Katniss se llevó las manos a la boca ante lo que acaba de presenciar, Delly cayendo del puente.

Los vidrios rodeaban el cuerpo de ella.

—No te acerques, Katniss —Peeta estaba cerca de donde ella había caído—, llamaré a una ambulancia para que se examine todo. Peeta entro de nuevo a la casa a hacer las llamadas necesarias.

—¡Oh por dios! —exclamo la enfermera que entró en esos momentos.

¿Dónde había estado ella?

—Llévate a la señora Mellark —pidió Katniss a _—. Usted y yo hablaremos en un rato más.

—Sí, señora —la enfermera se retiró con la madre de Peeta, está emitía sonidos extraños por lo que había sucedido tan solo unos segundos atrás.

Delly estaba muerta.

Murió a los segundos de caer con algunos vidrios que se le encajaron en el cuello y otros sobre su rostro, tendría que pasar mucho tiempo para que esa visión de ella se le fuera de la mente.

Sentía que se desmayaba.

Imaginarse que ella pudo haber sido.

Recordó que en la mañana ella había estado caminando por ahí, para despedirse de su amiga Madge que había visitado en la casa, Madge también paso por ese puente.

¿Qué era lo que había salido mal para que se rompiera?

¿Tal vez una trampa?

O simplemente era la estructura.

Katniss estuvo a punto de haber sido ella la que muriese, si no fuese porque Peeta le llamó…

¿Qué era lo que le iba a decir a los familiares de Delly? ¿Qué habían estado discutiendo y que ella no hizo caso a lo que le decía Peeta?

No estaba preparada para ello.

—Fue horrible —le susurró Katniss a Peeta quién la estaba sosteniendo por los hombros.

—Vamos adentro —pidió, quitándole la vista del cuerpo inerte de Delly.

—¿Quién viene?

—Los agentes de la paz vendrán con todo lo necesario para llevarse a Delly —le informó Peeta—. Ese puente estaba mal construido.

—Ya lo has dicho.

—Entra a la casa, Katniss, por favor —suplico, le dio un beso en la mejilla, ella se alejó adentrándose a la casa y dejándolo solo.

Era una terrible visión pero Peeta no podía dejar de ver a Delly.

Se le vino a la mente la imagen de su mujer, exactamente como estaba Delly con algunos cortes en su rostro, el cuello desangrado y con los ojos abiertos, era la visión de Katniss como en su sueño.

Y no se iba a recuperar tan fácil.

Sobre todo si comenzaba a investigarse, iba a decir todo lo necesario pero entre más preguntas le hicieran, no lo iba a olvidar.

¿Cómo le iba a decir a Cato que estaba muerta?

Ya había realizado la llamada para que fuese a su casa con urgencia, no quiso darle la noticia a través del teléfono. Dentro de nada iba a llegar.

—Pudiste evitarlo Delly —le susurró— si me hubieses escuchado y te hubieras quedado donde estabas. No había necesidad de que caminaras. ¿Por qué simplemente no me hiciste caso? Pensabas solo en ti y en como destruir mi matrimonio.

—¡Peeta! —Escuchó a Gale—. ¿Qué fue lo que paso? ¿La mataste? —Entendía que su amigo preguntará eso después de días antes dijera que estaba harto de Delly.

—¿Qué? ¡Por supuesto que no! —contestó.

—¿Y Katniss?

—Se acaba de meter a descansar. Nadie la asesinó Gale. Como puedes ver, el cristal del puente se rompió —indico con su dedo el vidrió roto.

—¿Ya has llamado a los agentes?

—Lo hice. Ya están en camino.

—¿Cómo es que ese puente salió defectuoso? Creí que estaba muy bien construido —dijo Gale.

Peeta negó con la cabeza.

—Pues nos hemos equivocado. ¡Pudo ser Katniss, Gale! —Se llevó las manos al rostro con solo pensar en eso de nuevo—. Tuve un maldito sueño en donde era ella y no Delly, por alguna razón desperté y le pedí que no lo usara. ¿Lo estás imaginando, Gale? ¡Pudo ser ella!

—Pero no fue ella. Lamentablemente fue otra persona.

Los golpes en la puerta sonaron, la enfermera fue la que se encargó de abrir y dejó entrar a los agentes de la paz junto con los paramédicos, al igual que los forenses.

Se encargaron de retirar el cuerpo de Delly, así como recabar algunas pruebas. Revisaron cada centímetro del puente para saber si fue era realmente un accidente u homicidio, según comentaron algunos agentes.

—Hemos realizado las preguntas necesarias —dijo un agente— pero no es suficiente, debemos hablar con su esposa.

—Se encuentra descansando, lo que paso ha sido una impresión demasiado grande para ella —le informó— de momento tiene que descansar.

—Debemos hablar con ella —insistió.

—Yo mañana sin falta la llevaré al edificio de justicia —dijo.

—Señor, ¿Por qué no quiere que hablemos con ella?

—¡Peeta! — en ese momento entró Cato y se quedó callado ante lo que estaba viendo— ¡Delly! —las lágrimas no tardaron en nublar los ojos del chico.

—Lo siento, hermano —habló Gale.

—¡¿Por qué la mataron?! —Grito Cato—. Ya sé que la odiaban sobre todo sus indiferencias con Katniss pero no tenían por qué matarla. ¡Asesino! Agente estoy seguro que fue su esposa.

—No tuve la necesidad de asesinarla Cato —Katniss apareció ante la puerta y se puso a un lado de Peeta—, ella sola acabo con su vida por querer seguir interfiriendo en la mía. Lamento tu perdida.

—Hipócrita.

—Agente, si me harán alguna pregunta háganla.

—Katniss no…

—Basta Peeta. Tú y yo no ocultamos nada. Pero es trabajo de los agentes hacer esto en cualquier caso —terminó de decir.

—Muy bien, ¿quiere llamar a un abogado?

—No lo necesitamos, somos inocentes.

—Entonces iniciemos.

Les informaron que en cuanto tuvieran los resultados de la autopsia les harían más preguntas por precaución se llevaron de ahí a Cato que no dejaba de gritarle a Katniss que ella era la asesina.

Se había ganado el odio de Cato pero no le interesaba. Cato debió prestarle más atención a su matrimonio y quizás evitar así lo ocurrido pero no dudaba en que él realmente puso empeño, la única que no quiso avanzar fue Delly.

—Les he dicho a nuestros amigos que nos visitaran en otro momento —informó Peeta entrando a la habitación— tu mamá estaba muy preocupada.

—Gracias —se recostó y se cobijó.

—Vamos, duerme.

—Está noche las pesadillas me visitaran.

—Yo estaré aquí para protegerte de ellas.