Carcel:
Si la vida fuese justa, entonces Hao estaría encerrado. Detrás de barras de acero, encarcelado…
Si la vida fuese justa.
Pero la vida no es justa, y Hao estaba libre. Y él es poderoso.
Se salía con la suya en cuanto al asesinato una y otra vez, e Yoh no puede hacer nada más que mirar y esperar que algún día el fuese capaz de encerrar a Hao en una prisión eternal de muerte. Una sentencia de 500 años parece un justo castigo para los crímenes de esta vida.
"Siempre creí que sería el primero en terminar en la cárcel." Dice el mayor de los dos, casi afectadamente mientras mira a su gemelo a través de las barras.
"Si, yo también," Responde el muchacho menor, su sonrisa temblando en sus labios y lagrimas amenazando con caer mientras el guardia abre la celda, y prácticamente se tira a su hermano y se cuelga de este como si su vida dependiese de ello.
Se pregunta que diablos a hecho Hao esta vez para conseguir el dinero y como es que le dejan en libertad cuando no ve a sus padres en ningún lado y ambos aún son menores.
Hao se tensa cuando sus brazos van alrededor de su cintura e Yoh decide que no quiere saber.
