Capítulo 9: "Un encuentro inesperado: Mentiras"
Una sexy jovencita pelinegra de cabello ondulado largo caminaba por un pasillo mientras pensaba: Me quede dormida, es que el cambio de horario me afecto, espero y los padres de mi Tsuby tengan la gentileza de decirme donde queda el lugar donde entrena así podre ir a darle el encuentro.
La jovencita llego hasta el lugar donde una mujer de cabello corto se encontraba picando unas verduras.
¡Buenos días señora Natsuko¡ dijo con una cálida sonrisa Wenda mientras se acercaba a la mujer para saludarla con un beso en la mejilla.
¿Qué tal descansaste?, dijo Natsuko con amabilidad.
Muy bien, solo que dormí mucho, es que son muchas las horas de diferencia entre nuestros países, respondió riendo Wenda.
Toma asiento te serviré el desayuno, dijo Natsuko.
¿Tsubasa ya se fue a la federación?, pregunto Wenda para obtener información mientras tomaba asiento.
Si, respondió Natsuko mientras colocaba una taza sobre la mesa.
Debió salir muy temprano entonces, ¿no?, dijo Wenda mientras pensaba: Sera fácil llegar a ese lugar, allí deben estar las canchas donde entrenan.
Si, dijo la madre de Tsubasa.
¿Las canchas de entrenamiento están en la federación?, dijo Wenda para obtener más información.
Así es Wenda, dijo Natsuko.
Luego de varios minutos y ya habiendo terminado de desayunar, la pelinegra se puso de pie no sin antes agradecer por el delicioso desayuno.
Todo estuvo delicioso, dijo Wenda.
¡Gracias¡ dijo Natsuko.
Saldré a caminar, dijo Wenda.
¿Quieres que te acompañe?, respondió Natsuko.
No, no se incomode señora usted siga con sus labores, me puse en contacto con una agencia de turismo, ellos ya deben estar por llegar. Iré a conocer un poco este bello pueblo, eso sí otro día saldremos con usted pues no es lo mismo ir con un guía que con alguien que uno aprecia y yo a usted ya la aprecio mucho por ser la madre de Tsuby, mi gran amigo a quien quiero mucho, dijo Wenda sonriendo mientras la señora Ozora la miraba.
Bueno, voy por mi cartera y me voy, dijo Wenda.
Está bien, respondió la señora Ozora.
Campo de entrenamiento:
Un grupo de jóvenes estaban sentados en el campo de entrenamiento tomando un descanso luego de más de 4 horas de arduo trabajo en la cancha.
No saben cuan felices estamos todos de que ustedes estén aquí, decía Ryo mirando a sus demás compañeros seleccionados mientras tres jovencitos sonreían.
¡Gracias chicos¡ dijeron tres jóvenes, uno de gorra, uno de rostro dulce y otro de bella sonrisa.
Espero y compartan todo lo que aprendieron fuera con nosotros, dijo Nitta.
Así será chicos, dijo Tsubasa mientras los otros dos jóvenes asentían.
Jun me dijo que aún falta un miembro más del equipo que se unirá en estos días al entrenamiento, que viene de Italia, dijo Matsuyama.
¿De Italia?, dijo Hyuga.
Si pero no me dijo quién era, respondió Matsuyama.
Bueno, ya dejando de lado el futbol, háblennos de asuntos del corazón, ¿ya tienen alguna novia extranjera?, dijo Hajime sonriendo.
Bueno yo tengo muchas fans salgo con ellas, pero novia, novia, no, dijo Genzo con firmeza.
¿Y tú Misaki?, dijo Mamoru mirando al mencionado.
No, solo amigas, dijo el jovencito sonriendo.
Y tú Tsubasa, ¿qué hablaron con Sanae?, ¿ya están juntos?, ¿por qué tu sientes algo por ella no?, decía Ryo sonriendo haciendo enrojecer Tsubasa mientras los demás jovencitos posaban su vista en él.
No pudimos hablar mucho por el trabajo de ella, pero lo haremos a la salida, dijo Tsubasa tratando de mantener la calma al tiempo que el entrenador hacía sonar su silbato mientras decía con firmeza: Continuemos con el entrenamiento.
Tópico:
Una bella castaña miraba a través de la ventana a un grupo de chicos entrenar con varias pelotas de futbol bajo la orden del único chico que a ella le robaba toda su atención.
Tsubasa, sin duda eres un gran capitán, todos te respetan y admiran, hasta Hyuga obedece tus ordenes porque tú sabes llegar con tus palabras a cada uno de ellos, pensaba Sanae mientras una bella sonrisa de plasmaba en su rostro.
Hija, ¿podrías ir a recoger estos medicamentos del almacén?, le dijo a la castaña su médico jefe.
Claro, dijo Sanae recibiendo una hoja de papel con una lista de medicamentos.
Mientras tanto:
El auto que trasportaba a Wenda se detuvo fuera de la federación de futbol japonés, la joven bajo del mismo y camino hacia el gigantesco portón.
¡Buenas tardes¡ ¿Tsubasa Ozora está aquí aún?, dijo Wenda.
Si, señorita, respondió un hombre de uniforme que estaba parado fuera del portón.
¿Podría pasar a verlo?, dijo Wenda.
¿Es usted periodista?, porque de ser así le informo que los jóvenes seleccionados no darán entrevistas hasta que el señor Katagiri lo autorice, dijo el hombre.
No, no soy periodista, soy modelo y soy novia de Tsubasa y quiero darle una sorpresa, vine desde Brasil para dársela, hoy cumplimos un mes juntos, ayúdeme a dársela ¡por favor¡ le prometo que nadie sabrá que me dejo pasar y a cambio de ello, yo lo sabré recompensar, decía Wenda mientras abría su cartera para sacar unos billetes.
Está bien señorita, solo porque no es justo que haya venido desde tan lejos para que no pueda darle su sorpresita al joven Ozora pero no le diga a nadie que la deje pasa, respondió el hombre en tono de súplica.
No, no lo hare, no se preocupe, yo veré que invento para justificar mi entrada aquí, dijo Wenda sonriendo mientras colocaba unos billetes en la mano del hombre.
¡Gracias¡ ¡Gracias¡ es muy generosa señorita, respondió el hombre mientras abría el portón para que la pelinegra entrase al tiempo que guardaba los billetes en su bolsillo.
¿Dónde puedo encontrarlo?, dijo Wenda.
Camine por ese pasillo, al finalizar el mismo llegara a los campos de entrenamiento, respondió el hombre.
¡Gracias¡ dijo Wenda continuando su camino.
Minutos después:
Wenda iba caminando por el pasillo cuando escucho mencionar un nombre que ella había escuchado alguna vez mencionar a Tsubasa haciendo que ella detenga sus pasos y gire hacia uno de los pasillos que atravesaban el pasillo por donde ella estaba andando.
Sanae hija, me olvide de darte esta hoja también, decía un hombre mayor de lentes y mandil largo blanco.
No se preocupe, ahora los busco y se los llevo, respondió con una bella sonrisa una jovencita castaña de chaqueta blanca, pantalón jeens y zapatillas.
¡Sanae¡ no puede ser tanta la coincidencia, pensaba Wenda mientras la miraba a lo lejos a la castaña.
Yo voy a llevarme los medicamentos que ya ubicaste hija, dijo el médico.
¡Gracias¡ dijo la castaña entregándole a su jefe la pequeña cajita que tenía en la mano, todo bajo la atenta mirada de Wenda que se escondió tras una esquina hasta esperar que el hombre de mandil blanco largo se retirara.
Este si es un encuentro inesperado aunque creo que no tendré mejor oportunidad que esta para hacerle saber a esa niña que lugar debe ocupar, pensaba Wenda mientras veía alejarse al hombre de mandil blanco.
Una vez que el hombre se perdió por el pasillo Wenda salió del lugar donde se escondía y camino a paso rápido hacia el lugar donde vio ingresar a la castaña.
Luego de algunos minutos la pelinegra llego al pequeño almacén y se paró en el umbral de la puerta mientras miraba el interior del mismo.
Sanae se encontraba muy concentrada buscando los medicamentos que su jefe le indico en unos anaqueles sin siquiera percatarse de la presencia de la pelinegra en el lugar.
¡Sanae¡ dijo una voz, haciendo que la castaña girara su rostro.
Sí, soy yo, dijo Sanae intrigada mirando con extrañeza a la pelinegra de vestimenta muy llamativa.
¡Hola, soy Wenda novia de Tsubasa¡ como escuche tú nombre y se me hizo familiar quise acercarme a conocerte, ¿tú eres la fans de mi Tsuby desde niños, verdad?, dijo con una sonrisa fingida la pelinegra mientras se acercaba con hipocresía a saludar con un beso en la mejilla a la castaña que se había quedado estática de la impresión.
Wenda, la novia de Tsubasa, esto si no me lo esperaba. Es muy hermosa y viste ropa muy llamativa, debe ser modelo, pensaba la castaña.
Mucho gusto, dijo Sanae con voz temblorosa.
El gusto es mío linda, conocer a las personas que conocieron a mi Tsubasa desde niño es lo que más deseo, ya conocí a sus padres, es más me estoy quedando en casa de mi Tsuby, sus padres son personas muy amables, también conocía a algunos de sus amigos aunque en tu caso deseaba mucho conocerte, respondió Wenda.
¿Deseabas conocerme?, dijo Sanae intrigada mientras pensaba: Conoció a los señores Ozora y hasta se está quedando en su casa.
Si, Tsubasa me hablo mucho de ti, siempre me dijo que eras su acosadora oficial, decía Wenda riendo.
¿Qué?, Tsubasa no ha podido expresarse así de mí, somos amigos desde niños, respondió Sanae con firmeza.
Me alegra escuchar eso, porque sabes no me gustaría tener problemas contigo como ya lo he tenido con algunas resbalosas en Brasil, al contrario me gustaría que seamos amiguis, así tu podrías contarme cositas que yo no sepa de mi Tsuby y en cuanto a lo de acosadora oficial creo que mi amado Tsubasa lo dijo de broma pues él siempre me dice que a pesar de que lo asfixiabas siguiéndolo siempre en cada partido él te considera su amiga además él es muy bromista aparte de guapo por supuesto, de seguro te menciono de esa manera ante mí de broma, respondió Wenda.
Sanae no dijo nada solo bajo la mirada mientras la pelinegra la miraba con una sonrisa hipócrita.
No imagine que trabajabas aquí, aunque mi Tsuby me platico algo de que ibas a estudiar…., decía Wenda siendo interrumpida por la castaña.
Estoy estudiando medicina deportiva, dijo Sanae con orgullo.
Pues te felicito, dijo Wenda con hipocresía.
¡Gracias¡ si me disculpas tengo que buscar algunas cosas que me encargo mi jefe, dijo Sanae tratando de mantener la calma.
Claro, claro pero antes quiero pedirte un favor, dijo Wenda.
¿Dime?, dijo Sanae.
No le comentes a Tsubasa de nuestro encuentro, yo quiero que él sea quien me presente con sus amigos como ya lo hizo con algunos de ellos y ahora lo hará con sus amigos de equipo, sabes el me pidió que viniera pues quería presentarme con ellos, si te llama para mi presentación finge que no me conoces, no quiero tener algún problema con él por estar prestándome solita con sus amistades, Tsuby es un tanto reservado, tú también debes saber ello, se conocen desde niños como dijiste, dijo Wenda.
Claro, dijo Sanae ocultando su nostalgia.
Bueno, ya me voy, un gusto conocerte Sanae, dijo Wenda sonriendo antes de salir del lugar.
La castaña al ver salir a la pelinegra tuvo que sujetarse de uno de los anaqueles para no caer mientras sentía su corazón quebrársele.
Mientras tanto:
Wenda caminaba de lo más feliz hasta el lugar donde se encontraban los campos de entrenamientos.
Luego de algunos minutos llego a ellos llamando la atención de más de un jovencito que estaban en una de las canchas de entrenamiento platicando quienes giraron a ver a la hermosa y sexy pelinegra de cabello largo y ondulado que vestía un vestido alto strapless color verde y tacones plateados al igual que la cartera que llevaba en la mano y estaba llena de joyas en su cuello y manos.
¡Qué hermosa¡ dijo uno de los jóvenes.
¿Sera periodista dijo otro?
¡Wenda¡ dijo Tsubasa sorprendido haciendo que los jovencitos que estaban junto a él lo miraran.
¿La conoces?, dijo Ryo atónito mientras la joven con un movimiento balanceante de caderas se acercaba al grupo.
Sí, es una amiga mía de Brasil, dijo Tsubasa con calma al tiempo que la pelinegra llego junto a él.
Tsuby cariño, dijo la melosa pelinegra abrazando a un desconcertado Tsubasa mientras le daba un beso en el rostro bajo la mirada de sus amigos.
Mientras tanto:
En el almacén una bella castaña se secaba con la palma de sus manos las lágrimas que había derramado mientras pensaba: tal vez a Tsubasa se le olvido que quedo con su novia hoy por eso me invito a un café, él siempre ha sido un tanto despistado. Mejor voy a llevarle esto a mi jefe y luego me iré a casa, si eso hare, eso hare, ya no llorare más, debo estar feliz por él, esa chica es muy linda, se ve fina, el merecía una chica así a su lado, además por lo visto sus padres aprueban lo de ellos.
Sanae tomo una pequeña cajita que estaba sobre una mesa y salió del almacén.
Campo de entrenamiento:
Tsuby di que sí, decía de manera melosa la pelinegra mientras le tomaba del brazo al tiempo que sus demás compañeros murmuraban entre ellos.
Pobre Sanae, la cambio por una brasileña, dijo uno de ellos.
Pero el solo dijo que eran amigos, repsondió otro.
¿Y tú le crees?, ¿tu podrías ser solo amigo de una chica así?, él dijo eso porque es muy vergonzoso, pero es obvio que hay algo entre ellos, dijo otro sonriendo.
La verdad, no y creo que tienes razón, respondió Hajime sonriendo.
Ya cállense, pobre Sany tanta ilusión que tenia de volver a ver a Tsubasa y él le sale con esto, dijo Ryo con nostalgia.
Pues no se puede forzar al corazón, dijo Mamoru.
Si es cierto pero Sanae no tiene nada que envidiarle a esta chica, ella es una chica muy linda solo un poco renegona, bueno al menos así la recuerdo por una de las fotos que ustedes me enviaron del último torneo escolar que ganaron, dijo Genzo.
Es cierto ustedes aún no la ven pero Sanae está mucho más linda que en la foto, dijo Teppei.
Si eso es cierto, dijo Mamoru.
Bueno sea como sea la pobre Sanae sufrirá, dijo Taro con nostalgia mirando a su amigo platicar con la pelinegra.
Pero Wenda, quede en salir con mi amiga Sanae, tengo tantas cosas que platicar con ella, decía Tsubasa.
Puedo acompañarte, me gustaría conocerla, así como a tus amigos, preséntamelos Tsuby, decía melosa la pelinegra.
Está bien te presentare con mis amigos pero a mi reunión con mi amiga de infancia no puedes ir, dijo Tsubasa con firmeza.
Está bien, dijo Wenda con molestia mientras pensaba: Confiare en que la niña estúpida esa no le comente que hable con ella. Solo espero que a mi Tsuby no se le ocurra hablarle de sus sentimientos, espero y no lo haga sino de nada abra servido lo que hice.
Tsubasa presento a Wenda como su amiga con todos sus amigos, luego de ello la acompaño hasta la salida de la federación en donde la embarco en un taxi mientras pensaba: Ahora si a buscar a Sanae.
Nota:
Gracias a todos los que siguen mi historia, como verán las mentiras de Wenda parece que fueron creídas por Sanae pero ella aún no habla con Tsubasa, ¿él desmentirá a Wenda?, lo sabrán en el próximo capítulo.
La próxima actualización de mi historia tratare de que sea en lo posible el día miércoles.
Con mucho cariño.
PrincesaLirio.
