Capítulo 10
Rick entró en puntas de pie a la habitación, ya no podía seguir esquivando el hecho de compartir la cama. Él no era un cobarde… la realidad era que dormir con Kate era una tentación muy grande… y él no quería confundirla…
Porque era como que por un lado mantenía la distancia y por el otro se dejaba llevar durante la noche, que era el momento en que estaba más vulnerable, entre sueños… a eso le tenía miedo Rick… a dejarse llevar estando dormido…
Se puso su pijama y se acomodó al lado de ella, que dormía plácidamente con su cara hacia un costado, mirándolo a él…
Apagó la luz y cuando sus ojos se ajustaron a la oscuridad, se quedó mirándola un momento…
Cerró los ojos, ¿adónde se había ido todo el sueño y el cansancio que tenía?
Respiró hondo y muy a su pesar recordó una técnica para relajarse que le había enseñado su madre hacía años… por suerte había prestado atención… aunque todo eso le pareciera una fantochada…
Tardó un buen rato en quedarse dormido, porque a cada rato, su ejercicio se interrumpía por algún recuerdo, la sonrisa de Kate… los ojos verdosos de Kate… las piernas interminables de Kate…
Abrió los ojos sobresaltado unas horas después, cuando todavía no había amanecido, Kate tenía medio cuerpo sobre el suyo, podía sentir su respiración sobre su pecho y una de sus manos descansaba justo por debajo de su ombligo, peligrosamente cerca…
Rick se movió un poco, sintiendo que su cuerpo comenzaba a reaccionar, Kate protestó un poco y se acomodó en sus brazos, hundiendo su nariz en el cuello de él y suspirando.
Él apretó los ojos y se preguntó por qué no podía simplemente relajarse y disfrutar, por qué tenía que ser tan difícil…
Inspiró hondo, se acomodó un poco y ella giró y lo arrastró con ella, haciendo que se acomodara amoldando su cuerpo al de ella por detrás…
Rick no pudo evitar acercar su nariz a la nuca de Kate y perderse en su aroma… así cerró los ojos otra vez y se quedó dormido…
Fue Kate quien se despertó cuando sonó el despertador y sonrió cuando se encontró cálidamente envuelta en sus brazos…
-Rick…- dijo en voz baja, adormilada.
Rick la apretó en sus brazos y murmuró en su oído.
-No te levantes… quedémonos en la cama un rato más… ¿si?…- dijo con voz ronca y Kate sintió su incipiente erección rozándola a la altura de los glúteos…
-Me quedaría toda la vida aquí…- dijo ella y sonrió- pero tenemos que ir a trabajar…- agregó y cuando vio que él no contestaba- Rick…- dijo y movió su cadera hacia atrás, y sintió la reacción de él, que jadeó placenteramente…
-¿Kate?- dijo él y la soltó despacio, tratando de acostumbrarse a la realidad.
-Son más de las siete… si no nos levantamos ya, llegaremos tarde…- dijo y él abrió los ojos de golpe.
-¿Nos quedamos dormidos?- preguntó rascándose la cabeza.
-Algo así… buenos días…- le dijo sonriendo victoriosa, le encantaba despertarse así con él, no tenía idea de cómo hacía él para contenerse, pero toda esa situación le resultaba muy estimulante.
-Iré… iré a preparar el desayuno- dijo y se levantó a los tumbos, ofreciéndole a ella una vista de cómo se encontraba aquella mañana, luego de despertarse en sus brazos.
Kate sonrió y se desperezó. Se dio una ducha rápida, tratando de alejar esa sensación de tensión con que se había despertado y sonrió frente al espejo. Se sentía en el cielo, estar bien con él, aunque las cosas no llegaran más allá no tenía precio…
Era buena esa rutina, trabajar juntos, compartir casi todo... y ella se sentía imposiblemente cerca de él... y eso le encantaba...
Intercambiaron lugares y mientras ella terminaba de preparar el desayuno, él se fue a duchar y a preparar…
Desayunaron entre sonrisas y miradas. Nada era fingido,, ni exagerado, ni invasivo, solo disfrutaban. Ellos no eran de hablar mucho por la mañana, necesitaban tiempo para adaptarse al nuevo día…
Espo los vio llegar juntos y suspiró. Algo había entre esos dos, aunque Castle se lo hubiese negado, aunque ella le hubiera dicho que aún no…
Y como no quería quedar como un tonto, en evidencia, Espo decidió que los observaría, sin tratar de sacarles información…
Kate se quedó casi todo el día haciendo trabajo administrativo. Tuvo que transcribir en la computadora varios informes redactados por los detectives, archivar casos, evidencia, un poco de todo, pero estaba feliz… satisfecha de haberse ganado ese trabajo por su cuenta…
Rick iba y venía con los detectives, que no lo dejaron casi un momento tranquilo.
Cuando ya era la hora de volver a casa, Rick la llamó por teléfono y le avisó que llegaría tarde, ella se comprometió a preparar algo de comer y esperarlo…
Espo escuchó parte de la conversación pero no dijo mucho, pero se dio cuenta de que sus sospechas eran reales…
Ella podía interesarle, pero si estaba enredada con Castle, no se entrometería entre ellos…
Cuando Rick llegó esa noche, la vio atareada en la cocina y no pudo evitar sonreír, le hacía cosquillas en el corazón imaginarse tener con ella una pareja, un proyecto, el hecho de compartir tantas cosas cotidianas…
Ella levantó la vista de lo que hacía y sonrió genuinamente. Él dejó su chaqueta colgada en el perchero al lado de la puerta y se acercó.
-Dime que Espo no te está matando con el trabajo por mi culpa…- dijo sintiéndose realmente culpable.
-¿Por tu culpa?
-Bueno… ayer me trajo a casa… intentó tener un… acercamiento conmigo y yo le dije que no estaba disponible… creo que asumió que estoy contigo…
-¿Intentó algo contigo?- preguntó Rick tragando saliva, súbitamente incómodo.
-Bueno, era evidente que en algún momento lo haría… ¿no?
-¿Te molestó?
-No, no… para nada… solo le aclaré que prefería dejar las cosas así… por eso creo que asumió que nosotros estábamos juntos…
-Bueno… mejor para ti, por si no quieres tener nada con él…
-No…- dijo y sonrió- no quiero nada con él… y es curioso… digo… que todo el mundo asuma que estamos juntos…
-¿Tú no crees que podríamos estar juntos?
-No lo sé… tú dime… me has esquivado desde el minuto cero…- dijo ella y sonrió, mojando un trozo de pan en la salsa y acercándoselo para que probara.
-Bueno… digamos que creí que no estábamos en la misma página…
-Pues…- dijo y volvió a sonreír cuando él entrecerró los ojos, disfrutando el bocado- yo creo que sí lo estamos…- y él se perdió en sus ojos un momento.
Rick tomó dos copas y sirvió un poco de vino.
-¿Por qué vamos a brindar?- le preguntó ella sonriente.
-Por nosotros y esta deliciosa tregua… realmente lo estoy pasando muy bien…
-Me alegra… de verdad…- le dijo ella y chocaron las copas…
Bueno, parece que la tregua ha funcionado por ahora, que Espo se dio cuenta de que no tenía chances y de que ellos están en la misma página... ¿seguirán esperando para dar ese paso? Veremos como sigue! Gracias por leer!
