Si había algo que completamente no tenías que decirle a Suga esa era decirle la novia u esposa de Daichi.

Porque el peligris podía aceptar ser llamado la mamá del grupo o incluso mamá cuervo, porque para Suga ese era un honor. Debido a que las madres eran demasiado buenas en este mundo.

Así que cuando vieron por primera vez indignado de esa forma al armador de tercer grado se sorprendieron. Con Daichi retorciéndose en el suelo debido al dolor que ese reciente golpe le había causado.

Sugawara se fue a su casa sin siquiera terminar la práctica del día. Y en general, nadie estuvo con la suficiente concentración para continuar.

Suga se había detenido en el parque. Necesitaba distraerse y relajarse, antes de regresar a casa y que su madre le regañara.

Era estúpido. Él no era la esposa de Daichi. No estaban casados. En cualquier caso de que llegaran a casarse, no le permitiría a nadie que le dijera así. Porque era un hombre y tenía el mismo derecho que todos a ser llamado uno.

Durante su estadía allí vio pasar a una pareja que presumiblemente eran recién casados. Los escucho reír y conversar. Ella sonrojándose cada vez que el hombre la llamaba su esposa.

Debía admitirlo, era adorable verlos tan enamorados llamándose así.

Y no pudo evitar imaginarse de esa forma con Daichi. El carmín se apodero de su rostro, dándose cuenta de que a él también le gustaría ser llamado de esa forma.

Al día siguiente llego al club con una enorme sonrisa. Todos los integrantes se preocuparon. Aunque era natural verlo sonreír de aquella forma, creían que por la pelea anterior tardaría más en recuperarse.

-Creo que no hay nada de malo en considerarme la esposa de Daichi - había sido la simple respuesta de Suga cuando Nishinoya y Hinata le habían preguntado - además, disfruto siendo la "mamá cuervo"

Ellos no lo entenderían, pero Daichi sabía que ese era un gran avance que había hecho el peli gris de su novio.


Debo disculparme por lo corto de este capitulo, pero realmente no tuve mucha imaginación para éste. El de mañana trataré lo mejor posible de hacerlo largo. En serio, lo juro. A pesar de que mañana toca una pareja medio difícil de tratar y que probablemente termine rompiéndoles el kokoro (?) en fin, me voy.