¿Que hay de nuevo mis amantes del gore? Alce la mano quien lo es *alzando las dos manos*

Bueno dejenme decirles que llegó la hora del verdadero gore (he leído mejores xD) hice lo mejor que pude para describir todo con exactitud y lo corregí algunas veces (he ahí una de las razones por las que me demoré un poquito con este capítulo) por favor comprendan mi dolor xD

¿Están preparados fisica y psicologicamente para este desafío lleno de gore? bueno si no lo están agarren su osito de peluche con fuerza y metan la cabeza en una frazadita xD (eso hacía yo antes de volverme loca por el gore xD)

Advertencias: Este capitulo puede contener escenas algo perturbadoras para algunos lectores así que si no les gusta este estilo, será mejor que pasen al siguiente capitulo (cuando lo suba xD)

Qusiera agradecerles a todos por sus reviews, favs y follows. Me han hecho continuar hasta el 10mo capitulo. Me alegra que les haya gustado mi historia y les doy las gracias por sus alentadores reviews. Si seguimos así puede que este fic sobrepase los 100 reviews (nunca he tenido una experiencia así, por lo que estaría super feliz chicos) Gracias por su apoyo

Bueno aquí les va chicos.

Capitulo #10: Asesino con máscara de lobo

El silencio sepulcral reinaba el oscuro bosque. Todos los animales que lo habitaban corrían a esconderse en sus madrigueras y cuevas porque sentían la presencia de un depredador sanguinario. Los pájaros dejaron de cantar, los conejos se escondieron en sus madrigueras, ni siquiera las mariposas volaban en el aire frío en busca de néctar. Desde las alturas, sombras saltaban las ramas de los arboles ocultándose entre las ramas, dejando solo a la luz el cautivante y a la vez aterrador brillo carmesí de sus irises. Escabulléndose en la nieve, una bestia gigantesca corría con las fauces abiertas evitando las raíces sobresalidas de los pinos y arbustos espinosos. La criatura infernal miró a sus compañeros con sus orbes rojas mientras levantaba las orejas en alerta.

Los vampiros dejaron de saltar y se detuvieron a contemplar el reino próximo y pacífico, hasta ahora…

El vampiro rubio miró a la lobezna negra con una amplia sonrisa maquiavélica en su rostro mientras le hacía un gesto, indicándole que avanzara para ir acorde con el plan que su jefa les había otorgado.

La loba asintió y se arrastró ocultándose entre la espesura de los arbustos, evitando hacer algún sonido para no alertar al par de cazadores guardianes que estaban vigilando la entrada de Arendelle como lo hacían habitualmente, tranquilos y sin preocupación, sin esperarse ningún ataque. Error fatal.

Los hombres estaban tan distraídos que no se percataron de la presencia de la depredadora al acecho que lentamente se acercaba con sigilo hacia su par de presas nocturnas. Sus ojos brillaron con más intensidad al sentir la opresión en su garganta y el deseo de poder sentir la sangre de esos inocentes entre sus colmillos, ese dulce sabor por la que los vampiros mataban. Pero ella sabía que para obtener ese deseado premio debía ser paciente.

Esperó hasta que ambos se dejaran de prestar atención por un momento para hacer su maniobra peligrosa. Cuando este hecho se realizó, Anna mostró el brillo de sus colmillos de lobo lista para atacar al cazador más joven primero. Agachó las orejas y pegó su barriga oscura contra la nieve usando el arbusto como su disfraz para pasar desapercibida.

Saltó de los arbustos emitiendo un leve gruñido y se lanzó contra el pobre hombre, dejándolo en el piso y dándole un mordisco mortal en su garganta dándole una muerte asegurada y rápida. Su compañero luego de ver con horror a su amigo asesinado de manera tan brutal, desenvainó su espada y agarró su cuerno para dar alerta al pueblo de Arendelle y a sus camaradas. Sin embargo, no tuvo ni tiempo de poner la boquilla del cuerno entre sus labios ya que la loba lo agarró por sorpresa desgarrando su tráquea, callándolo para siempre.

Anna se relamió sus colmillos bañados en sangre, disfrutando ese dulce sabor metálico que le hacía cosquillear las encías. Aun así ella no se sentía satisfecha. Agarró el cadáver del pobre cazador y comenzó a despojarlo de sus entrañas, devorando centímetro a centímetro su carne hasta dejarlo en los huesos. Arrancaba con violencia la carne humana y la devoraba casi sin masticar. Al terminar su festín antropófago, escuchó unos pasos que se aproximaban. Inmediatamente, la loba se ocultó entre unos arbustos en la espera de su siguiente víctima.

Tres cazadores armados divisaron la ausencia de sus compañeros vigías, por lo que decidieron revisar para encontrarse con sus cadáveres destrozados y ensangrentados. No poseían cuernos de aviso por lo que uno por el miedo, salió disparado de la escena a contarle este suceso a su superiores. Sus otros dos compañeros revisaban las heridas de los cadáveres, con expresiones de asco y tristeza en sus rostros. El grito de su compañero los alertó a ambos que corrieron hacia de dónde provenía. Se encontraron con su campanero muerto entre las fauces de una bestia diabólica.

Despojaron sus espadas y atacaron al monstruo que los interceptó con sus garras mientras esquivaba con agilidad el filo de las armas. El animal gruñó con furia al recibir un corte profundo en el costado, en medio de las victoriosas sonrisas de los cazadores. Instintivamente, Anna agarró a uno de los cazadores por el costado y usando la fuerza de su cuello, lo azotó contra una pared de roca, haciéndolo golpear como un muñeco de trapo. Su compañero al reconocer la verdadera naturaleza de la bestia, comenzó a alejarse corriendo y gritando aprovechando que estaba entretenido devorando el cadáver de su compañero. El lobo inmediatamente lo comenzó a perseguir. Abrió sus fauces y de un salto logró derribarlo encajando sus colmillos en sus vértebras cervicales. El joven gritaba e imploraba por su vida mientras la loba lo mantenía sujeto fuertemente en el piso. Con un movimiento brusco, giró el cuello de su víctima, haciendo tronar sus huesos dejándolo sin aliento. Al sentir que ya estaba muerto, soltó el cadáver y se dispuso a desparecer de la vista de otros cazadores que poco a poco se acercaban a la zona.

Los alarma de los cazadores resonó por el reino, alertando a los pueblerinos para que se oculten y a los cazadores para que se preparen para la batalla.

Elsa se hallaba haciendo un patrullaje muy próxima al castillo real cuando escuchó los llamados de alerta de sus compañeros que ahora patrullaban la zona central del reino. El viento agitó sus cabellos platinados y fue entonces cuando llegó el olor metálico a su nariz. Ese olor que le causaba mareos y pesadillas. El olor favorito de los monstruos.

Tomó su espada y la sacó de la funda amarrada a su cintura, no sin antes darles las últimas recomendaciones a sus compañeros para que cubrieran su puesto. –"Tengan los ojos bien abiertos, muchachos. No sabemos si haya más peligro difuso en las calles de Arendelle"- dijo la joven ignorando las suplicas de sus compañeros para que se quedase.

Dio un salto y corrió por la superficie de los tejados de las casas, evitando los obstáculos con agilidad. A su lado, escuchó los cascos de un caballo cabalgando. Giró la cabeza y se percató de que su maestro Hans también corría hacia la batalla junto con ella. El pelirrojo dio rienda suelta a su caballo bayo y avanzó con rapidez dejando atrás a la rubia.

Al llegar a su destino, el pelirrojo se llevó una macabra sorpresa muy parecida a la ocurrida en el pasado por ese vampiro descontrolado. Sin embargo esta vez habían sido asesinados de una forma brutal por un animal enorme que disfrutaba destrozarles las gargantas a sus presas y despojarlos de su carne para devorarla.

Un gruñido proveniente de las sombras lo despertó de su trauma. Un enorme lobo negro tenía las fauces cubiertas de sangre y diversas heridas y cortes por su pelaje. Divisó los profundos y aterradores ojos color rojo, igual a la sangre que lo recubría, que se relamía los colmillos como si disfrutara del sabor de ese líquido vital. Hans hizo una arcada al ver los cadáveres y la satisfacción del monstruo al matarlos.

El caballo relinchó cuando la bestia rugió feroz botando una mezcla de sangre y saliva al piso. Hans agarró su espada y golpeó los costados de su asustado caballo que galopó temeroso hacia el monstruo. El animal esquivó el ataque del cazador mientras le gruñía al caballo atemorizándolo. Hans lo interceptó con un golpe de espada en su cabeza haciéndole aullar de dolor. La furia de la bestia se incorporó y dio un salto espectacular sobre el caballo, dirigiéndose al cuello de Hans con las fauces abiertas. Derribó al joven, quien dejó caer su espada lejos y colocó su garra sobre su garganta, cortándole el flujo de aire mientras relucía sus dientes amenazadores.

Una flecha en su lomo interrumpió el acto de perforar su tráquea. Anna gruñó de dolor mientras soltaba a Hans, dejándolo respirar. Miró hacia arriba y divisó la imponente de la soberana de las nieves portando un arco tensado con una flecha dirigida a su corazón. Elsa disparó pero Anna esquivó de un salto mientras le gruñía mostrando sus dientes cubiertos en sangre. Elsa continuó lanzando flechas y fallando hasta que se le acabaron. Decidió usar su astucia con la espada y el poder del hielo que poseía en sus manos. Bajó del techo poniéndose a la altura de la bestia que la miraba fijamente con sus ojos carmesí. La loba corrió a atacarla y Elsa igual con la espada en alto. Cuando estaban solo a unos centímetros de encontrarse, Elsa clavó la punta de la espada en el suelo, usándola como una pértica para desplazarse sobre la loba, dando un salto espectacular. LA bestia gruñó confundida al ver que la habían engañado. Elsa sonrió al notar que el monstruo había caído en su pequeña trampa. Hans se incorporó y la atacó por detrás clavando su espada en el abdomen de la loba, causando que sangre negra bañara las calles de Arendelle. Aulló en agonía mientras se arrastraba en el suelo. Los dos cazadores atacaron simultáneamente con sus espadas, sin embargo una energía fuerte los rodeó y les impidió moverse. Ambos se desesperaron al ver los ojos de la loba brillar fantasmagóricamente como rubíes mientras una nube de humo negro se acumulaba a su alrededor.

La bestia lentamente fue tomando una forma humana envuelta en sombras, impidiéndole ver sus facciones. Lo único que se divisaba era una máscara de lobo que cubría su rostro y le permitía tener más intensidad en sus ojos carmesí. La joven aulló con fuerza dejando en silencio a todo a su alrededor.

Esa era la señal….

Elsa y Hans no pudieron reconocer a Anna por la máscara y seguían atrapados por sus poderes. Anna agarró la flecha que estaba clavada en su espalda y la desencajó de su carne para luego clavársela en el estómago de Hans en frente de la reina de las nieves. El pelirrojo emitió un sonido sordo y ahogado antes de caer agonizante en el suelo retorciéndose de dolor.

Elsa gritó desesperada el nombre de su maestro y con ayuda de sus poderes se libró de la fuerza que la mantenía cautiva. Nieve comenzó a caer haciendo la atmosfera aún más tensa entre ambas hermanas. Elsa atacó con su espada pero fue interrumpida por un pequeño puñal con mango dorado que Anna poseía. Elsa atacó otra vez pero de nuevo fue bloqueada por su hermana enmascarada. Bajo la máscara de lobo, Anna sonreía como lunática al combatir con su pobre hermana.

Entre estocada y estocada, Elsa llevaba la ventaja al darle golpes con fuerza y agilidad, sin embargo Anna sabía bloquear muy bien. Su propósito era cansar a Elsa y luego abalanzarse sobre ella. Los metales se encontraron por última vez hasta que Elsa bajó la guardia por un momento, permitiéndole a Anna devolver el golpe. La hoja del puñal le provocó un corte profundo en su brazo, haciendo que la sangre se dispersara por el lugar. Esto emocionó a Anna, golpeando con más fuerza a Elsa.

La joven quedó tendida en el piso cubriéndose su herida mientras gemía de dolor. A su alrededor todo comenzó a congelarse y fue allí cuando decidió usar su último recurso. Estalagmitas de hielo aparecieron en el tramo que separaba a ambas hermanas. Elsa deseaba empalar a esa desgraciada en sus picos de hielo, sin embargo había una fuerza alrededor de ella que le impedía que su hielo la tocase.

De las manos de la joven aparecieron chispas de fuego hasta convertirse en verdaderas flamas que envolvían la piel de sus manos sin quemarle. El fuego carmesí comenzó a levantarse en los hogares de los pobladores de Arendelle. Se oían los gritos de desesperación de las familias que habitaban allí. Elsa trató de incorporarse para apagar el fuego de las casas pero Anna la atrapó contra la pared agarrando su cuello con firmeza mientras apretaba su tráquea. Elsa gimió y un hilo de saliva comenzó a descender de su boca. Sus ojos irradiaban locura y desesperación. De entre las sombras que la envolvían sacó un somnífero de color morado oscuro que le había dado su ama días atrás, hecho de la planta que le dió el día en que la condenó a ser su sirviente, para que se la diera a Elsa para capturarla. Destapó el frasco y apretó más el cuello de Elsa para que esta abriera la boca y así darle la poción. Sin embargo, algo hizo que se detuviera. Su mente titubeó por un segundo y quedó paralizada. Tiró el frasco de somnífero al piso con violencia y soltó a Elsa. La rubia cayó al piso tratando de recobrar el aliento. –"Lo siento, Elsa"- dijo la pelirroja en palabras inaudibles por la máscara de lobo.

Las sombras la volvieron a envolver, transformándose de nuevo en lobo negro. Miró a Elsa por última vez y corrió hacia el castillo entre los callejones. Elsa, al ver a la loba alejarse, tocó su cuerno avisándole a sus compañeros que estén alerta.

Mientras tanto en el castillo de Arendelle, los vampiros revolvían todo a su alrededor. Se habían infiltrado con éxito en el palacio, sin ser descubiertos. Pero no lograban dar con el libro de artes prohibidas que su ama tanto deseaba. Raven rezongó luego de buscar por enésima vez entre los libros del palacio. –"¡¿Dónde mierda estará ese libro estúpido?!"-.

-"Mi señor, lo encontraremos. Lo hacemos por nuestra ama"- respondió su hermano vampiro tratando de calmarlo.

-"¡Si ya lo sé! ¡No soy idiota! Tenemos que apresurarnos, no queremos ser descubiertos por esos estúpidos cazadores"- gritó golpeándole en el cráneo al vampiro. –"¡Muévete inepto! ¡No tenemos toda la noche para encontrar ese maldito libro!"-.

El pobre vampiro comenzó a hojear los libros evitando mirar los ojos de su superior apenado y aterrado. Fue entonces cuando el tercer vampiro, uno de tez morena y de rastas, indicó a sus compañeros su hallazgo. –"Oigan, par de tontos. ¡Lo encontré!"-.

En efecto, lo había encontrado entre las estanterías más apartadas de la biblioteca real. El vampiro agarró el pesado libro de pasta roja con detalles en negro, una calavera dorada en el centro y el título "Artes y hechizos prohibidos" en letra manuscrita del mismo color.

Raven decidió pegarle una ojeada al libro pero ni tanto alcanzó a abrirlo, los gritos de los cazadores y el estruendoso golpe de la puerta principal del castillo los alertó enseguida. Tomaron el libro y corrieron hacia la parte más alta del castillo para descender por los muros mientras atravesaban el fiordo congelado. Allí los esperaba Anna en su forma de lobo para huir de vuelta a las montañas. Su plan si se había cumplido.

-"Veo que te has divertido un poco, Anna"- bufó Raven seguido de las risas de los otros dos vampiros al ver a la joven herida.

Anna les dirigió una mirada asesina y mostró sus colmillos de lobo mientras bajaba las orejas de manera agresiva. –"Si continúan así, me olvidaré que son mis compañeros y no dudaré en arrancarles la cabeza, vampiros de mierda"- gruñó Anna entre bufidos comunicándose por telepatía como la mayoría de los licántropos.

Los vampiros se dieron cuenta del grado de peligro que la pelirroja representaba en ese momento y se alejaron despavoridos de ella. La loba gruñó y se volteó para ver al reino de Arendelle, su antiguo hogar, arder en llamas que ella misma había provocado. Sentía culpa y dolor en su interior pero las ordenes establecidas por su ama, hacían que se olvide de sus sentimientos para que pueda cumplir sus obligaciones. Entre el follaje se oyó su aullido triste y adolorido.

Elsa corrió hasta donde Hans se hallaba. De su estómago emanaba sangre a borbotones y le desencajó la flecha de sus entrañas. Hans gimió de dolor y luego de alivio al ver que su copo de nieve estaba perfectamente bien. Elsa derramó unas lágrimas al ver a su maestro de esta manera. Llamó enseguida a los médicos para que cuidaran de Hans. El pelirrojo cayó desmayado ante la pérdida de su sangre, sin embargo nunca soltó la mano de Elsa hasta que se lo llevaron a la cabaña de heridos, donde eran atendidos decenas de las víctimas del ataque del lobo.

El fuego ya estaba apagado y por suerte no cobró vidas, solo daños materiales. Sin embargo murieron más de veinte cazadores en las fauces de esa bestia hambrienta. Elsa no podía creer que fue un lobo quien atacó Arendelle y no un vampiro. Le pareció extraño que Kristoff no haya regresado de su asamblea con los otros licántropos. Tenía un sentimiento de odio y venganza ante esa criatura oscura que mató a tantas personas esta noche. Cegada por el dolor y la sed de venganza, Elsa designó a unos cazadores experimentados como los lideres temporales del reino, hasta que Hans se recuperara ya que había decidido ir tras la pista de la bestia negra.

Muchos creyeron que la rubia había perdido la cordura, sin embargo no era cierto. Quería desenmascarar este misterio enredado que causaba sufrimiento a Arendelle. Corrió hasta los establos y ensilló a Blizzard que había vuelto a Arendelle hace días atrás como el fiel caballo que era. Guardó en una pequeña bolsita agua, comida y mantas para el frío. Mientras que equipó en su cinturón toda clase de armas. Desde flechas y dardos hasta su confiable sable de metal anti-vampiros que colocó amarrada a su cintura. Caminó por las calles empedradas de Arendelle agarrando de las riendas a su compañero equino. Ya en las afueras respiró profundo y montó en el caballo, no sin antes darles una mirada de despedida a su pueblo que la había visto crecer por si acaso ella ya no volvía con vida.

Un aullido solitario la alertó ante la presencia de la bestia del bosque. Esperaba no encontrársela en el camino y se aseguraba de estar lista para una verdadera batalla. No permitiría que Arendelle sufra más. Enseguida golpeó los costados de Blizzard con sus talones y agarró las riendas con firmeza para emprender su galope hacia la oscuridad del bosque...

Bueno y que tal este cap?

Me costó, realmente me costó hacerlo pero ya me lo imaginaba desde que esta historia surgió de mi retrocida mente hace tiempo atrás. Quería hacer el enfrentamiento de Anna y Elsa desde el comienzo de la historia (y recien sale en el cap 10 xD) que tal estuvo? se esperaban mas?

Para serles honesta esta historia ha cambiado un poco desde mi idea original, no iba a ser tan sangrienta, pero me parecía muy obvia y repetitiva así que decidí ponerle algo de chispa con la aparición de la nueva villana. (Al parecer muchos quierne matarla a esa man asi que pensé.. ¿Y si me dicen alguna manera de como piensan que ella morira?) Me ayudaría mucho xD

Respecto a la pregunta que hice la vez pasada así que la mayoría quieren ser cazadoras de vampiros? Bueno si lo fueran ¿Que armas usarían? ¿El sable, el arco y flecha, la ballesta o alguna otra loca arma de esa epoca?

Yo como soy licantropa, quiero ser una loba blanca y mis armas serían mis colmillos y garras (aparte de mi gran sentido del humor xD)

Ahora si REVIEWS:

aledartz: Aquí esta tu reencuentro, aunque de seguro no haya sido lo que te esperabas. xD Sorry

SerenaSaori: Serena-chan compañera de caza! Me alegra verte por aquí de nuevo. Agarra una porción grande de palomitas para el gore loquilla. Anna sufre como nunca :'( Pobechita

F: Hola chica, verás me alegra que te guste mi fic. Me gustaría poner todas las cosas que me mencionaste en tu review anterior pero no creo que pueda, no tengo mucha experiencia en estas dos series como tu loquilla :( Sin embargo puede que en el futuro te complazca con alguna historia o OS con todo lo que me pides. Lo haré por ti chiquilla. Te lo prometo y una licantropa no rompe nunca sus promesas *levantando la pata derecha* ;) Cuidate

fan-de-caidos-del-mapa: Oye ¿eres cazadora de vampiros o licantropa? Espero que te guste el gore de este capi! Anna sufre demasiado lo se :( pero es pieza importante para mi fic loquilla. Por lo del Lemmon, no. No se escribirlo muy bien y en la clasificación de mi fic esta T osea sin escenas Mature (ya sabes) si tuviera Lemmon lo hubiera puesto M ¿No crees? Me alegra que te guste loquilla y preparate para el siguiente baño de sangre.

lachulevidegaray: Anna sufre mucho lo se :( Si te respondo eso te hago spoiler y no quiero dañarte la historia xD Cuidate

rosalinda1601: Los vampiros vagos? xD Te pasas loquilla! Me alegra que te guste chica.

A Frozen Fan: No te fijaste?! O_O Ok -_- *Se va caminando entre la lluvia con musica melancolica de fondo* Me llegó al kokoro ;-; Hehehe loquilla ese momento Helsa fue super random te lo juro. No sabía que poner cuando escuché la canción Hot de Avril Lavigne y se me vino la inspiración en dos por tres xD Lamentablemente he vuelto a mis impulsos gore muajajajajaa! Siii GOREE Ok pero no faltará el momento Helsa por ahí xD Nunca falta. Es necesario. Uyy loquilla curiosa cuidado te descubren por sapa xD Cuidate :D PS: Espero tu siguiente drabble con ansias ;)

Bueno chicos y chicas es todo por ahora. La loba debe marcharse de nuevo a hacer sus cositas *sonrisa picarona* jeje ok. Eso sonó algo rarito.

El gore me ha ido bien hoy pero no falto mi dosis de ternura de hoy. ¿Como la obtuve? Por mi fotito de perfil ¡Es super tierna! *Explota de ternura y de su cabeza salen arcoiris*

Abrazos de Olaf con sangre para todos (ok creo que no serán bien recibidos)

La luna se alzó en el cielo estrellado frente al brillo de sus ojos ambar seguido de su aullido soltario...