Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer sólo la trama y Alan son de mi propiedad.
Muchas gracias por sus Reviews, alertas y favoritos.
Espero les guste el cap.
¿Qué significa un beso?
Miraron la puerta por lo que pareció una eternidad, como pidiéndole que explicase ella misma por qué se abrio y dejo entrar a alguien.
Cuando se convencieron de que la puerta no hablaba. La incomodidad llego para quedarse.
Ambos con movimientos mecánicos se dirigieron apresuradamente hacia la puerta para ver quién estaba detrás.
Al salir todo estaba silencioso, no había nadie excepto Lauren.
Ambos se miraron y volvieron a mirar a la secretaria.
Edward se adelanto hacia ella.
—Lauren, ¿Hay alguna novedad? —pregunto tratando de obtener información.
La chica lo miro seria y luego volvió a poner atención a su computador.
—No señor Cullen, ninguna novedad aun. —dijo en tono profesional.
Edward se quedo en ese lugar dudando si preguntar directamente quien había entrado en la oficina. Pero no quería ser obvio, la chica era una cotilla profesional y no quería dar pie a habladurías.
Bella se acerco y con su siempre tono impersonal y autoritario le hablo a la secretaria.
—Lauren, fuiste por las copias que te pedí.
—Si señorita Bella, es mas acabo de llegar. —se puso de pie y las busco.
Ambos se miraron y recibieron dichas copias que estaban tibias por la fotocopiadora y en silencio volvieron a su oficina.
Cuando cerraron la puerta detrás de ellos y se alejaron lo mas posible el uno del otro.
Bella estaba tan roja que parecía que iba a explotar. Y Edward, trataba de reprimir una risa nerviosa.
—¿Quién…? —Bella no pudo terminar la frase.
Edward suspiro pasando la mano por su cabello.
—No lo se, pudo haber sido cualquier persona. —volvió a pasarse la mano por el cabello y comenzó a pasear por el lugar.
Bella lo miro caminar y comenzó a desesperarse así que tomo sus cosas y se encamino rápidamente a la puerta.
Edward no la detuvo, aunque hubiera querido no hubiera podido.
En cuanto se cerraron las puertas del asesor Bella sintió que pudo respirar un poco mejor.
La había cagado. Era la mujer más estúpida que había conocido en su vida. No tenía cara para mirar a Alan ahora.
Apoyo su nuca en la pared del ascensor y cerró los ojos. Se sobresalto cuando escucho su teléfono. Cuando lo vio creyó que moriría. Era Alan.
"mierda" pensó, había olvidado como la gran idiota que era que él la pasaría a recoger para cenar fuera. Salió del ascensor directamente al estacionamiento y solo cuando se sintió refugiada en su auto tuvo el valor de revisar el detalle de las llamadas de Alan.
"Doble mierda" pensó. La había llamado 5 veces y no hacía más de 15 minutos de la última llamada. Dejo caer el teléfono y se cubrió la boca con ambas manos.
Su mente trabajo a una velocidad impresionante analizando los hechos. El golpe furioso en la puerta. Lauren andaba recogiendo las copias que le había encargado. El horario en que la llamo. Todo calzaba. Hasta pudo imaginarse a Alan haciendo el recorrido. Llego al piso y al no ver a Lauren en su puesto se decidió a entrar sin ser anunciado, incluso pudo imaginarse su cara con la sonrisa que siempre tenía cuando la veía. Lo imagino entrar en la oficina y se congelándose en la puerta él y su sonrisa. al ver a Bella prácticamente encima de Edward besándose. Su aplomo no le permitió hacer un escándalo por lo que se va golpeando la puerta estruendosamente.
El corazón de Bella latía desbocadamente, había sido él. Alan los había visto. Pensó con el estomago revuelto.
Una bocina la sobresalto y se apresuro a salir del edificio. Manejo atenta a las condiciones del tránsito para evitar pensar en todo.
Cuando se bajo del auto había una pregunta rondándola; ¿Por qué? Que la había llevado a hacer eso. Apretó sus manos en puños por ira contenida al ser consciente que seguía siendo la misma niña tonta de años atrás. Ya había sufrido bastante por esos besos, pero no. Ella tenía que volver a saborearlos para volver a sufrir.
Su mente analítica comenzó a ver las posibilidades. Eran demasiadas las coincidencias como para tratar de convencerse de que Alan no había sido el que los vio.
Ahora su pregunta era ¿qué haría Alan? En cuanto la idea de que la dejara le llego, el pánico la invadió de una forma aterradora.
En cuanto se subió al ascensor de su edificio maldijo. Había estado todo el tiempo divagando estupideces que no había pensado en como excusarse con Alan. Lo primero que llego a su mente fue: Lo siento Alan, no quise besarlo. No, espera. Parece que si porque él me dio la oportunidad de que lo alejara pero no lo hice. Chistoso ¿no? En fin, olvídalo, no fue nada del otro mundo un simple beso. Mmm te parece si tu besas a alguien mas y quedamos a mano? Negó con una sonrisa irónica en sus labios. Ni en momentos realmente importantes podía dejar de pensar idioteces.
Antes de entrar en su departamento tomo varias respiraciones profundas para serenarse. Si Alan la veía hecha un manojo de nervios no le creería nada.
Lo último que pensó antes de abrir la puerta era que quería a Alan con ella.
Cuando entro en el departamento todo estaba en silencio y en penumbras. Dejo las llaves y soltó un suspiro tembloroso. Las llaves de Alan estaban ahí.
Camino lentamente para prolongar la agonía de la incertidumbre.
Al llegar a la sala se sorprendió de encontrarlo sentado en la sala sin la luz encendida. Estaba sentado en un sillón individual dándole la espalda a la ventana. Por lo que no podía ver su expresión. Lo único distinguible era su silueta.
Ella alargo la mano y acciono el interruptor. Dejando una luz amarillenta tenue. Miro la sala y estaba tal cual la habían dejado en la mañana. Eso era algo por lo menos no había tenido un ataque de ira y había destrozado todo.
Su mirada vago por la estancia hasta toparse con su pie. Su mirada subió lentamente por sus pantalones de vestir color caqui. Hasta llegar al cinturón negro y a su camisa blanca con leves rayas azules, que ella misma había abotonado en la mañana. Al llegar a su cara su estomago se retorció.
Estaba serio y la miraba inexpresivamente.
Sus nervios afloraron y comenzó a sudar frio.
—Hola —susurro mirando su boca.
—Hola —dijo Alan dejando la copa que sostenía en la mesa de centro.
Bella quería huir, pero huir con él. Cómo explicarle que lo que vio no era nada. Que seguía amándolo y no quería perderlo.
—Debes odiarme cierto. — Declaro en tono distante.
Bella frunció el ceño por las palabras de Alan y comenzó a negar sin saber que decir.
—No yo…
Alan sonrió levemente al ver su cara confundida.
—créeme yo también lo haría —la interrumpió Alan.
Bella entrecerró los ojos sorprendida, Alan no era de las personas que decían cosas para hacer sentir mal a los demás.
—Alan yo… —se detuvo porque no sabía que decir para excusarse.
Alan la estudio un momento y se puso de pie y comenzó a pasear lentamente por la sala.
Bella al verlo de pie se encogió.
—Bella —la interrumpió— necesito pensar. No puedo tomar una decisión apresurada.
Bella lo miro con los ojos muy abiertos. Su primer impulso fue bajar la cabeza y asentir, pero luego una nueva fuerza la invadió. Lo amaba así que debía luchar.
—Alan no hagas esto —pidió en un susurro.
Alan se detuvo de su paseo y suspiro.
—Bella me conoces. Sabes que no tomo decisiones impulsivas. —se sentó nuevamente, tomo su copa y bebiendo un pequeño sorbo.
Bella se sintió aludida por la palabra impulsiva. Su mente estaba bloqueada. No estaba preparada para ese tipo de charla. Esperaba gritos, recriminaciones, preguntas, celos. Lo que fuera, pero no esa indiferencia, eso le hizo pensar que tal vez Alan no la amaba tanto y no le importaba lo que había visto. Se le formo un nudo en la garganta al pensar en eso.
—Alan —carraspeo— habla conmigo. —pidió.
Alan suspiro y paso sus manos por el cabello.
—se que normalmente tomaríamos una decisión juntos pero es obvio que en esta ocasión es diferente. —dijo suavemente apoyando sus codos en sus muslos.
Bella asintió mordiéndose el labio. Por supuesto que la decisión solo era de él, pero no podía creer que ni siquiera le diera la oportunidad de defenderse. Aunque no tuviera como.
Se quedaron en silencio un momento. Bella estaba en el mismo lugar de cuando entro. Se sentía derrotada y ni siquiera había luchado.
Alan suspiro haciendo que Bella lo mirara.
—Ven aquí —ordeno.
Bella abrió los ojos sorprendida y camino con paso titubeante hacia él. Al llegar a su lado empuño las manos con fuerza para reprimirse y no acariciar su cabello.
Alan el tomo de la cintura, la sentó en su regazo y el abrazo fuerte.
Bella totalmente sorprendida, se sintió ladrona de un abrazo que no merecía, pero no pudo resistirse y se dejo envolver por el calor que tanto amaba.
—Cariño, sé que es difícil, pero no tomare ninguna decisión sin pensarla y eventualmente la consultare contigo. —dijo sobre su cabello y acariciando su espalda.
Bella estaba totalmente confundida.
—¿Lo prometes? —pregunto contra su pecho. Sabía que eso era jugar sucio, pero no podía permitir que la dejara.
Alan soltó una risita y le beso el cabello.
—por supuesto querida. No podría ser de otra manera. Te había prometido que no viajaría mas por trabajo y apenas cumplí mi promesa por un mes y ya me piden que vuelva a controlar las sucursales de la constructora. Insisto debes odiarme. —volvió a besar su cabello.
Bella abrió los ojos abruptamente y se separo de Alan para mirarlo a los ojos.
—¿Debes irte por trabajo? —pregunto alucinada.
Alan rio y la miro con una ceja alzada todavía con la sonrisa en los labios.
—eso es lo que te dije en el correo de voz que deje en tu teléfono porque no me contestaste —tenia los labios fruncidos para no reír.
Bella frunció el ceño, pero el alivio que sintió fue impagable.
—No escuche el mensaje —se mordió el labio bajando la mirada sonrojada.
Alan rio y le beso la mejilla.
—Me queda claro —dijo con falsa indignación— pero te cuento para que no lo escuches —le pico el costado haciéndola saltar— habíamos quedado en que hoy cenaríamos fuera —Bella asintió— y cuando estaba a punto salir del trabajo Marco me llamo y me dijo que necesitaba que volviera a ser el controlador de las sucursales. Le dije que no me era posible pero tú sabes cómo es Marco —Bella asintió otra vez— me dijo que lo pensara. Que duplicaría mi sueldo y bla bla. Por eso te llame antes de reunirme con él porque habla demasiado así que sabía que me demoraría. Pero no respondiste así que te deje un mensaje en tu buzón.
Bella frunció los labios sonrojada.
—No escuche el teléfono cuando me llamaste y lo vi al salir. Al ver tus llamadas junto con lo tarde que era me apresure en llegar a casa. —se excuso.
Alan negó y sonrió tocándole la nariz con el dedo índice.
—Hay Bella. Eres la reina de las distraídas. —rio un poco— ¿De qué pensabas que estábamos hablando que te veías tan asustada? —aun sonreía pero la miraba con atención.
Bella desvió la mirada un momento y luego lo miro con una sonrisa.
—No sabía de que hablábamos. Por eso estaba asustada —puso los ojos en blanco.
Alan se carcajeo.
—Bueno, ahora que mi novia la señorita distracción está al tanto de todo. ¿Podríamos cenar? —rogo con un puchero.
Bella rio más tranquila.
—Sí, pero antes, quiero ponerme más cómoda —dijo indicando sus zapatos de tacón.
Alan rio.
—Muy bien quiero ver eso —dijo moviendo las cejas —pediré comida, es muy tarde para cocinar — tomo el teléfono y se fue a la cocina.
Bella camino temblorosa hacia su cuarto. Entro directamente al baño y se miro en el espejo.
Tenía los ojos brillosos y aun estaba un poco sonrojada. Toco sus labios levemente y de pronto se sintió sucia.
Dio la llave del agua y se lavó los dientes furiosamente. No contenta con eso tomo mas pasta dental y comenzó a frotar sus labios. Se sentía sucia, sentía que después de lo que había hecho no merecía besar a Alan. Pero diablos que quería hacerlo.
Luego de un rato apoyo las manos en el lavabo y volvió a mirarse al espejo. Sus labios estaba muy rojos por haberlos fregado.
Suspiro y camino hacia el vestidor y tomo su pijama se cambio pensando la sensación que le provocaba el descubrir que Alan no era el que los había visto.
Se sintió… aliviada. Aun no entendía por que había besado a Edward, pero de lo que si estaba segura era que el solo pensamiento de que Alan la dejara la aterro hasta lo imposible.
Termino de dejar la ropa en la cesta y volvió con Alan. Cenaron, recogieron todo entre los dos, conversaron, vieron televisión y luego de un rato se fueron a la cama.
Ya en la cama Bella se acurruco lo más cerca de él que pudo.
—Abrázame fuerte —le pidió contra su pecho.
Alan hizo lo que le pidió y suspiro preocupado pensando que se sentía temerosa por la posible separación por trabajo.
Bella lo abrazo con fuerza porque ese tiempo que pensó que Alan la dejaría la aterro y necesitaba sentirlo cerca para cerciorarse de que aun estaba con ella.
Cuando Alan paso su brazo por sus cintura y la atrajo hacia él. Bella suspiro satisfecha y tranquila. Su día había terminado.
. . . . . . .
Edward bloqueo su mente para no pensar en ese beso. No era sano. Así que con movimientos lentos llamo un taxi para irse a su casa. Estaba ensimismado pero con la mente en blanco. Aunque su mente traidora se las arreglaba para mostrarle imágenes rápidas de la cercanía de Bella, sus labios, su piel y sus ojos. Pero trataba de desecharlas, por su bien, no quería hacerse falsas esperanzas porque ¿Qué significa un beso? Pensó. Para él, el significado era subjetivo, podía representar lo que se quisiera.
Se sentía exhausto por intentar no pensar. Le dolía la cabeza, necesitaba descansar pero no del trabajo sino que de su situación con Bella.
Al entrar en su departamento se encontró con Alice que estaba mirando por la ventana. Abría poco la cortina desde el borde de del vidrio para que no la vieran de afuera.
—Alice, deja de fisgonear —dijo Edward dejándose caer en el sofá.
Alice se sobresalto, miro a Edward, se encogió de hombros y volvió a mirar.
—Por qué Bella no vino a dejarte hoy —se volteo a mirarlo con el ceño fruncido— si desde que estas con la escayola lo hace.
Edward rodo los ojos y se puso los dedos en las sienes.
—Basta Alice, no digas tonterías.
Alice hizo un mohín. Y camino hasta sentarse al lado de su hermano.
—¿Por qué no hablas conmigo? —pregunto cruzando los brazos.
—Porque me duele la cabeza —dijo Edward ausentemente.
—No me refiero ahora. Nunca hablas conmigo. Yo quiero ayudarte pero tu no me dejas. Pareciera que no confías en mí —lo último lo susurro.
—No digas tonterías Alice —Edward no la miro.
Se quedaron en silencio unos segundos, los dos metidos en sus pensamientos.
—Vamos Edward, cuéntame. Confía en mí. —pidió Alice después de unos minutos.
Edward resoplo cansado.
—Qué quieres que te cuente Alice. No tengo nada que contar.
Alice resoplo enojada. Cruzando los brazos haciendo un mohín.
—Por supuesto que a mí no tienes nada que contarme, pero si a Bella —susurro.
—¿De qué estás hablando? —pregunto como si pensara que estaba loca.
—Lo que oíste, a Bella si puedes contarle todo y a mí no —reclamo pero sin mirarlo a la cara.
Edward le dio una mirada aburrida y rodo los ojos.
—No digas tonterías Alice.
—Por qué Edward? Por qué siempre confías mas en cualquier desconocido que en mi. —susurro realmente dolida—. Primero fue Alec en el instituto, después Emmet en la universidad. Incluso con Jasper tuviste tus momentos de confianza. ¡Con Jasper! Que era Mi novio. —Rio frustrada— pero nunca conmigo. Yo que soy tu hermana.
—Alice, basta. Estoy cansado, me duele la cabeza y el brazo así que no hablemos más de esto. —pidió masajeando el inicio de su brazo.
—No Edward. Quiero saber por qué no hablas conmigo, somos hermanos, deberíamos tenernos confianza, complicidad y ser los mejores amigos.
—Alice, hay cosas que no me siento cómodo hablándolas contigo eso es todo. No es nada personal sino que simplemente hay temas que no las comento con nadie. Me conoces siempre he sido así. —Edward se esmero en sus argumentos para así zanjar el tema.
—yo recuerdo muy bien que hace años podías pasarte horas hablando con Bella y le contabas de todo y nunca lo has hecho conmigo.
Edward rodo los ojos y se paso las manos por el cabello desordenándolo.
—No digas tonterías Alice.
—¡Deja de decirme que no diga tonterías! —Exclamo perdiendo la paciencia— y dime de una vez porque no confías en mí. No lo entiendo somos hermanos gemelos, deberíamos tener una conexión especial, algo de sangre, todos los hermanos gemelos lo tienen y nosotros no. —fruncía el ceño buscando una respuesta.
—Alice aun no superas el haber visto "juego de gemelas" eso es ficción. —Edward sonrió de lado al ver a Alice mas enojada.
—¡Basta! No nos moveremos de aquí hasta que me digas que fue lo que hice para que no quieras contarme nada de tu vida. —cruzo los brazos enfurruñada.
Edward suspiro y miro hacia el frente recordando Porque no confiaba en Alice.
—Recuerdas el día que te confesé que me gustaba Leah —ella asintió— te pedí que no le dijeras a nadie y al otro día llegue a clases y lo primero que me dice Alec es si era verdad que me gustaba su novia Lea —miro a Alice alzando una ceja— desde ese día no confió en ti.
Alice abrió los ojos como plato y trato de controlarse.
—Yo no dije nada —aseguro tercamente.
Edward soltó una risa sarcástica.
—Por supuesto que no hermanita. Fui yo el que le conto a mi mejor amigo que me pasaban cosas con su novia. —dijo totalmente serio.
Alice desvió la mirada y suspiro.
—Yo no le dije a Alec. —Confeso después— se lo dije a Charlotte y ella me juro que no se lo diría a nadie. —susurro rogando para que Edward no la escuchara.
—¡En serio Alice! sólo le dijiste a Charlotte —rio sin nada de humor— ahora entiendo. Perdón Alice por dejarte fuera de mi vida todos estos años. No tenias la culpa si tu solo le contaste a la chica mas chismosa de la escuela. —levanto el brazo cansado.
—Edward, yo no sabía ella me prometió que no le diría a nadie. Y yo le creí.
—Ese es el problema Alice. Tú no tenías por que andar buscando promesas para contar mis cosas. Te las conté a ti para que me escucharas no para que todos se enteraran —dijo con vos monotonía mirando la pared frente a él.
Alice resoplo.
—Edward eso paso hace muchos años, supéralo. —puso los ojos en blanco.
—Me humillaste Alice. Me humillaste con mis amigos y mis compañeros. Para ti fue fácil solo constaste un chisme mas pero a mí me quedaron las consecuencias. ¿Sabes cuánto se burlaron de mi por eso? —Alice se volvió a mirarlo con los ojos enormes— si Alice todos se burlaban por eso, decían que yo era el mejor amigo del mundo. —suspiro ausentemente recordando las bromas que le hacían por eso.
—Edward lo siento yo no sabía eso. Solo quise ayudarte.
Edward rio. Estaba claro todo lo que Alice hacia era para "ayudar".
—Alice, no uses esa estúpida excusa conmigo. Te conozco. Desde pequeña cuando te han descubierto haciendo cosas siempre decías. "Solo quería ayudar" —imito su voz—. Con nuestros padres y los que no te conocen eso funciona. Pero no conmigo. —miro a Alice con el seño fruncido.
La chica bajo la cabeza y suspiro.
—No era mi intención —declaro.
—lo sé Alice. Te creo —suspiro Edward— por eso no confió en ti. —dijo en un tono más ligero.
—Edward aunque no me creas yo quería ayudarte —insistió la chica.
Edward resoplo.
—ese es el inconveniente Alice. Yo nunca he pedido ni he querido que me ayudes. Solo que estés ahí. Apoyándome pero sin intervenir. ¿Acaso eso es tan difícil para ti?
Alice soltó una risita, contagiando a Edward.
—Lo intentare. —prometió.
Se quedaron en silencio unos minutos.
—No creas que no olvido lo que hiciste con Tanya hace años atrás. Pero no te culpo del todo, fue mi error cegarme y dejar ir a Bella. Pero también valoro que ese fue tu último intento de "ayuda" —hizo las comillas con una mano— de tu parte. —sonrió y le jalo levemente la cabellera de forma juguetona.
Alice palideció y trago con dificultad.
—Y ahora hermanita si quiero tu ayuda. Hazme la cena —lo pensó— No. Mejor pide algo de comida, muero de hambre. —le golpeo levemente la rodilla con la suya.
Alice sonrió forzadamente y se paró a tomar el teléfono.
—ah y Alice una última cosa —llamo Edward, haciendo que Alice se volviera— deja de decirle al mundo que eres mi hermana mayor —pidió con una media sonrisa.
—Pero lo soy —reclamo Alice.
Edward rodo los ojos.
—Por tres minutos —aclaro.
Alice se encogió de hombros.
—Aun así lo soy —rebatió apresurándose a tomar el teléfono.
Edward sonrió negando con la cabeza. Alice era imposible. Pero le aliviaba de alguna forma haber aclarado todo. Además admitía y valoraba su esfuerzo por darle espacio. Podía verlo con Bella. Sabía que le costaba casi todo su autocontrol el no meterse. Bueno así era Alice, y lamentablemente no se podían elegir los hermanos.
Rio ante eso, pero su sonrisa se borro a al recordar a Bella. Sabía que en algún momento debía pensar en lo que paso, pero esa noche no. Estaba cansado de esperar.
. . . . . . .
Alice espero que Edward tomara el taxi hacia el trabajo y tomo su bolso para salir.
Frunció el seño al recordar lo extraño que estaba Edward y más extraño aun que Bella no lo haya ido a dejar a su departamento. Era algo que debía averiguar, pero después. Tal vez llamaría a Alec.
Tomo un taxi y llego al lugar con tiempo. Lo espero cerca pero él al salir del salón no la vio, así que lo persiguió por el pasillo que iba hacia los jardines de la UCLA. Lo llamo pero no respondió su teléfono. Quería reunirse con él. Por eso no pudo esperar más y fue a verlo a su trabajo. Lo que era un arma de doble filo.
Cuando salieron al exterior apresuro su paso hasta tomarle el brazo.
Jasper automáticamente se detuvo y se volteo con una sonrisa que se congelo inmediatamente al ver quien lo sostenía.
—¿Alice qué haces aquí? —pregunto confundido Jasper mirando por encima de su cabeza hacia atrás.
Alice frunció el ceño y miro hacia atrás. No vio nada especial.
—Necesitaba hablar contigo y no respondiste mis llamadas. —dijo aun con el ceño fruncido.
—Estaba ocupado Alice.
Alice se removió incomoda. Estaba cambiado. La miraba distante y se notaba que estaba muy preocupado de otra cosa por como miraba hacia todas direcciones. Estaba en otro mundo y parecía que ella no le importara.
Alice carraspeo para traer su atención.
—Bien. ¿Podemos hablar? No tomara mucho tiempo. —pidió preocupada por su actitud
Jasper la miro y resoplo evidentemente exasperado.
—está bien. Pero que sea breve tengo cosas que hacer.
Alice desvió la mirada por su frialdad. Eso no estaba bien. Tanta distancia la estaba alarmando.
—Podríamos ir a un lugar más privado —pregunto algo indecisa Alice.
Jasper rodo los ojos exasperado.
—Alice en serio estoy ocupado, tengo exámenes que revisar. ¿Te parece bien ese lugar? —indico una banca debajo de un roble.
Alice asintió y camino al lado de Jasper en silencio. Se sentaron y Alice comenzó a jugar nerviosamente con sus manos.
Alzo la cabeza para mirar a Jasper y frunció los labios a ver su expresión nada amable.
—yo… bueno me dijiste que después que hablara con Bella te buscara —dijo rápido y titubeante.
Jasper la miro sorprendido.
—¿En serio? —Alice asintió mirando su regazo— ¿Tú la buscaste?
Alice hizo una mueca recordando cómo se encontró con Bella.
—Más bien ella me encontró a mi— susurro.
Jasper la miro en silencio. Sin saber que decir. Es cierto le había pedido que después de que se disculpara con Bella lo buscara pero eso fue antes. Hace tiempo. Ahora las cosas eran diferentes.
—Sí, bueno tenias razón —continúo Alice con una leve sonrisa— no fue fácil pero lo intentamos —desvió la mirada.
Jasper la miro sorprendido.
—¿en serio? — pregunto interesado.
Alice sonrió sin mostrar los dientes y miro la gente pasar.
—Sí. Hablamos de lo que paso antes, de todos los errores que cometí —suspiro.
—Me alegro mucho por ti Alice, estoy seguro que ahora te sientes mucho mejor —dijo por fin con una sonrisa sincera.
Alice sonrió casi deslumbrada por su sonrisa.
—Bueno no te hagas ilusiones —volvió a su tono alegre de siempre— no es que ahora seamos las mejores amigas del mundo pero por lo menos hemos hablado —declaro con los labios fruncidos.
Jasper rio y negó con la cabeza.
—No esperaba menos —dijo de acuerdo.
Se quedaron en silencio. Alice indecisa, sin saber que decir y aun un poco recelosa por su actitud anterior.
Jasper miro la gente pasar y se sintió incomodo de hablar con ella negó imperceptiblemente. Era imposible que las cosas no cambiaran.
—Y... bueno ahora que —tartamudeo Alice— ¿Qué se supone que venía después de que yo hablara con bella? —pregunto tratando de ocultar su ansiedad.
Jasper se volvió a mirar a Alice de golpe y estaba pensando en que responder.
Alice lo miraba expectante…
—¿Profesor Withlock? —le interrumpió una voz suave y tímida.
Jasper miro a la chica que le hablo y una sonrisa se extendió por su rostro.
—Jane, dime ¿qué necesitas? —pregunto aun sonriente.
La chica se sonrojo y bajo la mirada.
—Solo quería decirle que hice el ensayo de la guerra civil y me gustaría que lo revisara antes de leerlo en público —pidió en un susurro.
Alice frunció el ceño al ver la actitud de la chica y más aun la de Jasper. La chica era pequeña, como ella, pero era rubia y se comportaba como una niña totalmente tímida casi sin personalidad.
Pero Jasper estaba muy contento de verla y le hablaba con ¿Ternura?
Hizo las manos puños para sofocar las ganas de cubrirse la boca horrorizada. No podía ser, pensó. No presto atención, estaba demasiado sorprendida para eso.
Cuando la chica se fue miro a Jasper con los labios en una línea.
—¿Tienes una aventura con una alumna? —soltó entre enfadada y escandalizada.
Jasper por un momento se sorprendió, pero después solo suspiro. Alice era Alice, no tenía visiones del futuro pero si era muy observadora.
—Eso no es de tu incumbencia Alice —dijo calmado.
—¿Qué no es de mi incumbencia? —Chillo enfadada— por supuesto que lo es. —Jasper la iba a interrumpir pero ella no lo dejo— es de mi incumbencia desde que pensaste que eras mucho mejor que yo y que para merecerte necesitaba hacer "las cosas bien" —hizo comillas en el aire— Ahora que enfrento mis errores y vengo a buscarte me encuentro que tu no eres mejor que yo… no tienes ética ni respeto por tu trabajo —hablo entre dientes.
Jasper se quedo mudo se la impresión, nunca nadie le había dicho las cosas de esa forma tan directa.
—Alice, esto… yo no podía esperarte por siempre —susurro.
Alice negó y cerró los ojos para que las lágrimas no salieran por sus palabras.
—Podría denunciarte sabes —dijo un momento después.
Jasper bufo.
—Esto no es la secundaria Alice, ella no es menor de edad —la miro de soslayo.
Alice se quedo en silencio por un momento y después suspiro rendida entendiéndolo todo.
—Nunca ibas a volver conmigo verdad —Jasper no respondió— debiste ser claro desde un principio, no hubiera perdido mi tiempo —susurro exhausta.
—Yo… Alice… lo intente —dijo Jasper sintiéndose pésimo.
Alice cerró los ojos conteniéndose.
—En serio no hay nada que pueda hacer —pregunto ya sin esperanzas.
—Yo... Alice… debo irme —fue lo que respondió Jasper antes de ponerse de pie y caminar hacia el edificio.
Alice se cubrió la boca con las manos pero en un arrebato corrió hasta alcanzarlo. Le tomo del brazo con una fuerza sorprendente y paso su mano por el cuello atrayéndolo hacia él.
Estampo sus labios en los de Jasper con furia y lo aferro hacia ella con una fuerza inhumana. Jasper no se opuso solo se dejo llevar.
Cuando se separaron ella respiraba de forma agitada y Jasper solo la miraba de forma inexpresiva.
—Lo siento Alice —dijo antes de marcharse sin mirar atrás.
Alice poso sus dedos sobre los labios y por fin dejo que las lágrimas retenidas salieran.
"no quedaba nada" pensó.
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Un beso no significa nada.
Bueno... No fue Alan... Quién creen que los vió?... ^^
Por si les interesa... tengo algo... es un Drabble de cuando Alice conoció a Bella... a algunas niñas ya se los he enviado... si alguien más lo quiere puede pedirmelo y yo con gusto lo envío...
Eso por ahora, se que he me demoré mucho pero en mi defensa puedo decir que el 70% del cap lo escribí esta tarde... eso lo dice todo... :/
En fin...
Besitos y nos leemos...
