Chan chan chaaaaán! Un vistazo al oscuro pasado, pido paciencia, ya casi acaban los capítulos de relleno, pero que son necesarios, lo prometo :D


X - Camposanto

Después de tantos años ya debería haberse acostumbrado, pero la sensación de pesar y soledad que le embargaba cada vez que entraba en el mausoleo familiar parecían ir en aumento con cada año que transcurría, abrazó el ramo de flores contra su pecho y entró con paso suave, deteniéndose frente al nicho de su madre.

- Hola mamá – dijo en voz baja, esbozando una sonrisa melancólica – te traje tus favoritas.

Colocó las flores en varios jarrones que adornaban la construcción, encendió velas y finalmente se sentó en la banca de mármol.

- ¿Sabes? Mañana comienza el Ragnarok – miró a la fotografía de su madre – ojalá estuvieses ahí para apoyarme.

Loki siguió sentado, contándole a su madre los pormenores de su vida cuando un sonido lo sobresaltó, volviendo la mirada hacia la entrada del mausoleo distinguió la silueta de una mujer, no fue sino hasta que ésta entró que pudo saber de quien se trataba.

- ¡Lady Frigga! – dijo poniéndose de pie a toda velocidad, en cuanto estuvo cerca le echó los brazos al cuello abrazándola con fuerza.

- Loki – dijo la mujer acariciando su cabello negro – sabía que vendrías, ¿dónde está tu padre?

- No quiso quedarse, dijo que volvería en un rato por mí – Loki regresó a la banca dejándose caer en ella, fijó la mirada de nuevo en la fotografía, tratando de disculparse con su madre – quisiera que al menos una vez se quedara conmigo, sé que es estúpido hablar con una fotografía, pero…no quiero olvidarla.

Frigga se sentó a su lado, abrazándolo contra su pecho.

- Lo sé cariño, la muerte de Farbauti fue un golpe muy duro para todos.

Permanecieron en esa posición por varios minutos, con Frigga susurrando palabras cálidas al oído de Loki mientras acariciaba su cabello y espalda, brindándole cariño y apoyo.

- ¿Lady Frigga? – preguntó finalmente, algo que había rondado en su cabeza desde hacía mucho tiempo pero que no se había atrevido a externar – mi padre… ¿la amaba?

- Loki…creo que hay algunas cosas que debes saber, sin embargo – la mirada cerúlea de la mujer se clavó en la suya - ¿estás dispuesto a saber la verdad? ¿Aun sabiendo que podría ocasionarte dolor?

El moreno asintió, aunque de cierta forma ya conocía la respuesta, podía adivinarla con sólo leer la placa en la tumba de su madre, ésta rezaba "Amada madre", pero nada más.

Frigga cruzó los brazos sobre su cintura, como deseando protegerse del dolor, su voz, similar al tañido melódico de una campana hacía eco en el desierto mausoleo.

- Ha pasado tanto tiempo que ni siquiera puedo recordar todos los detalles, pero en aquel entonces era apenas una niña, tenía quince años, quizá menos cuando tus padres, Odín y yo nos conocimos en Asgard.

Tu madre y yo estábamos en antropología, mientras que Odín y Laufey estaban en administración, debes creerme cuando te digo que jamás conocí a un par tan arrogante y ambicioso, pero también eran encantadores, podrían derretir a una multitud con apenas un atisbo de sonrisa.

Sin embargo, esa ambición fue la que poco a poco los llevó por el sendero de la destrucción, como sabes, las nueve escuelas se formaron para elegir, de cada una de ellas, a cada miembro de la mesa directiva de Yggdrasil, tomando a los alumnos más brillantes de Asgard como presidente y vicepresidente, quien tenga ese puesto Loki, básicamente se vuelve dueño del mundo, finanzas, cultura, deporte, todo queda a su alcance.

Al principio había una competencia sana entre ellos, incluso amistosa, y los profesores en Asgard veían en cualquiera de ellos un futuro prometedor y brillante. Tras un largo debate, el consejo de Yggdrasil decidió tomar como presidente a Odín, y como su mano derecha, a tu padre, sin embargo, había una cláusula, para que pudiesen asumir el puesto ambos tenían que contraer matrimonio, el consejo no confiaba del todo en ellos, eran demasiado jóvenes, demasiado voluntariosos, y una mujer aportaría madurez y buen juicio.

Así…ambos tomaron la decisión, y escogieron dentro de la población femenina de las nueve escuelas a sus compañeras, yo no tuve problema u objeción ante la propuesta de matrimonio de Odín, sabía que era una transacción financiera, pero de esa forma yo misma entraría al consejo de Yggdrasil, sin embargo, tu madre era diferente, demasiado bella y con un carácter indomable, desde el principio se rehusó a permanecer en la sombra de Laufey, su mente bullía con ideas y proyectos, los cuales eran descartados inmediatamente.

Poco tiempo pasó para que sus ánimos comenzaran a decaer, como la llama de una vela que lucha contra una corriente gélida, ella comenzó a apagarse.

Luego me enteré que estaba embarazada, tampoco fue una novedad ya que Odín deseaba con fervor un hijo, un heredero al cual legarle el trono de Yggdrasil, y tu padre no quiso quedarse al margen, sin embargo, la noticia de tu nacimiento fue lo que reavivó la llama en Farbauti, ella te amaba Loki, más que a nada en el universo, por ello, aunque los doctores le recomendaron abortar al saber que su salud era demasiado frágil, y que el embarazo podría matarla, ella se rehusó.

Fue entonces que nos mudamos a Midgar, y las cosas…comenzaron a cambiar, Laufey y Odín se ausentaban por días, siempre con la excusa de una junta, una reunión de negocios, a veces pasaban semanas sin que aparecieran en casa.

Pasaron años antes de que la llama de Farbauti, extinta por la indiferencia y frialdad de tu padre, finalmente se apagara. Aun no puedo superar su muerte, ella era mi familia, mi mejor amiga, mi confidente, y no pude hacer nada para salvarla.

Después de su muerte tu padre se rehusó a seguir frecuentando los círculos de negocios de Yggdrasil, se encerraba en su despacho y no aceptaba compañía de nadie, a excepción de la de Odín.

Fue hasta meses después que entendí que era lo que ocurría entre ellos, fue accidental. Una mañana pasé a recogerte a casa de Laufey, iba a llevarlos a ti y a Thor al parque para que pudiesen jugar un rato al aire libre, pero a medio camino me di cuenta que había olvidado mi celular y la cartera, por lo que pedí al chofer que nos llevara de regreso.

Lo que vi jamás podré borrarlo de mi mente, Odín y Laufey…ellos, estaban juntos.

- ¿Disculpe?

- Si Loki, sé que es imposible de creer, pero jamás te mentiría. Laufey ni siquiera se inmutó, es más, podría decirte que estaba molesto, como si la intrusa fuese yo, es decir, ¡mi marido engañándome, en mi propia casa, y para colmo con un hombre! ¿Puedes imaginar la furia y frustración que me embargaron?

Sin embargo no estallé, respiré profundo muchas veces mientras esperaba que se terminaran de vestir, Laufey se marchó y tuve una conversación definitiva con Odín, en nuestro matrimonio no había cabida para el amor o el despecho, así que maneje la situación con frialdad financiera.

Espero no me odies por esto Loki, pero en aquel entonces Thor y tú no eran más que unos niños, y quería para mi hijo una familia, por eso puse a Odín entre la espada y la pared, le obligué a decidir que quería, una relación con Laufey, clandestina e infértil, que no le traería a la larga ningún beneficio, o permanecer conmigo, la madre de su heredero, la mujer con la VISA de oro bajo el brazo. No necesito decirte que escogió.

- Entonces, fue por eso que Laufey decidió dejar Midgar.

- Así es.

- Lady Frigga, ¿Qué papel juega Thor en todo esto?

- Los grilletes que encadenan a Thor son más grandes y pesados de lo que puedes creer Loki – dijo Frigga con un suspiro prolongado – Odín lo tienen en la palma de su mano, lo ha dejado hacer su voluntad porque aún no tiene la edad para tomar el control de Yggdrasil, pero los primeros pasos ya han sido dados, la llegada de Thor a Asgard no fue casual, como sabes el siguiente semestre deben escoger las materias de especialidad, las que van a prepararlo para ser presidente de la compañía.

- ¿Qué pasa con los Aesir?

- Eso es un juego de Odín, fue la única opción que tuvo para convencer a Thor de matricularse en Asgard, hay una apuesta entre ellos, si los Aesir ganan el partido de mañana durante el Ragnarok, entonces mi hijo será libre de estudiar y hacer de su vida lo que le plazca, pero si no….

- Odín gana el control de su vida.

Frigga asintió levemente.

- Todo esto es mi culpa, le arrebaté la única oportunidad de felicidad a Odín, y ahora…. él va a hacer hasta lo imposible por quitársela a Thor, hará lo que sea para ganar el control total sobre mi hijo.

- No se preocupe, he visto a los Aesir en prácticas, y le puedo asegurar que están en excelente forma, Vanaheim no sabrá ni que los golpeó. Thor… Thor es fantástico en el campo, debería verlo, es como un trueno.

Pasaron varios minutos en silencio, cada uno sumido en sus pensamientos y recuerdos, hasta que Frigga se levantó de la banca, evidentemente dispuesta a marcharse, Loki se levantó detrás de ella y tras hacer una leve inclinación al retrato de Farbauti, se acercaron a la salida.

- Loki, sabes que te amo como a mi propia sangre y es por ello que quiero que tomes este consejo – Frigga tomó entre sus manos el rostro de Loki – no te enamores de mi hijo.

Loki cerró los ojos, mordiéndose la lengua para ahuyentar la sensación de ahogo en su garganta.

Frigga no esperó la respuesta, besó la mejilla de Loki a modo de despedida y bajó por el sendero hasta el auto que la esperaba, no fue hasta que escuchó el ruido del motor acelerando que Loki se animó a abrir los ojos, sintiendo como las lágrimas saltaban y rodaban por sus mejillas.

- Demasiado tarde Lady Frigga.

Secándose las lágrimas volvió hacia el mausoleo, para dedicar un último adiós a su madre, sin embargo se detuvo al descubrir, tirado muy cerca de la entrada, un ramo de rosas blancas y lirios.