Disclaimer: Todo al Ishida Usui.

Nota: Tabla Básica- 30vicios [LiveJournal]

Tema: #10- Quebrar.

Género: Horror/Drama.


La Tragedia

Párodos: The broken pieces of me.

993.

Al principio fueron los dedos.

Ya sea por el letargo que generaba la droga de Yamori o por el miedo irracional, no lo dejaba concentrarse, Ken en ese momento aún no lograba deducir lo que sea que estuviera por acontecer.

Hasta que Yamori acercó las tenazas a su dedo, y los arrancó. Torció las comisuras de sus labios en una sonrisa de placer perverso e hizo un sonido con los dedos…

"Crack"

Sin embargo la acción no se sentía tan simple como eso; los sucesos acaecían en una velocidad casi parsimoniosa, casi como los minutos entendieran ese retorcido placer que aquel ghoul solo podía comprender.

La piel era cortada casi tan fácil como una tela, después le seguía la carne y los huesos, eso sí costaba un poco más. Sin embargo con un simple y brusco giro lograba desprender el resto.

Si, lo que primero se quebró, fueron los dedos. Los de la mano derecha, empezando por el meñique.

986.

Y luego de que los minutos (y Yamori) se burlaran de él, pasó al otro dedo, al anular.Y una vez más, las tenazas, su piel, los minutos, su carne, la risa de Yamori, y su hueso, sus gritos desgarradores.

Entonces las tenazas se movieron, al medio, y se oía un "click" del castañar al cerrar de las tenazas. Y después se movieron de vuelta, al índice. Y del índice pasaba al pulgar. Y del pulgar a la otra mano. Y de la otra mano comenzaba, esta vez por el pulgar... El índice, el medio, el anular, el meñique. El pie, el meñique... El otro, el pulgar, el meñique. Luego de nuevo a la mano.

Era una clase de ciclo, empezaba siempre por la misma mano, por el mismo dedo. Y seguía por el otro, el de al lado, por la otra mano y pasaba al pie, seguía por el otro pie.

Pasaban por los minutos socarrones, seguía por la risa de Yamori, y todo se convertía en una cuba llena de sus gritos... ¿No?

97...9.

"Crack."

De pronto, lo que se preguntaba era si todos estarían bien sin él.
Seguro que si, le angustiaba el saber del mal gusto que él les estaría haciendo pasar pero, eso no importaba... No.

Ya nada importaba.

(— ¿Me preguntó cómo estará Touka-chan?

De seguro bien—escuchaba la voz de un niño, que le sonaba tan extrañamente familiar. Cada que se preguntaba, la voz se hacía más lejana, mas desconocida.)

"Click."

965.

958.

Lo segundo. Lo segundo que se rompió fue algo dentro de su mente, sonó como a un tornillo, como a un cristal roto. Como a un tornillo de cristal haciéndose añicos.

Y mientras su piel, su carne, su meñique, su mano, los minutos, la risa, sus gritos, pasaban. Caían y quebraban, como tornillos de cristal que hacían añicos al sonido de un "click"y un "crack".Alguien río (, era él)

Había una voz femenina, suave y sensual, que siseaba "No es cierto... Monstruo".

En contraste con la otra voz, esta parecía ser cada vez más clara, más familiar, más fuerte.

Y cuando la risa sonó, no supo distinguir si era la propia, la de Yamori, la de los tornillos, la de los minutos... (O la de...

Alguien que conocía, si, su cabello y esos libros...

¿R...Rize-s...san?

Ha pasado tiempo Kaneki-kun~)

De lo único que estaba seguro es que la voz de aquel niño había dejado de sonar.

916.895.

"Click, crack"

(Le dio la impresión, que se había roto algo importante, como una cuerda que sostenía algo —aunque eran tornillos los que caían. No comprendía, tal vez Rize-san sí.

Porque Rize-san parecía comprenderlo todo, como cierta retorcida guía en un tour al infierno. A pesar de que no dijera nada, y fuera él el que la guiaba en sus memorias. Él lo sabía, él sabía que su silencio era sabio, que cuando fuera el momento ella desplegaría su conocimiento.)

Y cuando los minutos se cansaron de transformarse en cubas de dedos, Yamori volvió a irrumpir en el cuarto, arrastraba do dos algo pesados.

Eran Kouto y Kei... Madre e hijo. (— ¿Qué?)

—Elige.

Ken tampoco comprendió nada de eso, volvió la vista para buscar a la chica y por un minuto le pareció avistarla analizando la situación amenamente. Pero solo fue una alucinación que pronto se esfumó.

—NO ES JUSTO. S-SI ALGUIEN QUIERES MATAR MA-MÁTAME A MI.

Yamori sonrió, él sólo pudo tiritar. Cerró sus párpados con fuerza, inspiro profundo, deseó que el dolor pase rápido e hizo una cuenta regresiva).

874.

867...804.

"CLICK"... "CRACK"

"Cl...ack"

Sin embargo eso no sucedió, nada de lo que pensaba paso. Tenía a sus pies los cadáveres inertes de dos inocentes personas, ghouls.

"Cri-ack"

Fue parsimoniosamente inverosímil, el cuello de niño se quebró y luego las entrañas de la madre.

Tu culpa—sentenció el mártir.

(—No, no—siseaba Ken.

Monstruo, monstruo—canturreaba Rize-san al abrazarse a su espalda.)

755.

720.

615.

Lo tercero, lo tercero que se quebró fue la mascara.

Esa que había estado sosteniendo hace tanto tiempo, que estaba toda agrietada y, que si se descuidaba podía perder algún trozo.

Sin embargosus manos presionaron tanto que terminaron por romper la máscara, y todo lo que había detrás de eso era...

(Yamori,

Rice-San,

sus dedos,

click, crack,

los minutos,

cabello ne-blanco...

¿Él?)

(Vivir es devorar a otro.)

"CRACK"

—Yo... soy un ghoul.

(—Un monstruo, un monstruo.)

608.

748. 594.

Lo quinto (, no lo cuarto. No, no séptimo) fueron las cadenas, los minutos que dejaron de reír y pasaron a ser devorados.

Y lo sexto, lo octavo, lo noveno... Las tenazas, la cuba, sus dedos... Los huesos de Yamori.

Devorados.

Rize-san. (— ¿Mil menos siete?)

454.398. 216.

DeVoRaDoS. DEVORADOS.

Quebrados.

104.

Como las alas de la chica que tenía en brazos.

(— "No me dejen sola")

—No lo haré.

Estaba rota. La sangre fresca de ella, escurría por sus manos y se mezclaba con la sangre podrida de sus uñas. El peso de su cuerpo se sentía demasiado liviano. Y por un agonizante y desesperante momento creyó no sentir su respiración.

— ¿Ka-ne-ki? —vaciló a penas audible, a penas se removió.

Su piel era suave y tibia, a diferencia de la de él, áspera y fría.

—Estás lastimada— ("es tu culpa") —. Es mi culpa... Lo siento.

La (a ella, a las piezas de ella) sintió estremecerse.

—Idiota... Kaneki—sus orbes-universo se nublaron, se ocultaron bajo sus párpados, y estos bajo los mechones de su cabello. Su rostro se ocultó en el pecho de él.

97.

62.

—No hacer eso—le respondió a Ayato en referencia a matarlo—. Si hiciera algo como eso, Touka-chan estaría muy triste—. Definitivamente no era una alternativa.

"Crack"

48.

—Por lo tanto Ayato-kun—. Creyó volver a escuchar a lo lejos una risa femenina—, voy a medio matarte.

34.

Cuando estaba siendo expulsado contra el piso, y nuevas heridas eran abiertas por todo el resto de su cuerpo. Comprendió, dos cosas:

Una era que no estaba a la altura de la situación. Había subestimado al hermanito de Touka, e incluso se había confiado. Su error, su culpa. Eso había generado un cambio en sus planes, por lo tanto ahora tendría que cambiar la estrategia también.

Y lo segundo (, y por eso):

—Oye... ¿Qué tal si me cuentas tu secreto?

27.

20.

— ¿Qué piensas que es la definición de "medio matar"?

Tenía un pie encima del cuerpo del muchacho, cuando comenzó a cuestionar en voz alta algunas de sus dudas con el término. Había sido un problema con una resolución un tanto compleja, pero al final lo había resuelto. Solo hacía falta recordar algunos conocimientos de, tal vez, secundaria, adaptarlos acorde el problema y ponerlos en practica.

—En otro orden de palabras—dijo pensando en palabras fáciles de entender—, comenzado desde ahora, voy a quebrarte ciento tres huesos.

"Crack."

La octava, la novena, la décima, la décima primera, la décima segunda, cosas que se rompieron fueron la mitad de todos los huesos del menor de los Kirishima. Y sus crujidos, y sus gritos, y los minutos, y el conteo y los nombres de los huesos, y alguna risa lejana, se asemejaban de forma sombría y curiosa, al chasquido de las tenazas de Yamori.

"Click, click, click, clck, cack, crack. Crack"

13.

Muchos largos y crujientes meses después, se reencontraría con la mayor de los Kirishima, sus orbes color universo, su largo cabello sedoso, su piel de porcelana fría y su fragancia de rosas mezclada a granos de café tostados.

Y se rompería la décimo tercer cosa.

6.

— ¡Basura como tú, no debería volver a Anteiku!

...

993.


N/A: Ya puede para de sufrir (?). Eso es todo por ahora, pero por ahora, porque tanto yo como TG, opinamos que el angst es nuestra bae (?).

Ya saben, tomatazos por izquierda, comentarios por ahí abajo y la comida, café y carne humana por donde quieran... ¿QUÉ?

*Vuelve al agujero creppy de donde salió*

Miu!~