Los personajes mencionados en esta historia no me pertenecen, son propiedad de la genio mangaka Rumiko Takahashi

Quiero agradecerles a todas aquellas personas que toman una parte de su valioso tiempo para seguir leyendo cada capítulo que escribo, espero poder devolverles el favor escribiendo una historia que sea de su agrado y que disfruten tanto leyéndola como yo disfruto al escribirla

Les agradezco de todo corazón su atención, les mando un fuerte abrazo

Capitulo 10

Pocas cosas en la vida son más horribles que caer en aquel pozo sin fondo llamado "olvido", caer en aquel abismo tan profundo y oscuro como el fondo del mar sin poder hacer nada al respecto, mientras sientes como poco a poco la desesperación comienza a arrebatarte el control de tu mente, tu cuerpo va adentrándose más y más en sus terribles fauces a una velocidad impresionante, borrando todo lo que fuiste, todo lo que eres o todo lo que podrías llegar a ser para esa persona amada, ya no importa más. Te han olvidado...

Ya es media noche, hace un rato que Ryoga se marchó, agradecí mucho su compañía, ese tierno y desorientado chico me había conducido a dos escenarios totalmente diferentes en un solo día, por un lado alivio mi dolor tanto el físico como el emocional, me hizo sentir bien, por un momento curó mi agonía y, por otro lado cuando me besó, sus labios me parecieron fríos, duros e inexpresivos pero por alguna extraña razón lograron recordarme a los suaves, tiernos, cálidos y deliciosos labios de Mousse, con ese beso trajo de vuelta aquel cruel, doloroso y agonizante sufrimiento.

Dicen que todos los días se aprende algo nuevo y aquél día comprendí la lección. Los sentimientos son peligrosos, debes aprender a usarlos ya que pueden elevarte al cielo o pueden conducirte en picada hasta el infierno.

Pasaron algunas horas desde que decidí apagar las luces de toda la casa, la oscuridad me hacía sentir más segura, subí a mi habitación y me deje caer como un tronco sobre mi cama, para mi mala suerte no tenía sueño ¡Genial! Eso significa que mi mente me torturaría por un rato más, solo podía observaba como la luz de la luna se colaba por la ventana atreves de las cortinas dándole un aspecto lúgubre a toda mi habitación, un lugar perfecto para sufrir

Mi mente comenzó la tortura, para empezar elijio unas preguntas sutiles

¿En qué momento pasó? ¿Cuándo fue que la maravillosa Ukyo Kuonji la que nunca se rinde y es persistente, la que siempre logra sus objetivos fue derrotada?

No conforme y para mi deleite me regaló un resumen de mi vida, asi sabría en qué momento se descompuso todo, retrocedí en el tiempo hasta mi niñez, cuando esa pequeña niña de 6 años soñaba con casarse con un príncipe azul, uno que me hiciera sentir como princesa, que estuviera a mi lado en las buenas y en las malas, un hombre que me hiciera sentir segura, que llegará montado en su blanco corcel y me llevará hasta el fin del mundo solo para estar los dos juntos. Cuando vi a Ran-chan por primera vez creí que mi príncipe azul había llegado.

Seguí avanzando en el tiempo, recordé como el pequeño niño que se robó mi amor y el cretino de su padre le robaron su puesto a mi papa dejándonos en la ruina. A partir de ese momento mi corazón se llenó de amargura y me dediqué a entrenar lo más duro que pude, cada día el único objetivo era sobrepasar mis propios límites todo con tal de hacer pagar a Ran-chan y a su padre. Cuando por fin los localice deje que mi rencor me guiara, le di una paliza a Genma y le envié un mensaje a mi ex amor donde lo retaba a un duelo, todo lo que quería era venganza contra quienes me arruinaron la vida. ¿Qué estupidez no? Pensar que tu vida está arruinada a los 16 años, obtuve lo que quería mi duelo contra aquel chico que adore tanto en mi niñez comenzó muy bien para mí, aunque no terminó como yo lo deseaba y fue ahí cuando mi gran amigo se enteró que soy mujer, el muy tonto jamás lo notó, entonces pasó algo que me devolvió la ilusión, Ran-chan me dijo que soy una mujer muy bonita lo cual derritió mi corazón, otra vez volvía a creer en el amor, y lo que me daba más ilusión fue que a pesar de tener una prometida ellos no se llevaban bien, tal vez en esa ocasión él y yo podríamos estar juntos

Nada más alejado de la realidad ya que perdí varios años en un tonto, enfermizo y no correspondido amor, después Mousse llegó a mi vida, al principio no le presté mucha atención a aquél torpe chico, ya que su único objetivo era conquistar a un pedazo de porquería de la cual nisiquiera voy a recordar el nombre, pero, después de la boda de Ran-chan y Akane, fue como si el destino nos uniera, nos volvimos inseparables y por más que intente resistirme al final fui cayendo lentamente en los brazos de Afrodita, una engañosa conocida que no me visitaba desde hace tiempo. al principio no quería admitirlo, pero aprendí una valiosa lección, jamás podrás ganarle una batalla a tu corazón si este se enamora, podrás fingir y negarlo todo ante el mundo, pero cuando estas frente al espejo no te puedes engañar a ti mismo, así que ocurrió lo inevitable, me enamoré y creí que Mousse era el hombre que había esperado toda mi vida. Una vez más me equivoque, al final no importó todo lo que hice por él ya que volví a perder. Tal vez el amor no fue hecho para mí, tal vez mi corazón solo fue creado para bombear sangre ¿Por qué siempre me enamoro de alguien que no me corresponde? Desearía que sólo por una vez mi amor fuera correspondido

-Vamos ríndete tu destino es estar sola - me decía a mí misma, dolía mucho pero sabía que era la verdad o al menos eso creía

De pronto sonó el teléfono, aquel ruidoso timbre que puse a todo volumen me rescato de mi cruel mente

-¿Quién será a esta hora? Bueno la verdad es que no importa –me levanté de mi cama con cierta alegría nada me dio más gusto que ese ruidoso timbre me sacara de mis propios pensamientos. Baje tratando de disfrazar mi voz para que no sonara triste, sonó el quinto timbrazo cuando levanté la bocina

-¿Bueno? –conseguí que mi voz sonara normal

-¡Ukyo! –era la voz de Akane y sonaba bastante molesta

-Akane ¿todo está bien? - inquiri con cierta preocupación al escuchar su tono de voz

-Eso depende ¿Ranma está contigo? Desde la mañana no lo veo y Kasumi me dijo que fue a verte, ya es un poco tarde para que recibas visitas ¿no crees? –la molestia en su voz aumentaba con cada palabra

-Akane... Ran-chan no está aquí, se supone que vendría a verme pero jamás llegó, de hecho yo pensaba que no lo habías dejado venir - enredaba mi dedo índice en el cable del teléfono como era costumbre

-¡Que tonterías estas diciendo! No lo solapes sé que está contigo –su voz aumento un par de decimas

-Cálmate Akane él no está conmigo - No quería que se molestara pero a pesar de que le estaba diciendo la verdad ella no me creía

-¡No me digas que me calme! –la peli azul estaba bastante irritada

-¿Qué es lo que te pasa? Esa no es la Akane que yo conozco –que me levantara la voz me irritó demasiado pero no quería pelear con ella ya que era mi amiga y supuse que el embarazo la ponía así

-Discúlpame Ukyo - soltó un suspiro – es sólo que estoy preocupada por ese tonto, que tal si algo malo le sucedió

-No te preocupes Akane te entiendo perfectamente, dime ¿hay algo en lo que te pueda ayudar? - deje mi corazón roto a un lado, si mis amigos me necesitan ahí estaré para ellos

-Sólo si sabes de él llámame por favor –note decepción en su voz

-Si quieres puedo salir a buscarlo –me ofrecí de inmediato antes de que me colgará el teléfono

-No es necesario Ukyo, mi papá, el tío Genma y el maestro Happosai salieron a buscarlo. Además es media noche y no quiero que algo malo te pase - La voz de Akane comenzó a quebrarse.

-Oye todo va a estar bien recuerda que tu esposo es el mejor artista marcial que existe así que no debes preocuparte seguramente se quedó por ahí comiendo y se le fue el tiempo ya sabes cómo es de glotón- trate de tranquilizar a mi amiga no quería que se preocupara demasiado ya que eso también afectaría al pequeño ser que crecía en su vientre.

-Creo que tienes razón él no es alguien fácil de vencer sólo espero que este bien. Bueno Ukyo si sabes algo avísanos por favor.

Tras decir esto colgó sin darme tiempo a decir una sola palabra. Obviamente no me sentaría con los brazos cruzados a esperar que alguien más lo encontrara, Así que reuní el valor suficiente y salí dispuesta a buscar a Ran-chan, ignorando la voz de mi mente que se encontraba furiosa por que su plan de tortura se vio frustrado y a pesar de que Akane no quería que saliera a mitad de la noche para buscar a su esposo, no me importó, ¡Al carajo lo que Akane y mi mente digan! No me quedare en casa mientras mi amigo de toda la vida tal vez esté en problemas después de todo yo también soy una gran artista marcial así que no hay de qué preocuparse

Justo en el momento en el que puse un pie en la calle escuche la voz de Ryoga que me llamaba con bastante desesperación desde el otro lado de la calle. Corría tan rápido como sus piernas se lo permitían

-¡UKYO! - El chico de los exagerados colmillos parecía demasiado exhausto pero no fue eso lo que me preocupo, lo que llamó mi atención era la chica que traía cargando entre sus brazos parecía estar herida

-¡Ryoga! ¿Qué fue lo que pasó? - cuando el chico se acercó un poco más pude notar que traía cargando en la espalda mi espátula que Mousse saco volando es misma mañana

-Ukyo ayúdame por favor, encontré a esta chica a las afueras de Nerima estaba escondida entre los arbustos y creo que está herida - la desesperación comenzó a apoderarse de él

-Llévala adentro Ryoga - contesté enseguida

El desorientado chico entro tan rápido como pudo y colocó con delicadeza a la chica sobre mi sillón, encendí la luz y me acerqué a ella

-Llama al Doctor Tofu su número está en mi agenda al lado del teléfono dile que tenemos una emergencia - debía decirle que hacer a Ryoga ya que estaba demasiado nervioso como para ver claro la situación y poder ayudar, en seguida se dirigió al teléfono y marcó el número de la clínica, cuando el Doctor le contesto, le explicó entrecortadamente lo que sucedió, mientras tanto yo aproveché para revisar a la chica, busqué alguna identificación pero no llevaba ninguna, ni nada que me dijera quien es ella, continúe revisando a esta misteriosa mujer, la cual no parecía tener nada grave, salvo algunos rasguños en el rostro que parecían ser de un gato fuera de eso todo estaba en orden, su pulso estaba bien y no había sangre por ningún lado, tampoco tenía moretones ni ningún otro rastro de violencia física todo estaba en orden a excepción de su vestido de color rosa que estaba cubierto de tierra y hojas

-¿Qué fue lo que te pasó? - murmure

A decir verdad cuando la mire detenidamente me di cuenta que era una mujer muy hermosa, era rubia de cabello quebrado, tez blanca y unas curvas bien delineadas, sus labios eran de un color rojo carmesí y sus facciones eran muy finas. apuesto que sus ojos también eran únicos y su voz debía ser seductora, ¡todo un prospecto de modelo!

Cualquier hombre se enamoraría de ella con tan solo mirarla. Pero había algo en aquella chica que me resultaba bastante familiar.

Ryoga apareció de pronto

-El Doctor Tofu ya viene hacia acá dijo que llega en 10 minutos - comenzó a respirar profundo para tranquilizarse

-Excelente él nos dirá que le sucede a esta chica - no dejaba de mirarla fijamente, sentí que la conocía de algún lado

-¿Esta herida?- La preocupación en el rostro de Ryoga se podía notar con facilidad

-Al parecer no tiene nada, no hay rastros de sangre por ningún lado, ni moretones y su pulso está bien no parece estar herida - estaba bastante confundida

-¿Ósea que sólo está dormida? - El chico que había hecho de héroe una vez más ahora se sentía bastante estúpido mientras se agarraba la cabeza con ambas manos

-No creo que este dormida, piénsalo la trajiste corriendo desde las afueras de Nerima y no se despertó con el movimiento además dices que la encontraste entre los arbustos, mírala bien ¿te parece que sea una chica que duerma en la calle?- Ryoga miró detenidamente a la chica que yacía sobre el sillón

-No, a decir verdad parece una modelo ¿tiene alguna identificación? - logre contagiarlo de mi intriga ahora tenia toda su atención puesta sobre nuestra desafortunada invitada

-Ya busque por todos lados y no tiene identificación ni nada que nos diga quien es ella - el misterio era desesperante así que me dispuse a investigar- cuéntame todo lo que pasó, hasta los más mínimos detalles y no te guardes nada en el tintero - pose fijamente mi mirada en los ojos de Ryoga, quería estar segura de que me contaría todo, al parecer fui demasiado invasiva ya que se apeno y comenzó a jugar con sus dedos

-Bueno... yo...ya sabes después de mi atrevimiento salí a toda velocidad por miedo a que me golpearas y como es costumbre inmediatamente no sabía dónde estaba, supuse que no estaría muy lejos ya que encontré esto - con su mano acercó mi espátula hasta donde yo estaba - quería devolvértela después pero primero debía asegurarme que no la utilizarías contra mí, como ya era tarde comencé a buscar un lugar para dormir así que intente llegar a las montañas pero me perdí de nuevo, no me quedó más remedio que preguntarle a una persona como regresar a Nerima ya que no quería pasar días enteros tratando de regresar, supuse que sería mejor dormir en los alrededores y me dijo que estaba a 15 minutos en la dirección que él me indicara, me regreso por un camino diferente caminé alrededor de 10 minutos y llegué a un parque demasiado oscuro, intente seguir mi camino y de pronto escuche que un perro ladraba desesperado hacia los arbustos como si algo le preocupara, así que me acerqué para averiguar qué es lo que pasaba y encontré a esta chica, parecía que alguien la había ocultado ahí, me asuste mucho, creí que estaba muerta, cuando la revisé me percaté de que seguía con vida pero me preocupaba que estuviera herida así que la tome y salí corriendo rumbo a la clínica del Doctor Tofu pero como ya es costumbre volví a perderme, creo que tuve un golpe de suerte cuando me di cuenta de que llegue a tu restaurante y bueno... ya sabes el resto - mi técnica funcionó a la perfección logre sacarle toda la información que quería de un solo golpe, aunque aún seguía apenado, pude notar un tenue rubor en su rostro

-¿Alguien la oculto? - pregunté con autoridad como si fuera un policía interrogando a un delincuente

-Así parece, es extraño... ¿Crees que alguien la haya secuestrado? - no se atrevía a mirarme a los ojos, por un momento lamenté tratarlo de esa manera pero era la única forma

-Es demasiado linda... tal vez alguien intento secuestrarla, lo que aún no me queda claro es ¿por qué no hay marcas de violencia física por ningún lado? Sólo tiene esos rasguños en el rostro, parecen ser de un gato pero no creo que un pequeño animalito la haya dejado en este estado - tome asiento en la codera del sillón justo a lado de su cabeza

Ryoga se acercó para examinar más de cerca a nuestra invitada

-Parece que sólo está dormida, pero debe ser más que eso ¿que estará pasando? ¿cres que mi té funcione con ella Ukyo? - Ryoga me miró con esos enormes y penetrantes ojos cafes, su preocupación era real y por un momento me perdí en su mirada

¡¿QUE ME ESTA PASANDO?! no es el momento de pensar en esas estupideces y al parecer él lo notó

-Ukyo... - acercó su mano para tomar la mía, pude quitar mi mano pero no lo hice, sólo deje que me acariciara con ternura, todo era muy confuso, su beso no me agrado pero tampoco podía decir que fue malo y ahora sus caricias... por suerte me salvó la campana

El ruido de la sirena de una ambulancia que se acercaba más y más anunciaba la llegada del Doctor Tofu, rompiendo así aquel momento especial aunque algo confuso, Ryoga agacho la cabeza en señal de derrota y soltó mi mano. salió de inmediato a recibir la ambulancia, en seguida un par de paramédicos entraron a mi casa cargando una camilla, les indique dónde estaba la chica y deje que hicieran su trabajo. Después salí a la calle para ver al Doctor Tofu, para mi sorpresa él no había venido

Ryoga me explico que el Doctor Tenía a varios pacientes en su clínica y debía atenderlos así que envió solamente a los paramédicos para que transportarán a la chica, pero alguien debía hacerse responsable de ella y como había sido él quien la encontró se ofreció a acompañar a la chica hasta que la dieran de alta, acto seguido los paramédicos subieron a la chica a la ambulancia, Ryoga me prometió que en cuanto tuviera noticias me llamaría por teléfono. Después beso mi mejilla con ternura, su sello característico. Subió a la ambulancia y se marcharon

Mi corazón latió con fuerza, tal vez por que el amor es tan ciego como Mousse mi tonto corazón no se dio cuenta de que desafortunadamente para nosotros no era mi patito quien acarició mi mano y beso mi mejilla

El resto de la noche me pareció eterna, me la pase buscando a mi amigo de la infancia en todos y cada uno de los lugares de Nerima y sus alrededores hasta el amanecer pero no hubo suerte, cuando el sol comenzó a asomar sus primeros rayos de luz sobre el horizonte me dispuse a regresar a casa, estaba agotada sólo quería llegar a descansar, una vez en casa subí a mi habitación y me desplome sobre la cama, Morfeo detectó mi cansancio y comenzó a envolverme entre sus brazos...

-Ukyo, despierta Ukyo - una maternal voz me despertó mientras me daban unos pequeños empujones

-¿Kasumi? ¿qué haces aquí? - aún no reaccionaba del todo, por un momento creí estar soñando

-Espero que no te moleste Ukyo la puerta estaba abierta así que decidí entrar - se disculpó de inmediato aunque no era necesario

-No te preocupes sabes que siempre eres bienvenida ¿encontraron a Ran-chan ?- tenía la esperanza de que así fuera

-Todavía no - la preocupación se notaba en el rostro de Kasumi - me preocupa que algo malo le haya pasado y más aún que esto afecte a Akane y a mi sobrino o sobrina

-Ayer fui a buscarlo pero no tuve suerte - solté un suspiro - trataba de ser útil sólo por favor no se lo cuentes a Akane - sabía que no lo haría, Kasumi era de toda mi confianza

-Lo sé, el maestro Happosai me dijo que te vio en la noche y supuso que también estarías buscando y no te preocupes no le diré nada a mi hermanita - trato de sonreír pero no podía ocultar la preocupación que le provocaba aquella lamentable situación

-Lástima que ninguno encontrará algo - no pude mirarla a los ojos, tome asiento en mi cama y abrace mis piernas, me sentía tan inutil

-Eso no es del todo cierto, papá y él tío Genma encontraron la ropa de Ranma en un basurero, nos tiene muy preocupados a todos aunque aún no se lo hemos dicho a Akane, nos preocupa la reacción que pueda a tomar - agacho tristemente la mirada, por un momento creí que lloraría

Las palabras de Kasumi me helaron la sangre esto ya era algo muy serio, Ran-chan podría estar muerto y yo perdiendo tiempo durmiendo, salte de la cama y me coloqué mi vieja espátula que uso como arma, mi reacción preocupo a mi invitada

-¡Ukyo! ¿a dónde vas?- exclamó con un tono de preocupación igual al de una madre cuando su hijo está en peligro

-Iré a buscar a Ran-chan, no puedo estar dormida mientras el podría estar herido - replique

-No te precipites Ukyo, el maestro, mi papá y él tío Genma siguen buscándolo, hasta Nabiki convenció a Kuno de ayudar y el llevo a todo el equipo de Kendo, claro que su hermana no se quedaría con los brazos cruzados y también lo está buscando - Kasumi se levantó de la cama y fue a mi lado, posó su delicada mano sobre mi hombro para tranquilizarme

-Aun así no es suficiente, necesitan toda la ayuda disponible - Kasumi me tomo suavemente del brazo

-No puedes seguir descuidando el restaurante o perderás varios clientes- ahora parecia regañarme

-¿Quieres que me quede a atender el restaurante mientras mi amigo podría estar muerto?- la actitud de Kasumi me parecía demasiado extraña

-No lo puedes descuidar, es tu medio de vida, además estoy segura de que él está bien puedo sentirlo, por favor quédate - su maternal mirada me convenció además tenía muy buenos argumentos

-Espero que tengas razón - no pude hacer nada más que resignarme - en ese caso hay que abrir antes de que se haga tarde

-Bueno creo que en eso ya te tardaste Ukyo ya son las dos de la tarde - sonreía mientras apuntaba al reloj

-Demonios sí que estaba cansada - me apeno la situación

-Cámbiate de ropa y péinate un poco, abriré mientras te arreglas - me devolvió un cálida sonrisa

Dicho esto me dejo sola, tome un baño rápido con agua fría ya que necesitaba refrescarme, después me puse un pantalón negro, una blusa beige, até mi cabello con el moño de siempre y baje para trabajar, Kasumi ya tenía el restaurante medio lleno ella también cocinaba delicioso, ver el restaurante así me cargó de alegría

-Bueno Ukyo sólo vine a ver cómo estabas debo regresar con Akane la verdad me preocupa mucho que Nabiki este sola con ella - vaya que si era como una madre para sus hermanas

-No te preocupes Kasumi y gracias por todo, si saben algo de Ranma avísame por favor - abrace a Kasumi con todas mis fuerzas

-Lo haré Ukyo, vendré mañana, cuídate - salió del restaurante mientras agitaba su mano despidiéndose

El resto del día fue agonizante ya que parecía que las manecillas del reloj no avanzaban, me la pasé toda la tarde atendiendo clientes con la angustia de saber dónde estaba Ran-chan, cuando comenzó a oscurecer recibí una llamada, fui corriendo a contestar el teléfono con la esperanza de que fuera Kasumi con buenas noticias pero sólo era Ryoga

-¿Bueno? ¿Kasumi eres tú?- me precipite al preguntar

-Soy yo Ukyo - me contestó la voz de Ryoga al otro lado de la línea

-Eres tu...- no pude ocultar la decepción en mi voz

-Lamento que no te cause mucha alegría mi voz pero creí que te interesaría saber algo sobre la misteriosa chica

-Disculpa creí que era alguien más es que estoy esperando una llamada, ¿cómo está ella?

-Pues ahora voy de vuelta al hospital sólo salí para comer y bañarme, disculpa que no te haya ido a ver pero no quería perderme

-No te preocupes ¿cómo está ella?

-Todo parece estar bien sólo tiene una pequeña marca en el cuello es del tamaño de un dedo al parecer alguien utilizó una técnica para dormirla el Doctor Tofu está investigando más sobre el tema, por lo pronto sólo le colocó un suero intravenoso ya que sigue dormida y no puede comer

-¿Por qué alguien querría dormirla? - esto ya era serio, tal vez nuestra teoría sobre el secuestro era verdad

-Tal vez estábamos en lo cierto y alguien quería secuestrarla

-¿Que hay de los rasguños en su rostro?- inquiri con bastante curiosidad

-El Doctor me dijo que eran de gato pero eso no nos dicen mucho, de cualquier forma te marcaré en cuanto sepa más

-Está bien Ryoga márcame cuando sepas algo cuídate

-Adiós Ukyo y recuerda que te... yo... te... olvídalo te marcó después - colgó en seguida sin darme oportunidad de hablar, en fin no le presté demasiada atención

Seguí atendiendo clientes hasta que llegó la hora de cerrar, otra vez ese estúpido dolor, lo Peor que podía hacer era estar sola, mi mente comenzó a divagar y no me gustó para nada los escenarios a los que llegó, Mousse y Shampoo juntos en un altar, él tan increíblemente guapo y ella vestida de princesa pero sólo es el cascarón ya que no vale nada, un lindo y agradable empaque reluciente porque solo es eso, una cubierta que cubre el interior podrido, creo que jamás había descrito tan bien a Shampoo, en otro mórbido escenario ambos vivían juntos y ella estaba embarazada, ese escenario fue el que más me dolió, tal vez sería inevitable al fin, el eligió estar con ella y no puedo hacer nada para cambiarlo ¿o si?

-Una vez más perdí - sentí como la tristeza se apoderó de mí mientras una lágrima se deslizaba por mi mejilla, la limpie enseguida con mi mano y me reprimí para no dejar salir más lágrimas, no volveré a llorar por un amor nunca más pero vaya que al destino le gusta verme sufrir ya que ocurrió algo que no me esperaba

-Parece que la has pasado mal últimamente - esa voz... ¡Su maldita voz!

-¿Qué haces aquí Mousse? - dije bastante cortante

- Vine a ver cómo estás - contestó demasiado inseguro

-Ya no creo que debas preocuparte por mí, fuiste muy claro no me amas así que ve, corre a sus brazos y déjame en paz - ahora más que nunca debía ser fuerte

-Ukyo tu sabes que desde el principio todo esté esfuerzo fue por ella –comento tratando de justificar su actitud.

-¿Hoy es día de lastimar a Ukyo? - le pregunté tratando de imprimir la mayor rabia posible a cada palabra, ¿acaso es tan idiota como para no darse cuenta que me lastima?

-Por favor... no lo tomes así Ukyo, no quiero perderte, eres muy importante para mí - por un momento le creí

-Ve con tus cuentos baratos a otra parte y por favor llévate tus cosas contigo

-No es necesario que me corras, me iré, es sólo que quiero que sepas que siempre estaré aquí para ti - sus palabras me lastimaban cada vez más, estaba cerca de mi límite

-Tal vez tu siempre estés conmigo, pero... ¿qué te asegura que yo quiera estar a tu lado siempre?- tal vez mis palabras fueron hirientes

-¿En verdad dejarás que todo se vaya al diablo? - ahora Mousse parecia molesto

-¡No me hables en ese tono! Para empezar fuiste tú quien comenzó esto, fuiste tú quien decidió este camino ¡No fui yo! ¿Crees que puedes llegar a mi vida, enamorarme y después irte así como si nada? - no pude evitar alzar mi voz, deje que los sentimientos brotaran a flor de piel tal vez no fue lo más inteligente ya que me descontrole y deje que mis celos tomarán el control

-Yo jamás pedí que te enamorarás de mí, fue tu decisión no la mía - esas palabras fueron la gota que derramó el vaso

-Bien pues lo lamento, lamento que me haya enamorado de ti con locura, lamento ser la persona que más te ha amado en tu vida, lamento haber sido incondicional para ti, lamento haberte dado lo mejor de mí y lamento haberte conocido - durante un par de segundos no dijo nada, fue como si algo dentro de él se hubiera roto

-Y yo lamento no haberte correspondido, lamento haberte hecho tanto daño y lamento que nuestra historia tuviera este final - quiso ser fuerte pero pude notar atravez de sus lentes como sus hermosos ojos se llenaron de lágrimas, el daño estaba hecho pero... de todas formas llegaríamos a esto tarde o temprano ¿no? Si todo se va al carajo entonces que duela con provecho, prefiero que nos duela uns sola vez y que sea devastadora a que nos duela un poco cada dia y el sufrimiento sea agonizante, al menos él tenía suerte, iría corriendo a los brazos de la estúpida gata, él no estaría sólo pero yo, sufriria sola

-Mousse... por favor vete. No hagas más grande la herida - ¿Que más da? Ya todo se arruinó

-Tal vez de no haber conocido a Shampoo tu y yo podríamos haber estado juntos - seguía tratando de excusarse y sus palabras me dolían en el corazón

-Vete por favor - quería que todo fuera diferente que esto solo fuese una terrible pesadilla

-Me iré, sólo por favor prométeme que te cuidaras mucho - su voz se tornó triste

-Lo haré –le dije mientras desviaba la mirada.

-Sólo espero que Ryoga sea capaz de ser para ti el hombre que yo no pude - Mousse se acercó a mí y beso mi frente - adiós Ukyo - dio media vuelta y se marchó

¿Ryoga? ¿acaso vio cuando Ryoga me besó? Eso ya no importa todo se acabó...

-Adiós mi amor que seas muy feliz - fue lo único que pude decir antes de que se formará un nudo en mi garganta

Tras de él se fueron todas mis esperanzas y sueños que tenía puestos sobre el amor, lo intenté en verdad que lo intenté pero esto se acabó, cerré el restaurante no quería que nadie me viera así, encendí mi estéreo y coloque un CD que Mousse había comprado, era de su artista favorito, subí todo el volumen pues quería escuchar la música que desgarraba mi alma como las filosas garras de un depredador ambriento, enseguida los demonios de su recuerdo acudieron a mi llamado envolviendo de dolor todo mi mundo, ya no importa de cualquier forma hoy el dolor alcanzará su máximo esplendor, hoy danzare con el dolor, mañana seré una nueva mujer, las emociones se acumulaban dentro de mi eran como un olla exprés a punto de explotar ya que no me permití llorar ni una sola lágrima aunque no sé si eso haya sido lo mejor. Sufrir en silencio es mucho más doloroso. Las canciones seguían su curso... cada nota, cada palabra, cada melodía se enterraban más profundo que la anterior, el dolor era placentero sabía que a pesar de lo que pareciera en realidad estaba aliviando mi ser, combatir dolor contra dolor resulta muy efectivo

De pronto una voz sonó en mi mente

-¿En verdad quieres ser una mujer nueva? Sacar todo esté dolor no será suficiente, entra al baño tengo una idea...

Obedecí a la voz que retumbaba en mi cabeza mientras me habría pasó entre los demonios de su recuerdo y las filosas cuchillas de la melodía que me hacían tanto daño, antes de llegar al baño encontré unas tijeras sobre la mesa

-Tómalas, las vamos a necesitar - me decía aquella voz infernal

Cuando por fin llegue al baño con tijeras en mano me mire al espejo y casi como si mis manos actuarán solas tome el primer mechón de cabello

-Vamos, hazlo te aseguro que se sentirá muy bien - tal vez era uno de los demonios quien me ínsito a cometer aquella barbaridad pero tenía mucha razón, se sentía tan bien

Uno por uno comencé a cortar los mechones de mi largo cabello mientras las lágrimas rompieron todos mis cerrojos y lograron salir de mis ojos, a partir de ese momento las cosas se convirtieron en una competencia, dos para ser exacta

¿Quién caería más rápido al suelo? ¿mis lágrimas o los mechones de cabello?

Y la segunda ¿Que retumbaba más fuerte en toda la casa? ¿la maldita música o mis gritos de desesperación?

Cuando termine de cortar los largos mechones de cabello que tanto trabajo me costaron conseguir me mire al espejo y en efecto conocí a una nueva mujer, una nueva Ukyo Kuonji y me gustaba lo que veía.

Aunque el precio a pagar fue demasiado elevado, pero mi cabello volvería a crecer. El tiempo transcurrido más rápido de lo que creí, el CD se había terminado al igual que mi sufrimiento. Por fin me sentía liberada...

Pero aquel embriagante silencio se vio interrumpido por el molesto sonido del teléfono

-¡MALDITA SEA! ¿Es que no puedo estar tranquila ni un momento? ¿No pueden dejarme en paz?

Salí disparada por la molestia ya que el estúpido teléfono no dejaba de sonar, tome violentamente la bocina

-¡¿Bueno?! - quería que mi interlocutor percibiera la cólera en mi voz

-Ukyo te tengo noticias - Era Ryoga y sonaba bastante preocupado

-¿qué pasa? - cambie enseguida mi tono de voz al saber que era él, después de todo no tenía la culpa de nada

-El Doctor Tofu por fin logro descubrir la identidad de la chica, jamás creerás quien es

-Vaya eso es bueno, ¿de quién se trata?- la curiosidad me mataba

-La chica que encontré a las afueras de Nerima... es Ranma...

Disculpen la demora pero es que no lograba que este capítulo quedará como lo había imaginado pero por fin lo logré espero y les haya gustado trataré de subir el próximo lo antes posible (ya lo estoy escribiendo) y una vez más ¡GRACIAS POR LEER! Que Dios me los bendiga

PD: Andy no pensarás que me iría sin agradecerte ¿verdad? La verdad es que tu ayuda con la edición de este capítulo me dio nuevas ideas, te agradezco por todo el tiempo que pasas ayudandome y dándome consejos, aunque también dejame decirte que fuera del fandom eres una gran amiga, ¡te aprecio mucho!, Cuidate y te mando un fuerte abrazo de oso

Nos leemos en el próximo capítulo xD