INEVITABLE

CAPITULO 10

"INESPERADO"

Parte 2

-¡Alfred! Vamos niño bonito, ¿Qué te sucede?- le palmeo ambas mejillas tratando de ver si reaccionaba, pues repentinamente se había desplomado la suelo - Esto no es divertido Jones-

-¡Alfie!- grito la hermana de este al ver que el joven no respondía.

Sin duda alguna, algo malo le estaba pasando, agachó la cabeza el germano para oír si tenía signos vitales, percatándose que tenía pulso y respiraba quedito, aliviado de oír sus signos aun, sabía que debía llevarlo a urgencias rápido.

-Lo llevare al médico- alzó en brazos al rubio y lo cargo hacia la salida, estaba preocupado, ahora pensaba en el bienestar del bebé, si algo llegase a pasarle, se limitó a negar la cabeza negó rápidamente, quería sacar esas ideas de su cabeza y concentrarse en llevarlo al hospital.

-Está abajo el auto- comento la señora.

Ludwig se acercó de prisa al auto donde se encontraba el padre de Alfred sentado en el volante, quien los miraba sumamente serio, ignorándolos por completo, a pesar de que estaba desmayado su hijo.

-¡Abra!- ordeno Ludwig.

El Sr. Jones ni si quiera volteo a verlos, cosa que enfureció al alemán, quien pateo la puerta de ese lujoso auto y le miro con toda la ira que podía tener a consecuencia de su preocupación.

-¡Abra la maldita puerta desgraciado! ¡Si algo le llega a pasar a mi hijo o a Alfred lo matare!, ¡Ni porque es tú hijo te preocupa, no tienes derecho a llamarte su padre-

Ambos se miraron a los ojos por un momento y el Sr. Jones recordó esa vez en la que su mujer estaba en la misma situación, Alfred estaba en el vientre de su madre cuando esta tuvo un accidente y casi pierde a su hijo, pudo imaginar la agonía que sentía el otro, además la sangre le llamaba, enseguida abrió la puerta trasera donde Ludwig entró con Alfred, la hermana se introdujo del lado del copiloto mirando seria a su padre pero indicándole donde debían llevarlo, mientras que la madre y su otro hijo hacían llamadas a su médico general, y solicitando un taxi para ir con ellos.

El auto se movió, ahora sentía remordimiento de haberle hablado así a su "suegro", contemplo el rostro de Alfred un momento, se sintió un tonto al no darse cuenta antes de que era un hombre muy guapo, aunque tenía un carácter extraño, iba de maravilla con él, algo que lo hacía especial, lo abrazó hacia su pecho y le regalo un beso en su coronilla, estaba muy asustado, no sabía que sucedería, pero iba a hacer todo lo posible para que ambos estuvieran bien.

-No me hagas estas bromas Alfred, en nada es graciosa- soltó un suspiro y rápidamente buscó poner una mano en aquel vientre, esperando con toda su alma que estuvieran los dos bien.

Al llegar al hospital, Ludwig bajó con el rubio más joven y lo llevo directo a urgencias, donde sin perder tiempo los atendieron, era la primera vez que se sentía perder algo importante, había cometido bastantes locuras, había tenido mil aventuras, varios novios, lo habían dejado muchas veces, y nunca se había sentido así, estaba intranquilo merodeando por todo el pasillo, tanto estaba perdido en sus pensamientos que no se había percatado desde cuando estaba la familia de Alfred a su espalda. Los miró de reojo algo apenado, irían a culparlo de lo que paso.

De pronto, sintió una mano grande en su hombro, y una voz serena, gruesa, al regresar su vista se percató que era el padre de Alfred.

-Estará bien, Alfred es fuerte-

Claramente notó como la señora estaba abrazada de su esposo sollozando.

-Gracias, esto es inesperado, si Alfred viera esto, créame que estaría muy feliz- comento, pues era lo que Alfred deseaba que su padre lo aceptara.

Al poco tiempo, el Doctor había salido a informarles que estaba pasando, tanto el pequeño como Alfred estaban bien, solo se le había subido mucho la presión y por consecuencia se había desmayado, a causa del estrés emocional y el que estuviera trabajando mucho, el hombre de ciencia le explico a Ludwig paso a paso lo que acontecería si no cuidaba de Jones, le aterraba saber que podría nacer el bebé antes de tiempo, aunque ya quería verlo, el saber que aquello podría hacerle daño pensó que era mejor que naciera a su tiempo y saber que había una posibilidad de que alguno de los falleciera, era algo que no imaginaba y no quería que fuera una opción, Alfred tenía el "don" de concebir pero su cuerpo no estaba hecho para ello.

Todos habían concordado que quien debía entrar primero a ver al joven era Ludwig, pues era el novio y padre de la criatura, aunque tuvo de verdad las ganas de decirles la verdad, no quería romper aquello que Alfred había estado preocupado por hacer, además, ahora pensaba que no era mala idea ser novio de Alfred de verdad, es más, estaba encantado con la idea e iba a hacer que le aceptara tan pronto salieran del hospital. Haciendo caso a sus "suegros" y "cuñados" ingreso a ver a Alfred, que estaba acostado en una cama muy cómoda, ahora su mente empezó a pensar en cuanto iba a costarle aquello, luego negó con su cabeza, aquello era lo de menos, su hijo y Jones estaban bien, era lo que más le importaba.

-Hey niño bonito...despierta o quieres que te despierte con un beso- Se acercó a su lado y le acaricio su cabello contemplando tan fino y bello rostro, le entró una emoción al divagar un poco que su pequeñito tendría ese rostro -Despierta…Ya te voy a besar-

Alfred abrió un ojo y lo miró de reojo, suspirando y con su semblante triste -Ludwig basta, esto no es gracioso...- inclino su vista – Ya me explico el Doctor que si no me cuido el o yo...nos podemos morir, tengo miedo, es estúpido lo que diré o sin sentido para ti pero, amo al bebé, y quiero vivir para conocerlo, cuidarlo, sé que no seré el mamá excelente pero no quiero que le pase nada. No me importa si mis padres me aceptan o no, solo quiero vivir porque, al fin encontré una razón para vivir-

Beilsmichdt sonrió, le volvió a acariciar el cabello y le pico la nariz.

-Niño bonito trasero grande y redondo, jejeje tus padres estaban preocupados, no dudo que quieran ayudarte ahora, además te dije que iba a cuidarte...y aunque creas que suene estúpido pero yo también amo a ese bebé que se forma, tampoco deseo que les pase algo, también halle mi razón de vida y son ustedes, por ello trabajare más para poder cuidarles, remodelaré mi casa si es preciso, pero no dejaré que les pase nada, no te pongas triste, o te apretare una nalga para que te enojes, me gusta más esa cara que esta que traes ahora...-

-Idiota preñacanico inútil al volante...uhm- le miró a los ojos y pudo sonreír de nuevo.

-Ya... ya…dejare que pase tú padre, creo que tienes que hablar con él-

-Les diré la verdad-

-No, no, ¡No!, no tiene nada de malo ser tu novio-

-¿Ah?..- sacudió su cabeza y se quedó mirándolo casi estupefacto al analizar lo que le había dicho antes - Mi papá, ¿dijiste mi padre?-

-Sí, está afuera, creo que te ama mucho, y necesita decírtelo-

-Jajaja, ¿Enserio?, Oh my god, no lo puedo creer, jajajaja, es inesperado que él quiera verme después de todo ¡hazlo pasar!- aplaudió y empezó a reír a carcajadas por lo feliz que estaba al escuchar aquello.

-Está bien, pero antes de irme- se aproximó a un costado de la cama y aprovecho lo relajado y distraído que estaba Jones para tomar su mentón y robarle un beso en los labios, luego se alejó de él para ir a la salida y hacer pasar al Señor.

Alfred se quedó en la cama sentado, con los dedos de su mano acariciando sus labios, no había podido responder a lo que había acontecido, estaba asustado y nervioso.

-Me… besó-

/Gracias por seguir este FanFic Hetaliano, de mi OTP Ger-Ame, pronto subiré el próximo capitulo. Si tienen dudas pregúntenme, además acepto críticas a veces se me va el corregir palabras, me disculpo y gracias, besos.

Próximo Capitulo uhhh estará sexy/