Capítulo X

Daemon Valley se veía como zona de guerra, bombas explotaban en el cielo sobre el castillo, los monstruos invasores de las tropas de Zedd destruían el valle. Esta vez, decenas de miles de patrulleros blancos estaban reunidos en el castillo. La cacofonía de cientos de monstruos gruñendo, desgarrando e hiriendo se podría escuchar por todo el continente. Los Seraphim Zords desde la altura, presenciaban el caos tras una pantalla de humo y nubes negras.

"Tengo que entrar y encontrar a la Reina Rita" el Green Ranger dijo a Kimberly en la cabina del Red Seraphim. "Juzgando por el repentino corte de Rito, la situación no puede ser buena."

"Nosotros debemos ocuparnos de las personas primero" la Red Ranger dio a Thomas un plan de batalla. "Nosotros te cubriremos mientras tratas de acercarte a la entrada."

"Utilizaremos los Zords en la batalla?" la Pink Ranger preguntó por el radio.

"No" Kimberly movió la cabeza, "los utilizaremos solo en caso de emergencia. Fue algo que Trini me enseñó - un verdadero artista marcial enfrenta a su oponente con la mínima fuerza necesaria."

El Green Ranger frunció el ceño ante la mención de una antigua Ranger. En un momento, los Zords fueron transportados hacia su guarida. Al desaparecer las máquinas, seis rayos de luz bajaron a la Tierra, en medio del conflicto.

Mientras los rayos descendían, los Rangers tomaron sus armas, entre miles de monstruos que se mordían, pateaban y se daban puños unos a otros. Los monstruos de Rita peleaban contra los de Zedd, dando por resultado que pelo, piel y sangre volaran por el lugar. Habían cuerpos caídos, y partes de cuerpos. Era horrible a la vista.

Espalda con espalda, unidos en un círculo, los Rangers se concentraban en su objetivo. Los monstruos observaban a los aparecidos en alarma. Uno de los patrulleros de Zedd gruñó, asumiendo que eran las tropas de Rita y los atacó. Adam bloqueó el ataque tomándolo por los brazos y lanzándolo por encima de las cabezas de los otros Rangers. Entonces, los Rangers le dieron en la "Z" todos juntos. El patrullero se desintegró, dejándoles polvo blanco el los cascos.

Un monstruo con forma de cabra se detuvo y señaló con sus cascos a los chicos, "Miren los Power Rangers-han regresado de la muerte!" Los monstruos se congelaron en su lugar, un callado murmullo se escuchó.

"Power Rangers?"

"Vivos?"

"Son fantasmas!"

"Estamos muertos! Ellos son invencibles!"

"Vámonos de aquí!" Los monstruos gritaron y comenzaron a huir de los Rangers.

El Green Ranger subió a los hombros de los Blue y White Rangers, a pesar de sus disgusto. Respiró profundo y gritó. "Ciudadanos del Imperio de Rita, ahora es tiempo de luchar! Por la Reina!"

Al decir esto, el ejercito de Rita tomó ventaja de la estampida y comenzó a acabar con el ejercito de Zedd. Algunos de los monstruos quedaron atrapados en la estampida, dejando pedazos de piel, huesos, pelo y masilla en el suelo. Algunas tropas de Zedd trataron de limpiar su salida, pero las tropas de Rita los tomaban y los hacían caer de nuevo.

No todos los monstruos huyeron. Algunos, los más valientes, o sedientos de sangre, cargaron hacia los Rangers con toda sus fuerza. Formando un anillo defensivo al rededor del Green Ranger, los Zeo Rangers caminaron lentamente entre la estampida de monstruos y golpearon a sus atacantes hasta llegar a la entrada. Thomas vio hacia las puertas del castillo, cientos de pies arriba de ellos. Habría sido fácil con el Dragonzord, pero ahora debía subir de otro modo.

"Necesita un empujón, Sr. Green Ranger?" Adam preguntó. Thomas asintió.

Kimberly colocó su mano, "Pon aquí tu pie, Thomas. Usaremos nuestros poderes para propulsarte hasta las puertas."

"Funcionará eso Kim?" Aisha preguntó.

"Los antiguos Rangers podíamos saltar muy alto. Es como llegábamos hasta las cabinas de los Zords."

Thomas subió a los brazos de los Rangers, ellos brillaron. La energía emitida fue absorbida por el Green Ranger, como energía potencial para saltar. Thomas se agachó, y luego saltó, volando cientos de pies en el aire, como una bala de cañón. Mientras comenzaba a bajar, Thomas se agarró de la orilla del balcón, jalándose a si mismo hacia el piso. Un minotauro gigantesco peleaba con dos Diengos en la entrada. La gran bestia tomó a los pájaros por el cuello y se los quebró. Luego el cargó hacia el Green Ranger, bajando la cabeza donde tenía un cuerno afilado listo para enterrarlo. Pero en lugar de ello, el Green Ranger tomó a la bestia por los cuernos, lanzándola fuera del precipicio.

"Miren!" Aisha advirtió a los otros del minotauro, este se estrelló en el suelo, quebrándose todos los huesos. La bestia dio su ultimo suspiro y el Green Ranger gritó:

"Todo listo" como señal a los Rangers. Agachándose y brillando de energía, los Rangers saltaron para reunirse con el Green Ranger. Tras de ello, el Green Ranger los llevó a través de las puertas de bronce. "Cuiden sus espaldas! Podría haber cualquier cosa aquí" Thomas tomó su espada. Sólo tocó levemente las puertas y estas se abrieron. Thomas sabía que algo estaba mal-las puertas estaban usualmente selladas, sólo a los soldados y los oficiales de la corte les era permitido entrar. Los visitantes debían ser invitados de la Reina. Un traidor estaba ahí.

Los Rangers caminaron con cautela, los corredores estaban callados. Las paredes estaban gastadas y rayadas-evidencia de fuertes peleas. Thomas ordenó a todos permanecer juntos en caso de una emboscada. Entonces, de una esquina, vino un sonido, como un rumor. Un monstruo con rostro de bulldog, con dientes afilados masticaba una especie de hueso viejo. Vio hacia los Rangers y gruñó amenazadoramente.

"Dónde está la Reina Rita?" el Green Ranger demandó a la bestia. La única respuesta fue un fiero gruñido mientras la bestia cargaba hacia los Rangers.

La Yellow Ranger se paró en el camino del monstruo, con los brazos cruzados. Los otros Rangers estaban aterrorizados ante el hecho de que uno de ellos estuviera en el camino de la bestia. El perro tiró a Aisha en el suelo, pasando sobre sus hombros, salivando grandemente. Pero ella no hizo nada, mostrando no tener miedo, y que ella tenía el control. El perro-monstruo gruño, pero no la mordió ni la hirió. En lugar de ello, se sentó frente a Aisha. Luego de unos minutos muy tensos, el perro, confundido y frustrado, se acercó a la Yellow Ranger. Aisha se levantó lentamente, extendiendo su mano a la bestia. El monstruo se hizo hacia atrás, y bajó la cabeza. La forma de la bestia cambió y se convirtió en un bulldog ordinario. Aisha le acarició la cabeza, y el perro se fue.

"Cómo…" el Green Ranger estaba asombrado, eso no pasaba frecuentemente, "Cómo hiciste eso?"

"He entrenado animales en el asilo" Aisha sonrió orgullosamente, "Planeaba ser veterinaria luego de la Secundaria. Sólo hice contacto con su verdadera naturaleza animal, buscando alguna inteligencia en sus ojos. Eso rompió el hechizo!" Un gemido vino de la esquina en la que estaban los huesos. Thomas vio una calavera familiar entre los huesos.

"Rito?" El Green Ranger levantó la calavera, sus ojos brillaron rojo.

"Hola Tte. Oliver!" Rito sonrió, "Estás bien! Ya me estaba preocupando!"

"Qué pasó aquí? Que le pasó a la Reina?"

"Fue increíble!" Rito explicó mientras Thomas buscaba los huesos. Los Zeo Rangers pusieron a prueba sus conocimientos de Biología de secundaria para arreglar a Rito.

Rito continuó, "Estabamos viendo como te dabas de puñetazos con Goldar, Escorpina y Zedd, cuando de repente, las tropas de Zedd comenzaron a salir del cráter. No hay problema, pensamos. Podremos con ellos! Entonces, segundos después de que vimos a Zedd desaparecer, apareció en las puertas del palacio, destruyendo todo a su paso! En un minuto, yo estaba cuidando a Rita, y al otro..."

"Espera!" Thomas interrumpió, "Zedd está aquí? Pero Kimberly lo frió!"

"Debe haber sido uno falso, porque el real escapó con Rita. Traté de detenerlo, pero con un rayo de su cetro y me desintegró como a una casa de cartas. Dejó que un perro me royera! Aunque" Rito se olió, "Nunca estuve más fresco y limpio!" Thomas gruñó y vio hacia otro lado.

"Rito" Kimberly levantó los brazos de él, "Tratamos de arreglarte lo mejor posible. Tendrás que arreglar el resto tú." Thomas puso la cabeza de Rito donde debía estar. Rito giró la cabeza para asegurarse de que todo estaba en su lugar. Unos cuantos huesos faltaban o estaban mal colocados, pero después de todo, los Rangers habían hecho un buen trabajo.

"Oigan, que es ese sonido?" Tanya notó una voz leve bajo el corredor. Dejando que Rito se arreglara, los Rangers caminaron lentamente por el corredor. De pronto, un tronido fue escuchado. Los Rangers buscaron con la vista lo que había sonado. Thomas sabía exactamente que era.

"Vino del laboratorio de Finster!" Entonces otro sonido, y un leve grito se escuchó por el otro corredor. Eso, según el Green Ranger vino de la cocina.

"Adam," Kimberly mandó, "Lleva a Tanya y a Aisha y vayan a la cocina. Rocky, ven conmigo y el Green Ranger al laboratorio."

El equipo se dividió en dos y fue a averiguar lo que ocurría. Los Green, Red y Blue Rangers fueron al laboratorio, y encontraron a Finster hundido en una esquina. El viejo monstruo sostenía su brazo, cortado y sangraba de rostro y cuerpo. Mientras otro monstruo levantaba el horno del piso. Thomas no podía creer lo que veía.

"Goldar! Pero tú estás herido!" Thomas se dio cuenta de que Goldar debía haber dejado entrar al ejercito de Zedd, siendo el ex Capitán de la Guardia, conocía todos los accesos. Goldar estaba a punto de aplastar a Finster con su propia máquina cuando se dio la vuelta para ver a los Rangers.

"Sorprendido no, pequeño Ranger?" Goldar rió, "Lord Zedd curó mis heridas, y también las de Escorpina. Nuestra misión, era mantenerte lejos del Castillo y desarmarte. Lo conseguimos al acabar con el Dragonzord, pero no contábamos con que te reconciliarías con tu prostituta esposa otra vez!"

Thomas levantó su espada para atacar, pero Kimberly lo detuvo, señalándole el horno que Goldar sostenía sobre su cabeza. El Green Ranger apretó los dientes.

"Deja ir a Finster, Goldar" Kim dio un paso adelante, "matarlo no te ayudará a nada."

"Error! No más horno, no más Finster, no más de los patéticos monstruos de Rita! Pero ya que están aquí, los aplastaré como insectos!" Goldar dirigió el horno a los Rangers cuando el Blue Ranger le gritó a Finster.

"No, Finster! Deja esa pistola!".

Goldar volteó a ver. Pero por su distracción, Kimberly sacó dos flechas de fuego de su arco y las lanzó a la cabeza de Goldar. El simio vio a los Rangers con confusión, al darse cuenta que Finster no tenía armas. Cuando vio a la Red Ranger, ella soltó las dos flechas directo a los ojos de él. Goldar gritó de dolor, dejando caer el horno sobre su cabeza, quedando inconsciente.

"Te hice ver!" Rocky sonrió.

"Rocky, ven conmigo" Kim y Rocky pasaron sobre el horno, para dolor de Goldar. Alcanzaron a Finster, que estaba casi muerto.

"Necesita vendajes para detener la sangre y una transfusión. Parece que ha perdido mucha sangre" Rocky utilizó los conocimientos de primeros auxilios que adquirió siendo salvavidas. Había continuado su entrenamiento para ser uno de los médicos del pueblo. Los dos Rangers llevaron a Finster a otro cuarto, donde había una mesa y un gabinete de medicinas. Esa era la enfermería. Rocky vendó a Finster, los ojos del monstruo se abrían y cerraban.

"Finster! Manténte despierto!" Rocky trataba de mantenerlo consciente.

"Señorita Kimberly..." Finster susurró con dificultad.

"Estoy aquí" la Red Ranger susurró. "No te dejaré morir. Eres muy importante para mi esposo y para mi."

"Kimberly" Finster jadeó, "Aprecio el esfuerzo de tu amigo, pero puedo morir. Antes de que muera, si lo hago, necesito confesarte algo, acerca de Escorpina y Thomas."

Kimberly se acercó, ansiosa de oír, pero también asustada.

"Vamos sal de ahí simio!" Thomas tentó a Goldar, que aún estaba bajo el hierro retorcido del horno. Subió graciosamente a los hierros, y echó todo su peso sobre su espada, enterrándola en el horno con tal fuerza que la espada penetro el hierro como si fuera papel mojado. Al no haber rastros de sangre, Thomas volvió a hundir la espada, una y otra vez, esperando acabar con el simio enterrado.

"Vamos cobarde!" los ojos de Thomas brillaban con furia. "Ambos sabemos que el hierro no pudo haberte destruido tan fácilmente! Levántate y pelea!"

Un empujón más, y el horno se levantó violentamente, lanzando a Thomas con él. El Green Ranger saltó para evadir ser aplastado. El mono alado, con ojos ensangrentados y llorosos, se dirigió hacia Thomas. Sus ojos estaban cerrados, pero su boca salivaba. Goldar trató de morder el hombro de Thomas. El escudo lo protegió de cualquier daño, pero quedaron profundas marcas de los dientes de Goldar.

"No puedo verte, humano" Goldar gruño, "pero puedo olerte. No hay escapatoria. Esto acabará aquí!"

"Que hizo Zedd con Rita!" Thomas demandó a su ex camarada.

"Eso sólo le importa a Zedd y a mi, a nadie más. No puedes forzarme a decirlo!"

"No me tientes, Goldarcito!" La luz verde de los ojos de Thomas podían verse a través del visor, mientas sostenía la Espada Sombría en el cuello de Goldar.

"No eres tan fuerte sin tu moneda, pequeño Ranger" Goldar insultó. "Que tal eso, Teniente? Tú y yo-sin armadura, sin armas, sin poderes. Sólo la fuerza bruta y la habilidad. En el limitado caso de que ganes, te revelaré donde se esconde Zedd. Si yo gano, bueno, tu esposa será un lindo premio." Thomas estaba a punto de cortarle el cuello cuando Goldar le sonrió maliciosamente,

"Tienes miedo de no poder vencerme? Acéptalo-sin tu moneda, no eres nadie!"

Las palabras hicieron reflexionar a Thomas. El Green Ranger bajó la cabeza, guardó su espada y quitó la moneda de poder de su cinturón. La imagen del Green Ranger desapareció, y los dos guerreros se transportaron a otro sitio.

Mientras tanto, en la cocina, los otros Rangers enfrentaban una crisis. Baboo y Squat estaban encerrados en un closet, escondiéndose de los invasores-tres ratas que Zedd había transformado. Sus amarillos ojos brillaban mientras que sus afilados dientes se mostraban con hambre furiosa. Ni siquiera la habilidad con los animales de la Yellow Ranger pudo ayudar.

"Ratas" Aisha dijo, "Porqué siempre tienen que ser ratas?"

Esta Historia Continuará...