"Aome, La Hanyou Gata"

"Quédate conmigo"

Final:

Capitulo 10:

Ambos chicos se separaron para abrazarse tiernamente, los demás decidieron irse para dejarlos solos.-

-Inuyasha, te amo.-abrazándolo.-

-Yo también pequeña.-correspondiéndole.-

Ambos fueron a la aldea, para comer algo, se hizo de noche y algo ocurrió.-

-Aome, tus orejas, y tus garras.-se impacto Inuyasha.-

-¿Desaparecieron?, ¿Por qué?.-se preguntaba Aome.-

-Yo tengo al respuesta.-hablo Myoga.-

-¿Y cual es?.-pregunto Miroku.-

-Recuerden que los medio-demonios pierden sus poderes en un determinado tiempo.-cruzando los brazos.-Por ejemplo, los mitad-perro como el amo Inuyasha, pierden sus poderes sobrenaturales en noches de luna nueva, en tu caso Aome, hoy es cuarto menguante, significa que los medio-gatos pierden sus poderes en esa fase de la luna, los zorros, en luna llena.-explico.-

-Ya veo.-comprendió Aome.-

-Bueno, vamos a dormir.-sugirió Shippo.-

-De acuerdo.-concordó Miroku.-

A la mañana siguiente, Aome recobro sus poderes de hanyou, fue a caminar un poco, y encontró a Koga en el camino.-

-Mi querida Aome.-tomándola de las manos.-

-Hola.-nerviosa.-

-Ahora ahora podremos estar juntos.-abrazándola.-

-¿Cómo que juntos?.-más nerviosa.-

-Escuche que Naraku fue derrotado, ahora estaremos juntos.-abrazándola más fuerte.-

-¿Dónde estará Aome?.-Inuyasha salio a buscarla.-

Al llegar al bosque, encontró a Koga abrazando a Aome, el coraje lo inundo.-

-¡Lobo, déjala en paz!.-reclamo.-

-Inuyasha.-feliz la chica.-

-¡Es mía!.-grito Koga.-

-¡Vete, y no quiero verte mas por aquí!.-ordeno.-

-Aome, si algún día te cansas de este perrito, ven a buscarme.-y se fue.-

-Inuyasha.-lo beso.-Te amo.-decía entre besos.-

-Yo también pequeña.-arrinconándola a un árbol.-Yo también.-abrazándola.-

-¿Qué pasara con la perla?.-pregunto la chica, dejándose querer.-

-La usaremos para que vuelvas a ser humana.-respondió.-

-La verdad no se.-no muy convencida.-Ya me acostumbre a ser una hanyou.-

-Después veremos eso.-sonriéndole.-

Inuyasha le pidió a Aome que fuera a la cabaña, porque tenía que hablar algo con Miroku.-

-Por fin te le declaraste a la señorita.-pícaro.-

-No exageres.-orgulloso.-Si se lo dije.-sonrió.-

-Bien debes hacer lo siguiente de la lista.-dijo el monje.-

-¿De que estas hablando?.-no entendía bien lo que decía el monje.-

-Hacerla tu compañera, si no lo haces alguien podría quitártela.-sonrió.-

-Que cosas dices Miroku.-ocultando su cara sonrojada.-Creo que tienes razón en eso.-entro a la cabaña, miro que Aome estaba sentada, ambos se miraron y se sonrojaron.-

Inuyasha, escuche la conversación que tuviste con Miroku.-sonrojada.-

El chico se sentó junto a ella, y tomo a Tessaiga para ponerla en su regazo.-¿Te pasa algo?.-notando el nerviosismo de la chica.-

-No.-dándole la espalda.-no me pasa nada.-Porque me siento así, mi corazón late demasiado fuerte.-pensó sonrojada.-Inuyasha yo…-pero el chico la interrumpió con un beso, al separarse le sonrió seductoramente, la chica coloco sus manos a su pecho, y el chico al estar atrás de ella, la tomo de los hombros.-

-Aome.-ella volteo y ambos se dieron otro beso.-

-Inuyasha.-entro Miroku.-lamento interrumpir, pero es hora de dormir.-cansado.-

-Aome, te espero en el árbol sagrado.-le susurro a la chica, para decir que dormiría a la intemperie.-

La chica espero a que todos durmieran, cuando llego el momento, salio rumbo al árbol sagrado, pero no encontró a Inuyasha.-Tal vez entendí otra cosa.-mirando por todas partes, sintió que alguien la abrazaba, volteo la mirada y era Inuyasha.-¿Qué haces?.-sonrojada.-

-Aome, eres tan calida.-abrazándola más fuerte.-

El chico se sentó en las raíces del gran árbol, con Aome en brazos, ambos se besaban juntando sus lenguas en una fina danza, el chico paso sus manos por los pechos de la chica para apretarlos en sus manos, la hanyou se separo de el, Inuyasha no dejaría las cosas así como así, comenzó a lamer la suave orejita de la chica, mientras aun apretaba sus pechos, la hanyou comenzó a suspirar y gemir el nombre de su querido Inuyasha.-

-Inu…-gimió sonoramente.-

El chico sonrió, para quitarle a la chica su camisa, dejándola solo con el sostén, ella se sonrojo.-Inuyasha.-pensando en sus interiores.-

Aome se dio cuenta que el chico aun seguía vestido, así que volteo la mirada para besarlo con urgencia, mientras poco a poco le quitaba su ahori al muchacho, dejando al descubierto su pecho musculoso, Inuyasha sonrió y con sus garras, rompió el brasier de la chica, y con sus manos masajeo los pecho de Aome.-

-Ah…-gimió más fuerte.-

-Tranquila, relájate.-susurrándole en su orejita.-

-Inuyasha…yo…-gimiendo.-

Ella con sus brazos se cubrió, parecía confusa, y se sonrojo por lo que dijo Miroku.-Me siento extraña, no creo que pueda…-seria.-

Inuyasha recargo su cabeza en la espalda desnuda de la chica, la miraba pensativa, pensaba que hizo mal las cosas.-

-Inuyasha, ¿en verdad quieres hacer esto?.-volteando a verlo, quedando frente a el.-

Aome, te ves hermosa.-pensó, mientras la contemplaba, iba a ser el primero en su vida.-

-¿No confías en mí?.-pregunto, en un movimiento, hizo que Aome se sentara en el a horcajadas.-

-Si, confió en ti.-sonrojada.-

-Entonces no tienes nada de que temer.-poco a poco se acerco a uno de los pechos de la chica, y atrapo ese botoncito rosado, en su boca, Aome se retorció, por el placer que ese chico le estaba provocando, gimió 3 veces el nombre de su querido Inuyasha, por su parte el chico hizo que Aome se recostara en una de las raíces del árbol, colocándose encima de ella, sentía como Aome se retorcía debajo de el, Inuyasha sabia que a ella le gustaba con lo que estaba haciendo con su cuerpo, volvió a besar esos labios rojos y carnosos, adoraba su sabor, hizo un caminito de besos, desde su boca hasta su cuello, donde lo lamió delicadamente, Aome se dejaba querer, pero no iba a dejar que el hiciera todo el trabajo solo, se coloco encima de el, comenzó a besar y acariciar el pecho del hibrido, mientras el respiraba con dificultad, volvió a besar esos labios masculinos un poco mas fuerte, como lo amaba, lo deseaba, lo necesitaba, espero mucho tiempo y ahora era suyo completamente.-

El chico consiguió acariciar las orejitas de la chica, ella suspiro, sonrió.-

-Inuyasha.-la chica dio un ronroneo.-

-Mi turno.-colocándose encima de ella, apoyándose en sus codos, para no aplastar a la chica e incomodarla.-

Poco a poco con una de sus manos, bajo acariciando el abdomen plano de la chica, sintió que la chica comenzó a temblar, pero no de nerviosismo, hacia un poco de frió.-Hace frió, podría enfermarse.-pensó mirando su ahori.-

-¿Sucede algo?.-pregunto la chica, al ver al chico parar.-

-Aome.-tomando su capa de rata de fuego.-ponte esto.-dándoselo.-Hace frió, y no quiero que te resfríes.-

Ella asintió y se lo puso, el chico le sonrió y volvió a besarla, continuando con el recorrido, su mano acaricio sus piernas, y busco por debajo de la falda, hasta tocar ese punto que quería desde hace tiempo.-

-Aome.-mirándola sonrojado, mientras apretaba con su mano, la intimidad de la chica.-Te amo demasiado.-

-¿Hablas enserio?.-tenia miedo de que la volviera a lastimar.-

-Muy enserio.-confirmo el medio-demonio.-

Poco a poco la chica comenzó a relajarse, tenia su cabello desparramado en la raíz del árbol, le sonrió al chico para darle a entender que continuara, el encantado, beso el estomago de la chica, besando todo que tenia a su paso, intento quitarle la molesta falda, pero no podía sacársela, la chica dio una risita, y ayudo al chico, soltando el botón y el chico la deslizo rápido por las piernas de la chica, para dejarla solo con su ropa interior, el sonrió y desgarro la prenda intima de la chica, por fin la tenia desnuda frente a el, Aome comenzó a quitarle la ultima prenda al chico, lo besaba, intentando desatar el nudo de los pantalones rojos de Inuyasha, el acudió a su ayuda y saco la ultima prenda de un tirón.-

El chico sentó a la chica en la raíz, para que su lengua se apoderara del sexo de la chica, ella grito de placer, no podía creer que Inuyasha le hiciera eso, comenzó a tensarse un poco, se corrió un poco en la boca de Inuyasha, y el gustoso trago su néctar, el la abrazo, y se atrevió a meter un dedo dentro de ella, haciendo movimientos lentos, ella suspiro fuertemente, mientras enredaba en sus dedos los cabellos plateados de su amante, y al mismo tiempo acariciando sus orejitas, en un acto rápido, metió el miembro masculino del chico en su boca, lamiéndolo, chupándolo, la mente de Inuyasha quedo en blanco, intento resistirse, pero por fin Aome logro arrancarle fuertes gemidos, ella se separo y lo beso, para decirle:-

-Inuyasha, te necesito ya.-suspirando.-

El se coloco encima de ella, iba a entrar en ella, pero tenia que saber algo:-

-Aome, ¿eres virgen?.-sin mirarla.-

-¿Por qué preguntas eso?.-confusa.-

-Solo dime.-sonrojado, quería saber si era virgen, quería ser el dueño de su virginidad.-

-Si soy virgen, quiero que estés dentro de mi.-sonrojada.-quiero que seamos uno solo.-confeso.-

-Pero, no quiero lastimarte.-acariciando su rostro.-

-Tarde o temprano alguien me lastimara y quiero que tu seas el primer hombre en mi vida, te amo.-besándolo.-Hazlo.-entrelazo su mano con la del chico y le sonrió.-

Inuyasha trago saliva, miro en sus ojos y pudo notar el amor y sinceridad en sus ojos chocolate, poco a poco entro dentro de ella, y al embestirla una vez, la penetro completamente, haciendo que ella gritara, apretando su mano con la de el.-

-¡Aome!.-exclamo preocupado, vio que comenzó a llorar un poco, un olor familiar inundo sus fosas nasales, conocía ese olor, deslizo su mano libre, justo en donde sus cuerpos se unieron, palpo un poco y luego miro su mano, estaba en lo correcto era sangre, se sintió el mayor desgraciado por haberla lastimado.-

-Aome, te lastime.-preocupado.-

Ella miro la expresión de culpa que tenía el chico, le sonrió y le dijo:-No te preocupes, es normal para ser mi primera vez.-

Inuyasha decidió esperar un momento para que su amada se acostumbrara a el, rogando para no lastimarla, empujo suavemente contra ella, teniendo en respuesta un jadeo de parte de la hanyou, embistió de nuevo y la chica gimió, pero de placer.-

-¿Estas bien, no te duele?.-jadeo.-

-No…pares.-diciéndole en su orejita.-Quiero mas.-movió un poco las caderas u el chico se volvió loco.-

El ritmo comenzó a aumentar, y sus cuerpos empezaron a sudar, el instinto de bestia, izo que Inuyasha la tomara en frenesí, entrando y saliendo de ella, los gemidos de Aome se hicieron más fuertes y frecuentes, enrollo sus piernas en la cintura del chico, le araño la espalda, aun desconcertada por el placer que Inuyasha le estaba dando, continuaron hasta que el clímax llego, ambos gritaron el nombre de su amante, aquello hizo que los músculos de su sexo, se comprimieran alrededor de la masculinidad de Inuyasha, el chico dio unas cuantas sacudidas, para caer encima de la chica, ambos estaban exhaustos, respiraban rápidamente, el chico dirigió sus labios al cuello de la chica, y la mordió en ese lugar, acto seguido lamió esa zona, para que dejara de sangrar.-

-¿Qué hiciste?.-pregunto agitadamente.-

-Una marca.-respondió.-esta marca significa que ahora eres mi mujer.-pícaro.-

-Inuyasha.-sonrojada.-

-No dejare que nadie te toque.-abrazándola de una manera egoísta, pero tierna.-Aome, mi preciosa gatita.-apretándola más a su cuerpo.-

-Miau.-ella maulló y rozo su mejilla con la de el, para ronronearle.-

-Ahora eres mía.-mirándola.-Y de nadie más.-

Aome comenzó a llorar, el chico se puso nervioso, ¿fue algo que dijo?.-¿Por qué lloras?.-limpiando las lágrimas.-

-No, nada.-apenada, el chico le acaricio la mejilla y la beso suavemente, la chica se quedo dormida.-

A la mañana siguiente, los rayos de sol golpearon la cara de Inuyasha, el poco a poco despertó y encontró unos ojos chocolate, mirándolo fijamente.-

-Buenos días dormilón.-sonriendo.-

-Hola.-medio soñoliento.-

-Vamos, debemos ir con los chicos, tenemos que pedir el deseo.-abrazándolo.-Inuyasha gracias.-estaba feliz, nadie iba a separarlos.-

-Mi pequeña.-sonriendo.-

Ambos se vistieron y fueron con los chicos, Kaede le entrego la perla a Aome, ella se alejo un poco de los chicos para pensar en el deseo.-Con un deseo la perla desaparecerá de este mundo.-pensó.-Bien, tengo el deseo correcto.-hablo feliz.-

-¿Pedirá el deseo de volver a la normalidad?.-preguntaba Miroku.-

-No lo sabemos.-respondió Kaede.-

-Shikon No Tama.-susurro bajito.-Pediré mi deseo, y ese es…-la perla comenzó a brillar, y se elevo.-Shikon No Tama, desaparece de este mundo para siempre.-ordeno la chica.-

La perla se rompió y comenzó a volverse polvo, que desapareció poco a poco, los demás se sorprendieron, ella no pidió el deseo de volver a ser humana.-

-¿Por qué lo hizo?.-pregunto Inuyasha.-

Aome volteo a verle, sonriendo, el chico se acerco y ella le tomo las manos.-

-¿Por qué…-pero fue interrumpido.-

-Me quedare así como tu, ahora tu y yo somos iguales, quiero tener el mismo sufrimiento que tu.-abrazándolo.-Para que no te quedes solo.-

-Aome.-contento.-Yo…-la beso, y los demás sonrieron.-

Paso el tiempo, todo regreso a la normalidad, Aome podía viajar de época en época, y un día.-

-El día ha llegado Miroku.-sonrió Inuyasha.-

-Si.-Miroku estaba feliz, era el día en que iba a casarse con su querida Sango.-

-Sango, espero que seas feliz.-dijo Aome sonriendo.-

-Así lo haré.-abrazándola.-

Ambas estaban vestidas con trajes tradicionales, Aome acompaño a Sango, junto a Miroku, y Kaede se ofreció en casarlos.-

Después de la ceremonia, hubo una gran fiesta, en la noche, Aome se encontraba sola en el árbol sagrado, desde ahí se podía ver todo, sonrió ya que sus amigos encontraron la felicidad.-

-Todo término, Naraku fue destruido, la perla desapareció y Kikyo consiguió el descanso eterno.-cerrando los ojos, que bueno que Koga entregara sus fragmentos y Kohaku también, pero por alguna razón el no murió cuando el fragmento fue sustraído de su cuerpo.-sonrió tristemente.-

Ella se levanto y acaricio el tronco del árbol.-Aquí te vi por primera vez Inuyasha.-sonriendo.-

-Y aquí, fue el lugar donde nos entregamos por primera vez.-dijo Inuyasha saliendo de los arbustos.-

-Inuyasha.-corrió a abrazarlo.-

-Me tenías preocupado.-susurro.-

-No temas, estoy bien.-mirándolo.-Siempre estaré contigo.-se acerco y lo beso siendo correspondida.-

-Vamos a la fiesta.-

Ambos fueron a la compañía de sus amigos, Aome decidió ser una hanyou, para vivir junto de Inuyasha, ambos al igual que sus amigos consiguieron la felicidad.-

FIN…


Hola a todos los lectores, les agradesco por seguir a esta historia,

gracias a ustedes pude terminarla, y mi pago es su satisfaccion,

terminare las demas historias, para seguir con unas nuevas que ya estoy desarrollando,

acompañenme en mis demas historias.

No vemos en la proxima.

Maleny