Muy buenos días a todos esperamos que su semana haya sido buena y este fin de semana sea de descanso y relajo.
Disclaimer: Cabe destacar que los personajes no nos pertenecen, como ya es conocido son obra de la Stephenie Meyer, a nosotras nos gusta jugar una vez a la semana con ellos, sin fines de lucro, solo por diversión.
Vendetta
Capitulo 9
Broken
Para Agnes, ver a Edward tan vulnerable era algo que jamás habría imaginado que vería en su vida, ni cuando eran unos niños había visto una faceta así en él, ella era la débil, la que debía ser protegida y él siempre estaba ahí para ella, pero los años le enseñaron a ser una mujer fuerte y ruda, no dejaba que nada la pisoteara y tampoco se compadecía de nadie, pero por una extraña razón que no podía explicar con Edward era distinto y todos sus muros se derribaban ante él, era como si su corazón pidiera a gritos que lo dejara entrar y que los planes de venganza se fueran a la mierda.
Cuando Edward aparto su cabeza del cuello de Agnes, estaba un poco más tranquilo, se había desahogado en parte, no iba a contarle lo de su enfermedad a nadie, menos a Agnes, no quería que lo viera con lástima o que por lo mismo se alejara de él, pero si quería arreglar las cosas con ella, le gustaba y no quería verla en los brazos de ningún otro hombre que no fuera él, por eso se había comportad de aquel modo en Prestige, por los estúpidos celos que hace tiempo lo habían abandonado y ahora volvían en gloria y majestad.
-¿Te sientes mejor?- le preguntó Agnes.
-Tardaría una eternidad en sentirme bien otra vez – dijo con el semblante un poco más relajado pero aun estaba un deje de tristeza.
-¿Si hay algo en lo que pueda ayudarte?- le preguntó Agnes, no sabía si sería correcto pedirle que se fuera de su departamento, menos en el estado en que estaba, pero tampoco podía negarle algo de ayuda, por muy zopenco que fuera la mayor parte del tiempo.
-Solo necesito que me escuches y si es posible, que me perdones, lo que ocurrió la otra noche en Prestige fue un error, estaba cegado y borracho, además de dolido por muchas cosas que han pasado, se que no tengo excusas para mi comportamiento, fui un completo idiota contigo Agnes, por favor perdóname- la miró verdaderamente arrepentido.
-No parecías pasarla tan mal con esa rubia plástica- respondió Agnes separándose un poco de él y cruzándose de brazos, de pronto esas imágenes de el sujetando el trasero de esa arpía hacía que se le llenara la boca de fuego y le entraban unas ganas de estrangular a esa tal por cual.
-Tu tampoco parecías pasarlo muy mal con tu amigo el grandote- dijo ahora Edward arrugando el entrecejo, ambos estaban celosos por lo que había pasado esa noche.
-¿Venias a disculparte o a recriminarme otra vez lo que paso aquella noche?
-Tienes razón, lo siento- "estúpidos celos" pensó, suspiró y siguió con lo que tenía pensado- hace unos días tuve una pelea fuerte con mis padres y las cosas no salieron bien, me fui de la casa de ellos, ya no podía seguir un día más en ese lugar.
-Lo sé, Alice me contó en parte lo que había pasado, traté de llamarte pero nunca me contestaste, por eso fui a Prestige- Agnes aun no cambiaba su postura de brazos cruzados, a pesar de que el semblante de Edward había cambiado a sorpresa cuando escucho que ella había ido a buscarlo.
-¿Fuiste a Prestige por mi?- preguntó esperanzado y se acercó un poco más a ella.
-No, según tú fui a refregarte en la cara mi romance con Emmett- Edward bufó y se alejó de ella nuevamente- por supuesto que fui por ti Edward, estaba preocupada, pero ni me dejaste explicarte ese día, además que tú amiga no lo hacía nada mal consolándote.
-Ella no es nadie.
-No lo parecía.
-¿Y Emmett? parece más de lo que dices que es.
-No lo es, no sabes nada sobre nuestra relación- Ella ya estaba enojada y a punto de gritarle cualquier tontería.
-Entonces explícate- le exigió Edward
-¿Yo? Eres tu el que viene a explicarse, no yo- dijo Agnes elevando la voz
-¡Entonces déjame hacerlo!
-¡BIEN!
-¡BIEN!- gritaron ambos, se miraron fijamente y finalmente Edward se tranquilizo- lo siento, no debí gritarte, perdóname, el asunto es que, después de que me fui de casa, fui a Prestige y me encontré con Jake, me ofreció su casa y como estaba realmente cabreado solo quería olvidar el mal rato así que comenzamos a beber, mi teléfono… no tengo ni la más mínima idea en donde quedó, ya que me pasé prácticamente una semana de fiesta en mi club, entre que veía la administración del lugar o estaba durmiendo pasando la borrachera.
Agnes sintió una punzada de culpabilidad, ella había empezado todo éste enredo en su familia, no sentía lastima por los Cullen, solo por Edward y también por Alice, ellos no tenían la culpa de la clase de familia que les había tocado.
-El día en que nos encontramos en Prestige, temprano en el departamento de Jake, recibí la visita de Tanya Denali, la chica con la que me viste esa noche, tenemos una historia ambos, veras, ella… ella fue mi prometida hace unos años.
-¿Pro… Prometida?- "¿Edward estuvo a punto de casarse? " pensó Agnes, sentía que su corazón se había quebrado en alguna parte, no sabía porque pero lo dolió saber eso, aunque no dejo que su rostro lo demostrara, solo se permitió que Edward viera la sorpresa de dicha noticia en el.
-Sí, nos íbamos a casar, estaba completamente enamorado de ella, nos conocimos en la universidad, todo estaba listo para la boda, pero… una semana antes de eso, me enteré que Tanya me engañaba con mi mejor amigo, James Smith, lo peor fue verlo con mis propios ojos, aunque me prometió que lo que había pasado había sido un error, no fui capaz de perdonarla, menos confiar en ella y al que era supuestamente mi amigo, mi padrino de bodas, después de darle una paliza le dije que no quería volver a verlo en mi vida, para mi ambos estaban muertos- cada vez que Edward traía esos recuerdos a su mente, le dolía más de la cuenta el corazón, jamás había vuelto a hablar de esa etapa de su vida con alguien, pero Agnes era la excepción y sentía que debía contárselo para poder seguir adelante.
-Lo siento Edward, de verdad, pero eso no explica por completo el cómo me trataste esa noche
-En parte si, si ya estaba cabreado por que había vuelto como si nada hubiera pasado, me siguió al club, tratando de que las cosas volvieran a ser como antes y para rematar la situación, te veo a ti y ese… ese estúpido te estaba toqueteando y además te besaba y tu le correspondías, no podías esperar que actuara de manera…
-¿Civilizada? Parecías un cavernícola Edward
-¡ESTABA CELOSO POR LA MIERDA!- dijo agitando sus brazos y comenzando a respirar aceleradamente.
Agnes ni aunque se lo hubiera propuesto le habría salido mejor, quería que Edward se pusiera celoso, quería que la deseara y verlo así, en parte, le producía un cierto placer.
-Bueno, eres un estúpido, con Emmett solo somos amigos.
-Él no te ve como una amiga Agnes, te desea y eso me enferma.
-No negarÉ que también tenemos una historia, pero eso ya es pasado, que Él aun no salga de eso es su problema, yo le he dejado bien en claro que solo somos amigos ahora y es lo único que importa… y sabes, no sé por qué te tengo que estar dando explicaciones y tampoco sé porque deberías estar celoso, tu y yo según tengo entendido, no somos nada- dijo y se dio la vuelta, no quería mirarlo y que su propia cara la delatara.
-Agnes, eso no es verdad- dijo Edward alcanzando una de sus manos y obligándola a darse vuelta para que lo mirara- si hay algo entre nosotros, esta discusión no es por las puras, tú sientes celos por Tanya tanto como yo los siento por Emmett, me enferma verte con él, me enferma que otro ose siquiera a posarte una mano en uno de tus cabellos, yo quiero ser el único que tenga ese derecho, déjame ser el único Agnes o te juro que moriré en el intento, por qué si algo te puedo jurar en este momento es que no descansare hasta que sea el único.
Las palabras de Edward dejaron a Agnes sin aliento, nadie jamás le había dicho algo parecido, tanta pasión y posesión a la vez no se lo esperaba, sentía que sus piernas en cualquier momento le fallarían y sin pensarlo se lanzó a su boca, pasando sus brazos por el cuello de Edward y atacando sus labios, el beso en un comienzo sorprendió a Edward pero en cosa de segundos reaccionó y correspondió el beso con desesperación, agarró los muslos de Agnes y la subió haciendo que envolviera su cintura, ambos se deseaban, Agnes bajo sus manos y comenzó a abrirle la camisa una vez que la liberó del pantalón y estaba completamente abierta, todo su torso desnudo, delineó cada uno de los abdominales de Edward, era un hombre con un cuerpo de adonis y al igual que él, ella lo quería solo para sí. Edward entre besos la dejó en sobre el sillón, sin dejar de besar sus labios, su mentón, bajando por su cuello succionando y aspirando el exquisito aroma a chocolate que en ese momento desprendía el cuerpo de Agnes mientras ella tiraba de sus cabellos, bajó sus manos y desató el nudo de la bata que traía, la haría suya ahí mismo y en ese mismo instante, quería estar con ella en todos los sentidos que fuera posible, Agnes quería lo mismo, pero sabía que no podía dejar que todo fuera tan fácil, llegarían a ese momento pero no todavía, recurrió a toda la fuerza de voluntad que fue posible y recuperó la voz que había perdido con todas las caricias que Edward le daba.
-Edward… espera- dijo apenas en un susurro.
-Que necesitamos esperar, sé que lo deseas tanto como yo- le respondió Edward mientras succionaba el lóbulo de la oreja de Agnes.
-Lo…lo sé, pero no así y… además- dijo tragando saliva y tratando de recomponerse- necesitas una ducha, hueles a alcohol.
-No he bebido nada hoy, lo juro- dijo besándola otra vez y abriendo un poco la bata que cubría el cuerpo de Agnes.
-Sí que hueles y fuerte, así que una ducha para ti, por favor.
-Solo si vienes conmigo- la miró de manera sugerente.
-No en esta ocasión chico listo, yo ya tomé mi ducha y ahora te toca a ti, además, tengo que conseguirte ropa y botar esa porquería que traer puesta.
-Tú sí que sabes cómo matar la pasión- dijo Edward y con cuidado, como si de una posesión valiosa se tratarse, cerró la bata tapando el cuerpo de Agnes- pero haré lo que tú quieras- dijo y la volvió a besar, pera esta vez de manera dulce.
Cuando se terminó el beso, Edward se levantó y ayudó a Agnes a pararse, ella le hizo un nudo a su bata y después le sonrío a Edward.
-Hay toallas limpias en el mueble del baño, te traeré algo para que te pongas y luego podemos comer, la verdad es que apenas he tenido tiempo de probar un bocado y me imagino que tu tampoco ¿me equivoco?
-No, no te equivocas- dijo y la volvió a besar, Agnes le dio un empujón y lo obligó a separarse.
-A la ducha… ¡ahora!- le ordenó.
-Si señora- respondió Edward haciendo un gesto militar con la mano y con una sonrisa de oreja a oreja, se dio la media vuelta y entró al baño.
A Agnes le gustaba verlo con una sonrisa, después de verlo en el estado en que había llegado, le tranquilizaba que estuviera más relajado y que confiara en ella, aunque aún mantenía los ojos rojos y la sonrisa no llego del todo a ellos. Fue a su dormitorio, se vistió con un buzo, un polerón y zapatillas y fue de una carrera a una de las tiendas que estaba a 5 minutos de su casa, traería algo de ropa para Edward, le encantaría tenerlo desnudo por su casa, pero si eso pasaba, sabía que no podría controlarse y necesitaba todo el autocontrol necesario en ese momento.
Después de conseguir lo que necesitaba en la tienda volvió justo a tiempo para dejar la ropa de Edward sobre un mueble del baño y salió a preparar algo para comer, fue a la cocina y preparo unos sándwiches, saco unas bebidas de la nevera al tiempo en que Edward salía del baño vistiendo el buzo de marca Nike que le había traído y sus típicas converse, traía el pelo revuelto y gotitas de agua caían de sus puntas, tuvo que desviar la vista para no ser tan evidente y no saltarle nuevamente encima, cuando este llego a su lado, le paso una de las bebidas y uno de los Sandwich y Edward le agradeció con una caricia en su mano.
-Gracias por entender Agnes, de verdad no se que habría hecho si me hubieras mandado a correr a penas me viste en tu puerta- le dijo Edward con una expresión dolida de solo imaginarse esa situación.
-Estuve a punto de hacerlo, pero necesitabas ayuda, no puedes seguir en la casa de Jacob, claramente es una mala influencia para ti, no sé en qué mundo vive ese pelmazo- dijo Agnes refunfuñando.
-Lo sé, estoy en la búsqueda de mi propio departamento, aun no encuentro lo que quiero.
-Bueno, mientras lo encuentras ¿Por qué no te quedas aquí?- le preguntó Agnes, pero poniendo sus términos de inmediato- tengo una pieza de invitados que puedes ocupar y esta semana es "La semana de la moda", prácticamente no estaré en casa, así que es toda tuya, solo estaré en las mañanas y en la noche.
-¿Estás segura?
-Sí, ¿qué malo puede pasar?
-Está bien, ¡Gracias!, aunque no me gusta eso de que no te veré- frunció el ceño y se acercó, ya estaba tomando un poco mas de confianza con ella y Agnes se lo permitía solo hasta cierto grado.
-No será para tanto, sobrevivirás- le dijo con una sonrisita y Edward le abrazó, quería sentir su aroma nuevamente, pero se controlaría, la respetaba y no la trataría como a cualquiera de las chicas con las que se acostaba.
Después de un rato de conversación, Agnes le mostró la habitación que ocuparía y después se despidió, necesitaba descansar ya que al siguiente día empezaba la semana de locura. A penas puso la cabeza sobre la almohada, cayó rendida en un sueño profundo. Cuando el despertador sonó a las 6 de la mañana, comenzó con su típica rutina, se vistió para ir a correr a Central Park, una hora de ejercicio y estaba lista, volvió a su departamento y después de una rápida ducha, se vistió para ir a su oficina, hoy empezaba a llegar su equipo desde Italia y debía enseñarles todo lo que tenía propuesto para la presentación de su empresa. Cuando salió de su dormitorio, se encontró con Edward en la cocina, había preparado el desayuno y la miraba con una sonrisa sincera, se sentía cómodo ahí con ella y esta vez no iba a dejar que las cosas se arruinara, se la jugaría al cien por ciento con ella, Agnes se acercó a él agradecida por el gesto que había tenido con ella.
-Su desayuno Madame- le dijo Edward extendiéndole una taza de café.
-Wow…. Me vas a malcriar Edward, no suelo tener tiempo para desayunar, menos en casa, a lo más un rápido café del Starbucks y sería- dijo aceptando la taza.
-Mientras esté aquí me aseguraré de que salgas con el estomago lleno, al menos estos días, tienes una excelente cafetera que no puede ser desperdiciada.
-Lo sé- dijo dando un sorbo a su tasa, estaba exquisito- y me encantaría quedarme, pero ya voy tarde a la oficina.
-Mmm… eso puede arreglarse ¿tienes un Mug?- le preguntó y Agnes asintió, abrió uno de los muebles de su cocina y sacó el vaso, Edward se lo quitó y rozó con sus dedos las manos de Agnes, vertió el café de la tasa en el Mug y después de cerrarlo se lo pasó- Listo, ahora puedes ir disfrutando en el camino.
-Gracias- le dijo con una sonrisa y se acerco para darle un dulce beso en los labios, pero Edward no la dejó ir tan fácilmente, pasó su mano por la cintura de ella y la atrajo más hacia él, haciendo el beso más intenso y desesperado, encantada se hubiera quedado así con él, pero debía trabajar y mantener vivo el interés en ella, así que puso una de sus manos en el pecho de Edward y dándole un pequeño empujón que apenas lo movió de su lugar, separó sus labios de de la desesperada boca de él- Tengo que irme, de verdad voy atrasada.
-Okey- dijo y la soltó- te acompaño a la salida, también tengo cosas que hacer.
-Bien, vamos- dijo y juntos salieron al ascensor.
-Tengo que juntarme con mi agente inmobiliario, aparentemente hay un lugar disponible para mi muy cerca de aquí.
-¿Cerca? ¿Seremos vecinos acaso?- le preguntó Agnes mientras salían del ascensor al Hall del edificio.
-Tal vez, nunca se sabe- dijo con una risita pícara, había planeado que fuera así para estar más cerca de ella, aunque jamás se imagino que lo invitaría a pasar unos días en su propia casa, aunque no fuera del todo como a él le gustaría, pero con tal de tenerla cerca y que se dejara besar por él, ya estaba feliz.
-Será bueno tenerte por aquí, así no te metes en tantos problemas, bueno, nos vemos… cuando nos veamos, si es que me pillas en la noche- dijo Agnes levantando una mano para despedirse, cosa que Edward aprovecho para atraerla hacia sí y darle otro beso, jamás se cansaría de besarla, Agnes se desestabilizo un poco ante tal actuación, había besado a otros hombres pero ninguno lo había hecho tan bien como Edward, no sabía si el tipo era un experto o tenía sobre ella en particular ese efecto, pero lo estaba disfrutando, cuando se separaron, tuvo que parpadear varias veces y esperar un momento para recuperar tanto el habla como el equilibrio- eso…
-Adiós- le dijo Edward con una sonrisa y se dio la media vuelta para irse.
-A…Adiós- contestó Agnes y en modo automático se fue hasta su auto, se subió y se fue a la oficina de Emmett antes de ir a la suya, tenía una reunión con él para infórmale sobre Esme Cullen y nueva información sobre Carlisle.
En ese mismo instante, Jessica Stanley, la fotógrafa de TMZ que estaba a la siga de Edward todo el tiempo, revisaba las fotos que acababa de tomar, sería como pan caliente para su página amarillista, así que conecto su cámara de último modelo a Internet y se las mando a su editor para que las subiera lo antes posible a la red, la pareja del momento no tendría ningún momento de intimidad desde ese instante y sería como una espinilla en el trasero para la familia Cullen.
Cuando Agnes llegó a la Oficina de Emmett, éste la estaba esperando serio, no tenía la misma sonrisa habitual, no estaba enojado, eso lo podía ver, pero si serio, así que vería como estaba el terreno antes de hablar de su invitado.
-¿Algo nuevo Emms?- le preguntó mientras se sentaba frente a él.
-¿Y tu típico Café de Starbucks?- le preguntó Emmett al ver que llevaba un Mug en su mano.
-No alcancé, traje café de mi casa.
-Ah…, bueno te tengo información sobre Carlisle, me junte con Esme ayer y me contó que su marido la tiene vuelta loca con la música del Fantasma de la Ópera y está realmente cabreada con tener que ir a la obra de mañana, trataría de zafarse de ese compromiso aunque lo veía difícil.
-mmm interesante, puedo crear un punto de unión con Carlisle si me ve en esa obra, suerte para mí que conozco casi de memoria la historia, hare los arreglos para asistir mañana.
-Puedo acompañarte si quieres Ness, sabes que haría cualquier cosa por ti.
-Emmett, no empieces por favor- dijo parándose de su asiento.
-Agnes, tenemos que hablar, sobre lo que pasÓ en Prestige y luego en tu casa- se paró también y se acercó a ella, no quería que se fuera sin que aclararan ese tema, estaba cansado de seguir ocultando lo que aun sentía por ella.
-No pasó nada, solo estabas borracho Emms, no pasa nada- dijo Agnes tratando de desviar el tema.
-No es así Ness, sé que estaba borracho, pero no por eso te besé, yo… Agnes yo aun te a…
-Por favor no lo digas- lo detuvo.
-¿Por qué no?- dijo serio- aun lo siento y ya no puedo ocultarlo más.
-Porque lo vas a arruinar todo y no quiero que salgas lastimado Emmett
-No será así, créeme, esta vez no tiene por que salir mal, podemos volver a intentarlo Ness- le dijo con cariño acariciando su mejilla.
-No puedo Emmett, no otra vez, eres el único amigo en el que puedo confiar, puedo poner mi vida en tus manos si es necesario y no quiero perder eso, por favor entiéndeme.
-¿Estás segura que esa es la verdadera razón?- preguntó esta vez con dolor en sus ojos, lo había rechazado y estaba casi seguro de saber cuál era la verdadera razón.
-¿Por qué me preguntas eso?
-Por esto- dijo y se acercó a su escritorio, dio vuelta su laptop para que Agnes pudiera ver y en la pantalla estaban las imágenes de ella y Edward besándose a la salida de su departamento.
-¿Hiciste que me siguieran?- le preguntó Agnes enojada.
-No, están en la red hace unos quince minutos, las subió TMZ, ¿Qué sucede Agnes?- le preguntó, quería que le dijera la verdad por muy doloroso que fuera.
-Ayer llegó hecho un desastre a mi casa, jamás lo había visto así, lo ha pasado mal Emmett, le ofrecí mi casa por esa noche, está buscando departamento cerca.
-¿Y también tu cama?- golpe bajo, le enfurecía pensar en que un idiota que no se la merecía estuviera en su casa y en su cama.
-No, pero ya te dije una vez que estoy dispuesta a llegar a donde fuera necesario para cumplir mi objetivo.
-¿Incluso enamorarte de él?
-¿Qué? No estoy enamorada de el Emmett, solo fue un beso.
-Él ya lo esta
-Patrañas, te lo estás inventado solo porque estas celoso
-No son patrañas Agnes, cualquiera lo puede ver, ese tipo esta colado por ti y quien no lo vea es un idiota.
¿Sería posible que Cullen se hubiera enamorado de ella? ¿Tan rápido?¿ella lo estaba de él también? Eran preguntas que rondaban por la mente de Agnes, pero decidió ignorar la respuesta en ese momento.
-Tengo que irme, llegarán mis colegas de Italia y tenemos reunión en una hora, gracias por la información.
-Cuando quieras- dijo sentándose y evitando mirarla.
-¿Emms?- lo llamó, no quería lastimarlo, pero no podía corresponder a sus deseos y sentimientos, ya no era la misma de antes.
-Estoy bien Agnes, no quiero que te atrases, por favor ve- no había levantado la vista, no podía encontrarse con sus ojos y tampoco quería que viera el dolor que reflejaban los suyos, Agnes, muy a su pesar y sabiendo que lo había lastimado, salió de la oficina sin mirar atrás.
Las fotos de Agnes y Edward no solo habían causado estragos en Emmett, quien también las había visto esa mañana había sido la pequeña del clan Cullen, que cuando aparecieron en su celular pego un grito que hizo que Jasper llegara corriendo a su lado.
-¡Que paso!- dijo agitado llegando a ver a su pequeña hada.
-¿Has visto esto?- le preguntó y le mostro su celular- Has hablado con él ¿Verdad?
-Sí, pero no sabía que iría donde esa chica, le dejé en claro que estaba siendo un idiota y que debía preocuparse más por su vida que estarla desperdiciando en su club borracho hasta más no poder y lastimando a los que lo aman.
-Parece que dio resultado tu conversación con él, no puedo creer que el muy tontorrón no me haya dicho nada, es más, estoy sentida con el porqué ni me llama y yo preocupada por él mientras se está reconciliando con Agnes.
-Ya tendrás tiempo para hablar con él, al menos está haciendo lo correcto de una vez.
-Gracias por hablar con él, te amo tanto por eso mi príncipe azul- dijo Alice colgándose del cuello de su novio.
-Cualquier cosa para mi vida- dijo y la beso de manera dulce.
En ese mismo instante, Esme Cullen estaba en el despacho de su casa y estaba invitando a sentarse frente a ella a Tanya, estaba enojada por las fotos de la arpía con su hijo, quería que lo dejara tranquilo de una vez.
-¿Reconoces a esta mujer?- le dijo Esme mostrándole las fotos a Tanya.
-Sí, estaba en Prestige cuando yo estaba con Edward ¿pero qué demonios hace besuqueando a Eddy?
-Es lo mismo que me pregunto yo, te estoy pagando para que hagas tu trabajo y no me has dado nada hasta ahora.
-Es que tu hijo es un poco terco
-En eso se parece a su padre- suspiró Esme.
-Pero descuida, ya obtendrás lo que quieres, sabes que no me rindo tan fácilmente y Edward se olvidará de esa tipeja en muy poco tiempo, solo déjame trabajar con su mente y con lo que tuvimos, caerá rendido a mis pies- Tanya sonrió con malicia y segura de sí misma.
-Eso espero, ya sabes lo que dicen, es mejor un diablo conocido que uno por conocer.
Cuando Agnes llegó a su oficina, su secretaria le informó que el equipo de Italia ya se encontraba en la sala de reuniones, así que se apuró, entró prácticamente corriendo y cerró la puerta.
-Disculpen la demora, tenía una reunión antes y se alargó un poco más de lo debido.
-Ya pensábamos que no venías querida- dijo Eric, uno de sus colegas- déjame decirte eso si que te ves estupenda, como siempre amore.
-Gracias lindo, tú también estas muy bien- le contestó Agnes.
-Ya lo sabía, pero hace bien que te lo recuerden bella ragazza.
-¡Agnes!- gritó su amiga y corrió a abrazarla- te extrañé mucho amiga.
-Yo igual Ángela, me has hecho mucha falta estas semanas, han sido un infierno y eres la única que me puede ayudar con la locura que se viene
-¿Solo me extrañaste por eso?- dijo haciendo un puchero.
-Por supuesto que no tonta, extrañaba a mi amiga- respondió con una sonrisa.
-Menos mal, tenemos mucho de qué hablar.
-Lo sé, pero ya está casi todo listo para la semana de la moda, solo falta afinar lo que traen ustedes.
-En parte, pero no me refería a eso precisamente cuando dije que teníamos que hablar, quiero saberlo todo sobre ese bombón que tienes agarrado.
-Ya hablaremos de eso- dijo con una risita- me alegra que estén aquí- dijo y después se dirigió a sus compañeros- todos ¿les parece si empezamos?
Todos asintieron y Agnes empezó con la reunión de trabajo.
Bueno, esperamos que les haya gustado este nuevo capitulo, las cosas se están poniendo un poco intensas entre esos dos, prepárense porque vienen mas cosas así jajaja, Nosotras ya estamos encerradas en nuestro Bunker de la historia anterior, ya que con todas las amenazas que recibimos en el ultimo capitulo, es mejor prevenir que curar jeje.
Quiero dedicar una pequeña parte para mi Partner, la otra Mrs Hemsworth... Nikki, amiga, espero que pronto te mejores, harto cariño y que su señor esposo la cuide, la necesitamos vivita y coleando =D
Como se mencionaba en el capitulo anterior, les tenemos una sorpresa y esa es...CHAN CHAN CHAN... Vendetta Soundtrack, Siiiiii, como leen, recopilamos algunas canciones que han aparecido en algunos capítulos y que van a salir mas adelante también y las dejamos en un archivo, tenemos un Link de descarga por si lo quieren...¿alguien dijo Yo?, bueno esperamos que lo pidan en sus RW y se los pasamos la próxima semana, por ahora les dejamos la portada del disco y cuando lo descarguen verán que al reproducirlo aparece esa foto, más el nombre del tema, del disco y por supuesto, el de las Mrs. Hemsworth, tal como se ve en la siguiente foto
t.w.i.t.p.i.c.c.o.m./.d.c.a.i.e.0 (me pillo la tecnología para insertar links aqui u.u)
Bueno, nada mas que decir, las esperamos en sus RW y en el próximo capitulo y esperamos que les haya gustado la sorpresa que con tanto cariño preparamos para ustedes, hasta el próximo sábado.
Mrs. Hemsworth
