10-Heroes
Tai estaba recargado sobre la mesa de la sala de la casa de la chica que lo acompañaba, aun recordaba cada uno de los paso que había dado al llegar ahí, el viernes el y ella habían acordado verse al día siguiente, temprano en la casa de Mimi, para continuar con las tutorías, el chico se había despertado temprano, (gracias más que nada a su hermanita), y se había ido a la casa de Mimi quien le había indicado como llegar, la casa era enorme, gigantesca, el chico reviso varias veces la dirección para estar seguro que se trataba de esa casa, o más bien, de esa mansión, a pesar de su tamaño, la casa no alojaba a mucha gente, solo a un chofer, una cocinera, dos sirvientas, la chica, su padre, y a dos primos de ella que estrían ahí por un largo tiempo pero que habían salido por ese día. A Tai le seguía siendo incómodo y difícil estar ahí, ya que no estaba acostumbrado, era un lugar grande y muy diferente a donde él vivía, demasiado espacio, habitaciones muy grandes, y toda clase de adornos en las paredes, pero en fin, el llevaba sentado frente a la mesa un par de horas, mientras la chica seguía con su libro y su libreta resolviendo los ejercicios que el chico le había indicado, hasta que con un suspiro la chica tomo la libreta y se la enseño a Tai quien miro que había terminado, el chico comenzó a revisar con la mirada todo lo que ella había escrito y luego solo dijo
-todo está mal
-¡¿otra vez? , es la tercera vez que lo hago
-sí, eso es lo que más me sorprende, van tres veces que lo haces y aun no puedes hacerlo bien
-hace rato dijiste que casi estaba perfecto
-y lo estaba, no sé cómo es que terminaste haciendo esto…será mejor que vuelvas a empezar
-no…-dijo con un tono de aburrimiento y cansancio-¿te parece si descansamos un poco?-le dijo al chica que parecía no iba a dejarla descansar-¿por favor?-dijo esta vez con un todo suplicante y una mirada inocente y tierna
-ah…está bien-dijo el chico como derrotado
-gracias-dijo en un suspiro mientras que se apartaba el cabello de la cara y se lo sujetaba en una coleta, el chico miraba la imagen de ella, su piel clara y sus ojos luminosos, ella noto su mirada y de inmediato se sonrojo-¿Qué…que pasa?-dijo algo nerviosa, el chico reacciono y desviando la mirada dijo:
-no…no es nada, perdona-el chico se rasco la cabeza mientras sonreía apenado-¿Qué quieres hacer ahora?-le pregunto aunque sin mucho interés en la respuesta
-no se…solo…hablar
-y… ¿de qué quieres hablar?-pregunto el algo extrañado
-pues… ¿Cómo es tu vida?-pregunto como si fuera lo primero que le vino a la mente, el chico se recargo en su asiento, cruzo los brazos y meditando un poco respondió:
-diferente, en nada se parece a aquí…es…más simple, menos complicada, con menos lujos y difícil en ocasiones
-¿difícil?
-sí, hay días en los que te enfrentas a muchas dificultades, falta de dinero, tener que trabajar bastante y recibir poco a cambio, problemas familiares, existe gente a la que le va peor que a mí, pero aun así es dura la vida como la llevo, se necesita ser fuerte en todo momento y nunca nadie te regala nada, es algo que pocos ven, pero que muchos vivimos
-wow…suena como esas, clásicas palabras de personas que dicen que ganar la vida es muy difícil, y que nunca nadie da nada por ti, y esas cosas que a mí no me parecen tan reales
-¿Qué no te parecen reales?
-sí, bueno, es que muchos lo exageran, o luego inventan historias de personas que luchan por salir a delante, teniendo que mantenerse y a familias de ocho personas, es a mí no…me parece realista-el chico la miro hablar tan segura de lo que debía y lo único que atino a hacer fue a reírse de forma burlona
-¿enserio, eres una niña tan mimada?-la castaña se ofendió con eso y golpeo al chico en la cabeza con fuerza-auch
-te lo merecías, no me gusta que me digan mimada
-pues es que lo eres, como es posible que no sepas lo que muchas personas deben enfrentar día con día, o que lo creas ficción y nada realista, es la realidad solo que no te ha tocado tener que verla, y mucho menos, te ha tocado tener que vivirla en carne propia cada uno de tus días
-¿y eso te da derecho a burlarte de mí?
-no…me rio porque me parce algo tonto que alguien no sepa de eso
-ah, ¿me llamas tonta?
-no, hey, no te…ah…mira, solo digo que nunca cónico a alguien que desconociera la vida como yo la conozco, es extraño
-bueno pues yo nunca he vivido como tu
-sí, creo que a eso se debe…-el chico pensó durante un rato y después hablo-ya se, te llevare a donde vivo-dijo él y la chica lo miro extrañada
-¿Qué?
-sí, así sabrás como es la vida lejos de tu mansión y tu vida de lujos, mañana iras a donde yo vivo
-estas…estás loco…apenas y te conozco
-ay…que, ¿tú también vas a pensar que soy un pinche secuestrador, violador, extorsionador o algo así?
-no me refiero a eso solo que…
-hey-la interrumpió el chico mirándola a los ojos, tomo sus manos y hablo con calma-tú me ayudaste en la escuela sin conocerme, ayudaste a alguien a quien no conocías, y de quien no sabías si decía o no la verdad, confiaste en mí en ese momento y me ayudaste de un modo que es muy significativo para mi…no tengo forma de agradecerte, y lo único que se me ocurre es que podría mostrarte a la persona a la que ayudaste, como es realmente, quiero que conozcas la vida del modo en que yo la veo, para que así…puedas entenderme un poco mejor, confía en mí, no te are nada malo, y no dejare que nada te pase, lo prometo-la chica miro en el sinceridad y buenas intenciones, en su mirada veía algo que no conocía en muchas personas, no sabía que era, pero la hacía confiar en el
-ésta bien…lo hare… ¿exactamente qué quieres que haga, o adónde vamos a ir?
-eso déjamelo a mí, mañana vengo temprano, y te llevare a donde vivo, asegúrate de que no haya problemas, y me refiero a tu novio, quiero evitar a toda costa pleitos estúpidos con ese estúpido
-oye, el que te lleves mal no es razón para que lo insultes, menos en frente de mi
-ok, ya, está bien, perdona, entonces…creo que debo irme, dudo que quieras que continuemos
-si…será lo mejor-dijo la castaña y el chico se retiró de inmediato-Ella lo miro irse y luego se retiró a su habitación, cerró la puerta con seguro y se tiró sobre la cama para pensar un poco, escucho que su celular vibraba sobre su buro, se acercó para ver el número que marcaba, leyó el nombre y dejo el celular en su lugar para volverse a acostar, mientras, la pantalla del aparato seguía iluminada y mostrando un nombre; Michael.
El castaño abordo el autobús y se acomodó los audífonos sobre los oídos para escuchar su música, respiro hondo mientras que revisaba el contenido de la bolsa con el logo de una farmacia, la medicina de su hermana Hikari, miro por la ventana durante un rato hasta que se quedó dormido. El día paso bastante rápido para ambos, y ya era domingo, la castaña estaba arreglada y nerviosa, no sabía que sería lo que pasaría, pero estaba deseosa de saberlo. Eran las nueve y media de la mañana y la chica no estaba segura si esa era la hora que el joven castaño había pensado, pero aun así, estaba lista, espero un rato y después escucho que llamaban a la puerta
-¡Yo voy!-escucho decir a su prima quien de inmediato se lanzó a la puerta de la residencia
-espera, Yolei-dijo pero la peli violeta no hiso caso y llego hasta la puerta, la abrió y pudo ver frente a ella a un chico castaño, alto y con el cabello desordenado
-ah…hola-dijo el castaño algo extrañado de verla a ella y no a la otra chica
-hola…tú debes ser…mmm…no eres rubio… ¡Eres Taichi!-exclamo y el chico asintió algo nervioso
-Yolei, creo que Cody te busca-dijo la castaña mientras que se ponía al lado de ella
-ah…si…claro, mejor lo voy a buscar, y tú, ¿vas a pasar?-le dijo la chica muy sonriente
-eh…no yo…yo venía por…-la chica miro como el miraba a la castaña que estaba sonrojada y agachaba la mirada
-ah…ya entendí, solo tengan cuidado, no los valla a ver Michael
-¡NO!, ¡No es lo que piensas!-exclamaron los dos al unísono
-jaja, no, bueno
-No malinterpretes Yolei, Taichi solo me…da asesorías de química, sabes que necesito ayuda
-Si…bueno entonces, ¿A dónde van?
-A la biblioteca-respondió aprisa el castaño-Ahí…estudiaremos ahí-dijo y miro a la castaña que asintió.
-Bueno, eso espero-dijo y luego sonrió-ok chicos, no les quito su tiempo, diviértanse, "estudiando"
-¡Que no es lo que crees!-volvieron a decir al unísono los dos chicos, Yolei se retiró carcajeándose y los dos jóvenes, apenados, se retiraron de ahí.
-Que agradable tu amiguita-le dijo el castaño cuando ya estaban algo alejados del lugar.
-Es mi prima, vino de visita estará conmigo hasta que sus padres encuentren un buen lugar donde instalarse.
-Ah…bueno.
-Y… ¿ahora me dirás a dónde vamos?-le pregunto la castaña.
-Iremos a ver el mundo real, fuera de la pantalla que ves aquí-le dijo señalando todo a su alrededor.
-El mundo real eh… ¿y cómo es?
-Lo veras con tus propios ojos, ven, corre-dijo mientras apresuraba el paso y extendía su mano para detener el autobús que iba pasando-anda, sube, yo pago-le dijo y le indico extendiendo su mano, ella dio unos pasos con inseguridad y comenzó a subir los escalones del vehículo, miro el interior de este y distinguió a varias personas que no prestaban atención a otra cosa que no fuera algún periódico, las ventanas, o simplemente que estaban completamente dormidos, miro al frente y vio como el conductor, un hombre mayor, de unos treinta algo, la moraba de pies a cabeza, ella pensó de inmediato: "no debí traer falda", sintió la mirada en todo momento del hombre mientras seguía subiendo los escalones, y cuando este parecía estar a punto de decirle algo el castaño intervino- Hey, amigo, ella viene conmigo así que cuidado eh- el hombre miro a Tai con una expresión de enojo, miro de nuevo de reojo a Mimi y luego tomo el dinero de la mano de Tai y dirigió su vista nuevamente al frente.
-Ya siéntate pinche niño pendejo-le dijo sin cortesía alguna y arranco el vehículo, el chico camino hasta donde Mimi y le indico que se sentara en un lugar donde ambos espacios estaban vacíos.
-Lamento eso-dijo refiriéndose a lo del conductor.
-No, no es tu culpa.
-No, pero aun así, es que en estos vehículos hay cada depravado maldito…lo mismo pasa cuando salgo con mi Hermana o con Sora.
-¿Quién es Sora?
-Es…una buena amiga, tal vez la veamos.
-¿Me llevaras a dónde vives?
-No, es…cerca de ahí, una plaza donde trabaja la mama de sora, comúnmente ella está ahí.
-Ah…y… ¿Qué es lo que veremos ahí?
-Veremos, como ya te dije, el mundo real, a través de los héroes del día a día.
-¿Héroes?-la chica rio un poco con eso.
-¿Qué es tan gracioso?
Ella lo miro con una burlona sonrisa en el rostro-hace mucho tiempo que deje de creer en los héroes.
-Eso se debe de seguro a que nunca conociste a uno.
-Conocí a varas, personas que se creían héroes, superiores a los demás, únicos, invencibles…
-Esos no son héroes, son simples idiotas.
-Y… ¿tus héroes son diferentes?
-Ya lo veras-le dijo guardo silencio, miro a la chica de reojo que parecía algo incomoda-¿te pasa algo?
-eh…no, nada.
-No parece.
-Bueno es que yo…no, olvídalo.
-¿Nunca subiste antes a un autobús?
-Por favor no te burles-le dijo mientras ponía una de sus manos sobre su frente.
-N…No…No me…No me…Ppprsss, jaja jajaja.- La castaña lo golpeo en la cabeza con fuerza y el chico se quejó por ello-oye, tranquila, jm, ya, me callo-dijo entre risas mientras que la castaña se volteaba para evitar mostrar su sonrisa. El viajo transcurrió más tranquilo después de eso y al bajar el chico abrazo a Mimi para evitar así, según él, que el conductor tratara de hacerle algo, fuera del vehículo, la castaña miro todo a su alrededor, era una parte que nunca había visto de la ciudad, los edificios estaban menos cuidados, había construcciones que aprecian muy viejas, y grandes grietas en las paredes acompañadas de grafitis y manchas de diversos tipos- Que no te asuste la apariencia del lugar, te puedo asegurar que aquí, estas más segura que en tu barrio, aquí la gente es pobre, pero bien honrada
-bueno, con que no sean como el conductor del autobús…
-Tu trancas…ya te dije, yo te cuido, conmigo cono tu guía, maestro y guarda espaldas, nada tienes que temer, ándale, ven- La chica lo siguió y caminaron por un rato, él la llevo a un parque en el centro de ese lugar y ella lo espero junto a una fuente, el lugar estaba desgastado por el paso del tiempo, las bancas estaban algo oxidadas al igual que la corroída estatua de la fuente, pero aun así, era un lugar hermoso, con flores que apenas nacían, los colores de la naturaleza dominaban en lugar de los colores grises de la ciudad, y hasta podía respirar un aire más puro.- Ten-le dijo el chico entregándole una bola de arroz y una botella de agua mineral, que ella había pedido.
-Repito, no debiste molestarte en pagar, yo traigo dinero.
-m…Na, yo te invite, y es deber mío pagar lo que consumas-le dijo mientras que le daba una mordida gigante a su bola de arroz y con la boca llena dijo: -mi madre siempre dice que si invito a una mujer a salir, yo debo ser un poquito caballeroso, dice que cuide no parecerme en ese punto a mi padre, que nunca conocido lo que era ser educado- El chico paso todo el alimento que tenía en la boca y luego miro por la calle, buscando con la mirada
-¿a quién buscas?- le pregunto la chica
-a un héroe-dijo mientras que seguía mirando, la chica no entendió muy bien su propósito hasta que el chico do con la persona indicada y la señalo discretamente- Ves a ese hombre de ahí, el que carga esas cajas –la chica volteó a donde señalaba y pudo ver a la distancia a un hombre que cargaba un par de cajas de madera y con gestos y maldiciones caminaba con dificultad gritándole a todo el que se le atravesaba
-¿el…loco de los gritos?
-Sí, comúnmente la gente lo denomina un amargado, se llama Lusaka, y nadie sabe por lo que tiene que pasar
-y… ¿Por qué tiene que pasar?
-cuando era más joven, siempre fue un chico que viva deprisa, dejo la escuela y se dedicaba a vagar por ahí, emborracharse con amigos, y a veces a darle al crac, pero un día conoció a una chica, nunca había estado con una, ese día, bueno, esa noche, ella accedió, y bastante drogados ambos, tuvieron relaciones en un auto, al mes siguiente, ella llego a su casa y le dijo que estaba embarazada, el de inmediato cambio su actitud, hace más de cinco años que no fuma ni bebe, hace as de tres años que trabaja de ese modo, cargando cajas, subiéndolas a una furgoneta y conduciendo durante más de cuatro horas sin parar hasta llegar a un mercado donde deja las sajas, y luego conduce de regreso. Hace eso a veces siete días a las emana, trabaja diez horas diarias, a veces más, cualquiera que viviera de ese modo será tan agresivo como el parece, pero…nunca ha golpeado a su esposa, nunca le grita a su hijo, aunque él se porte mal, habla con el de un modo civilizado. El…no tiene poderes fuera de lo normal, pero lo considero un héroe
La chica miro de nuevo al hombre, estaba dentro de la furgoneta con la cabeza recargada en el volante, desde donde estaba logro ver una mueca de tristeza y cansancio en su rostro, lo miro enderezarse y cerrar los ojos, y luego más tranquilo conducir su vehículo-¿Cómo sabes tanto sobre él?
-porque yo hice algo que no mucha gente se detiene a hacer, platique con él un día, solo hable con él una vez en toda mi vida, y con eso me basto para entenderlo, me conto todo sobre sus problemas y todo, fue una vez que ayude y fui con él a entregar algunas cajas, en realidad es un hombre amable, y divertido, vive en la vecindado donde yo vivo, y lo he visto con su hijo, es un gran padre, y una gran persona…Igual el-dijo y señalo a otro, un hombre que tan solo caminaba por la calle, relajado, sin preocupaciones ni nada por el estilo.
-¿Quién es?
-Se llama Lucas, es un hombre de unos cuarenta años, toda su vida se la pasado trabajando, desde niño, no fue a la escuela, no hacia más que trabajar con todas sus fuerzas, y sudar la gota gorda. Hoy en día, el disfruta de poder caminar por las calles, de ver el amanecer y el atardecer, nunca aprendió a leer, y apenas y puede escribir su nombre, trabaja como cocinero en un negocio de hamburguesas todos los días, solo gana los eficiente para subsistir pero nunca lo he visto quejarse, el…no es el protagonista de una serie de televisión o de una película, pero es un héroe para mí.
-parece ser un hombre muy dedicado y optimista
-lo es, créeme
-¿Y ella?-dijo mirando a una chica en silla de ruedas-¿también tiene una historia que contar?
-Sayu…era una chica muy amable, con muchos amigos a su lado, siempre dispuesta a ayudar a quien se lo pedía, siempre estaba ahí para reconfortar a sus amigas y según decían era una amable y buena novia, un día, bueno, una noche salió con sus amigos y su novio, estuvieron tomando bastante y hubo un accidente, solo ella resultó lesionada de gravedad, quedo permanentemente cuadripléjica, su novio la dejo por otra el muy canalla y casi ninguno de sus amigos le volvió a hablar después de eso, algunos le dijeron que no querían cargar con ella, que era demasiado tener que cuidarla cada que estuvieran juntos, fue difícil para ella todo eso, y más si no tenía a nadie para que la apoyara cuando más lo necesitaba, pero aun así, supo salir adelante, no dejo que su, "problema" la detuviera, trabajo duro por hacerse de algo, conoció a gente que la apoyo verdaderamente sin condiciones, y hasta sale con Lucas, están por casarse según me entere
-… ¿lo dirás ya?
-¿Qué cosa?
-que no será la mujer maravilla, no viajara en Jet, pero para ti es una heroína
-para mi tiene alma de héroe, como mucha gente- La castaña miro a su alrededor a más gente, desde personas que trabajaban duro, hasta gente aparentemente honrada y otros más que lo demostraban-te traje aquí porque me interesaba que conocieras la realidad, a las personas que comúnmente se topa uno en las calles, y que, no lo tomes a mal, comúnmente la gente de tu escala social ve como simples idiotas, obreros sin educación ni aspiraciones, pero son verdaderamente personas de acero, que sufren día a día, y que siguen estando aquí con la cabeza muy alta, los héroes existen, ve los tu misa-Dijo y extendió su mano en dirección de varias personas que no apartaban su mente de sus deberes cotidianos
-los héroes existen-Susurro la castaña-jm, no se ve esto todos los días de donde yo vengo, de ahí…vemos otra versión de los hechos
-Casi siempre es así, solo que yo me tomo el tiempo para conocer realmente a una persona, no digo que nadie más lo haga, solo digo que somos pocos los que sí, ¿me entiendes?
-sí, algo, lo dices de manera complicada sabes-dijo y sonrió, el castaño igual y dejo salir algunas risas
-sí, creo que lo hago verdad…
Las horas pasaron y el chico estaba de vuelta en la casa de Mimi, con ella a su lado, era tarde, ya era hora de que regresara a su casa, así que la acompaño hasta ahí y luego se dispuso a retirarse-Bueno, fue un día….Interesante, bastante extraño e inusual debo decir, pero me agrado salir contigo hoy.
-me alegra escuchar eso, quería pues…como ya dije, hacer que vieras lo que nunca viste.
-y… ¿por qué?-le dijo ella algo interesada en las acciones del castaño, el sonrió levemente y luego la miro a los ojos
-porque sabía que no sería tiempo perdido, porque vi, que tu viste algo en mí que casi nadie puede ver comúnmente, y si pudiste ver en mi eso, sabía que podías ver eso en las demás personas, tienes algo que…no muchas personas poseen en este mundo y en eso me incluyo, tienes un don que ricos y pobres de conocen mucho… El don de la pureza-el chico le volvió a sonreír y se alejó, la chica que estaba recargada en el marco de la puerta de su hogar lo vio alejarse, paso por la reja metálica que rodeaba toda su mansión y luego alejarse por la calle de ahí, sonrió y luego cerró la puerta de su casa, se apresuró a tirarse sobre un sofá de la sala y cerró los ojos, pensando en las personas, la vida, lo que el chico le había dicho, y muchas otras cosas, cuando escucho que tocaban la puerta, se levantó del sofá y fue a abrir con una sonrisa en el rostro.
-¿Qué es lo que olvidaste…?-dijo al abrir la puerta pero callo al sentir el brusco beso del chico, dio un paso atrás y empujo al muchacho para después plantarle una tremenda cachetada, ¡¿pero qué es lo que te pasa Michael?-dijo la chica y el rubio se sobo la mejilla
-¿de qué hablas?, solo te bese
-pues…odio que me besen de ese modo tan repentino y tosco
-ah…Mimi, no exageres, solo quería sorprenderte
-¿Qué es lo que quieres?
-nada, solo verte
-¿por?
-Pues…porque eres mi novia, ¿Qué te pasa hoy Mimi?
-no es nada, solo…olvídalo
-bien… ¿Qué es lo que hacia ese imbécil de Yagami aquí?
-¿Qué?, ¿Cómo sabes que el…?
-lo vi cuando se iba, sigo esperando una explicación
-pues…el solo vino a ayudarme con algo de la escuela
-ah…¿y por qué salieron de tu casa?
-¿estuviste espiándome?
-solo venia para acá y vi que venias muy feliz con ese imbécil pobretón al lado y no sé de donde, ¿Dónde estabas?
-en la biblioteca, ¿Feliz?
-¿Me crees idiota?
-¿deberás quieres que te conteste?
-mira Mimi, fíjate muy bien en tus palabras
Ah, ¿me amenazas?, sabes, hoy estas de un humor insoportable, así que no quiero hablar contigo-dijo y cerró la puerta en su cara, lo escucho quejarse del otro lado pero no le dio importancia y se marchó a su habitación, se recostó en su cama mirando el techo y luego escucho su celular vibrar sobre el buro de su cama, miro la pantalla iluminada y se mostraba el nombre de Michael, colgó y luego apago el aparato, se recostó de nuevo sobre su cama, esta vez boca abajo y cerró los ojos para dormirse un rato, confundida, molesta, triste y algo desanimada, se quedó dormida al cabo de un rato y dejo de pensar en esas cosas cuando despertó en la noche, Michael la volvió a llamar al número de su casa y hablaron, se disculpó y arreglaron las cosas, la castaña colgó el teléfono después de hablar con su novio y se acostó en la cama mirando el techo, algo pasaba, pero no sabía qué.
Continuara…
Decimo capitulo, espero sea del agrado de mucha gente, porque a mí me encanto escribirlo, bueno, gracias por el apoyo, por los reviews…por todo, espero sigan leyendo y estén muy bien…gracias por su atención, cuídense mucho.
