¡Hola mi querido público lector! ¡Esperen…! Las pedradas al final por favor, el trabajo y los estudios me consumen, please, misericordia :´( Además anduve de viaje por ahí, conociendo a una escritora de por acá que me tiene muy enamorada, ¿ven? No soy tan mala :v Para que vean que LindsayWest sigue viva, les tengo ésta actualización, espero que les guste y me encantaría leer sus comentarios, así que me despido para dejarles paso a la lectura.
Dra. K-Doof, me sorprendió ver que comentabas jeje, lo haces raramente y pues, muchas gracias, creo que Tori es un reflejo de la autora en realidad, todos esos barullos que se arma en la cabeza es porque ni ella misma se entiende, así que, bueno, al que le entienda le damos un premio :v ; Misaoasuka… me recuerdas a la escritora Asuka Miyamoto… sí, no actualizo con frecuencia pero siempre doy final a mis historias, así que jamás dejaré una inconclusa a menos que DIOS me llame : - ) Muchas gracias por tu comentario : - ) ; Guest, jaja, apenas actualizo ésta, comenzaré a escribir el próximo capítulo de la otra historia, me gustaba actualizar ambas al mismo tiempo pero, ya no es muy posible así que ahora debo adaptarme :-/ espero complacerte con éste capítulo :- ) ; CrushOnCyrus ¡hola! :-D Me alegro mucho que te gustara la historia y que te hayas leído todos los capítulos de a una, no te apures, tu lectura me alegra mucho y el comentario que me has escrito me alegra muchísimo más así que, de nuevo GRACIAS :´D ; Vaniap0211, apuesto a que significa 2 de noviembre ¿no? ¿me equivoco? :I Jaja, el dilema de Jade es grande, pero luego Jade es también muy difícil de comprender, habrá qué esperar a ver cómo trabaja su cabeza y cómo toma sus decisiones :-D;
Shinigami Scarlet, jaja, no claro que no, nunca olvido mis historias, sólo tengo muchas cosas qué hacer y tardo en venir pero, siempre vengo : -) Muchas gracias por tu review :- ) ; Guest2… :I Te mentiría si te dijera que estuve recordándoles todo el tiempo, el país que visité es hermoso y su gente… jsvwhgksasdd en especial una de por ahí *-* ; Vane23 jajaja, muchas gracias por llamarme princesa :I Tú muy bien ;-) Y te diré algo: siempre quise ser comediante :-I ; rusher y victorian of heart, en mis tiempos de adolescencia yo veía los pitufos… mentira, veía Dragon Ball, pero no andaba leyendo cosas de adultos :I Tabla para ti :I Pero gracias por leerme y comentar :I ; Awkwardly confused… esos nombres me matan :I ¿Un auto? ¿Te gustan los hotweels? :v ;
CH, aquí :I XDDDDD ; Guest3, lo siento, es que ya expliqué arriba porqué me ausento :´( pero he vuelto ahora, ¿perdonada? : -) ; Mas allá de la realidad, eres muy mala #pesona :v Yo diría: Pínchate un dedo :v Liz es mía, bye :v Hola :-D XDDDD ; Angels-inu, ¿te parece que tengo talento? :´D ¿De verdad? Muchísimas gracias Angels, se hace lo que se puede, pues acá estamos, para lo que se ofrezca, bienvenido/a a la familia Jori :-D Gracias por tu lectura y tu review :-D
Les dejo mi gente, Victorious no es mío, Gillies me pertenece :I Adiós :v
CHAPTER 10
-Es cierto – Dijo ella quitándome finalmente la mirada de encima – No me lo vas a creer y pensarás que es una excusa de mi parte pero, perdí la tarjeta que me diste, creo que dar tarjetas es tan obsoleto que por eso extraviarlas es muy común.
-Bueno, no importa, te he encontrado ahora así que puedo darte de nuevo mi número o mejor, podemos concertar una cita directamente ya mismo, ¿qué te parece?
-¿Una cita? – Preguntó arqueando la ceja – No lo sé, no te conozco realmente - Touché lagartona, ¡atrás! ¡Atrás! Ella no quiere nada contigo, NADA, ni te reconoce ¡atrás! – Pero no sería mala idea, Los Ángeles no es lo de que dejé cuando me mudé a Japón, creo que necesito aventuras.
-Conmigo – Habló la rubia acercándose más a ella, quien permanecía con los brazos cruzados – Puedes tener todas las aventuras que quieras – E hizo un intento de besarla, Jade ni se inmutó - ¿Me prestas tu teléfono?
Mi hermanastra se sacó el celular del bolsillo y se lo entregó a la barbie plástica, yo no podía dejar de verla notablemente... yo no podía dejar de verla ¡hum!
-Jade… - Murmuré, pero la chica sólo me vio de reojo y me ignoró.
-Aquí tienes – Dijo al fin la rubia que de bonita lo tenía todo… ouh… – Y por si tú no me llamas y vuelves a perder mi número, yo tengo el tuyo ahora también. Espero que no pasen más de dos días sin que me llames, tengo un vuelo el próximo miércoles de regreso a Japón y me gustaría que tuviéramos tiempo de conocernos más.
-Si no te llamo mañana mismo, hazlo tú, responderé.
-Me parece perfecto – La rubia la miraba intensamente y yo no podía conmigo y mis emociones a punto de explotar como burbujas en una olla de presión – Muy bien Jade, nos estamos llamando en unas horas. Cuídate.
Se acercó a ella y le plantó un zendo beso en la mejilla, luego, con el pulgar, limpió el rastro de labial que había pintado en su cara – Nos vemos – Y le hizo un guiño para marcharse.
-Ay sí, ay sí, yo soy una barbie plástica y quiero salir contigo, mírame, todo el mundo volteará a mirarte cuando vayamos de la mano caminando por ahí… mírenme, mírenme todos…
-¿Con que no viste ninguna tarjeta en el baño? – Me confrontó. Ups…
-Yo… yo… ¡Yo no ví ninguna tarjeta y ya vámonos! – Comencé a caminar por el pasillo a pasos normales en lo que ella venía detrás con mucha paciencia.
-¿Qué ganabas con ocultar que la encontraste y no me la devolviste?
-¡No sé! – Respondí molesta – ¡Yo no tenía ningún interés en esa tarjeta, cuando quieras te la devuelvo!
-Entonces reconoces que sí la encontraste y la mantuviste escondida.
-¡No sabía que era tuya!
-Si sigues mintiendo, tu nariz llegará hasta Narnia.
-¡¿Y Narnia qué tiene qué ver en esto?!
-¿Porqué no me la devolviste? Tan sencillo que era. ¿Para qué demonios la querías?
-¡¿Tú para qué la querías?!
-Era mía, yo sabría qué hacer con ella.
-Bien, llegamos a casa y te la entrego ¿vale?
-Ya no la necesito, tengo el teléfono de STHEPHANIE justo en mi celular.
-¡Excelente! ¡¿Por qué no vas y la llamas ahora?! – Ví que sus labios se contrajeron para formar esa tan detestable como desarmadora sonrisa que tiene cuando quiere burlarse de mí.
-¿Estás celosa?
-¿Yo celosa? ¡¿Y porqué carajos lo estaría?!
-No lo sé, tú eres la que está gritando en un centro comercial tan fuerte, que las personas te están mirando.
Giré mis ojos alrededor y varias personas tenían la vista en mí… ¿en serio grité tan fuerte? – ¡Pues no me importa! Y ya me voy a casa.
-Si vas a llegar caminando con todo eso, sigue tu camino – Me detuve en seco y volví la vista atrás.
-¿Me llevas? – Pasó de largo a mi lado y no quedó de otra que seguirla.
XXX
-Alto ahí – Pronuncié con autoridad y no tuvo más remedio que detenerse. Había bajado del auto casi corriendo para meterse a la casa y desparecer cuanto antes de mi vista pero no estaba dispuesta a permitírselo - Quiero saber si tienes algún problema conmigo. Dímelo ahora.
-¿Quién te crees que eres como para que yo tengo qué hacerme de problemas contigo?
-Dilo tú.
-Yo no tengo ningún problema con usted señorita West.
-A ver… Tori… Respiremos… Dime una cosa, ¿siempre vamos a estar peleando por cada vez que tengamos diferencias?
-Es que siento que me provocas.
-Pues no es así… bueno, no siempre. Yo no esperaba lo de hoy, no imaginaba y mucho menos deseaba encontrarme con Sthephanie allá, tampoco yo escondí esa tarjeta.
-¿Vas a seguir reclamándolo?
-Es lo de menos, lo que me importa saber es qué es lo que pasa contigo.
-Y contigo – De acuerdo, la chica tampoco era fácil, y debía admitir que eso era algo que me hacía pensar en ella por las noches.
-Te lo digo si tú me lo dices.
-Ja, olvídalo – Sentó comenzando a subir las escaleras.
-Bueno… entonces sigamos así, peleando todo el tiempo.
-Yo no quiero pelear contigo todo el tiempo Jade – Volvió dos escalones – Entiéndelo, no es lo que quiero… Más bien… yo te quiero.
-¿Me quieres?
-C-como hermana – Tartamudeó, ajá – Así.
-Entonces debo preguntar, si así como me quieres a mí como hermana, y tuviste sexo conmigo, ¿también lo tienes con Trina?
-¡Claro que no! – Respondió enojada volviendo a acercarse a pocos centímetros de mí – Eso jamás, Trina y yo somos hermanas.
-Yo también soy tu hermana.
-¡No es lo mismo! Ella y yo somos hermanas de sangre.
-Fuíste quien mencionó lo de las hermanas.
-Trina y yo crecimos juntas… sería asqueroso además.
-No me digas. Como sea, me consideras y dices que me quieres como a una hermana, pero el otro día no fuimos eso.
-¿Qué pretendes decirme?
-Nada, olvídalo – Cogí las llaves de mi auto y me perdí en las escaleras, estaba por entrar a mi cueva cuando la escuché venir detrás y no pude evitar sonreír.
-Ah no, no, NO. No me dejas así, tú haces que me detenga cuando estoy marchándome, ahora quiero que hagas lo mismo y me expliques.
-Hermanita, ¿quieres entrar a mi cuarto y desnudarte para mí? – Dije abriendo la puerta y señalándole la entrada.
-No intentes jugar conmigo.
-Te estoy dando la opción… ¿quieres? No diré nada, ninguna de las dos dirá jamás nada de lo que pase dentro, podemos hacer lo que queramos y nadie enterarse.
-Trina sospecha.
-Al diablo con Trina.
-¿Y si se lo dice a mis padres?
Me metí dentro de la habitación y estaba a punto de cerrar la puerta cuando ella lo detuvo.
-Me confundes Jade… haces cosas que me encienden y después tu actitud es la de una chica arrepentida, vas y coqueteas con otras y otros y luego vienes y me invitas a pasar a tu cuarto para… hacer el amor.
-Si no eres tú, alguien más vendrá – Su carita pasó de un gesto desconcertado, a uno de caritas de limón muy gracioso.
-Se lo diría a mi madre.
-Bueno, tengo una casa en reparación.
-No te atreverías a llevar a nadie ahí, es nuestro lugar especial.
-Tú no quieres venir dentro.
-Ahora no se puede, sabes que Trina está en casa.
-¿Sabes? Tiene un nombre apropiado, Trina, podríamos invitarla y hacer un tr…
-¡Ni se te ocurra!
-Sólo bromeaba Caritas de limón – le dije tocando la punta de su nariz con mi índice derecho - primero le doy un beso a Robbie antes de acostarme con tu hermana… espera, no sé cuál de las dos cosas sería peor que la otra…
-¿Pasa algo?
-Hablando del rey de Roma – La… boba hermana de las botas violetas apareció por el pasillo devorando un enorme vaso de avena y mirando recelosa a la castaña y a mí, y yo sólo tenía ganas de clavarla en la pared.
-¿Estaban hablando de mí?
-Sí, y no decíamos cosas buenas.
-Apuesto que sueñas todas las noches conmigo West.
-Ni volviendo a nacer.
-¿Y qué tal con mi hermana?
-Es posible, sus caritas de limón son muy graciosas – Sonreí, y ahí estaban las caritas de limón asomándose de nuevo en el moreno rostro de mi compañera de enfrente.
-Yo estoy a cargo de ésta casa por hoy así que Tori, – dijo la boba sin quitarme la vista de encima – Te espero en una hora en la sala, tú y yo veremos una película.
-No quiero ver una película contigo.
-O es eso, o le digo a nuestra madre que sospecho que estás acostándote con nuestra "hermanastra".
-¿De dónde sacas esa perversa imaginación?
-En serio Trina, no agotes tus últimas neuronas en esos inventos, parece el guión de una película patética… digna de ti.
La chica no dijo nada más en contra, sólo agudizó más la mirada en mí y volvió su atención a la otra latina -Una hora hermana – Luego me miró otra vez – Espero que ese beso que tienes pintado en la mejilla no corresponda a tu labial Tori… - Y se fue.
-Tienes una hora Tori – Repetí burlándome de ella, estiró su mano y tocó la mancha de labial en mi mejilla, luego miró molesta sus dedos y fue a meterse a su habitación furiosa. La escuché salir unos minutos más tarde y luego bajar las escaleras, seguramente para reunirse con la loca de Trina.
Y Trina no era necesariamente una buena niñera que digamos, en cuanto sonó su peraphone se perdió en su habitación por casi una hora hablando con algo que a ella le parecía guapo pero que yo dudaba que fuera humano. Y por esas distracciones su hermanita iba de tanto en tanto a mi habitación y me escuchaba tocar la guitarra tras la puerta, luego bajé a beber agua y ella me siguió hasta la cocina, colocándose detrás de mí cuando abrí el refrigerador y aspirando profundamente el aroma de mi piel.
Yo cogí el vaso y bebí hasta el fondo frente a ella, una pequeña gota de agua resbaló por la comisura de mis labios y la latina no perdió tiempo para lamerla, cosa que me sorprendió un poco, ella se separó y saqué mi lengua para lamer alrededor de mis labios, intentando provocarla con eso, hasta que su hermana mayor volvió, ésta vez, para hacer algo mejor que reír tontamente por la comedia romántica que obligó a ver hasta el final a su hermanita.
-Creo que ésta princesa se va a dormir – Bostezó – Y tú también cenicienta – La señaló con el dedo.
-Pero yo no tengo sueño – Protestó la menor.
-Pues te tomas unas pastillas y te duermes, porque más vale que una vez que entres a tu cuarto, te quedes ahí, te advierto que estaré vigilando.
-¿No tienes otra cosa mejor qué hacer? ¿Cómo dormir por ejemplo?
-Sí, pero por ésta noche, te vigilaré.
-¡Eres realmente pesada Trina!
Enojada la morena se metió a su alcoba cerrando fuertemente la puerta que por un segundo me hizo callar. Eran las dos de la mañana así que mis intentos por mantenerme despierta hasta que llegara papá fueron nulos, me recosté sobre la cama mirando hacia la pared y poco a poco se me cerraron los ojos, no tardó mucho para que los abriera de nuevo, cuando sentí unas frías manos que me rodearon.
-Sshh… soy yo – Susurró débilmente la latina besando mi cuello.
-Tori, ¿qué haces aquí? Deberías estar en tu habitación.
-Acepto la oferta de hace rato.
-Demasiado tarde.
-Para mí no.
-Para mí sí, tengo sueño así que mejor te retiras. Además, no quiero a la loca de tu hermana haciéndome escándalos a ésta hora.
-Pensé que eso no te importaba – Me estremecí cuando sus labios húmedos besaron mi oreja, y después la mordieron.
-No me importa en el día, pero en la noche solo quiero dormir.
-Vamos, sé buena niña, Trina quería que tomara pastillas para conciliar el sueño, pero quien las tomó fue ella.
Giré mi cabeza hacia su rostro - ¿Le diste pastillas para dormir a tu hermana?
-Y creo que harán efecto hasta el próximo año, así que la noche es nuestra – Me besó.
-No creo que deb…
-¿Has escuchado a Ximena Sariñana? - Me interrumpió.
-¿A quién?
-Es una cantante mexicana, soy latina, así que de vez en cuando escucho música latina, y ésta canción me encanta – Colocó su peraphone en el buró al lado y una balada romántica comenzó a sonar, su voz se unió a la de la cantante al mismo tiempo en lo que tiernos besos cubrieron mi espalda, y me dejé llevar.
Ella lo estaba haciendo todo, y vaya que lo hacía muy bien, sabía cómo hacerme sentir perdida, besaba y mordía mis hombros, mi oreja, mi cuello, mis mejillas, acariciaba todo, todo… todo…
-Tori…
-Silencio West, yo sé lo que hago, déjame trabajar.
Sus labios me encendían, se sentían como llamas ardientes, me fascinaban sus movimientos, tan lentos, tan suaves, tan bellos…
-Cuánto se puede, quiero saber, quién tiene menos para comer – cantaba mientras sus candentes labios me besaban por toda la piel – y te convido, y pido que no tengas sed… la emoción mece, crece y te quiero ver…
De un solo movimiento me colocó boca arriba, ella encima de mí, su mirada marrón penetrante en la mía, seductora, sensual… - Puede que te quiera secuestrar, y después te vaya a torturar no sé; pero sólo quiero contemplar, cuántas de tus pecas puedo yo entender. Porque ya no puedo esperar, quiero que te vengas a tomar un té – Acercó su rostro al mío – Y entre todo éste bienestar, me acuerdo que ya despegué los pies – Me besó lentamente, lamiendo al separarse mis labios y asomando una sonrisa que de repente me provocó ganas de comérmela ahí mismo, pero ella tomó mis dos muñecas y las separó hacia arriba con fuerza.
-Me encimo, afino, termino y, descubro que… el cuento, que cuento, no siento que, quiera ser… y el humo, consumo que, imaginé, enciendo y entiendo que no te conozco bien… - Acarició con sus dedos el perfil de mi cara hasta bajar la caricia a mi ombligo y cantó cerca de mi boca – Puede que te quiera secuestrar, y después te vaya a torturar no sé, pero sólo quiero contemplar cuántas de tus pecas puedo yo entender… Porque ya no puedo esperar, quiero que te vengas a tomar café… y entre todo éste bienestar me acuerdo que ya despegué los pies…
Luego de eso llevó su mano dentro de mi ropa y sentí que todo el cielo se me venía encima, la canción terminó y automáticamente comenzó a sonar de nuevo.
-Tori… - Murmuré entre las notas musicales que envolvieron nuestra habitación, ella mordió mi hombro derecho y volvió a besar mi cuello.
-Puede que te quiera secuestrar, y después te vaya a torturar no sé… - Clavó una vez más sus dientes en el lóbulo de mi oreja y mis ojos se cerraron al tacto de su mano vagando por toda mi zona íntima y encontrando el lugar de reposo entre lo más resguardado de mis rincones ocultos.
Y por esa noche la dejé ser, porque ella era así, una Tori dulce, tierna, gentil, pero fiera y coqueta cuando se trata de conseguir lo que desea, esa Tori también me gustaba, esa Tori sólo salía cuando algo, o alguien la provocaba, y para eso estaba yo ahí, sabía que podía hacerla emerger de entre la obscuridad, de la sumisión y del olvido, yo Jade West, había descubierto esa mujer sensual escondida tras la niña que sólo soñaba con cantar. Y me gustaba, sí que me gustaba.
XXX
-Anoche Trina no salió a recibirnos y hoy no ha bajado a desayunar, ¿seguirá dormida?
Me llevé la cuchara a la boca y dejé que Tori respondiera luego de dar un largo sorbo a su jugo de naranja – Yo creo que sí, ayer estaba muy cansada, nos acostamos tarde viendo una película.
-Ok, entonces supongo que no irá a la escuela.
-No se les olvide que ésta semana es mi presentación.
-Es verdad Jade, éste viernes, ¿estás preparada? – Tuve ganas de responderle a la tal Holly, no sé porqué estaba de muy buen humor ese día… :v
-Más que eso, no quiero que falten, entre más personas asistan, más admiradores.
-Uy qué modesta – Pronunció la latina sirviéndose más jugo.
-¿Cómo pasaron la noche? ¿Se divirtieron?
Las dos nos atragantamos al mismo tiempo – Dormimos, luego de la película fuimos a la cama.
Sentí una ligera patadita bajo la mesa y pasé la mirada a la chica de enfrente sonriendo burlona.
-Estábamos muy cansadas por las compras de ayer así que no hicimos más que dormir.
-Qué bueno que la hayan pasado bien, no sabemos aún pero es posible que Víktor y yo tengamos una fugaz luna de miel cuando nos casemos, así que estarían quedándose solas por alrededor de tres a cuatro días, ¿podrán con eso?
-Sí que podremos.
-No le veo problema.
-Qué bueno chicas, así podemos salir con confianza.
Algo estaba mal en el rostro de mi padre, no había dicho una sola palabra durante el desayuno y me miraba de tanto en tanto dubitativo.
-¿Pasa algo padre?
Él se reservó unos segundos antes de responder – No lo sé, no lo creo… - me miró – Con seguridad que no.
-Yo tampoco lo creo, todo está bien – Lenguaje de palabras poco entendidas para el resto de las personas, para nosotros, representaba todo un diálogo.
XXX
-¿Todo está bien? – Preguntó Vega subiendo al auto y analizando mi mirada fija en mi padre parado bajo la puerta de la casa, intercambiando alguna conversación con la tal Holly y apuntando hacia nosotras.
-Sí… todo bien – Cerré la puerta del lado del copiloto y fui a tomar mi lugar.
-Te noto preocupada – Volvió a hablar ella - ¿Crees que tu padre sospeche?
-No lo sé – Respondí colocándome el cinturón de seguridad – Mi padre es un tipo muy astuto y sabe discernir actitudes, pero tampoco se arma líos por simples problemas.
-¿Lo nuestro es un problema?
-No sé, ¿tú qué crees?
-Si lo miramos por el aspecto social, no pero… en cuanto a lo familiar…
-Mi padre no es homofóbico, es de pensamiento e ideas liberales, pero tampoco le gusta el desorden.
-Hablas como si fuéramos gay.
-Tenemos una relación ¿no? Y somos ambas chicas.
-Pero a mí no me gustan las chicas.
-Pero te sientes atraída por mí así que casi es lo mismo. Y en todo caso, ¿tienes algún problema con resultar gay?
-No me gustaría serlo, hay muchos problemas cuando lo eres.
-Sí, demasiados.
-Pero quiero estar contigo.
-Nuestra relación no tiene futuro, sólo nos estamos divirtiendo, en algún momento yo me iré de tu casa y…
-Podemos vernos de manera más sencilla en la tuya.
-Somos parientes Tori.
-Al diablo con eso.
-Hey, miren a la pequeña rebelde – Sonreí.
-¿Y si te digo que me estoy enamorando de ti?
La luz se puso en rojo justo en cuanto alcancé a poner el freno, empujándonos a las dos hacia adelante.
-Mejor deshazte de esa idea.
-¿Porqué?
-Ya te lo dije, lo nuestro no tiene futuro.
-No seas cobarde Jade.
-No soy cobarde, el amor debe pensarse con inteligencia no con sentimientos, los sentimientos te llevan a actuar sin reflexionar, caes en ellos y estás perdida porque a continuación quieres hacer muchas cosas que no son tan posibles, cuando lo piensas con inteligencia te das tiempo de actuar de una manera más planeada.
-El amor no se planea.
-Pero puede evitarse.
La morena se quedó callada unos segundos.
-No es cierto… sólo te enamoras… no puedes evitar no enamorarte de una persona.
-Pues entonces decepciónate, porque yo no puedo ofrecerte nada.
-Me basta con que estés conmigo.
-¿Y cuándo he dicho que siempre será así? – Ella volvió a guardar silencio – Tori yo no soy una chica común y corriente, tengo otras expectativas, otros deseos, la idea de vivir en familia y tener hijitos y una casita con cerditos no fluye por mi mente.
-Por el mío tampoco, no lo de los cerditos pero… siempre se puede.
-A ti te apena, por principio, creer siquiera que puedas ser gay, ¿o no es cierto? Le temes a lo que vaya a decir la gente, tus amigos, tu familia; ahí tienes a Trina, todavía no está segura de nada pero ya te está rechazando.
-Los demás no importan.
-Sí te importan Tori.
-¿Para qué me enamorabas entonces?
Reí – Yo no te enamoré, chica lista. No comencé con esto, yo no me metí a tu ducha.
Cruzó los brazos y se dedicó a mirar el paisaje fuera de la ventana – Sólo acéptalo, nunca podremos llegar a ser realmente "algo". Yo no tengo nada qué perder, pero tú sí.
Luego de varios minutos en silencio, volvió a hablar - ¿Vamos a tu casa hoy saliendo de las clases?
-No, hoy saldré con Sthephanie - Su rostro adquirió pronto ese matiz entre sorpresa y fastidio – Me llamó en la madrugada, saldré con ella, le diré que no somos compatibles y listo.
-¿Se van a acostar?
Evité reír a carcajadas delante de ella - ¿Porqué querría yo hacer eso? Que sepa, jamás te dije que yo sí soy gay.
-Dile que te desagrada.
-Le diré lo que tenga qué decirle.
-¿La llevarás a tu casa? – Volvió a preguntar saliendo del auto.
-¡No Tori!
Sonrió, me besó fugazmente en los labios y desapareció de mi vista, en serio que ésta chica me enloquece, de verdad es una lástima que sea mi hermana, las cosas hubieran sido totalmente diferentes si nuestros padres si nuestros padres de repente, decidieran no emparentar.
-¿Qué tiene ella que no tenga yo? – Escuché de repente y con eso mi buen día había desaparecido.
-No lo sé, ¿qué crees que tenga? Es una chica.
-Y tu hermana.
-No somos hermanas.
-Dime una cosa Jade – Susurró el muchacho pasándose más cerca de mí hasta quedar a escasos centímetros, recargado contra mi auto – ¿La tentación de saber que es tu pariente es demasiado grande que te incita a pecar?
-Vete al diablo Beck.
-Viven en la misma casa, bajo el mismo techo, comen en la misma mesa, comparten los mismos padres, seguramente hacen tareas del hogar y su familia las mira como buenas hermanas, ¿no te da cosa estar enamorada de un miembro de tu propia familia?
-¿Qué parte del No-me-importa-tu-opinión no terminas de entender? Y yo no estoy enamorada de nadie.
-Sal conmigo y no diré nada.
-¡No saldré contigo! – Dije mirándolo directamente a los ojos, con una furia que en realidad muy pocas veces saco a relucir, a menos que verdaderamente esté molesta – Y no dirás tampoco nada, porque en el momento que se te ocurra hacerlo, dejarás de ser hombre porque te cortaré las… bolas – Puntualicé apretando fuertemente el paquete del chico, que se estremeció.
-Me excita que hagas eso – Apreté más fuerte y soltó un gemido de dolor.
-Está bien… está-bien… No diré nada… por el momento – Solté los testículos sin quitarle la mirada de encima.
-Más te vale.
-De cualquier forma – Insistió él sacudiéndose el pantalón – Tampoco creo que seas capaz de hacerlo, así que tarde o temprano Jadelyn, tendrás qué salir conmigo si no quieres que tu papi y la señora Holly se enteren que la chica que ha metido amablemente a su casa, se está revolcando con su hija por las noches, sin ningún pudor… - Jadeó todavía sintiendo punzadas del apretón que le dí – Así que prepara tu vestido de gala princesa, y unas lindas prendas interiores, porque no falta mucho para que seas quien me acompañe a los bailes de la escuela, y si me lo propongo, también tu amada Tori.
Me hizo un guiño y se marchó, yo tenía unas tijeras nuevas en mi mochila pero, no es el estilo de Jade West hacer un trabajo sucio, mi mayor logro será no dejar rastro luego de que el joven se convierta en señorita, y no precisamente por cortarle las… ya saben qué…
Caminé con firmeza por lo largo del pasillo, faltaban escasos quince minutos para entrar a la primera clase, pero no iría a ningún lado sin antes lograr mi propósito, que de repente me llegó calentando todo mi cuerpo por dentro, quizá Beck lo había encendido, quizá el estúpido ese había servido para bien de algo, porque no me iba a detener, no ahora, no ahora que estaba decidida.
La puerta del casillero se cerró casi al instante en que me detuve, el rostro de una latina delgada me miró de frente, pero no estábamos cerca, la miré con el ceño fruncido y cogí el vaso de café fuertemente entre mis manos, caminando de prisa y violenta hasta meterme al armario del conserje, logrando que ella me siguiera confundida.
-¿Qué pas…?
Casi en cuanto entró, mis labios arrebataron los suyos con fuerza, atrapándola entre un taburete largo y la única puerta de salida de ese desordenado lugar, mi beso fue arrebatado y violento, como lo sentía, y a ella no le importó, porque casi al instante sentí su mano subir hasta mi cabellera y asirla fuertemente mientras la otra me sujetaba del brazo, correspondiendo de la misma manera a mi intromisión desesperada en su boca, tan desesperada que solté el vaso de café de mi mano dejándole caer sobre el suelo, derramándose al instante, poco importaba.
Llevé mi mano ahora libre alrededor de la cintura de la morena y con la otra acaricié su mejilla, apartándome escasamente, para decírselo entre jadeos.
-Te amo Tori… Me he enamorado de ti. No preguntes cómo, ni porqué, sólo quiero que lo sepas por ahora…
-Jade… - Pudo decir ella con los ojos brillosos como si una fuente de lágrimas se fuera a derramar, algo así *-*
-Sshh… no hables… no me digas nada ahora… sólo déjame aprovecharme de la fuerza que he reunido para confesártelo… Porque no sé si esto pueda funcionar, no lo creo, pero quiero que lo sepas.
-Yo también te amo Jade… - Me besó - ¿Pero y todo lo que me dijiste en el auto? – Me besó de nuevo - ¿Y nuestra familia? – Me besó otra vez, pero no respondí, respiré cerca de sus labios agitadamente, sólo para volver a besarla con fiereza, juntando mi cuerpo desesperadamente contra el suyo…
¿Y bien? ¿Qué les pareció? ¿No hubiera actualizado? ¿Mejor me hubiera pinchado un dedo? :I Bueno, hace tiempo que no tenía chance de escribir así que, no quería que pensaran que los había olvidado, sigo aquí solo que cada vez con menos tiempo para empuñar la pluma. Saben que mis historias siempre concluyen con un final digno. Me tengo qué ir ahora así que, agradezco su lectura, y agradeceré sus comentarios sobremanera. Cuídense todo y pásenla chido raza… LindsayWest (como dice Maverick) fuera :v Nos vemos próximamente mis estimados/as ;-)
