Disclaimer: Bakugan New Vestroia no me pertenece


-Oye Shun- llamo Alice con una tierna sonrisa, mientras caminaba a un lugar en concreto junto al pelinegro

-¿Qué pasa?- respondió con una leve sonrisa, dirigiendo su mirada hacia su pareja.

-Tu sabes… ¿Qué colores predominan cuando atardece?-

-Claro, el rojo, y el maravilloso y bello color naranja- al decir lo último, paso uno de sus brazos por la cintura de su pareja, y con la mano libre tomo un mechón de su cabello, para pasar a besarlo delicadamente, recibiendo una risita por parte de la muchacha que le miraba atentamente.

-Si… Es verdad-

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-¿Cómo le vas a hacer?- pregunto un joven peliblanco que se encontraba muy cómodo en el sillón, como si aquel lugar se tratara de su casa, cuando muy obviamente no lo era.

-No tengo la más mínima idea Shadow, pero debo pensar y ya- se quejo el peli rosa con el que hablaba él de cabello blanco, llamado Shadow por el más pequeño, a la vez que sorprendentemente y casi por arte de magia, metía un montón de cosas a una mochila pequeña y esta no se abultaba ni nada por el estilo.

-Necesitas un cómplice- dijo de forma inteligente Shadow, para pasar a señalar al menor.

-¿Tu crees?- opino con sarcasmo el señalado, para pasar a aventarle un zapato a Shadow

-¡Hey!, yo solo trato de ayudar-

-Si quieres ayudar, consígueme un cómplice y no me vuelvas a señalar, eso es de mala educación-

-Ya, ya, está bien, está bien, veré que puedo hacer, no te enfades angelito-

Al decir lo último, Shadow se levanto del sillón en el que había estado cómodamente sentado, y se encamino para salir del apartamento y cumplir el pedido del dueño del apartamento, sin saber cómo, pero debía de ayudarle.

Mientras tanto, solo salió de ahí, y en menos de un instante el menor cambio su rostro a uno triste y melancólico, mientras en sus manos, antes de guardarlo en la mochila, sostenía una hermosa y bien elaborada mascara de color negro… Negro como la noche…

-¿Por qué los asesinos visten de negro?- … -Para que no se les note la sangre-

-¿Por qué yo?- se pregunto el menor saliendo de sus pensamiento, entre todo el silencio de su habitación, en medio de la calma, solo atino a sonreír y terminar de preparar todo para irse

Debía darse prisa.

Su misión aguardaba

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-¡Feliz Cumpleaños!-

Exclamaron todos los amigos –oh al menos los que se creían amigos- de Keith, y uno que otro conocido, una vez le hubiesen quitado la venda al mayor de los ojos para que este pudiese ver donde se encontraban ya que había sido un intento de "sorpresa" para el rubio.

-¿Un parque de diversiones?- pregunto con una sonrisa, divertido.

-Si… Bueno… La idea principal era llevarte a comer… Pero todo estaba lleno… Y… Amm… ¡Fue idea de Dan!- se rio Mira, señalando al susodicho después de haberse puesto nerviosa.

-Jajá- se rio primero el mayor, para después contestar sin dejar su sonrisa en ningún momento- Bueno no importa realmente, lo mejor sería divertirnos en vista de que no hubo restaurante, después de todo, hacia mucho que no nos reuníamos todos.

-Sí, eso es verdad- comento Ace con una leve sonrisa, a la vez que pasaba a tomar discretamente la mano de Mira, evitando en todo momento que Keith se diese cuenta

-Entonces no nos quedemos aquí parados- se quejo Mylene, que había sido generosamente invitada pero había ido finalmente voluntariamente obligada- ¡Entremos!

Ante dicho comentario, ninguno pudo evitar reírse para pasar a caminar con dirección a la entrada del parque lleno de atracciones mecánicas, claro que antes de entrar, el rubio que supuestamente cumplía años no pudo evitar girarse para mirar hacia atrás, como esperando ver a alguien a lo lejos, oh mas bien, 3 de cada 5 veces miraba hacia atrás, aun cuando ya hubiesen entrado y estuviesen escogiendo un juego para subirse.

No entendía tan siquiera porque lo hacía, pero, sin importar las miradas de la gente, el seguía viendo hacia atrás, tratando de ver una cabellera rosa… Si… El esperaba ver a Lync, lo deseaba… A pesar de todo, ignorando incluso el hecho de que sospechaba de él, no podía evitar sentir una opresión en el pecho al no verlo, estaba seguro que le había avisado, si… le había mandando un correo… ¿Y si no le llego? ¿Lo habrá abierto? ¿Y si olvido ponerle la fecha? ¿Se le habrá olvidado ponerle el lugar?

-Por cierto Keith- llamo Mylene, captando la atención del rubio- ¿Qué quieres de cumpleaños?

-Amm… Bueno…- trataba de pensar en algo, aunque realmente no le importaba en lo mas mínimo, ya que lo material realmente no era lo suyo, mas bien, prefería que en ocasiones mejor no le regalasen nada debido a eso- Lo que sea estará bien

-Como quieras- contesto la peli azul sin mucho interés, para después pasar a sonreír- Pero te esperas hasta que cumplas años

-Está bien, está bien- se volvió a reír el rubio para ver por última vez la entrada de aquel lugar

¿Hasta su cumpleaños?... Oh, es verdad, su cumpleaños caía entre semana, por lo que sus amigos, sabiendo de antemano que el rubio mandaría su cumpleaños a la fregada por hacer tareas e ir a clases, decidieron adelantar la celebración con oh sin su aprobación… Corrección, sin su aprobación.

-Oye, ¿Le avistaste a ese niño que siempre te sigue?- pregunto Volt, tomando lugar al lado de Mylene

-¿Qué?... Ah… Bueno… Según yo si lo hice… Aunque…-Decía algo triste, haciendo notar a todos su pesar por no tener a ese mocoso a su lado, y sacando una sonrisa a 4 personitas que sabían de antemano a quien se encontraban haciendo referencia

-¡Uuu!, no pensé que tuvieras esos gustos Keith- Dijo Ace con una sonrisa, consiguiendo rápidamente el enfado del mayor

-Aww, mi hermano batea chueco- sollozo Mira, para después sonreír divertida ante la mirada burlona de los demás mirándola y la enfadada, por parte de Keith- Aunque no tiene mal gusto

-Oigan…- amenazo Keith con su tono de voz, sumándole la mirada asesina que acababa de obtener-

-Jeje, ¿De qué hablan?- pregunto Marucho sin entender exactamente de qué iba la conversación, aunque claro, no por eso significaba que no se iba a reír-

-De na…-

Le iba a contestar el rubio, con tal de evadir el tema que en ese momento amenazaba con dejarlo en ridículo, aunque claro, nadie noto –hasta que Keith fu silenciado de sorpresa- que un pequeño niño peli rosa y de ojos azules se había acercado corriendo hacia el rubio que se encontraban festejando, para posteriormente saltarle en la espalda, haciendo que el pobre se sorprendiese, tambaleándose hacia adelante pero al final logrando mantenerse en pie sujetando de las piernas a la persona que comenzaba a traer cargada, todo hecho por acto reflejo.

-¡Happy Birthday, dyed!-

Se escucho el grito ensordecedor que logro callar los juegos mecánicos ante la sorpresa de los demás al ver la forma de actuar del recién llegado, sujetándose fuertemente del cuello de Keith –sin llegar a ahorcarlo- quien no pudo hacer otra cosa más que sonreír –y molestarse- aunque por alguna razón, le gustaba la molesta presencia de esa persona, aunque admitía que el feliz cumpleaños que le dijo, no tenía razón de llevar lo último.

-¡Que no me digas asi!- se quejo el rubio… teñido

-Jo, ¡Pero Keith!, es la verdad- comento el menor, dándole un beso en la mejilla ante la atenta mirada de todos, logrando que el rubio se sonrojara- No te traje regalo, pero espero que eso…

Y ¡Paz!, el menor se dio un buen sentón al ser soltado de improviso por Keith, que mas muerto de vergüenza no podía estar, mirando algo molesto al menor, aunque claro, en sus ojos había un brillo extraño, como si en el fondo realmente no le hubiese desagradado.

-¡Idiota!- le grito el rubio, estando frente al peli rosa, que ni tardado ni perezoso se levanto del lugar, molesto por haber sido tirado al piso

-¡Bastardo!- le contesto, dejando a todos menos a Keith sorprendido, ¿Cómo sabia ese niño esa palabra?

-Zorra-

-¡Pedofilo!-

-¡Precoz!-

20 minutos más tarde, la discusión que sostenían Keith y Lync –si es que se le podía llamar asi- ya había perdido todo sentido, aunque claro, la gente que pasaba por ahí no podía evitar reírse y sus amigos estaban mucho más que entretenidos como para querer impedir la ridícula discusión que se encontraba frente a ellos.

-Negro-

-Blanco-

-Perra-

-Gato-

-¡Me dijiste Perra!- se quejo Lync, llegando al limite

-¡Tu me dijiste negro!- le reclamo el mayor, en el mismo estado que el menor (1)

-¡Ya cállense los dos!- grito finalmente Mylene, totalmente hastiada solo para ver como los dos se daban la espalda después de haberle hecho caso.

Finalmente, y después de prometerle algo dulce al más pequeño, todos se dignaron a continuar caminando e iniciar las presentaciones de quienes no se conocían. Ese día era para disfrutar en plenitud, no para pensar en no hacer nada, aunque claro, debido a la idea de festejar al rubio, todos pasaron un detalle importante en el más pequeño, del cual probablemente, se arrepentirían en un futuro.

-¿Cómo te llamas?- pregunto Marucho, después de que todos se tranquilizaran y comenzasen a buscar un juego en el que todos se pudiesen subir

-Volan, Lync Volan, ¿Y tú?- pregunto cortésmente después de haberse presentado

-Marucho, y él es mí A… migo, Ren- presento el rubio de lentes al albino que se encontraba a su lado, con una sonrisa nerviosa, obviamente no iba a decir ni amigo, ni mucho menos guardaespaldas.

-Un gusto- dijo Ren sin prestar atención en lo más mínimo, solo por cortesía por haber sido presentado por marucho.

-El gusto es todo mío- respondió Lync con una sonrisa nerviosa, en vista de que la persona de cabello blanco ni siquiera le dirigió la mirada, por lo que decidió continuar caminando, obviamente su sonrisa también se debía a la inocencia de Marucho… - Dulce y estúpida inocencia

-Y dime, ¿Dónde conociste a Keith?- indago Marucho, en vista de que todos los demás se encontraban totalmente emocionados viendo el montón de juegos mecánicos que se encontraban frente a sus ojos

-En la preparatoria- respondió con una sonrisa, como si fuese lo más normal del mundo

Pero al escuchar dicha declaración de su parte, lo que eran Marucho, Ren, Alice y Shun se giraron a verlo, a escanearlo y después de unos minutos finalmente Shun se digno a hacer un comentario sarcástico sobre su estatura y apariencia, aunque claro, mientras ellos lo escaneaban, quienes ya lo conocían no podían evitar sentir vergüenza, ya que ese mocoso, iba en el mismo año que ellos… ¡Pero si él era…!

-Huy si, y me vas a decir que tienes 19 años, ¿Verdad?- se burlo el pelinegro, mirándolo fijamente

-¡Claro que no! –se quejo el peli rosa, mirándolo de mala manera- ¡Tengo catorce! Genio

Dicho lo último, el menor camino hasta ponerse en medio de Mylene y Keith, molesto por la forma de hablar de Shun y sobre todo al burlarse de su apariencia, aunque claro, debido a su enfado no fue capaz de notar que quienes no le conocían se habían quedado de piedra ante dicha revelación

-El no miente- Dijo Mylene después de que se hubiesen recuperado del shock recibido

-No puedo creerlo- comento Ren, viendo como el menor hacía fila junto a Dan y Runo en las tazas locas, y obviamente entre esos 3 se encontraba el pobre de Keith, que ignoraba y era ignorado por Lync.

-Cuando yo lo vi, tampoco lo creí por un instante pensé que era traga años, pero después… Hicimos cuentas de su fecha de nacimiento y queramos oh no, el maldito mocoso tiene 14 años y estudia a nuestro nivel- se quejo la peli azul de cabello corto, para pasar a sacar un espejo y comenzar a retocarse los labios.

-Es horrible saber que un niño es capaz de superarte en los estudios… Pero no creo que haya logrado hacerlo sin mucho esfuerzo y palanca- opino Shun, después de haberse quedado callado

-En parte tienes razón, su inteligencia le debió de costar… -continuo Mylene- aunque hasta ahora no eh logrado saber cómo lo aceptaron en nuestro año… Realmente alguien debió de haber intervenido por él y debió de haber sido alguien con muchos recursos…

Shun se quedo pensativo ante este hecho, había algo que no cuadraba con ese niño… ¿Alguien con recursos?, niño genio, cabello rosa, palanca… ¿Palanca?… ¡¿Zenoheld?!

-Vamos, vamos- tranquilizo Alice después de escuchar todas las conjeturas de la gente a su alrededor e interrumpiendo los pensamientos de Shun- dejemos el tema en paz, el niño no vino a hacer otra cosa más que pasar el día con Keith

Dichas palabras por la peli naranja rezumbaron en sus oídos y se giraron a ver a la dirección donde se encontraban los ya mencionados –que finalmente habían logrado subir al juego- notando como Lync jalaba consecutivamente a Keith y como a su vez, el rubio teñido era empujado por su hermana y Ace, en vista de que no se quería subir al juego en el que habían estado haciendo fila, aunque a pesar de todo, se podía notar a la lejanía como realmente se encontraban disfrutando de ese momento.

Se escuchaban risas, muchas risas, de felicidad obviamente… Todos felices.

-Vaya, un extraño Déjà vu- pensó el peli rosa, a la vez que se sentaba al lado de Keith y tomaba el volante del juego junto a Ace, para verse ambos con una sonrisa diabólica

-Ni… Lo… Piensen…- amenazo Keith algo nervioso, viendo que era lo que tenían planeando

Aunque claro, no porque sea el supuestamente festejado no significaba que le fuesen a hacer caso, asi que a diestra y siniestra el menor y el de cabello verdosito le dieron bastantes vueltas al volante.

¿Resultado?

Otra ridícula batalla verbal entre el mayor y un enfado con su "amigo", quien obviamente no se quedo callado, más bien le respondió, ocasionando una batalla entre las cuatro personas, ya que como Mira siempre ah sido una muy buena persona, decidió ayudar a Ace, y como Lync no tenía nada que hacer…

-¿Se dan cuenta que no nos juntamos porque no podemos soportarnos?...- comento Alice, a la vez que se comía un helado junto a todos los demás, finalmente habían logrado hacer un momento de paz.

Habían pasado aproximadamente casi unas cuatro horas desde su llegada al parque de diversiones, y a pesar de las discusiones que habían estado sosteniendo, admitían de antemano que se la habían estado pasando bien en todos los juegos que se habían subido, aunque para la mala suerte de todos –oh al menos para los que les gustaban un juego que los pusiera de cabeza- la montaña rusa se encontraba cerrada debido a reparaciones, lo que causo un gran desagrado al de cabello rosa, al castaño, al albino y al de cabello verdosito.

-¡Que robo!- se quejo Lync, a la vez que continuaba comiendo de su helado- ¡Nos estafaron!

-¡Es verdad!- apoyo Dan- Yo me quería subir a la montaña rusa

-Vamos chicos, no se pongan asi…- tranquilizo Mira, con una sonrisa- Por cierto, estaba pensando, y ¿Qué les parece si el último juego al que nos subimos sea la noria?

-¿La noria?- Pregunto Lync

-¿La noria?- hicieron eco Alice y Shun

-¿La noria?- continuaron con el eco los que faltaban

-Sí, la noria, esa cosa en la que te subes, te da una vueltas y te bajas- explico Mira, un poco molesta

-¡Aaa!, la noria –exclamaron todos-

-Disculpa, lo que pasa es que yo la conozco como la rueda de la fortuna- se disculpo Lync, sacando la lengua levemente

-Jeje, sí, yo también la conozco de esa forma- se rio Dan, a la vez que se rascaba la nuca

-Bueno, pues a mí no me importa, aparte, ¿De aquí a cuando toman en cuenta mi opinión?- dijo Keith a la vez que se quejaba con lo ultimo

-¡Vamos Keith!- animo Dan, dándole golpecitos en la espalda, ante la atenta mirada de Lync- No te ofendas hombre

-Si teñido, no seas un amargado de por vida- comento Lync, a la vez que pasaba a mirar a otra parte con tal de no mirar a Keith a los ojos

-¿Qué dijiste mocoso?- pregunto con una vena en su cabeza, golpeando la mesa con sus manos debido a la molestia que le causo el reciente comentario

-Lo que oíste…- contesto mordazmente el menos, dirigiendo su mirada a la otra azul, retándolo, amenazándolo, sosteniéndole la mirada valientemente

-Wow… Cuanto valor- comento Dan, en todo el tiempo que había tenido de ser amigo de Keith, nunca se había atrevido ni a hacerle ese tipo de comentarios ni mucho menos a contestarle, no por miedo si no por mera precaución

-Tal vez ese niño sea suicida- hablo Shun, notando como ambos, Keith y Lync se había levantado con la mera intención de pelear a puño limpio

-No empiecen otra vez- interrumpió Mylene, que parecía ser la única fastidiada de aquellas discusiones- ¿No pueden dejar de pelear por un día?

-¡No!- contestaron Keith y Lync al mismo tiempo, sin dejar de mirarse

-Dioses… -se dijo a si misma Mylene, a la vez que se masajeaba el puente de la nariz- Y esto es todo los días…

Y justo cuando Mira y los demás, pensaron que tendrían que llamar a seguridad para poder separar a Keith y a Lync de su pelea a puño limpio que probablemente haría que todos sean sacados a patas de ahí, pasó lo inevitable…

Un celular sonó

Y claro, fue una hermosa melodía que a todos les agrado… Bueno, no realmente, la melodía que sonaba en ese momento era la de Sephiroth, lo cual obviamente asusto al mismo dueño del celular y a todos sus allegados, que inmediatamente saltaron y prestaron atención al sonido. Lync, en vista de que el celular era suyo –probablemente era el único que tenía ese tono en el celular- contesto, solo para disculparse y alejarse de ellos por un momento.

-¿Se puede saber de dónde sacaste ese celular?- se quejo Lync, ya seguro de que nadie le escuchaba

-Oh disculpa –se escucho la voz del joven con el que había hablado en la mañana, antes de ir al parque- Ya te encontré un cómplice, es alguien a quien conoces muy bien.

-No me digas que es Isis- rogo el menor, a la vez que pasaba a taparse la vista, ante un probable…

-Ok, no te lo diré- se burlo Shadow, mientras se reía del otro lado del teléfono

-¡Por un demonio! ¿No pudiste encontrar a nadie más?... ¿Kairi? ¿Lacie? ¿Celia? Incluso pudieron haber sido Hydron y Leithe- se quejo Lync, en vista de que no estaba complacido con la persona elegida

-Pero Lync, si él estuvo incluso feliz de poder ayudarte a salir de ahí-

-¡Lo sé! Pero el es una de las personas que no quiero involucrar en esto- se volvió a quejar

-Pues te fregaste, lo hecho, hecho esta, si te gusta que bien y si no pues te jodes- explico Shadow, ante el silencio que le siguió, pudo comprobar cómo el menor se encontraba maldiciéndolo en la mente- No creo que tarde mucho en llegar

-Sí, si, como sea, salúdame a Hydron y devuelve su celular- amenazo el menor, sabía de antemano de donde le llamaba el imbécil peli blanco

-¡Claro jefe!- se burlo Shadow, para posteriormente colgarle.

-Maldito hijo de…- rezo Lync, a la vez que cerraba el celular y pasaba a guardarlo en su bolsillo, no sin antes notar la hora y, en efecto, darse cuenta que de pronto debería de hacerse cargo del pedido de su maestro

-He oído que Shun y Alice están de visita… Asi que por órdenes directas…-

-¿Por qué a mí?- volvió a pensar, mientras se encaminaba con una sonrisa hacia las personas con las que se encontraba hasta antes de sonar el celular- ¡Perdón! Era un conocido con el que quede de verme, y dijo que vendría a recogerme dentro de poco

-Oh…- exclamaron todos, ante la obvia excusa del menor, pero como todos estaban exentos de su doble vida, no notaron nada extraño-

-¿Entonces ya casi te vas?- pregunto Volt, en vista de que nadie más iba a hablar

-Sí, ya casi, le prometí que le ayudaría con su ordenador que se la ah descompuesto- continuo mintiendo con una sonrisa, haciendo creer que aquello era verdad, y para su buena suerte, le creyeron.

Los demás solo le miraron con una sonrisa, y medio asintieron, creyéndole en todo momento que eso era verdad, claro, no porque no aparentara no ser inteligente, no significaba que no lo fuera –y Mylene y Keith sabían de antemano que ese mocoso solo era flojo- asi que todos decidieron únicamente continuar mirando en los juegos, yendo de aquí para allá, aprovechando que el menor aun se encontraba con ellos, hasta que después de un rato, un joven moreno, de cabello negro con ciertos toques azulados y unos ojos azules, contrarrestando probablemente con su piel y cabello se interpuso en su camino, con una sonrisa nerviosa, que mantuvo en todo momento.

-¿Disculpa?- pregunto Keith, mirándolo de mala manera, no entendía porque aquel joven se había metido en su camino

-Etto… Yo… Amm… E… -trataba de formar una frase, oh de perdido una palabra coherente, pero en vista de que se encontraba en un lugar público y que la mayoría de la gente se encontraba viéndolo, no podía evitar sentirse nervioso

-¡Isis!- exclamo el menor peli rosa, acercándose rápidamente a él- ¡Lamento mucho no haber contestado a tu mensaje!, lo que pasa es que apague el celular

Se disculpo el peli rosa, posicionándose frente al moreno, para después dirigir su mirada ah Keith y los demás.

-El es mi amigo, Isis, lamento mucho tener que irme justo ahora y no poder ir a la noria con ustedes- continúo disculpándose el peli rosa, a la vez que se rascaba la nuca a modo de nervios

-No, no te preocupes, ya será en otra ocasión- tranquilizo Mira.

Lo último que vieron, fue que Lync hizo una leve reverencia al igual que Isis y ambos se fueron caminando, alejándose lo más posible de ellos antes de poder cambiar sus actitudes y comenzar una plática en la que ambos estuvieran enterados de lo que realmente pasaba

-Tu suerte es maldita-

-No sabes cuánta razón tienes-

-¿Son amigos?-

-… No todos… Y no exactamente amigos…-

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-¡Aaa! ¡Cuidado!-

Se escuchaban los gritos ensordecedores de la gente, a la vez que se apresuraban a salir de los juegos mecánicos que hasta hacia unos minutos eran causa de alegría y felicidad. Los más pequeños que no eran conscientes de que era lo que sucedía en ese momento, no podían hacer otra cosa más que dejarse jalar por sus padres, la gente mayor trataba de ayudar a quienes podían, los adolescentes que eran valientes y tenían en su poder un celular, trataban de grabar todo cuanto pudieran… Sin embargo… Ellos…

-¡Alice!- grito el pelinegro, tratando de seguir a su novia entre la multitud de gente que le impedía ir hacia donde ella iba, oh mas bien, a ambos les impedían avanzar, pero aun asi la peli naranja continuaba yendo hacia el lado contrario de la gente- ¡Vuelve!

-¡Shun! ¡Alice!-

Eran las voces de sus demás amigos, que desesperados trataban de ir hacia ellos sin éxito alguno, todas las voces sonaban desesperadas, pero que a su vez eran opacadas fácilmente por los gritos del resto de la gente que corría desesperada, tratándose irse de aquel parque de atracciones que minutos antes había sido causa de alegría y diversión.

-¡Kuroi Tenshi!- Grito Alice, siguiendo al enmascarado vestido de negro, que corría mas rápido que ella, y a su vez evitaba más fácilmente a la gente- ¡Espera!

-¡Si quieres hablar, deberás alcanzarme!- fue la respuesta, obviamente de voz modificada soltada por parte del ángel, que sin siquiera detenerse le había contestado, mas bien, parecía que ni siquiera sabía hacia donde debía de ir, y más bien iba sin rumbo fijo a un rumbo trazado al azar, que sería el caótico destino de alguien

-¡Alice!- volvió a llamar Shun, sin ningún éxito, cuando finalmente, su peli naranja novia desapareció de su vista y el ángel negro ni siquiera se dejaba ver, oh más bien, ni siquiera se podía ver donde estaba alguno de los dos.

-¡En la montaña rusa!-

-¡Oh por dios! ¡Qué peligroso!-

-¡La chica debería bajarse!-

-¡Ya deja de seguirlo! ¡No seas idiota!-

Fueron los gritos que trajeron a la realidad a Shun, Ren, Marucho, Dan, Runo y Keith, que rápidamente se fueron hacia aquel lugar que habían mencionado las personas, que probablemente se encontraran grabando todo para subirlo a internet. Y en efecto, en los rieles de la montaña rusa, que se encontraba en reparaciones y en consecuencia apagada, corriendo con agilidad se encontraba el Angel Negro, y tratando de seguirlo, se encontraba Alice sin ningún éxito obviamente.

-¡Alice!- Grito finalmente alguien aparte de Shun, quien ahora le llamo era ni más ni menos que el peli blanco, que desde donde estaba, le lanzo una pistola, la cual la peli naranja se dio prisa por alcanzar.

Más no fue la única. El Tenshi logro escuchar el grito entre todos de la multitud, y en vista de que la joven iba a obtener un arma, le hacía ver que no sería muy bueno ni agradable que le apuntaran con tal, ya que se vería obligado a matarla… Y ella, no era el blanco, no, en todo esto, el blanco era una persona más entre la multitud, pero no podía permitir que Alice le apuntara con el arma, no podía permitir que Alice le hiriera, aun por más triste que sonara, si era necesario matarla en ese lugar, lo haría, no sin antes tratar de impedir que ella hiciera algo.

Asi comenzó el forcejeo por el arma, que ambos tomaron al mismo tiempo.

Era extraño, la seguridad del parque se había movido de tal forma que la prioridad habían sido las personas, por lo tanto no había más armas, mas la que se encontraba en juego y la que probablemente trajera el ángel negro, que hasta ese momento, no había sacada una.

Y entonces, sucedió lo inevitable, lo que nadie quería que pasara nunca. Alguien jalo del gatillo, alguno de los dos entre tanto forcejeo y de forma obvia, la bala perdida le dio a uno de los dos, dejando el forcejeo, dejando a la gente callada y dejando a todos con los ojos abiertos.

¿Quién iba a caer? ¿El Angel o la muchacha? ¿Se cerraría ya el telón?

-¿Alice…?-pregunto Shun al aire, preocupado, desde donde estaban no podían ver mucho, y como frente de ellos había una carpa no podía ponerse debajo de los rieles para ver mejor.

El sonido en seco del arma golpeando los rieles, y después cayendo hasta el fondo, fue lo que rompió la tensión y el silencio, hasta que no mucho después de ese sonido, uno de los dos, comenzó a descender desde los rieles, dejando al que seguía con vida en shock y sorpresa.

Todos agrandaron sus ojos al notar como la sangre también comenzaba a caer, todos se asustaron peor de lo que ya estaban y…