Durante el viaje a los cuarteles generales de Shield, Steve pudo leer toda la información del secuestro. Al parecer el secuestrador utilizó un prototipo de misil de industrias Stark que nunca fue lanzado al mercado, eso acortó muchísimo la lista de sospechosos hasta llegar a la identidad del secuestrador, William Moore, un joven científico que se había enamorado de Stark y que fue despedido por acosarlo cuando este rechazó su declaración de amor. Al parecer era uno de los mejores empleados por su increíble intelecto y, para su desgracia, también era un genio informático capaz de anular todo el sistema de rastreo de la agencia. Observó la imagen que venía en el archivo, era un hombre guapo de tez clara, pelo oscuro y ojos azul cielo. Suspiró echando su cabeza hacia atrás comprendiendo que no iba a ser tan fácil como pensaba.
Aún faltaba un archivo por leer, pero no estuvo seguro de si abrirlo. Era el vídeo de las primeras comunicaciones con el secuestrador y, de ahí era de donde estaba sacada la imagen que había visto en la sala de comunicaciones. Suspiró preparándose mentalmente y le dio al play.
*Video, fecha de hace dos días*
Comienza con la visión de dos ventanas, en una de ellas se ve una pantalla en negro y en la otra el mando general de shield con Fury en medio observando molesto la enorme pantalla enfrente suya que también estaba en negro.
-¡Se puede saber, por que aún no tenemos imagen! -Gritó malhumorado el de un solo ojo.
- El sistema está corrupto, nos han hackeado. Todos nuestros técnicos están trabajando en ello, pero el cabrón es muy bueno, señor. -Contestó Hill algo ofuscada.
-Claro que soy bueno. -Se escuchó una voz proveniente de los ordenadores.- Soy el único que ha podido secuestrar a Tony Stark sin necesidad de un ejército.
De buenas a primeras las pantallas en negro (tanto en la ventana, como en la gigapantalla delante de Fury) dio paso a la imagen del multimillonario atado, amordazado y con una venda en los ojos.
- Tenéis 24 horas para traer al resto de Los Vengadores, en especial al Capitán América, Steve Rogers. Sino, es posible que pierda un poco la compostura. -La carcajada del individuo se escucho unos segundos hasta que la conexión acabó y todo el sistema volvió a la normalidad.
- No hacemos tratos con terroristas -Dijo Fury con un tinte lúgubre en la voz.
De repente la imagen se corta y pasa a otra muy parecida a la del principio con la las pantallas en negro, pero esta vez una ristra de informático estaban a la espera para comenzar la búsqueda. Las pantallas se encendieron dando paso a la imagen del filántropo semidesnudo, atado y amordazado mirando, no a la cámara, si no a quien estaba detrás con desprecio.
-No veo a los vengadores Nick, -Bufó molesto el ojiazul con un brillo de locura en la mirada saliendo de detrás de la cámara para dejarse ver.- ¿Acaso no fui claro?
-Si crees que voy a cumplir tus pedidos estas muy equivocado. -Contestó seco ante la temerosa mirada de todos sus compañeros.
-Ah... ya veo. -Dijo el otro con tono herido volviéndose hacia Stark y pegandole un puñetazo en la cara. El castaño solo pudo gruñir por el repentino golpe.- Es una pena, Tony, tu querido capitán ni siquiera vino. -Dijo mientras seguía golpeando a Stark hasta dejarlo semiconsciente.
Todos en la sala de mando contuvieron la respiración al ver como el agresor cogía un barra de hierro y se acercaba lentamente al herido castaño. Nick miro a Hill buscando la confirmación de que el rastreo era un éxito, pero al encontrar una negativa en respuesta, decidió cambiar de táctica.
-¡Está bien! -Gritó el uniojo.- ¡Traeré a los vengadores, a todos, incluido el capitán, pero me tienes que dar tiempo, por culpa de los tratados ellos son criminales buscados!
El secuestrador miró satisfecho al oscuro director y sonrió. Soltó la barra y abrazó por detrás a Stark sujetándole la cabeza, sin dejar de sonreír
-Mira Tony, -Dijo el desquiciado moreno en el oído del golpeado castaño.- Parece que si les importas un poquito, ¿No estás feliz? -Stark lo miró con odio recibiendo una bofetada en respuesta.-Le doy 72 horas, si en ese tiempo no trae a esa sala suya a los vengadores, a todos y cada uno de ellos, me parece que será la ultima vez que veréis a vuestra pequeño amigo. -Contestó mirando a cámara mienta besaba el hombro del atado. -Nos vemos en tres días.
La imagen se cortó y el sistema de shield volvió a la normalidad. Fury suspiró agotado ante la preocupada mirada de María.
-Llama a Natasha. -Se limitó a decir el cansado director.
*Fin de la grabación*
Steve permaneció en silencio, estático con la tablet aún en sus manos. Se maldecía por no haber estado con él, por no protegerlo y apretó sus puños inconscientemente deseando romperle la espalda a ese tal William. Todos sus compañeros lo miraban preocupados, pero fue Wanda quien se le acercó y apretó ligeramente su hombro para sacarlo de sus pensamientos.
-No es tu culpa, Steve. -Dijo la joven hechicera intentando tranquilizarlo.- Nadie podía evitarlo.
El rubio negó con fuerza, quizás intentando parar las lágrimas de impotencia que luchaban por salir.- Si no hubiera sido tan lento en darme cuenta de mis sentimientos, si lo hubiera llamado yo, si no hubiera sido tan testarudo, él no habría estado solo y nadie podría haberlo tocado.
Wanda miró a Steve apenada sintiendo ella misma en su cuerpo el dolor y la desesperación de su amigo. -Solo lo hubieras retrasado, ese cabrón, como se llama, a sí, Williams es extremadamente listo, no tanto como Stark, pero si más que Shield. De alguna forma u otra lo habría conseguido.
Esas palabras más que ayudar desmoralizaron al soldado que se notó morir durante un segundo al pensar que no iba a ganar, que nunca volvería a ver la sonrisa de Stark. Wanda se dio cuenta de su error y se apresuró a corregir lo dicho, pero la interrumpieron.
-Ya estamos sobre shield, capitán -Dijo T'challa. - 30 Segundos y ya estaremos en tierra.
*3 días antes en algún lugar*
-Arg... -Stark se despertó con un dolor de cabeza horrible, peor que cualquier resaca que hubiera pasado antes.- Friday, ¿Que pasó ayer? -Preguntó el millonario sin recibir respuesta. -¿Friday? -El millonario abrió los ojos al seguir sin respuesta y comprendió horrorizado que no estaba en su cama, ni en su torre, estaba en una pequeña habitación sin ventanas, con una sola puerta y tubos fluorescentes en el techo.
Se intento levantar pero unas cadenas en sus muñecas y tobillos se lo impidieron. Se quedó quito pensando, buscando las razones de su confinamiento y de buenas a primeras le comenzaron a venir imágenes de lo sucedido: La explosión, los heridos, su escapada para devolver, sus descubrimientos de FX-354 y sobre todo los susurros de aquel hombre que lo había drogado. Al juntarlo todo solo un nombre le vino a la cabeza. - William Moore. -Pronunció inconsciente en sus cavilaciones. El sonido de la puerta abriéndose lo sacó de sus pensamientos para poder ver al susodicho captor entrando con una gran sonrisa y una bandeja perfectamente decorada con Donas de diferentes colores.
-oh, veo que ya está despierto, señor Stark. -Dijo el hombre acercándose a la cama y dejando la bandeja en una de las esquinas de esta.
-¿Que crees que estas haciendo William?. -Contestó Stark en su típico tono prepotente.
El aludido sonrió abiertamente como un cachorro que es llamado por su dueño.- ¡Se acuerda de mí! -Exclamó.- Eso es buena señal.
-¿Buena señal para que? -Continuó el millonario con el mismo tono frío.
-No está claro. -Dijo el moreno acercándose a Stark hasta acorralarlo contra el cabecero y tocando con deseo su rostro. - Para que podamos estar juntos el resto de nuestras vidas.
El castaño rió a carcajada pura y le escupió con rabia. -Prefiero morir a ser encerrado con un psicópata como tú.
El escupido enfurecido agarró a Stark por el cuello estrellándolo contra el cabecero sin cuidado varias veces hasta dejarlo inconsciente. Cuando se dio cuenta de lo que había hecho tomo al filántropo entre sus brazos y lo arrulló lastimosamente.- Lo siento, lo siento, no volverá a pasar, lo siento -suplicaba revisando que Stark siguiera con vida.- Sé que ahora no me quieres, pero cuando veas la sorpresa que te tengo me amaras por el resto de tu vida.
Dicho esto le quitó los grilletes y lo cargó hasta otra habitación, igual que la anterior, solo qué en esta no había cama, solo había una silla, una cámara y un ordenador portátil junto a muchos cables. Lo sentó y ató a la silla y permaneció en silencio observando la situación del castaño, deleitándose con cada facción y acción de éste. Se arrodillo ante el y toco el rostro inconsciente del millonario bajando hasta su lastimado cuello y posteriormente hasta su pecho donde estaba la cicatriz de la operación. De uno de sus bolsillos saco el mini reactor ARC que pudo robar del taller de Stark cuando ocurrió lo de Ultrón y lo colocó sobre el pecho del millonario con una tétrica sonrisa en la cara.
-Así mejor... - Susurro, pero poco después lo guardo al notar el despertar del filántropo.- Es hora de ver a tu amigo Fury, Tony.- Sonrió amordazándolo con cinta americana y vendándole los ojos. -Vamos a comprobar si ese capitán tuyo es tan héroe como dicen.
