Disfruten de la lectura! nos vemos abajo :3


Chiara observó a su hermana quizás por enésima vez en el día, pero es que no cansaba de mirarla... se veía preciosa, e incluso preciosa se quedaba pequeño para describir el aspecto de su hermana.

-¿Estás lista? - le preguntó Lily sacándola de sus pensamientos.

-Te toca Chiara y no arrugues tanto el ceño, parecieras que vas a darle malas noticias al novio- dijo Roma empujándola un poco mientras Elizabeta, Lily y Natasha se posicionaban atrás de ella.

-Claro, como tu digas...- susurró la italiana colocándose en la fila de las damas de honor. Mierda, estaba nerviosa, por eso fruncía el ceño... ¿qué pasaba si caía? sería el hazme reír de todos en la iglesia y por sobre todo...se burlarían de ella hasta el día que muriera.

-Ve~, no tropieces sorella- se burló Felicia del nerviosismo de su hermana. Sabía que Chiara tenía un talento innato para caerse. Y si se ponía nerviosa sería peor. Ni ella estaba tan nerviosa, y eso ¡qué era la novia!


Chiara entró por la puerta principal de la iglesia y solo tuvo una impresión. Colores. El lugar estaba completamente lleno de colores, no solo por los hermosos vidrios y ventanales de la iglesia, sino por la decoración que había elegido Felicia. Era como si la chica hubiera elegido los colores más hermosos del mundo para ornamentar la pequeña capilla.

Comenzó con paso lento y seguro, quizás si se demoraba en llegar al altar su hermana se podría arrepentir y salir corriendo. Rió antes sus pensamientos, su hermana no saldría corriendo, de eso estaba segura.

Atrás de ella caminaban al mismo ritmo Elizabeta, Lily y Natasha, todas igual de maravilladas por la paz y hermosura que se sentía en el lugar.

Miró a Ludwig atentamente. El alemán lucia claramente nervioso, se secaba las manos en el pantalón cada segundo, mientras Gilbert se reía por lo bajo de su hermano. ¡Si le sudaban las manos!

La marcha nupcial inicio y todos quedaron en automático silencio. Felicia apareció entre las bellas luces de la iglesia acompañada por Roma. Sonrió nuevamente al ver la felicidad que irradiaba su hermana. Parecía que flotaba entre nubes.

-Hermosa- susurró Ludwig un poco sonrojado al ver a Felicia caminando hacia él.

Finalmente llegó al altar bajó la mirada atenta de los presentes.

Roma procedió a entregar a Felicia y tras un amenazante apretón de manos. Se sentó al lado de Germania, quién le sonrió levemente.

El sacerdote comenzó a entablar el mismo discurso de todas las bodas. ¡Odiaba los discurso! Chiara intentó mantener la atención a la palabrería del sacerdote, pero todo se fue al diablo cuando vio que Antonio le hacía pequeñas morisquetas solo para entretenerla un rato.


Finalmente el momento de los votos llegó y el sacerdote le indicó a Ludwig quién debía empezar.

- Felicia, antes de conocerte, mi mundo giraba sobre una cosa: yo. -los dichos de Luwdig causaron risas entre todos los presentes, conocían al alemán- Y me gustaba de esa forma, yo solo. Pero entonces te conocí, y viste más allá de la fachada. Tú me viste y me enseñaste lo que realmente significa enamorarse. -Chiara miró a su hermana quién tenía pequeñas lágrimas corriendo por sus mejillas- Posiblemente no puedo describir cuanto te quiero, así que te diré porque te quiero. Ves el mundo en una forma que nadie más lo hace, y aprecias todo, incluyéndome. No hay nadie en el mundo como tú. Y si dices sí en algunos minutos pasaré el resto de mi vida tratando de ver el mundo a través de tus ojos, y no necesitaré la ayuda de ningún libro o consejo, porque ante mi tendré al ser más único , maravilloso que jamás he conocido.

Felicia sonrió alegremente ante el sonrojo de Ludwig recordando quizás cuando el rubio le reveló que compró un libro para atreverse a hablar con ella y pedirle ser su novia.

-Luwdig, antes de conocerte pensé que mi mundo tenía todo lo que necesitaba para ser feliz- comenzó a decir la castaña entrecortadamente por la emoción- Todo era perfecto. Entonces, tú entraste en mi vida y todo cambio. Me di cuenta cuan vacío estaba mi mundo sin ti, en él. Y que mi propia vida ya no era capaz de hacerme feliz, no sin ti - el rubio sonrió levemente ante las palabras de la chica- Adoro todo de ti, Luwdig. Me encanta la manera en que te entregas, amo la forma en la que me miras, como jamás nadie lo ha hecho. Y amo la forma en la que me amas, como nadie lo ha hecho. No puedo imaginarme pasando mi vida sin ti. Y si túu me dices que si en unos minutos. No tendré que hacerlo. Eres el hombre más amable, trabajador y terriblemente guapo que jamás he conocido.

Chiara miró a su alrededor, Emma lloraba por lo romántica de la escena, y Francis mordía un pañuelo de manera muy "masculina". Miró a su mejor amigo, quién estaba al lado del francés. Debía admitir que se veía muy bien de la manera en que estaba vestido, aunque tenía la misma sonrisa idiota de siempre. Sonrió tristemente al pensar que nunca podría decirle a Antonio cuanto le quería, porque después de todo no estaba segura de arriesgar su amistad, solo porque estaba enamorada, sería muy egoísta de su parte.

Los aplausos no se hicieron esperar indicando el termino de la bella boda. Todos felices se sacaron cientos de fotos y fueron a la casa/mansión de Francis quién amablemente prestó su casa para realizar la fiesta de celebración.


La parte de la comida pasó alegremente. Habían muchos tipos de platillos- para la felicidad de todos- y todos parecían muy felices con la boda.

Casi al final de la recepción fue cuando Felicia llamó la atención sus invitados para dar la noticia que tanto había alegrado a la familia.

-Ve~, quiero dar un anuncio- comenzó a decir la italiana- mi sorella, ve~, fue becada para el próximo año para estudiar en la universidad central. Y comenzara dentro de unas pocas semanas. ¡Felicidades sorella!

Inmediatamente todos sus compañeros de curso que habían sido invitados se abalanzaron sobre Chiara para felicitarla por la noticia. Elizabeta le dio un "pequeño" golpe en la espalda, Gilbert le desordenó el cabello como si fuera una niña y Francis le dio un agarrón en el trasero causando las risas de todos.

-¡Chigi! ¡Stupido Francis!- chilló la italiana sacando la mano del francés- ¡no me vuelvas a tocar pervertido!

-¡Mon ami! fue solo un cumplido- dijo el francés riéndose levemente- ¡además ni trasero tienes!

-Eres como una tabla- dijo Antonio riéndose de Chiara, sabiendo que no era así. La italiana podía ser de todo , excepto una tabla.

-¡Stupidos!- Chiara le dio un pequeño golpe a cada uno caminando hacia Feliks quién no se separaba de Toris.

-¡Qué comience la celebración!- gritó Gilbert tal como si fuera un predicador. Las caras de todos se iluminaron...

El Dj cambió de inmediato la música y todos se fueron a la pista de baile.

Mei mei fue el primera en posicionarse en la pista a bailar junto con su primo Kiku, aunque Kiku parecía más bien un robot. Alfred intentaba bailar como Michael Jackson , pero sin resultados muy favorables, porque más parecía que tuviera ganas de ir al baño que la "moon walk".

Francis, por su parte, corría desnudo por todo el salón intentando de repartir su amour por el mundo mientras Matthew lo perseguía para que no siguiera espantando a los más ancianos de la fiesta.

Los únicos que en verdad parecían bailar normalmente, eran Ludwig y Felicia, además de Emma y Elizabeta, quienes estaban felices porque los padres de la húngara por fin habían aceptado su relación.

Por otra esquina Gilbert decidió hacer una competencia de cervezas, entre él Mathias, Sadiq y él.

-¡Toma, toma, toma! - gritaba Feliks saltando como una porrista apoyando al albino, debido a que había apostado con el lituano a favor de Gilbert- ¡tu puedes Gilbo!

-¡Vamos Sadiq, traga no seas nena!- Gupta gritaba un poco más fuerte que Feliks, su dinero estaba en juego.

-¡Soy el rey de los nórdicos!- gritaba Mathias claramente borracho después de haber todo el sexto vaso de cerveza- ¡Noru ven acá y dame un beso!- chilló mientras veía como el noruego se tapaba la cara por la vergüenza.

-I am the hero! - de la nada Alfred se paró encima de la mesa donde estaban las cervezas, con el calzoncillo arriba de su pantalón pretendiendo ser el "capitán América", mientras Arthur intentaba bajarlo de la mesa para que conservara un poco de su dignidad

Chiara y el resto de los presentes estallaron en risas. A veces sus compañeros podían ser todos un personajes. Le dirigió una mirada a la pista de baile donde estaba Yao con Ivan bailando, bueno en verdad parecía que el ruso obligaba al chino, pero al fin y cabo estaban bailando.

-¡Yo te salvaré hermano!- gritaba Natasha desde el otro extremo del salón como un grito de guerra o algo así. Mientras era alentada por el primo coreano de Yao.

La italiana siguió riendo fuertemente, quizás se reía tanto porque había tomado mucho vino. No lo sabía. Solo sabía que lo estaba pasando muy bien. Buscó con la mirada a Antonio quién la miró de la misma manera, se sonrieron y estallaron en carcajadas cuando vieron a Ludwig ser obligado a bailar por Felicia. Es que el chico realmente bailaba demasiado mal.

La chica se dio la vuelta para seguir conversando con Elizabeta, sin darse cuenta de la mirada melancólica que le daba Antonio. El español había querido conversar con ella durante toda la noche, solo que aún no encontraba la oportunidad para hacerlo...


-Deberías ir a verte un espejo, ¡luces horrible!- gritó Elizabeta a Chiara después de haber estado bailando por un par de horas.

-Che palle, iré. Tú también deberías ir, te pareces a Bellatrix Lestrange- gritó la italiana riéndose fuertemente. Su hermana ya había partido a su pequeña luna de miel, y parecía que la fiesta acababa poco a poco.

-¡Sabes que la odio por matar a Sirius! -Elizabeta hizo un gesto de como si le rompieran el corazón. Harry Potter era su debilidad, y odiaba a Chiara por compararla con Lestrange.

-Lo sé. Rara- Chiara se rio un poco más de su amiga, y abandonó el salón en busca de un baño.

Chiara subió las escaleras riéndose levemente, Elizabeta tenía razón, estaba hecha un desastre...


Llegó rápidamente a una de las tantas piezas de Francis, en busca de un espejo y una cama. Después de todo sus pies estaban que explotaban de cansancio y nadie notaría si desaparecía un rato de la fiesta.

Entró a la pieza y respiró de alivio al encontrarla vacía. Se sacó los stupidos tacones y acercó al espejo intentando arreglar su cabello.

-No quiero que te vayas con él - susurró Antonio desde la puerta tomando un trago de su vodka- no te vayas con él.

-¿Perdón?- la joven quedó sorprendida. No pensó que Antonio la seguiría hasta la pieza, y que mucho menos le vendría con ese tema de conversación. No a estas horas.

-Ya te dije. No quiero que te vayas, no con él- el español se acercó un poco más a ella desafiantemente. Conocía a su amiga, sabía que iba a rehuir del tema.

Chiara miró a través del espejo de la habitación, el español estaba posado en la puerta mirándola enojado. La italiana suspiró, estaba cansada.

-Tengo que hacerlo Antonio, sabes lo que significa esto para mí - dijo terminando de arreglar su cabello, Elizabeta debía estar esperándola allá abajo.

La risa del español comenzó a resonar por toda la pieza mientras dejaba el vaso en la mesa de noche. Negó con ironía, siempre con Chiara perdía los cabales.

-Siempre es lo mismo ¿no? - comenzó a decir mirando a la castaña- siempre dices "tengo que...". Nunca haces nada porque realmente quieras hacer, siempre te obligas a tomar las decisiones correctas - negó con la cabeza- sabes que no amas a Govert, y que te vas con él solo para escapar- dijo acercándose a la castaña.

-¡No sabes nada Antonio! - gritó tratando de alejarse pero el mueble del tocador se lo impidió.

-¿Qué no sé? Chiara, cualquier universidad del país mataría por tener una alumna como tú, y lo sabes bien. Lo que pasa , es que eres una cobarde que tiene miedo de hacer lo que quieres. Siempre críticas a la gente que tiene miedo de seguir sus sueños y tu ahora estás actuando de la misma manera. Quédate, por favor- el español se posicionó al frente de la castaña.

-Dame solo una razón, Antonio, dame solo una razón para que me quede- dijo la italiana bajando la voz, casi susurrando , mirando fijamente a los ojos verdes de Antonio- solo te pido una razón...

La besó.

Antonio tomó la cintura de Chiara para acercarla más a él y la besó.

Chiara estaba en shock, jamás espero que Antonio la besara . Volvió a pensar cuando sintió la lengua del español sobre sus labios pidiéndole permiso para entrar... La italiana cerró los ojos tratando de corresponder el beso de su amigo.

La lucha de lenguas era insaciable, ambos trataban de soltar todos los sentimientos que llevaban guardados durante meses. Chiara acariciaba el pelo de Antonio como si no hubiera mañana y él la abrazaba fuertemente. Ambos querían recordar todas las sensaciones que tenían en ese minuto.

El español se acercó más a la castaña causando una descarga eléctrica en ambos. La deseaba, de eso estaba seguro , y la deseó aún más cuando sintió que sus piernas se enredaban en sus caderas... Sin pensarlo mucho la tomo en brazos y la lanzó encima de la cama...

Chiara suspiró al sentir como Antonio la comenzaba a desnudar... Ya no importaba nada, Govert, la beca, nada importaba , solo quería estar con él nada más. Se rió para sus adentros porque sabía que no podría luchar contra él, sabía que no se iba a poder ir sin decírselo... Lo amaba, amaba a ese bastardo y estaba dispuesta a demostrárselo .

-Antonio- gimió al sentirlo besar con su cuello mientras acariciaba sus piernas con delicadeza.

Entre caricias ,ambos quedaron desnudos sin darse cuenta. Era el momento...

La italiana cerró los ojos al sentir a Antonio adentrarse en ella. Tenía miedo, tenía miedo de que todo fuera un sueño. No quería sufrir...

-Ábrelos- susurró Antonio sensualmente cerca de su boca- quiero verte...

Chiara solo asintió con la cabeza mientras miraba los ojos verdes de Antonio al darle la primera estocada.

-Te amo- dijo mirándolo directamente. Ya no importaba nada...

Antonio sonrió de medio lado, dándole un pequeño beso en la frente.

Después todo se nubló...


Holaaaaaaaaaaa chicos! que tal? bueno aqui les traigo un capitulo recién salido del horno D: estamos ante el antepenultimo capitulo! D: siii como les dije anteriormente nos estamos acercando ya al final... espero que les haya gustado el capitulo y que se preparen para el siguiente porque se viene lagrimogenoo! jajaaj debo aceptarlo... se vendrá lloroso. Mis candentes lectores (?) de verdad espero no haberlo decepcionado con el capitulo, porque pensé en un minuto colocar lemon, pero a medida que lo escribir no me gustaba la forma en que iba yendo así que decidí borrarlo y dejar solo esa parte jajaja espero que lo hayan disfrutado.

Espero como siempre sus candentes y sensuales review con sus opiniones, comentarios, tomatazos, ¡cualquier cosa!

Me voy rapidito porque tengo que hacer muchas guías y solo voy en la primera!

Nos vemos, espero que la próxima semana!

ADIOOOOS :)