La historia de Hey Arnold, así como los personajes originales, no me pertenecen, son propiedad exclusiva de Craig Bartlett, solo esta historia ficticia y los personajes nuevos, que le dan sentido a algunas partes de la historia son de mi autoría.

Gracias por leer.

Cuando ambos llegaron a la escuela la mañana siguiente, los rumores continuaban, Helga escucho algunos que no entendió muy bien, aunque la duda de lo que escucho en el baño se hizo presente, pero decidió esperar y hablar con el chico, antes de dar cualquier juicio.

El día transcurrió normal, aunque todos estaban emocionados por la fiesta que Rhonda organizaría esa tarde de viernes.

-Hola Arnold

-Hola Lila, como estas

-Oh te aseguro que de maravilla, muy emocionada por la fiesta de Rhonda, ¿tu iras?

-Sí, se ve que va a estar muy divertida.

-Que bien, te veo ahí entonces Arnold.

-Claro, Lila, hasta el rato.

Arnold fue a buscar a Helga para llevarla a su casa, ya que la fiesta de Rhonda sería más tarde, además el y su amigo pasarían por las chicas a casa de Helga, para llegar todos juntos.

Helga estaba muy emocionada porque Arnold la había invitado a la fiesta, eso demostraba aún más que era ella la que le interesaba, y no Lila, Phoebe, también estaba muy feliz por su amiga, eh incluso se ofreció de nuevo a arreglarla, quería que su amiga al fin estuviera con el hombre que siempre había amado.

-Oh amiga, estas muy hermosa, si Arnold no babea por ti cuando te vea, es que o es tonto, ciego o gay jejeje.

-¡Phoebe!- dijo la chica riéndose apenada, aunque ella misma admitía, que lucía muy bien, llevaba puesto un pantalón de mezclilla, un poco ajustado, botas altas negras, y una bonita blusa de seda rosa, que se amarraba por el cuello y que tenía la espalda descubierta, encima, para cubrirse del frio se había puesto una chamarra de piel negra, además la asiática le había rizado un poco el cabello en las puntas, y le había puesto un ligero maquillaje apenas perceptible, pero que realzaba la belleza natural de la rubia. En conjunto la chica lucia muy sexy, aunque sin llegar a verse vulgar ni demasiado atrevida.

-Olga, digo Helga, tus amigos Alfred y German vinieron a buscarlas

-Son Arnold y Gerald papá, y si enseguida bajamos, si, si como sea

Abajo Arnold y Gerald esperaban a las chicas en la puerta, bajo la mirada inquisitora del gran Bob.

-La quiero aquí temprano, y recuerda chico, tengo ojos en todos lados.

-Emmm si claro señor

-Más te vale cuidarla bien.

-Vamos Bob, deja en paz a los chico, hola muchachos, Helga y Phoebe ya bajan, pasen están en su casa, y tu Bob, ven quiero enseñarte el restaurante al que quiero ir hoy en la noche.

-Gracias señora

-Sí, si vamos, recuerden chicos, los estaré vigilando.

En ese momento bajaron las chicas, y Phoebe tenía razón Arnold se quedó con la boca abierta, e incluso babeo un poco, Helga estaba más que ruborizada.

-Qué te pasa cabeza de balón, estas manchando mi alfombre.

-Emmm yo emmm, lo siento… yo, te ves muy hermosa Helga.

-Gracias, hola cabeza de cepillo, tú también cierra la boca, Phoebe, siempre luce así de bonita.

La asiática se ruborizo, pues tenía razón Gerald estaba fascinado por el aspecto de la asiática, a la cual Helga había arreglado más sexy de lo normal.

-Bueno, vámonos chicos, la princesa espera, ya me voy Bob, bye Miriam.

-Que la pasen bien

-Te quiero aquí temprano niña.

-¡Si!

Los chicos subieron al auto de Gerald, ambos rubios iban atrás, cosa que Arnold provecho para tomar de la mano a Helga, que se ruborizo pero no retiro la mano.

Y así tomados de la mano, entraron a la fiesta de Rhonda, y para nadie paso desapercibido este hecho ya que la mirada de enviada de varios admiradores de ambos chicos, más las sonrisas cómplices de sus amigos más cercanos no se hicieron faltar.

-Qué bueno que llegaron todos los Tortolitos- Dijo Rhonda guiñándoles un ojo- pasen ay bocadillos, y bebida por allá.

-Emmm gracias princesa

-No hay de que queridita, y por cierto es un gusto que al fin estén juntos.

-Yo… nosotros no…

-Aja bueno, los dejo un momento, Harold me llama, diviértanse.

-Vamos chicos, dejemos los abrigos, y pongámonos, a bailar- dijo animada la asiática, mientras tomaba a su novio de la mano y lo llevaba al centro de la pista.

-tiene razón Phoebe Helga, vamos a bailar ven.

-Yo no bailo, Arnoldo, yo realmente no se…

-Vamos inténtalo, te dije que te divertirías y eso es parte de, o ¿acaso tienes miedo?

-¿Yo? Claro que no Arnoldo, de que habría que tener miedo, vamos cabezón te demostrare que es tener miedo.

Arnold la siguió con una sonrisa, convencer a Helga en algo no era tan complicado.

Arnold enseñaba a bailar a Helga, en especial, cuando empezó una música latina, ya que esta era muy conocida en San Lorenzo y Arnold sabia bailarla muy bien.

Música sonando.

(8) Procura seducirme muy despacio
Y no reparo de todo lo que en el acto te haré
Procura caminarme yá, como ola del mar
Y te aseguro que me hundo para siempre en tu rodar

Quizás convenga que te alejes Quizás me domina la tentación

de imaginar que estoy tan cerca de ti
Tan cerca... sin poder resistir
Procura coquetearme más...
Y no reparo de lo que te haré
Procura ser parte de mí
Y te aseguro que me hundo en tí
Procura no mirarme más
Y no sabrás de que te perderás
Es un dilema del que tú ni yo podemos escapar (8)

-Lo vez Helga ya vas agarrando el ritmo, esta música es muy contagiosa, apuesto que te agrada.

-Bien lo admito es divertido, aunque no lo hago nada bien.

-Claro que sí, solo tienes que mover un poco más las caderas y dejarte llevar.

La chica lo intento, y poco a poco le iba saliendo mejor, al punto de que varias parejas se les quedaron viendo, y al rato terminaron ellos en medio de todos bailando, cuando la música cambio ellos se quedaron viendo sonrientes y agotados, hasta que notaron que varios chicos les aplaudían.

-Wow chicos, ¿dónde aprendieron a bailar así?

-Pues a mí me enseñaron en san Lorenzo, la salsa es una música muy sonada en los países cálidos, y Helga creo que traía el talento en la sangre

-Vamos, vamos, no es para tanto, relájense zopencos, ahora estoy agotada voy al baño, ahora vuelvo.

-Claro, Helga te espero aquí.

-Arnold se acercó al pequeño mini bar, no era muy afecto a tomar, pero se le antojo un caballo de tequila, era un gusto que se le había quedado de San Lorenzo. Cuando se lo termino, llego a él una pelirroja, arreglada bastante más provocadora que la rubia.

-Hola Arnold, veo que si viniste.

-Claro te dije que lo haría, llevo aquí un rato, ¿tú acabas de llegar?

-sí, hace unos momentos, y ¿bueno bailamos?

-Yo bueno… es que vengo acompañado Lila.

-Oh vamos solo bailaremos.

-Yo bueno… está bien, solo un momento.

La chica medio arrastro a Arnold a la pista de baile, y primero bailaron una pista rápida, en la cual apenas si se tocaban, pero después la música, cambio a una más pegada, Arnold pensó en huir, pero Lila, le tomo la mano y se la puso en la cintura con sonrisa pica, el chico nervioso sabía que esto se podría malinterpretar, pero su caballerosidad no le permitía hacerle un desaire a su amiga, lo que no espero fue que lo empujaran por la espalda, Arnold para evitar que cayeran él y Lila, la tomo, por la cintura más cerca de él, por lo que Lila quedo inclinada y Arnold un poco sobre ella, la posición perfecta para que la chica aprovechara para plantarle un tremendo beso en la boca. El chico estaba más que sorprendido y cuando reacciono y alejo cortésmente a la chica, ya era muy tarde pues al voltear vio a Helga plantada en las esclareas con la boca abierta y los puños fuertemente apretados, su mirada era de asombro, ira y dolor, mucho dolor.

-Helga… -Susurro el chico pero antes de que pudiera ir con ella, la chica salió corriendo sin pensarlo dos veces, sin embargo aunque ella era veloz, el chico, era más alto y fuerte que ella, además de que estaba desesperado, por alcanzarla.

-Helga, espera, por favor no es lo que parece… déjame explicarte Helga.

El chico logro alcanzarla, la tomo de las manos, y logro ponerla frente a él.

-Vamos Helga, esto no es más que un mal entendido déjame explicarte, por favor.

Pero la chica solo se removía entre sus brazos, mientras volteaba para otro lado.

-Helga escúchame, por favor, tu eres de quien estoy enamorado, tú y solo tú, escúchame, por favor.- Arnold acerco más a la chica y le robo un rápido beso en la boca, pero la chica aprovechando su distracción, se soltó y le arreo un fuerte puñetazo en la cara que dejo al chico perplejo, pues a pesar de todo la chica jamás lo había golpeado a él.

-No vuelvas a besarme Arnold, ya sé que para ti un beso no significa nada, apuesto que te encanto besar a Lila, la otra noche y por eso tenías que repetirlo ¿No?, y ¿qué planeabas conmigo? ¿Divertirte, vengarte, destruirme?, bien pues lamento decirte que lo único con lo que has acabado, es con el amor que había en mí, ahora solo siento asco de ti, así que no vuelvas, a verme, tocarme, o hablarme, no me busques, aléjate de mi vida, ya haz echo suficiente daño, ¿Cuántas veces esperas romper el corazón de alguien y pretender que siga latiendo por ti?- la chica tenía mucho dolor en sus ojos cuando pronuncio estas palabras de odio, Arnold seguía estupefacto con sus palabras, tocándose la mejilla adolorida, mientras una sombra de tristeza se apoderaba de él.

La chica salió corriendo de nuevo dejándolo plantado en la acera, no podía creer que estuviera pasando esto, ni siquiera había podido pedirle a la chica que fuera su novia como lo había estado planeando, ahora ella lo odiaba, esto no podía estar pasando, él tenía que hacer algo, demostrarle que estaba equivocada, y que él no mentía cuando le afirmo que sin ella el solo sentía un gélido frio en el pecho, Helga, su Helga, tenía que escucharlo, el pelearía para estar con ella, incluso cuando ella no quisiera, porque la amaba como nunca había logrado amar a nadie, y sin ella ya nada le importaba.

Hola ciberlectores! una disculpa por subir cap. hasta hoy pero la escuela no me a dado un respiro u.u en fin espero que les guste este nuevo cap. y que no hagan mucha bilis con la tonta de Lila, y bueno espero que las personitas anónimas y las que ya nos leemos se animen a dar review y me digan que les va pareciendo la historia.

Buen fin de semana, nos estamos leyendo en la semana Carpe Diem!

Pd: gracias viviigeraldine y mercy got por su review, espero que sigan comentando esta historia, Have a nice day!