El día en que Neville y Ron se toparon con Malfoy en aquel lugar, ella estaba en su departamento, echada boca arriba con una almohada que le cubría la cabeza. Tenía una horrible migraña y no sabía por qué, simplemente comenzó a dolerle, Alex se movía un poco más y sentía muy poco sus patadas.

Acarició su vientre y pronunció un largo "Shhh" para calmar al pequeño. Al parecer era un poco testarudo o quizás estaba así porque su madre no le permitía en todo el día dormir y ella misma le decía a Neville, que trataba de no moverse mucho pues él pequeño era un remolino en su vientre durante la noche y eso le impedía pegar el ojo, no sufrió los achaques del embarazo pero si sentía las desveladas y las patadas.

Se quitó la almohada de la cabeza, se inclinó para acariciarse las sienes, tomó el teléfono que estaba en el buró junto a su cama y comenzó a marcar un número.

– ¿Diga?.- habló la voz de Will del otro lado del teléfono.

– Will, disculpa que te llame a estás horas, pero quería aclararme una duda.-

– Si, adelante Hermione.- hablo muy seguro.

– ¿Le apetecería venir a tomarse un café conmigo?.-

– Hermione, yo...

– Si lo entiendo, solo será un café no tengo otras intenciones. ¡Por favor!.- alcanzó a escuchar un suspiro del otro lado del teléfono. Mordió su labio en espera de una pronta respuesta.

– De acuerdo Hermione, ¿dime cuándo?.-

– Puede ser hoy mismo.-

– Hermione..

– ¡Por favor!.- se volvió a escuchar el mismo suspiro, se quedó en silencio durante un minuto, Hermione quería romper el hielo pero simplemente se resistió de nuevo.

– Nos podemos ver el café que está debajo de tu departamento ¿de acuerdo?.-

– Perfecto, estaré esperando.- Sonrió para si misma y colgó el teléfono. Tomó un abrigo y unos tenis cómodos y bajó por las escaleras hasta que llegó al último escalón fue cuando alzó la vista y pudo ver dos figuras varolines y de trajes pulcros y elegantes.

– Vaya, vaya. Pero ¿a quién tenemos aquí? No es ni más ni nadie que Hermione Granger.- Blaise acaricio su barbilla y sonrío de lado. Los tonos se le fueron a Hermione y jalaba el abrigo para ocultar su vientre.

– No, no, ni siquiera te molestes. Lo sabemos.- Theo tomó su mano para prohibir que se cubriera de más.

– Queríamos saber si era cierto lo que dicen por allí.- veneno de Blaise.

– ¿Po..por..allí?.- balbuceó, se vio débil y frágil ante Blaise.

– Le haré llegar a Weasley mi felicitación.- le sonrió el moreno.

– ¿Los envió Draco, verdad?.- se apresuró a decir.

– Claro que no Granger, le vale muy poco.-

– Ah.- exclamó un poco sentida. – ¿Y a qué vienen?.-

– A advertirte.- señaló Theo.

– ¿A mí? ¡Ja! Theo por favor no me hagas reír.-

– Y no es broma.-

– No les tengo ni una pizca de miedo.-

– Pues deberías, porque sabemos tu secretito. Ah veo que no te agrado mucho lo que dije.- se burló Blaise. Hermione hizo puños y su cara se tornó roja. Estaba furiosa.

– Pues si solo vienen a molestar, déjenme decirles que no tengo tiempo para estar hablando con ustedes, así que sí no les importa tengo una cita.- pasó por en medio de ambos pero el brazo de Theo la sujetó fuerte de la muñeca e hizo que girará hacía él.

– Soy muy poquito paciente pero en tu estado lo seré el doble, no me hagas molestar y no te sucederá nada.-

– ¿Y qué podría sucederme, ah?.- se puso firme frente a él con la barbilla levantada, le temía más sin embargo no demostró temor, Blaise se mordía el labio no quería reírse ante dicha escena.

– Fácil yo podría...-

– Hermione.- habló una tercera voz que se incorporaba con ellos, Hermione se giró para ver quién había llegado, Theo y Blaise alzaron la mirada y pudieron ver llegar a Will. Ella sonrió y ellos emitieron furia.

– Will.- se zafó del agarre de Theo y se acercó a él saludándole de un abrazo. – ¿Nos vamos?.- le miró.

– ¿Estás bien?.-

– Excepcional.-

– Perfecto, ¿y ellos son?.-

– Ah ellos, nada importante, un tema viejo.- le jaló del brazo para salir de allí.

– Theodore Nott, amigo del Padre del hijo de ella.- extendió su mano y la estrechó con la de Will.

– Blaise Zabinni, igual amigo del Padre del hijo.- al igual que Theo extendió su brazo y la estrechó. Will los miraba de manera sospechosa, eran un poco más altos que él y tenían más músculo que él y claro eran más atractivos de él, ¿entonces cómo era el padre del hijo de Hermione? Will no era gay, no, pero era una persona que estaba seguro de su atractivo y no había algún otro que lo estuviera más que él. Era la persona con él ego más alto que cualquiera.

– Bueno, ¿ya nos vamos?.- apresuró Hermione.

– ¿Ambos salen?.- preguntó Blaise señalándolos a ambos con su dedo índice.

– Si.-

– No.-

Hablaron al mismo tiempo Will y Hermione, el diciendo que no y ella que si.

No por Will porque estaba a un paso de estar en el altar con su hermosa novia Julie Sanders colega de él. Extremadamente guapa aquella Julie de ojos enorme color verdes y rubia coqueta, y Hermione dijo que si, porque fue lo único que se le pensó para salir del hoyo y solo así la dejaran en paz.

– ¿Si o no?.- cuestionó Blaise.

– Bueno lo qué pasa...

– Mira es que...

De nuevo ambos volvieron hablar al mismo tiempo, y fue hasta que Hermione movió los brazos al aire para dar seña de que ella iba aclarar lo que estaba diciendo.

– Will es...- lo miró con inocencia y haciendo una mueca. Will la retó con la mirada, sabía lo que diría. – Somos pareja.- dijo sin quitarle los ojos de encima.

– Hermione.- apretó los dientes y habló, se miraba molesto y era obvio Hermione le había metido en un lío.

– Ah vaya, vaya, que interesante Hermione no pierdes para nada el tiempo.- dijo en tono de burla Blaise, y junto con Theo ambos se rieron, sacando de quicio a Will y a Hermione, quienes son decir nada se dieron la vuelta.

– Me la debes.- le susurró.

– Lo sé, pero era para librarme, ¿sabes?.-

Avanzaron un poco más rápido dejando aquel par de serpientes en pleno pasillo a media risa, se miraban estúpidos ¿o era que Hermione les había lanzado algún tipo de hechizo no verbal para que estos no dejarán de hablar? Si esa era la respuesta correcta.

Hermione había quedado embarazada de Draco Malfoy a partir de Diciembre, ese fue el "castigo" que le mandó Merlín porque le fue infiel a Ron, por lo tanto se tenía previsto que su retoño naciera a principios de septiembre, pero apenas llevaba casi los 5 meses, era Mayo, a partir de abril se venían los calores pero a partir de mediados de, el clima cambio un poco pues pasaron de usar ligeros suéteres a grandes abrigos en las noches. Se volvieron más frías.

Bajaron de inmediato al café que estaba a unas cuadras del departamento de ella, era un lugar rústico con luz tenue, se sentía acogedor, en épocas de invierno muchos adoraban ir pues decían que el ambiente era tan tranquilo que a cualquier ponía a dormir. Se ubicaron en la última esquina, y ambos se sentaron frente al otro, pasó un minuto de silencio cuando éste se vio roto por el mesero caucásico que llegó.

– Buenas noches a Café Nerón.- les entregó dos cargas a cada uno. – ¿Desean algo de tomar?.-

– Si, quiero un capuchino de caramelo con un rol de canela.- habló Hermione.

– Yo solo quiero un café americano.- le respondió Will, el mesero anotó, retiró una carta y se fue de allí.

Hermione lucía bastante incómoda, no era bien visto por ella ni por nadie que invitará a su doctor a salir y menos diciendo que eran pareja cuando él estaba a punto de casarse de pronto sintió un frío por la espalda, un terrible miedo, conocía a los Slytherin y eran tan capaces de ir a buscar algo que conectará a Will o mejor dicho alguien, alguien como su pareja o sus padres, tenía miedo que este par fuera y dijera de cosas como que él engañaba a su prometida con una embarazada porque si podrían ser capaces, quizás por eso Will no había hablado en todo el trayecto al café.

– Will, antes que nada quiero pedirte disculpas.- rompió el silencio, pero Will no dijo nada simplemente la escuchaba. – Sé que no debía haber dicho eso pero...- se acercó un poco más. – No nos los conoces, no sabes de lo que son capaz.-

– Gracias por el dato Hermione, no debiste involucrarme de esa manera. Estoy comprometido con Julie, si llegase a ocurrir algo yo... brrr.- carraspeo molesto y Hermione se mordió el labio.

– Prometo que no se enterará.- levantó la mano derecha.

– ¿Quiénes eran? Creo haber recordado que una vez que me dijiste que fue inseminación ¿o no?.- volvió a morderse el labio y no contesto. – Hermione...-

– No fue por eso, es una larga historia.-

– Tenemos todo el tiempo.- miró su reloj.

– Yo, bueno, me da pena contarte esto pero está bien, yo estaba casada anteriormente y él era todo un hombre de negocios casi no convivíamos juntos y.- se relamió el labio cuando vio acercarse al mesero con las tazas y su rol, le acercaron la taza a cada quien y ambos agradecieron, se alejó de nuevo y Hermione continuó su trágica historia.

– ¿Y bien?.-

– Bueno me fue infiel, ya sabes ganar dinero en exageración, viajes por aquí, viajes por allá, mujeres y blablabla, así que, yo antes trabajaba en un buen trabajo de Gobierno y ya sabes las posadas y todo eso, pues conocía a un chico desde el colegio, te estoy hablando desde los 11 años le llevaba conociendo era un chico terriblemente estresante y arrogante, pero demasiado apuesto y muy astuto, éramos contrincantes de grupos ya sabes que el A y el B no se mezclan y cosas bobas, pues lo volví a ver en una de esas posadas y yo aún estando casada me metí con él, lo más triste es que el también estaba casado y su mujer ha perdido sus dos hijos...-

– ¿Y porque ocultarle a su hijo?.-

– Porque el piensa que no es de él.- agacho la mirada. Will hizo una "o" con sus labios.

– Entonces si no es su hijo ¿por que envía a los gorilones de sus amigos?.-

– No tengo idea.-

Will cambio el tema de conversación a uno más alegre, porque sabía que él estado de ánimo de ella alteraba al Alex y no quería que Alex estuviera así por su madre. Las horas pasaban volando y el café se estaba enfriando, el último sorbo le supo pésimo a ella en cambio a él, así le gustaba todo frío, hombre raro.

Entre los dos pagaron, Will mejor dicho pago la cuenta y Hermione le dejó la propina al mesero, ambos salieron del café y Will la acompañó hasta la puerta de su casa, ya no estaban los Slytherin el pasillo estaba solo. Hermione resopló.

– ¿Todo bien Hermione?.-

– Si, todo bien.- le sonrió.

– Bueno, te veo la próxima semana.- le acarició el hombro en forma de confortación. Le agradeció haciendo un ademán, abrió la puerta y la cerró.

Se sentía rara y sentía el ambiente pesado, quizás había alguien tras de ella porque podía sentir la respiración y la movilidad de alguien, tenía miedo voltear pero tenía que hacerlo. Aún tenía adentro de la chamarra su varita, un movimiento ágil y estaba fuera. Unos enormes ojos de cierto color la estaban mirando desde la oscuridad.