Por un viaje me enamoré de ti

Capítulo 10

En el trayecto Sakura decidió que lo mejor sería no seguir insistiendo. De paso debía entender que era aquel nuevo sentimiento que tuvo hace unos minutos por el chico.

Preocupación. Fue lo único que se le vino rápidamente a la mente. Sonrió sin ser vista por el pelirrojo, quien aún iba muy concentrado conduciendo, aunque lo último podría decirse que era más que nada por la llamada que tuvo recientemente.

Siempre que algo malo le pasaba sabía que de alguna u otra forma tenía que acompañarlo, estar a su lado, por más pequeña que sea la situación, según lo que le dijo el chico era un problema simple, pero aún así ella quería estar con él. No importaba que el aún no supiera sus sentimientos, si no lo que ahora era importante para la pelirrosa, solamente… el simple hecho de permanecer en su vida, aunque tal vez sea como su amiga, nada más.

Aquello hizo que entristeciera de cierta forma, ya que sabía perfectamente que sentía más que simple atracción por el chico, pero… él solo hacía las cosas más complicadas.

Además sabía que el chico no iba a verla como algo más que amigos, ¿qué podía hacer al respecto entonces?

Había intentado cualquier acercamiento hacia él, pero… no funcionó como ella lo esperaba y ahora seguía en sus pensamientos, a pesar de haberse jurado a ella misma no volver a amarlo, pero… no sabía como lograrlo, además para ser exactos, cuando la fue a ver al instituto y dijo que necesitaba verla, su estómago hizo como un revuelco por dentro y se sentía feliz.

"¿Por qué cada vez que él se me acerca no puedo evitar el sentirme bien?"

"¿Por qué influye tanto en mí cada palabra que sale de su boca, es que no puedo enamorarme de alguien que me corresponda?" pensó de manera resignada la pelirrosa.

De repente la chica voltea su rostro hacia el ojimiel y siente que él nunca será para ella.

-Mira ya estamos llegando- dijo a la vez que buscaba un sitio para estacionar el auto.

-Ah… que bien- respondió sin ningún tipo de ánimo en su vos.

Sasori sabía que algo andaba mal con la chica ya que era de aquellas personas alegres y conversadoras, pero en el viaje fue todo lo contrario, algo que lo dejó un poco confundido, el chico había pensado que en verdad ya se habían arreglado de la pequeña situación que tuvieron hace unos momentos, pero al parecer eso no ocurrió.

"Será mejor que no le pregunte nada, además de todas maneras no me responderá y haré que se enoje de nuevo conmigo."

"¿Por qué cada vez que toco un tema para hablar siento como si ella no me prestara atención, es que acaso ya no desea que esté a su lado?"

-Saku, descuida… ya no te iré a buscar de nuevo al instituto, pensé que sería bueno para que ambos habláramos un poco, pero no resultó como esperaba. No volveré a insistir, lo siento.

-No sé porque dices eso Sasori.

-Como que porque… es obvio. Cuando subimos al auto intenté hablarte pero…

-¿Pero qué?

-No lo sé. Te sentí distante. Si ya no me quieres cerca está bien, lo entiendo, pero solo tienes que decirmelo, por favor- le dijo el muchacho a la vez que detenía el auto y la observaba a los ojos.

"¿Cómo va a pensar que lo quiero lejos?, bueno en parte tiene razón porque cuando estoy con él no hago más que sentirme triste por el hecho de que no voy a estar nunca a su lado."

-Si, puede ser… mira la verdad es que actué algo distinto porque…

-¿Por qué?- preguntó el pelirrojo.

"Diablos, que le respondo ahora, piensa algo rápido, así dejará de cuestionarme todo lo que hago."

"Un momento, si me pregunta es porque siente algo por mí. Aunque… no lo sé, porque me confundo cada vez más. No sé que hacer…"

-Bien, creo que tampoco me contestarás- terminó de responder el chico un poco desanimado.

-Es que… creo que me gusta… un chico de la escuela- mintió.

"Perfecto, creo que podría llegar hacer la persona más mentirosa del planeta si sigo así, ¿en que estaba pensando, si al único que amo es a él, bueno… tranquila ahora solo debo decirle de quien. Ahora sí que lo pierdo para siempre."

-Y… ¿quién es el afortunado?

"Tu"

-Es…

-No tienes que darle tanto suspenso, solo te preguntaba pero si nisiquiera recuerdas su nombre, me da igual- dijo un poco molesto por no saber de quién se trataba.

-Sasuke.

Al escuchar aquel nombre el pelirrojo sintió algo en su interior, no sabía cómo explicarlo pero… supo de repente que aquella noticia no le había caído muy bien.

"Así que Sasuke… -se había quedado pensando en que decirle a la chica- ¿Por qué me siento así? Ella es solo una amiga para mí, pero entonces… ¿qué me pasa? Si de todas formas ese chico del que me habló la protegerá y estará con ella. Ahora ya no me necesitará… más."

-Aún no lo conozco bien, pero por lo poco que hablamos me cayo bien- respondió a la vez que salía del auto.

"Eso no te lo crees ni tu misma, ¡por favor a quien quiero engañar!"

No podía verlo a los ojos de nuevo, no después de semejante mentira. Necesitaba alejarse de él.

El chico al observar como la pelirrosa salía del auto decidió detenerla, no quería que se fuera de su lado. Necesitaba hablar con ella.

-Espera Saku, te acompaño.

-No hace falta, de verdad Sasori estoy bien- pero sintió escalofríos cuando la mano de el chico la tomó sin previo aviso del brazo y tiró de ella para que volteara.

-Es por eso que has estado distante conmigo, ¿no?

-No sé de que hablas.

-Es por Sasuke, si estas saliendo con él tal vez por eso te sentías incómoda conmigo, lo siento. Si ese chico es tan importante para ti…

-Deja de decir eso, además no pasó nada entre él y yo- dijo en un susurro que no escuchó el chico.

"El más importante de todos eres tú, ¿cómo hago para que te des cuenta?"

-Y si no es por él, entonces dime que es- volvió a cuestionarle el chico mientras se iba acercando al rostro de la pelirrosa hasta estar a escasos centímetros de ella.

"Acaso me va a besar, ahí porque me tiemblan las rodillas justo ahora, no es justo."

-¡Sasori, que bueno que la trajiste a tiempo!- decía un joven de cabellera rubia a la vez que abría la puerta con emoción.

Tanto la ojijade como el pelirrojo se vieron obligados a tomar la debida distancia entre ellos, por cierta interrupción.

-Deidara, ¿cómo supiste que…

-Lo siento chicos, es que lo que pasó fue…

Minutos antes de la llegada del pelirrojo junto a la prima de Deidara.

-Oye Konan no crees que ya se han tardado mucho.

-No digas tonterías Deidara, es obvio que se van a tardar, seguro fueron a distraerse un rato, además me has dicho que se llevaban bien, ¿no?

-Sí, pero de todas formas va a oscurecer y…

En aquel momento la peli azul lo tomó por los hombros y lo llevó casi empujándolo a la cocina para que prepararan algo de comer.

-Me lastimas, no es necesario que me traigas así Konan.

-Lo sé, pero a veces contigo es la manera más adecuada.

-Pero… Konan no es justo, por esta vez te perdono, la próxima…

-Me volverás a perdonar, lo sé querido no te pongas así ahora, jaja- sonrió la chica mientras sacaba algunos sandwiches de la heladera que habían comprado como venir.

-Claro- lo pensó de nuevo y volvió a responder –No me confundas.

Ambos chicos luego de su breve charla, comenzaron a comer, hasta que el rubio le había dicho a su amiga que iría a buscar algo a su cuarto, sin darle tiempo a que contestara, el ojiazul subió.

Cuando bajó y vio que la peli azul le hacía señas para que volviera a subir, lo ignoró y fue para abrir la puerta de su casa ya que necesitaba sacar la basura.

-¿Por qué me detienes Konan?

-No te importa, ahora sube a tu cuarto si no…

El rubio no le hizo caso, es más hasta la apartó de manera suave de su lado.

Y cuando por fin logró abrir la puerta de casa vio a su prima a escasos centímetros de su mejor amigo. Ante este hecho los saludó a todo pulmón, pero se arrepintió después más que nada por la mirada que su prima le dedicaba en esos momentos.

-Y eso fue lo que sucedió- finalizó el rubio contento y orgulloso de su historia.

-Por eso no quería que salieras Dei- le dijo la peli azul en un susurro que solo él escuchó.

-Chicos, si me disculpan ya tengo que irme. –Luego miró a la pelirrosa –Saku, nos vemos.

Al ver como el chico se alejaba de su lado, decidió detenerlo por unos instantes y le besó en la mejilla, a manera de despedida.

-Gracias por traerme.

Sin mirar a nadie entró rápido a la casa seguida por la peli azul. Dejando a ambos chicos afuera aún. Quien uno de ellos se hallaba sorprendido por lo que acaba de pasar.

-Sasori te puedes quedar si quieres sabes que…

-Deidara tengo que ir a ver a Chiyo

-¿Volvió a tener una recaída?

-Creo que sí, aunque me dijo que no era para preocuparse, aún así…

-Entiendo, luego dime como sigue.

-Bien.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

-Muy bien chicos, hoy hemos entrenado suficiente para el próximo partido. Descansen, los veré mañana.

El entrenador se acercó a uno de los chicos, el cual estaba charlando con sus dos amigos.

-Sasuke, podemos hablar un minuto.

El chico asintió con la cabeza siguiendo a su entrenador, mientras caminaban por el campo. Cuando ya estuvieron algo alejados de los demás comenzó a platicar con él.

-Creo que tienes un buen potencial Sasuke, hoy lo has demostrado. Si sigues así pronto podrás realizar las giras en torneos más importantes.

-¿En verdad?, gracias Kakashi.

-Si aunque aún estas en secundaria pero… no te preocupes por eso, mientras estés aquí disfruta, de todas formas veremos cómo salen en el próximo partido y te informaré.

Cuando regresó con sus amigos fueron directo al vestuario, mientras les había contado lo que su entrenador le mencionó.

-Eres increíble Sasuke, estás muy cerca de poder hacer tu sueño realidad- le respondió el pelirrojo.

-Gracias Gaara, aunque si voy… ustedes tendrán que acompañarme.

-Ni lo dudes.

-Genial, al fin terminamos con esto- dijo un chico el cual no solía esforzarse mucho en aquel deporte.

-Ehi Sasuke ¿hoy te quedarás a festejar con nosotros?- preguntó otro joven.

-No Suigetsu, no estoy de ánimos- respondió a la vez que buscaba en su bolso una toalla para secarse el sudor.

-Gaara, Neji, vámonos – finalizó el ojinegro.

-Oe Sasuke, en verdad te irás así como así, vamos ni que tuvieras tanto miedo de la fiesta que tenemos preparada.

El pelinegro sabía que aquel chico no era de los cuales se podía confiar, más que nada porque siempre que hacían fiestas la mitad del equipo venía al día siguiente o su rendimiento era malo en la cancha.

Decidió ignorarlo pero el muchacho lo detuvo, haciendo que el pelinegro volteara su rostro hacia él.

-¿Qué quieres?

-Ya te lo he dicho, vendrás. Todos los muchachos nos dirigimos allá ahora, solo faltan ustedes- dijo mirando a los acompañantes del pelinegro.

-No cuentes ni con Sasuke ni con nosotros Suigetsu.

-Es que acaso te falla el oído.

-Tranquilo chicos, solo quería saber su respuesta… en fin si no quieren por mí hagan lo que les plazca.

-Espera- le detuvo el pelinegro.

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-Hola Sakura, no vas a saludarme- dijo la peli azul a la vez que entraba a la casa, dejando a los chicos que siguieran hablando.

-Disculpa, no te había visto.

"Si te creo, ja! A quien quiere engañar, es obvio que me vio, acaso estará… ¿celosa? Mmm…"

-Y qué tal te ha ido con mi Sasori-kun- dijo con vos alegre.

-¿Eh? Escuché bien, porque creo…

-Si oíste bien Sakura, como te fue con Sasori-kun, verdad que él es el mejor. Siempre se comporta bien con quien tiene aprecio, al parecer ya somos dos a las que le tiene cariño, ¿no?- sonrió al ver como se ponía la pelirrosa al respecto.

-¿Eres su novia o algo así?- dijo viéndola con enojo.

-Por supuesto que no, solo quería confirmar algo.

-¿Qué cosa?

-Estas enamorada de Sasori. Me encanta ver cómo te pones celosa mientras hablaba de él, jaja. No te enojes, porque aunque no quiera aceptarlo me has caído bien.

-Enserio, porque a mí no.

-Oh Sakura, vamos que tiene de malo es porque soy mayor que tu. Está bien si no quieres que te hable ok, ya entendí, pero creo que tú harías una muy linda pareja con mi amigo Sasori-kun.

-Ya entendí, pero ya no lo llames así.

-Como digas Saku, ¿a ti si puedo llamarte así?

-Sí, pero entonces tu y él no son…

-¿Novios? Jaja no para nada, mira yo lo conozco mejor que nadie, aunque Dei sabe más que yo porque bueno… son amigos de toda la vida. Pero bueno Saku, te prometo que haré todo lo posible por ayudarte.

-Sabes… creo que te juzgué mal Konan. Lo siento- dijo la pelirrosa con mirada de arrepentimiento.

-Acepto tu disculpa, sabía que me tratabas así porque estaba cerca de Sasori, pero quiero que sepas que él es solo mi amigo.

-Gracias.

Ambas chicas se abrazaron en señal de amistad. Cuando el rubio cerró la puerta de la casa vio como las chicas comenzaban a dialogar, al notar aquello sonrió. Al fin su prima podía aceptar a Konan, aunque sea como una compañera.

"Tal vez logren hacerse amigas… quien sabe…" pensó el rubio.

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-Sasuke… ¿crees que está bien ir con él?

-No nos pasará nada Neji.

El muchacho no insistió más, ya que el pelinegro seguía a aquel chico, quien a su vez estaba con los demás chicos del entrenamiento.

Suigetsu sonrió de lado, sabía que Sasuke era el mejor del equipo, por algo llevaba el título de capitán, pero de todas formas podía hacer cambiar eso.

Pasó por al lado del joven Uchiha y lo abrazó por el cuello, como si fuesen amigos de toda la vida. Algo que pareció molestar al pelinegro, quien lo apartó de golpe.

-Mira Sasuke allí es- dijo señalando con su brazo el sitio -Ves que decía la verdad con que era un buen lugar para divertirnos.

Los amigos del pelinegro lo miraban un tanto dudoso el lugar, ya que había mucha multitud y al ir acercándose a aquella extraña gente, sentían el olor a cigarrillo que había por esa zona.

-Descuiden chicos, no nos quedaremos toda la noche.

-Sí, tienes razón solo será para divertirnos por el entrenamiento de hoy- respondió el pelirrojo no muy convencido de sus palabras.

-Andando.

Los tres jóvenes siguieron a Suigetsu ya que conocía mejor el sitio. Pagaron por las entradas pero al entrar se habían dado cuenta de que el ambiente se volvía cada vez más sofocante.

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-Konan lo que aún no entiendo, es porque crees que soy la más adecuada para Sasori- dijo con vos triste la pelirrosa.

-Oh vamos Saku, es que si te soy sincera… hacen una pareja muy linda, ¿verdad Deidara?

-Supongo.

-Hombres, todos opinan con ese carácter, eh… Saku, ¿no se lo has dicho a tu primo?- preguntó la peli azul con vos temerosa.

-Sí, ya lo sabe, pero es algo despistado, jaja.

-Ah… bien entonces manos a la obra.

-¡Eh! Pero si recién me conoces Konan, además solo me ve como amiga- dijo desanimada la ojijade.

-No importa si no te conozco del todo, solo sé que lo que me contó Dei de ti no es mentira… pude comprobarlo.

-¿Mi primo te habló de mí?- dijo la pelirrosa a la vez que buscaba con la mirada al rubio, hasta que fue hacia él y lo abrazó.

-Saku… no-puedo-respirar…

-Lo siento n.n

-Apropósito, Deidara ¿por qué se fue Sasori con tanta prisa?

-Es que su abuela tuvo una recaída, igualmente me mantendrá informado si algo le pasa- al ver el rostro de su amiga volvió a hablarle –Konan, estará bien, no te preocupes.

-Sí, tienes razón. Pero eso quiere decir que hoy no vendrá con nosotros al pub.

-¿Van a salir?

-Sí.

-Lo que pasa es que no nos dieron mucho en la facultad, así que debemos aprovechar el tiempo libre- respondió alegre la peli azul.

-Bien, yo voy a quedarme…

-Nada de eso Saku, te vienes con nosotros, ahora te damos tiempo para que te arregles, pero no te tardes mucho- le dijo mientras la pelirrosa no tuvo más opción que subir a su cuarto a cambiarse.

-¿Eh? –suspiró. –Konan… ¿por qué la has invitado?

-No me digas que pensabas dejarla sola el resto del día.

-Pero si mañana tiene que levantarse temprano para ir al colegio, además no es mayor de edad todavía, no la dejaran entrar- respondió resignado el rubio.

-Ah… no me di cuenta de ese detalle. Espérame aquí ya vuelvo, ¿sí?- dijo mientras comenzaba a subir en dirección al cuarto de la pelirrosa.

-Tranquila, que no me moveré en lo absoluto, jeje- respondió en forma sarcástica el joven.

Toc Toc

Ante aquel golpe en la puerta la ojijade se puso de pie y fue a abrir, ya que se hallaba recostada en su cama y se sorprendió al ver a la amiga de su primo en la entrada de su cuarto.

-Konan, ¿qué haces aquí?

-Eh… bueno Saku, lo que te quería decir es... este…

-Si es por lo del pub no voy, mañana tengo que levantarme temprano. Además… no tengo dieciocho años todavía, en que pensabas para invitarme.

-Lo siento, fue la emoción del momento. Tu primo me dijo lo mismo, ahora veo que se parecen mucho ustedes dos, nos vemos y cualquier novedad de Sasori te aviso.

Ante aquella última frase dicha por la peli azul las mejillas de la chica de cabello rosado se tiñeron de un color rosado.

-Bien, ¡adiós!

Luego volvió a recostarse en la cama, y al cerrar sus ojos lo único que se le vino a la mente fue la imagen del pelirrojo.

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El ambiente se notaba bastante incómodo para cierto pelinegro, el cual se hallaba en una de las barras bebiendo junto a sus amigos.

Suigetsu supo que aquella sería su oportunidad, pero primero tenía que apartar a aquellos dos que estaban al lado del joven capitán del equipo.

-Oe Sasuke, ¿te estas divirtiendo?- dijo poniéndose al frente de los chicos.

-No molestes- respondió agriamente el pelirrojo.

-Pensé que sería algo mejor Suigetsu, pero veo que me equivoque- respondió el pelinegro sin mirarlo algo que molestó al chico.

-¡Sasuke-kun!- gritó una chica, a la cual a medida que se iba acercando a los chicos pudieron divisarla con su cabello anaranjado y esas gajas que por cierto no le quedaban bien.

-¡Karin, que sorpresa verte aquí!- le habló Suigetsu.

-Oh chicos, como me iba a perder de su fiesta, por nada del mundo me voy a separar de Sasuke-kun- dijo la chica a la vez que lo tomaba del brazo al pelinegro sacudiéndolo un poco.

-Aléjate de mí, Karin.

Al notar aquella breve distracción por parte de todos los chicos presentes, Suigetsu aprovechó la situación y se acercó a la bebida del pelinegro para agregarle un líquido extraño que solo él sabía lo que era. Sonrió al ver que nadie lo observó en ese momento, luego tan rápido como vino se fue.

Cuando lograron apartar a la muchacha, volvieron a beber un sorbo de sus vasos, aunque ninguno de ellos había visto lo que la bebida del pelinegro contenía.

-Oye Suigetsu, gracias por avisarme, si no lo hubieras hecho no sabría que mi Sasuke-kun estaría aquí, aunque es algo imposible, siempre que lo invito me rechaza.

-Tienes razón, pero ya era hora de que cayera, ¿no?

Ambos chicos sonrieron cómplices de lo que habían logrado, al observar al ojinegro como seguía bebiendo del vaso.

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Pasaron las horas y al no ver ninguna presencia de su amigo, tanto la peli azul como el rubio pagaron la entrada y se ubicaron no muy cerca de las barras, si no en un sitio un poco más alejado, así no los molestarían.

-Ves Konan, no teníamos que a ver venido aquí.

-¡¿Qué? Pero Dei, te aseguro que hoy la pasaremos genial.

-Lo que tú digas…

Mientras tanto a unas pocas cuadras del pub venían caminado un poco apurados dos jóvenes.

-Temari, se supone que es tu primer día de trabajo aquí, y llegas tarde, jeje.

-Kankuro, no digas estupideces. No se darán cuenta.

-Sí tienes razón, por cierto cuando entres tendrás que avisarle al gerente- dijo burlonamente su hermano, quien al recibir un golpe por parte de su acompañante decidió callarse.

-Oye eso me dolió.

-Discúlpame no fue mi intención, jaja. –La chica miró de reojo a su hermano, quien se hallaba muy pensativo, rompiendo el silencio –Gracias Kankuro- soltó de repente.

-¿Y eso?

-Es que por lo menos tú dejas que tenga una vida, no eres como Gaara.

-Jajaja, es por eso que te acompaño- ante la mirada de su hermana prosiguió –Es una broma Temari.

-Eso espero, ya que no quiero que me vuelvan a despedir por culpa de ustedes.

-¿Te refieres a lo que Gaara hizo aquella vez?

-No me hagas recordarlo- dijo a la vez que ponía una mano sobre su frente de manera reprobatoria.

Se podía ver una gran cafetería con muchos clientes dentro del mismo, en ella una jovencita de cabello rubio, quien recién iba a ser contratada, ya que era su primer día de prueba, pero dio la casualidad que sus hermanos la habían seguido, y uno de ellos fue hacia donde justamente ella estaba atendiendo, interrumpiendo la petición del cliente, por supuesto.

-Temari ¿Qué se supone que estás haciendo en este lugar?

-¿Gaara?- preguntó la chica un poco sorprendida, debido a que se había asegurado de que su hermano no le siguiera.

-Vez a otra persona más, claro que soy yo Temari… aún no me contestaste- dijo seriamente el pelirrojo.

-Disculpe señor en un momento lo atiendo- mencionó tratando de ser gentil con el cliente, quien al escuchar aquella charla se estaba impacientando.

-¡¿Acaso estas trabajando aquí?- elevó un poco más la voz, haciendo que algunas personas voltearan de sus hacientos.

-Gaara… baja la voz, o…

Demasiado tarde, justo en aquel momento venía el jefe de la cafetería, para saber que estaba pasando.

-Temari, ¿quién es él?

-Es… mi hermano, pero no se preocupe, ahora le pido que salga…

-Pero tú te vienes conmigo- dijo el chico de cabello rojizo a la vez que jalaba a su hermana a la salida logrando por cierto hecho que la rubia no lograra obtener el empleo.

-Ya sabes cómo es Temari, deberías haber buscado otro trabajo.

-Sí, pero el problema es que quiero que entienda de una vez por todas que no voy a cambiar de parecer.

Una vez que llegaron al sitio, Kankuro fue en dirección a una de las barras así podría observar a su hermana sin que se diera cuenta que para eso había venido.

Mientras que Temari se dirigió a adonde estaban los demás empleados para colocarse el atuendo.

En otro de los sectores del mismo pub se hallaban sentados en los amplios sillones de color negro, dos jóvenes, quienes al ver en la entrada a dos de sus amigos le hicieron señas con las manos para que se acercaran a ellos.

-Bien al fin ya no somos dos, jeje.

-Dei, ¿acaso no te gusta mi compañía?- respondió con reproche la peli azul.

-Hola chicos, siento el retraso.

-Lo mismo digo.

-¡Itachi, Hidan, que bueno que llegaron!- la chica ignoró al rubio olímpicamente y se acercó a los recién llegados con tanta emoción, que sin el consentimiento de los dos chicos los abrazó.

-Konan, no es para tanto- dijo el peligris.

-Arh, Hidan porque no te dejas abrazar como lo hace Itachi- respondió la chica viéndolo algo triste. –El por lo menos no protesta.

Algo que hizo que el peligris se sintiera mal, por lo que correspondió el abrazo. Haciendo que en el rostro de la chica volviera aquella cálida sonrisa.

-Solo es un simple abrazo Konan, no es para que exageres.

Aunque una parte del peligris estaba feliz, por haber sido él quien produjera aquella sonrisa.

-Pero ustedes son mis amigos, así que ni piensen que no los puedo abrazar todo lo que quiera- terminó de decir a la vez que sacaba la lengua.

-Entiendo- respondieron ambos chicos con una gota de sudor en su rostro, para luego sentarse.

El rubio del grupo había notado como una chica recién llegaba al pub y observó como servía algunos tragos para las personas, también pudo ver los movimientos que hacía la chica, a pesar que él estaba algo lejos de ella.

Sus amigos seguían hablando un buen rato, pero él solo quería hablar con esa extraña chica, nunca había vista a nadie igual, seguro se estaba volviendo loco, porque según lo que parecía era que le gustaba aquella chica, de la cual ni siquiera sabía el nombre y además fue a simple vista.

Luego no le dio importancia y siguió la charla de sus amigos.

-¿Cómo te fue hoy Itachi, hiciste muchos apuntes?

-No mucho, solo anoté lo importante- dijo con expresión seria en su rostro.

Mientras el peligris y el rubio iban por algunas bebidas solo se habían quedado la peli azul y el pelinegro.

-Ah, ya veo, que raro…

-¿Por qué lo dices?- se sorprendió el chico.

-Es que tú siempre estás atento, hasta el último detalle, me vas a decir que pasa por tu cabeza ahora.

-¿Cómo lo haces Konan? Suelo ser reservado pero aún así te das cuenta de cada detalle que hago. A pesar de que hace mucho que no nos veíamos.

-Te conozco muy bien, vamos cuéntame tal vez pueda ayudarte.

-Se que tal vez no quieras que hable sobre este tema, pero no lo puedo evitar… es sobre mi hermano, él…

-¿Cómo vas a pensar que no me importa? Jamás vuelvas a decirme eso.

-Lo siento.

-Ya me acuerdo es… Sasuke ¿verdad?

-Así es.

-Oh hace cuanto que no lo veo, jaja debe haber crecido mucho ese chico. De seguro sigue tus ejemplos, ¿no?

-La verdad es que ahora estamos peleados, no me dirige la palabra.

-¡¿Qué? Pero que pasó entre ustedes, me voy por un tiempo y pasa lo peor.

-Mejor olvidémoslo, cuéntame algo de ti, porque si mal no recuerdo también empezaste el curso.

La chica lo observó por unos segundos, su debilidad era la curiosidad pero al ver que el chico no quería profundizar en el tema, decidió dejarlo de lado y responderle.

-Sí, pero ya nos dieron algo de tarea.

-Pero no creo que sea mucho, si no estarías estudiando.

Ante lo mencionado ambos sonrieron.

-Es increíble… cómo pasa el tiempo, y pensar que hace unos años estábamos en secundaria.

-Tienes razón, dentro de poco ya nos podremos recibir.

-Será fantástico cuando llegue ese día.

Luego los dos chicos faltantes se suman a la charla, pero haciendo alguna que otra broma todos nuevamente comienzan a reír.

La noche pasó de manera rápida que los jóvenes no notaron que ya faltaba poco para el siguiente día, así que cada uno se despidió y partieron rumbo a sus respectivas casas.

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Cuando el pelirrojo arribó a su casa vio como su abuela ya se encontraba mejor, la cual en esos momentos estaba siendo cuidada por sus padres.

-Al parecer tuvo un poco de presión Sasori, no te preocupes- le respondió su madre, mientras saludaba a su hijo en la mejilla para luego dejarlos solos.

-¿Por qué no me avisaste antes abuela?- le dijo el chico un poco más tranquilo al ver que ya estaba bien.

-Porque sabría que actuarías así.

-Pero y si…

-Ellos estaban aquí, fue por eso que no quería preocuparte querido, ya todo está bien.

-Entonces te dejo para que descanses un poco abuela.

-Sasori- el chico volteó. –Ven aquí, quédate un rato más conmigo.

-No tienes que pedirmelo, sabes que lo haría de todas formas.

"Sasori… no quiero ver esa mirada tan triste en tu rostro, lo que menos quiero es que esa tristeza sea provocada por mi culpa, no permitiré que mi lindo nietito sufra."

-Abuela Chiyo es un poco tarde, será mejor que me vaya a descansar, me alegro que estés bien- dijo el chico con una sonrisa en su rostro algo que no hizo desde que había llegado a su casa.

Chiyo al ver como su querido nieto sonreía como en los viejos tiempos se unió a él con una gran sonrisa, para luego recostarse en la cama y poder dormir.

Mientras que el pelirrojo salía del cuarto para ir al suyo. Tomó el teléfono, el cual estaba en su mesita de luz y llamó a su amigo.

Lo único que no sabía era que había salido con Konan y aún estaba en camino a su casa, por lo que la persona que contestó no fue otra más que…

-¿Aló?

-¿Sakura? Podrías pasarme con tu primo.

-Eh… Sa-Saso-ri… ¿Qué?

-Si me pasarías con Deidara- el chico volvió a sonreír al escuchar silencio por parte de la pelirrosada, algo que comenzaba a gustarle de cierto modo, ya que la chica parecía como si estuviese nerviosa. Además de su pequeña tardanza en contestar.

-Ah… si, jeje lo siento, espérame que lo busco en su cuarto- luego la chica se dio cuenta que su primo aún no había llegado, haciendo que se sonrojara de la vergüenza.

"Ahí porque al escuchar su voz hizo que sintiera como si tuviese mariposas en el estómago, ni siquiera por teléfono puedo tener una charla decente con él, ¡Maldición!"

-Verás él… aún no llegó- respondió muerta de vergüenza por haberlo hecho esperar tanto tiempo para nada.

-No importa, igual mañana cuando lo vea se lo digo, gracias Saku- el chico iba a cortar la llamada pero justo antes de que ocurriera aquello, la pelirrosa se lo impidió.

-Sasori, ¿cómo está tu abuela? ¿Pudiste verla? ¿No le pasó nada verdad?

-No lo bueno es que ya se encontraba mejor cuando llegué a casa, mis padres la estuvieron cuidando, por suerte.

-Ah, qué bueno, eh… este- quería seguir la charla pero no se le ocurría nada de nada.

-¿Ocurre algo?

Silencio repentino.

-No, nada malo, jeje- suspiró. –Me preguntaba si mañana venías para casa, digo… porque como Deidara y tu se llevan tan bien, tal vez…

-Si no entendí mal, ¿me estarías invitando?, jeje, ahí Saku no cambias más… no hay ningún problema en que vaya, de paso… podrías venir con nosotros, si prefieres, claro.

-Sasori… en verdad puedes, porque si tu abuela necesita que la cuides yo… puedo entender…

-No te hagas tanto drama, ella ya está mejor. Entonces mañana nos vemos.

-S-sí- respondió la pelirrosa un tanto nerviosa, aunque por otro lado se podía ver su rostro lleno de felicidad.

La breve charla con el chico llegó hasta ahí debido a que justo en aquel momento llegaba a la casa Deidara, por lo que la pelirrosa casi se cae del susto al ver como el joven ingresaba a su hogar.

Luego la chica lo único que se le vino a la mente fue avisarle al pelirrojo que su primo había llegado, por lo que le pasó el teléfono.

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Mientras tanto el pelinegro ya se había cansado de esperar a su hermano menor.

Cuando su tío llegó hace como tres horas antes que él, le había preguntado si sabía dónde estaba Sasuke, ya que con él si dialogaba así de seguro que le avisaría, pero se sorprendió aún más al saber que no era así.

Después de esperar un tiempo ambos, el pelinegro le dijo a su tío que se fuera a descansar, debido a que al siguiente día tendría una conferencia en el trabajo.

-Pero Itachi, tú también tienes actividades, así no te preocupes yo me quedaré despierto hasta que llegue, ve a descansar.

-No, será mejor que vayas a dormir tío, después de todo… estoy algo desvelado así que no habrá problema.

Aunque Madara dudaba de la teoría que dijo su sobrino, lo pensó unos instantes para luego no tener más opción que aceptar su propuesta.

Y ya habían pasado unas horas más pero el chico parecía no dar señales de adonde había ido, lo peor es que ya había llamado a sus amigos, pero no respondían.

Luego escuchó unos murmullos en la entrada de su casa, así que supuso que había llegado, salió de su cuarto para dirigirse al living.

-Gaara coloquémoslo en el sillón.

-Está bien, será lo mejor así descansa.

Ambos muchachos al ver como alguien aparecía detrás de ellos voltearon y observaron que era el hermano mayor de su amigo.

-¿Qué se supone que hacen ustedes aquí?

-Traíamos a Sasuke.

El pelinegro les dio un vistazo a los tres jóvenes pero cuando vio el estado en el que se hallaba su hermano fue hacia él.

-Sasuke, ¿Qué demonios te pasó?

El chico solo miró hacia el lado contrario de su hermano, no iba a dirigirle la palabra.

-No es de tu incumbencia- logró decir con algo de dificultad en su voz.

Aquellas palabras le habían dolido.

Miró a los otros dos chicos para que le dieran alguna explicación.

Neji fue quien le hizo una seña para que le siguiera un poco más apartado del menor de los Uchihas así le comentaría lo sucedido, mientras que Gaara observaba la escena.

-Itachi, siento que Sasuke terminara así, pero él se lo buscó, nosotros solo hicimos lo correcto en traerlo, pero creo que será mejor que él te cuente lo que pasó.

-Neji… sabes que no me dirá nada, dime… que le pasó.

-Como hoy fuimos a una fiesta del equipo de futbol, al parecer ha bebido un poco, pero algo tenía esa bebida que tomó… no lo sé muy bien, pero luego empeoró por lo que decidimos traerlo aquí.

-Oigan chicos… vengan- les llamó el pelirrojo un poco alarmado.

Al ver que el pelinegro se iba poniendo en peor estado, Itachi les dijo que él se ocuparía de su hermano, por lo que ambos chicos salieron de la casa, sabiendo que más tarde les informaría sobre el azabache.

-Ahora Sasuke, será mejor que te ayude a subir hasta tu cuarto.

En cuanto estuvo por agarrarlo, el chico lo apartó de golpe, cayendo de nuevo al sillón, quiso cerrar sus ojos pero volvió a ser jalado por su hermano mayor así que no tuvo más remedio que dejarse llevar por él, ya que su cuerpo aún se encontraba algo débil por lo que había puesto su brazo izquierdo sobre el hombro de Itachi, a la vez que daba pasos pequeños y subían por la escalera.

-¿Vas a decirme que te pasó? Porqué estoy más que seguro que no fue una simple bebida…

-No te importa, deja de… pretender ser… el hermano ideal…

Ante aquello Itachi se sorprendió, aún le quedaba algo de conciencia para tratarlo como antes. Pero sonrió suavemente sin que su hermano lo notara, porque por más quejas que recibía de él, igualmente se dejaba sujetar, aunque aquellas palabras le habían dolido nuevamente.

-Ya llegamos, ves que rápido, pero aún…

-No voy a dejar que… me interrogues-dijo a la vez que se soltaba del agarre del mayor para luego tambalearse un poco. -¡Ya cumpliste con tu rol de hermano mayor, ahora lárgate!- espetó el Uchiha elevando un poco la voz.

-Descuida, no iba a quedarme aquí- ya estaba arto de que aquel chico lo evitara, pero su rostro cambió a uno de preocupación cuando vio que su hermano tenía una serie de temblores en su cuerpo y a la vez tenía sudor en el rostro.

No le importaba si Sasuke de nuevo lo alejaba, él se ocuparía de que estuviera bien, por más que deteste su compañía.

Pero se sorprendió cuando no pasó nada de lo que pensó hace unos minutos, el chico solo lo miraba con cierta tristeza en el rostro, y dejó que Itachi lo ayudara.

Mientras el mayor fue a buscar un pañuelo mojado para colocarlo en su frente.

Sasuke pensaba en lo sucedido en el día, más bien luego de la fiesta, sus amigos se preocuparon mucho al ver que casi se desmallaba en el transcurso del camino a su hogar, pero no habían dicho nada al respecto, y después estaba su hermano… ¿por qué se preocupaba tanto por él?

Como si estuviese soñando despierto sus recuerdos vinieron a su mente, justo en los momentos en que su hermano y él pasaban tiempo juntos, sonrisas… abrazos… si… extrañaba aquella sensación, como una vez cuando quiso demostrarle algo a Itachi y por culpa de su apuro se terminó cayendo al piso, pero luego su hermano lo había llevado al hospital para que le pusieran unas vendas en el tobillo.

Aún recordaba los buenos tiempos, por más que quisiera odiarlo, venía la misma sensación de aquel entonces, cuando cuidaba de él…

De pronto al ver como Itachi entraba a su dormitorio con el pañuelo un poco húmedo, sus pensamientos se fueron y la habitación quedó en un repentino silencio.

Por más que quisiera decirle que se fuera y lo dejara solo, una parte de su interior anhelaba que cuidara de él, como cuando eran más chicos.

Pero su orgullo no iba a dejar que le dirigiera la palabra.

-¿Cómo te encuentras ahora?- preguntó el mayor.

-…

Otra vez ese gran muro que ponía el azabache, era imposible dialogar con él, pero debía intentarlo. Además al notar que no lo alejaba de su lado, era un punto a su favor para continuar con la conversación.

Pasó un rato y ninguno de los dos había vuelto a dirigirse palabra alguna, por lo que el mayor optó por irse y darle tiempo.

-¡Espera!- le detuvo con una de sus manos el azabache.

-…

¿Acaso era su imaginación o Sasuke le había hablado?

Solo volteó un poco su rostro y vio como su hermano menor bajaba la mirada aunque Itachi pudo darse cuenta que no quería que se fuera de su lado, por lo menos no en este momento.

-Me alegro que estés mejor Sasuke- dijo mientras se sentó en una silla cerca de la cama de su hermano.

-…

-Descuida no tienes que decirme nada si no quieres, no voy a obligarte.

-¿Por qué haces esto?- murmuró el azabache.

-No entiendo tu pregunta.

-Yo… siempre te desprecié y tú a pesar de eso, sigues aquí… a mi lado, ¿por qué?

-En algo te equivocas, no siempre me has odiado, aunque no sé si lo recuerdas- dijo algo de broma y algo enserio. -Sasuke, eres mi hermano cómo puedes pensar que…

-¡No!

-¿Qué ocurre?

-Nada…-no quería que continuara hablándole, era como si una parte de él aún no estaba seguro de poder hacerlo.

-Duerme un poco, te hará bien, prometo que no me iré- le sonrió al azabache.

Cuando terminó de decir aquello Sasuke se recostó en su cama para luego taparse con la sábana y cerrar sus ojos.

No había contestado pero tampoco lo echó, por lo que simplemente se quedó observando el cuarto del menor.

Sasuke aunque no quería aceptarlo del todo… quería a su hermano mayor, no solo por todo lo que soportó por él si no el hecho mismo como Itachi le había dicho antes, de que eran hermanos y eso nadie lo cambiaría, a pesar de que nunca pensó lo contrario.

"Pronto podré decirle lo que pasó realmente" pensó el mayor de los Uchihas.

Aquella noche, el más chico tuvo la mala suerte de volver a tener pesadillas con la muerte de sus padres, por lo que el mayor se sorprendió al observarlo sufrir en sueños, era algo con lo cual se sentía culpable de cierta forma.

-No se vayan de casa… n-no… que-den-se…

-Shhh, todo está bien Sasuke, ya pasó todo- le respondió Itachi, a la vez que pasaba su mano sobre el cabello azabache de su hermano.

El joven Uchiha seguía moviéndose un poco bajo las sábanas. Podía notarse el sudor en su rostro blanquecino.

-N-no me dejes… madre…

Al escuchar aquella última frase por parte del más chico a Itachi le conmovió, ya que aún tenía esos recuerdos, lo único que podía hacer ahora era intentar que su hermano descansara. Aquellos recuerdos no eran nada agradables para el más chico, pudo notarlo al ver la expresión de dolor en su rostro.

-Sasuke, tranquilo… yo estoy contigo ahora, no te preocupes… no permitiré que nada malo te pase. Confía en mí.

Intentó contenerlo lo mejor que podía diciéndole que todo estaría bien, para tratar de calmarlo, al ver como el azabache volvía a tener la respiración pausada y vio que por fin había logrado tranquilizarlo dejó el cuarto para ir al suyo y poder dormir lo poco que le quedaba.


Al fin pude terminar de escribir este cap... no saben lo que me ha costado :O encima que no tuve muchas vacaciones que digamos... adivinaron estuve dando parciales jeje... pero bueno a veces no queda otra, siento mucho el retraso, en verdad.

Con respecto al fic, creo que ahora Sasuke va aceptando un poco más a su hermano mayor *w* eso me hace muy feliz, jeje se que a muchos este Sasuke no les gustaba, me incluyo xD pero creo que ahora irá mejorando la situación entre ellos, por otro lado entre Sakura y Konan, mmm... les voy a ser caso a algunos de sus rr xD ellas no merecen ser enemigas, menos aún sabiendo que solo la pelirrosa está enamorada de Sasori *w*

Espero como siempre que les haya gustado!

Y muchísimas gracias por sus hermosos comentarios, me alegraron enormemente xD
Nos estamos viendo ;-)