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Aclaración: Naruto no es mío, es de Masashi Kishimoto, si fuera mío Konoha ya tendría corriendo a, por lo menos, tres niños de cabello oscuro con ojos jade; y dos niñas rubias con byakugan. ^^
Advertencias: Universo Alterno.
Basado en la película "Como Si Fuera Cierto"
Como Si Fuera Cierto
Capítulo 10: "Está Aquí"
Luego de haber echado de una manera sutil a Karin, se dedicó a buscar a Sakura. ¿Dónde podría estar? Bueno… esa era una pregunta tonta, considerando que era un fantasma y podría estar del otro lado de la ciudad si así lo quisiera.
Pero al caminar por su casa, pasó por un lugar que lo hizo detenerse de golpe. Giró la cabeza lentamente para apreciar la puerta de madera. ¿Estaría ella en…? La abrió en su totalidad y subió las frágiles escaleras para encontrarse con cálido ambiente veraniego de la azotea.
Cuando la vio sentada en el borde de la azotea, un escalofrío lo recorrió entero. Por un momento se había olvidado que ella era fantasma y aunque cayera hasta el subsuelo, no se haría daño.
Sakura se volteó al escucharlo venir e hizo una mueca.
- Vaya que eres rápido… ¿Cómo estuvo?
Sasuke colocó sus manos en sus bolsillos.
- Bien sabes que no pasó nada.
Ella titubeó pero luego volvió a hablar.
- ¿Qué le dijiste?
El Uchiha levantó los hombros.
- Que estoy viendo a alguien… pero no le dije que no era una persona de carne y hueso.
Sasuke vio logrado su cometido al ver que le arrancaba una pequeña sonrisa del rostro.
Inmediatamente, su mente comenzó a pensar en que era demasiado tarde para dejar que Sakura se alejara de él. Le encantaba como se le iluminaban los ojos con las luces de Konoha y esa sonrisa terminaba de hacerla totalmente hermosa. Se había acostumbrado a su presencia, ya no tan molesta. A verla caminar a través de los pasillos de su casa. A ser regañado por comer tanta comida chatarra.
No quería ni podía dejar que Sakura se fuera. Ni siquiera al hospital, quería tenerla cerca. Había pasado tan poco tiempo desde que la conoció y aún así, parecían años de que la conociera.
- ¿Sasuke? – su voz lo despertó y él sacudió su cabeza volviendo a la realidad.
- ¿Qué sucede?
- Parecías ido… ¿Dónde estabas? ¿En el País de las Maravillas? – rió ella en broma, cruzándose de brazos.
- No necesito irme a ningún lado para sentirme en el País de las Maravillas… - murmuró él, en un murmullo que Sakura apenas pudo escuchar. Pero escuchó.
Ella se descruzó de brazos y por un momento, pensó que había enrojecido. Pero era un fantasma, no podía hacer eso. Aunque sintiera vergüenza de que Sasuke haya dicho eso.
- Aunque… mi verdadero País de las Maravillas esta bastante lejos de aquí… - comenzó el Uchiha cambiando de tono a uno más triste y apagado. Se apoyó en el borde y miró las luces de Konoha brillar.
Sakura se posicionó a su lado.
- ¿Por qué dices eso?
- Yo… vine aquí porque mi padre me quiere poner al frente de nuestra empresa… pero, yo era feliz en mi antigua cuidad, tenía a mi madre, mis amigos… no lo se…
- ¿Dónde vivías? – preguntó Sakura. En ese momento, no peleaban, solo hablaban como dos personas normales. Sí, normal yo pensó Sakura. Pero le gustaba estar en paz con Sasuke.
- En Suna.
La pelirosa arqueó las cejas.
- Sasuke… ¿en Suna hay playas?
Él volvió a verla.
- Claro. Estamos en delimitación con el mar y si bien no es una cuidad muy conocida tenemos varios turistas en el año… ¿Por qué preguntas?
- No lo se. – contestó ella sinceramente. No sabía exactamente porque había hecho esa pregunta pero sintió que era algo que debía saber.
- Mira, tengo una imagen en mi celular. – Sasuke sacó su teléfono y le mostró un hermoso atardecer en una playa de su ciudad. La había tomado el día que había tenido el último paseo con su hermano y su madre. Sonrió melancólico.
- Sasuke… - él la miró para ver como observaba la foto con el entrecejo fruncido. - Yo ya estuve en este lugar…
- ¿Fuiste de vacaciones? – quiso saber él.
- No, yo… lo… lo soñé. – recordó ella volviendo sus jades hacia él.
- ¿Lo soñaste?
- Sí, exactamente como en tu foto. El mar, la arena, la puesta de sol, apuesto que en esta playa hay un mirador y un puerto ¿verdad?
- Sí… ¿Cómo lo sabes?
- Te digo que lo soñé… Es como si… ya te hubiera conocido antes… por medio de este lugar – sonrió Sakura.
Él elevó su comisura. Así que no era el único que sentía que se conocían desde hacía mucho. De alguna forma es lo aliviaba, y le encantaba.
Unieron sus miradas por unos momentos que parecieron interminables. Sasuke nunca se había puesto a pensar lo hermoso que eran los ojos de Sakura. Pero lo que si había sentido eran las grandes ganas de tocar la piel de ella. Parecía tan suave a la vista, quería comprobar si era su imaginación o realmente era así de tersa.
Sakura pensó desde un principio que Sasuke era apuesto, pero luego de todo lo que habían vivido, había comenzado a descubrir el interior de él, deleitándose por sus cambios de humor y poco entendible carácter.
Era un momento perfecto…
Riiiiing
…arruinado por un celular.
Sasuke gruñó molesto y atendió el celular. Era su padre.
- ¿Hola?
- Hijo, eres el muchacho más afortunado de toda Konoha.
- Gracias… ¿Por qué lo dices? – preguntó extrañado.
- ¿Recuerdas que preguntaste por el anterior dueño de tu departamento? Bueno, comencé a averiguar y me contacté con su hermana, quien es la que puso el apartamento en alquiler. Buenas noticias, ¡el departamento es tuyo!
- ¿Mío?.. ¿Por qué?
- Es una historia larga… una mujer estaba en coma y van a desconectarla.
Sasuke separó lentamente el aparato de su oído. No… no podían hacer eso… Volvió la vista la muchacha que lo miraba inquisidoramente, quería saber que lo había puesto de esa forma.
- Hijo, ¿me estas escuchando?
- Sí, gracias por contarme. Hablamos luego. Adiós – cortó sin esperar a que le respondiera.
- ¿Qué sucedió? – preguntó rápidamente Sakura.
- Debemos hablar con tu hermana – contestó él comenzando a caminar hacia la puerta. Sakura, en cambio, se había quedado en el lugar sin entender - ¡Vamos! – le gritó el Uchiha y de inmediato salieron de la casa.
Media hora después se encontraban frente a la entrada de una casa enorme y muy bonita, con un jardín notablemente cuidado y una pequeña fuente en él.
El Uchiha suspiró.
- Sakura, si quieres que convenza a tu hermana deberás decirme algo que solo tú sepas. Algo como un "secreto de hermanas", no lo se…
La pelirosa hizo una mueca con la boca.
- Leía mi diario íntimo y luego me molestaba – dijo, rebuscando en su memoria.
- Eso no es tan relevante, ¿otra cosa?
- Emm, cuando éramos pequeñas la golpee con un colador, tiene una cicatriz en la cabeza. – comentó apenada.
El moreno casi si cae de la impresión. ¿Que ella hizo qué? Ella bajó la cabeza, apenada. Sasuke sonrió imperceptiblemente.
- Me lo pudo haber dicho tu madre o algún pariente, ¿alguna otra cosa? Algo privado, que solo tú sepas…
Sakura pensó unos momentos más y luego sonrió.
- ¡Lo tengo! ¡Antes de su boda de besó con su ex-novio! ¿Cómo se llamaba?... No lo recuerdo, le decían Kyubi. Eso solo yo lo sé.
- ¡Perfecto! Eso servirá, Bien, vamos.
Sasuke cerró el puño y tocó cuatro veces la puerta. Esperaron. Sakura a su lado. Se la notaba muy nerviosa, al contarle todo, pareció que se había puesto aún más pálida de lo que ya era.
La puerta se abrió y dejó ver a una mujer de cabello azulado y ojos color perla. Era muy extraño que sean hermanas y que no compartan ningún rasgo, excepto la delicada piel.
- Hola – saludó Hinata amablemente.
- Hola Hinata – respondió Sasuke. La ojiperla arqueó las cejas, seguramente preguntándose como sabía su nombre. – Permíteme presentarme, soy Sasuke Uchiha. Soy… novio de tu hermana.
La mujer se sorprendió enormemente. Lo examinó con la mirada y se apoyó en el marco de la puerta.
- Bueno, si es así, Es un placer. Si es una broma, no me da gracia.
- No, no es broma. – replicó el moreno rápidamente. – Conocí a Sakura hace un tiempo, nos llevamos muy bien. Yo tuve que salir de viaje y cuando volví… bueno, conocí la situación en la que estaba Sakura. Ya le había traído yo un nuevo diario íntimo, el suyo se lo robaste ¿no? – comentó sonriendo.
Maldito abusador, pensó Sakura. Con esa sonrisa sería capaz de conquistar a cualquier chica que se le cruzara delante. ¿Quién se resistiría?
Pero, por muy raro que pareciera, pareció convencer a Hinata. Ella sonrió levemente como recordando ese momento. Se hizo a un lado.
- Sasuke… ¿quieres pasar?
- Gracias.
Se adentraron en la casa. Era amplia y se notaba que estaba bien cuidada. Sobre el sofá había una pequeña niña de cabellos azules y ojos verdes. Sasuke sonrió de lado, ella sí tenía un rasgo de Sakura. Era una preciosa niña.
Hinata se dirigió a la cocina en donde sacó dos tasas.
- ¿Quieres café, Sasuke?
- No, muchas gracias. Yo vine hasta aquí porque necesitaba decirte algo.
- ¡Mamá! – Gritó la pequeña interrumpiendo a Sasuke - ¡Quiero comer!
Hinata rió ante tanto escándalo y asintió. Le extendió unas galletas y la pequeña se sentó al lado de donde Sasuke y Sakura estaban parados.
- Ella es mi sobrina Hanabi – dijo Sakura, mirando con ternura a la niña – Tiene cinco años, Hinata la tuvo de una relación anterior… ahora esta separada.
Él asintió.
- Disculpa, ¿que estabas diciéndome? ¿Cómo conociste a Sakura?
- Miente – ordenó la pelirosa.
- Trabajamos juntos.
- ¡No así!
- En realidad, ella trabajó en mí… - replicó.
- ¿Qué? – preguntaron las dos hermanas al mismo tiempo.
- Quiero decir… yo estaba enfermo, y ella me ayudó… me curó. Eso digo.
Hinata asintió, entendiendo.
Sakura negó con la cabeza. No sabía muy bien si estaban haciendo lo correcto. Giró la cabeza para ver a Hanabi sentada a su lado. La pequeña miraba en su dirección. Sakura pensó que era coincidencia hasta que su sobrina le sonrió tiernamente. La pelirosa se extrañó.
- Hana… ¿Puedes verme? – preguntó sin creerlo.
Mientras tanto, Sasuke seguía inventando una enfermedad imaginaria, convenciendo a Hinata de que Sakura lo había curado.
- Ya estoy curado, igual. Pero el punto es que, Sakura creyó en mi y en mi recuperación cuando nadie creyó que podría salir adelante.
La ojiperla sonrió. Tenían la misma sonrisa.
- Sí, suena a algo muy propio de ella… Pero, ¿Por qué me estas contando todo esto?
- Porque sé la situación por la que esta pasando ella y realmente quiero y te ruego que… que esperes un poco más…
Mientras tanto, Hanabi extendió una galleta y la dejó justo en frente de ella. Sakura le miró nuevamente.
- Hana, ¿Puedes ver que estoy aquí?
Pero la pequeña no respondió nada, solo continuó mirando la televisión.
La pelirosa volvió la vista al moreno, quien estaba de frente a su hermana.
- Yo sé que ella saldrá de esto, solo… debemos darle tiempo. Lo se, se recuperará…
Hinata asintió lentamente. Luego sonrió.
- Eres muy tierno al decir eso, y mi hermana tuvo suerte de encontrarte… pero… es tarde, ya firmé los papeles.
A los dos se les vino el alma a los pies. No podía estar hablando en serio… No podía.
- Mañana, cuando Hanabi este en el jardín… la desconectarán a las 11 de la mañana. No quiero que siga sufriendo, no quiero seguir sufriendo…
Sasuke observó como los claros ojos de la persona que tenía en frente se comenzaban a llenar de lágrimas que rápidamente secó.
La menor se mordió el labio inferior, con ganas enormes de poder abrazar a su hermana y hacerle saber que ella estaba ahí y estaba bien.
Sasuke suspiró.
- Bueno, ¿sabes que? Debo decirte algo, Hinata.
Los ojos verdes de la médica se abrieron y se fijaron en los negros de él.
- Sasuke ¿Qué vas a decir?
- Lo cierto es que…
- Sasuke, no. ¡No!
- Tu hermana está aquí, a mi lado, con nosotros, rogándote para que esperes.
Y los ojos incrédulos de Hinata se abrieron de par en par.
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T.T lo lamentoooooo realmente, me tardé demasiado esta vez. Les ruego su perdón. Pero aquí estoy otra vez trayéndoles un nuevo cap de este fic. Espero que les gustee :) no tuve mucha imaginación al poner el titulo XD pero creo que es lo de menos, no?
Bueno, ya se que no tengo derecho pero, no me dejan un reviewcito? Uno chiquitito? Para hacerme feliz?? Sii? ^^ Graacias.
Nos leemos pronto.
Hikari x Takeru
