Bleach ni sus personajes me pertenecen, son propiedad y de la imaginación exclusiva de Tite Kube.
...
...
...
...
Capitulo 10
Tal vez, lo mejor sea terminar.
Por todo el hueco mundo se podían escuchar gritos y sentir dos reiatsu levantándose abrumadoramente, localizados precisamente en las noches, en la sala del Té, donde se estaba llevando a cabo una gran discusión entre dos espadas. Uno de ellos era el numero seis, Grimmjow contra el numero tres Halibel, la discusión era algo estúpida e irónica para la mayoría de los espada que la presenciaban bostezando y sin mucho interés, solo a la espera de una lucha de más que palabras. Después de la guerra de invierno y la tracción de Aizen para ambos bandos, la vida se había vuelto rutinaria y aburrida para todos los que habitaban las noches.
—Eres una maldita, Halibel.- grito Grimmjow, golpeando fuertemente la mesa.
—No gastes saliva, Grimmjow. Que no pienso pagarte.- respondió una cabreada Halibel, con los brazos cruzados sobre su pecho.
—Eres una mala paga y te estas comportando como una adolescente humana.- declaro el espada de cabellos y ojos celestes.
—Y tu te estas comportando como un mocoso de cinco años.- se defendió la mujer, cruzando las piernas una sobre la otra sin dejar de fruncir el seño.
—Que te cuesta darle su premio, Halibel.- dijo nelliel en su forma de adulto.
—Jamás.- se negaba la mujer.
—Solo es un besito en los labios, que tiene de malo.- dijo nelliel de manera infantil. Cuando de pronto la puerta se abrió revelando al espada número cuatro.
—Regrésate ulqui-kun.- grito nelliel transformándose en una niña mientras corría al chico y se colgaba del cuello de este, sin darse cuenta de la mujer que sujetaba uno de los brazos de ulquiorra.
—Te dije que ni me llamaras así.- se quejo.
—Así que la mujer decidió regresar.- dijo Grimmjow, haciendo que todos prestaran atención a Orihime.
—Porque regresar. Después de que te costo tanto salir.- pregunto Halibel.
— Porque nunca me debí haber ido.- aseguro Orihime con decisión.
—Parece que ulquiorra te ha convencido de nuevo.
—Ulquiorra no me ha convencido de nada. Esta es mi decisión.-dijo de nuevo con valentía enfrentándose a la espada.
—Tienes valor. Pero, ¿Qué tanto?.- grito Halibel desvainando su katana y lanzándose ferozmente contra Orihime. Para probarla.
—No te muevas.- grito Orihime al ver que ulquiorra estaba a punto de meterse.
—"Santen Kesshun".- grito Orihime deteniendo el ataque antes de que llegara.
— A la próxima no tendrás tanta suerte.- dijo Halibel contraatacando.
— "Koten Zanshun".- volvió a gritar Orihime y esta vez un espacie de navaja se lanzo a gran velocidad hacia la espada.
—Que le paso a esta chica. Antes parecía una niña débil y chillona.- dijo Grimmjow observando como un mechón de cabello rubio caía al suelo.
—Debo admitir que mejoraste. Pero no es suficiente.- hablo Halibel lanzándole un cero.
—Basta.- intercepto el ataque ulquiorra con una sola mano mandándolo a volar hacia el techo.
— Preparen todo.- ordeno ulquiorra dejando a Orihime sola.
—Ulquiorra no estará para ayudarte la próxima vez.- hablo la mujer.
—La próxima vez no necesitare que me ayude.- respondió Orihime siguiendo a ulquiorra.
—Deja de pelear Halibel. En menos de una hora ella será una de nosotros.- respondió Grimmjow
— ¿Qué?- grito Halibel consternada.
—Que bien, Orihime será como nosotros.- hablo una feliz nelliel.
… ღ…
Orihime e ulquiorra caminaron por los pasillos de las noches, hasta llegar a una espaciosa habitación que parecía un laboratorio en el centro había una especie de ataúd negro conectado con diversas mangueras a una enorme capsula donde flotaba la mitad de una piedra brillante.
— Pero si eso es. Pero no es posible Aizen fue condenado con el dentro de su ser.- trato de hablar Orihime reconociendo la piedra.
— No del todo.- respondió ulquiorra y sin previo golpeo a Orihime en el pecho con algo que no identifico.
Orihime de un momento a otro se encontraba en el suelo tratando de respirar, lo que se le dificultaba enormemente y solo veía a su cuerpo tirado en el suelo, lo que significaba que ella estaba en su forma de alma.
—Al menos debiste a verme avisado.- lloriqueo Orihime recuperando el aliento.
—Ahora debo cortar la cadena.- hablo ulquiorra sin prestarle la mas mínima atención y cortando la cadena con su katana.
— ¿Qué?- grito Orihime con horror, al ver como la cadena del destino se rompía.
—Ya no hay marcha atrás mujer.- dijo ulquiorra ayudando a levantarse a un muy choqueada Orihime que trataba de asimilar que acababa de morir y no sintió el menor dolor.
—Eso ya lo sé y ahora que.- respondió Orihime.
—Entra ahí.- ordeno ulquiorra con la menor caballerosidad.
— ¿Para qué?- respondió temerosa observando con un poco de miedo el lugar que parecía no tener fondo.
—Ese ataúd que veas ahí. Acelerara las 72 horas para la transformación a hollow en una hora. Si pierdes o no la razón, será cuestión de tu fortaleza.- informo ulquiorra.
—Y debo advertirte que sentirás un intenso dolor.- agrego el espada.
Orihime sabía que ya no había marcha atrás, después de haber sido separada de su cuerpo humano y momentáneamente se pregunto si ichigo también se tuvo que someterse a algo así, para recuperar sus poderes y poder ir a rescatar a rukia.
—Tengo miedo ulquiorra.- confeso Orihime ya estando dentro del ataúd.
—Descuida. Cuando salgas yo estaré aquí.- aseguro ulquiorra antes de cerrar el ataúd negro.
—Porque estás haciendo esto ulquiorra.- pregunto Halibel.
—Yo sé lo que hago.- contesto cargando la cascara de cuerpo de Orihime.
… ღ…
No paso mucho tiempo cuando Orihime comenzaba a sentirse claustrofóbica ante el minúsculo espacio repleto de oscuridad, solo sostenía con sus manos la cadena del destino con temor.
«No eres débil Orihime. Si Kurosaki-kun,pudo hacer algo parecido porque yo no» pensó Orihime.
— Orihime, estás segura de esto.- preguntaron con preocupación varias voces, no tan cantarinas proveniente de las orquídeas.
— Ayame, Shun'ō.- dijo Orihime observando un par de especies de hadas que se materializaron sobre volando su rostro.
— Baigon Hinagiku y Lily.
— Tsubaki.
—Por mí no hay problema. Me haré mucho mas fuerte.- hablo Tsubaki imaginándose como serian sus habilidades después de la transformación.
—Estoy segura chicos.- hablo Orihime con una sonrisa. Que se disipo automáticamente al sentir un estrangulador dolor en su pecho y al ver hacia abajo vio con horror como a las cadenas les salieron una especie de diente y se devoraban unas entre otras.
—Haaa.- grito incontrolablemente mordiéndose el labio inferior y ejerciendo presión con sus manos a las cadenas.
—Orihime.- gritaron las hadas con preocupación desapareciendo ante los ojos de Orihime.
«Siento que el aire se me escapa, me duele. Así se habrá sentido kurosaki-kun».- se preguntaba Orihime sintiendo como algo blanco salía de su boca y como su corazón se desintegraba.
Fuera del ataúd.
—Abra muerto.- pregunto Halibel.
— ¿Quién sabe?, desde hace un rato que se dejaron de escuchar sus gritos.- respondió Grimmjow observando con interés el ataúd.
—Ya paso más de una hora.- hablo nelliel en su forma de niña sentada en la cima de una cúpula con las piernas colgando en el aire.
—Algo se movió.- hablo Halibel al ver como la tapadera del ataúd salió volando y una mano blanquizca se sujeto de uno de los lados del ataúd.
— Porque no sale.- dijo nelliel asomándose al ataúd y encontrándose con un par de ojos amarillos que la hicieron caer al piso.
—Ulquiorra creo que tu novia se murió.- dijo sin interés Grimmjow. Al ver aparecer al espada de ojos esmeraldas.
—Quien está muerta.- hablo una voz haciendo que todos se giraran al ver sentada en el ataúd a una mujer de extremadamente pálida, ojos amarillentos que lentamente comenzaban a recuperar su color marrón, su rostro era el mismo. En cambio su cuerpo parecía más delgado en la parte de su abdomen, su pecho seguía del mismo extravagante tamaño con un hueco en las parte baja de su hombro derecho, las orquídeas que siempre acompañaban a su largo cabello fueron remplazadas por algunos fragmentos de mascara hueca que mantenía su cabello recogido.
—Bienvenida.- hablo ulquiorra tendiendo su mano al nuevo espada. Cuando de pronto comenzó a moverse drásticamente el edifico acompañada de varios reiatsu.
— ¿Que está pasando?- grito nelliel.
—Este reiatsu no pertenece a ninguna especie de hollow.- pregunto Halibel desvainando su espada.
—Por fin algo de diversión.- agrego Grimmjow con una sonrisa sádica corriendo a toda prisa a la superficie del lugar.
—A dónde vas idiota.- grito Halibel desapareciendo detrás de él de cabellos celeste.
—Algo no está bien.- dijo ulquiorra ayudando a salir a Orihime.
… ღ…
Sociedad de almas.
— ¿Que está sucediendo?- hablo Hirako Shinji. Después de la guerra de invierno lo restituyeron a su antiguo cargo como capitán del quinto escuadrón.
—Los hollow están siendo eliminados a gran escala.- respondió unos de los shinigamis a cargo de las computadoras.
—Esto no es posible.- hablo otro shinigami alterado.
—Llamen al comándate.- pido shinji y en ese momento el comandante llego.
— Manden a un equipo a investigar.- ordenó el comandante.
—Sí señor.
… ღ…
Hueco mundo.
—Tengo que regresarte, ahora.- dijo un alterado ulquiorra con sangre saliendo de su rostro mientras ambos corrían a toda prisa por los pasillos de las noches.
— ¿Que está pasando?, ulquiorra.- pregunto Orihime, siendo arrastrada por el brazo. Escuchando y sintiendo múltiples explosiones y desapariciones de reiatsu en toda la zona. El lugar parecía una guerra, incluso las paredes de las noches se agrietaban.
—No hay tiempo para explicarte.- dijo ulquiorra llegando al sótano y abriendo una garganta con su dedo índice sin soltar a Orihime.
—Tienes que irte.- ordeno.
— ¿Por qué?, yo me quiero quedar a pelear.- hablo Orihime pero ulquiorra no quería meterla en la batalla.
—No, es mi última palabra.- dijo con frialdad buscando algo en sus bolsillos.
— Toma esto.- dijo colocándole en la muñeca una pulsera plateada con destellos verdes, como la última vez.
— ¿Qué es esto?- pregunto observando cómo los destellos del brazalete brillaban. Eran una especie de reiatsu.
— Impedirá que alguien se dé cuenta que eres un espada.- explico sin dejar de ver el rostro pálido de Orihime y sus ojos marrones.
—Ven conmigo.- pidió Orihime enrollando sus brazos alrededor del cuello del espada, recargando su cabeza en su fuerte pecho.
—No puedo, debo impedir que te sigan.- dijo desasiendo el agarre.
—Entonces me quedare, no importa si muero.- expreso con furia alejándose unos pasos de la garganta. Y justo en ese momento un cero se disparo directo a ella.
—No.- grito el espada haciendo estremecer a Orihime al sentir las manos de ulquiorra colocarse en su vientre, de modo que resguardaba todo su cuerpo del potente ataque.
—"Ulquiorra".- grito Orihime siendo empujada por la fuerte explosión dentro la garganta.
… ღ…
Sociedad de almas
—Qué rayos fue eso.- preguntó rangiku saliendo de un bar seguida de Hisagi, renji y Kira que al observar como varias grietas se formaron en el cielo de la sociedad de almas. Hasta la borrachera se les bajo.
—No tengo idea.- hablo renji.
—Pero sea lo que sea no se ve bien.- agrego Hisagi. Y justo en ese momento apareció un subordinado de Soi fong
—Teniente matsumoto de la escuadra diez, Teniente Shūhei de la escuadra nueve, Teniente Izuru de la escuadra tres, Teniente Abarai de la escuadra seis. Se solicita de su presencia en la escuadra uno para la reunión de capitanes y tenientes.- dijo el hombre desapareciendo en las sombras.
—Esto se ve grave.- hablo rangiku cambiando su expresión y desapareciendo.
… ღ…
Karakura
— Tendrá acaso algo que ver con hitsugaya taicho.- insinuó yoruichi con una sonrisa de saber todo lo que sucede, ya que ella fue la que los espió sin que se dieran cuenta.
— Es un idiota.- respondió karin sin preguntar como el que esos dos sabían siempre todo, así que no tenia caso negarlo. Pero tampoco se dio cuenta de la presencia a su detrás.
— ¿Quien es un idiota?, karin.- pregunto una voz que karin conocía a la perfección haciéndola girara su rostro a el.
— Vamos. Todos arriba, dejemos que el par de tortolitos, arreglen sus problemas de pareja.- expreso urahara empujando a jinta y ururu a la salida, ganándose una mirada de reproche por parte de ambos pre -adolescente.
—Y bien, karin. Me vas a decir quien es el idiota.- pregunto el peliblanco pacientemente, moviendo su pie derecho de arriba abajo en señal de espera, con los brazos cruzados sobre su pecho y sin quietarle la vista a karin.
—Un tipo que conozco.- respondió sin interés.
—Perdóname. Cuantas veces te lo tengo que decir.- expreso toshirou tragándose su orgullo, el jamás pedía disculpas, ni mucho menos dos veces seguidas.
—Las necesarias.- mofo la pelinegra dándole la espalda y al girarse toshirou se dio cuenta de los moretones e hinchazones en sus piernas espalda y brazos.
— ¿Qué rayos te paso?- pregunto molesto.
—No es nada.- contesto Karin, caminando a las escaleras, pero antes de poder seguir toshirou la detuvo ejerciendo presión en el brazo de la pelinegra provocando que hiciera una mueca de dolor.
—Así que no es nada. Mírate apenas te toque y ya te dañe.- hablo toshirou con enfado mientras la soltaba.
—Me voy.- dijo Karin con molestia. La verdad no tenía ganas de discutir de nuevo con el peliblanco y opto que lo mejor opción, retirarse.
—No puedes irte. Ichigo está arriba.
«Maldita sea».- maldijo Karin
—Las paredes de este lugar son una especia de escudo que te impide sentir los reiatsu de fuera y viceversa, por ello no te diste cuenta de en qué momento llegamos.
—Rayos tendré que esperas hasta que se Marchen.- se quejo karin sentándose pesadamente en el suelo con las piernas cruzadas y haciendo muecas de dolor con cada movimiento.
—Déjame curarte.- pidió amablemente toshirou recibiendo solo un movimiento de cabeza por parte de karin. Mientras el posaba sus manos en su espalda utilizando kido curativo.
—Y bien. Me vas a contar que es lo que te tiene tan preocupado.- pregunto karin sintiendo como el cálido reiatsu de toshirou curaba sus moretones.
—Orihime desapareció de su habitación, junto con el reiatsu del espada. Kurosaki y kuchiki, creen que fue secuestrada.- informo toshirou sintiendo como karin se tenso ante la noticia, pero en sus palabras no lo demostró.
—Y tú, que crees que paso, toshirou.- pregunto karin sin titubear sorprendiendo a toshirou. Por que karin detecto fácilmente que el pensaba diferente a su hermano y a rukia. Toshirou termino su trabajo y se sentó frente a ella, no sin antes quitarse la zampakuto y colocarla en el suelo para curar las lesiones de sus piernas y brazo. Karin observo sus facciones por un momento, viendo como fruncía el seño al curar sus herida y suspiraba pesadamente como pensando sobre lo que le iba a decir.
—La verdad no lo se. Todo indica que ella se fue por su propia voluntad, al igual que durante la guerra de invierno.
— ¿Avisaras a la sociedad de almas?- pregunto de nuevo Karin.
—Kurosaki me pidió tiempo o al menos hasta que urahara diera su opinión. Pero lo más seguro es que kurosaki, querrá ir al hueco mundo sin autorización de la sociedad de almas.- hablo toshirou terminando de curarla.
—Si eso sucede no me quedara otra opción que interferir.
—Ichi-ni. Ya no es el idiota que crees toshioru.- recrimino Karin recordando como su hermano había madurado más de la cuenta y en ocasiones parecía un joven de más edad de la que aparentaba.
—Antes de que tomes una decisión. Te pido por favor que confíes en el, al menos por esta vez.- pidió karin tomando sus mano entre las suyas.
—Esta bien, confiare en el. Pero solo por que tú me lo pides, pero te advierto que si hace alguna idiotez no dudare en pelear contra él, si es necesario.- dijo toshirou suspirándome pesadamente, mientras Karin sonrió y asintió con la cabeza.
—Aun estas enojada conmigo.- pregunto toshirou entrelazando sus dedos con los de la pelinegra.
—No.- Karin respondió, girando su rostro hacia otro lado para que no notara sus mejillas sonrojadas.
—Pero a veces eres un tonto.- Karin dijo borrando su sonrojo y colocando su expresión de siempre.
—Y tú una necia.- alego toshirou con sus labios curvados en una extraña sonrisa, tirando de ella hacia él para presionar sorpresivamente sus labios contra los de ella.
… ღ…
— ¿Dónde demonios esta?, toshirou.- preguntó ichigo alterado.
—Debió haber ido al baño.- escudo rukia impaciente.
—Ya se tardo demasiado.
—Debe de estar muy ocupado.- hablo urahara cubriéndose el rostro con su abanico.
—Ya lo creo.- rio Yoruichi por lo bajo en su forma de gato.
— ¿En el baño?- recrimino ichigo.
—Porque siento que me están ocultando algo.- dijo ichigo observando las expresiones de cada uno de los presentes.
— Estas alucinando, kurosaki.- hablo ishida.
—No sería la primera vez.- agrego rukia con una sonrisa.
—Bien entonces que fue lo que paso.- pregunto urahara.
—Veras.- comenzó rukia sacando su cuaderno de dibujos y explicando todo lo sucedido.
—No necesitamos la explicación con tus estúpidos dibujos, rukia.- se quejo ichigo, recibiendo un fuerte golpe con el cuaderno en la cabeza provocándole un chichón.
— El punto es, que no podemos esperar más. Qué tal si Orihime muere, mientras estamos charlando.- grito alterado ichigo olvidándose por el momento de hitsugaya.
—Ichigo cálmate, no creo que la asesine ya que si lo hubiera querido lo hubiera hecho en el momento.- hablo Yoruichi.
—En eso Yoruichi tiene razón. Ahora la pregunta es, ¿Porque el espada necesitaba de Orihime?- dijo ishida acomodándose los anteojos y Chad solo asentía con la cabeza en afirmación. Fue el último en llegar.
… ღ…
—Oye, no me puedes besar cada que se te antoje.- refunfuño Karin empujándolo lejos al levantarse y darle la espalda totalmente sonrojada.
«Que demonios le pasa. Actúa extraño y lo peor es que me gusta esta nueva actitud».- se reprocho mentalmente Karin, tocándose los labios levemente hinchados.
— ¿Y por qué no?, si eres mi novia.- se quejo toshirou con una sonrisa ante la molestia de su novia.
«Qué demonios pasa conmigo. Porque la bese de ese modo y dije lo que acabo de decir».- se dijo toshirou borrando la sonrisa.
Ambos se quedaron en completo silencio, hasta que Karin lo rompió.
—Este lugar es extraño, el aire es tres veces más pesado y simple parece ser de día, eso me confunde.- hablo Karin observando el techo del lugar.
— Eso es, porque este lugar está diseñado para tener más concentración en los entrenamientos.- argumento toshirou.
—Me tengo que ir. Se deben estar preguntando donde estoy.- dijo toshirou levantándose de su lugar colocando su zampakuto en su lugar.
—Cuando kurosaki y kuchiki se vallan vendré por ti.- agrego el peliblanco.
— Que haré por tanto tiempo.- se quejo Karin.
—No lo sé.
—Ya se leeré un poco.- dijo Karin sacando una pequeño libro de entre el escote de su ropa.
— ¿Qué es?- pregunto curioso toshirou fijando su mirada en el pequeño libro color negro cubierto con un viejo encuadernado.
—Es un libro, tonto.- contesto sarcásticamente Karin.
— Acaso no habías visto uno. - Agrego antes de que toshirou pudiera hablar.
—Yo sé lo que es. Pero no me refería a eso.- hablo toshirou con molestia arrebatándole el libro.
—Oye, devuélvelo.- se quejo Karin tratando de quitarle el libro.
Toshirou, se quedo de piedra, que ni escuchaba los reclamos de Karin sobre su oreja, al leer el encabezado de la primera hoja."División de kido" escrito por el capitán.
—De donde lo sacaste.- pregunto toshirou devolviéndole el libro.
—Tessai, me lo dio. Dijo que también me ayudaría a entrenar, por alguna razón que no entiendo.- respondió Karin regresando a su lectura.
«Sabrán algo que yo no sé».- se pregunto toshirou observando las facciones de Karin.
«Que tanto me ve. Me está poniendo nerviosa, el es tan raro a veces no tengo idea de cómo diablos va a reaccionar. Es tan impredecible, tal vez por eso…, me gusta tanto».- se dijo Karin simulando que leía el libro. Pero la mirada sobre ella estaba comenzada a molestarle. Odiaba que él tuviera tal efecto sobre ella.
—Deberías de irte ya; Y, dejar de verme.- argumento Karin con el seño completamente fruncido.
—No necesitas decirme.- dijo en voz alta con su máscara de frialdad sin dejar de verla con un brillo en sus ojos que Karin noto rápidamente.
—No me gusta cuando tienes esa mirada.- dijo Karin en voz alta y antes de poder decir nada más, el apareció delante de ella con shunpo tomando su rostro entre sus manos y besándola.
— ¡He!, vuelve aquí.- grito Karin apunto de reclamarle, pero demasiado tarde el chico ya había desaparecido. Dejándola con un dulce sabor de boca.
… ღ…
—Y que opina al respecto la sociedad de almas.- pregunto urahara al ver pasar al peliblanco con una sonrisa en sus labios, que no podía ni él con ella.
—Te vez muy feliz como para alguien que acaba de salir baño. Acaso estabas estreñido.- reprocho ichigo con molestia haciendo que la sonrisa de toshirou se borrara.
— ¿Quien fue al baño?- pregunto toshirou interrogante.
— Dije al baño, que tonta debí haber escuchado mal, fue a tomar agua.- hablo rukia tapándole la boca al peliblanco y haciéndole señas con la mirada para que le siguiera la corriente.
—kshimm.- trato de hablar toshirou sintiendo como le faltaba aire a sus pulmones, porque la mano de rukia estaba impidiendo que respirara.
—Parece que Hitsugaya taicho quiere decir algo.- argumento ishida.
—Me estabas ahogando, kuchiki.- dijo toshirou respirando profundamente en cuanto rukia retiro su mano totalmente avergonzada.
—Lo siento Hitsugaya taicho.
—Ahora sí, nadie me puede negar que me están ocultando algo.- grito ichigo levantándose bruscamente de su lugar y paralizando a todos.
—Apuesto que el reiatsu que sentimos cuando llegamos no era de un experimento. Exijo ahora mismo que me digan que están ocultando.- grito ichigo con molestia.
«Karin tenía razón, no es tan idiota como creí».- pensó toshirou buscando una escusa en su mente para encubrir a Karin.
—Lo que sucede es que.- trato de decir rukia. Y justo en ese momento un celular comenzó a sonar.
—Es de la sociedad de almas.- dijo toshirou antes de contestar su comunicador.
—Aquí Hitsugaya.
—"Taicho".- se escucho el grito de una histérica rangiku, provocando que toshirou alejara el teléfono de su oreja.
—No necesitas gritar, te escucho perfectamente.
—Casi me dejas sordo.- grito molesto.
—Lo siento, es que te extraño.- se escucho la voz triste de rangiku dejando a todos los presentes con una gotita estilo anime, al escuchar discutir al capitán con su teniente.
— ¿Dime qué demonios quieres?- dijo toshirou mosqueado.
—Que malo es, taicho.- hablo melosamente rangiku, haciendo que varias venitas se saltaran de su cien.
—Si solo me llamaste para quejarte, te voy a colgar.- grito toshirou quitándose el teléfono de la oreja apunto de colgar.
—No me cuelgue. Es importante.- cambio drásticamente de voz rangiku tomando seriedad.
—Esta rukia e ichigo con usted.- pregunto de repente.
—Sí, aquí están todos.
—Póngame en alta voz taicho a ellos también les concierne.- hablo rangiku.
—Está bien.- respondió toshirou poniéndola en alta voz y colocando su celular en medio de la mesa de centro.
—Me escuchan todos.
—Si.- respondieron todos.
—Bien. Hace unos momentos el comandante convoco una reunión urgente de capitanes y tenientes, donde el capitán Kurotsuchi informo que se detecto una fuerte expulsión de un reiatsu desconocido en el hueco mundo y también se notifico de una alarmante destrucción de un número indefinido de hollow.- informo rangiku.
— ¿Quien fue? Shinigamis- pregunto un ichigo alarmado.
—No. Según los informes del capitán, los únicos que puedes destruir a los hollow de esa manera tan alarmante son ellos mismo o los Quincy.- corrigió matsumoto.
—Eso es imposible yo soy el ultimo Quincy.- alego ishida.
— Desgraciadamente no se pudo comprobar el informe.- agrego rangiku con voz melancólica.
— ¿A qué te refieres?- preguntó toshirou con los brazos cruzados.
—Antes de la reunión de capitanes el comandante mando a un pequeño equipo a investigar la zona, pero todos fueron asesinados en cuanto llegaron. Nadie sobrevivió.
—Rayos.- grito ichigo con la imagen de Orihime en mente.
—Urahara, abre una garganta. Iré al hueco mundo.- ordeno ichigo.
—Eso no será posible, kurosaki.- dijo la voz de matsumoto.
— ¿Por qué no? Acaso la sociedad de almas piensa impedírmelo.- mofo ichigo con rabia.
—Ya no es cuestión de la sociedad de almas.- hablo matsumoto.
—Matsumoto hay algo que no, nos estés diciendo.- hablo toshirou escuchando extraña la voz de su teniente.
—Si hay algo más.
—Dilo de una vez.- grito ichigo al escuchar como rangiku parecía dudar.
— La garganta no se podrá abrir, porque la explosión extraña de reiatsu. La cerró temporalmente.- respondió rangiku.
—Entonces iré a la sociedad de almas.- declaro ichigo.
—Me temo que tampoco se va a poder.- hablo de nuevo matsumoto.
— ¿Por qué?
—Porque la sekaimon también se sello sin razón alguna.- se escucho una segunda voz.
—Renji.- pregunto rukia.
—Hola rukia, ichigo.- saludo renji.
—Renji el comunicador no es para saludar.- hablo una tercera voz.
—Lo siento kuchiki taicho.- se escucho responder la voz de renji.
—Ni-sama.- dijo rukia.
— Muévanse Hisagi, Kira, Quiero hablar con shiro.- se escuchó la voz de hinamori.
—Momo.- hablo toshirou.
— Muévanse me están aplastando.- grito matsumoto.
— Ya diles de una vez que no podrán regresar.- se escucho la voz de Ikkaku.
—Ese tipo de noticias no se dan así como así, Ikkaku.- se escucho la voz de Yumichika
— ¿Qué?- grito rukia exaltada.
—Que tú y el capitán Hitsugaya están estancados en karakura.- se escucho responder la voz de renji.
— ¿Por cuánto tiempo?- pregunto toshirou esperando que fuera temporal.
—Según el capitán Kurotsuchi las sekaimon no se podrá abrir en.- trato de decir momo pero se puso a llorar antes de terminar.
— ¿Cuánto tiempo?- pregunto toshirou con insistencia.
—Cuando menos por unos años, taicho.- respondió matsumoto.
—Que. Como que por unos años.- toshirou comenzó a gritarle al teléfono.
—No se preocupe taicho. Debería de alegrarse, pasara más tiempo con su novia.- matsumoto dijo con entusiasmo, haciendo que toshirou se sonrojara. Pero inmediatamente cambio sui expresión.
—Eso no es lo que me preocupa.- grito de nuevo toshirou tomando su teléfono y quitando el altavoz.
Pasaron unos minutos en los que toshirou no dejo de fruncir el seño y gritarle al teléfono. Y los presentes solo sentían como la temperatura de la habitación descendería y regresaba a la normalidad un par de veces.
—Kurosaki, el capitán kuchiki ha estado esperando para hablar contigo.- dijo toshirou al terminar de hablar, pasándole el teléfono a ichigo.
De un momento a otro a ichigo le cambio la cara a una de terror.
—Que te dijo, ni-sama.- pregunto rukia al ver la cara de ichigo mientras él le devolvía el comunicador a un cabreado toshirou.
—Nada.- dijo ichigo.
—Como que nada.- trato de reclamar rukia.
—Te diré, después.- susurro ichigo.
— Que vamos hacer ahora, Hitsugaya taicho.- pegunto rukia dejando para después la conversación con ichigo.
— No nos queda más remedio que esperar. Para ver qué sucede.- respondió toshirou con preocupación.
— ¿Que va a pasar con Orihime?- preguntó ishida.
—Parece que no hay nada que se pueda hacer.- respondió calmadamente ichigo para la sorpresa de todos.
—Me sorprendes ichigo. Has madurado.- dijo rukia haciendo sonrojar a ichigo.
—Ya que no se puede hacer nada. Lo mejor es que todos regresen a sus casas.- indico urahara.
—Nos vemos.- dijo ishida desapareciendo en la salida seguido de Chad.
— Sera mejor irnos rukia.- dijo ichigo levantándose de su lugar.
—Si.- respondió rukia dirigiéndose a la salida.
—No vienes, toshirou.- pregunto ichigo al ver que el peliblanco no se movía de su posición.
—Es Hitsugaya taicho para ti, kurosaki.- argumento toshirou.
—Adelántese, me quedare.
—Como quieras.- contesto si interés ichigo, saliendo de la habitación seguido de rukia que dio una última mirada a una sombra en el pasillo.
—Escuchaste todo.- hablo toshirou al aire, después de sentir los reiatsu de ichigo y rukia alejarse.
—Si.- respondió Karin saliendo de entre las sombras preguntándose cómo es que supo que ella estaba ahí.
—Sera mejor irnos también.- hablo toshirou levantándose de su lugar.
Toshirou y Karin se despidieron dejando solos a urahara con Yoruichi en su forma de gato.
—Que estas pensado, Kisuke.- pregunto Yoruichi al notar como el rubio observaba el cielo y los alrededores con mucho interés.
—En unos momentos lo veras.- dijo siniestramente.
—No sé porque tengo el insólito presentimiento de que tú tienes algo que ver, con que las puertas sekaimon y gargantas no se puedan abrir.- hablo con perspicacia la gatuna. Cuando de pronto frente a ellos se abrió una garganta y de ella salieron dos cuerpos inconscientes.
—Qué esperas Yoruichi ayúdame a meterlos a la casa. Antes de que alguien los vea.- pidió el rubio colocándose en el hombro al chico.
— Orihime, ¿qué has hecho?- hablo la gatuna observando con temor el hueco en el hombro de la chica y su extraña palidez.
… ღ…
A la mañana siguiente en la casa kurosaki.
—Yo quiero café negro.- pidió Karin.
—Igual yo.- hablo ichigo.
—Para mí también, por favor.- se anexo rukia.
—Tú también quieres café, Hitsugaya-kun.- pregunto una campante yuzu sirviéndole uno taza de café a Karin, ichigo y rukia.
—Si.- respondió toshirou, preguntándose qué demonios era eso que llamaban café. Pero no podía dejar ver su falta de conocimiento de las cosas humana, frente a ichigo y mucho menos frente a Karin, que lo miraba extraño.
—Hace tiempo que no probaba el café.- dijo rukia saboreándose la humante tasa.
—Acaso no hay café. En donde vives, rukia-ne.- pregunto yuzu. Mientras que ichigo le dedicaba una mirada a rukia.
—Claro que hay, es solo que mi hermano no me deja tomar nada con cafeína.- agrego rápidamente rukia.
«De verdad sabrá lo que es. Eso lo vamos averiguar».- pensó Karin riendo mentalmente, mientras soplaba hacia la humeante tasa antes de beber del café, sin echarle azúcar ni nada.
—También te gusta el café sin nada como a Karin.- pregunto yuzu arruinando el plan de Karin y deteniendo a toshirou antes de beber su café.
—Si.- se adelanto a decir ichigo.
«Esto va ser divertido».- pensó para sus adentros ichigo dedicándole una sonrisa cómplice a Karin que parecía haber planeado lo mismo.
—Delicioso.- dijo Karin colocando su tasa en la mesa y mirar de reojo como toshirou observaba dudoso en contenido de la tasa pero al escuchar lo que Karin dijo, se arriesgo a beber.
Lo siguiente, pasó en cámara lenta ante Karin e ichigo. Toshirou soplo a su bebida, llevándosela a la boca y al sentir el sabor agrio del café en su garganta comenzó a hacer gesto hasta el momento que prefirió escupir el café hacia su lado derecho donde estaba Karin.
—Jaaaa.- comenzó a reírse ichigo.
—Sabe horrible. No sé cómo puedes beber esto, Karin.- expreso toshirou, sin darse cuenta que el reiatsu de Karin se levanto un poco.
—Idiota, tienes que echarle azúcar.- hablo Karin con molestia limpiándose el rostro con una servilleta.
— Estas bien Karin.- pregunto una yuzu preocupada.
—Demonios estaba caliente.- se quejo Karin con la cara roja. Mientras toshirou no sabía si salir corriendo o pedir disculpa.
—Eso te paso por no explicarle lo que era. Lo mismo le paso a ichigo.- dijo rukia vertiendo dos cubos de azúcar a su café, antes de beberlo.
— Cállate rukia.
—De haber sabido que me escupirías en la cara, te hubiera dicho, que tenías que echarle azúcar.- se quejo Karin tomando la tasa de azúcar y colocándosela delante de toshirou.
— ¿Azúcar?- pregunto toshirou, sintiéndose como un tonto con las cosas humanas.
—Acaso tengo que hacer todo por ti.- se quejo Karin dejando su café de lado y sirviéndole a toshirou.
—Dime cuantas quieres.- dijo Karin vertiendo dos cubos de azúcar.
—Pruébalo.- indico Karin, mientras que toshirou vio dudoso la bebida antes de tomar de ella.
— Más.- pidió toshirou. Mientras Karin le vertía otros dos cubos y sin decir palabra toshirou le pedía más azúcar y cuando iba por el séptimo cubo de azúcar la pelinegra se preocupo.
—No crees que ya es demasiada para alguien de tu edad.- dijo Karin con preocupación.
—Me lo voy a tomar yo, no tú.- se quejo toshirou con indiferencia.
—Qué lindos, parecen una pareja.- susurro rukia.
—Cállate rukia.- mofo ichigo bebiendo de su bebida de mala gana sin dejar de ver de reojo a toshirou y a su hermana.
… ღ…
Unos ojos verdes esmeralda se abrieron con las primeras luces del sol, reflejadas por las ventanas de la habitación dirigidas directo a sus ojos. La persona lentamente se incorporo en el tufon hasta estar sentado, sujetándose la cabeza. Pero el reflejo en el vidrio de la ventana, le impresiono un poco.
«Que rayos me sucedió».- se pregunto observando interesado su reflejo sin su máscara hueca, su piel más bronceada, llevándose las manos a su rostro y delineando con sus dedos las no existente marcas verdes, en forma de lagrimas. De ese mismo modo, sus manos siguieron su camino hasta llegar a su garganta lisa sin ningún rastro de su corazón perdido.
« ¿Porque mi apariencia es la de un humano común?» se pregunto consternado.
—Estas dentro de un gigai. Por si te preguntabas, ¿Porque tu apariencia cambio?- contesto a su vacilación silenciosa, una voz que lo obligo a dirigir su atención a las puertas corredizas de la habitación.
— ¿Dónde estoy? , y ¿Quién eres?- pregunto de la mala gana, observando con interés al sujeto que apareció.
—Mi nombre es Urahara Kisuke y están en mi humilde tienda.- respondió urahara quitándose el sombrero.
— ¿Como llegue aquí?- pregunto y antes del que el hombre contestara otra persona conocida para el apareció.
—Ulquiorra.- grito Orihime arrodillándose y abrazando fuertemente al espada. Haciéndole recordar lo sucedió, como el cero iba dirigido hacia Orihime y el sin pensarlo dos veces se lanzó a protegerla con su propio cuerpo, provocando que ambos fueron empujados a la garganta por la potencia del ataque.
—Estaba preocupada.- expreso orihime con sus ojos inundados en lagrimas. Dejando al espada estático por las reacciones que provocaba la mujer, ahora espada; Podía oler un embriagadora aroma proveniente de las largos cabellos y sentir la calidez que le brindaba con su cuerpo unido al de él, en esa pequeña acción, incluso casi podía sentir el palpitar precipitado de un corazón muy dentro de su ser.
—Tus heridas desaparecieron.- hablo pausadamente Orihime al separarse. Pero ulquiorra al sentir el frio y desolación que le provoco la separación, de esa simple caricia; Se movió rápidamente colocando su mano en la cintura de la chica, atrayéndola hacia sí, recargando su barbilla en el hombro de Orihime. Mientras acariciaba sus cabellos con su mano libre.
—No seas tonta mujer, no recuerdas que puedo regenerarme.- susurró a una muy sonrojada Orihime.
—Lo siento, creo que lo olvide.- respondió orihime contra su torneado pecho, aferrándose con sus delgadas mano a la espalda del pelinegro.
— Tos… Tos.- interrumpió urahara, haciendo que orihime se separara de ulquiorra.
— Me siento extraño.- hablo en voz baja ulquiorra.
—Si me permites tu atención. Yo te puedo explicar, el porqué estas sintiendo emociones humanas.- declaro urahara ganado la atención de ambos que le indicaban con la mirada que siguiera.
—Para empezar, ya saben lo que es un gigai.-indico urahara recibiendo un asentimiento de cabeza por parte de orihime y la negativa por parte del espada.
—Un gigai, es una especie de vasija que alberga el alma, es usado regularmente por los shinigamis cuando su alma es gravemente herida o solo para pasar desapercibido entre los humanos.- explico orihime recordando a varios de sus amigos shinigamis. Mientras ulquiorra asimilaba la información.
—En efecto, orihime.
—Solo que el gigai que alberga sus almas en este momento, es diferente al de kuchiki-san y Hitsugaya taicho. Las funciones normales de un gigai, es hacerlos pasar como humanos y por supuesto que se pueden expresar sentimientos humanos. Este en cabio tiene la función extra de modificar su reiatsu por completo, haciendo imperceptible para cualquier shinigami o hollow. Debo aclarar que esta es una invención exclusiva de su servido.- explico urahara con orgullo.
— ¿Porque nos ayudas?- pregunto ulquiorra a la defensiva con su mirada llena de frialdad digna de su personalidad.
—Es porque es amigo mío.- declaro orihime ingenuamente. Parecía que su transformación en espada, no modifico para nada su personalidad.
—Eso es falso mujer. No conozco muy bien a este humano, pero algo de él no me inspira nada confianza y creo que quiere algo a cambio.- expreso ulquiorra al ver como apareció una sombra sobre los ojos del rubio.
—Como piensas eso de mí. Orihime di algo.- hablo urahara fingiendo llorar en una esquina.
—Estoy de acuerdo con ulquiorra. Siempre que ayudas a kurosaki-kun hay algo oculto detrás.- expreso orihime, estando completamente de acuerdo con el espada.
—Que mala eres orihime-chan. Pero estas en lo correcto.- expreso recuperando su compostura rutinaria y dejando atrás su indignación falsa.
—Que quieres a cambio.- pegunto ulquiorra. Haciendo que un brillo de dar en el blanco apareciera en los ojos del vendedor.
… ღ…
— Cada vez ciento que esta colina, está más empinada.- se quejo yuzu deteniendo su andar. Y acomodándose la mochila.
—Pues a mi cada vez se me hace más fácil.- dijo Karin, agradeciendo mentalmente al entrenamiento que tenía cada noche, con una sonrisa en su rostro al pasar al lado de toshirou que parecía tener complicaciones.
— Estúpido gigai.- se quejo toshirou deteniéndose para limpiar el sudor de su rostro.
—Al menos así te puedo ganar.- rio con suficiencia Karin regresándose y deteniéndose frente a toshirou.
— Eso es una mentira, Karin. Si no fuera porque cada diez pasos utilizas shunpo, yo fuera delante de ti.- dijo toshirou dejando en shock a Karin.
—Como te diste cuenta. Si fui muy cuidadosa.- hablo Karin con sorpresa y encarándolo.
—Adelántense yo voy a descansar.- se quejo yuzu siendo alcanzada por su demente padre.
—No debes rendirte, yuzu. Si eres un kurosaki, los kurosaki jamás se rinden.- dijo alegremente su padre tomándola de la mano y arrastrándola con él, pasando de largo donde Karin y toshirou hablaban. Sin darse cuenta que empujo a Karin fuertemente hacia la cara del peliblanco, provocando que los labios de ambos se unieran.
Karin se separo inmediatamente sabiendo que su hermano mayor y rukia, solo estaba a unos cuantos metros colina abajo.
—Cuidado viejo.- grito Karin con las mejillas impregnadas de toneladas rosadas.
—No sabía que los rostros de los humanos pudieran adquirir tal sonrojo.- hablo toshirou con una sonrisa en su rostro, transformado las tonalidades rosadas en las mejilla de Karin a una cara completamente roja.
—Cállate toshirou.- hablo Karin con el seño completamente fruncido, tratando de alejarse, pero toshirou se lo impidió sujetando una de sus muñecas y con su otra mano aprisionando su cintura, atrayéndola hacia él.
—Detente, Ichi-ni nos vera.- hablo quedamente Karin colocando su mano en la boca de toshirou, sabiendo lo que planeaba hacer en cuando percibió como inclinaba delicadamente su rostro.
—No nos vera.- susurro toshirou moviendo cuidadosamente la mano de Karin de sus labios y presionando contra los de Karin. No pasaron más de dos segundo, cuando sintió el reiatsu de ichigo aproximándose peligrosamente a ellos, ante esto toshirou haciendo gala de sus habilidades como capitán tiro a Karin detrás de un arbusto.
—Porque hiciste eso, toshirou.- se quejo en voz alta Karin sintiendo el peso de toshirou sobre su cuerpo y una rama enterrada en su espalda.
—Guarda silencio.- hablo toshirou haciendo desaparecer su reiatsu al escuchar el ruido de unos pasos aproximándose.
—Estas muy pesado, quítate.- se quejo Karin y toshirou al ver que no planeaba callarse presionó de nuevo sus labios contra los de Karin haciéndola callar totalmente.
— ¿Dónde demonios se metieron?- se escucho la voz molesta de ichigo, haciendo que Karin abriera los ojos inmediatamente quitándose a toshirou de encima.
—Ichigo, porque corriste tan rápido dejándome atrás.- se quejo rukia fatigada, llegando unos segundos después.
—Estoy seguro que vi a ese enano besar a Karin.- grito ichigo observando a todos lados, pero sin encontrar nada.
—Qué tontería, ichigo.- mintió rukia con una sonrisa fingida. Ya que ella vio perfectamente, al igual que ichigo como el capitán de la decima sujetaba posesivamente la cintura de una muy sonrojada Karin hasta besarla. Lo que fue extraño y que jamás espero o imagino ver en toda su vida en la sociedad de almas.
«Que está pasando con Hitsugaya taicho. El es siempre muy cuidadoso».- se dijo mentalmente rukia, especulando como lo iba a cubrir, esta vez.
… ღ…
—Te dije que era peligroso. Ichi-ni te vio.- cuchicheo Karin con el seño fruncido tirada en el césped boca abajo.
—Eso no lo hace más emociónate.- murmullo toshirou con una sincera sonrisa, dejando a Karin con la boca abierta.
— ¿Quién eres? y ¿Qué hiciste?, con el amargado y déspota Hitsugaya toshirou que yo conozco.- pregunto Karin acusadoramente.
—No grites y no soy amargado.- se quejo toshirou. Pero al ver la mirada que Karin le dirigió.
—Tal vez un poco.- se corrigió a si mismo, en la semejante posición de Karin, observando a ichigo y a rukia.
—Que, como que solo un poco. Tú y tus, ¿Quién sabe?, cada que te preguntaba si ibas a regresar o si te vería de nuevo, era claramente la contestación de una persona amargada. Además de que siempre me ignorabas.- se quejo Karin arrastrándose por el suelo y tratando de controlar su voz.
… ღ…
—No es una tontería. Algo dentro de mí me dice que siga a mis instintos de hermano mayor.- hablo ichigo
—Porque besaría Hitsugaya taicho a Karin. No es como si estuviera junto ni nada parecido. Además que tendría de malo, Karin se está convirtiendo en un preadolescente y quien mejor que hitsugaya para cuidar de ella.
«Estúpida».- se reprendió mentalmente rukia observando discretamente hacia el arbusto donde se percato de un diminuto reiatsu.
—Hay algo que no me estés diciendo rukia.
—Claro que no ichigo.- hablo rukia acercándose al peli naranja.
… ღ…
—Fui al juego no.- se defendió toshirou con la voces de ichigo y rukia de fondo.
—Oye toshi, te puedo peguntar algo.- dijo tímidamente Karin recordando aquel juego que ganaron juntos.
—Hmnn.- hablo toshirou en afirmación.
— ¿Por qué fuiste al juego?, si días antes dijiste que no te interesaba participar y jamás te presentaste en las practicas. - pregunto Karin temerosa de la repuesta.
Toshirou se quedo callado por un momento recordando como la ignoro un par de veces y al sentir el potencial de reiatsu emanando de ella, comenzó a mostrar interés y a seguirla por todos lados como su fuera un acosador, solo para verla entrenar con su equipo desde los tejados cercanos fingiendo estar tecleando su celular, incluso su teniente le sorprendió un par de veces.
«Debo decirle la verdad o no».- se pregunto toshirou y al escuchar lo siguiente comenzó a hablar.
— A veces sentía como si me odiaras.- revelo sinceramente Karin observando discutir a su hermano.
—Yo no te odiaba Karin, es solo que me molestaba el hecho de que me trataras como una persona normal. Nadie nunca lo había hecho aparte de hinamori, y por eso trataba de ignorarte, pero tú por razones que desconozco seguías buscándome a pesar de que te trataba de ese modo. Debo confesarte que vi cada unos de los entrenamientos antes de ese partido.- confeso toshirou sorprendiendo a Karin.
—Así que era por eso, que siempre sentía como si alguien me estuviera espiando, al principio era escalofriante y creí que era un hueco esperando para comerme, pero con el tiempo me acostumbre a esa presencia y después de saber que era un shinigami supe que eras tú y la presencia era tu reiatsu.- hablo Karin.
— Yo no te espiaba, Karin. Lo haces sonar como si fuera un pervertido, acosador de menores.- dijo toshirou con el ceño fruncido.
—Y lo eres no, señor pervertido.- dijo Karin con una sonrisa haciendo que toshirou hiciera una mueca en señal de disgusto.
— Por cierto ¿Qué edad tienes?, toshirou.- pregunto Karin.
—No te importa.- respondió no queriendo decirle su verdadera edad.
—Claro que me importa, eres mi novio.- dijo Karin girando su rostro avergonzado hacia otro lado, ya que aun no se acostumbraba a llamarle a si, ni mucho menos a los besos.
— Ahora que lo pienso no sé nada de ti. Además de que eres un shinigami y no un shinigami cualquiera si no el capitán de la decima, que matsumoto es como tu mamá, tu amiga de la infancia es hinamori que te gusta la azúcar en exceso.- agrego recordando lo ocurrido con el café.
—Está bien te diré. Solo no vayas a gritar y que quede claro que matsumoto, no es como mi mamá.- respondió a regañadientes toshirou.
—Lo que tú digas.
— Tengo….- hizo una pausa antes de hablar agregándolo suspenso. —Casi noventa años.
—Que.- grito Karin olvidándose por completo de que se estaban escondiendo de ichigo.
—Te lo dije.- toshirou dijo rodando hasta Karin y colocando su mano en su boca para callarla.
«Sabía que no debía decirle. Que pasara ahora».- se pregunto toshirou con preocupación, el sabia que de algún modo ese aspecto afectaría de algún modo su relación.
… ღ…
— ¿Escuchaste eso?- pregunto ichigo.
—No, yo no escuche absolutamente nada.- mintió rukia.
—Claro que sí y era la voz de Karin.- grito ichigo acercándose peligrosamente hacia el arbusto.
—Mira un perro volador siendo siendo secuestrado por un hollow. - grito rukia.
— ¿Dónde?- dijo ichigo observando hacia donde apunto rukia.
—Un momento no existen los perros voladores y mucho menos hay huecos, porque las gargantas están bloqueadas.
—No puedo creer que caíste en un truco tan bajo.- rio por lo bajo rukia.
—Eso, solo lo hiciste para impedir que viera detrás del arbusto, lo que aumentó mi interés.- dijo ichigo tirando su mochila a media calle y corriendo hacia el arbusto.
—No ichigo, ahí no hay nada.- grito rukia trepándose en el lomo de ichigo.
—Enana bájate, no soy caballo.- se quejo ichigo tratando de ir hacia el arbusto por todos los medios. Mientras que rukia le jalaba el cabello y le ponía las manos en la cara.
—Rukia quita tus manos de mis ojos, que no me dejar ver por dónde voy y me puedo caerrrr.- grito ichigo demasiado tarde ya que cayó irremediablemente, arriba del arbusto.
—No dolió tanto como creí.- hablo ichigo sin moverse de su lugar.
—Parece que algo acojinado amortiguo mi caída. Un momento y rukia.- se pregunto ichigo.
… ღ…
— Estuvo cerca.- suspiro toshirou desde arriba del árbol con Karin en sus brazos.
—Lo siento no lo pude evitar, me sorprendió un poco.- dijo una avergonzada Karin.
—Por eso no quería decirte.- hablo toshirou dejándola bajar de sus brazos, sin dejar de sujetar su cintura. Si rostro expresaba frustración y melancolía al ver que Karin se quedo callada por un momento.
«Tonta di algo».- se dijo mentalmente al percibir la melancolía de toshirou.
—Creo que eso te hace un anciano pedófilo, pervertido, acosador de niños.- aclaro Karin en tono de broma. Pero para toshirou no fue como una broma y le molesto.
… ღ…
—Quítate de encima ichigo.- grito la pequeña morena pataleando.
—Rukia.- grito un preocupado ichigo quitándose de encima y moviéndola hacia el césped fuera del arbusto.
—Déjame respirar.- grito enfadada rukia.
—Estas bien rukia.- pregunto ichigo con su mano en la cabeza de rukia y otra en su cintura.
—Claro que no estoy bien. Pesas una tonelada gordo.- se quejo rukia golpeado a ichigo en la cara.
—Yo no estoy gordo. – dijo indignado. — Además nada de esto hubiera ocurrido, si no te hubiera empeñado en no dejarme ver.
… ღ…
«Eso es lo que cree. Claro que esperabas toshirou que te dijera que no había problema y que todo continuaría como siempre como cuando creyó que eras un niño de primaria, además que joven humano quería salir con un anciano. Tal vez lo mejor sea terminar con esto, ahora. Aunque creer que su reacción sería diferente, que idiota.- se dijo mentalmente toshirou.
«Estúpida, estúpida como se te ocurrió decir eso. Se nota que le molesto».- se reprendió mentalmente Karin, sintiendo como toshirou se separo de su agarre alejándose un par de metro de ella lo que era un poco difícil por estar arriba del árbol. Karin estaba a punto de disculparse por su comentario, pero de inmediato desecho la idea.
—Si te molesta tanto mi edad, podemos terminar y que cada quien tome su camino. No me constara nada olvidarme de un insignificante humano.- se quejo toshirou sin medir sus palabras, sentándose en la rama y girando su rostro hacia otro lado con su máscara de frialdad.
— Eres un tonto.-grito una enfada Karin y al escuchar las siguiente palabras que le dirigió su furia aumento a gran medida.
—Sí, soy un tonto por creer que eras diferente. Pero resulto que eres igual que todos los humanos, tonta e idiota que solo se dejan llevar por las apari.- pero no continuo porque un fuerte golpe en la mejilla proveniente de la mano de Karin lo detuvo.
— Vete y déjame solo.- grito con furia, sosteniéndose su mejilla hinchada, sin atreverse a ver a Karin que temblaba de rabia.
«Es un estupidito. Como se atreve a pensar eso de mi».- se reprocho mentalmente tratando de suprimir sus lagrimas, lo que fue inútil.
— Eso es lo que crees. Pues bien me largo, quien te necesita.- hablo Karin. Estaba tan furiosa que no midió la fuerza con la que pisaba la rama, que provoco que se rompiera sin darle tiempo de pensar o de agarrarse de lago.
—Cuidado.- grito toshirou saliendo de su gigai y atrapándola antes de caer saltando a otra rama.
… ღ…
— Cuidado.- grito rukia a los cuatro vientos derribando a un perturbado ichigo.
—Ahora que.- grito ichigo frunciendo ceño desde el suelo.
—Es que ibas a pisar excremento de perro.- se escudo rukia.
—Y por eso me dejaste sordo para después derivarte como jugador de futbol.
—Es que me preocupo por ti.
—Desde cuando.- interrogó ichigo.
—Siempre me he preocupado por ti idiota.- se mofo rukia con ambas manos en la cintura.
… ღ…
—Si tan insignificante soy, porque no dejas que me muera.- susurro Karin dejando caer sus brazos pesadamente a sus costados y con la cabeza recargada en el pecho del peliblanco, conservando la cabeza gacha, para que no viera sus lágrimas.
«Agua, pero si no está lloviendo. Entonces significa que. Karin, está llorando».- pensó toshirou al sentir unas gotas de agua caer en sus brazos.
« ¿Pero porque?, si ella fue la que dijo el comentario».- se dijo mentalmente.
-Maestro usted es un idiota al no medir sus palabras cuando está enojado.- respondió la voz de su zampakuto. Haciendo que toshirou recordara lo que dijo con anterioridad y se sintiera como un patán.
«Que hago. Ayúdame Hyōrinmaru».- hablo en forma de ruego toshirou.
-Perdóneme pero esta vez, usted estas por tu cuenta.- dijo Hyōrinmaru, dejando solo a su maestro.
—Cuando estas enojada, eres muy torpe.- susurro toshirou tratando de apaciguar el ambiente. Lo que fue inútil, por lo terca que era Karin.
— Suéltame, puedo cuidar de mi misma.- grito Karin golpeado con furia el pecho del shinigami alejándose de él y cuando estaba por utilizar shunpo, se giro hacia el sin importarle que viera sus lagrimas de furia cayendo.
… ღ…
—En serio.- volvió a interrogar ichigo al no recibir respuesta por parte de rukia.
— Espera que es ese ruido.- hablo ichigo girando su vista hacia el árbol donde solo pudo ver una rama cayendo al suelo.
—Lo más seguro es que debe de ser un pájaro.- respondió rukia muy segura.
—Qué extraño no siento nada fuera de lo usual.- hablo ichigo tratando de agudizar sus sentidos.
—Por eso te dije que no había nada.- respondió rukia, cuando se escucho otro ruido que gano la atención de ichigo.
«Maldición Hitsugaya, no puedes ser más discreto».- maldijo rukia.
… ღ…
—Que poco me conoces, toshirou, si no me importó que fueras un shinigami, ni que estuvieras muerto y yo con vida, como crees que me va importar que me doblaras por mucho mi edad, idiota y si dije lo que dije fue una broma, pero claro tú y tu estúpida mente tienen que hacer una tormenta en un maldito vaso de agua.- hablo Karin.
Y de inmediato recapacito sobre sus palabras antes mencionadas, recordando la expresión adolorida de toshirou al escuchar su insignificante comentario que debió ser divertido y al último se transformó en un enorme problema que los llevo hasta donde estaban ahora.
«Debería disculparme. No claro que no, aunque hubiera sido así no tenia porque hablarme así».- pensó Karin frunciendo el ceño.
-Si uno de los dos se hubiera disculpado, nada de esto debió haber ocurrido. Pero tú y el son demasiado orgullosos para admitir sus equivocaciones.- hablo la voz que tenía tiempo sin escuchar.
«Por mucho que me pese tienes razón. Pero, ¿por qué tengo que ser yo?, que se disculpe el primero».- reprocho Karin.
—Y si sabias como soy. Porque rayos no pensaste que tal vez tu comentario me afecto a gran medida.- confeso toshirou, girando su rostro hacia otro lado. Observando de reojo a Karin recargar su espalda en el troco del árbol.
Karin se mordió el labio inferior sujetándose el hombro fuertemente pensando muy bien lo que estaba a punto de decir, parecía que el ambiente entre ambos se había tranquilizado.
—Perdón toshirou. No pensé que mi estúpido comentario sobre tu edad, te iba afectar tanto. Yo en verdad te quiero, no me importa si tienes noventa o doscientos años.
—Tampoco quiero que termines conmigo. No soportaría perderte de nuevo.- hablo Karin totalmente sonrojada.
Toshirou estaba a punto de reclamar algo, creyendo que le dijo otra cosa para molestarlo. Pero de pronto las palabras te quiero y no soportaría perderte resonaron en sus oídos una y otra vez.
— ¿Qué?- pregunto toshirou con sorpresa, ya que si había escuchado perfectamente que la pelinegra se disculpo. Cuando creía conocerla bien, le sorprendía con algo nuevo.
—Lávate los oídos que no lo repetiré de nuevo.- dijo Karin sonrojándose furiosamente y al ver que toshirou no parecía reaccionar un pensamiento tomo parte de su mente.
«Tal vez lo mejor sea terminar y alejarme de el».- se dijo tristemente Karin a punto de irse. Cuando de pronto una ráfaga de viento le obligo a cerrar los ojos y al abrirlos se encontró con que su cuerpo completo estaba aprisionado contra el árbol.
—Adonde, crees que vas.- susurro toshirou con su barbilla apoyada en el hombro de Karin y una de sus manos aprisionaba la muñeca de la pelinegra contra el árbol, mientras que con la otra sostenía todo su peso para no caer de lleno sobre ella.
—Parece ser que a ningún lado.- susurro Karin colocando delicadamente su mano libre sobre los cabellos de toshirou.
—No eres la única que tiene que pedir disculpas, Karin.- dijo quedamente provocando que el corazón de Karin se agitara a mil por hora.
— Quiero que tú también me perdones. Cuando estoy molesto y no tengo idea de que hacer o como actuar, suelo decir cosas que no quiero decir. Como hace un momento, tú sabes perfectamente que no eres insignificante y jamás te compararas con nadie, es solo que no quiero perderte, no quiero que nadie te lastime, ni siquiera yo mismo.- hablo toshirou con su cara oculta. Karin sonrió idiotamente ante tal confesión, pero Toshirou continuo con su largo discurso.
— El día del juego, solo fui por curiosidad, no estaba en mis planes involucrarme con las vidas de los humanos, ni mucho menos jugar como si fuera una persona normal; Había cosas mucho más importante de resolver en ese momento. Solo que al ver que los idiotas del otro equipo te lastimaron, me molesto a gran medida, por ello fue que cambie de opinión y me alegro haberlo hecho. Porque gracias a eso te pude proteger, debo admitir que me sorprendió que pudieras verme en mi forma shinigami.
—Te preocupabas por mí.- pregunto Karin, provocando que toshirou levantara su rostro de su cómodo posición perdiéndose en los ojos de Karin.
—Claro que si, idiota.- respondió toshirou sujetándola por la cintura y acercando su rostro para besarla.
—No lo puedo creer.- interrumpió Karin el beso que estaban a punto de darse, al ver a su hermano en una comprometedora posición. Que desde donde estaban ocultos se podía apreciar perfectamente.
«Siempre tienes que arruinar todo, kurosaki».- pensó toshirou levemente molestó por la interrupción. Y más al ver como Karin se le escapo de su agarre, sentándose en la rama con las piernas colgando.
… ღ…
—Espera ichigo. No vayas por ahí.- grito rukia trepándose de nuevo en la espalda de ichigo.
—Espera no me dejas ver.- grito ichigo torciéndose el pie.
—Cuidado imbécil.- hablo rukia y ambos cayeron al suelo, solo que esta vez ichigo cayó con peso extra.
—Quieres dejar de hacer eso rukia, no soy tu caballo.- se quejo ichigo desde el suelo con rukia sentada sobre él.
—Quien dijo que no.- hablo seductoramente rukia.
—Rukia, hoy te esas comportando muy extraño.- hablo ichigo tratando de pararse pero el peso de rukia se lo impidió.
— Ya que estamos en esta posición, por qué no continuamos donde nos quedamos anoche.- hablo rukia olvidándose por completo de Hitsugaya y Karin.
—Rukia.- dijo ichigo en total pánico, levantándose de su lugar y dejando a rukia en el suelo. No era que no quisiera estar con ella, solo que no estaba actuando en sus cinco sentidos.
—Idiota.- se quejo rukia sentándose en el suelo sosteniéndose la cabeza con un chichón enorme.
—Lo siento.- hablo ichigo ayudándole a levantarse a rukia.
—Dime que está pasando contigo.- pregunto ichigo.
—Nada.- respondió rukia.
—Como que nada. Primero me distraes con lo del perro volar y el hollow, después te me tiras encima y haces que me caiga encima de ti. Unos segundos después me dejaste sordo para después derivarme como jugador de futbol, todo para que no pisara excremento de perro que no veo por ningún lado y ahora tratas de seducirme en un cementerio.- interrogo ichigo.
—Solo me estar diciendo eso, porque no te parezco atractiva y no quieres estar conmigo.- hablo rukia fingiendo que lloraba.
— Rukia tu sabes que eso no es cierto, para mi tu eres la chica más atractiva y claro que quiero estar contigo.- declaro ichigo totalmente sonrojado, cuando de pronto rukia lo observo tiernamente y no pudo evitar sentirse muy feliz por ello se lanzo ágilmente a los brazos de peli-naranja.
«No otra vez».- pensó ichigo cerrando los ojos esperando que lo derribara de manera agresiva y demente como las dos primeras veces. Pero todo fue por el contrario, cuando menos se lo espero rukia lo aprisiono contra un árbol y reclamo sus labios como un premio.
Ichigo sin pensarlo dos veces correspondió y cargo para pegarla más hacia sí, mientras que rukia enrollaba sus piernas en la cintura de ichigo. Ambos tuvieron que separarse por falta de aire.
—Jamás me habías besado así.- hablo ichigo tratando de controlar su respiración.
—Cállate y bésame otra vez.- exigió rukia.
—No tienes que pedírmelo.- hablo seductoramente ichigo besando apasionadamente a rukia.
… ღ…
—Ichigo está con rukia.- pregunto Karin alejando la vista hacia otro lado, sonrojada.
—Si.- respondió no sorprendido. Más bien parecía decepcionado y un poco molesto.
—Tú lo sabías y no me dijiste nada.- reclamo Karin.
—Si ,anoche los vi por error. Fue horrible, he tratado de borrar esa imagen de mi mente todo el día.
— Vamos ya, tu padre y hermana se deben estar preguntando donde estamos.- hablo toshirou ayudándole a Karin a levantarse y apunto de bajar del árbol.
—Espera, aun tenemos algo pendiente.- le detuvo Karin.
— ¿Qué es?- pregunto sin mucho interés, sin percatarse en que momento Karin apareció frente a él.
—Esto.- susurro antes de presionar levemente sus labios contra los del peliblanco. Fue un beso rápido e inocente, casi comparable con un simple roce de labios, pero para el represento más que eso, fue como si le hubiera trasmitido más de un sentimiento con tan simple caricia.
«Se siente diferente».- pensó con su rostro sereno y ojos cerrados.
—Toshirou despierta. No fue para tanto.- dijo Karin con un tinte rosado en sus mejillas.
«Tenias que ruinarlo, Karin. Pero de que me quejo, al fin y al cabo es igual a ichigo».- se dijo mentalmente lanzando un suspiro cansado al aire.
— Oye te vas a quedar ahí todo el día.- hablo Karin antes de saltar en picada al suelo cayendo ágilmente sobre sus pies.
—Espérame.
—Si no te apresuras te ganare.- grito desde el suelo antes de comenzar a correr.
… ღ…
Minutos después, se podía ver avanzar por el camino recto a una jadeante Karin y a toshirou fresco como una lechuga con dos mochilas en su hombro.
—Eres un tramposo, tu gigai ya estaba aquí.- se quejo Karin recordando que hace unos momento se encontraron con el gigai de toshirou recostado sobre una tumba.
— Que. Pero si tú me llevabas ventaja.
—Qué ventaja puedo tener, cuándo tu estas en forma de alma y yo tengo que caminar en este cuerpo de humano que se cansa fácilmente.- se quejo nuevamente Karin.
—No todos los humanos tienen la dicha de utilizar shunpo.
—En eso tienes razón. Pero siento como si hubiera gastado gran parte de mi reiatsu.- hablo Karin con cansancio limpiándose el sudor de la cara.
—Quieres que te cargué.- sugirió toshirou.
—No. Si el viejo te ve, armara un escándalo.- respondió Karin.
— Karin-chan, Hitsugaya-kun.- grito yuzu haciéndole señales para que fueran hacia ella.
—Porque se tardaron tanto.- interrogó. Pero al ver las mirada que ambos se lanzaron quedo todo claro para ella, la razón por la que se tardaron.
—Mi niña Karin es toda una mujer. Incluso se lanza miradas extrañas con un chico, lo que significa que la razón por la que se perdieron inexplicablemente fue para besarse a escondidas.- grito isshin haciendo sonrojas a toshirou.
—Cállate viejo.- grito Karin golpeado a su atolondrado padre.
—Lamento la demora.- dijo rukia apareciendo seguida de ichigo. Mientras Karin golpeaba a su padre brutalmente y toshirou se mantenía observando la escena con terror.
—No te preocupes rukia-Nee. Karin y Hitsugaya también acaban de llegar.- respondió yuzu con una sonrisa en su rostro al ver las reacciones de ichigo.
—HA mi otro hijo también desapareció junto con rukia para darse besitos a escondidas.
—Por supuesto que no.- grito ichigo anexándose agolpear a su padre.
—Se puede saber a dónde te llevaste a mi hermana.- interrogo ichigo dejando de golpear a un amoratado isshin.
— A ningún lado. Respondió Toshirou con su máscara de frialdad.
—Yo vi claramente como la besaste.- recrimino ichigo provocando que Toshirou flaqueara por unos segundos, antes de colocar su máscara de nuevo, afortunadamente Karin interfirió.
—Te estás volviendo loco, Ichi-ni.- dijo Karin sin mostrar ninguna reacción. Parecía que estar tanto tiempo con Toshirou le estaba afectando.
—No juegues conmigo, Karin. Yo sé perfectamente lo que vi.- dijo un molesto ichigo.
— Por cierto kurosaki. Nos puedes decir cuál es la razón por la que llegaste tan tarde.- interrogó esta vez toshirou dejando en shock a ichigo.
—Yo, estábamos.- trato de decir ichigo.
—Además porque tu ropa luce tan desalineado Ichi-ni, parece como si alguien te hubiera arrastrado por el suelo.- anexo Karin dirigiéndole una mirada a toshirou.
—Que les importa.- grito ichigo sin saber que más decir. Mientras que Karin y toshirou chocaban sus manos en señal de triunfo, sin ser detectados por nadie. Excepto rukia que comenzó a sonrojarse.
Se la nada isshin apareció como nuevo, pero en su mirada parecía haber adquirido un tono serio.
— Hitsugaya. Puedes acompañarme a hablar con el encargado.- pregunto isshin. Llamando la atención de Karin e ichigo a la vez.
— Claro.- respondió toshirou de manera neutra regresándole su mochila a Karin y regalándole una mirada a Karin antes de caminar detrás de isshin con las manos en los bolsillos
— Para que querrá el viejo que toshirou lo acompañe.- preguntó ichigo en voz alta observando como su padre y el capitán se alejaba.
— Quien sabe pero vamos que se hace tarde.- dijo Karin tratando de ocultar el hecho que le molestaba que su padre se llevara a toshirou sin ninguna razón aparente.
— Tienes razón, andando.- concordó ichigo con su hermana, comenzando su andar olvidándose por completo de su discusión anterior.
Isshin se detuvo de momento cuando noto que estaban a una distancia considerable al menos lo suficientemente alejados de su familia, para que no escucharan su conversación. Toshirou se detuvo a solo unos pasos del hombre mayor, extrañado y dudoso de lo que la persona delante quería hablar.
— Aquí, está bien.- hablo isshin sin darle la cara al capitán. Por un momento reino el silencio hasta que toshirou decidió romperlo.
— Y bien. De que quiere hablar conmigo, taicho.- pregunto toshirou de manera respetuosa.
— No necesitas fingir conmigo, Hitsugaya taicho.- dijo isshin girándose a él, para quedar frente a frente, desconcertando por un momento a toshirou. — Dime, de verdad estas saliendo con Karin.- continuo isshin.
«Como lo sabe. Yo ni siquiera di indicios».- se pregunto toshirou con sus ojos llenos de sorpresa.
- Era tan notable que usted era único que no se daba cuenta.- hablo su zampakuto burlándose de su maestro.
«Cállate, Hyōrinmaru. Ahora que le digo, rayos planeaba pedir su permiso, pero aun no» se dijo mentalmente toshirou.
— Sí, estoy con ella.- respondió toshirou sin vacilar. Haciendo que isshin sonriera internamente pero no lo demostrara.
— Que estarías dispuesto a sacrificar por ella.- pregunto de nuevo a isshin.
— Es difícil de contestar a eso. Apenas acabo darme cuenta de mis sentimientos por ella.- respondió toshirou tratando de encubrir el pequeño sonrojo que se asonó en su rostro. Mientras recordaba sus apenas dos discusiones.
— Mira las cosas están así. Yo, no me opongo a que estés con mi hija. Pero Ichigo se pondrá en contra, todos se pondrán en contra. Las personas que crees son tus amigos, te darán la espalda. Ahora bien, crees estás preparado para ir, incluso contra la sociedad de almas.- hablo seriamente isshin.
Toshirou solo se quedo en silencio, estaba realmente confundido, no sabía exactamente lo que podría suceder, ni que tipo de consecuencias traería su decisión. Pero de lo único de lo que estaba verdaderamente seguro era de sus sentimientos hacia Karin y la había comprobado, ya dos veces. Pero a pesar de todo ambos aun eran demasiado jóvenes.
— Parece ser que aun no está listo para contestarme esa pregunta. Pero te aconsejo que aclares tus pensamientos antes de que ese día llegue.- dijo isshin dejando a un pensativo toshirou.
… ღ…
Los cuatro adolecentes limpiaron la tuba, vertieron agua y acomodaron varios ramos de flores ante de arrodillarse frente a la tumba.
— Hola mamá. Espero que estés bien donde quiera que estés, nosotros estamos bien, Ichi-ni es feliz y yo también, papá sigue siendo el mismo.- relato Karin con los ojos cerrados y las manos unidad como si estuviera rezando. Pero el llanto de yuzu le interrumpió.
— Deja de llorar yuzu, siempre haces lo mismo.- dijo Karin de la manera más normal.
— Lo sé, pero no puedo evitarlo.- grito con los ojos llenos de lagrimas como si fueran cascadas.
—Tranquilízate yuzu.- hablo ichigo colocando su mano en el hombro de su hermana menor.
Después de eso el día continuo normalmente entre bromas de su padre y peleas entre padre e hijo acusaciones sin sentido de ichigo a toshirou solo que este parecía diferente después de hablar con el padre de karin.
Omake
—En donde estas, matsumoto.- pregunto toshirou y justo en ese momento se escucho la voz de uno de sus subordinados.
—Donde pongo las bebidas y la estéreo, teniente.
—En el escritorio del capitán.- se escucho contestar la voz de Hisagi del otro lado de la línea.
—Qué demonios hacen todos en mi oficina.- grito con miles de venitas en la frente.
—Las llamada se corta taicho, shsshuus
—Matsumoto no te atrevas a cortar la llamada, Tendrás que trabajar doble cuando regrese.
—"Matsumoto".- grito toshirou haciendo añicos el teléfono.
—Creo que no te escucho, toshirou.- hablo ichigo al ver los fragmentos del celular caer en el suelo.
— No me importa como le vas hacer. Pero te ordeno que abras una sekaimon, urahara.- ordeno toshirou tomando al pobre hombre por la camisa.
«Maldición tendré mucho trabajo cuándo regrese. Si es que mi escuadrón sobrevive a matsumoto».- pensó con miles de venitas en su frente, imaginándose mas de una manera en la cual la mujer desobligada destruiría su escuadrón.
1.- Matsumoto y todos los oficiales dormidos en la calle por la cruda, mientras que el escuadrón se quemaba.
2- EL escuadrón lleno de botellas por todos lado con un miles de papeles sin hacer.
—Lo lamento pero no se puede, Hitsugaya taicho.- hablo el sombrerero tragando saliva.
—No se porque te preocupas tanto, toshioru. Si es solo matsumoto.- hablo sin mucho interes ichigo.
— Por eso es que me preocupo. La última vez que vine de vacaciones, matsumoto se encargo de dar una fiesta por toda una semana y cuando regrese encontré a todos cayéndose de ebrios, otros medios desnudos y mucho trabajo sin hacer, sin rastro de matsumoto por ningún lugar. Pase una semana sin dormir limpiando todo el escuadrón, otra semana haciendo turnos extras para entregar a tiempo el papeleo y después de dos semanas matsumoto se digno a regresa cayéndose de ebria.- hablo ahora un preocupado toshirou.
*/*/*/*/*/
Sociedad de almas.
—Ahora si podemos festejar.- grito una muy animada rangiku pasando botellas y dando ordenes para que encendieran la música.
—No crees que esto esta mal. Shiro-chan se molestaría mucho contigo por hacer una fiesta sin su consentimiento.- dijo hinamori tristemente observando a su capitán ebrio y a otros tirados en el suelo.
—De eso me preocupare cuando regrese, lo que no sucederá. Así que deja de preocuparte por cosas que no suceden y alégrate un poco, hinamori.- animo matsumoto obligándole a beber una botella completa.
Contestación a Review del capitulo anterior
"Regresiones"
artemisa93: Ichigo estuvo por darse cuenta, pero gracias a las intervenciones de rukia no pudo. Espero que te haya parecido divertido tanto como yo al escribir las partes ichiruki.
KAGURAMI: Gracias por comprender. Lo bueno es que la inspiración llego de nuevo lo malo es que llego durante un examen. Por lo que no estudie jejeje. Pero tuve tanta suerte que cuando llegue a presentar el examen no había maestro y todos copiaron jaajjaja.
LuNaShinRa: Gracias por el leer. En cuanto la zampakuto de karin es algo que aun no voy a revelar; Porque yo tampoco se, tengo alguna ideas pero aun no estoy del todo segura.
Daniri-Danna: espero que te haya gustado el capitulo. Iba a ser que estuvieran enojados por más tiempo pero a última hora me retracte.
Albii-chan: Gracias por leer y espero que también te haya gustado este omake.
Vy-chan: los poderes de karin los voy a revelar después, cuando obtenga sus poderes shinigamis pero mientras voy a seguir colocándolos en situaciones comprometedoras. Muajajajaja.
Lau Chan: Muchas gracias por el consejo, lo estoy tomando en cuenta. La verdad no me había dado cuenta, hasta que lo leí por segunda vez. Espero no haber tenido tantos errores esta vez. Una vez gracias, tu opinión y la de todos cuenta mucho.
