CAPITULO 10
PLANES
-Se le ofrece algo señorita?
-No, muchas gracias –le respondí cortésmente a la mucama que me atendía
-Quiere que le prepare su vestimenta para hoy?
-No es necesario Gris, aún no se que quiero ponerme
-Gusta que le prepare el baño señorita?
-No Gris, muchas gracias, yo puedo sola…
-Segura? Porque yo podría…
-Gris! –la reprendí –no soy una inútil, yo puedo bañarme y vestirme sola gracias! –por qué me trataban como una muñeca inútil? Cómo es que pude vivir así tanto tiempo?
-Yo… lo siento… -me respondió bajando la cabeza
-Aahh… -suspire arrepentida por haberle hablado así –perdón por hablarte así Gris, no volverá a pasar… puedes retirarte –añadí al ver su silencio y ella salió inmediatamente con la cabeza gacha.
Después de darme un baño y arreglarme decidí dar un paseo, pero sola… con la tía abuela cerca eso no iba a ser muy bien visto pero después de mucho pensarlo decidí que no importaba.
Me tengo que escapar
Abrí lentamente la puerta para echar un vistazo antes de salir y descubrí a Gris parada en la entrada por ordenes de tía abuela, aún podía recordar sus palabras No dejen solas a las señoritas en ningún momento, menos cuando salgan a la calle; no es propio de una señorita decente andar paseando sola… desde esa entonces no nos dejaban estar solas en ningún momento. Cerré la puerta en silencio y me senté en la cama.
¿Qué hago, qué hago? Uhmmm… ya se! -pensé mientras chasqueaba los dedos y puse manos a la obra. Abrí el armario y vi las finas sábanas dobladas, empecé a sacarlas todas cuando…
-Señorita está lista? -llamó Gris desde la puerta
-Gris… no me siento bien..
-¡¿Por qué señorita? ¡¿Llamo al doctor? –me interrumpió alarmada
-No Gris! Solo volveré a la cama de acuerdo? No quiero que nadie me moleste.. NADIE entendido Gris?
-S-si señorita… me retiro
-Gracias
Cuando terminé mi labor amarré un extremo de las sábanas atadas al marco de la ventana y las lancé hacia el piso, mire la altura y me dio una sensación de vértigo Vamos Annie… no esta tan alto no esta tan alto, espero haber atado bien las sábanas… -agregué a mis pensamientos mientras me sentaba en el marco de la ventana y me apresuraba a bajar. Era temprano por lo que cualquier trabajador me pudo haber visto, pero por alguna razón no fue así o nadie me dalató y hui de la casa de los Andrey cansada y con una sonrisa de oreja a oreja.
Caminé y pensé… pensé y camine… no hice nada en especial pero decidí disfrutar mi día, pero cuando caminaba de regreso ya casi anocheciendo no pude evitar que la nostalgia me invadiera al darme cuenta de que no tenía con quien compartir estas aventuras… no me refiero a amistad, sino algo más profundo… En eso estaba cuando visualice una silueta muy conocida escondida cerca de la entrada de la mansión. Me quedé pasmada pensando que hacer… y lo decidí en menos de un minuto… si Candy no iba a hacer nada por ella misma para eso estaba su amiga y de eso me encargaba yo.
-Terry? –pregunté tímidamente y noté como salía de su ensoñación asustado
-Annie? –me respondió confundido y solo pude asentir con la cabeza –Cómo estás? Vienes sola? Es muy tarde para que estés sola… -y empezó a buscar algo atrás de mí.
-Candy no viene conmigo… -le aclaré con una sonrisa de comprensión
-Oh… entiendo… -dijo decepcionado –pero aún así, no deberías estar sola, puede ser muy peligroso.
-No te preocupes por mí Terry, ya no soy la misma de antes –añadí con seguridad
-Eso veo y me alegra –sonrió con esa sonrisa suya de medio lado y por un momento perdí la respiración –bueno… creo que me retiro… me dio mucho gusto verte Annie –me dio un beso en la mano y echo a andar… no podía perder esta oportunidad…
-Teerryy! –corrí detrás de él
-Qué pasa? –me cuestiono alarmado cuando me tuvo a su lado –estás bien?
-Qué hacías viendo la mansión?
-Nada… pasaba por ahí -contestó a la defensiva
-No tienes que ser grosero conmigo! –le reclamé por el tono que uso
-Yo… lo siento… -me respondió seguramente sorprendido por lo directa de mi respuesta
-Me vas a responder?
-Te lo dije, no hacía nada, solo pasaba por ahí
-Mientes…
-No
-Terry, sabías que miraste al piso y luego a la izquierda cuando respondiste?
-Y eso qué?
-Eso hace la gente que miente!
-No miento
-Responde!
-Está bien! Está bien! Quería verla! Contenta? –me dijo exasperado
-Uhmmm no, pero satisfecha si… -le respondí con una sonrisa que inmediatamente cambio a un semblante de preocupación –Qué pretendes con Candy Terry? Tú estas casado…
-Nunca me case… no pude hacerlo…- dijo bajando la mirada en una expresión de derrota
-Y con Candy…? -añadí en modo sugerente para que me contestara
-Quiero recuperarla Annie… no puedo estar sin ella…
-Pasa por mi mañana a las 8… no vengas antes de acuerdo? Espérame en aquel árbol. – le dije señalando un árbol en la esquina de la calle- Necesitamos hablar… -y sin más me eche a correr a la mansión
Entré sigilosamente después de saludar al guardia de la entrada y para mi buena suerte Candy estaba en el jardín
-Candy! –le "grité" en un susurro detrás de un árbol –Candy!
-Annie? –me preguntó con asombro mientras corría a mi lado y se escondía conmigo –donde estabas? Estaba muy preocupada!
-Notaron mi ausencia? –le pregunté preocupada
-Ellos no pero yo si! Cuando termine mis lecciones me dijeron que te estabas sintiendo mal así que subí a verte y solo vi las sábanas colgando… pensé que te habías fugado con alguien eh! –bromeo dándome un cariñoso codazo
-Solo decidí dar un paseo por mi cuenta –le aclaré –pero ahora necesito que me ayudes a entrar sin ser vista
-jajaja quién lo diría! Yo cubriendo tus travesuras eh jajaja
-Calla Candy! Te van a oír!
-Ou! Cierto! –continuó en un susurro después de golpearse la cabeza graciosamente –sube al árbol que está cerca, yo subiré a tu habitación y te aventaré las sábanas para que pases colgándote de acuerdo?
-De acuerdo… ve! –y echó a correr dentro de la mansión
Me acerqué el árbol y para mi buena suerte era fácil escalarlo, sin embargo la vista desde arriba no era nada placentera sabiendo que tenía que pasar colgándome hasta el balcón
Dios protegeme…
-Uff! Jajajajaja jamás pensé que lo lograría! –reía tirada en el piso cansada del esfuerzo que hice
-Yo tampoco! Jajajaja no es cierto Annie! Lo hiciste muy bien!
-Tendré que agarrar más práctica jaja
Las dos nos quedamos riendo y Candy no me cuestiono sobre mi salida.
Caminé de regreso a casa con mi cabeza hecha un nudo, nudo que se retorció cuando levanté la cabeza para ver que en la entrada del edificio estaba esperándome una figura conocida…
-Terrence… -fue su saludo
-Duque… -respondí mientras seguía mi camino dispuesto a ignorarlo completamente.
-Ese no es el modo de saludar a tu padre…
-Uhmmm… - busque con la mirada atrás del duque –no veo a ningún padre por aquí.
-¿Recibiste mi carta? –prosiguió con una furiosa expresión
-Sí, y no me interesa lo que tengas planeado con mi vida, así que será mejor que te vayas –dije cortante dándome la vuelta
-Te tienes que casar con Michell! Ella te ama y pertenece a una familia noble!
-Acaso no recuerdas lo que me hizo? –le espeté acercándome a él amenazadoramente- pero claro… eso a ti no te importa… como todo lo que tenga que ver conmigo…
-No seas injusto..
-No soy injusto! Ahora si me disculpa duque… -me "despedí" haciendo una exagerada reverencia y dándole la espalda para irme a mi departamento.
Cuando entré en él me recibió la más absoluta soledad, me dirigí a tomarme un trago de whisky cuando visualice una hoja arrugada debajo del sofá y recordé su contenido:
Terrence:
Es hora de que te dejes de juegos y retomes tu vida de noble para poder heredar el ducado. La señorita Michell Lefevre vino muy amablemente a pedirme una oportunidad para casarse contigo y se la he concedido, así que tu fiesta de compromiso se llevará a cabo en un mes en Londres, aquí te esperaremos.
Atte.- Richard Grandchester
Duque de Grandchester
Estaba loco si creía que iba a abandonar todo por la vida de noble… y menos para casarme con esa! Decidí irme a dormir, mañana buscaría a Annie…
Bueno Annie… ahí vamos de nuevo… no mires abajo… no mires abajo… uuhh… Dios! Ayúdame! No mires abajo… Bien! Vamos a componer la vida de Candy! –y eché a correr para encontarrme con Terry.
Al acercarme al árbol me di cuenta de que Terry estaba realmente impaciente ya que caminaba de un lado a otro con el ceño fruncido, no me había retrasado tanto, tan solo eran 7 minutos… aún así recordé que los ingleses suelen ser demasiado puntuales por lo que temí que reaccionará de mala manera. Me acerqué sigilosamente y le toque el hombro, levanto la vista hacia mi y pude notar como su rostro pasaba de uno de desesperación a uno de completo alivio mientras esbozaba una tímida sonrisa.
-Hola Annie… pensé que no vendrías.
-No iba a faltar Terry, Candy es importante para mí. Ahora que te parece si me invitas a desayunar lejos de aquí para que podamos platicar tranquilos?
-De acuerdo –accedió ofreciéndome el brazo el cuál tomé gustosa y nos dirigimos hacia su convertible.
-Annie? TOC TOC Annie? Puedo pasar? –no había bajado a desayunar e inmediatamente fui a buscarla a su habitación. Entre pero no estaba como me lo suponía, me acerqué a la ventana y pude ver las sábanas que evidenciaban su huida, por lo que las recogí y escondí debajo de la cama. Al asomarme por la ventana pude ver como ella corría fuera de la mansión mientras una extraña sensación me comprimió el estómago y me pregunté de nuevo qué sería lo que haría para escapar de ahí, si seguía así la iban a descubrir por lo que se me ocurrió un plan que consultaría con ella cuando regresara.
Al salir de la habitación me tope con Gris, la mucama de Annie, ella era muy apegada a las reglas dela sociedad así que la intercepté antes de que pudiera entrar a la habitación de Annie.
-Ey ey ey! A dónde vas? –le dije poniéndome frente a ella impidiéndole el paso.
-Señorita Candy… voy a ver a la señorita Annie por que no ha bajado a desayunar.
-No te preocupes, Annie se siente un poco indispuesta pero está bien, será mejor que no la molestes.
-Pero… -iba a replicar pero decidí usar por primera vez mi poder como parte de la familia para ordenar algo explícitamente.
-Pero nada Gris! Te prohibo entrar a esa habitación y molestar a la señorita Annie de acuerdo? – le espeté alzando el tono de voz –y avísale a todos los demás… ella se puede hacer cargo de ella misma.
-Si señorita… -me respondió bajando la cabeza sumisa pero sorprendida que yo le hablara de ese modo.
-Muy bien… puedes retirarte.
-Candice! –escuché la voz de mi tía abuela
-Si?
-Vas a llegar tarde a tus lecciones! No es propio de una señorita hacer esperar a las citas.
-Si tía abuela… ahora bajo… si las lecciones no fueran tan divertidas saldría huyendo de aquí.
-Hola Candy
-Hola Liz, lamento llegar tarde –saludé a mi maestra jadeando por la carrera que me había echado.
-No te preocupes Candy… -me tranquilizó con su característica sonrisa.
-Qué vamos a hacer hoy?
-Hoy vas a aprender como caminar correctamente, porque esos no son modos eh –me espetó recalcando la palabra para indicarme la manera tan abrupta en la que había llegado.
-De acuerdo de acuerdo… -murmuré y me preparé para comenzar mi lección del día sin dejar de pensar en Annie y en la extraña sensación que tenía…
Hooolaaaaa! Después de mil años me aparesco para dejarles este cap. Lamento mucho la demora pero por fin termino la escuela y les vendré actualizando cada viernes como antes! Bien... espero que les guste y les prometo más acción para el siguiente cap.
Les agradecería que me dejaran un review manifestandome sus quejas, sugerencias, aplausos y tomatazos jejeje
Muchas gracias por leerme y espero que sigan conmigo.
Saludos!
