Holaaa a todooos! Gracias por sus felicitaciones y sus buenos comentarios. Ya ansiaba subir este capítulo rápido, pero si vieran como se me estancan las ideas... Bueno, de todos modos ya estoy aquí y a una semana de empezar mi último año de preparatoria. Este capi va con cariño para todos ustedes :)
Hey Arnold no me pertenece (Ya lo saben) solo lo hago por diversión (También lo saben) y si quieren usar estos capis como referencia ¡No me importa :D!
Querido diario:
Estos días han pasado bastante tranquilos, sin nada que reportar. Ya hace casi dos semana que pasó lo del auto cinema y aún hay algunos detalles que no me puedo sacar de la cabeza. Como el beso de Zach, la sensación de que me estaban observando y mi encuentro con Arnold.
¿Sabes qué? A pesar de que Arnold dijo que iba a reconquistar a Lila, no le veo hacer ningún intento para lograrlo. De hecho, Lila ha estado un poco desilusionada, porque hace como cuatro días fue su aniversario de tres meses y el cabezota no le dio absolutamente nada. ¡Qué tontería! ¿Quién necesita un aniversario de meses? A mí no me hubiera importado. Tal vez un aniversario de un año sí sea digno de festejo. Les vi discutir un poco en la parada del autobús, pero además de eso no ha ocurrido nada digno de mención.
Me he sentido muy bien, y esta terapia de "evadir" de verdad funciona. Zach ha sido un apoyo incondicional para mí. Con él y Phoebe hemos salido al muelle y a jugar béisbol con los chicos. A todos les ha caído bastante bien, en especial a las chicas. Todas han mencionado que es bastante guapo, y cuando se enteraron que sabía conducir y que antes vivía en Nueva York, en seguida aparecieron las interesadas como Rhonda. Por más buena persona que ésta sea nunca dejará ese lado interesado por lo social o los bienes materiales.
Me voy , Miriam me llama para desayunar, espero venir con algo más interesante que contar la próxima vez que te escriba. Prometo contarte mis cosas más seguido, te lo debo.
Un abrazo de tu díscola preferida
Helga
Apenas me acabé mi cereal, sonó el autobús y salí corriendo tomando mi mochila al vuelo.
-¡Adiós Miriam!- como siempre, recibí un ronquido en respuesta. Así es ella, hace las cosas y un minuto después se queda dormida, pero al fin y al cabo es mi mamá, qué le vamos a hacer.
Subí lo más deprisa que pude y vi una mano que se agitaba alegre por encima de las demás, como siempre, era mi amigo favorito.
-¡Hey Helga, te aparté un asiento!- Zach estaba agitando su mano en dirección a mí.
- ¡Tan escandaloso como siempre! ¿No hermano? ¡Sólo te falta el cartel con la palabra "Reservado"!-
Se rió desde donde estaba y luego esperó a que me sentara para sacar algo de su mochila. Con curiosidad traté de fisgonear.
-¡No puedes ver!- dijo mientras tapaba el cierre que había abierto con aire enigmático- Antes debes cerrar los ojos.-
-¡Anda ya!- y esbocé una amplia sonrisa
- Solo si te tapas los ojos…-
- Está bien- y cerré los ojos muy fuerte. Sentí una ráfaga de aire, como cuando alguien agita una mano en frente de otra persona para asegurarse de que no viera nada. Cuando estuvo seguro, sacó lo que tenía en la mochila, haciendo un poco de ruido.
-Ábrelos ya.-
- ¡Vaya!- fue lo único que pude exclamar
Es que se trataba ni más ni menos que una figura hecha de tres ositos de peluche de distintos color que estaban abrazados entre sí y un corazón. Uno azul, uno verde y uno rosa, los tres con una cadenita plateada alrededor de sus tres cuellos y pendía de ella un pequeño angelito también rosado. En el corazón del que estaban sujetados los ositos decía:
"Puede que no tengas mi sangre, pero te quiero como si fueras mi hermano"
-Es precioso- sentía como si una ciruela estuviera atravesada en mi garganta- Gracias.
-Entonces ¿Te gusta?-
-Es….-
- Y mira atrás en sus espaldas.-
Eché un vistazo y constaté en que tenían nombres. Phoebe decía el osito azul, Helga el osito rosa, y Zach el oso verde . No me pude contener más de la emoción y le abracé.
-Gracias, es muy atento, Zachy, Gracias-
-¡Que no me llames así!- Protestó el aludido y se ruborizó un poco- También le di uno a Phoebe. Es mi manera de decirles gracias por todo lo que han hecho por mí . Gracias a ustedes encontré amigos en esta ciudad.- Sonrió- El proceso hubiera tardado mucho más de no ser por ti. No conocía absolutamente a nadie.
-¿Y Michael?- le pregunté tratando de molestarle.
- No cuentan los animales.-
Estallamos en carcajadas. Luego él le quitó la cadena a los ositos y me la pasó por el cuello.
-Esto es muy lindo de tu parte yo…-
No terminé la frase por que algo me dio justo atrás de la nuca. Reconocí de inmediato lo que era, pues yo era una especialista en el tema ¡Una bolita de papel masticada! Qué asco. Ahora entendía lo desagradable que era y regresé a ver de la dirección que provenía.
-Qué..- me dijo el simio de Michael- ¿No me digas que quieres una cita conmigo lindura?-
-Baboso.-
Pero eso sí que fue raro, él no tenía nada en las manos, como un sorbete o una carcaza de esfero, nada que le sirviera para lanzarme esa bola de papel asquerosa. Pero sí vi a alguien que tenía algo en la mano. Aunque no… no podía ser
-Oye tú-
-Qué- me dijo desdeñosamente, y posando la mirada en mi nuevo collar.
-Sé que te hice muchas cosas malas en el pasado Arnold, y ya me disculpé por ello. Pero ¿Es este un buen momento para vengarte zoquete?-
-No sé, dime tú-
-Eres increíble…- me estaba irritando con esa actitud tan estúpida.
-Lo sé Pataki,- ignoró el sarcasmo de mi voz- además ¿Qué conseguiría molestándote a ti si eres irascible y terca ?- y tomo una expresión de chico malo.
¿Pataki? El nunca me había llamado Pataki. Irascible y terca, grandes palabras de Arnold, nunca me había insultado de frente. Me enfadé muchísimo, tomé impulso como lo haría Chuck Norris o Rambo en una película y le propiné una cachetada
-Sea cual sea tu problema, yo no soy mansita cuando me ofenden Arnold. No soy una chica normal y lo sabes. Yo no soy tú y tú no eres yo, así que déjame en paz. ¡Esos gestos son míos, solo míos y de nadie más! Y deja esa actitud que solo me queda a mí.- y me alejé de ahí. Volví a mi asiento haciendo rechinar los dientes y conteniendo el llanto. De seguro que hubiera esperado esto de Harold, de Sid hasta de Gerald. Pero no de Arnold
- Pero no entiendo ¿Qué paso?- preguntó Zach un tanto preocupado cuando volví a mi asiento
- Un imbécil-
-Quien- me dijo con tono imperativo
- Ese que está sentado dos asientos más allá. Pero déjalo, no importa-
-Ahh- dijo Zach aunque se notaba el ácido en su voz
Y se detuvo el bus frente al colegio yo cogí mi mochila y mi peluche y bajé.
-Nos vemos en el almuerzo Helga-
-Hasta el rato Zach.- y fui a reunirme con Phoebe.
Ella estaba con Gerald y por algún motivo estaban peleando, aunque no a grito pelado. Yo me acerqué esperando a que acabaran y sin querer escuché.
-Es que no entiendes Phoebe ¿Qué chico hace regalos a una chica y sin motivo? No me agrada nada ese Zach-
-Si no quieres que tenga amigos , pues creo que así no podemos funcionar. Yo también te voy a prohibir que hables con tus amigas, Gerald, si tú me prohíbes que hable con chicos.
-¿Pero qué chico te da un oso de peluche sin motivo?-
-Uno amable y agradecido- dijo Phoebs agarrando más fuerte a su oso de peluche
-Qué onda Phoebs, Cabeza de cepillo - dije imitando una falsa alegría y tratando de evitar la pelea- como les va.
-Lindo peluche Helga.- Observó Phoebe queriendo demostrar que no había sido la única obsequiada.
-A sí – dije poniendo cara soñadora. – Ha sido muy atento Zach. ¿Revisaste sus nucas? Tienen nuestros nombres. Ya es como nuestro hermano-
Le dirigí a Gerald una mirada un poco… No, bueno, bastante evidente.
- Esto… yo- dijo el chico un poco apenado y con la voz un tanto susurrante
-Que ibas a decir Gerald- pregunté
-Nada, hablamos en el almuerzo Phoebe- y se retiró del campo de batalla con una evidente derrota. Tal vez estaba cavilando el terrible error que acababa de cometer.
Phoebe recobró su sentido del humor habitual y hasta me agradeció por el enorme favor que le había hecho.
-No sabes cuanto te lo agradezco, Helga-
-no hay de qué hermana- tratando de no volver a recobrar el tema le dije- ¿No son lindos los peluches?-
-Si, son de verdad bonitos, y además con nuestro color característico-
-No había reparado en ese detalle- y miré a los peluches. Rosa, azul y verde . Era verdad
-Lindo collar Helga ¿Es nuevo?-
-¿Tú no tienes uno?- le pregunté un tanto anonadada
- ¿Y por qué debería tener uno? Vamos, dime donde lo conseguiste-
A veces una sola palabra basta para contestar todas las preguntas que se bullen en la cabeza de la gente. En ese mismo instante pude haber relatado todo lo que ocurrió en el autobús, pero solo me salió un nombre de la boca.
-Zach-
Phoebe puso una cara un tanto extraña. Son de esas caras que uno pone cuando a cometido una fechoría, cuando está especialmente feliz de no ser descubierto, o cuando descubres a alguien haciendo algo terriblemente vergonzoso y lo obligas a darte una "contribución voluntaria " para no abrir la boca en un periodo muy largo.
-Debe haber una razón coherente Helga, para que Zach te diera ese collar- y se rió un poco- Creo que tal vez, haya una remota posibilidad, no sé-
-¿De qué?-
-Que le gustes-
-Estas loca Phoebs. ¿Quién ha dicho que le gusto a Zach?-
-¿Y quién ha dicho que no?-
Nos quedamos mirando medio minuto sin nada que decir. Lo hubiéramos seguido haciendo de no haber sido por la campana. Entonces tomamos rumbo a lado de una marea de estudiantes que quería entrar al edificio. Entre ellos distinguí a muchos de nuestros conocidos, como Rhonda, Sheena, Eugene (aunque un minuto después tropezó) Harold, Sid, Stinky, Lorenzo y otros más. Caminaba derechito a mi clase de arte contemplando las divertidas escenas que se daban a mi alrededor. Justo la cocinera le estaba diciendo al director que no podía darnos más esa carne tan dura porque era difícil de procesar, cuando de pronto sentí que mi pie se encontraba con algo y caía y caía sin reparo hacia el piso. Milagrosamente pude agarrarme de camisa de la persona que me había puesto esa zancadilla
-Fíjate por donde pones el pie amigo- le dije un tanto ácida. Mi nariz estaba a escasos centímetros de la suya, y solo entonces reparé en que era el mismo imbécil del autobús, resumiendo: Otra vez Arnold.
Sentí que un calor inapropiado para el momento me invadía y se me subía el color a las mejillas, y de nuevo sentía mariposas en la panza. Demonios , ¡Tan bien que iba yo con el tratamiento! Y para empeorar las cosas, aún no le soltaba de la camisa, no sé si era porque estaba paralizada o por el miedo de venirme abajo de nuevo. Nos quedamos mirando una fracción de segundo que me parecieron horas. De verdad se veía muy guapo con ese cabello alborotado y esos ojos, ¡rayos! hasta la marca del cachetazo se le veía bien… "Ya calma esas hormonas Helga" me dijo mi angelito personal. Y tenía razón ese despiadado bicho que es mi conciencia.
-¿Me sueltas la camisa Pataki?-
-Quien dice que yo quería agarrarme de ti Cabeza de balón-
- Pues sigues cogida de mi camisa, cualquiera diría que vas a besarme.- aclaró un tanto altanero y con una sonrisa burlona cruzándole el rostro.
Le solté la camisa de inmediato y me sentí boba, aunque en esos instantes ¿cómo más me hubiera sentido? Era una situación vergonzosa y no tenía idea de como salir de ella, sin caerle a golpes a nadie.
-Entren al salón muchachos, se está haciendo tarde-
Yo me alejé de él, sin dirigirle una palabra más y entré en el salón de clases. La señorita Brooks era una mujer de lo más comprensiva así que no me dijo nada cuando me vio entrar como un huracán al salón. Esto que me estaba pasando no era normal. Él no es así. Me acordé de esas películas en las que mandan a un impostor a suplir al héroe para que nadie sospeche de él. Él era el impostor sólo esperaba que no se le ocurriera hacerme la vida miserable.
-Hola Helga- me saludaron algunas de las chicas
-Hola- respondí un poco distraída. Y entonces supe que podía preguntarles algunas cosas a las muchachas. Al fin y al cabo, estaban enteradas de todo lo que se cocía alrededor del colegio.
-Oigan-
-¿Sí?- me respondió Rhonda, como siempre, la líder del grupito de chismosas. No me malinterpreten, son buenas personas. Pero tienen la costumbre de oír donde no se debería.
-No es por ser inmiscuida en la vida de la gente pero ¿No saben que le pasa a Arnold? Es que tiene un humor de perros este día.- pregunté como si no fuera la gran cosa
-¿No lo sabes?- cuestiono Kathy, una chica de rizos color castaño.- Lila y él terminaron ayer. No fue una escena agradable, parece que discutieron un poco. Nunca habían tenido problemas y de repente de la noche a la mañana, cortaron. Simplemente así.
-Ah-
- Pero eso no es todo. Es que al parecer Arnold fue el que cortó con Lila-
Me quedé con cara de Mona Lisa, definitivamente más impactada que nada. Se suponía que Arnold era el que estaba perdidamente enamorado de Lila. Él se le había declarado y por alguna razón cortaban. Aunque… de ser sincera, me sentí ligeramente feliz. ¡Qué masoquista soy!
Lila POV
La espera al autobús de ese día se me hizo muy larga. Y no creo que podría soportar mucho tiempo cerca de Arnold. Yo solo quería que fuera feliz, pero ver como trataba de reconstruir su vida lejos de la mía se me hacía un poco doloroso ¿A quién no? No conozco a una sola persona que haya estado feliz inmediatamente después de cortar. Pero la razón que me dio me hizo comprender que él estaba mejor como mi amigo.
Flashback
Después de caminar por un rato se sentaron en la banca del parque, los dos estaban muy silenciosos.
-Lila tenemos que hablar.- dijo de repente muy serio Arnold
-tal vez ya sé que quieres decir- murmuró un poco irritada Lila
-Entonces dilo-
- Sé que me vas a decir que ya no quieres que esté junto a ti. Lo sé porque no me has llamado, olvidaste nuestro aniversario, no salimos ni una vez en los últimos quince días-
-Lila… Solo fueron tres meses de noviazgo. No un año de casados-
-Con eso me confirmas lo que ya sospechaba. Ya no somos novios-
-Pues tienes razón y créeme que lo siento, pero no puedo estar junto a ti si creo que te estoy lastimando con mi actitud.- se dispuso a levantarse
-Has cambiado tanto..-dijo ella con unas lágrimas en los ojos. Arnold se volvió a sentar.
-Espero que al menos podamos ser amigos Lila, siempre te quise como a una hermana, y creo que he confundido mi amor de hermano con auténtico amor-
-Hay alguien más ¿cierto?- preguntó ella, pero no con enojo, sino con cierto temor.
-Te aseguro que no te gustará oírlo-
Lila rompió a llorar.
-Ya lo sospechaba yo- comentó entre hipidos
-¿Cómo que sospechabas?-
-Es que, has estado tan diferente.-
- Lo siento Lila, pero hay cosas que nos cambian, en lo más hondo- Él se acercó a Lila y la abrazó- Creo que no puedo hacer esto contigo, simplemente es como jugar una partida doble, es imposible y doloroso para los dos.-
-Te entiendo.-
-Nos vemos Lila- y empezó a levantarse de nuevo
-¡Espera!- le pidió la pelirroja
-¿Sí?- contestó él, pero no volteó la cabeza
-¿Quién es?-
- No te lo puedo decir.- Parecía un poco dolido y sincero- No ahora al menos, tal vez, otro día cuando todo esto pase, con el tiempo. - y se alejó caminando. Ella se quedó un rato más en el parque tratando de asimilar las cosas. Al acercarse el anochecer, se levantó y fue a su casa con el corazón en la mano.
"Ya pasará con el tiempo"
Y lo sintió de veras, supo que pasaría. Pero, claro, el tiempo decidiría cuando…
Gracias con todo mi corazón a
Isabelita emoxxa
miss romantic2
letifiesta
raqhu
KAORU OTTORY
Dntelighieri
isabel20
JhungYuki (No t agradecí por el otro cap jeje)
