Capítulo 10: El fin de la pesadilla.

Snape estaba en su habitación mirando a un punto indeterminado de la pared cuando Bellatrix entró como un vendaval, tenía el rostro rojo como la grana y estaba seguro de que estaba más enfadada de lo normal, podía sentir la tensión que emanaba su esposa con su sola presencia y eso lo irritaba más de lo que ya estaba.

- Supongo que estás pensando la mejor manera de deshacerte de esa niña tonta - dijo Bella con resentimiento - Es la oportunidad perfecta para que nos libremos de ella para siempre Severus, tienes que hacerlo.

- Cierra la boca - dijo Snape cansinamente y sin apartar la vista de la pared - No puedo pensar en nada si estás como una cotorra... hablando y hablando.

- No entiendo que tanto es lo que estás pensando - dijo de mal humor - lo que tienes que hacer es ir a la cita y acabar con todo esto de una buen vez.

- Eres una tonta - gritó entonces perdiendo la paciencia - No ves a caso que esto puede ser una trampa. Recuerda que Harry Potter está ayudándola por el amor de Dios y apuesto todo lo que tenemos que hay algo oculto en todo esto... Hermione no es capaz de tramar un plan así, debe estar ayudándola ese maldito imbécil y si es así no pienso caer en su estúpido juego.

- Pues sé más inteligente - dijo Bellatrix entonces - Siempre has ido un paso adelante de ellos desde que Hermione escapó, pudiste detener sus visitas a San Bart y estuviste apunto de eliminarla a ella también.

Snape miró a su esposa por un largo rato y se dejó caer nuevamente en la silla, Bellatrix se le acercó con cuidado y se puso de rodillas delante de él y le levantó la cabeza para mirarlo a los ojos - Te ayudaré - le dijo con una sonrisa - Haré lo que sea para que podamos ser felices nuevamente querido... y si tengo que matar a esa mocosa con mis propias manos para que todo vuelva a ser como antes lo haré, cuentas conmigo y sabes que siempre estaré contigo... siempre.

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Harry miró a Hermione por un largo, sentada allí en las rocas, mirando hacia el inmenso océano se veía simplemente preciosa. Se acercó con cuidado y se sentó a su lado sin decir una palabra, Hermione lo miró y apoyó la cabeza en su hombro con un suspiro.

- Hay algo que no te he dicho - dijo Harry en voz baja, por alguna razón esta nervioso - No es nada malo - añadió al ver la cara de Hermione - Es solo que no había encontrando un momento adecuado por decírtelo y pensé que sería mejor si lo hacía una vez que todo esto terminara, pero creo que debes saberlo ahora, así tendrás una motivación extra...

- ¿Que sucede? - preguntó - No estoy entendiendo una sola palabra.

Harry suspiró y cerró los ojos por un momento, luego los abrió y se encontró con el color miel que le hacía latir el corazón y sonrió por la agradable sensación - Cuando fui la primera vez a San Bart me dijiste que querías que ayudara a Amy ¿lo recuerdas? - Hermione asintió - Bien... pues Ron estuvo averiguando y encontramos a su familia materna, pero no quisieron hacerse cargo de la niña... lo cual me puso furioso - añadió con el ceño fruncido al recordar que Ron le había comentado que los abuelos maternos y el padre biológico de la niña simplemente no querían saber nada de la pequeña porque pensaban que era igual de loca que su madre, simplemente no podía entender como podían decir eso de una niña tan adorable - Desde luego me sentí indignado, así que comenzamos a investigas de que forma podíamos sacarla de allí.

- Pero yo se que los únicos que pueden sacar a los pacientes de San Bart son sus familiares - dijo Hermione.

- Así es, por eso tomé una decisión al respecto - dijo Harry mirándola intensamente a los ojos - Si la única forma de sacar a Amy de allí era por medio de un familiar... pues... ¿quién mejor para hacerlo que su padre?.

Hermione lo miró confundida - Pero dijiste que su padre biológico no quería saber nada de ella - dijo.

- Su padre biológico no... Pero su padre adoptivo la adora y hará lo que sea para verla fuera de ese lugar.

- ¿Padre adoptivo?... pero Amy no tiene padre adoptivo...

- Ahora si - dijo Harry sacando un papel del bolsillo de su chaqueta, Hermione lo miró con los ojos como platos al reconocer el documento... un certificado de adopción - Legalmente soy el padre de Amy.

Hermione lo abrazó con tanta fuerza ante la noticia que ambos cayeron de espaldas sobre la arena, ella encima de él, se miraron por un momento sonriendo y se fundieron en un apasionado beso. Harry comenzó acariciar su espalda y Hermione se abandonó a las electrizantes sensaciones que sus caricias le provocaban en todo el cuerpo.

- Estamos en la playa... - susurró Harry sin dejar de besarla.

- Pues tienes suerte de que sea una playa privada - dijo Hermione sonriendo.

Harry en una maniobra demasiado rápida se puso encima de ella y la miró a los ojos - Amy necesitará una madre - dijo - ¿Estás dispuesta a semejante responsabilidad?

Hermione asintió con un nudo en la garganta ante el significado de esas palabras - Puedes estar segura de ello.

- Si eres su madre... por obligación tendrás que ser mi esposa, y no aceptó un no por respuesta - dijo - No permitiré que mi hija se eduque sin una imagen materna.

- ¿Significa eso lo que creo que significa? - preguntó emocionada.

- Si piensas que te estoy pidiendo que te cases conmigo de una manera sutil... - dijo y en sus labios se dibujó una sonrisa picara - estás en un error - Hermione lo miró desilusionada provocando la risa de Harry - Lo digo porque no estoy siendo para nada sutil... Voy a casarme contigo Hermione... quieras o no quieras.

Hermione rió, más que una amenaza era la prueba irrefutable de que aquel hombre inteligente, atractivo, gentil, apasionado y gentil era el hombre de su vida y estaba segura de querer estar con él para siempre - te amo - susurró - te amo... te amo... nunca me cansaré de decírtelo - y volvió a besarlo. Harry la abrazó con más fuerza.

- Yo también - dijo él - desde que te vi en mi jardín toda mojada y temblando supe que eras la única mujer a la que quería a mi lado por el resto de mi vida. Te amo Hermione Granger, te amo como creí que no amaría a nadie jamás.

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Cuando llegaron a la casa Draco los estaba esperando acompañado de un hombre alto y de pelo castaño envuelto en una gabardina color chocolate y con un corte de pelo militar, al verlos entrar ambos se pusieron de pie.

- El es el detective Moller - dijo Draco.

Harry ayudó a que Hermione se sentara y luego estrechó la mano del hombre - Me da gusto que haya aceptado venir hasta aquí - dijo - Lo que tenemos que contarle dará para toda la noche, espero que no haya hecho planes.

El detective inclinó la cabeza - No se preocupe señor Potter, el señor Malfoy ya me ha dicho que cancele mi cita con mi esposa... así que tenemos toda la noche para aclarar las cosas - dijo, luego miró a una pálida Hermione - Usted debe ser la señorita Granger, es increíble que una mujer tan joven y que parece tan delicada haya puesto de cabeza a todo el departamento de policía de Londres.

- Lo lamento - logró articular - pero usted no sabe todo lo que he tenido que pasar...

- Por eso estoy aquí - dijo el hombre amablemente - para escuchar todo lo que tenga que decirme señorita Granger, veremos que podemos hacer por usted y también por el señor Potter claro, porque su amigo el señor Weasley ya nos puso al corriente de su heroica aventura en San Bart.

Harry miró a Draco y este se encogió de hombros, luego miró nuevamente al detective que para su sorpresa sonreía - No se preocupe - le dijo - no hay cargos en contra de sus amigos y de usted, no obstante el tío de la señorita Granger nos ha estado amenazando con que quiere verlos tras las rejas, claro que a mi me ha entrado la curiosidad, no me parece del todo normal tanto afán para retenerla en San Bart.

- Señor Moller, creo que le interesará mucho saber por que está tan desesperado - dijo Draco sentándose - le sugiero que se ponga cómodo, esta es una larga y apasionante historia.

- Ya lo creo que si - dijo Moller sentándose junto frente a Draco, Harry se acomodó junto a Hermione y tomó su mano para darle apoyo - Bien señores... empecemos de una vez.

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Ron estaba en la recepción de San Bart, Lily y James lo acompañaba y no hacían más que pasearse nerviosos por la sala de espera para visitas. Luna sentada cómodamente en el sofá los miraba divertida, era como estar en la sala de parto esperando que alguien diera a luz, irónicamente era algo parecido lo que estaba pasando.

- Hemos revisado los papeles - dijo un hombre bajo y canoso, acompañado de la una mujer esbelta y enfundada en un elegante traje azul - y está todo en orden, haré que llamen a la niña.

- Se lo agradezco mucho - dijo Ron, miró de reojo a James que a su vez miraba al director de San Bart con odio.

- Me pregunto porque el señor Potter les mandó a ustedes con un poder y no vino el en persona a buscar a la niña... después de todo ahora legalmente es su hija - dijo Fudge con malicia.

Lily se adelantó a todos para contestar con toda la educación de la que fue capaz - Mi hijo está haciendo otro asunto de suma importancia, además somos los abuelos de la niña, no creo que haya mucha diferencia entre nosotros y nuestro hijo para recoger a la pequeña.

Fudge no dijo nada, en ese momento una enfermera se acercaba a ellos con Amy cogida de la mano. La niña estaba radiante, con un lindo vestido azul y su pelo sujeto con un moño adornado con una cinta a juego, cuando reconoció a James se soltó de la enfermera y corrió hasta él para abrazarlo.

- No corras niña, está prohibido... - dijo Fudge con los dientes apretados.

- Le sugiero que no regañe a mi nieta - dijo James mirándolo despectivamente - Ahora no es su responsabilidad y le aseguro que me siento gratamente aliviado de que Amy no pase un solo momento más en este horrible lugar y mucho menos cerca de usted. Creáme señor que estamos al tanto de las cosas que le ha hecho a la niña...y estaré muy feliz de iniciar acciones legales contra usted.

Ron miró al director y tuvo que aguantarse las ganas de reír ante la cara de espanto que puso - Si nos disculpa, debemos irnos, el padre de la niña se muere por que salga de este lugar. Con su permiso.

Fudge asintió torpemente con la cabeza y vio como se alejaban, maldita niña, ahora ya estaba fuera de su control y podía decir muchas cosas para perjudicarlo, pero ya no podía hacer nada al respecto, ahora era Amy Potter, nieta e hija de dos de los hombres más poderosos del país, muy a su pesar reconoció que había perdido esa batalla.

Ya fuera del psiquiátrico Amy alucinó con todo lo que vio de camino a su nuevo hogar, Ron vio por el espejo retrovisor como Lily y Luna se deshacían en cumplidos y se peleaban la atención de la niña. Nunca había visto a Luna tan feliz, quizás había llegado el momento de hablar sobre hijos.

James miraba a su esposa jugar en el asiento trasero con su ahora nieta y no pudo menos que agradecerle a Harry la enorme felicidad que les había proporcionado al darles a Amy, era una niña maravillosa y una vez que todo se solucionara con Hermione estaba seguro de que serían todos juntos una enorme familia feliz.

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El detective Moller miró a sus compañeros de habitación con asombro. Desde que comenzaran a explicarle los acontecimientos su cara había pasado por la incredulidad, el asombro, rabia y miles de sentimientos más, nunca en toda su vida al servicio de la ley había escuchado una historia tan irreal, pero que a la vez era podía ser asombrosamente real.

- Así fue como llegamos acá - dijo Draco - Como comprenderá no podíamos dejar a Hermione en ese lugar, cuando la encontramos estaba drogada. Estamos dispuestos a aceptar la responsabilidad por lo que hicimos... pero lo haremos porque sabemos que fue lo correcto.

- Es usted una persona muy valiente señor Malfoy - dijo Moller - sobre todo considerando que tiene una esposa y un bebé en camino está dispuesto a ir a la cárcel.

- Sé cuales son las consecuencias de mis actos - contestó Draco encogiéndose de hombros, Harry sonrió - además se que Ginny lo entiende. Estuvo de acuerdo con todo esto desde el principio.

Moller lo miró sorprendido - ¿Está diciéndome que su esposa sabía que iban a entrar en San Bart clandestinamente? ¿Arriesgando una pena de cárcel? - Draco asintió - Vaya... esto cada vez me sorprende más.

Hermione miró al detective y se aclaró la garganta para hablar - ¿Qué pasará ahora? Le conté todo lo que me pasó desde que mis padres murieron y las razones por las que mi tío me encerró allí, también lo de Tom Riddle...

- Tranquilícese Hermione - dijo Moller - Todo lo que me han dicho es suficiente para abrir una investigación en contra de Severus Snape, pero entiendan que es una persona influyente y que tiene a muchos jueces en su bolsillo, además de políticos, empezar una investigación para desenmascarar a un tipo así puede costarme el puesto.

- Podemos ayudarlo con eso - dijo Harry consultando su reloj, Moller lo miró - En un par de horas Severus Snape vendrá hasta acá, y estamos seguros de que vendrá dispuesto a eliminar a su sobrina para respirar tranquilo.

- ¿Y puedo preguntar como está tan seguro de ello? - preguntó, Draco le tendió una copia de la nota que le habían enviado, donde Hermione citaba a su tío para de una vez aclarar las cosas - ¿Están seguros de que vendrá?

- Es la única opción que tiene - dijo Harry - ha rastreado todas mis propiedades con ayuda de sus hombre y no la encontró, debe estar lo suficientemente desesperado como para venir, Hermione se le está ofreciendo en bandeja de plata, lo ha citado solo y en un lugar completamente aislado y no lo pensará tanto. Es una oportunidad perfecta para terminar lo que empezó hace tiempo, cuando la encerró.

El detective se quedó callado largo rato, analizando los pros y los contras de todo lo que le habían dicho, luego con un profundo suspiro se puso de pie y miró directamente a Harry - Si todo esto resulta ser solo una farsa para librarse de los cargos por los que se les acusan...

- Cada palabra que hemos dicho es verdad - saltó Hermione levantándose y encarando al detective.

- Díganme que es lo que necesitan de mi - dijo al fin. Draco sonrió.

Hermione se arrojó a los brazos del detective en un impulso y éste al parecer poco acostumbrado a esas muestras de afecto atinó a darle unas torpes palmaditas en la cabeza. Harry se echó a reír.

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El ambiente en casa de los Potter no era precisamente festivo, pero al menos estaba ya más calmado que hace unas horas atrás cuando llegaron con Amy a casa. La niña absolutamente fascinada con la casa y los jardines los recorrió de tomo a lomo entre risas y exclamaciones de júbilo. James y Lily en su papel de abuelos le habían comprado cientos de juguetes y ropa que la niña agradeció enormemente y cuando vio su habitación se quedó simplemente sin palabras, una enorme cama con dosel y repleta de muñecas todo en tonos pastel, decorada por Luna, Lily y Ginny. Luego cenaron más tranquilos y en menos de media hora James tuvo que subir a la niña profundamente dormida entre sus brazos.

- Nos ha llenado de energía a todos - comentó Lily viéndolos subir por las escaleras - Es una niña preciosa.

Ginny asintió - Claro que lo es, Harry simplemente no pudo haber tenido una mejor idea - dijo.

Cuando James bajó todos se sentaron en el salón, Ron entró en ese momento con semblante serio - Acabo de hablar con Draco - dijo sentándose junto a Luna - ya está todo listo.

- ¿Moller los ayudará? - preguntó James. Ron asintió - Vaya... pues eso nos deja más tranquilos, espero que todo salga bien.

- Ginny, Draco dijo que por seguridad esta noche te quedes con nosotros, no sabe a que hora terminará todo esto - dijo Ron mirando a su hermana -

- Creo que lo mejor es que todos se queden aquí - dijo Lily, todos asintieron - Espero que todo salga bien.

- Tenemos que confiar en el buen juicio de nuestro hijo - dijo James - Ahora tiene que pensar en su hija también. No hará nada estúpido.

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Snape miró por la ventana de su coche y detuvo el auto a unos metros de distancia de la casa que se veía en ese momento apenas iluminada, era una casa enorme. Suspiró con fuerza para infundirse valor, nunca en su vida había tenido que mancharse las manos directamente, para eso había contado con personas dispuestas a hacerlo, como Tom Riddle por ejemplo, que nunca había dudado en ayudarlo con sus "problemas", pensó en la suerte que había corrido, había lamentado tener que entregarlo y que eso derivara en su muerte, pero no había tenido otra salida, pero ahora no tenía tiempo de pensar en eso, había cosas más importantes de que preocuparse, como el hecho de que esta a solo unos minutos de encontrarse cara a cara con su peor dolor de cabeza. De reojo vio a su copiloto y frunció el ceño, hubiera preferido no traerla, pero la mujer había insistido hasta que no le quedó otra alternativa más que llevarla consigo.

- ¿Estamos esperando algún tipo de invitación para entrar? - preguntó Bellatrix de mala gana.

Snape prefirió ignorarla, ya estaba lo suficientemente nervioso para además tener una discusión con su esposa. Se estiró un poco hacia el maletero y sacó una pistola con silenciador que tan amablemente le facilitara Tom como regalo de cumpleaños hace dos años. Verificó que el arma estuviera en orden y salió del vehículo cerrando con cuidado, Bella hizo lo mismo.

- ¿Qué crees que haces? - le preguntó en un susurro.

- ¿Qué parece que hago? - contestó la mujer - Me aseguro de que esta vez no cometas errores cariño.

- Bien, vamos - dijo de manera cortante y ambos se encaminaron por el sendero que llevaba directo a la puerta principal, sin sospechar que sus pasos eran seguidos atentamente.

Cuando tocaron el timbre Hermione se puso rígida y por una fracción de segundos pensó en salir corriendo y mandar todo al diablo, pero a su mente vino la imagen de Harry y Amy y de la familia que podían llegar a ser si todo salía bien, eso bastó para que armara de valor y se encaminara a la puerta con paso decidido. Al abrir sintió un escalofrío, su tío estaba en la puerta y no había venido solo, Bella estaba a su lado y sonreía de una manera que hizo que todos los pelos de la nuca se le erizaran.

- Pensé que vendrías solo - dijo dejándolos pasar.

Severus acarició el arma bajo la gabardina antes de contestar - No tuve opción, tu tía insistió mucho en ver a su querida sobrina.

- No lo dudo - dijo Hermione haciendo una mueca - Siéntense, creo que lo que tenemos que hablar nos llevará un poco de tiempo.

- Yo no estoy tan segura - dijo Bella sonriendo y sentándose en el mullido sofá.

- ¿Qué es lo que estás buscando? - preguntó Hermione al ver que su tío miraba en todas direcciones, como no contestó prefirió aclarar sus dudas de todos modos - No tengo micrófonos escondidos tío, creí que al menos confiarías en que lo que te escribí en la carta, no quiero perjudicar a nadie, lo único que busco con esta especie de reunión familiar es que de una vez lleguemos a un acuerdo y me dejen vivir en paz, aunque sea sin un peso en el bolsillo.

Severus la miró profundamente a los ojos y tuvo que contenerse para no pestañear, tenía que parecer fuerte y segura de sí misma, aunque por dentro fuera una gelatina. Sabía que afuera estaba rodeado de policías y que pronto la pesadilla terminaría, además estaba podía sentir la presencia de Harry junto a ella y eso le infundía valor, además tenía plena conciencia de que el detective Moller junto a Draco estaban en el piso de arriba escuchando y grabando todo lo que se decía, eso le dio una idea, si quería de una vez recuperar su vida y sus pertenencias tenía que hacer confesar a sus tíos.

- ¿Porqué me hicieron todo esto? - preguntó de pronto, Severus y Bella la miraron - Me refiero a que... yo y mis padres, nunca hicimos nada para que nos odiaran tanto, entonces ¿Porqué me llevaron a ese lugar?.

Severus no dijo nada por un buen rato mientras Bella a su lado se removía incomoda, pero ya había echado un rápido vistazo a la casa y el los jardines cuando estuvieron en el auto y no se veía nada fuera de lo común, así que asumió que después de todo no era una trampa, aquella niña tonta había confiado ciegamente en que cumplirían su palabra y una vez que le dieran todas las respuestas la dejarían ir sin más. Sonrió con suficiencia y se levantó - Si de verdad quieres saber porqué hicimos todo eso te lo diré con gusto, creo que es lo mínimo que puedo hacer por ti - dijo. Hermione se puso rígida - Tú padre siempre tuvo el éxito, la fama y la fortuna que quise para mi... y vivir del miserable sueldo que me pagaba por ser uno de sus empleados me hacía odiarlo mucho más. Planee su asesinato porque lo odiaba a él, a tu madre y la vida perfecta que llevaban, contraté a Tom para que lo hiciera con cuidado, primero tu padre y luego Jane, tu adorable madre, lo hizo en periodos de tiempo lo suficientemente distantes para que nadie sospechara - Snape sonrió - tú también estabas en la lista cariño, pero ese idiota de Tom se obsesionó contigo... y estuvo a punto de abusar de ti cuando tenías quince años, eso suponía un problema y no quería que nadie ni nada estropeara la reputación que había logrado luego de la muerte de tu madre, por eso lo mandé lejos, a Escocia, para que no me arruinara. Cuando cumpliste la mayoría de edad Bella me hizo ver que había dejado un cabo suelto, al cumplir diez y ocho años tenías plenos derechos para reclamar la herencia que tus padres habían dejado a tu nombre y que yo como tú único pariente vivo administraba hasta ese momento, por eso decidí que tenía que deshacerme de ti, pero sería muy sospechoso que también la hija de los Granger muriera a los pocos años de quedar huérfana...

- Por eso comenzaste a hacerme pasar por loca - dijo Hermione, Snape asintió sonriendo.

- Debo admitir que la idea fue mía - interrumpió Bellatrix - Pensamos que internándote en San Bart podíamos tenerte bajo control...

- Pero tú niña tonta decidiste escaparte - dijo Severus - y pusiste todo nuestro plan en riesgo. Y fuiste a caer en manos de los Potter, unos idiotas que siempre se han sentido como Robin Hood y que piensan que deben ayudar a todo el mundo...

- De no haber sido por ellos estaría muerta ahora - dijo Hermione.

- Ese era el plan - dijo Bella - que te murieras, eres una espina molesta...

- Calmate Bella - dijo Severus poniendo una mano en el hombro de su esposa, luego miró nuevamente a su sobrina - Fudge nos ayudó a tenerte bajo control y estuvimos a un paso de acabar con todo esto si no hubieras decidido escapar nuevamente. Habrías descansado en paz querida, habrías tenido la tranquilidad que quieres.

- Lo único que quiero es mi vida - murmuró Hermione con la vista baja - La vida que ustedes me quitaron cuando decidieron encerrarme en ese horrible lugar, por eso los cité, quiero que lleguemos a un acuerdo, les dejaré todo.. la herencia, la casa.. Todo, pero tienen que prometer que dejaran que me vaya y que no harán nada para detenerme, si dejan que me vaya les prometo que nadie sabrá lo que me han dicho, no le diré a nadie que mataron a mis padres, que me encerraron para mantenerme bajo su control y que con ayuda de Fudge y Umbridge quisieron matarme... por favor.

Severus suspiró y se metió la mano bajo la chaqueta. Hermione contuvo la respiración y tuvo que aguantarse las ganas de gritar cuando lo vio sacar un arma de ella. Bella al lado de su esposo sonrió con arrogancia - ¿Crees de verdad que te dejaremos ir con todo lo que hemos dicho? - preguntó - Si que eres ingenua...

Hermione se quedó allí de pie, sin moverse de su sitio y con la vista clavada en el arma que le apuntaba, entonces pasó todo demasiado rápido, la puerta de la casa se abrió con un estrepitoso ruido y de pronto se vio en el suelo con un peso sobre ella, levantó un poco la cabeza y divisó a Moller dirigirse hacia un sorprendido Snape, giró un poco más y vio que quien estaba encima suyo y protegiéndola era Harry, no pudo menos que echarse a llorar.

Harry suspiró aliviado cuando vio que Moller le ponía las esposas personalmente a Snape, se levantó con cuidado y ayudó a Hermione a que se levantara también, luego la abrazó y meció con ternura para que se calmara. Bellatrix los miraba con odio y Snape estaba tan pálido como la cera.

- Hay suficiente para encerrarlos de por vida - dijo Draco entrando en ese momento con una cinta en la mano, Harry asintió.

- No pueden hacerme esto a mi - gritó Snape desesperado - ¿Acaso no saben quien soy? Soy Severus Snape maldición... y le aseguro que pagará esto.

- Cierre la boca - dijo Moller haciendo una mueca - el que va a pagar aquí es usted y también su esposa por supuesto, hemos grabado todo lo que se ha dicho esta noche y le aseguro que es suficiente para que cualquier juez decente los mande a la cárcel por una buena temporada - se giró a un oficial – Llévenlos fuera de aquí a ambos - el oficial asintió.

- Vas a pagarme esto - dijo Bella cuando pasó por el lado de su sobrina.

- Lo dudo mucho - dijo Harry, Hermione seguía abrazada a él - Ahora ya está fuera de su alcance, y me encargaré de que siga siendo así, tú y tu esposo nunca volverán a hacerle daño.

Bellatrix lo fulminó con la mirada y Snape hizo lo propio con su sobrina cuando salieron de la casa. Draco se acercó a ellos y sonrió, todo había terminado al fin, tenían suficiente evidencia para procesar al canalla y recuperar la herencia de Hermione, además ya no tendría que regresar a San Bart, por fin después de tanto sufrimiento sería libre y feliz junto a su amigo. Su teléfono comenzó a sonar y los sacó de sus pensamientos, se excusó con sus amigos y se alejó un poco para poder contestar.

- ¿Tú mujer y mi esposa están histéricas... por favor dime que ya se solucionó todo - dijo Ron suplicante, Draco se puso a reír con ganas y Ron tuvo que esperar pacientemente a que se le pasara el ataque de risa - Ahora que te calmaste... dime de una vez que pasó.

- Pues que las cosas al fin se solucionaron - dijo Draco mirando en dirección de sus amigos que en ese momento se besaban con ternura - Hermione está bien... y sus adorables tíos van en camino a prisión escoltados por Moller... ahora por favor quiero que me pases con mi esposa...

Harry observó a Draco hablar por teléfono y sonrió, seguramente estaría dando las buenas noticias en casa y una hora después lo comprobó cuando entró por la puerta principal y todo el mundo se acercó a abrazar efusivamente a Hermione.

- Oh querida... estábamos tan preocupados - dijo Lily sorbiéndose la nariz, James le pasó un brazo por los hombros - No sabes lo felices que estamos de tenerte nuevamente aquí.

Hermione se ruborizó - A mi también me alegra de que todo se acaba de una vez - contestó.

- ¿Y qué pasó con tus tíos? - preguntó Ginny.

- Mañana mismo presentaremos los cargos y las pruebas en su contra - dijo Draco - Tenemos suficiente evidencia para mandarlos una buena temporada tras las rejas, además tenemos al detective Moller como testigo.

- El vio cuando Snape le apuntaba con el arma - explicó Harry - además escuchó, al igual que nosotros como ese idiota admitía todo delante de Hermione.

- Debes estar exhausta - dijo James - Es mejor que la lleves a su habitación hijo - Harry asintió - Pero quizás antes podrías pasar por el otro cuarto... - comentó y su hijo sonrió ampliamente al captar la indirecta.

Subieron por las escaleras con paso lento ante la atenta mirada de los demás.

- Será una agradable sorpresa para ella - comentó Lily mirando a su esposo - Ahora por fin podrá ser feliz junto a nuestro hijo.

James sonrió - ¿Qué les parece si nos sentamos y Draco nos cuenta todo con lujo de detalles? - preguntó caminando hacia el salón.

- Es una buena idea - dijo Luna, Ginny tomó la mano de su marido.

- Lo único que quiero es dormir - murmuró Draco, pero Ginny no le hizo caso y lo jaló a la sala.

- Pues lo harás después - le dijo - Ahora queremos escuchar cada detalle de lo que pasó.

Ron rió detrás de ellos, Draco lo fulminó con la mirada.

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Cuando Harry llegó a la puerta de la habitación se volvió hacia Hermione, se veía cansada y somnolienta - Este no es el cuarto en el que me quedé la última vez - le dijo ella mirando extrañada la puerta enfrente suyo.

- Lo sé - le contestó sonriendo - pero creo que debes ver algo antes... - dijo y abrió la puerta con cuidado.

Cuando entraron Hermione se encontró con una habitación repleta de juguetes y de tonos pastel y en la enorme cama con dosel dormida como un angelito a Amy, miró a Harry que también observaba a la niña dormir y se acercó a ella con cuidado, se veía hermosa y debía estar soñando con algo lindo por que su carita era adornada por una linda sonrisa, sin darse cuenta estaba llorando y Harry se le acercó preocupado.

- ¿Sucede algo malo? - preguntó limpiándole las mejillas - Pensé que sería una linda sorpresa el que Amy estuviera aquí cuando llegaras, Ron fue a buscarla a San Bart y mi madre se encargó de decorar la habitación para ella.

Hermione lo abrazó y le dio un apasionada beso, cuando se separaron tenía una sonrisa radiante y los ojos bañados en lágrimas - Eres el hombre más maravilloso que conozco y no sabes lo afortunada que me siento por tenerte conmigo - le dijo.

- El afortunado soy yo Herms - susurró acariciando su mejilla - Ahora te tengo a mi lado y esta vez será para siempre y también la tengo a ella... mi hija, nuestra hija.

Nuestra hija, las palabras le llenaron el corazón de alegría y volvió a besarlo, en ese momento Amy abrió los ojos, no se habían dado cuenta de que hablaban en voz alta - Mione... - gritó, lo que provocó que se separaran abruptamente, pero Amy no lo notó porque se paró de la cama y se abrazó a Hermione - Te extrañe tanto... papá me dijo que pronto estarías con nosotros.

Harry se ruborizó, nunca pensó que podía sentir tanto amor por esa niña y que ahora le dijera papá con tanta facilidad, Hermione cargó a la niña y la abrazó - Te amo tanto pequeña - le dijo - y amo tanto a tú papá... nunca pensé que las cosas terminarían así.

- Ahora estamos los tres juntos - dijo Harry uniéndose al abrazo - y les prometo a las dos que nunca seremos una familia feliz para siempre...

Ron suspiró y Luna a su lado se tapó la boca para no llorar, Ginny tenía los ojos bañados en lágrimas y Draco sonría ampliamente, Lily apretó la mano de James y este con cuidado cerró la puerta para no interrumpir la maravillosa escena que se presentaba ante sus ojos. Al fin su hijo había encontrado el amor y Hermione por fin sería feliz junto al hombre que amaba y lejos de los fantasmas. La pesadilla por fin se había terminado.

Continuará….

Notas de la autora: Bueno como ven al fin todo se ha arreglado y por fin nuestra feliz pareja puede respirar tranquila… el odioso de Snape se pudrirá en la cárcel ¬¬! y no molestará más.

Ya solo queda el epílogo y esta historia llegará a su final feliz.

Una vez más mis agradecimientos por TODOS sus comentarios, me encantaría poder responder a cada uno sus reviews pero no tengo mucho tiempo, pero de todo corazón muchas muchas muchas muchas muchas gracias a cada uno por sus comentarios, es lo que me animó a seguir escribiendo.

Como dije ya solo queda un capítulo, así que nos vemos pronto…. Un besito.