Hola a todos, antes que nada me disculpo por la tardanza. esta capi es del pasado, disfrútenlo


Bella POV

Como Edward me dijo que íbamos a ir al parque, me puse unos jeans y una playera blanca, en realidad me vestí sencillamente, quiero decir, vamos al parque. Me amarré el cabello en una coleta y esperé a que Edward tocara. Rosalie se estaba bañando y Alice estaba escribiendo en su habitación. Ahora que sabíamos que escribía poemas, ya no se molestaba en ocultarlo.

El timbre sonó y yo fui a abrir. Edward estaba recargado en el marco de la puerta y al verme sonrió, yo me sonrojé y le sonreí en respuesta. Él vestía unos pantalones de mezclilla y una camisa azul de manga corta.

- ¿Nos vamos?

- Claro – cerré la puerta tras de mí y nos subimos al elevador

- Te ves muy hermosa Bella – Edward me dijo y yo me sonrojé

- Gracias, Edward

Salimos del elevador y Edward me condujo hasta su auto, me abrió la puerta del copiloto y él entró al asiento del conductor, mientras conducía, puso un CD con música de piano que a mí no se me hacía nada conocida.

- ¿Quién toca?

- ¿Por qué? ¿Te gusta?

- No, me encanta ¿quién es el pianista? – Edward me volteó a ver y sonrió

- Yo

- ¿En serio?

- Sí, esa canción se la escribí a mi mamá hace poco

No podía creerlo, Edward escribía canciones realmente lindas. Cuando ésa terminó, comenzó a sonar una canción aún más dulce y suave que la primera, desbordaba amor por cada una de sus notas. Yo cerré los ojos y recargué la cabeza en el asiento.

- ¿Te gusta?

- Me encanta, es preciosa

- La escribí para ti

Abrí los ojos y lo miré completamente sorprendida, ya habíamos llegado al parque así que se estacionó y salió a abrirme la puerta. Me tendió su mano para ayudarme a bajar, yo la tomé algo sorprendida…bueno muy sorprendida por lo que acababa de decirme.

- ¿Bella te sientes bien?

- Sí, es que ¿serías tan amable de explicarme lo que acabas de decirme?

Edward tomó mi rostro entre sus manos, se acercó lentamente a mí y sus labios se posaron sobre los míos. Yo no podía creerlo pero me obligué a cerrar mis ojos y a dejarme llevar. Las manos de Edward se quedaron en mi cuello mientras yo recargué mis manos en su pecho.

No sé por cuánto tiempo nos quedamos así, pero fue el mejor beso que jamás me habían dado. Edward me rodeó la cintura con un brazo y seguimos paseando por el parque.

- Me gustas mucho Bella, no puedo seguir ocultándolo – nos detuvimos ahí y Edward tomó mis manos entre las suyas y las besó

- ¿Es enserio?

- Como que el cielo es azul, por eso te traje aquí, aquí fue nuestra primera…

- ¿Cita? – pregunté temerosa

- Sí, y es un lugar muy especial para mí y es justo aquí donde quiero hacerte una petición

- ¿Petición?

- ¿Bella quieres ser mi novia?

Miré los insondables ojos de Edward por un minuto, sólo lo conocía desde hace diez días y en esos diez días, Edward me había hecho sentir cosas que jamás había sentido en mis años en Forks o Phoenix. Pensé por un momento y me di cuenta de que por primera vez, deseaba obedecer las órdenes de mi corazón y ellas no podían ser más claras.

Tomé las manos de Edward y entrelacé mis dedos con los suyos mientras lo miraba con una sonrisa.

- Sí, Edward, claro que quiero ser tu novia – le respondí

Él sólo me sonrió y acercó su boca a la mía. Volvimos a besarnos y Edward atrapó mi labio inferior por un largo y delicioso momento antes de separarnos y dirigirnos una sonrisa radiante antes de volvernos a besar.

Sentí una gota de agua en mi cabello, pero las manos de Edward acariciando mi espalda y sus labios besando los míos, me distrajeron por completo. No fue hasta que estuvimos mojados casi completamente que nos separamos y nos miramos con otra sonrisa.

- Te iba a decir que si querías que fuéramos a tomar un café pero creo que lo mejor será que regresemos a cambiarnos – Edward tomó mi mano y me condujo hasta su auto

- Creo que es lo más prudente.

Llegamos al edificio y saliendo del Volvo, Edward volvió a besarme, yo tenía mis manos alrededor de su cuello y él tenía las dos suyas en mi cintura. Apretamos el botón del elevador y él me abrazó.

- ¿Tu departamento o el mío?

- Tú el tuyo y yo el mío – le dije y él me miró algo dolido, yo apoyé mi cabeza en su pecho - ¿no dijiste que querías ir por un café? Tenemos que cambiarnos y no creo que quieras que yo te preste algo de ropa ¿oh sí?

- No – respondió él otra vez, sonriendo.

El elevador se abrió y nosotros nos quedamos ahí, estáticos. Emmett estaba de espaldas a nosotros y unas piernas femeninas rodeaban su cintura, luego vi a Rosalie con los labios hinchados con el labial corrido. Emmett estaba besando su cuello y fue cuando Rosalie abrió los ojos y nos miró a los dos.

- ­¡¡¡BELLA!!!¡¡¡EDWARD!!!

- Creo…que nosotros… usaremos la… escalera – tartamudeé

Las puertas del elevador se cerraron y Edward y yo nos mirábamos sonrojados. Él tomó mi mano y subimos la escalera hasta llegar a mi piso. Una vez frente a la puerta de mi departamento, Edward me atrajo nuevamente al círculo de sus brazos y me besó dulcemente.

- Ahora bajo por ti

- ¿Vas a esperar el elevador? – le pregunté en broma y él se estremeció

- El cielo me ampare, sabía que Emmett era así, pero ¿Rosalie?

- No tienes una idea – le dije sonriendo

Vi como Edward se acercaba a las escaleras.

- ¿Edward?

- ¿Si?

- Te quiero

- Yo también te quiero Bella, muchísimo.

Sonreí y entré a mi departamento con una sonrisa en mis labios. Me dirigí a mi habitación sin darme cuenta de nada, mientras abría mi clóset me pregunté qué debería de usar. Me puse mi falda larga, color caqui y una blusa azul que Edward alguna vez me había dicho, me quedaba bien.

Me amarré el cabello y decidí ir a preguntarle a Alice si me veía bien, como no pensé que estuviera acompañada, abrí la puerta de su habitación y no pude creer lo que veía. Jasper estaba acostado en la cama sin camisa y Alice estaba sobre él, sin blusa. Los dos estaban besándose apasionadamente y no me oyeron entrar, cerré la puerta silenciosamente y luego salí aún más rápido del departamento.

Iba a subir las escaleras para buscar a Edward, sólo que él también venía bajando corriendo así que los dos terminamos en el suelo, yo arriba de él.

- Lo siento – dijimos al mismo tiempo – es que iba a ir a verte – volvimos a decir al unísono y reímos

- ¿por qué ibas a subir? – me preguntó Edward

- no lo vas a creer, pero Jasper y Alice están en su habitación… - me sonrojé – No puedo creerlo ¿Alice?

- ¿Jasper? ¿segura que era Jasper?

- Sí, te lo juro.

- Bueno tienes suerte, no creo que haya sido tan perturbador como oír a Emmett y a Rosalie en su habitación – Edward se estremeció

- ¿Sabes? Creo que deberemos de buscar un lugar donde dormir hoy – sugerí – no quisiera estar ahí

- Yo tampoco – Entonces Edward sonrió malévolamente

- ¿Qué estás pensando Edward Cullen?

- Ven conmigo

Me levanté y luego él se paró, tomó mi mano y bajamos con la administradora del edificio para pedirle un favor. Al oírlo sonrió y nos miró con reproche, pero era una idea tan genial, que aceptó.

- Espero que tengas cámara en tu celular Bella – me dijo Edward mientras subíamos

- Sí, yo quiero ver como salen Emmett y Rosalie – le dije y le di un beso – más te vale que tú hagas lo mismo Edward

- Por supuesto y luego lo subiremos a Youtube

Yo reí y me fui al piso de Edward, me escondí detrás de las escaleras con mi celular preparado y la vista fija a la habitación de los chicos. Tuve que aguantarme las ganas de reír porque estropearía todo. Entonces escuché cosas caer dentro del departamento así que encendí la cámara de mi celular.

- ¡¡¡¡FUEGO!!!! ¡¡¡FUEGO!!! – Emmett salió de su habitación gritando

Yo intenté no reírme, todo su cuerpo estaba lleno de marcas de labial y sólo traía sus bóxers de ositos. Justo detrás de él salió Rosalie, despeinada y sólo con su ropa interior. Fueron sus expresiones lo que me hicieron reírme, no podía parar.

Obviamente me estaba riendo tan fuerte, que Emmett y Rosalie me miraron con ganas de querer matarme, pero yo no podía parar de reír.

- ¡¡¡EDWARD CULLEN VAS A MORIR!!! – escuché el grito de Alice y luego Edward estaba a mi lado completamente muerto de la risa, igual que yo

- ¿Bella? Tú también – Alice me miró molesta y al verla reí aún más.

- Creo…que …mejor nos vamos antes de que nos maten – me susurró Edward al oído

Entonces los dos vimos que el elevador se abría así que sin pensarlo, nos metimos dentro mientras una viejita salía y veía a Jasper, Alice, Emmett y Rosalie y se persignaba. Nosotros seguimos riendo aún más y antes de que ellos nos mataran, las puertas se cerraron.

Al llegar al auto de Edward cambiamos los celulares, para que él viera a Emmett y a Rosalie y yo a Alice y a Jasper. Creo que fue más chistoso verlos a ellos dos. Pues Alice salió corriendo como loca y luego salió Jasper con los pantalones abajo. Obviamente se escucharon las risas de Edward de fondo.

Cuando llegamos al café, nos tranquilizamos un poco.

- ¿Sabes? Creo que esta noche dormiremos en el pasillo – Edward me dijo

- No lo dudo, pero valió la pena – dije yo – hubieras visto a Emmett con sus bóxers de ositos.

Después de reírnos otro rato de nuestros pobres amigos, nos quedamos platicando de cosas más serias, Edward me platicó de sus clases y sus maestros, entonces entró al café un hombre mayor. Al verlo, Edward se tensó, el viejo captó la mirada de Edward y se acercó a nuestra mesa.

- Pero que sorpresa tan agradable – por el tono que usó el señor, dudo que fuera agradable. – Edward Cullen

- Profesor Weinberg – saludó Edward cortésmente – permítame presentarle a Isabella Swan, será alumna suya este semestre

- Es un placer señorita Swan – el señor me estrechó la mano y me sonrió cálidamente – espero con ansias ver que tal se desarrolla en mi clase

- Gracias, el placer es mío

- Bueno, yo los dejo – el profesor se fue a otra mesa.

Edward se quedó callado y serio desde que él entró y yo me pregunté la razón de por qué. Me acerqué a él y tomé su mano.

- ¿Edward, te encuentras bien?

- Sí, es sólo que…el profesor Weinberg nunca me ha caído bien – Edward me miró algo serio – él desea ser rector de la Universidad y considerando que mi tío lo es, me ha traído consecuencias

- ¿Por qué?

- Porque como el rector es mi tío, siempre está buscando la manera de perjudicarme, el semestre pasado hice un trabajo de Hamlet para dos de mis clases, el profesor Heathers me dijo que estaba perfecto y me puso diez y Weinberg me puso cinco y me ordenó repetirlo – Edward me contó molesto

- ¿Y por qué no le has dicho a tu tío?

- Porque no quiero traerle problemas a él y además, si le contara Weinberg me trataría peor – respondió Edward

- Lo siento mucho Edward, no sé qué decirte – acaricié su mano y luego su mejilla

- Dime que me quieres – me pidió

- Te quiero

Edward se acercó a mí y volvió a besarme. Este día había sido fantástico, pero no podíamos quedarnos en la cafetería toda la noche así que pagamos y nos fuimos a nuestros departamentos. Esta vez pudimos usar el elevador así que al llegar a mi piso Edward me besó.

- Ojalá y te dejen entrar – me deseó

- Igual a ti, buenas noches Edward

- Que descanses Bella

Entré silenciosamente al departamento, las luces estaban apagadas así que aproveché la oscuridad para irme a mi habitación lo más silenciosa posible. Al entrar y ver que ninguna de mis amigas me había oído, suspiré aliviada y prendí la luz, al darme la vuelta, vi a Rosalie y a Alice sentadas en mi cama mirándome furiosamente

- Si quieren puedo irme a dormir a la sala

- No

- Vamos chicas, no se enojen, fue un bromita

- Si no estamos enojadas, estamos aquí porque queremos saber que tanto pasó porque tú y Edward llevan todo el día juntos

- Ammm… pues es que…Edward… - me sonrojé – me pidió que fuera su novia y le dije que sí

Lo siguiente que supe fue que estaban abrazándome y estaba tirada en la cama oyendo sus gritos.

- Oigan, calma, calma que ustedes también tienen cosas que contarme – les dije mirándolas con reproche

- Yo sólo estaba platicando con Jasper y luego…se dio – Alice respondió demasiado rápido

- No te creo – dijimos Rose y yo

- Oh…está bien, le estaba enseñando mis poemas y me dijo que son grandiosos…como su autora – Alice dijo ¡sonrojada!

- ¿y tú? – le pregunté a Rose

- ¿Yo? Pues la verdad es que no fue otra cosa más que lujuria – Rosalie respondió algo triste

Alice y yo nos miramos y luego prestamos atención a lo que Rosalie nos iba a contar.

- Salí del departamento porque dejé unas cosas en el auto así que entré al elevador, Emmett ya estaba dentro, me saludó y yo me quedé callada. Creo que fue el silencio, pero un segundo después ya nos estábamos besando y la verdad no sé ni siquiera por qué sucedió, pero definitivamente yo no quería que pasara, ahora no sé que pensará Emmett de mí – Rosalie jamás, jamás había llorado por un chico así que verla llorando por Emmett fue sorprendente

- Rose, no creo que por lo que pasó tenga una mala impresión de ti, estoy segura – le dije a mi amiga

- Es que…

- Mira ¿qué te parece si voy y hablo con él? – sugirió Alice levantándose de la cama

- No, Alice… - intentó detenerla Rose – por favor no lo hagas

Justo en ese momento el celular de Rose sonó, ella lo abrió y vio que era un mensaje, mientras lo leía, una sonrisa curvó sus labios. Alice no tardó ni cinco segundos en quitárselo. Luego, me lo enseñó.

Rose:

Descansa princesa, y por si te lo preguntas, hoy fue el día más memorable de toda mi vida, te quiero.

Emmett

Eso era muy bueno.


¡¡¡Hola a todos!!! siento no haber actualizado antes, pero no he tenido tiempo, espero que les haya gustado el capítulo por ahí dejé una pista que les servirá después. Y pues como verán, las chicas perdonaron a Bella por lo de la broma pero ¿lo ahrán JAsper y Emmett con Edward? esa es una pregunta que les hago a ustedes ¿habrá venganza o no?

nos leemos pronto

Anya Sylvie