Capitulo 10

Terminaron su cena, y agradecieron a Coman, prometiéndole que regresarían. Ya eran las nueve de la noche, y Severus se preguntaba si aun la suerte estaba con él, por lo que le preguntó a Hermione si quería dar una vuelta por su librería favorita, que se encontraba a unas calles de ahí. No quería aun regresar a Hogwart ya que, aunque odiaba admitirlo, estaba pasando un tiempo agradable con Hermione. El no quería involucrase de otra manera que no sea estrictamente de negocios, pero desde que se sentaron en aquel restaurante, ya eran más que sólo colegas. Había estado solo por casi toda su juventud e igualmente su adultez. La vida como espía no le daba tiempo para tener ningún tipo de romance. Acaso eso lo que quiere?, un romance? Él sabía que buscaba tener una conversación amena y disfrutar su compañía, pero no había querido ilusionarse con ella, ya que siempre termina con el corazón roto y decepciones.

Si hubiera decidido en siempre usar la Legitimancia, se hubiera dado cuenta que Hermione también estaba pensando lo mismo. Al inicio, estar cerca de él había resultado tedioso e inconfortable, pero durante las ultimas semanas han sido muy agradables a su lado. Severus es una persona con alto nivel intelectual, por lo cual lo encontraba increíblemente estimulante y sexy. Además ella sabia que nunca se iban a aburrir ya que siempre tenían un tema de que hablar, y más teniendo cosas en común. Pero, a pesar de todo ello, se sentía temerosa, él nunca había tenido una relación seria antes, o por lo menos, no que ella supiera. Su vida como espía le había hecho que tuviera una vida muy difícil y más sobre el romance. No había dudas, en su mente, que él hubiera amado en el pasado, después de todo es un hombre. Entonces comenzó a preguntarse un montón de cosas. Como seria tenerlo como amante, enamorado, o incluso como esposo? Tantas preguntas y sin respuestas. En ese momento hubiera deseado que Trelawney sirviera de algo, y así poder saber como actuar.

Hermione se dio cuenta que se habían detenido al frente de un edificio, que lucia como una casa de campo. En las ventanas había estantes y estantes de libros, viejos y nuevos. Ella sonrió y miró a Severus. Él la miró y la guió hacia la puerta.

"Has estado aquí anteriormente?" le preguntó.

"No, no creo. Esta bastante lejos del camino," contestó Hermione mientras a travesaba la puerta.

"Si, lo está., pero muchas veces se puede encontrar los mejores libros en lugares como este." Miró alrededor y notó al que atendía cerca al mostrador. Severus saludó al encargado y se dirigió hacia la parte de atrás de la tienda. "Cada vez que me encuentro en Londres trato de venir. Hay una sección al otro lado de la tienda que le pueda interesar, es una sección 'Oculta', la he encontrado muy interesante." Le señaló el camino y se dirigió a buscar un libro que lo había dejado la última vez que estuvo de visita. Así como lo dijo, Hermione encontró la sección Oculta muy interesante. Hay tantos libro con hechizos y encantamientos, así como también sobre bestias místicas. Siempre pensó que es gracioso como muchos libros Muggles escriben sobre encantamientos comos si fueran ficción pero son reales, y el libro de bestias místicas, que intenta ser ficción, es real!

Sacudió su cabeza mientras reía, luego decidió caminar a través la sección de literatura. Los libros lucían viejos pero casi sin uso, por lo cual indica le indicaba que han sido cuidados. Mientras miraba los títulos de los libros con su dedo, hubo uno que atrapó su atención. No había leído un libro Muggle en casi dos años. Había estado tan ocupada en graduarse, que sólo había leído los libros de la universidad. Tomó el libro y volteó, sólo para chocarse directamente sobre el pecho de Severus.

"Oh, lo siento!" hubiera caído si es que Severus no la hubiera sostenido por la cintura. "Yo….yo debería haber prestado atención." Ella miró en sus ojos, los cuales la estaban mirando profundamente a los suyos.

"Es mi culpa. Has encontrado algo que te interese?" Sus ojos dejaron de mirar intensamente y eran más divertidos. Severus podía sentirla temblando, pero lo atribuyó a que había sido asustada por él.

"Uhm….sí…Yo," dio un paso atrás, pero sin liberarse de su abrazo. Empezó a abrir el libro y pasar las paginas, "Encontré esto. Siempre he querido leerlo." Severus la soltó y tomó el libro. Miró el titulo.

"Orgullo y Prejuicio. Una buena elección, estoy seguro que lo disfrutará." Le devolvió el libro, haciendo que sus dedos se tocaran. Hermione sintió que se sonrojaba por lo que rápidamente habló, esperando que no se hubiera dado cuenta.

"Y tu, que conseguistes?

"Nada, se hace tarde, deberíamos regresar a Hogwarts." La tomó por el brazo y caminaron hacia el mostrador.

"Pero tienes algo ahí, que es? Has encontrado un libro de pociones escondido?" Se preguntaba por que su comportamiento había cambiado tan de repente. También pensó que era raro que no la dejara ver el libro.

"No, no es un libro de pociones. Es sólo un viejo libro que vi la última vez que estuve aquí, y pensé que seria interesante leerlo. No es importante." Dijo tomando ambos libros y rápidamente le pagó al encargado, saliendo de la tienda. Su curiosidad la estaba ganando, no veía razón alguna por que en le podía decir que libro había escogido cuando ella se lo había dicho sin problemas, realmente es algo tonto! Severus le sostuvo el brazo mientras caminaban de regreso al mismo punto de aparición. Cuando llegaron al sitio, ella retiró su brazo.

"Sé que se esta haciendo tarde, pero no veo por que tenemos que regresar corriendo."

"Necesito levantarme temprano en la mañana, y estoy seguro que tu también. Solamente tengo apuro en volver."

"Lo que pasa es que quieres regresar rápidamente para así no preocuparte de que vea lo que has comprado. Honestamente, Severus, me has contado sobre Osiris, y ahora tienes secretos sobre un libro." Severus la miró, sabiendo que tenía razón. De todas maneras, no es gran cosa, es sólo un libro. Suspiró y abrió la bolsa y le entregó el libro. Así podría terminar con todo ello. Cuando Hermione miró el libro, se volvió a él.

"Amo a Coleridge! Su poesía es hermosa. Por que no querías que lo viera?"

"Para que te puedas reír a mis costillas, no gracias." Apartándose de ella.

"Por que me reiría?" Contestó mientras se acercaba a él.

"Oh por favor, Miss Granger. El malvado Maestro de Pociones de Hogwarts, el idiota grasiento, un amante de la poesía?" dijo volteándose, para no ver cuando comenzara a reírse de él. Siempre había amado la poesía, pero nunca pudo disfrutarla en su casa. Una vez su padre lo había visto leyendo poesía y lo golpeó severamente. 'Niños de mente débiles son los que leen poesía', le gritaba. Durante su tiempo en Hogwarts, viviendo entre sus compañeros de Slytherin, hubiera sido ridiculizado por leer algo tan puro e inspirador. Como profesor, era odiado y temido. Era visto como el malvado murciélago de los calabozos, sin sentimientos ni conocimiento de lo que es el amor o ser amado. De seguro, lo último si era cierto, pero Severus Snape sabía como apreciar la belleza en todas sus formas. Era algo que no todos se toman el tiempo de encontrar. Había mantenido en secreto su amor por la poesía y ahora ella sabía.

"Creo que es adorable, Severus." Le respondió con voz suave y acercándose a él. "Pienso que eres adorable." Se acercó más y tocó su hombro, sabiendo que tenía que opacar el temor que sentía Severus de la posibilidad de que se burlen de él. Severus se volteó lentamente tomando la mano fuera de su hombro. "Yo lo siento….yo," pensó que la empujaría lejos de él, pero antes de terminar la oración, él se acercó a ella y le tomó su rostro entre sus manos. Le acarició sus mejillas con el pulgar, se acercó más hasta tocar sus labios y la besó suavemente. Levantó su cabeza y miró en dentro de sus ojos, los cuales estaban totalmente abiertos.

"Lamentas que, Hermione?" susurró.

"Por…..Por sobre…..sobrepasar mi limite." Respondió, mientras sentía los fuerte brazos de Severus alrededor de su cintura una vez más.

"Yo no." Respondió, justo antes de aparecer nuevamente cerca de Hogwarts.

Esta vez, Hermione no sintió ninguna molestia mientras aparecían. Severus deseaba acercarla más a él, pero pensó que era mejor no, por lo que la fue soltando lentamente.

"Temo que yo soy quien tenga que disculparse. Creo que sobrepasé mis limites."

"No acepto sus disculpas," sonrió y bajo su rostro tímidamente. "Me gustó lo que hiciste."

Severus se quedó estupefacto. Que debía hacer ahora? Tenía un conflicto con sus emociones desde que ella había llegado. No quería caer en la posibilidad de sentir algo por ella en ningún sentido. Se han visto un poco más de dos semanas y él se estaba comportando como un adolescente. Sí, habían veces durante su último curso, cuando pensaba en ella, pero sólo se permitia pensar en ella como una persona inteligente y hermosa. Y ahora estaba ahí, toda una mujer, y claramente esta dispuesta a acercarse a él sin quejas. Acaso debería dejarse guiar por aquella visión de años atrás? quería que las cosas que pudieron suceder con otra persona, sucediera con Hermione? Acaso lo que vio fue real o incluso puede ser que pase? Desde aquella noche en aquella habitación, no tuvo respuestas. Fue hace tantos años, acaso la había visto a ella? Que es lo que hoy quiere desesperadamente?

Hermione se preguntaba que pasaba por su mente. Acaso iban a tratarse de forma formal nuevamente? Se negaría a que lo tratase de otra manera que no sea como Profesor Snape? Había pasado una tarde maravillosa, y no deseaba que terminara. Lo había deseado por tanto tiempo, y ahora estaba aquí, sosteniéndola. Recordó lo que Draco le dijo temprano, "Ve por él" Pero la tension aun estaba presente. Aun se esta acostumbrando a la nueva y adulta Hermione, y hacia poco tiempo que había empezado a trabajar juntos. Ella podía sentir que Severus se encontraba en un conflicto interno. Una cosa si sabia que era cierto, ella quería que esto sea duradero y real; así que le iba a dar más tiempo. Tiempo para que las cosas siguieran su curso natural, como lo ha sido esta tarde. Aunque ella le había hecho ver que estaba dispuesta a más.

"Quizás, pronto podamos volver a repetirlo?" dijo esperanzada. Severus buscó dentro de su bolsillo y sacó la capa de ella. Con un movimiento de varita lo volvió a su tamaño natural. Con cuidado lo paso por sus hombros, dejando que sus manos la tocaran suavemente.

"Creo que se puede arreglar," le susurró mientras que sentía como temblaba bajo sus manos, así como sucedió en la tarde, sólo que esta vez sabía que él era la causa. Con un movimiento de su mano empezaron a caminar. Caminaron hacia el castillo en silencio, pero Severus se dio el placer de mantener su mano sobre la espalda de Hermione; quería seguir tocándola, para asegurarse de que era real y que esa noche no había sido un sueño. La tarde había empezado en silencio, y ahora terminaba de la misma manera, con la única diferencia, que ahora ambos caminaban sabiendo que había algo que ambos querían, y que están muy cerca de lograrlo.

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Hola chicos, sobre la visión de Severus, la sabremos mas adelante...a ver cual creen que pueda ser???...se aceptan ideas jijijijiji