CAPÍTULO 10
BELLA POV
Edward me tenía acorralada contra la pared, haciendo que mis sentidos se nublaran por completo. Podía sentir su fragancia, su necesidad, mi necesidad...
El deseo me estaba matando y eso era malo, muy malo. No podía caer, aunque lo deseara con toda el alma. Me decía que lo estaba matando, pero yo ya estaba muerta, había sucumbido total e irremediablemente ante Edward Cullen.
Nuestros ojos se conectaron todavía con nuestras respiraciones agitadas, y como otras veces había sucedido, todo a nuestro alrededor desapareció. Lentamente nos fuimos acercando, con una mano acarició mi mejilla, lenta y suavemente. Ambos estábamos temblando era una sensación indescriptible.
Poco a poco había menos espacio entre nosotros, nuestras narices se rozaban suavemente hasta que por fin nuestros labios se unieron. Empezamos lento, muy lento, aún con nuestras miradas entrelazadas. No puedo describir que era lo que estaba sintiendo en ese momento.
Sus labios eran dulces, suaves, adictivos y provocaban miles de sensaciones en mí. Su lengua empezó a delinear mi labio pidiendo permiso para acceder a mí y yo gustosa se lo permití.
Nuestras lenguas bailaban en una sincronía perfecta dulce, suave...
No sabía lo que estaba sucediendo en ese momento, estaba totalmente confusa, esto me iba a hacer daño y aún sabiéndolo estaba aquí, a merced de este hombre que me nublaba la visión...
Poco a poco fuimos rompiendo el beso, ambos estábamos perplejos. Era obvio que ambos nos deseábamos, pero este beso no era un beso de deseo, era algo más y los dos éramos conscientes de ello, fue algo mágico.
Pero no se podía volver a repetir nos íbamos a hacer daño, estaba segura de ello. No quería arriesgarme, teníamos que parar esto antes de que se convirtiera en una espiral sin salida, no estábamos hechos el uno para el otro. A mí me atraía Edward, y mucho, pero no lo que ello conllevaba. Tenía miedo a sufrir, a ceder y luego sentirme herida, miedo a que luego me dejara tirada como a todas las demás.
-Edward...yo...no..- empecé decidida a detenerlo todo.
-Shhhhhhh...- Puso su dedos en mis labios, impidiendo que siguiera hablando- No digas nada Bella, no digas nada mi ángel.
Y con un suave beso me dejó.
Me dejó completamente aturdida, mi cabeza iba a explotar era un total caos, no sabía que pensar, no sabía que eran todas esas sensaciones que estaba sintiendo.
Cuando pude reaccionar, entré de nuevo al salón. La luz ya había vuelto. Busqué con la mirada a Alice y la pude ver muy bien acompañada junto a Jasper.
Se miraban embobados y cada pocos segundos se besaban como dos tortolitos. Por lo menos, una de las dos salió ganando algo de todo esto.
Al poco tiempo Rosalie apareció a mi lado, debió ver algo en mi cara que le hizo preocuparse.
-¿Cómo estás Bella? ¿Fue todo bien?- me preguntó con cautela.
-No Rose, todo se complicó- le dije con la voz quebrada.
-Todo se solucionará Bells, ya lo verás.
Asentí con la cabeza, aunque no tenía muchas esperanzas de que eso pasara.
Busqué con mi mirada a Edward por todo el salón y no lo divisé. No sabía que estaría pensando él en esos momentos, realmente me desconcertaba.
¿Había sentido él lo mismo que había sentido yo? O ¿Estaría regodeándose porque por fin había logrado que sucumbiera ante él?.
Todavía era temprano, la fiesta no hacía mucho que había empezado pero no podía pasar más tiempo allí, necesitaba pensar, por lo que me despedí de Rosalie y Emmet solamente, ya que no quería entorpecer la nube en la que se encontraba Alice ahora mismo, y me marché.
Cuando llegué a casa Charlie no estaba, se había ido de nuevo con Billy a la Push a pescar.
Me dejé caer en el sofá con las manos en mi cabeza, tenía que pensar en lo que estaba pasando, pero no podía hacerlo.
Subí a mi habitación y me dí una relajante ducha, mañana sería otro día y ya tendría tiempo para decidir que era lo que iba a hacer.
Me costó mucho conciliar el sueño, pero a mitad de la noche por fin lo logré.
A la mañana siguiente, todo me daba vueltas. Miles de imágenes e ideas pasaban por mi cabeza y finalmente tomé una decisión.
Me quedaba poco tiempo en Forks, el tiempo que iba a estar aquí era solamente una parada en la estación.
No quería complicarme la vida, yo no estaba hecha para el amor. No quería sufrir y teniendo algo con Edward lo iba a hacer, estaba segura.
Edward nunca dijo que sintiera nada por mi, y aunque me lo hubiera dicho siempre me preguntaría si de verdad lo hacía o era tal vez parte de su juego.
Él tenía una fama, y la verdad es que se la había ganado a pulso y yo no quería pasar a englosar parte de su larga lista de conquistas.
El juego ya había llegado a su fin, jugué con fuego y al final me quemé, pero a partir de ahora sería de nuevo yo, y eso me reconfortaba.
POV EDWARD
La tenía sujeta entre mis brazos, con su dulce aroma llamándome a gritos, me tenía totalmente hechizado. Aspiré su aroma a través de su largo cuello, ahogándome , matándome...
Mi corazón latía frenético, nunca me había sentido igual , sentía que se hinchaba pudiéndose salir de mi pecho.
Nuestras miradas se conectaron, y ahí perdí el rumbo. Sus ojos eran mis ojos, había caído totalmente ante ella. Lentamente nos fuimos acercando, nunca tuve ante mí tanta belleza. Con una mano acaricié su rostro, su suave y delicado rostro. Como si de imanes se tratase nos fuimos acercando, poco a poco, perdiéndome en el mar de su mirada.
Nuestros labios se unieron en un beso pausado, sin prisas , anhelante...Con mi lengua delineé sus labios abriéndome paso a su suave boca.
Estaba perdido, totalmente perdido y embrujado por Bella Swan.
Nunca había experimentado esa sensación,ni si quiera con Jane. Estaba desconcertado y lo peor de todo es que era consciente de que nada podía haber entre nosotros dos.
Yo no era digno de nadie, no tenía escrúpulos y había hecho mucho daño. Bella nunca me podría tener confianza porque yo mismo me lo había ganado a pulso.
Era muy consciente de ello, y daba gracias al cielo por ponerme delante a mi ángel para abrirme los ojos. Tenía que cambiar, ganarme mi perdón y volver a ser el Edward que algún día fui.
Intuía en Bella su desconfianza pero llegaría a ganármela aunque perdiera mi oportunidad de estar con ella por el camino.
Tenía mucho que pensar, sobre todo cómo volver a encontrarme a mí mismo.
No podía tener nada con Bella, no me perdonaría nunca el hacerle daño a ella, aunque este sentimiento que estaba empezando a nacer en mí me estaba matando.
Le dí un último beso y salí de aquí , estaba en mi propia casa pero podía quedarme allí. Cogí las llaves de mi volvo y desaparecí.
Hola chicas, espero que os guste y muchas gracias por los reviews.
