Ahora abre los ojos, aquí estás
Y aquí estoy
Hola a todos ¿será que hoy descubriremos quien es el admirador secreto? pues no, para que les hago ilusiones, pero si les prometo una cita llena de enredos, confusiones y más.
Hange se había puesto un vestido a pesar de que no era de su agrado. Este era amarillo con adornos dorados, llevaba el cabello suelto y la máscara que le habían dejado. A ella le hubiera gustado el poder contar con la ayuda de Nifa, Petra o Nanaba para arreglarse, a pesar de ello había echo su mejor esfuerzo. Ella tomaba en cuenta la advertencia de Levi, debía de irse con cuidado, pero no tenía miedo, después de todo era capaz de defenderse sola, si podía matar un titan un acosador obsesionado no sería gran problema, así que se guardó una daga en una funda escondida a la altura de su muslo y salió del lugar para ir a su cita misteriosa.
Lo que no sabía era que de cerca Levi la seguía por los tejados y que Erwin la esperaba ya en la fiesta, o que Moblit la llevaba siguiendo desde que había salido del complejo, tampoco sabía que otros ojos la habían visto llegara la fiesta y la vigilaban de cerca.
La gente reía, bailaba y platicaba. Hange se paseó por todos lados y luego sintió como la sujetaban de la mano. Ella se giró rápidamente y entonces vio a un hombre usando un traje negro, su cabellera era también negra y usaba un antifaz negro.
-¿Levi? -pregunto confundida Hange.
-No te ilusiones torpe gafas de mierda, no soy tu admirador secreto -le dijo furioso-. Ya te arriesgaste demasiado, he venido a llevarte a casa -dicho esto dio un tirón para que caminara y así sacarla de aquel lugar, pero Hange se quedó sin moverse.
-Olvídalo Levi, yo no pienso moverme hasta resolver este misterio -dijo furiosa-. Ahora si me disculpas -ella se soltó y le dio la espalda.
-Bien, pero recuerda que estaré por aquí por si llegas a necesitarme.
Ella podía haberle dicho que no necesitaba que la cuidaran, pero si Levi estaba ahí era porque se preocupaba por ella, así que sonrió.
-Gracias Levi -ella se giró y le dio un beso en la mejilla-. Sabes que si estoy aquí es para resolver el enigma, este hombre no significa nada para mi.
-Tsk a mi no me tienes porque dar explicaciones -dijo desviando la mirada.
Hange camino lejos y mientras lo hacia Levi la miraba.
-Te ves muy linda cuatro ojos -dijo para sí mismo y la observo alejarse.
Ella se paseo por el lugar esperando encontrar a su admirador secreto mientras miraba a todos lados, había cientos de personas luciendo sus mejores ropas, bebían, bailaban o reían, la verdad era un lugar demasiado escandaloso para su gusto.
El chico que la había estado siguiendo desde que había llegado estaba por acercarse a Hange cuando un hombre rubio y alto le gano.
-Al parecer el destino nos ha unido aquí en esta noche bajo la luz de la luna y las estrellas -le dijo una voz masculina. Hange se voltio y frente a ella estaba un hombre atractivo luciendo como todo un príncipe azul, ya que llevaba un traje azul y una mascara blanca.
-¿Tu eres? -dijo sin poder terminar la pregunta.
-Un admirador secreto, te he visto desde lejos -al ver que Hange no decía nada él volvió a hablar-. Creo que tu esperabas a un chico diferente.
-No yo… tu voz se me hace familiar -dijo meditando Hange.
No podía evitar pensar que la voz de esa persona la conocía de algún lado, resultaba obvio que aquel hombre intentaba hacer la voz mas grave para asi distorsionarla un poco y que ella no pudiera reconocerla, además la música y el ruido no ayudaban.
-Bueno es que ya nos conocíamos -el chico sonrió y Hange pensó en que esa sonrisa ya la había visto antes.
-Tu sonrisa -dijo Hange mirándolo fijamente.
-Si, tú me haces sonreír, cada vez que te veo paseando por el rio y cuando no lo hago te echo de menos -dijo repitiendo lo que había escrito en la carta.
Hange al escuchar esto sonrió ya que recordó lo que había escrito su admirador secreto.
-¿Que te parece si bailamos? -pregunto tomándola de la mano y Hange se puso nerviosa, ella no sabia bailar, aunque los bailes en realidad eran muy simples, eran coreografías predeterminadas y si no te sabias los pasos solo debías de seguir a la persona que tenias a un lado.
Caminaron a la pista de baile y tomaron sus respectivos lugares. En una fila se encontraban los hombres, en otra las mujeres. la música comenzó a sonar. primero una reverencia, luego ambas filas se aceraban y tomaban las manos de su compañera, luego se alejaban y giraban para intercambiar parejas para volver a hacer lo mismo. cuando ella se giro noto que ahora tenia a Levi frente a ella.
-Levi -dijo sorprendida.
-Ya te divertiste, arráncale la mascara, ve quien es y vámonos a casa -dijo furioso.
-No -contesto y se alejo de él siguiendo los pasos del baile, se giro nuevamente sonriente de no tener que ver nuevamente a Levi, pero para su sorpresa él seguía ahí, había empujado al hombre en turno para poder seguir bailando con Hange.
-Hange no me hagas llevarte a la fuerza -regaño y tomo sus manos.
-Deja de fastidiar -dijo furiosa y nuevamente se alejo, al girarse nuevamente estaba frente a ella Levi-. Se supone que se cambia de parejas -dijo, esta vez Levi no hablo, ella se alejo y cuando se giro savia que Levi seguiría ahí, lo cual así sucedió, ella solo sonrió, a veces podía ser muy sobreprotector, ella se acerco, tomo sus manos y miro directamente a los ojos grises de Levi, por alguna extraña razón el antifaz negro hacia resaltar su mirada volviéndola penetrante y misteriosa, ella no pudo evitar sonrojarse, cuando se giro nuevamente dio un salto por la sorpresa, así como Levi había aparecido ahora ya no estaba y en su lugar estaba otro hombre. pasaron unos turnos mas y ella miraba a todos lados en busca de su amigo, hasta que nuevamente estuvo frente a su admirador secreto.
-Llegar a ti nuevamente se me hizo una eternidad -dijo sonriente, ella examino el rostro de su admirador, pero la luz no ayudaba mucho, lo único que podía decir era que tenia unos ojos cafés claro que irradiaban amabilidad y su sonrisa era el complemento. por alguna extraña razón ella se sentía segura junto a esa persona misteriosa.
La canción termino y todos aplaudieron, luego volvió a sonar otra, esta ves los pasos eran mas complejos y se bailaba en circulo con un montón de piruetas y saltos. Ella intentaba seguir los pasos, pero era demasiado torpe, cuando giro miro arriba a los espectadores del segundo nivel que veían el baile, ahí estaba su seguidor misterioso, es decir Levi y no fue la única en notar la presencia de él, el admirador también lo vio y reconoció.
-El capitán Levi maldición -maldijo en voz baja e inaudible para Hange-. Veo que has traído niñera -le dijo a Hange fingiendo una sonrisa.
-Levi me ha seguido, no es mi culpa -contesto.
-Propongo un escape, ¿ves esa puerta? -señalo con su cabeza la puerta doble que tenían a unos centímetros-. A la de tres giro y salimos.
Ella accedió con una sonrisa y asintiendo con la cabeza. Su admirador la hizo girar y ambos salieron corriendo.
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Levi estaba en el segundo piso y miraba hacia abajo recargado en barandal, se había posicionado justo en ese lugar para poder ver de lejos a Hange y cuidar de ella, no terminaba de agradarle que estuviera en ese lugar exponiéndose de esa manera por un sujeto que no conocía.
-Hola guapo -dijo una mujer que se le había acercado invadiendo su espacio vital-. ¿Te gustaría bailar conmigo? -pregunto de forma coqueta.
Levi simplemente le lanzo una mirada de desprecio a esa la mujer, él odiaba a las de su clase, el tipo de mujeres que solo les importaba el físico. Ahora la maldecía ya que por su culpa se había distraído y Hange había desaparecido. Él camino hacia las escaleras apresurado.
-Ven, baila conmigo -dijo una chica con la que se topo en las escaleras, al parecer ella llevaba varias copas ya que se abalanzo sobre él.
-Aléjate -dijo apartando a la mujer molesta para continuar bajando las escaleras, pero solo pudo bajar dos escalones ya que unos hombres le taparon el camino.
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-Así que admirador secreto -dijo Hange mientras paseaban por el jardín decorado con miles de luces-. ¿Me dirás tu nombre?
-Tal vez -contesto.
-¿Y si lo adivino? -pregunto-. Juguemos a las 5 preguntas -propuso Hange.
-De acuerdo.
Ahora que ya no estaban rodeados por el ruido su admirador procuraba usar pocas palabras así como contacto visual.
-Muy bien, primera pregunta -dijo Hange emocionada-. ¿Eres miembro de la legión de exploración? -pregunto sin perder el tiempo.
-Si -contesto.
-Ya lo suponía, pero quería estar segura, ¿de que otra forma podrías entrar a mi habitación y pasar desapercibido? además así elimino a los nuevos reclutas porque tú conoces muchas cosas de mi pasado como lo de Shadis por ejemplo -dijo sonriente y al mirarlo noto que él la estaba contemplando fijamente así que se ruborizo un poco-. ¿Pasa algo malo?
-Tu sonrisa -contesto-. Es hermosa.
Ambos se miraron fijamente unos segundos.
-Esos ojos -logro decir Hange-. Estoy segura de que los he visto en algún lado.
Al escuchar esto el chico misterioso desvió la mirada.
-Si, tú me veías, pero no me notabas -dijo y luego escucho como a lo lejos tocaban música lenta-. ¿Bailamos? -pregunto.
-No se bailar -contesto Hange.
-Yo te guio.
Su admirador tomo su mano y la otra la coloco en la espalda de ella, ella coloco su mano libre en el hombro de él y ambos comenzaron a bailar al ritmo de los violines. Hange seguía los pasos de su acompañante, primero el pie izquierdo adelante y luego el derecho, en mas de una ocasión llego a pisarlo, pero él no se quejaba, ella al inicio estaba avergonzada por ser tan mala bailando, después comenzó a reír mientras aprendía poco a poco los pasos.
-Dices que no te veía, así que te conozco -dedujo-. ¿Eres líder de escuadrón?
-No.
-Tercera pregunta ¿Por qué yo?
-¿Disculpa? -pregunto sin entender.
-De todas las mujeres de la legión ¿Por qué yo? -volvió a preguntar.
-¿Crees en el amor a primera vista? -pregunto el hombre enmascarado.
-La verdad no. Pero eso no responde a mi pregunta -dijo sonriente.
-Bueno, el primer día que te vi me cautivaste, descubrí que eras especial -contesto.
Hange recordó la canción y la tarareo.
-No sabia que cantaras -dijo el admirador.
-Algo nuevo que descubres -después continuo tarareando-. El infinito es poco para describirte a ti...
-Déjame soñar despierto -comenzó a cantar el admirador secreto-. Déjame creer que si, que el amor existe, que el amor se siente así...
En ese instante la música dejo de sonar y ambos dejaron de bailar.
-Pensé que no cantabas -medito Hange y recordó que en una de sus cartas había dicho que no sabia cantar o dibujar.
-Bueno, yo... -dijo nervioso y eso le recordó a una persona que conocía.
-Creo que es tarde y debería irme -dijo Hange soltando la mano de su acompañante.
-Aguarda. Una pregunta más -dijo y arranco una rosa roja de un rosal que tenia a sus espaldas-. ¿Fue bueno vernos esta noche?
Hange tomo la rosa y medito sobre los girasoles, ella supo que no era su admirador secreto después de todo.
-Sí, fue bueno coincidir hoy -contesto con tristeza-. ¿Nos veremos nuevamente? -pregunto sin mirarlo.
-Eso me gustaría -dijo y se inclinó con la intención de robarle un beso a Hange.
Y hasta aquí este capítulo ¿soy mala? Un poco ¿Quién es ese rubio misterioso? sabemos de sobra que Erwin no puede ser debido a que le falta un brazo y en cuanto a Levi ¿Estaba ahí para proteger a Hange por otra razón? pronto lo sabrán. Por otra parte los bailes en los que me base son del siglo XVII a excepción del vals que comparten Hange y amm el supuesto admirador secreto, aunque de seguro ustedes ya saben de quien se trata.
