Aqui les dejo el capitulo 10 de esta linda historia, gracias a todos los que me mandan Reviews y no olviden dejarme sus comentarios sobre este capitulo... Que lo disfruten ^^!
CAPITULO 10
Los castaños ojos estaban mas que sorprendidos, estaba ahí sola con él, aquellos cabellos plateados y los ojos dorados que no dejaban de ver hacia el horizonte, se podía observar la angustia que sentía al estar separado de la mujer que amaba, sin embargo Sey-Shanin fue lo suficientemente astuto al separarlos, ahora solo esperaba que ese youkai no la matase por la furia e impotencia que sentía al no encontrar a la joven sacerdotisa que para Kikyo ya estaba muerta, con pasos firmes y dominantes paseaba de un lado a otro tratando de rescatar el mas mínimo aroma de su amada, sin embargo todo era inútil, lo único que capturaba era el olor de Kikyo. Gruñendo con furia, golpeo el suelo haciendo estremecer a todo el bosque, tomo su espada y la coloco en el cuello de la mujer que estaba a un lado de él, el miedo se reflejaba en la mirada de la sacerdotisa, temía por su vida y sobre todo de la vida de su amado hanyou que intentaba salvar a Aome, aun no entendía por que lo había hecho, si se suponía que Inuyasha la amaba a ella, ¿Por qué había ido a rescatar a Aome?
- ¿Dónde esta?- murmuro Sesshoumaru con la voz ronca y frunciendo el seño, tenia su espada contra el cuello de Kikyo, quien no quería ni respirar, podía sentir el filo de la espada cortando su pálida piel -Si Inuyasha se atreve a tocarla lo matare tan lentamente que rogara por que le corte la garganta lo mas rápido posible- amenazo el youkai, estaba desesperado, raro en él, sin embargo así era, estaba que no lo calentaba ni el sol, deseaba encontrar a Aome, la había visto tan malherida que tenia miedo de perderla.
-No se donde esta Sesshoumaru -respondi Kikyo con dificultad -Yo también deseo encontrarlos- susurro con las palabras entrecortadas debido a la poca respiración que le otorgaba la situación y con un solo movimiento Sesshoumaru guardo la espada y dio media vuelta para después empezar a caminar hacia el lugar donde había sido la explosión. Kikyo no tuvo otra opción mas que seguirlo, solo rezaba para que Inuyasha estuviera bien, no soportaría perderlo una vez más.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
(*NARRACION DE AOME*)
Mi cabeza esta revuelta, tengo una gran jaqueca, siento como las manos de alguien tocan mi frente, como me arde al sentir algunas hierbas medicinales, siento como si me hubiesen arrebatado algo y lo peor de todo es estas nauseas, trato de moverme pero me duele todo mi cuerpo, abriendo los ojos veo a un hanyou, que esta tan pendiente de mi, su mirada dorada me tranquiliza, con dificultad sonrió y toco su mejilla, ahí esta como siempre, protegiéndome a pesar de su mal genio, tengo algo en mi mente que no recuerdo lo ultimo que pasa por mi memoria es que estábamos buscando los fragmentos de la perla y las constantes peleas con Inuyasha, sin embargo también me siento tan distinta, mas en mi vientre.
-Inuyasha - murmuró con dificultad tratando de levantarme, pero él lo impide, mi cuerpo esta tan lastimado, pero no entiendo por que - ¿Qué paso?..-cuestiono al volver la mirada hacia el lugar donde nos encontramos, parece que es un bosque, sin embargo no es uno que recuerde, la mirada de Inuyasha se torna preocupada al seguir curando mis heridas.
-Aome ¿Cómo te sientes?...-pregunta sin desprender su atención de mi, pero cuando intento recordar lo ocurrido mi cabeza comienza a dolerme aun mas, llevando mi diestra a mi frente siento como la enorme herida se encuentra ahí, me había golpeado la cabeza y eso era lo que me estaba llenando de dolor.
-Me duele la cabeza Inuyasha mencion levantándome lentamente y abrazando a Inuyasha, algo inexplicable me hacia reaccionar así, algo en mi corazón me entristecía, pero no lograba descifrar que es lo que era, los fuertes brazos de Inuyasha rodearon mi menudo cuerpo, sin embargo no obtenía aquella seguridad que necesitaba al sentirme cerca de Inuyasha.
-Aome Yo -un ligero tartamudeo resuena en los labios de Inuyasha al sentir mi abrazo, pareciese que no esta acostumbrado a eso, ¡Qué raro!... algo estaba pasando y realmente no entendía nada, después de un momento separe mi cuerpo de él, mis ropas eran distintas, no tenia mi uniforme y además sentía nauseas horribles, lo único que podía recordar es la noche en que Inuyasha salio corriendo al bosque, era como si me hubiesen arrebatado unos recuerdos.
-¿Acaso Naraku nos ataco mientras dormíamos?..-cuestiono mostrando mi preocupación, eso explicar a por que estaba tan herida y lejos de la aldea de la anciana Kaede, la sorpresa fue aun mayor cuando Inuyasha puso esa expresión en su rostro, parecía que no entendía lo que le decía, demonios no puedo mas ladeando mi cuerpo vuelvo el estomago, no es posible ¿Habré comido algo que me hizo daño? La palidez en mi rostro aumentaba -Inuyasha ¿Qué ocurre? ¿Por qué me siento así?...-pregunto tocando mi estomago con mi mano derecha y mi frente con la mano izquierda, pero esos ojos dorados solo me observan, Inuyasha esta muy raro yo diría demasiado pero aun mas raro es esto que siento dentro de mi como si no fuese yo misma
(**NARRACIÓN DE INUYASHA**)
Mis ojos no dejan de ver a Aome, esta tan herida y parece desconcertada como si no supiese que ese imbécil de Sey-Shanin nos ataco, lo mas extraño es que se pone cada vez mas pálida y esas nauseas, ¿Por qué no ha preguntado por el inútil de Sesshoumaru? Es muy extraño, me pregunto que si Naraku fue el que nos ataco ¿Hum será que no recuerda lo que nos paso? Y si es así ¿Qué debo hacer? Estoy solo con ella en quien sabe donde, podría ser mi oportunidad de recuperar su amor, si no recuerda el amor que siente por mi hermano seria muy sencillo revivir el amor que sentía por mi, pero y Kikyo... Bah tengo que intentarlo desde que Aome se fue con ese Sesshoumaru me he sentido fatal -Aome -comienzo un tanto titubeante, logrando que sus hermosos ojos castaños me miren con esa peculiar ternura - ¿Qué es lo ultimo que recuerdas Aome?...-termino la pregunta esperando ansioso la respuesta de la noble sacerdotisa.
-Yo... -Comienza a hablar bajando su mirada llena de tristeza, parece que trata de acordarse -Solo recuerdo que estábamos en la fogata, Sango, Shippo Y el monje Miroku ya estaban dormidos y yo me recosté para hacer lo mismo, pero cuando ya me estaba quedando dormida, tu -me voltea a ver con esos ojos tristes -Saliste corriendo al bosque de ah no recuerdo nada ...-Baja de nuevo la mirada, eso explicaba la razón por la que no pregunto por Sesshoumaru solo recuerda la noche que escapo pero a la mitad, estaba mas que decidido, recuperaría a mi amada Aome, y solo tenia que demostrarle cuanto la amaba para que ella volviese a amarme a mi, se escucha algo ventajoso lo se. Pero que no dicen que en la guerra y en el amor todo se vale y la verdad aquí estaba mi mejor oportunidad para conquistarla y que regrese definitivamente a mi lado.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Han pasado una larga semana y ni rastros de la sacerdotisa y el hanyou, todo parece indicar que no sobrevivieron a la enorme explosión, sin embargo el apuesto youkai no se da por vencido sigue en su incansable búsqueda por la mujer que ama y lo mas desagradable para él es saber que esta con el estúpido de su hermano, volviendo la mirada dorada hacia la sacerdotisa a sus espaldas que parece agotada, lo ha seguido desde que su híbrido desapareció, vaya que tenia valor para continuar con él, algo que le estaba fastidiando mucho al Lord De Las Bestias Del Oeste quien gracias a un diminuto rastro de aroma de Aome se detuvo, para percibir el origen del cual provenía, sin mucho éxito ya que se trataba del viento que traía consigo a una infinidad de aromas con él.
- ¿Haz captado algo?..-pregunta Kikyo llena de esperanza, aunque su cuerpo estaba mas que agotado, desde que su hermana le proporciono esas hierbas se ha convertido en mas humana y vuelve a tener las debilidades de la misma, sin embargo la mirada dorada fulminante se fija en su existencia, parecía tranquilo e inquebrantable, sin obtener respuesta, el youkai comienza a caminar con aquella paciencia que lo caracteriza -Sesshoumaru si queremos encontrar a Aome y a Inuyasha... debemos trabajar unidos -menciona la mujer de largos cabellos, sin embargo es interrumpida por la fuerte mano de Sesshoumaru en el cuello de la mujer, mirándola con desprecio.
-Mujer estúpida ¿Qué te hace pensar que te necesito? No eres mas que una humana, un cadáver viviente ¿Crees que has dejado de oler tan repugnantemente?... escúchame bien a mi no me importa si tu o el inútil de Inuyasha muere pero si toca a Aome... Los matare a ambos -menciona con frialdad el apuesto caballero dejando caer la anatomía de aquella sacerdotisa, quien no hizo mas que gemir ante el golpe que se da por culpa de aquel youkai, quien simplemente vuelve a su andar.
-Maldito Sesshoumaru -menta la mujer para levantarse y seguir al arrogante hombre, tocando su cuello, el cual pose a las marcas de aquella mano que minutos antes impedían su respiración, Sey-Shanin lo había logrado, hacer enojar al youkai mas poderoso y rencoroso del Sengoku y lo peor de todo es que se desquitaba con ella, ¿Dónde podían estar Aome e Inuyasha? También los estarían buscando?... Inuyasha -susurra la hermosa Kikyo dirigiendo la mirada hacia el cielo azul.
Mientras tanto a unos cuantos kilómetros de ese lugar una hermosa joven de ondulado cabello azabache camina con toda tranquilidad seguida por un hanyou de ropajes rojizos, la mirada del mismo se nota tranquila y pacifica, mientras la dulce joven vuelve de una visita con la doctora de la aldea vecina del bosque que unos días atrás envolviera sus personalidades, a pesar de la tranquilidad que se respiraba en aquel lugar, había algo que inquietaba a la miko, esa sensación de olvido no la dejaba dormir por las noches y todo parecía tan extraño, mas aun por que se acaba de enterar que estaba embrazada, ¿Cómo era posible? Si ella no recordaba haber estado con un hombre íntimamente hablando ¿Seria de Inuyasha? Seria lógico ¿No? Pero por que en su mente parecía que no y mas aun extraño era que por las noches soñaba con Sesshoumaru, el hermano del hanyou que la acompañaba, todo era tan confuso.
-Aome... Ya dime ¿Qué te dijo la señora esa?..-pregunta una y otra vez Inuyasha caminando a su lado de Aome quien no responde sin embargo solo le dirige la mirada -Vamos Aome dime... -suaviza un poco el tono de su voz, últimamente Aome sentía como Inuyasha había cambiado mucho, se portaba mas pacifico y lindo con ella, además de que la abrazaba cada vez que tenia oportunidad -¿Aome todo esta bien?...-pregunta tomando a la joven con delicadeza de los brazos, con sus dorados ojos fijos en los castaños de Aome quien lo observa con detenimiento.
-Esa mirada se parece tanto a la de Sesshoumaru -piensa al tener a Inuyasha frente a ella, pero ¿Por qué piensa eso? -Inuyasha estoy embarazada -dicta con suavidad observando la sorpresa en el rostro del joven, era posible, ese hijo era de su hermano mayor, un nudo en la boca del estomago se formo en Inuyasha quien sonrió para simular que el hijo era suyo, estaba dispuesto a lo que fuera con tal de estar con su amada Aome.
-Oh Aome... Que Bueno... -susurra Inuyasha al abrazar a la sacerdotisa quien, abriendo ampliamente los ojos supone, por la reacción del hanyou, que el hijo que espera es de él, de pronto Aome siente como su fisonomía es cargada por los fuertes brazos del joven de plateados cabellos -Yo te cuidare Aome - murmura con dulzura, cosa que le pareció aun mas extraña a Aome quien no menciono nada hasta que llegaron a una pequeña cabaña que había conseguido Inuyasha para que vivieran.
-Inuyasha am -comienza la dulce joven, vistiendo uno de sus uniformes, gracias a que Inuyasha había ido a su época para traérselo mientras ella estaba indispuesta -Discúlpame por preguntarte esto pero dado que no tengo algunos recuerdos -se notaba nerviosa que bajo la mirada hacia sus manos que enlazaban una y otra vez sus delgados dedos entre si -El bebé que esta dentro de mi es -volviendo la mirada castaña llena de duda hacia el hanyou -Es... ¿Tuyo?...-cuestiona Aome con un poco de temor y vergüenza ante el hecho de que si fuese el padre de su hijo y que ella no recordara ni la noche en que lo concibió.
-Pues este -los nervios se apoderaron de Inuyasha ante tal cuestión, si afirmaba debía explicar en que noche lo habían hecho y si lo negaba tendría que decirle a Aome que ese bebé era de Sesshoumaru, que situación mas complicada, la atención de Aome se centraba en aquella respuesta que logro hacer que el hanyou se sonrojara, sin embargo cuando el mismo se dispon a a responder la puerta sonó, lo cual provoco que Aome se dirigiera a la misma para abrirla y el alivio que sintió Inuyasha fue grande al escuchar que unos youkai malignos estaban atacando la aldea y ellos tendrían que intervenir, saliendo ambos rápidamente para enfrentarse contra aquellos invasores.
-De Acuerdo -murmura Aome tomando su arco y flechas para salir de la cabaña acompañada por Inuyasha, luchando un par de horas con aquellos interminables youkai -Son demasiados Inuyasha -grita lanzando una de sus flechas destruyendo a varios de ellos que son rápidamente remplazados por otros, pero Inuyasha estaba muy ocupado para ayudarla, de pronto recuerda la espalda que siempre carga atada a su cintura, aun no se explica por que aun la trae consigo, desenvainando la misma siente un poder impresionante que se mezcla con su poder espiritual y haciendo caso a sus corazonadas, brinda un gran salto y con una simple agitada de dicha arma la mayor a de monstruos son eliminados fundando en los sobrevivientes temor que mejor optaron por salir huyendo del lugar.
- ¿Aome?... -sorprendido ante la habilidad de la joven gracias al entrenamiento que recibió por parte de Sesshoumaru, ella era aun mas fuerte de lo que creía, sin embargo esa batalla dejo a ambos exhaustos, así que Inuyasha tomo a Aome, cargando con delicadeza su anatomía para volver a la cabaña y antes de que el joven hanyou mencionara algo la dulce sacerdotisa subió a su habitación para descansar -Ufff -suspiro sentándose en el suelo del lugar, por ahora se había salvado de contestar la pregunta de Aome.
(** NARRACIÓN DE AOME **)
Recostada en mi cama después de una larga y agotadora batalla, observo un punto indefinido en el techo de mi habitación ¿Por qué no insistí en aquella pregunta? Quizás tenia miedo de la respuesta, algo ha pasado en mi corazón por que a pesar de estar con Inuyasha, siento que algo me falta, un largo suspiro logra hacer que pierda la noción del tiempo, cerrando mis ojos ante tal acto la imagen que se presenta en mi mente me llena de sorpresa, estoy viéndome a mi misma abrazando a Sesshoumaru y aun mas sorprendente él me besa de pronto abro los ojos -Imposible -susurro con la voz ahogada, claro que es imposible, Sesshoumaru odia y de verdad odia a los humanos pero se ve a tan real, sentándome a la orilla de mi cama poso mi diestra sobre mi vientre - ¿Quién es tu padre hijo mío?... ¿Por qué no recuerdo lo que paso después de que Inuyasha fue al bosque esa noche?...-un suspiro largo volvió a emerger de mis delicados labios. Después de darle vueltas al asunto no supe en que momento me quede profundamente dormida y entre mis sueños estoy debajo de un árbol resguardándome de una lluvia intensa, llorando por una escena que vi, entre imágenes veo el rostro de Sesshoumaru, Rin y Jaken, la espada que poseo y siento como los labios de Sesshoumaru me besan al salir del pozo que conecta a mi época con esta, eso me hizo despertar percibiendo los rayos del sol que entraban por la ventana, mi respiración agitada y la sorpresa en mi rostro no se hicieron esperar, ¿Qué es lo que esta ocurriéndome? ¿Por qué tengo esos sueños tan extraños? Y sobre todo ¿Por qué Sesshoumaru participa en ellos? Estaba confundida, muy confundida, pero ya era de día y la verdad no deseaba preocuparme por esos asuntos ya que según la mujer que me atendió, tenia un embarazo un tanto riesgoso debía alejarme de las preocupaciones y mas aun de las tristezas, así que sonreí al verme en el espejo y entre a la ducha.
-Aome... Es hora de Irnos -escucho la voz de Inuyasha, rápidamente salgo de la ducha para cambiarme, cepillo mi cabello y salgo de mi habitación -¿Aome estas segura?... me cuestiona Inuyasha viéndome bajar de las escaleras con una enorme sonrisa en mis labios al pensar que volvería a ver a mi familia, era mas que evidente que deseaba regresar a mi vida cotidiana, además de que me sentía muy mal y deseaba ver a un medico -Bien... Vamonos -menciona Inuyasha ofreciendo su espalda para que pudiese subir en ella, la calidez de su cuerpo me era familiar debido a que siempre iba en su espalda, pero ¿Por qué siento que no esta bien? Como si le fallara a mi corazón, espero que este viaje me ayude a quitarme todas estas dudas de la cabeza. Un par de horas nos tardamos en llegar a la aldea de la anciana Kaede, sin embargo no la pudimos ver estaba muy ocupada con los aldeanos, de pronto la presencia de alguien me hizo volver la mirada hacia atrás, se acercaba con una gran velocidad, sin pensarlo dos veces me baje de la espalda de Inuyasha, lo cual lo sorprendió bastante - ¿Aome?...-cuestiona arqueando su ceja derecha.
-Alguien viene -menciono preparando mi arco y flecha, apuntando en dirección del bosque, no puedo explicar por que sentía esa presencia y se me hacia tan familiar, en ese preciso momento la larga cabellera azabache de aquel ser se ve a bailando al ritmo de la fresca brisa y aquellos ojos rojizos me hicieron temblar al verlos, ¿Era Naraku?... No, no es él, se acercaba sin desprender esa profunda mirada de mi y a pesar de que Inuyasha intento detenerlo con Colmillo De Acero, fue en vano, el campo de energía que rodeaba a ese ser era muy fuerte, cuando por fin llego frente a mi, me tomo de la cintura, sentí como mi cuerpo se paralizo en ese mismo instante.
-Por Fin te encontré preciosa -susurro con la voz mas sensual que haya escuchado, esos penetrantes ojos y su pálido rostro acercándose al mío, no podía moverme -Eres Mía Aome -murmura contra mis labios acortando la distancia que nos separaba, su beso en mis labios era frío, posesivo y tenia un somnífero que me puso a dormir. En ese momento escuche la voz de Inuyasha llamándome pero cada vez la escuchaba mas y mas lejana.
-CONTINUARA-
Bueno aquí termina este capitulo, se que me tarde mucho... Que digo mucho... MUCHISISISISISISISIMO tiempo en actualizar, pero es que tuve muchas cosas en la cabeza, para variar amorosas y escolares, pero tratare de actualizar mas seguido...
AHHHHHHHHHHH... No olviden dejar sus Reviews por favorcito!
