¡Bueeeeenas! ¿Cómo están chicos? Sí, me demoré un poquito en subir, en fin… ¡Disfruten la lectura!
CAPITULO 10:
{Cambio de narrador}
Creo que en este año que ha pasado, he extrañado más cosas de las que pensé que echaría de menos. Es difícil volver a sentirme como me sentía hace un año.
El reencuentro con mi madre fue hermoso, ella era lo que siempre soñé, me recibió como no se imaginan, es tan buena y sencilla, me hacía sentir como una hija amada y respetada, y estaba tratando de enmendar el hecho de dejarme cuando bebe.
Ella y Kura me guiaban en todo lo que necesitaba, o sea, yo soy mitad humana y estaba acostumbrada a vivir en la tierra, pero me he adaptado bien y eso me pone feliz, la verdad que no era muy distinto a la tierra, y los habitantes tenían forma humana, eran unos seres con poderes psíquicos, extremadamente hermosos, capaces de controlar las mentes.
Se lo que se están preguntando, ¿Qué pasó con Gohan?. Pues, digamos que no tuvimos un buen término, ¿recuerdan la pelea que tuvimos por culpa de Kura? Bien, la cosa es que después de eso, me fui a despedir de todos, él no se tomó muy bien el hecho que yo tenía que irme, o mejor dicho, dejarlo. Creo que también se preguntaran si aclaré las cosas con Kura, pues si, le conté que Gohan y yo estuvimos juntos y que nos habíamos peleado porque los había visto juntos, y toda la cosa, digamos que se enfadó un par de días por no haberle contado, y ahí entró mamá haciendo el papel de mediadora. ¡Es que enserio la amo! Ella es tan hermosa, e inteligente, que entiendo porque mi papá se enamoró de ella…
- ¿Qué haces cariño? - ¡Ay es mi mami!, estaba vestida con típico traje Saiyajín, supongo que estaba entrenando a Kura.
-Estaba escribiendo en mi diario, ¿estabas entrenando? –
-Sí, estaba enseñándole a tu hermana algunas técnicas que después te enseñaré a ti – Sonrió – Videl, es hora de que tu y yo aclaremos algunas cosas hija – Genial, presiento que voy a llorar.
{Cambio de Narrador}
Videl asintió insegura.
-Creo que tendrás muchas preguntas – Empezó – y yo estoy dispuesta a aclararte todas las dudas que tengas – La morena volvió a asentir
-¿Por qué me dejaste? – Preguntó seria y directa, solo como ella sabe preguntar. (xd)
-Sabía que alguna vez tendrías que preguntarme esto, voy a tratar de ser breve ¿está bien? – Dijo delicadamente – Cuando naciste, muchas amenazas estaban sobre nosotros los Saiyajín, creo que sabes quién es Frezzer, ¿verdad? – Videl asintió – Pensé que estaba a salvo en la tierra con ustedes, hasta que él llegó a la tierra, tú eras muy pequeña, y tuve que irme de la tierra para evitar que me matara –
-Pero… ¿Cómo iba a saber de ti?, Digo, no te conocía –
-Rastrear el Ki de un Ssj para él es como quitarle un dulce a un niño, traté de hacer lo mejor para ustedes, para que tu y padre no fueran asesinados, no sabes lo arrepentida que estoy, si nada hubiera pasado, nunca te hubiera dejado – Tomó la mano de su hija
-No te estoy reprochando nada –
-Lo sé, no te imaginas lo feliz que me puse al saber que querías verme, pensé que me odiabas y que no querías saber nada de mí – Videl se extrañó
-¿Cómo sabías que te estaba buscando? – Su madre sonrió
-Hace 2 años, fui a la tierra a buscar a tu padre, nunca lo encontré si eso te preguntas, iba volando y te vi, ibas con unos chicos riendo, no te imaginas lo que sentí al verte cariño, desde ese entonces, te he observado – Acarició su mano suavemente – y cuando me enteré que me buscabas, envié a Kura a buscarte –
-¿Por qué no fuiste tú por mi? – Preguntó apenada
-Kura siempre tuvo interés por ti, y por los terrícolas, ella quería buscarte – Videl sonrió aún más, ahora sí, entendía todo, y no tenía motivos para reprocharle a su madre.
-Mi papá nunca me dijo que yo era una Ssj – Empezó la morena de nuevo. Su mamá la miró y negó.
-Lo sé, se que nunca te le dijo, pero es porque él no lo sabía – Videl abrió los ojos sorprendida ante esas palabras
-Pero… las cartas que le enviaste – Dijo confundida
-Nunca las leyó, las recibió, pero nunca quiso leer nada de mí – Respondió apenada
-Pues, no sabía eso – Zyon la abrazó
-Te he amado todos estos años Videl, no importa lo que haya pasado, lo importante es que ahora estás conmigo – Videl la miró con los ojos aguados y sonrió, era lo que esperaba de ella, que la amara.
-Mamá, ¿te importa que vaya a caminar? – Zyon estaba trabajando en su hermoso jardín lleno de flores. Miró a su hija con una sonrisa y negó.
-Claro que no, ve, ten mucho cuidado – La chica asintió y emprendió la caminata sendero arriba que la llevaba a las imponentes colinas.
Según lo que su mamá le había contado los Ssj eran muy pocos, aproximadamente en el planeta Yuji eran ocho, contándola a ella, y a su hermana, todos inmigrantes.
Se sentía como un poco bicho raro, ya que los habitantes de Yuji eran seres extremadamente hermosos, y a veces se quedaban mirándola extrañados, se notaba que ella no era una lugareña.
Aunque Kura si tenía razón, si que era un planeta bonito, todos vivían en paz, y todo era muy tranquilo. Sonrió sintiendo el sonido los ríos cercanos.
-Au – Se quejó cuando una pequeña piedra toco su espalda, se dio vuelta buscando al responsable.
-¡Lo siento! – De los arbustos salió un chico de cabello rubio y ojos verdes color esmeraldas, de aproximadamente 18 años – Te confundí con mi hermana, quería asustarla – Dijo apenado
-No te preocupes – Sonrió – Am, nos vemos –
-¡Oye! Uhm, ¿Cómo te llamas? – Preguntó cuando la alcanzó de nuevo
-Videl – Dijo simplemente. El chico sonrió.
-Yo me llamo Shin, te he visto un par de veces, eres la hija de Zyon ¿verdad? – Videl asintió
-Sí, ¿Cómo lo sabes? –
-Mi madre es buena amiga de la tuya, somos vecinos – Rió y Videl sonrió alegremente. – Eres una Saiyajín – Dijo. La morena lo miró con desconfianza.
-Pues sí –
-No te preocupes, la mayoría de las personas les tienen miedo, porque son muy fríos, pero sé que tú eres distinta –
-Vaya, gracias, es que… yo soy mitad humana, y me crié en la tierra –
-Lo sé, lo veo en tu mente – La morena lo quedó mirando y no dijo nada – No te extrañes… -
-No, sé que ustedes saben controlar las mentes y leer el aura – Continuó
-Sí, pero no te asustes, no leemos los pensamientos – Rió de nuevo – Sólo vemos a la persona interiormente –
-Admito que me deja más tranquila – Ambos rieron – Debo irme, me dio gusto conocerte Shin –
-También a mí, espero verte otra vez – Sonrió aún más
-Claro que si, adiós – Shin se despidió de ella con la mano y Videl siguió su camino. Buen día para conocer gente nueva, sonrió pensando en ese chico, era guapo si, y era simpático. Pero cierta persona de cabellos oscuros apareció en su mente, aún se preguntaba, que sería de él, Y lo más importante, ¿aún pensaría en ella?.
{Un mes después}
-Videl, Shin está afuera esperándote – Zyon entró a la habitación de su hija con una sonrisa.
La chica dejó de peinar su, ahora, largo cabello negro, y miró a su mamá.
-Gracias mamá, iré en un segundo – Se ató el cabello en una coleta, raro en ella.
Zyon sonrió, era motivador ver a Videl tan contenta.
-Shin es un buen chico, me alegra tanto que sean buenos amigos – Comentó.
-También a mi – Sonrió - ¿Qué? – Preguntó al ver a su mamá tan sonriente y con una mirada penetrante.
-Nada, sólo… tú y él hacen una bonita pareja –
-¡Ay! No empieces, él y yo solo somos amigos – Dijo con la voz cansada
-Pero él te quiere tanto – Dijo agarrando su mejilla con ternura
-Lo sé, pero yo no estoy enamorada de él si eso te preguntas, y él tampoco de mi –
-Algún día te vas a enamorar hijita – Videl bajó su mirada apenada, su punto débil, nunca lo había hablado con ella. - ¿Qué pasa? –
-Es que… yo si me he enamorado – Susurró – Pero no quiero hablar de eso ahora, si yo pudiera contarte lo haría, pero me da un poco de pena aún – Dijo apenada
-Oh cariño, no voy a obligarte a hablar de algo que no quieres, cuando quieras decirme, te escucharé – Dijo levantándose y besando su cabeza. – Ten cuidado. – Videl asintió.
-Si mamá – Zyon salió de la habitación y secó las lágrimas que amenazaban salir de sus ojos.
Salió de su habitación para encontrase con Shin que estaba esperándola afuera.
Estaba contemplando alguna de las flores que Zyon tenía en el jardín.
-Hola, siento la demora – Dijo cuando llegó a su lado, Shin sonrió.
-No te preocupes, ¿entrenamos? – Dijo pícaramente
-Pues, me leíste el pensamiento – Ambos rieron – Vamos a las montañas – Emprendieron juntos el vuelo hacia las montañas.
-Oye, ¿sabes de lo que me enteré? – Empezó el rubio. Videl negó. – Hay un torneo de artes marciales en la tierra. – Videl paró en seco.
-¿Qué? – Shin paró junto con ella y la miró
-Eso, ¿Qué pasa? – Preguntó extrañado
-Nada, vamos –
Entrenaron aproximadamente una hora, Shin era un guerrero de grandes habilidades, ya que podía leer cada uno de sus movimientos, por lo que ganarle era más difícil de lo que Videl pensó.
-A veces se me olvida que lees mis movimientos, eres un duro rival – Dijo cansada sentándose en el suelo. Shin sonrió.
-No seas llorona – Rió – Bueno, ¿y qué me dices? –
-¿De qué? – Preguntó extrañada
-¡Del torneo de la tierra! Yo quiero participar – Dijo emocionado - ¿Vendrás conmigo? –
-¡Claro que no! –
-¿Por qué no? Pensé que te pondrías feliz el volver a la tierra – Videl lo miró y no dijo nada. - ¿Videl? –
-No lo sé – Dijo insegura, ¿y si se encontraba con él?
La gente se abalanzaría hacía ella, era obvio, era la hija de Mr. Satán, el ganador del torneo, y el campeón del mundo.
-Déjame pensarlo, ¿Está bien? – Continuó. Shin asintió. – Creo que es tarde, voy a volver a mi casa, cuando tome una decisión, te la haré saber –
-Uhm, bueno, ¿Quieres que te acompañe a tu casa? – La morena negó.
-No, quisiera estar sola, nos vemos después – Dio un salto y salió volando dejando a Shin en la colina, ¿Ir a la tierra? ¿Después de un año?.
¿Y si se encontraba con él?.
¡Gracias por los comentarios! ¡Nos leemos en el siguiente capítulo!
¡besos!
