—Oh si, ¡Que delicia! Sigue cabalgando —animaba Terry a Susana.

—Quiero esposarte ¿confías en mí?

—Claro que si baby.

El vio que ella tomó un collar que tenía en la mesita.

—¡Pensé que era para tu gato!

—Es para ti, serás mi cachorrito.

Le puso el collar en el cuello como a un perrito, y se le montó en la espalda, él fue gateando hacia donde lo guio Susana, Terry se subió a la cama.

Ella buscó en un cajón las esposas, lo sujetó al barandal de su cama.

—Vaya, parece que eres experta en bondage. ¿De dónde sacaste esas esposas? —le cuestionó con curiosidad.

—Tuve un novio que es policía.

Ella lo agarró del cabello y lo cacheteó, Terry se quedó sorprendido.

—¿Por qué me pegas? —le reclamó.

—¡Deja de lloriquear mariquita! Me estás desconcentrando, así me gusta, que estés sometido.

—Oye preciosa, todo iba bien hasta que me abofeteaste, así no me llevo. Mi mamá nunca se atrevió a pegarme mientras me educaba y ahora vienes tú y…

Susana fue a su closet y sacó un atuendo de piel sintética en color negro.

—¿Te gusta lo que ves? —le preguntó a su víctima después de vestirse.

—Si, acepto que te ves linda, pero… ¿Qué vas hacer con esas pinzas?

—Te lo pondré en los pezones.

—¡Oye! eso ha de doler.

—Ese es el chiste mariquita

—¡no me digas mariquita! ¡Yo soy bien hombre! Suéltame y te lo demostraré.

—No estás en posición de pedir nada, te recuerdo que eres mi esclavo.

Susana fue hacia Terry y le dijo: Si te quejas, confirmaré mis sospechas de que eres mariquita.

Terry trató de no emitir ningún sonido, aunque sus ojos lo delataban pues le salían lágrimas y estaba sudando por resistir el dolor.

—¿Dónde vas a poner la tercer pinza? —le preguntó preocupado.

Susana se acercó a su falo.

—¡No! ¡Para Susana por favor!

Candy iba en el auto de los Andrew junto con Flofy, ya llevaban amarrado el árbol navideño encima del vehículo, llegaron al edificio donde habitaba, y, la ayudaron a subir el pino.

Ella le abrió a flofy la puerta de la caja de traslado de mascotas.

—Iré a buscar a Terry al departamento de la vecina, para ver si me ayuda a adornar el árbol, espérame aquí flofy.

Candy fue al departamento de Susana, se escuchaba que en el interior había música metalera, escuchaban a Marilyn Manson a altos decibeles. Tocó el timbre, Terry pensó que por fin lo rescatarían, Susana se quitó de encima de él y fue a atender a quien llamaba la puerta principal con insistencia.

—Vecina ¿Qué sorpresa? ¿Qué desea? —le preguntó Susana a Candy.

Su rival la miró de pies a cabeza.

—Perdona mis fachas, pero estoy con mi novio, precisamente nos interrumpiste en el acto.

—Disculpa, pensé que Terry todavía estaba aquí.

—Él tiene rato que se fue. Es muy agradable tu novio.

—Pues ahí más o menos, te confieso que ¡tiene un carácter!

—Bueno, pero de seguro eso se compensa con sus atributos ¿o me equivoco? —al terminar de decir esa frase le guiñó el ojo.

Terry tenía una bola en la boca que le impedía gritar, por eso no pudo pedir auxilio.

—Bueno, te pido disculpas por interrumpir tu cita, es mejor que me retire, ya luego le hablaré a Terry.

Susana cerró la puerta y fue a su habitación, encontró a Terry con cara de angustia y le dijo: ¿En que estábamos?

Candy pensó mientras se dirigía a su departamento «¡Que tipa tan lunática! Vestida de esa forma, de seguro es sumisa»

Candy entró a su departamento y encontró a Albert trepado en el árbol.

Hola chicas, lindo fin de semana, gracias por sus comentarios, la verdad he estado un poco desmotivada. Saludos. Y ahí quiero que me digan ¿Cuál fic quieren que actualice mañana sábado? Espero hayan pasado un día lindo ayer que fue catorce de febrero.