CAPÍTULO 10

El aroma de café, de verano y de felicidad inundaban la habitación de Kate. La chica se despertó, nada perezosa, se despertó sonriendo, feliz.

Era un día de esos que sientes que puedes con todo, que eres capaz de cualquier cosa, que nadie logrará quitarte la sonrisa.

Beckett se puso unos pantalones cómodos con esa amplia camisa de CBGB que tanto le gustaba. Estaba bien, se sentía cómoda, sus labios no paraban de sonreír, se sentía ligera, como un pájaro, libre y dulce, qué preciosa sensación.

Bajó a la cocina, flotando, volando, levitando, hasta que de pronto sus alas se cortaron y cayó directa contra el suelo, duro y frío.

Ahí estaban sus padres, sus padres serios y mirando un periódico. En ese diario salía una noticia que el título era "¿Conquista londinense?" . Este era el título y debajo había una foto de Castle con una chica, ambos dentro de una fuente. A ella no se la veía bien, Rick la tenía agarrada y pegada a su cuerpo, pero todos los ahí presentes sabían perfectamente quien era ese nuevo ligue del escritor.

Kate paró en seco, se bloqueó. Sus padres la miraron extrañados, enfadados.

-¿Katie eres tú la chica de la foto? –Preguntó su padre secamente.

-Sí. – Optó por ser sincera, mintiendo no lograría nada, ya iban las cosas bastante mal como para liarlas más…

-No quiero que veas a ese hombre. -¡¿Cómo?! Kate no era capaz de asimilar lo que acababa de escuchar. No sabía si estaba imaginándose esas palabras o si realmente las había pronunciado su padre.

-¿No ves que sólo te quiere para divertirse? ¿Enserio no lo ves? Katie, ese hombre tiene fama de mujeriego, lo sabemos, tú lo sabes. No puedo permitir que mi hija sea una más de su inmensa lista, tú vales mucho más como para ser una de esas…

-¿Una de esas? –Kate rebotó, con sus lágrimas acumuladas, con un nudo en el pecho, impotente delante de la situación.

-Papá, se como es Richard pero puedo asegurarte que conmigo se comportó muy bien, muy educado y en ningún momento me forzó a nada ni me sentí un juguete para él. Todo lo contrario, me sentí valorada, me sentí bien, muy bien, viva.

-¡Qué incrédula Kate! Parece que has perdido todo tu sentido común. Una chica lista como tú no se cómo puede estar actuando de este modo. Me decepcionas.

-Papá escúchame. Richard puede tener una fama, pero te aseguro que conmigo no fue así.

-¿Contigo no fue así? Hija, permíteme que no me lo crea. Sabe como enamorar a las chicas jóvenes e indefensas, como tú. ¿No ves que ya se lo tiene bien preparado? Juega con las mujeres, las hace sentir únicas, especiales, pero no, todas son iguales. Tú eres una de esas, ¡que ridículo por favor!

-¡No sabes lo que estás diciendo, no tienes ni idea! –Gritó Kate mientras se iba de vuelta a su habitación, esta vez ya no tan contenta.

No podía ser que su padre fuera tan cerrado. No podía creer que se lo tomará tan mal, que hubiera hablado así de ese modo, sobre un chico, un hombre, que ni conocía. Pero a Kate no era la actitud de su padre lo que la indignaba. Lo que realmente la tenía preocupada era que él tuviera razón y que ella sólo fuera una más, un juego del escritor. Eso era lo que le dolía, que fuera cierto. Se enfadaba con su padre para no enfadarse con la idea en si, en la verdad que acababa de sentir. Ya no aguantaba más, lloraba, se abrazaba las rodillas, cerraba los ojos, estaba confusa, muy confusa.

Ella creía ser especial o eso pensó la tarde anterior. Realmente se había sentido única, ¿Pero quién le asegura que no es una táctica de ese hombre? No sabía que pensar. Sí, la fama todo el mundo la conoce y mirándolo fríamente no parecía que ella fuera la que cambiara al famoso escritor. ¿Ella? ¿Una chica de 20 añitos? ¿Enserio Kate? Se sentía estúpida. Estúpida por haberle creído, por habérselo creído, por haber sido, por una tarde, una más.

No es un capi tierno, pero es bonito. Ya veremos que pasa en el próximo. Reviews.