Hola, hola gente bonita ¿nos extrañaron? Yo sé que si asi que no mientan ;)
Yo sé que ahora mismo deben de estar ansiosos por ver que nos ha reparado nuestra bella PinknOz, y créanme lo último que quiero es retrasar su lectura, SIN EMBARGO, debido a que en esta ocasión nos tardamos un poquito mas de lo planeado en subir la historia me temo que vamos a comenzar a cumplir "la regla del tiempo" — misma que esta estipulada en la nota inicial y que hasta el momento ninguna de nosotras le ha hecho mucho caso =P —. Pero ya que ya aquí al ser ustedes los lectores los que sufren mas con nuestros atrasos, ustedes serán los que nos digan que tiempo consideran adecuado para que cualquiera de nosotras escriba su respectiva historia. Dependiendo de lo más sugerido se establecerá el tiempo.
Por ultimo aclaro que esto lo habia pensado desde hace tiempo pero francamente he estado en tantas cosas que se me borro.
En fin, disfruten sigan mandándonos sus sugerencias, y no olviden que sus comentarios nos hacen felices.
AL FIN! después de millones de años, al fin lo terminé. espero que valga la pena la espera 'u-u de antemano una disculpa del tamaño del mundo, pero la universidad es dura Dx por lo pronto, ya cumplí jejejeje prometo no ser tan descuidada la próxima vez saludos! This club is a hautend house...pg-13
Palabra: Humeda
Sugerida por: Luisa Mateus
Escritora: PinknOz95
Abc Du Sexe.
Raven Pov.
Amanecía, poco a poco mi cuerpo comenzó a despertar, y fui consiente de donde me encontraba. La mitad de mi cuerpo sentía un suave colchón, pero a partir de mi cintura hasta mi cabeza noté algo suave también, pero duro; mis ojos aún se sentían pesados y mi cuerpo cansado en extremo, pero aun así hice el esfuerzo por ver donde me había quedado dormida.
Cuando abrí mis ojos, encontré un pecho firme y musculoso, ligeramente bronceado, subí la mirada y observé a mi líder durmiendo plácidamente en su cama, su cabello yacía más desordenado de lo normal, debo admitir que se veía sexy así, sonreí ligeramente y comencé a recordar la situación que me trajo aquí
Todo comenzó hace algunos días….
Mis amigos y yo estábamos comiendo pizza, acabábamos de mandar a prisión al Dr. Luz, trabajo sencillo, la idea de ir a comer no era porque estábamos cansados o para celebrar nuestro trabajo bien hecho, más bien fue por costumbre, ya era habitual en nosotros ir por Pizza luego de cualquier misión.
Pero ese día había algo diferente, lo sentí en el momento en que Robin se sentó a mi lado, y no al lado de Star, donde habitualmente lo encuentras, pero al parecer fui la única que notó ese ligero detalle, así que decidí no darle importancia.
Todos hablábamos de lo ridículo que era el Dr. Luz, mis amigos compartían chiste tras chiste sobre aquel "villano", yo medio ponía atención, mi pizza estaba más deliciosa de lo normal, pero eso… ESO tenía que pasar.
Durante la plática, a mi líder se le cayó algo, no recuerdo muy bien que era, mi mente estaba distraída, cuando se agachó a recoger ese objeto, sentí algo rozar mi pierna muy lentamente. Me estremecí, pero no dije ni hice absolutamente nada. Inmediatamente un auto a lo lejos salió volando y llamó la atención de mis acompañantes, Robin se incorporó y actuó como si nada. Lo fulminé con la mirada, el no hizo nada más.
Su juego comenzó ese día, rozando mi pierna.
Al llegar a la torre lo busqué varias veces, pero siempre "estaba ocupado", entonces pensé que eran alucinaciones mías, tal vez necesitaba meditar, había estado bajo mucho estrés durante varias semanas, mi mente debe estar jugando conmigo.
2 días después, como siempre me levanté temprano e iba de camino a la cocina, en el pasillo me topé con el chico semáforo saliendo de la sala de entrenamiento. Iba quitándose la camisa, lo más seguro era que se dirigía a la ducha.
Podía jurar que, de alguna extraña manera adivinó donde me encontraba, y ¡PUM! Se quitó su camisa lenta y deliciosamente. Debo admitir que se veía muy sexy con el torso desnudo y su cabello empapado en sudor.
Cuando se percató de mi presencia, y yo sabía que mi rostro estaba rojo como un tomate. Inmediatamente desvié mi mirada y le desee buenos días, mientras seguía caminando.
En el momento en el que nos topamos frente a frente, me tomó por la cintura, me aprisionó contra la pared y besó mi oreja de manera deliciosa. Instintivamente lo tomé por la espalda y el cabello, me quitó mi capa y entró al baño.
¿Qué diablos?
Me quedé unos segundos estática, recapacitando qué carajos había pasado con él… y conmigo para seguirle el juego. Me tele transporté a mi habitación, y tomé otra capa.
Intente olvidar eso que había pasado, ¿Qué mosca le había picado a Robin?
Decidí pensar que tal vez era momentáneo, y que (ojalá) no se repitiera, no estoy de humor para aguantar sus juegos.
Aunque, debo admitirlo, una parte de mi comenzaba a agradarle la situación.
Esa noche no pude meditar, así que me senté en la sala a ver si un poco de televisión podía calmarme, mis amigos poco a poco fueron yéndose a dormir, menos ya sabrán quien.
Así es, el chico maravilla se sentó a mi lado a ver como cambiaba los canales, cuando se aseguró que nos quedamos solos, recargó su cabeza sobre mis piernas y siguió viendo la pantalla. Intenté que eso no me pusiera nerviosa, y seguí con lo mío, la cosa se puso fea cuando volvió a acariciar mis piernas con más atención que en la pizzería, incluso las besó y puedo jurar que sentí una mordida.
Mi respiración se aceleró, no pude evitarlo. Él se incorporó y aproveché para esta vez irme yo, pero en cuanto me levanté y me di la vuelta, sentí sus manos en mi pecho, desabrochando mi capa (otra vez) y masajeando mis hombros. Maldita sea, lo hacía tan bien.
Sentí su aliento en mi cuello, y moví mi cabeza dándole libertad de hacer lo que quisiera. Como lo supuse, poso sus labios en mí, sus manos bajaron de mis hombros hasta mi cintura, y con firmeza me acercó hacia su creciente erección.
Fue ahí cuando recordé que nos encontrábamos en la sala, y en cualquier momento nuestros compañeros podían llegar, y no sería buena idea que nos toparan así, por lo cual me alejé de él Tomé mi capa y me dirigí a mi habitación.
Fue esa noche cuando tuve mi primer sueño erótico con Robin.
Nos encontrábamos en la cama, él se encontraba arriba de mí, con una de sus manos aprisionaba las mías, su otra mano acariciaba mi intimidad, sus labios aprisionaban los míos, callando mis gemidos, sus labios ahora bajaban a mis pechos desnudos y fue cuando sentí sus dientes probando la dureza de mis pezones, mientras un par de dedos entraban en mí.
Rasgo algo de mi capa y ató mis manos a la cama, dejó en paz mi intimidad, volvió a rasgar mi capa y ahora mis pies se encontraban atados a la cama, me encontraba inmovilizada.
Volvió a colocar sus labios en los míos, sabía que iba a entrar en mí…
Desperté.
Recuerdo que mi cama y mi pijama se encontraban un tanto húmedos.
Revisé el reloj. Aún era de madrugada. Sentía unas inmensas ganas de que el sueño se realizara, pero no podía ir a despertar a Robin sólo para tener relaciones. Así que decidí tomar una ducha rápida, despegar mi mente, y tratar de olvidar ese excitante sueño.
Fue el baño de agua fría más relajante que recuerdo haber tomado, lo malo fue que al regresar a mi cama, no pude volver a dormir… intente meditar y leer, nada.
Volví a revisar el reloj… acababa de pasar una hora y media. ¿Qué diablos? No recuerdo la última vez que el tiempo pasó tan…. Lento.
Salí de mi cuarto con dirección a la cocina, tal vez la ducha me había relajado, pero no era suficiente, aún no podía sacar al chico maravilla de mi cabeza, pensaba (y rogaba) que un té era lo que necesitaba.
Una vez que mi bebida se encontraba lista, me encaminé a la sala a contemplar Jump city, a la mitad de la noche, se veía preciosa. Por un momento imagine a todas las personas que se encontraban dormidas, o regresando a sus casas después de una larga jornada de trabajo o felices de haber pasado la noche en compañía de sus amigos o amantes.
Amantes…
Es curioso porque hace unas semanas, esa palabra no causaba tanto alboroto en mi mente ni mucho menos, sólo era eso, una palabra más que normalmente no uso, hasta que Robin comenzó este extraño juego, acaso… ¿era él una especie de amante para mí? No lo creo, primero tendríamos que acostarnos, o al menos besarnos… ¿no?
Recordé en ese instante las caricias que hace unas pocas horas había recibido de él. Su aliento en mi cuello, sus manos en mis hombros y en mi cintura, los besos que recibí en mis piernas. Comenzaba a excitarme con el simple hecho de recordarlo.
Intenté dejar de pensar en eso, si no volvería a llegar a ese punto en el que mi cuerpo necesite de él, pero fue imposible, instintivamente dejé la taza de té a un lado, y comencé a acariciar mis brazos, mi cuello, mis piernas…en ese momento, juro que sentí un suave y cálido aliento sobre mi oreja, y unos dientes que rápidamente la aprisionaron. Supe inmediatamente quien era, así que no puse objeción
Me di la vuelta, esperando encontrar su ya tan famoso antifaz, pero me sorprendí al ver un par de ojos color cielo, ansiosos de excitación. No pudimos resistirlo más, y unimos nuestros labios con desesperación.
Recordé que nos encontrábamos en la sala, pero esta vez no iba a correr, mi cuerpo gritaba la necesidad del suyo, y ya era hora de complacerlo, así que nos teletransporte a mi habitación.
A pesar de eso, nuestro beso nunca fue interrumpido, por el contrario, cada vez se intensificaba más y más. Inconscientemente fuimos caminando hasta mi cama, donde suavemente nos recostó. Lo abracé por la espalda, no me había percatado de que sólo tenía puesto el pantalón del pijama. Nos faltaba oxígeno, así que separamos ligeramente nuestras bocas, y volvimos a vernos a los ojos.
-¿estás segura de esto, Rae?- me preguntó entre intensas bocanadas de aire. Yo no podía hablar, así que solo sonreí y asentí con la cabeza.
Se sentó a un lado de mí para que pudiera quitarme el camisón que uso para dormir, y al hacerlo, él sólo sonrió. Era la primera vez que alguien veía mi cuerpo desnudo, comenzaba a dudar sobre si dejar que el chico maravilla me viera, pero al ver la sonrisa y los ojos de excitación, ese miedo desapareció.
Robin volvió a besarme, pero más delicadamente, como si quisiera saborearme poco a poco, primero los labios, mi barbilla y mi cuello, mientras sus manos acariciaban mis piernas de manera lenta y atenta, comencé a soltar pequeños gemidos…nunca me había sentido tan llena de excitación y adrenalina.
Mis manos se volvieron a su espalda, era tan suave, poco a poco fui bajándolas hasta encontrar sus pantalones y despojarlo de éstos. Lo único que separaba nuestros cuerpos de la completa interacción de piel con piel era mi ropa interior, así que la retiré de mi cuerpo. Quería sentirlo, explotar de placer, nada iba a impedirlo.
-Rae… eres tan hermosa… y deliciosa.
Sus labios siguieron bajando, mientras sus manos subían. Primero, sentí sus dientes aprisionar uno de mis pezones, gemí de sorpresa y de ligero dolor, un riquísimo dolor. Poco después, sentí como empezaba a acariciar la parte más privada de mi cuerpo, solo superficialmente. Todo aquello era simplemente delicioso.
A pesar de eso, no era suficiente para mi cuerpo, quería sentirlo todavía más, si es que era posible.
De un momento a otro, me dio la vuelta, ahora me encontraba boca abajo en mi propia cama, y empecé a sentir como pequeños besos recorrían mi espalda, mientras un par de dedos entraban en mi intimidad. Inmediatamente mordí la almohada que tenía más cerca, sentí la presión de sus dedos en mí, no los movía, estaban quietos, disfrutando mi interior.
-más…más por…por favor-. Comencé a pedir
-¿segura?- susurro en mi oído de manera tan sexy.
-Sí.- dije al fin.
Y fue cuando empezó a mover sus dedos, primero alrededor de dónde se encontraban, y poco a poco los movió de adentro para fuera. Seguí mordiendo la almohada, esto era delicioso.
Siguió así por un tiempo, cuando al fin los sacó completamente, solté un suspiro ¡Demonios! Nunca había sentido tanto placer, aunque era demasiado pronto para hablar, porque inmediatamente su miembro entró en mí con firmeza.
Ambos soltamos un gemido intenso.
Al igual que hizo con sus dedos, se quedó quieto unos instantes, y poco a poco se movió dentro y fuera de mí, lentamente, nuestras respiraciones se agitaron, comenzaba a sudar, y sabía que él también.
Sus manos pasaron de estar en mi cadera, una fue a aprisionar uno de mis pechos, y la otra se colocó en mi cuello, haciéndome levantar y quedar frente a él, mi espalda sentía su frío pecho, frío por el sudor.
En la habitación sólo se escuchaba el eco de nuestros gemidos, cada vez íbamos incrementando nuestra velocidad, sentía sus manos apretando con intensidad mi piel, estábamos a punto de llegar al clímax, sentía el mío a centímetros de mí, cuando Robin de pronto se detuvo.
Salió de mí repentinamente y me susurró:
-Date vuelta, quiero verte a los ojos en ese momento.
Sabía a lo que se refería, así que le obedecí. Me acosté, mientras sentía temblar mis piernas, y él se acostó sobre mí, y lentamente volvió a colocarse dentro mío, y esa deliciosa presión en esa parte de mi cuerpo volvió a inundarme, comenzó rápido en ésta ocasión; mis manos fueron a parar a su espalda, rasguñándola por completo.
-perdón…si te….lastimo- dije entre gemidos.
-no importa…-respondió- me gusta.- y sonrió.
Sus ojos se habían dilatado, no dejaba de observarme, su mirada me excitaba, se mordía sus labios, me tomó el rostro y volvió a besarme, fue tan salvaje y excitante, quería más…más.
Y ahí estaba nuevamente, la sensación de llegar a mi punto máximo, lo vi a los ojos…y exploté de placer.
Sentí que eso duró una eternidad, esa sensación de liberación, combinada con placer me llenó completamente. Segundos después, él se unió a esa sensación, lo vi mientras gruñía.
Al final, se recostó sobre mi pecho, jugando discretamente con mi pezón derecho, aún sin salir de mí. Definitivamente, la mejor decisión de mi vida fue haberlo dejado entrar…en todo el sentido de la palabra.
Poco a poco sentí como me iba quedando dormida, y como mi líder no me dejaba respirar, él también lo notó, así que se movió para que pudiera acostarme en su pecho.
Lo último que recuerdo fue que sentí como una de mis sabanas cobijaba nuestros cuerpos desnudos…
Próximas palabras:
Palabra: Incitar.
Sugerida por: L.
Escritora: Lucila.
En espera…
Jadeante. Por Lucila. Para BjLauri.
Karma. Por Bjlauri. Para Mariniti.
Lujuria. Por L 2207. Para RavenYaz.
Mujeriego. Por RavenYaz. Para Jackesita Frost.
