Hola nuevamente gente, espero sepan disculpar por la larga espera porque la verdad no tengo ninguna excusa. Es lo de siempre, la inspiración se pierde y uno empiza a ocupar el tiempo en otras cosas y en seguida lo nuevo deja atrás a lo viejo. Sin embargo yo no soy del tipo de personas que les gusta dejar las cosas a medias, así que aunque me tome 10 años les prometo que voy a terminar este fanfic a como de lugar, sin importar la diferencia de tiempo que haya entre un capitulo y otro. Así que nunca den por muerto este fic porque cuando menos lo esperen voy a regresar XD

No puedo asegurarles en que momento voy a volver a subir otro capítulo porque en este momento me encuentro ocupado con otro proyecto, y la verdad que no tengo intenciones de abandonarlo después de haber avanzado tanto. Así que, por el momento nada es seguro, pero haré lo posible por traer un capítulo lo más pronto posible. Ojalá como mínimo pueda subir uno al mes. Aunque también el hecho de que empiezo la universidad el mes que viene va a complicar más las cosas aún. Recemos para que todo salga bien XD.

Sin más que decir, les dejo el capítulo y (como digo siempre) ojalá sepan disfrutarlo como a mi me gustó escribirlo. Si quieren dejar comentarios siempre son más que bienvenidos, pero yo ya soy feliz con que la gente lo lea. :)


Crónica 10ma: Comenzando desde cero

Varias horas ya habían pasado y por el horizonte el sol se asomaba indicando el comienzo de un nuevo día. Luego de aquella triste y forzada despedida con su amigo Rhino, el duo restante comenzó a pensar en cuál sería el siguiente paso que deberían hacer en sus vidas ahora que no tenían ningún objetivo claro. Fue un poco dificil llegar a una decisión luego del complicado momento recién vivido, sin embargo si de algo estaba seguro Bolt es que no quería permanecer un segundo más en esa ciudad. Deseaba estar lo más lejos posible de ese lugar de engaños y mentiras, y en especial, de esa niña que tanto dolor le había causado. Es así que por sugerencia de Mittens optaron por regresar a Las Vegas, en donde al menos tendrían comida sin contratiempos, un buen techo donde pasar las noches y no tendrían que preocuparse de volver a ver a esas personas indeseables otra vez. Luego de un corto viaje, finalmente llegaron a su destino, y al ver que cae la noche se apresuraron en darse una buena cena antes de partir a tomar un merecido descanso en las improvisadas casas que había preparado Mittens con unas cajas la última vez que estuvieron en esta ciudad.

Bolt – Uahh [bosteza y sale de la caja] ¿Mittens aún no despierta? [se acerca hasta la caja de la felina y empieza a sacudir su cuerpo] Vamos Mittens despierta, ya amaneció.

Mittens – [hablando dormida] Yo también Bolty... [abrazaba su cola]

Bolt - ¿Eh? ¿Bolty? [mirándola extrañado] Como sea, vamos Mittens levántate ¿o piensas quedarte a dormir aquí todo el día?

Mittens – [aún dormida] Por supuesto que puedes dormir conmigo Bolty...

Bolt – [aún más extrañado] ¿Eh? No quiero dormir contigo, quiero que te levantes.

Mittens – [en la misma condición] Cinco minutos más... quédate conmigo cinco minutos más... no me dejes sola... por favor no te vayas... [empezaron a caer lágrimas de sus ojos]

Bolt – [se preocupó al ver esto y empezó a sacudirla con más fuerza] ¡Vamos Mittens, tienes que despertar!

Mittens – ¡AHH! [grita y salta del susto]

Bolt – [La abraza para tranquilizarla] Ya, ya... estoy aquí. Lamento haber sido tan brusco pero es que no despertabas.

Mittens – [respirando agitadamente sin entender que pasaba] ¿Eh? ¿Qué fue lo que pasó?

Bolt – Creo que estabas soñando una pesadilla, pero ya no tienes que preocuparte, no me voy a ir a ninguna parte.

Mittens – [se sonrojó] ¿Acaso estaba hablando dormida? [se despegó del abrazo]

Bolt – Sí, por lo que entendí te estaba abandonando en tu sueño, por eso te dije lo que dije. ¿Te sientes bien? [preguntó preocupado al verla tan nerviosa y sudando más de la cuenta]

Mittens – Y... ¿eso fue todo lo que dije?

Bolt – Bueno... también dijiste un par de cosas extrañas pero nada que sea para preocuparse.

Mittens – [en extremo alterada, lo toma del pellejo del pecho y lo empieza a agitar hacia atrás y adelante] ¡DIME QUE MÁS FUE LO QUE DIJE!

Bolt – [un poco mareado] ¡Esta bien, tranquila, te lo diré, pero ya deja de sacudirme!

Mittens – [se detuvo pero lo seguía sujetando] ¿Y bien?

Bolt – Bueno, primero te escuché llamarme "Bolty"... [al oír esto Mittens se sonrojó al límite] pero no tengo ningún problema si quieres llamarme así, por mí está bien.

Mittens – [aún sonrojada] ¿En serio?

Bolt – Claro, pero eso sí, no te enojes si después hago lo mismo contigo, o si decido ponerte algún sobrenombre.

Mittens – [sonriendo feliz] De acuerdo, de ahora en adelante te llamaré así [le guiña un ojo]

Bolt – Ohh sí, y también mencionaste algo de que yo durmiera contigo [al decir esto, la cara de Mittens regresó al mismo tono rojo y nervioso que tenía hace unos segundos]

Mittens – Y... ¿qué piensas de eso?

Bolt – [con mirada inocente] Pues no es nada que me parezca extraño, digo, ya hemos dormido juntos varias veces durante el viaje, así que no veo por qué debería molestarme. Si hace frío o tienes miedo de algo no veo por qué no podamos pasar la noche juntos, pero claro si te parece raro mejor lo dejamos como estamos.

Mittens – [aliviada] OK, entonces si eso pasa podemos contar con el otro para cubrirnos las espaldas jajaja (Uff... por momentos como este es que me alegra que sea tan inocente, parece que ni se dió cuenta a qué me refería jeje).

Bolt – Bueno, ahora que ya estás despierta ¿qué te parece si vamos por algo de comer?

Mittens – Jeje, siempre piensas primero con el estómago ¿verdad chico?

Bolt – [avergonzado] Uy... no me voy a quedar aquí parado a ser el objetivo de tus burlas, me voy a comer y si quieres que te deje algo más te vale que te apresures [sin decir más sale corriendo hacia el callejón cercano]

Mittens – ¡Espérame Bolt, no es justo! ¡Ya veráz cuando te alcance! [se va corriendo detrás del can]

Quince minutos después, tras darse un regio desayuno:

Mittens – Ay... ¡pero qué bien que se come aquí! Creo que jamás me hartaré de este lugar. [decía con una sonrisa mientras se frotaba la pancita con su pata]

Sin embargo el can no articuló palabra alguna. Estaba distante, ya que mientras hurgaba de la basura, se encontró con su viejo collar que había perdido la última vez que estuvo allí cuando peleaba con unos perros callejeros. Y ahora lo tenía ahí, delante de sus patas, sin saber que hacer con él.

Mittens – [preocupada] ¿Qué te pasa Bolt? Te estoy hablando ¿Por qué no me contestas? [se acerca a ver y se encuentra con el collar, preocupándose aún más] Oh Bolty, ya no tienes que pensar en eso, tu vida ahora está aquí, conmigo. Sé que es duro, pero ya no hay nada que puedas hacer respecto a eso, ya has hecho suficiente al ir hasta allí y pudiste ver con tus propios ojos las malas intenciones de esas personas. Sé que no soy Penny, pero al menos quiero que sepas que conmigo siempre podrás contar.

Bolt – [con mirada baja, cláramente deprimido] No es eso, y por favor, ni te compares con esa humana, ya no significa nada para mí. Es sólo que ahora que soy capaz de entender el mundo real, me doy cuenta que estoy lejos siquiera de ser un perro normal. Yo... soy debil. Esos perros me dieron una paliza y no pude hacer nada para evitar que se llevaran mi comida. Y si a todo esto le sumamos que soy un idiota sin remedio no sé como voy a hacer para sobrevivir en este mundo.

Mittens – Ay Bolt... para empezar no eres ningún idiota, sólo eres inexperto, ya verás que luego de un par de lecciones con tu maestra favorita serás capaz de arreglartelas solo en todo lo que te propongas. Respecto a lo otro, jamás me pareciste debil, todo lo contrario, nunca te rindes ante nada, tienes una determinación admirable.

Bolt – Pero Mittens, no se puede ganar una pelea sólo con determinación.

Mittens – [un poco molesta] ¿Y por qué te importa tanto pelear? ¿Sólo porque te robaron un pedazo de carne? Yo no tengo garras y lo he hecho muy bien sobreviviendo hasta ahora. ¿Qué necesidad tienes de pelear si puedes sobrevivir sin hacerlo? Simplemente huye y problema resuelto.

Bolt - ¿Acaso piensas que huir siempre es la solución? No sé de que sirve la determinación entonces. No me preocupa ser debil porque puedan robarme, lo que me preocupa es no ser capaz de defenderte cuando estés en peligro.

Mittens – [asombrada por tal respuesta] ¿Q-Qué?

Bolt – Mittens, tu eres un gato, hembra, delgada y para colmo no tienes garras, las tienes todas en tu contra y entiendo el porqué de que no puedas defenderte y elijas huir. Sin embargo yo que soy todo lo contrario no puedo hacerlo sólo porque soy un debilucho, no importa lo valiente que sea. Quiero ser fuerte porque quiero protegerte. Tú haces tanto por mí y yo no soy capaz de compensártelo de ninguna forma. Sé muy bien que esas marcas en tu oreja son prueba suficiente de que no siempre se puede huir. Es por eso que me preocupa, porque temo que vuelvas a estar otra vez en una situación en la que no puedas huir y yo no sea capaz de protegerte.

Mittens – [con una mirada y una voz dulce] Aww Bolt, que tierno [lo abraza y le da un beso en la mejilla] Igual tampoco me gustaría ver que salieras lastimado sólo por defenderme, pero al menos me parece un motivo muy noble.

Bolt – Gracias Mittens, pero no te emociones tanto. Como te dije, aunque lo intentara no sería capaz de evitar que te lastimen por lo debil e inutil que soy. [baja la mirada apenado]

Mittens - ¿Debil tú? Mírate. Eres un perro grande, macho, adulto y musculoso. Déjame recordarte que estuviste levantándome y arrastrándome la mitad del viaje como si fuera una simple bolsa de plástico en el viento. Sin importar cuanto tiraba por zafarme y huir con todas mis fuerzas, no fui capaz de moverte siquiera un milímetro, y no parecía que estuvieras haciendo esfuerzo alguno para evitarlo. No entiendo como puedes dudar de tu fuerza. Eres fuerte, sólo tienes que aprender la técnica, eso es todo.

Bolt – Y digamos que te creo ¿Cómo se supone que voy a aprender a pelear como un perro? Porque sinceramente dudo que un gato sepa pelear del mismo modo.

Mittens – Tienes razón, no puedo enseñarte a pelear como un perro, pero al menos puedo enseñarte a evadir como un gato, sin dudas eso te ayudará mucho al momento de pelear y te puedo asegurar que serás el único perro que cuente con tal habilidad. Ahora para aprender a pelear tendrás que arreglártelas solo. Te recomiendo que observes peleas de perros a la distancia para que estudies y aprendas sus movimientos. Luego sólo tendrás que llevarlo a la práctica, imita sus movimientos, afila tus dientes con un hueso, rompe un par de palos con tu mandíbula y ya serás todo un perro de acción.

Bolt - ¡Qué buen plan! Jaja, tu inteligencia nunca deja de sorprenderme. Entonces ¿qué estamos esperando? ¡Vamos a entrenar!

Mittens – ¡Espera Bolt! [lo detiene sujetándolo del hombro] ¿Qué piensas hacer con tu collar?

Bolt – [un poco triste] Está roto, así que ya no puedo ponérmelo. De todas formas tampoco lo quiero. Sólo es un mal recuerdo de mi vida pasada, como este sucio nombre [mirando a la placa]. Este nombre no me pertenece, le pertenece al personaje del programa. Yo ya no soy ese.

Mittens – No debes avergonzarte de tu pasado Bolt, y sobre todo, nunca debes olvidarlo. Tienes que entender que aunque haya sido doloroso, algo bueno hubo de todo eso, y es a eso lo que se llama una "experiencia". A través de las experiencias uno aprende. En ese momento aprendiste lo que realmente es el mundo real, aprendiste la maldad que pueden tener las personas, aprendiste que no siempre las cosas terminan como uno quiere. A veces es bueno contar con un recuerdo que no nos haga olvidar, para no volver a cometer el mismo error otra vez. Tampoco debes avergonzarte de tu nombre. Tu nombre es tuyo pero no puedes esperar que no sea de nadie más. Este mundo es tan amplio que es seguro que encontrarás a más de uno que tenga tu mismo nombre, así que no puedes esperar a encontrar uno que sea sólo tuyo. Lo que realmente cuenta no es el nombre en sí, sino el ser que está tras ese nombre, eso es lo que te hace único. Además, si te cambias el nombre ya no te podré decir Bolty ¿no crees? [le da una cálida sonrisa]

Bolt – [le devuelve la sonrisa]Uff... Siempre tienes la razón mujer, parece mentira pero nunca hay forma de argumentar a nada de lo que dices.

Mittens – [sonríe pícaramente] Pensé que eso ya había quedado claro.

Bolt gira los ojos hacia arriba, para luego asentir derrotado.

Mittens - ¿Y bien? ¿Qué hay del collar?

Bolt – Ya no puedo llevarlo Mittens, se rompió, así que, aunque quisiera, ya no podría ponérmelo. Si quieres puedes quedártelo.

Mittens – [confusa ante tal sugerencia] ¿Eh?

Bolt – Mira, [señalando al collar] se rompió en el último agujero pero aún puede ser usado en los primeros. A mí ya no me cabría, pero no creo que tú tengas problemas con ese delgado cuello que tienes.

Mittens – [algo nerviosa] ¿Y...y por qué tendría yo que usar tu collar?

Bolt – Oh, si no lo quieres no importa. Es sólo que como insistías tanto, pensé que querías que no lo abandonara. Como te dije, ya no me queda, así que no puedo usarlo. Es una lástima porque después de todo, he tenido este collar desde que fuí adoptado. Cada muesca indica todo lo que he crecido en ese tiempo, y supongo que es bastante considerando que llegué hasta su límite jeje. En fin, recién dijiste que era bueno tener un recuerdo para no olvidar esas malas experiencias, así que pensé que no muy a menudo tengo la oportunidad de ver mi collar teniéndolo atado al cuello, pero si está en el cuello de alguien más, y casualmente ese alguien eres tú, supongo que no podré evitar verlo cada día de mi vida.

Mittens- [traga saliva] B-bueno, si lo pones así, creo que no puedo negarme. Después de todo, es algo importante para tí.

Bolt – [extrañado] ¿Qué sucede Mittens? No te ves muy a gusto con la idea. ¿Algo te molesta? No tienes que hacerlo si no quieres.

Mittens – No Bolt, sí quiero, es sólo... [hizo una mueca de dolor] que no he usado un collar desde el momento en que me abandonarón. No quiero volver a sentir esos desagradables sentimientos otra vez.

Bolt – [intentando confortarla] Oh Mittens, lamento oír eso, pero creo que así es aún más necesario que lo uses. No quiero sonar insensible, todo lo contrario, no me gusta la idea de verte sufrir, por eso quiero que pienses en esto de otra forma. Piensa en esto como un símbolo; símbolo de que nunca te abandonaré y siempre estaré a tu lado no importa lo que pase; símbolo de que conmigo siempre tendrás un lugar en dónde estar, un hombro en dónde apoyarte y un brazo para defenderte; símbolo de nuestra plena confianza entre nosotros. Entonces ¿qué dices? ¿lo aceptas?

Mittens – [corre hacia él y lo abraza felizmente] ¡SÍ! ¡SÍ! ¡POR SUPUESTO QUE SÍ, ACEPTO!

Bolt – [extrañado ante tal reacción] ¿Ok?

Mittens – [soltándolo y colocándose el collar] Jaja, si no te conociera tan bien, juraría que te me estabas declarado.

Bolt – [igual de confundido] ¿Declarar qué?

Mittens – Oh, nada importante, olvídalo, ya vámonos de aquí. ¿Qué me dices si empezamos con el entrenamiento ahora?

Bolt – Muy bien, te sigo. (Que extraño, parece que algo que dije la animó, aunque no recuerdo haber dicho algo que ya no haya dicho antes. ¿Será por la forma en que lo dije? ¿Qué cosa habrá pensado que estaba declarando? Bahh, mujeres, es imposible entenderlas, con Penny y su madre era lo mismo.)

Empezaron a caminar pero de repente Mittens se da media vuelta enfrentando a Bolt, quien ante esto se detuvo, quedando perdido en sus pensamientos al ver cómo su collar colgaba perfectamente en el cuello de la felina y su placa se mecía hacia delante y hacia atrás en cámara lenta, como si se tratase de la campana de una iglesia. Rápidamente salió del trance y preguntó confuso:

Bolt – ¿Qué sucede?

Mittens – El entrenamiento ya empezó.

Bolt – [Aún más confuso] ¿Cómo? ¿Ahora? ¿Aquí, en mitad de la calle?

Mittens – [Se acerca hacia él, caminando alrededor suyo de forma provocativa] Escucha, si quieres ser agil como un gato [se acerca aún más y le susurra al oído] primero tienes que atrapar uno [ni bien dicho eso, se lanzó a correr] ¡Atrápame si puedes!

Bolt – [sorprendido] ¡¿Eh?! ¡Espera! [comenzó la persecución] ¿Por qué haces esto Mittens? Yo no quiero atraparte.

Pero la gata no dio respuesta alguna más que acelerar el paso. Se le estaba empezando a complicar al can, ya que no sólo no podía igualar la velocidad que ella alcanzaba, sino que también había demasiadas personas caminando por las calles, moviéndose de un lado a otro, obstaculizando su camino y entorpeciéndole el paso. Es ahí cuando Bolt entendió las razones de Mittens en hacer esto.

Bolt – (Ya comprendo. Ella no sólo está haciendo esto para que equipare mi velocidad a la suya, sino que también está entrenando mis reflejos y flexibilidad para esquivar a la gente en la mayor velocidad posible).

Mittens mira hacia atrás y al ver su cara decide que ya es el momento de romper el silencio.

Mittens – [ambos aún corriendo] Veo que ya te has dado cuenta.

Bolt – ¿Cómo lo supiste?

Mittens – [con una sonrisa burlona] ¡Ja! Creeme cuando te digo que en mi vida he visto muchas caras de poker y la tuya definitivamente no es una de ellas.

Bolt – [reaccionando ante la provocación] ¿Ah sí? Ya verás lo que te haré cuando te atrape [dijo con una sonrisa en su rostro]

Mittens – [con sarcasmo] ¡Oh no! ¡Pobre de mí! … Ya lo veremos cuando me alcances, claro, si es que alguna vez me alcanzas [y al decir esto aceleró aún más] ¡Y NO CREO QUE DESDE AHÍ ATRAS VAYAS A HACERLO! [gritó mientras la distancia entre ambos se hacia más grande a cada paso que daban]

Bolt – (¡Rayos, es muy rápida! A este ritmo no podré alcanzarla)

Mittens – [burlonamente] ¿Qué sucede Bolt? Creí que eras un super perro. Vamos, ¡Zoom Zoom! Jajajaja [volteó a ver y se asustó incrédula ante lo que veía. De la nada Bolt empezó a acelerar, acercándose más y más a ella a cada segundo] ¡AHHHHH! [gritó asustada y empezó a correr lo más rápido que sus patas le permitían] (Oh no, creo que acabo de tocar un nervio sensible, ¡que tonta fui! No debí haberme burlado de él haciendo referencia a sus falsos superpoderes. Se ve muy enojado, no quiero ni imaginarme lo que me va a hacer si me atrapa).

Hábilmente Mittens empieza a zigzaguear lo más rápido y agudo posible para intentar ganar distancia sobre Bolt, pero sin resultado. No había forma de frenar a ese furioso canino que se abría paso entre la gente con una velocidad y una gracia propias de un felino. En la desesperación, Mittens elaboró un astuto plan para perder a Bolt de una vez por todas. Observó unos callejones más adelante, así que decidió usar a las personas para cubrir su cuerpo de los ojos de Bolt y en el momento exacto sin que él lo notara se lanzaría hacia la entrada del callejón como un un rayo mientras el despitado can seguiría de largo. Y así procedió, aunque las cosas no resultaron como ella esperaba.

Mittens – [recostándose detrás de un contenedor de basura para recobrar el aire] Uff … jeje, novato.

Repentinamente, Mittens observó cómo una sombra que se elevaba sobre ella empezó a cubrir su cuerpo. La gata alzó la cabeza para ver que era y sus temores se hicieron realidad al ver cómo por encima del contenedor se dibujaba la silueta de la cabeza del can, cuyo rostro le fue imposible ver debido al brillo intenso del sol dentrás de su testa. Ese segundo que estuvo congelada del susto fue suficiente para que Bolt saltara sobre ella y la dominara fácilmente sosteniéndola contra el piso con una pata.

Mittens - ¡AHHG! OK Bolt, me ganaste, ya puedes soltarme. [decía lo más firme que podía, aunque el terror en su rostro y en sus palabras era notablemente obvio]

Bolt – [tenía una cara tan seria que podría matar con sólo una mirada] No lo creo gato. ¿Te crees que te puedes burlar de mí y de todo lo que sufrí y salirte con la tuya así de fácil?

Mittens – [balbuseaba y tiritaba del miedo] N-no Bolty, p-por favor. Lo s-siento, tienes razón, n-no debí tratarte se esa manera, soy una idiota, ¿p-podrías perdonarme?

Bolt - No, no, señorita. No es así como funcionan las cosas. Si molestas al toro, más te vale estar preparado para recibir los cuernos. Tú me enseñaste eso, ¿recuerdas? Siempre hay que estar preparado para aceptar las concecuencias de nuestras acciones. ¿No me digas que se te olvidó? [despacio, empezó a acercar su mandíbula hacia su cuello]

Mittens – [sudor y lágrimas empezaban a fluir como ríos de la desesperación] ¡Por favor no lo hagas Bolt! ¡Me prometiste que jamás me harías daño!

Bolt – Sí, lo dije … y tú también lo dijiste [dijo con una sonrisa macabra al momento en que ya su hocico rosaba su cuello]

Mittens - ¡AHH! [es lo único que salió de su boca al sentir la fría nariz del can rosando su piel. Cerró los ojos y esperó su trágico final, pero en lugar de eso recibió una larga lamida por todo su rostro] ¡IUCK! Qué asco, hubiese preferido que me arrancases un pedazo de garganta [dijo con su cara más seria, pero también con calma al saber que Bolt sólo jugaba]

Bolt – Prometí que no te lastimaría y así cumplí. Aunque claro, torturarte siempre es más satisfactorio [dijo con una sonrisa pícara]

Mittens – Ja Ja, qué divertido [dijo con su tan característico acento irónico]. Espero que con esto ya estés satisfecho.

Bolt – Sí [se tomó un largo suspiro para recobrar el aliento]. Gracias Mittens, tengo razón cuando digo que si no fuera por tí no sé lo que haría. Mira todo lo que he progresado en un solo día. [dijo mientras sonreía victorioso]

Mittens – Ya, ya, basta de alabarme [decía mientras se limpiaba la baba de su cara con un trozo de periódico que había en el suelo]. Todo esto es mérito tuyo. ¿No te lo dije? Físicamente eres toda una máquina canina, amigote. Sólo te faltaba la técnica. Eso sí, el entrenamiento recién comienza. Todavía tienes que aprender cómo defenderte, y eso depende todo de tí. Aunque creo que por hoy ya ha sido suficiente. Volvamos a nuestro refugio, se está haciendo tarde.

Y así ambos se fueron a recostar cada uno en sus cajas, mientras miraban el cielo que de a poco comenzaba a oscurecerse y llenarse de estrellas.

Bolt – [susurró pensativo] ¿Me pregunto cómo le estará llendo a Rhino? [y dio un largo suspiro mientras su mirada siguió perdida en ese cielo semi-estrellado del ocaso]

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Lentamente los ojos de un roedor comenzaban a abrirse pesadamente. Aún estaba aturdido. Miraba hacia todos lados para ver si podía reconocer el terreno que lo rodeaba pero fue en vano. Todo era nuevo para él. Respondiendo a la incertidumbre, rápidamente sus sentidos volvieron en sí, pero esto sólo causo estresarlo aún más.

Rhino – [mirando seriamente de un lado a otro de reojo en una pose ninja] ¿Dónde estoy? ¿Qué fue lo que pasó? ¿Dónde estan Bolt y la gata? ¡Auch! [se tocó la cabeza, sentía un agudo dolor en un lado] Recuerdo que un agente de Cálico me subió a su nave, y cuando estaba a punto de escapar de pronto todo se puso negro. Alguien debió atacarme por la espalda, pero no pudo ser él ya que iba conduciendo. ¿Acaso tenía un cómplice? Estoy seguro de haber revisado todo antes de salir de mi esfera y proceder con mi plan de escape tras abrir la ventanilla trasera, ¿cómo rayos no lo vi? Un momento, ¡¿DÓNDE ESTÁ MI ESFERA?!

El hamster podía sentir como si hubiese paja en sus pies, y agudizando la vista en la oscura penumbra que cubría la habitación pudo notar que estaba rodeado de barrotes de hierro.

Rhino - ¿Qué? ¿Una prisión? ¡Ja! No hay prisión que pueda conmigo. Muy mal pensado Cálico, esto será tu perdición.

? - ¡OH! Vaya, vaya. Veo que ya has despertado. [una voz extrañamente conocida resonó sobre su espalda con un tono divertido aunque ligeramente sarcástico]

Rhino – [Se dio vuelta y empezó a buscar en la oscuridad al dueño de dicha voz] ¿Quién está ahí? No te escondas miedoso, ¡da la cara!

? - Oh, pero no me estoy escondiendo, estoy justo frente a tí [dijo con el mismo tono de antes]

Con seguridad, Rhino se acercó hacia la parte posterior de la jaula y agudizó la vista lo más que pudo, pero esa confianza desapareció instantaneamente cuando reconoció la silueta de aquella misteriosa figura de cuya voz era dueño.

Rhino – [temblando nervioso] N-no puede ser. ¿A esto se refería Bolt con estar en el vientre de la bestia?


Fin de la crónica 10ma

(posible) Título de la próxima crónica: Fortaleza de Máxima seguridad