Dos veces en el tiempo (Twice Upon a Time)
Traducción oficial con permiso de la autora.
Creadora y dueña de la historia (autora): NinjaWhisper
Traductora: JaspheReal
Resumen: Todo lo que Vegeta quiere hacer es dormir y despertar en el otro mundo para ver a su esposa muerta, Bulma. Sin embargo, Vegeta despierta rejuvenecido más de treinta años y descubre que se le ha dado una segunda oportunidad.
Nota de la autora: Nunca vi Dragon Ball GT por lo que algunas cosas pueden no coincidir.
Disclaimer: Dragon Ball Z pertenece a Akira Toriyama y a la empresa Toei Animation
Capítulo 9
Vegeta voló por el cielo, siguiendo la corriente del río hasta que vio una cascada y dos figuras de color naranja cerca de la orilla del agua. El lugar era sereno y tranquilo, estaba rodeado de unos pocos árboles y mesetas en el fondo. Flotó hacia abajo, aterrizando suavemente. Nadie lo había notado, ni siquiera Kakarotto, quien estaba demasiado distraído por el tirón de Gohan con la caña de pescar.
El chico tiró y tiró hasta que un enorme pez gris fue arrojado fuera del agua. Gohan saltó al río y luchó con el animal acuático. Desde su posición en el tronco de un árbol, Kakarotto aplaudió.
-"¡Wow, es enorme! ¡Lo hiciste muy bien, hijo! Traélo y lo llevaremos a casa para tu madre".
El muchacho levantó el pescado encima de su cabeza mientras éste seguía luchando. Gohan se dio cuenta de la presencia de Vegeta y casi deja caer su captura: - "Uh, papá, ¿estás esperando a un visitante?".
-"¿Un visitante? No".
-"Bueno, Vegeta está justo detrás de ti", dijo Gohan.
Goku se volvió hacia Vegeta, se levantó y se echó a reír en su forma habitual, con la mano detrás de la cabeza: -"Vegeta, no te había visto".
Él pensó que el hombre se había descuidado lo suficiente para no notar un acercamiento de ki. Vegeta se cruzó de brazos, con una expresión seria.
-"¿Qué crees que estás haciendo? Los androides y Cell se están preparando para emboscar a este planeta y ustedes están aquí descansando sobre el campo. Francamente es muy negligente de tu parte Kakarotto". Él no pudo evitar lanzar un aviso en su última frase.
Los ojos de Goku se agrandaron: -"¿Quién es Cell?".
Vegeta gruñó, tenía que cambiar el tema de la conversación, no debía alterar algunos hechos del futuro. Así que decidió poner la atención de Goku en otro lugar.
-"No tiene importancia. He estado entrenando bajo una gravedad de 500G, algo mucho mejor que la gravedad cotidiana de la Tierra. ¿Qué has estado haciendo? ¿Jugando con la naturaleza?"
-"Wow, Vegeta, 500G. ¡Es increíble! Yo sólo he estado haciendo la rutina de siempre".
Vegeta imaginó su habitual entrenamiento que consistía en algunas flexiones, golpes y latigazos a las montañas. La confianza se despertó dentro de él.
Esto iba a ser muy fácil.
El muchacho, que Vegeta había etiquetado como "el hijo de Kakarotto", salió del agua y lanzó al suelo el gran pez. Tiró el anzuelo para sacarlo del fondo el agua y lo miró por encima del hombro.
-"He estado entrenando muy duro también. Papá dice que estoy cerca de convertirme en Super Saiyajin".
Goku sonrió y se acercó a acariciar el grueso pelo de su hijo: -"Podrás hacerlo Gohan. Volveremos a casa para la cena, ¿verdad, hijo? Me muero de hambre. ¿Y tú, Vegeta?".
Una mueca de desagrado se formó en los labios de Vegeta: -"No he venido para una visita social, Kakarotto. Quiero un combate. Ahora."
Goku parpadeó y luego se encogió de hombros.
-"Está bien, ¿podemos comer antes de combatir?".
-"¡No!".
-"Oh, vamos"- Goku se quejó- "Mi estómago está gruñendo. No es justo para mi luchar con el estómago vacío".
Vegeta se estremeció ante la queja de Goku: - "No regresaré con las mujeres hasta que resolvamos esto".
Goku le dio una mirada curiosa e hizo una pregunta sorprendentemente perspicaz: -"¿Acaso Bulma vino contigo?".
La pregunta puso rígido a Vegeta y lo hizo dudar. ¿Por qué Kakarotto haría una pregunta así? La respuesta fue formulada en su mente de manera rápida. Kakarotto había hablado con Mirai Trunks, por lo que sabía acerca de su relación con Bulma.
-"¿Y si lo hizo? ¿Cuál es el problema?".
Alegremente, Goku sonrió. Vegeta tuvo la impresión de que si estaba cerca del insecto éste de seguro le habría dado una palmada en la espalda.
- "Bien por ti".
-"Estás perdiendo el tiempo. Quiero entrenar ahora".
-"Pero, ya te dije que tengo hambre".
Gohan hurgó el fondo del bolsillo de su pantalón: -"Oye, papá, tengo una semilla del Ermitaño, me la dio el Señor Piccolo". El chico entregó el pequeño grano de color gris verdoso a su padre.
Goku tomó el frijol entre el pulgar y el dedo índice y lo llevó hacia sus labios.
-"Gracias, Gohan. Espera, ¿tienes otro? No sería justo que Vegeta no tenga uno".
Gohan sacudió la cabeza: - "Sólo tengo uno".
Impaciente, Vegeta lo increpó.
-"¡No necesito uno de esos malditos granos! ¡Date prisa y trágate esa estúpida semilla para que podamos empezar!"
Goku le dijo Gohan que regresara a la casa junto a Chichi. El muchacho protestó al principio, pero luego obedeció, tomando su pescado. Goku finalmente mordió el frijol Senzu y luego tragó. Los dos hombres estaban separados, uno frente al otro.
-"¿Dónde quieres hacer esto?"- demandó Vegeta.
Goku miró a su alrededor, comprobando el paisaje: - "Hay demasiados árboles por aquí. No quiero que derribar un nido".
¡Oh, por el amor de Kami!
-"De acuerdo, pero no elijas un lugar demasiado lejos".
Lo llevó a un desierto aislado, el área tenía una cubierta montañosa y mesetas alrededor. Vegeta aterrizó más o menos sobre la tierra seca, una sensación de aprensión se apoderó de él. La duda se despertó. Demasiadas veces había sido eclipsado por el Saiyajin de tercera clase. Él lo había superado y humillado más de una vez. ¿Y si su seguridad era falsa? ¿Qué pasaría si Kakarotto lo vencía a pesar de sus altas probabilidades de ganar?
Sus manos se apretaron en puños. Débil, se dijo. Esas nociones eran débiles y cobardes. No debía permitir sentirse débil. Jamás.
Estaba furioso consigo mismo por permitirse tales emociones.
Este era su momento para brillar. Era el momento de vencer y dejar al poderoso Kakarotto en el suelo. Demostrarse a sí mismo que merecía respeto, que Bulma le podía llamar compañero sin avergonzarse, y que su padre, donde sea que esté, pueda verlo con orgullo y aceptación. Le ganaría legítimamente a Kakarotto, el Saiyajin al que habían domesticado humildemente bajo el nombre de Goku, al menos una vez antes de morir.
-"No habrá vuelta atrás"- Vegeta amenazó. El otro guerrero tomó del desafío en serio.
-"Si eso es lo que quieres, Vegeta"-dijo Goku.
-"Vamos a resolver esto de una vez por todas." Se puso de pie con las piernas abiertas, apretando los dientes y los puños fuertemente. Estaba listo.
Ambos Saiyajins estaban elevando su ki y un resplandor azulado rodeó sus cuerpos. El combate se pulsaba con vitalidad y brillo.
Dos guerreros estaban a punto de embarcarse en una misión para la gloria de uno solo. Aunque Goku probablemente lo encontraba como un juego, el juego para Vegeta iba mucho más en serio. Él deseaba reparar una cicatriz que nunca había sanado desde su primer enfrentamiento, la desgracia de no ser lo suficientemente bueno, a pesar de trabajar mucho más duro que él, debía ser quitada.
Vegeta se movió primero. Se levantó del suelo, dejó escapar un grito de guerra, y avanzó hacia Goku. Al contacto varios rayos saltaron de un lugar a otro, y si un transeúnte hubiera sido testigo de la batalla no habría sido capaz de distinguir claramente a los guerreros. Los puños de Vegeta tenían una velocidad tremenda. Goku los esquivó con facilidad. Vegeta le propinó un rodillazo en el estómago, Goku se desplomó hacia adelante, y su rival aprovechó para golpearlo en la espalda. El Saiyajin de traje anaranjado cayó de bruces en el suelo. Vegeta sobrevolaba la escena desde lo alto.
-"Vamos, Kakarotto, te dije que tomaras esto en serio. ¡Conviertete en Super Saiyajin!".
Goku se levantó y tosió: -"Pero, Vegeta, que no sería justo".
Vegeta lanzó un grito de poder. El aura azul que lo rodeaba se volvió dorada, y su cabello normalmente negro cambió a rubio: -"¿Ahora es lo suficientemente justo para ti?".
-"¡Lo has hecho! ¡Lo aprendiste también! Es increíble, Vegeta, has estado trabajando duro".
-"¡Cállate!, ¿quieres? ¡Y golpéame con todas tus fuerzas ya!"
Goku se enderezó, acumuló su energía, y se iluminó en dorado también. Ambos flotaban en el aire, al mismo nivel, mirándose fijamente. Había tanta energía entre ellos que los rayos de electricidad comenzaban a ser más y más. Ambos gruñían. Vegeta se estaba cansado de esta batalla tan insípida. Todo esto era un juego de niños.
Había llegado el momento de llevar a cabo las grandes cuestiones. Vegeta preparó una sucia técnica de fuegos artificiales. Apuntó hacia afuera con su dedo medio y el índice. Una bola de energía roja explotó frente a él. Maldita sea, pensó, mientras vio a Goku esquivar el ataque, dejando sólo la devastación de algunas rocas.
Ambos prepararon ráfagas de ki, que se elevaron como vigas de color amarillo en el cielo. Las dos energías se encontraron. Cada hombre gimió y gruñó, en un intento de ganar la ventaja. Ahora, dos bolas enormes de energía crecían más y más, hasta convertirse en una sola pelota. Sus palmas se enterraron en la esfera de energía. Las chispas crepitaban, y la masa era agrandada a cada segundo.
-"No ganarás esta vez"- declaró Vegeta.
Ambos hombres fueron arrojados hacia atrás por la intensidad de la energía. Vegeta prácticamente hizo un salto mortal en el aire. Se estrelló contra el suelo, produciendo un pozo, y creando a la vez, un sendero por el impacto. Se recuperó más rápido que Goku y utilizó esta ventaja para generar la potencia necesaria y hacer un Galick-Ho. Puso sus manos juntas, curvando los dedos, apuntado en la dirección en la que Goku había aterrizado. Reunió su ki, metió las palmas hacia fuera, y sacó una potente explosión de color púrpura.
Goku rodó, el ataque solamente logró golpearlo en un solo lado. Sin embargo, él siseó de dolor, y un agujero desgarró su ropa.
Vegeta pisoteó hacia adelante: -"¿No tienes más?"
Goku se puso de pie, sosteniendo su lado, un poco inestable.
Sí, él no sería el segundo después de Goku. Nunca más. El día a recuperar lo que era suyo había llegado.
Un instante fue todo lo que necesitó Goku para desviar la atención de Vegeta, tomó el sartén por el mango. Se teletransportó, levantó las piernas y golpeó con los dos pies el pecho de Vegeta. Vegeta se echó hacia atrás y se estrelló contra una meseta. Pedazos de roca y tierra se derrumbaron y cayeron alrededor.
-"¡¿Qué?! ¡¿Cómo?!"
Vegeta gruñó. Recuperó la compostura y se precipitó de nuevo en la escena. Sin embargo, esto le había dado Goku unos segundos extra. Él juntó sus manos y puso sus muñecas juntas, centrándolas. Cuando Vegeta se acercó se dio cuenta de lo que estaba pasando. Mierda, era demasiado tarde.
-"¡Kame, Kame, Kame Hame Ha!"
Lo único que salvó al príncipe fue su transformación en Super Saiyajin fase dos. Su energía rebotó rápidamente contra el Kame Hame Ha, lo que le permitió hacer un espacio para simplemente evitarlo. Quedó sin aliento, pero no había tiempo que perder.
-"¡Wow! ¡Increíble! Vegeta, ¿lograste superar el nivel de Super Saiyajin?" preguntó Goku.
No había tiempo para las palabras, Vegeta no le hizo caso y en su lugar se movió. Con una técnica llamada Resplandor Final, Vegeta se precipitó y añadió golpes antes de Goku comprendiera qué estaba sucediendo. Dio una patada y luego lo golpeó con fuerza en la espalda. Para acabar con él, Vegeta se volteó al revés en el aire y atacó con una ola de energía brillante.
Goku fue derribado nuevamente. Vegeta estaba serio, pero entusiasta y con mucha adrenalina.
-"¿Te rindes?"
No hubo respuesta. Vegeta bajó hasta el suelo.
-"Kakarotto, ¿aún no te das por vencido?"
Aún nada. El cuerpo de Goku yacía de espaldas, con las piernas y los brazos a su lado, inmóvil.
Algo golpeó a Vegeta en el pecho. ¿Preocupación? Tal vez había utilizado demasiada fuerza. Se trataba de una línea de tiempo anterior, después de todo. Posiblemente, Goku no era físicamente capaz de manejar el ataque avanzado mezclado con la fuerza extrema.
No, pensó Vegeta. Goku era más fuerte que esto. No dejaría que algo como esto lo derrote tan fácil.
-"¡Kakarotto!"
Vegeta se acercó más.
-"¡Maldita sea! ¡Kakarotto, ¿te rindes?!"
Sin embargo, él no se movió. El corazón de Vegeta golpeó y gruñó con frustración. No había manera…Vegeta se detuvo cerca de Goku y lo examinó de cerca. Tenía raspaduras en el cuerpo, y estaba bastante sucio, pero no estaba tan mal como para estar muerto.
-"Kakarotto, ¿estás sordo? ¡Levántate y declara mi victoria!".
Goku tosió y sintió una gran pesadez en los pulmones. Sus ojos se abrieron de golpe.
-"Esto me dejó muy exhausto" -dijo Goku -"¿Puedes darme un momento para descansar? Diablos, eres mucho más fuerte que yo. Voy a tener que trabajar más duro para ponerme al día".
Una sonrisa de orgullo se dibujó en los labios de Vegeta. Él se cernía sobre Goku, tanto de forma física como de cualquier otra forma posible.
-"Lo harás" dijo finalmente Vegeta.
Goku se quedó allí durante unos momentos antes de gemir e intentar levantarse. Vegeta extendió una mano para ayudarlo a levantarse. Goku sonrió en señal de agradecimiento, un poco sorprendido.
Algo pasó a través de ellos en ese momento. Respeto. Honor. Amistad.
Vegeta se sentía muy bien. Mejor que nunca.
Los dos hombres volaron de regreso a la casa de los Son, la mayor parte del viaje fue en silencio. Goku era el único que hablaba, señalando paisajes triviales, guaridas y nidos de aves. Vegeta gruñía en respuesta, indiferente. Caminaron cuando estuvieron cerca del hogar de Goku. Vegeta estaba con los brazos cruzados, cualquiera que los conociera habría percibido la diferencia entre ambos.
Fueron recibidos por una ardiente Chichi.
Goku alzó la mano en señal de saludo.
-"Ya llegué, estoy en casa".
Chichi recorrió a Goku de arriba hacia abajo.
-"¡Goku, tu ropa está hecha pedazos! ¡No podré arreglar eso! Estás hecho un desastre y necesitas un baño" –miró a Vegeta- "¡Tú estás igual!"
Goku se rió, se adelantó y besó a su esposa. Esta acción calló milagrosamente a la mujer escandalosa.
Decidieron establecer la comida afuera, a modo de picnic porque Chichi estaba convencida de que estaban demasiado sucios para estar en la casa.
La cena consistió en, croquetas japonesas, hechas con polvo de curry mezclado con patatas y carne de cerdo molida. El sushi y el arroz se añadieron también.
-"¿Y bien?" Bulma inquirió. Se encontraba junto a Vegeta.
-"¿Qué?"
-"¿Ganaste?"
Tragó un rollito de atún.
-"Claro."
La pareja intercambió una profunda mirada. Sus ojos azules hablaban de felicidad y orgullo, y los oscuros de él incluían un mensaje de "Soy el adecuado, elegiste lo mejor. No lo olvides".
Vegeta se acercó y pellizcó con sus palillos el último rollo de sushi de atún picante del plato de Goku. Esta era una costumbre que había ganado con el tiempo. Era un juego de los dos: robar comida cuando el otro no estaba prestando atención. Cuando Goku volvió él gritó en protesta.
-"¡Hey, eso era mío!".
-"No veo tu nombre en él".
-"¡Estaba en mi plato! Lo estaba guardando para el final".
Como venganza, Goku se inclinó sobre la mesa, y se robó la última porción de maki-sushi del plato de Vegeta en un acto de audacia.
-"¿Qué les pasa a ustedes dos?" Bulma cuestionó, observándolos cuidadosamente.
Goku murmuró algo no intelectual al masticar. Vegeta gruñó en su única respuesta. Los ojos de Bulma se movían con curiosidad, su cerebro estaba trabajando duro para descifrarlos.
Goku y Vegeta comieron con una ostentosa exhibición. Era como si estuvieran en un concurso. Goku ganó esta ronda, su estómago era más grande que un pozo sin fondo. A Vegeta no importaba porque él ya había ganado, donde más le importaba.
Entraron poco después de comer a la casa porque Chichi estaba preocupada debido a que Bulma apenas había tocado su comida. Gokú le preguntó a su amiga si se sentía bien y Bulma respondió que simplemente no se sentía muy bien. Chichi le hizo beber una taza de té de hierbas, trayéndolos dentro, olvidándose de la suciedad. Luego pidió a Vegeta que dejara descansar a Bulma antes de regresar.
Goku era demasiado curioso, y deseaba averiguar cuál era el asunto de Bulma. Vegeta se apoyó en la puerta de la cocina, un poco distante.
-"Ese es el mismo té que bebiste cuando estabas embarazada de Gohan" -dijo Goku, demasiado atento cuando no debería serlo.
Chichi le disparó a su marido una mirada mortal.
-"¿No crees que...? ¡Oh! ¡Eso es genial!"- dijo Goku animadamente.
Vegeta sabía lo que estaba pasando por la cabeza de Goku. Él ya había conocido la verdad gracias a Mirai Trunks. Bulma comenzó girar su cabeza para ver si Vegeta había oído, pero él se metió en la habitación de al lado antes de que ella viera su mirada. Era obvio. Él no iba a enfrentar el asunto delante de los demás.
Se sentó en el sofá. Cerró sus pensamientos en la energía de Bulma. Su ki era luminoso y cálido, aunque en estos momentos tenía una frecuencia baja comparada con la habitual. Él la escudriñó, en busca de algo más, una energía más débil, pero se quedó con las manos vacías.
Tal vez no estaba embarazada, pensó. Meditó solo mientras los demás charlaban en la habitación contigua, filtrando sucesivamente con algunas risas.
Se fueron por el aire una vez más. Vaciló mientras envolvía su brazo alrededor de su cintura. ¿Estaba vacía? ¿O había algo allí? Estaba demasiado inestable para comprobarlo.
Cuando estaban a mitad del camino, Bulma se retorció un poco.
-"Bájame, Vegeta".
-"Mujer, estamos a una altura de 8 kilómetros".
-"¡Suéltame ahora, o te vas a arrepentir!".
No sabía qué se había metido en la cabeza. No tenía idea. Había estado distante durante todo el vuelo, a diferencia del viaje anterior. Ella volvió la cabeza y Vegeta descendió.
-"Suavemente", le ordenó.
Intentó aterrizar tan suavemente como sea posible. Habían aterrizado en una urbanización con casas que parecían bastante idénticas. Un perro estaba encadenado cerca y ladró en voz alta a los intrusos. Vegeta quería retorcerle el cuello. Bulma se desacopló rápidamente y se precipitó hacia un arbusto cerca del buzón de alguien. La familia Tanaka.
Bulma sostuvo una mano sobre su boca hasta que llegó a un lugar donde había pequeños arbustos y vomitó.
Mierda. Se sentía miserable.
Vegeta alejó cuando vio trozos de patatas y arroz salir de la mujer. Una vez que dejó de vomitar, gimió, y luego se sentó en el bordillo de la calzada, con la cabeza entre las manos.
-"¿Estás mejor ahora, mujer?" -preguntó Vegeta, tratando de sonar tranquilo, pero probablemente fue algo infructuoso.
-"En realidad, no" -dijo con voz ronca.
Él se arriesgó y le preguntó.
-"Así que, ¿es cierto?"-
Ella levantó la cabeza, con los ojos llorosos. No era tonta y sabía lo que quería decir. Debería haberse dado cuenta antes.
-"Yo creo que…eso espero".
Él no tenía corazón para decirle que no había sentido nada cuando había buscado una energía de la vida en su cuerpo. No podía decirlo en voz alta, porque esa realidad. Simplemente no había nada.
Ella lo miró, expectante, probablemente sabía leerlo. Sus ojos llorosos intensificaron y luego miró hacia abajo, desanimada. ¿Por qué esta mujer tiene que ser tan inteligente? Tal vez, era demasiado demostrativo y ella lo leía con demasiada facilidad.
Sin embargo…eso podría ser un ki. Intentó concretarse en el vientre de Bulma. Si, ahora podía sentir otro ki.
Y, a continuación, llegó. Una forma diminuta de existencia se asomó en señal de protesta, como diciendo:
-"Hey, estoy aquí. No te asustes, estaba jugando a las escondidas".
Ahí estaba, una pequeña bola de ki que latía débilmente. Trunks. Ahora entendía por qué no lo había sentido antes. Era tan pequeña, que casi no existía. Él nunca lo habría sentido de haberse encontrado a una distancia mayor. En estos momentos, estaba a sólo unos pasos de distancia. La energía le era familiar, si bien no era tan fuerte como lo recordaba, pudo sentir una propagación de alivio de pies a cabeza.
Su hijo. Trunks.
Él hizo un ruido. Pudo haber sido un sollozo, pero no, Vegeta lo habría negado de todas maneras. El sonido fue simplemente una voz de alivio apasionada.
-"Lo siento"- susurró.
Bulma se movió. Miró hacia arriba, con los ojos todavía húmedos.
-"Él es muy pequeño y débil. Voy a tener que endurecer a ese chico" -dijo.
Bulma se rió con las lágrimas, abrazándose las rodillas. Estaba feliz, alegre, orgullosa y agradecida. El estúpido perro callejero seguía ladrando, pero el sonido se desvaneció poco a poco.
Este fue sin duda, el mejor día de toda la vida de Vegeta.
Nota de la autora: ¡Wow, este fue el capítulo más largo! Espero que lo hayan disfrutado. Se me ocurrió otra idea para esta historia.
De todos modos, tengo dos ideas geniales que se añadirán en toda esta esponjosidad. Sólo tengo que llegar allí.
Nota de la traductora: S/N.
