, Syd, rayos pero, lárguense – les grito a los hombres con quien estaba luchando.
Ellos solo se reían, así que una furia empezó a llenarlo por dentro y dejo de lado su espada y empezó a dar golpes a diestra y siniestra sin importarle nada mas solo quería ir por ella.
Ella corría y corría sin mirar atrás, podía escuchar el choque de las espadas a lo lejos, pero luego de un rato dejo de escucharlo. Solo podía escuchar su respiración agitada y sentir los fuertes latidos de su corazón, encontró un tronco hueco donde se escondió y no volvió a moverse.
No sabía cuánto tiempo había pasado, pero no se escuchaba absolutamente nada solo el sonido del viento, estaba tan asustada, no sabía que le había pasado a él, ni siquiera sabía su nombre y no recordaba si él se lo había dicho. De repente escucho el sonido de unas pisadas, creyó que era él y su corazón brinco de alegría, pero cuando vio al portador de las pisadas asomarse detrás de un árbol deseo con todas sus fuerzas que no fuera él, era Theodoro Roswell.
- Sé que estas aquí, preciosa, soy el mejor cazador de estas tierras y me conozco este bosque muy bien.
- Su corazón se contrajo de miedo y aguanto la respiración.
- Además tu Señor morirá y quedaras muy sola. Te ofrezco venir conmigo y te tratare como a mi reina.
Ella recordó las palabras de Eliza, sabía que no debía confiar, era mejor seguir escondida si él la hallaba entonces ella vería que hacer para que no la atrapara, pero sin poder encontrar una solución sintió como era arrastrada con fuerza fuera de su escondite.
- Haaa – grito con todas sus fuerzas.
- Ves te dije que te encontraría – y la soltó para mirarla.
Ella vio cómo se pasó la lengua por los labios y como la miraba como si quisiera ver más allá de su vestimenta.
- Eres bellísima si hubiera visto tu rostro te hubiera comprado por el precio que te pusieran, serás mi mujer – y volvió a agarrarla por el brazo y la beso.
- Nooo déjame – y lo mordió
- Haaayyy maldita mujerzuela – y la agarro por los rubios cabellos – como te has atrevido, con que no quieres ser mía, entonces te tratare como te lo mereces – y la tiro en el suelo.
Ella se quejó por el golpe e intento levantarse pero él no la dejo, volvió a agarrarla por el cabello y la empujo contra un árbol. Ella volvió a gritar ya que estaba vez la golpeo más fuerte y sintió como un hilillo de sangre salía de su labio.
- Él se le coloco por atrás y ella sintió su respiración cerca de su cuello.
- Quería tratarte como a una reina, pero decidiste revelarte, bien ahora te tratare como a una maldita mujerzuela para ver si así estas más a gusto.
- No, basta deténgase, por favor no – lagrimas empezaron a salir de sus bellos ojos cuando él empezó a besarle el cuello.
Al estar ella aprisionada contra el árbol no podía hacer nada, sentía su peso contra su cuerpo y lo siguiente que sintió fue el rasgar de su vestido por la parte de atrás. Sintió como sus manos empezaron a brillar y se asustó. Él volvió a jalarla y la tiro en el suelo.
- Que intentas hacer – y le golpeo el rostro
- Ella solo empezó a llorar más, cuando él se le sentó encima.
- Ahora veremos que buena estas - el jalo la parte delantera de su vestido
- No, por favor no siga, déjeme – decía ella desesperada, no sabía qué hacer, intentaba golpearlo o arañarlo, pero él le tomo ambos brazos y los coloco sobre su cabeza.
- Silencio - y volvió a besarle el cuello.
Ella intentaba zafarse de él pero era demasiado fuerte, no quería que la tocara y empezó a pedir ayuda y a gritar, eso a él no le importaba sabía que en ese bosque solo estarían sus hombres y ellos no lo interrumpirían.
- Déjala maldito, quítate de encima de ella.
Lo siguiente que vio fue como él hombre salía volando por los aires, ella no espero más nada y cogió su capa para taparse y empezó a correr, no quería saber quién era ni que hacia allí solo quería alejarse de ese sitio.
- Espera – grito él, pero Roswell se le tiro encima y comenzaron a luchar.
Ella siguió corriendo, sin darse cuenta por donde iba solo quería alejarse de ese sitio, aun podía sentir los labios de ese tipo en su cuello y sus manos tocándole el cuerpo se sentía tan mal, había tenido una semana horrible y cuando pensó que todo iba a terminar aparece este hombre con deseo de ultrajarla.
Tropezó con la rama de un árbol y cayo, pero eso no le importo y se levantó y siguió corriendo, ahora se le sumaba el dolor de la caída a todos los demás.
A lo lejos escucha el grito de un hombre y su cuerpo tembló de miedo al pensar que era él.
- Syd – vuelve a gritar - donde estas - pero que haces, jamás te responderá por ese nombre – se reprende mentalmente y vuelve a gritar con más fuerza -. Ángel, Ángel vuelve, todo termino.
Ella escucha a lo lejos ese nombre y empieza a bajar la velocidad, llega un momento que ya no corre solo camina y no se da cuenta que se dirige a un acantilado.
- Esta es su capa, debe estar cerca, Ángel, Ángel.
El dolor que siente en su alma es igual de grande que el que siente su cuerpo, primero no recuerda nada, ni quien es, ni donde vive, luego cree a ver encontrado un nuevo cariño y por circunstancias del destino es arrancada de el para ser vendida como una simple esclava, cuando cree que se ha salvado y ha caído en manos de un hombre que no conoce y que bajo esa capucha solo se pueden ver unos hermosos ojos azules, vuelve y es arrebatada de esa esperanza para venir a caer en manos de un hombre que le ha infringido tanto dolor que ya no desea seguir. Su cuerpo le exige que se detenga pero en su mente aun siente temor, por eso al escuchar ese nombre con el que solían llamarla se siente tan bien que su mente deja de funcionar y hace que su cuerpo se mueva solo, hasta que llega al borde del acantilado.
- Syd – dice Sky que la ve desde lejos – nooo – y corre lo más rápido que puede antes de que ella caiga, pero está demasiado lejos y lo único que atina a ser es tirarse tras ella.
Continuara….
Espero que sea de su agrado, en mi perfil he dejado los nombres de otras historias que estoy en proceso de escribirlas, si me dejan un review se los agradeceré mucho recuerden que es el aliento para esta su humilde servidora.
Chao, saludos desde Panamá
Nos vemos en las estrellas.
