"La vida comienza al final de tu zona de confort."
—Neale Donald Walsch
Viernes, 22 de Noviembre de 2017, 11:02 p.m
—(Me iré a dormir pronto. Muero de sueño.)—agarra el móvil para ver que hora es: las once de la noche. En otras circunstancias le parecería que es muy pronto para pensar siquiera en irse a la cama, pero después de una semana llegando a duras penas a las seis horas de sueño y tanta intensidad concentrada en tan solo ocho días (el desmayo, la disculpa de Todoroki, etcétera) no puede sino sentir su mente abrumada. El chat de Shinso adorna la pantalla de su teléfono, así que tras apagar el ordenador entra en la aplicación. Se tumba en la cama mientras empieza a leer los mensajes.
Shinso
escribiendo...
Hitoshi:
Heyyy
He llegado a casa hace media hora
Mi madre me ha regañado lol
Izuku:
Dónde estabas?
Hitoshi:
Habia quedad con Haru, Ichiro y Sora
Los de mi clase
Y nos fuimos a casa de hiriko (larga historia) y se nos pasó la hora
Izuku:
Wtf
Hitoshi:
Le he prometido que veré una peli cn ella ahora como compensación
Izuku:
Que suerte tienes
Hitoshi:
Mi madre es una diosa
Izuku:
Sí
Hitoshi:
Cuando quiere...
Izuku:
Mi madre seguramente t habría dado el sermón de tu vida
Hitoshi:
A Haru lo han castigado JAJAJAJA
Izuku:
Y te dejaría sin salir un mes
Hitoshi:
Pero a ti no te afecta pq eres un niño bueno Midoriya
Izuku:
No t pases de listo xD
—(...Un niño bueno, dice... Eso es porque no me atrevo a hacer nada.)—esboza una pequeña sonrisa mientras se friega los ojos.
Shinso
En línea
Hitoshi:
Oye
Estoy contento
Izuku:
Por?
Hitoshi:
Quizás sea impresión mía
Pero creo q
Estos días
Estabas un poco raro
Ns
Como apagado
Apenas me respondías a los wa q te mandaba
Izuku:
Enserio?
Hitoshi:
Si
Quizás estoy paranoico
Izuku:
No del todo
Hitoshi:
Pero es la sensación q me daba
Izuku:
Es vd que estaba un poco decaído estos días
Hitoshi:
Te paso algo, Midoriya?
Si te puedo ayudar aquí me tienes
Izuku:
Cosas privadas... Lo siento
Pero tranquilo
Ya estoy mucho mejor
Te voy a responder tooodos los mensajes que pases, vale? xd
Hitoshi:
Audio
Don't worry babe
Papa Hitoshi respeta tus decisiones
Izuku:
Grasias papi
xdddddd
Gugu gaga
Hitoshi:
Te vas a quedar sin la peli de Sirius como vuelvas a mearte en la cama
._.
Izuku:
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
—(Shinso siempre respeta mis decisiones y además me hace reír cuando ve que estoy desanimado...)—da una vuelta por su cama, apoyando su barbilla en la almohada.—(Y yo, a cambio, no le cuento nada de nada... Me siento un poco mal por ser tan egoísta con mi único amigo. Es demasiado bueno...)—vuelve a girarse, quedando de cara a su escritorio y su ordenador. Un tablón de fotos decora parte de la pared de su cuarto: hace un tiempo, estaba repleto de fotografías de él con sus amigos de la infancia, especialmente con uno en particular... Pero desde hace más de un año, lo único que hay colgado son fotos de él con su familia, pósters de súper héroes y un dibujo que intentó hacer de Sirius. Podría hacerse una foto con Hitoshi. Incluso con más gente. Sus compañeros de clase se toman selfies hasta con la persona que les cae mal. Él también podría fotografiarse, ¿no?: con Mei, con Tsuyu, con Shoto... Incluso con Ochaco y Tenya.—(Imposible. Odio las fotos...)—se lleva una mano al pecho, conteniendo las lágrimas. Se da la vuelta para no volver a ver la pared vacía.
Hay recuerdos en nuestras vidas que, incluso si no fueron retratados con una cámara, son imposibles de olvidar. Izuku lo sabe.
—(Soy un llorón... ¿Es que no puedo dejar de ir lloriqueando allá donde voy?)—se seca las lágrimas, harto de su propia debilidad, y vuelve a echarle un vistazo al móvil.—(Shinso ha seguido enviando mensajes... Este chico, enserio...)—se le escapa una sonrisa de los labios.
Shinso
En línea
Hitoshi:
Hijo, tengo una pregunta de suma importancia para ti
Atento porque cambiará tu forma de ver la vida
Imagen ("Porque Goofy puede hablar... Pero Pluto no?")
Midoriya estás? :,v
Imagen (selfie de Hitoshi con una lágrima dibujada)
Eres un mal hijo has hecho llorar a tu padre
Castigado sin galletas
Audio
Voy a ver la primera de Insidious con mi madre
La dan en La 1 por si la quieres ver
—"Mama, ¿una apuesta de cuantos gritos pegas mientras vemos la peli?"—cuando reproduce el audio que su amigo le ha enviado, la profunda y ronca voz de Hitoshi ocupa toda la estancia. Casi se siente como si estuviera hablando justo a su lado.
—"Me va a dar un infarto."—una voz más gentil y suave, perteneciente a una mujer de mediana edad, responde a la pregunta de Shinso.—"No sé ni para que veo películas así, jajajaja.".
—(Tiene unas ojeras increíbles... Voy a avisarle que yo voy a dormir ya.)—le escribe varios mensajes a su mejor amigo, y una vez acaba, pone la alarma a las diez de la mañana y deja el teléfono conectado en el suelo.—(Al fin puedo dormir en condiciones... Que regalo de los dioses, el fin de semana.).
Sábado, 23 de Noviembre de 2017, 10:27 p.m
Una puerta a la izquierda. Una fila seguida de tres armarios pegados a la pared, opuestos a las perchas, que quedan justo detrás de la puerta de entrada, y a su cama. Al otro lado de la habitación yace una ventana, con vistas al exterior, decorada con dos delicadas cortinas color fucsia pastel, y su escritorio, acompañado de una silla de doce euros y dos pares de tres cajones, situado cada uno en cada respectivo extremo del pupitre. Este, de color blanco liso, cuenta con un viejo portátil Acer siempre conectado, una sencilla lámpara de color rosa, varios libros del colegio amontonados en un rincón y su particular agenda, pequeña y también de color rosa pastel, llena de post-it's de distintos pigmentos y prácticamente llena, pues ya queda poco para empezar el último mes del año. Escribe con un bolígrafo azul, aunque hasta hace poco, las letras que adornaban las páginas de su día a día eran de colores rosáceos y violetas. A Ochaco le gusta mucho el rosa. De hecho, hasta su pared es de un tono malva bastante exótico. Si no fuera porque su gata le perdió susodichos bolígrafos...
—(Veamos... ¿El sábado de la semana que viene cae en...?)—pasa una hoja, saltando a la siguiente semana.—(Día 30. Vaya, tendré que pasar el final de mes con esos dos... En mi casa.).
Echa un vistazo a su cuarto, más expresamente a algunos pósters que hay pegados en la pared que prefiere que permanezcan ocultos del mundo. Suspira. Izuku y Tenya no entrarán a su habitación para nada. Es tan enana... Lo más probable es que trabajen en el comedor.
—(Mis padres estarán trabajando, así que estaremos los tres solos. En fin, casi lo prefiero. No tengo nada en contra de mis padres, pero tenerlos cerca mientras trabajamos... Y mientras discutimos... Es MUY vergonzoso.)—empieza a escribir en las líneas del 30/11/17 los planes que tiene hechos para ese día. Agarra su teléfono, aburrida.—(Mina está haciendo un directo...).
Revisa la hora que es. Las diez y media de la noche. Ahora que lo piensa bien, Denki le dijo de ir a carpa a las diez de la noche. Eso significa que ahora mismo están en el lugar, bailando, gritando y pasándoselo de miedo. Suspira, y sin entrar a ver el vídeo de su amiga en Instagram, vuelve a bloquear el móvil. Estira sus brazos.
Ese estilo de diversión no es el suyo, aunque no sabe como decírselo a Ashido y compañía. Llegará el día en que se verá entre la espada y la pared, y entonces, tendrá que decir la verdad que lleva ocultando desde hace años.
—(Lo prometí en la carta... Por lo tanto, no tengo vía de escape posible.)—se pone de rodillas encima de su silla, y echa un vistazo más allá del cristal del ventanal de su habitación. El cielo es oscuro, de color azul oscuro, y algunas estrellas son visibles en el firmamento.—(La Luna no está en ninguna parte hoy. Que lástima.)—vuelve a echarle un vistazo a su teléfono, el cual ha dejado encima de la mesa.—A veces me gustaría ser un poco más normal...—susurra, con cierta pesadumbre.
Martes, 26 de Noviembre de 2017, 10:07 a.m
—Voy a recoger vuestras cartas del futuro ahora. Pero antes de hacerlo, quiero que os aseguréis de que habéis escrito lo correcto en vuestros mensajes: no podréis cambiar el contenido una vez la entreguéis.—todo el mundo tiene un sobre encima de sus pupitres: muchos cerrados, otros abiertos... Y unos pocos que ni siquiera han sido guardados todavía.—Voy a ir pasando por columnas, ¿de acuerdo? Si no estáis convencidos, solo avisadme.
Aizawa empieza con Aoyama, que le entrega el sobre con una mirada satisfactoria. Tenya, Mashirao y Toru no muestran tampoco ninguna duda al darle sus cartas al tutor, aunque eso cambia cuando Shota llega a la mesa de Mina.
—Profe... ¿Puedo revisar una vez más lo que he puesto?—la chica rosa sonríe nerviosa, como si tuviera miedo de pedirle ese favor al profesor. Sin embargo, él asiente.
—Claro.—responde, y pasa a la mesa de Sato. Aizawa está siendo bastante comprensible y condescendiente con este "trabajo".
Pasa por Rikido, Yaoyorozu, Hanta y Tokoyami, hasta llegar a Izuku, que tiene preparado el sobre entre sus dos manos. Por alguna razón, se siente emocionado y nervioso a partes iguales. Una vez le dé el mensaje a su tutor... Su texto será oficialmente enviado a su yo del futuro.
—Izuku.—se asusta interiormente cuando Shota lo llama repentinamente por su nombre. Coge torpemente el sobre y se lo entrega al adulto, que lo añade a la pequeña montaña de cartas que transporta entre sus manos.—Ya estás mejor de lo del desmayo, ¿verdad?
—Sí, s-sí. Mucho mejor.
—Me alegro.
Aizawa hace una pequeña pausa, dejando todos los mensajes que ha recogido encima de su mesa. Entonces retoma la recogida: pasa por Mineta, Kirishima...
—Denki...—cuando se detiene delante del asiento del rubio, ve que este todavía tiene la carta sin colocar dentro del sobre. La cara del chico es, ciertamente, intranquila.—¿Necesitas más tiempo?
—Sí, por favor...—murmura.—No sé como hacer esto...
Su papel está completamente en blanco. No ha escrito nada de nada.
—(Sabía que esto le pasaría a más de uno.)—Shota pasa por su lado.—No pasa nada. Cuando lo tengas, dámelo.
—(Kaminari está raro.)—una vez el profesor se lleva su carta, Kyoka toca la espalda de su compañero.—Hey, ¿no has hecho nada?
—Es que no sé que poner...—contesta.—¿Un mensaje para mi yo del futuro dentro de tres años? ¿Cómo voy a saber qué he de escribir aquí? No sé que cosas puedo decirme.
—Puees, todas las cosas que puso el profe en la pizarra. Yo he escrito mi carta a partir de ahí.—articula la chica.—¿No tienes algún objetivo que quieras realizar?
—No... No.—niega con la cabeza, convencido.—Tampoco es que entienda bien el propósito de esto. No es algo útil para mí. ¿Para qué lo voy a hacer? ¡Encima me cuesta escribir! Estamos hablando de tres años... Cuando me gradúe de aquí aún recordaré todo.
—Eso no lo sabes.—argumenta Kyoka.—Además, este mensaje no tienes por qué leerlo dentro de tres años. Puedes abrir el sobre una vez tengas cincuenta años.
Kaminari queda callado ante la reflexión de su compañera. Sin embargo, no parecen convencerle demasiado esos argumentos.
—Dime una buena razón por la que debería hacer esto.—pide, desanimado.
—(¿Qué no lo acabo de hacer? Kaminari, inútil.) Bueno, es como una huella que dejas en el tiempo.—explica Jirou, más impaciente.
—Todos os ponéis muy filosóficos con esta mierda...—Denki se cruza de brazos a la vez que hace el amago de girar de nuevo su cuerpo hacia delante. Kyoka va a decir algo, pero su conversación es interrumpida por una tercera voz.
—Jirou-san.—la llama Momo.
—Mo-Momo... ¿Qué pasa?—la pequeña chica acerca su oído a los labios de su compañera cuando esta le hace unas señas con la mano para que se acerque.
—Todoroki-san ha dudado si debía reescribir su carta o no. ¿No es peculiar?—Jirou siente un cosquilleo.
—Kaminari ni siquiera ha escrito algo. No creo que sea raro. Aunque de Todoroki nadie se espera falta de seguridad en cosas así.—suspira, deseando que el chico no las esté escuchando murmurar sobre él.—Quizás se ha extendido hablando sobre amor y se ha arrepentido de que eso quede en su mensaje... Ya sabes, sentimientos no correspondidos, pasión en exceso...
—Jirou-san, tienes demasiada imaginación.—Yaoyorozu se ríe de las palabras de su amiga a la vez que se ruboriza al imaginar a un Todoroki victoriano montando a caballo, huyendo junto con una damisela que hasta hace poco vivía encerrada en su castillo a merced de sus padres de la cual se enamoró a primera vista.—(O quizás sea yo la que piensa cosas raras.).
—(Puedo escucharos, chicas...)—Todoroki acaricia la superfície de su pupitre, como si todavía tuviera la carta entre sus manos.—(¿Amor? Sí, no estás muy equivocada, Jirou. No lo estás...).
Martes, 26 de Noviembre de 2017, 08:06 p.m
—(Que cojones...)—a Midoriya se le congelan los brazos cuando entra a WhatsApp. Lo que ve no le gusta demasiado.
1o A
Kacchan, Todoroki, +xx xxx xx xx, +xx xxx xx xx, +xx...
Mina:
Kien es?
Tenya:
Es Izuku
Sero:
Hombre vaquerooo
Mina:
Ostia es vd no estaba en el grupo
Denki:
Wtf
Toru:
Midoriyaaaa holaaaa
Los de mi grupo cuando tenemos el examen de latín?
Denki:
Yo k se no soi 100tifiko jaja salu2
—(¿Por qué estoy metido en el grupo de clase...? En ningún momento le dije a Iida que me añadiera. Además, no le di mi número. ¿Cómo es que lo tiene? ¿Se lo habrá pedido a Todoroki, quizás? Porque no creo que se hable con Shinso, y aunque así fuera, él seguramente me habría avisado...)—ignora los mensajes que sus compañeros de clase han escrito tras meterle en el grupo y, algo dubitativo, se dirige al chat de Shoto. Lee los últimos mensajes que recibió de él: fue cuando el chico quiso hablar con él el miércoles pasado. Ya ha pasado casi una semana, y aunque no hayan hablado demasiado desde entonces, sin duda están en mejores términos el uno con el otro. Finalmente se decide a escribir:
"Le has pasado mi núm a Iida?"
Espera que Todoroki tarde en responder. Pero el chico enseguida se ha conectado, ha leído su mensaje y ha empezado a escribir una respuesta.
Todoroki
En línea
Shoto:
Si
Izuku:
No quería estar en el grupo de clase
Shoto:
Malos recuerdos, supongo
Izuku:
Si..
Shoto:
Tranquilo
No van a burlarse de ti, y si alguien lo hace, saldrán a defenderte
Izuku:
No me fío de Bakugou
Se metió contigo vd?
Shoto:
Hm, si
Pero ese niñato lo intenta demasiado, no te preocupes
Estás mejor?
Izuku:
Si
—(Claro, no le he contado toda la verdad del asunto...)—un escalofrío recorre su columna vertebral.—(No puedo abandonar las desgracias del pasado. Me persiguen. Si Kacch... Bakugou, sigue estando en mi clase, no puedo sentirme seguro. No solo sabe todas y cada una de las desgracias que él y nuestros compañeros de clase llegaron a hacerme en la secundaria...)—nota como su cuerpo se debilita. Siente un hormigueo en sus extremidades, y es muy probable que, si intenta levantarse ahora, las piernas le fallen.—(Si él quisiera, podría... Podría empezar a acosarme de nuevo. Ya estamos en diciembre casi y aún no ha hecho nada. Ni siquiera me ha dirigido la palabra. Por alguna razón, está muy tranquilo en lo que respecta a mí... Pero fui su presa durante tanto tiempo que este sentimiento de impotencia nunca me va a abandonar. Como lo haría... Llegué a pensar que nuestra relación era especial.).
Siente la ansiedad queriendo invadir su cuerpo de nuevo. Inspira y suspira varias veces, intentando olvidar, fallidamente al principio pero exitosamente con el pasar de los minutos. Las cosas ya no son como eran en la ESO. Que Kacchan esté en su clase no significa que vaya a tener que aguantar tres años más repletos de bullying, acoso y marginación... Sus compañeros son distintos esta vez, ¿verdad? Tsuyu lo defendió de Neito y Setsuna. Shinso es su mejor amigo. Aunque ellos no sepan sobre su verdadero yo, sobre todos sus traumas y las pésimas verdades que salvaguarda en su corazón... Todoroki sí que conoce sus problemas. Y aun así lo ha apoyado y ayudado. Está bien. Esta ocasión, él... No está solo. Al menos por ahora.
—(No llores.)—piensa.—(No llores, no llores, no llores. Eso es lo que él siempre quiso que hicieras, ¿verdad? Que lloraras delante de todo el mundo... Él ya no te molesta... Te ha dejado finalmente en paz. ¡Eso es lo que siempre quisiste, Izuku... Idiota!)—las lágrimas salen de sus ojos, quiera o no, aunque hace un esfuerzo sobrenatural para bloquearlas.—(¿Por qué? ¿¡POR QUÉ SIGO LLORANDO POR KACCHAN!? ¡¿POR QUÉ NO PUEDO PENSAR EN ÉL... SIN PONERME DE ESTE MODO?! ¡EL BULLYING NO HA ACABADO! ¡NUNCA LO HARÁ!)—por alguna razón, en vez de sentirse deprimido, lo que nace en su pecho es un sentimiento de ira e impotencia. Es la primera vez... Que se siente así respecto a su antigua situación.—(¡NADIE ME VA A DEVOLVER NUNCA... LO QUE ME ROBARON DURANTE ESOS DOS AÑOS DE MIERDA! Mi dignidad... Mi honor como ser humano... Mi seguridad, mi autoestima...)—clava su mirada en un punto de su mesa, sintiéndose plenamente consciente de si mismo.
Entonces, por primera vez en su vida, le pega un puñetazo a su escritorio. Y uno muy fuerte, que le deja los nudillos destrozados.
—(Kacchan... Me lo ha quitado todo... Para el resto de mi vida.)—no derrama más lágrimas. No puede, en ningún sentido.—(...).
—¡Izuku, ¿ha pasado algo?!—la voz de su madre suena desde la cocina. Incluso con la puerta de su habitación cerrada, parece que el golpe que ha dado se ha escuchado perfectamente por toda la casa... Midoriya mueve su mano, sintiendo ahora todo el dolor que ha recibido al propinar semejante porrazo.
—(Maldita ley de acción y reacción...)—intenta apaciguar el daño antes de contestarle a Inko.—¡Nada, se me ha caído una cosa!
Miércoles, 27 de Noviembre de 2017, 10:25 a.m
—(Desde que he llegado a clase me urge hablar con Todoroki sobre lo del grupo de WhatsApp... Aunque no tengo muy claro exactamente de qué quiero hablar: si de mis experiencias pasadas, si de mi miedo irracional a los chats grupales o si de... Kacchan...)—sumergido en sus pensamientos, escribe mecánicamente en su libreta lo que van haciendo en clase de inglés.—(Aunque no creo que deba molestarlo tanto con mis problemas. Acabará hartándose de mí, y si eso pasa, no quiero pensar en las consecuencias.).
—Very good! Ochaco, can you read the next paragraph?—Hizashi señala el texto en la pizarra digital. Uraraka empieza a pronunciar en voz alta, con la vista clavada en su libro.
—The blue whale is the bigger animal in our planet. They weight can arrive to two hundred tonelades in exceptional cases and...—la chica es interrumpida por el sonar de unas llaves abriendo la puerta del aula. Deja de leer, y junto a sus compañeros y su profesor, pasa a mirar la persona que ha detenido la asignatura.
—Hizashi.—es Aizawa. Y por la expresión que hay en su cara, parece preocupado.—Sal de clase, por favor.
Su voz deja ver que parece haber ocurrido algo serio. Yamada, notando la tensión del ambiente, se limita a caminar hacia la salida para ver que ha ocurrido.
—Chicos, no hagáis ruido.—pide. Entonces desaparece junto a Shota. Y así, la clase 1-A se queda sin profesor, al menos de momento. Al principio hay un silencio tenso, como si hubiera pasado algo inesperado. De forma tímida (probablemente por la incertidumbre del momento) algunos empiezan a susurrar entre ellos, pero no pasa ni un minuto que el ambiente se llena de gritos y gente levantándose de sus sitios.
—¡Que alguien cierre la puerta!—pide Mina desde su asiento. Yuga cumple la petición de la chica, disminuyendo así el riesgo de que algún maestro descubra que se han quedado sin vigilante en hora lectiva.
—Justo cuando estaba leyendo se tiene que parar la clase...—se queja Uraraka.
—El profe Aizawa parecía serio.—recalca Tsuyu.—Yamada también lo ha notado. ¿Crees que habrá pasado algo?
—Quien sabe. Si tardan en volver supongo que sí, algo habrá tenido que ocurrir.—sugiere la castaña mientras dirige su mirada hacia la entrada del aula.—Ahora no puedo evitar preocuparme.
—(La clase se ha descontrolado en un momento.)—Izuku observa a su alrededor, algo descolocado.—(Hacen demasiado ruido...).
—¡Chicooos, hoy dan Merlí!—grita Mina, por encima de las voces de los demás.
—¡BIEEEEN!—la sigue Toru.
—¿Habéis visto el vídeo de Auronplay de "La juventud de hoy en día"?—Tokoyami, Aoyama, Rikido y Ojiro conversan con más tranquilidad en el centro del aula, repartidos en distintos escritorios.
—Momo... Hm...—Jirou y Yaoyorozu, algo ajenas al alboroto de su alrededor, parecen estar metidas en su propio mundo.—Este domingo estrenan Coco. ¿Te gustaría ir a verla conmigo en el cine?
—Jirou-san, me encantaría, pero tengo una comida familiar a la que no me dejan faltar.—Momo parece realmente sentirlo.—¿Qué te parece ir el fin de semana siguiente?
—¡Bakugou, ¿enserio no has traído nada de comida?!—le pregunta Kirishima a Katsuki a gritos. Mientras el pelirrojo carga dos bolsas de supermercado en sus manos, el rubio está sentado en su asiento con las piernas encima de la mesa y con toda su atención puesta en el teléfono móvil.
—Os dije que no me interesaba participar en vuestra mierda de picnic.—contesta.—¿Por qué coño preguntas ahora?
—Nunca se sabe cuando puede uno cambiar de opinión.—Eijiro no parece sentirse asustado ante la agresividad que utiliza su amigo al contestar.—¡Hey, Uraraka! ¿Tienes hambre?
—¿Vamos a comer ya?—Tsuyu y ella pasan a mirar al chico.—Yo pensaba que todo era para el patio...
—No parece que vaya a venir ningún profe, podemos sacar algunos aperitivos ahora.—Kirishima rebusca entre sus bolsas, y saca un paquete de mini-fuets.—¿Qué te parece?
A la chica se le hace la boca agua.
Ya han pasado más de diez minutos desde que se han quedado sin control alguno. Midoriya se ha girado varias veces para mirar hacia Todoroki, intentando sacar valor para levantarse y caminar hasta
su lejano sitio, pero le falta valentía. Aun así, no puede evitar prestarle más atención al pequeño grupo que han formado Ochaco, Mina, Toru, Denki, Eijiro y Sero para comer. Literalmente para comer. Encima de los seis pupitres juntados hay paquetes de galletas, una bolsa de Lays de jamón, una bolsa de pelotazos, una de doritos, un tarro de nutella, chocolate, embutido, bueno, bueno, bueno... Un auténtico banquete limitado solo a unas pocas personas.
—(Me entra hambre de comida basura con tan solo verlos comer.)—no puede evitar sentir algo de celos.—(Están llamando la atención de todo el mundo, y no me extraña. Sería gracioso que un profesor entrara ahora y los castigara.).
—Ay, Uraraka. Que mal que no estuviste el sábado en carpa.—Ochaco cambia a estado alerta al escuchar tales palabras.—Había un tío... Uf. Buenísimo.
—Oh.—pronuncia la castaña, impasible.—Que bien, ¿no?—añade, para no quedar desinteresada.
—Estuvieron a punto de liarse.—Denki le da un codazo a Uraraka.—Pero adivina... Mina le dio tu Instagram al chico.
—¿¡Q-qué has hecho QUÉ!?—salta Ochaco, quien hasta se levanta de su sitio.—¡Mina! ¡No le vayas dando mi cuenta a cualquier persona que veas por ahí!
—Es que le enseñé una foto donde salíamos las dos y se enamoró de ti.—Ashido no parece mostrarse arrepentida de sus acciones. Tampoco parece entender la reacción de su amiga.
—Sí, ya, enamorado... Si ni siquiera me conoce.—Uraraka vuelve a sentarse, levemente molesta.—Ya puedes ir diciéndole que no voy a aceptar su solicitud.
—Que sosa, tía. Tienes una oportunidad de oro para besar a un tío mayor con tableta la próxima vez que vayas a carpa.
—(El caso es que no va a haber una próxima vez que vaya a carpa. Y tampoco tengo interés en líos de una noche. Soy una persona romántica, que le voy a hacer.)—intenta que sus pensamientos no se puedan leer a través de la expresión de su rostro.
—Kirishima, ¿tú porque no viniste?—la pregunta de Mina se dirige ahora hacia el pelirrojo, quien está sentado a su lado.
—Bakugou tuvo entrenamiento intensivo de fútbol y fui a buscarlo.—explica. Agarra varias patatas y se las mete en la boca enteras.—Después de entrenar siempre está más tranquilo, así que estuvo bien.
—¿Y tú, Toru? ¿Algún día me acompañarás a la disco o me dejarás sola?—agarra a la chica por los hombros y la zarandea con suavidad.
—No puedo ir ahí, ¡estoy saliendo con Ojiro-kun!—se escandaliza.—Podría bailar, pero la gente va ahí principalmente a liarse... Estoy en una relación seria. No puedo dejarme tentar.
—No sé si eres demasiado madura o demasiado sosa.—ríe Mina.
—Hey chicos.—Kyoka pasa por el lado de ellos.—¿Puedo pillar alguna cosa?
—Sírvete.—ante la aprobación de Ashido, Jirou alarga su brazo y agarra varios doritos. Denki, con una botellita de cacaolat en su mano, toca el brazo de la chica para captar su atención.
—Jirou, ¿a ti te gustaría ir algún día con nosotros a carpa?
—Ni de coña. Ese sitio da asco.
—(Ojalá yo pudiera ser así de sincera.)—piensa Uraraka, impactada.
—¿Estás diciendo que un sitio lleno de tías buenas es malo?—Kaminari parece afectado ante las duras declaraciones de su compañera.—¡Ven una vez por lo menos, porfa!—levanta los brazos a la vez que dice eso, haciendo un berrinche. En lo que no cae es que un chorro de chocolate salta del envase de su mano... Cayendo de lleno en la sudadera de Uraraka.
—¡Kaminari!—Kyoka señala a Ochaco, y Denki se gira para ver lo que ha pasado. Sin embargo, en el proceso, su mano falla y se le cae el cacaolat, ahora sí, manchando por completo la ropa de su compañera, que se queda callada sin decir nada.
—Oh dios...—Denki se queda mirando la mancha que le ha dejado a la castaña. Levanta la mirada: Sero se está riendo, e instintivamente, a él también se le escapa la risa.—Dios, dios, dios. Uraraka, lo siento muchísimo.
Se empieza a descojonar fuertemente por su propio error. Hanta también se ríe por lo bajo.
—Tío, ¿eres gilipollas o qué? ¡Estoy reproduciendo la escena todo el rato en mi cabeza!—declara Sero. Los dos parecen encontrar divertida la situación, pero Uraraka se pasa un brazo por los ojos a la vez que agacha la mirada.
—Uraraka, ¿estás bien...?—Mina hace el amago de levantarse de su sitio. Ochaco asiente, aunque claramente no se ve bien. Kirishima es el primero en incorporarse y caminar hacia la chica, y tras él lo imitan Ashido y Hagakure. Denki y Sero dejan de reírse al ver las caras de sus amigos.
—¡Uraraka!—exclama Toru. Eijiro levanta a Uraraka de su asiento y la rodea con el brazo.
—Vamos, no llores.—le dice a la chica, con un ademán protectivo y hasta fraternal.
—No estoy llorando...—afirma Ochaco, susurrando. Intenta no mirar a su alrededor: no le hace falta levantar la cabeza para saber que todo el mundo tiene la mira puesta en ella, en su ropa estropeada y en la situación en general. Aunque en otros momentos le habría encantado sentir a un chico guapo y alto como Kirishima arropándola, ahora mismo tan solo desea una cosa: dar marcha atrás en el tiempo para evitar este embrollo.—(Los demás se pensarán que soy una sensible por estar a punto de llorar por esto... Pero es que... Si pierdo esta sudadera, solo me quedan cuatro piezas de ropa para invierno... Eso significa comprar otra vez... Gastar más dinero...)—reprime un sollozo.
—H-hey...—Kaminari parece perdido en el caos. De repente, Kyoka le da una dolorosa colleja en la cabeza.—¡AU! ¡Jirou...!
—¡¿Eres retrasado o qué te pasa?! ¡¿Por qué te ríes de ella después de haberla ensuciado entera?! ¡¿Es que no sabes que no va a poder recuperar esa sudadera?! ¡Ni siquiera le has pedido perdón en condiciones!—los gritos de Kyoka se escuchan por toda la clase, cesando cualquier conversación que estuviera tomando lugar en ese momento.—¡Joder, Kaminari!
Momo y Tsuyu se levantan enseguida. Yaoyorozu corre hacia Jirou, y Asui, a la velocidad del rayo, se dirige hacia Uraraka, Kirishima, Mina y Toru.
—¡Ochaco-chan, ¿estás bien?!—pregunta, exaltada. Toma la mano de su amiga.—Ashido-chan, Hagakure-chan, ya la llevo yo al lavabo.
—¡Yo os acompaño!—suelta Kirishima, quien parece sentirse bastante sensible respecto a la situación en la que su compañera se encuentra.—Hasta la entrada, obviamente.
—¡Uraraka, luego hablamos!—Toru y Mina se quedan atrás, observando como Asui y Kirishima salen del aula con Ochaco.—Awawaw, no deberíamos haber empezado el picnic en clase...
—(¿Por qué se pone así por una sudadera vieja y desgastada?)—Ashido frunce el ceño.—(A mí me harían un favor si me tiraran cacaolat encima de ese estropajo...).
—¡Jirou-san!—Momo toca el hombro de Kyoka.—Kaminari-san ya lo ha entendido, seguro. Vamos, no grites más, o acabarán regañándonos a todos.
—...—Jirou parece calmarse ante la rápida intervención de su amiga. La mirada que le da a Denki es fulminante. Sin duda, parece haberse enfadado mucho con él.—Si esto vuelve a pasar una vez más, no actúes como un niño, por favor. Lo mismo va por ti, Hanta.—Sero siente un escalofrío.—Deberíais tomar nota de la actitud de vuestro amigo Kirishima. Él, a diferencia de vosotros, no se ha comportado como un capullo.—remarca la última palabra con disgusto.
—Jirou...
—Ahora ya sabes qué puedes escribir en tu carta para el futuro: "me gusta que los demás me ayuden con mis problemas existenciales de mierda, pero cuando arruino el día de una compañera me voy a descojonar de ella con mucho gusto."—cada palabra de Kyoka se siente como una espina clavada sin piedad alguna.—En fin... Imbéciles.
Tras el pequeño pero directo discurso, las dos chicas se retiran hacia sus respectivos pupitres. Los demás empiezan a murmurar sobre lo que acaba de ocurrir: algunos hablan de Denki y Sero, otros de Uraraka y algunos otros de la intervención de Jirou. Kaminari, tras seguir con la mirada a las dos chicas, suspira.
—Ahora entiendo porque todas prefieren a Kirishima.—asevera, a la vez que se cruza de brazos.—Él se comporta como un caballero con ellas.
—Acaban de regañarte por reírte de Uraraka y eso es lo primero que sueltas...—hasta Sero parece decepcionada con la reflexión de su amigo.—¿Es que no tienes empatía...?
—No... Ahora me estoy sintiendo muy culpable por reírme de ella. Sobretodo porque en este momento todo el mundo se ha enterado de lo que hemos hecho.
—(Uraraka estaba a punto de llorar...)—Midoriya, quien ha observado la escena de principio a fin, se siente sobrecogido ante todas las cosas que han pasado en tan poco tiempo.—(Entiendo lo que debe haber pensado mientras ocurría todo. Sentirse observado y juzgado por los demás, por algo que ni siquiera has hecho tú... Sentir que haces el ridículo.)—al empatizar tan profundamente con ella, no puede sino sentir una increíble pena por lo que le ha ocurrido.—(Esto ha sido tan inesperado...).
—Esto ha sido inesperado.—Izuku pega un bote en su asiento. Se gira lentamente, aunque por la varonil y madura voz que le ha hablado ya sabe que la persona a su espalda se trata nada más ni nada menos que de Shoto.
—Has dicho justo lo que acabo de pensar.—declara Midoriya.—(Esta es mi oportunidad para sacarle el tema del grupo de clase.).
Mil perdones por tardarme tanto con la publicación del capítulo aquí! He hecho un nuevo formato para los WhatsApp de los personajes, y aquí por mala suerte no se puede ver, pero bueno, el caso es que hice las conversaciones directamente en el móvil y tuve que reescribirlas de nuevo aquí, y poniendo el nombre de quien habla. La verdad es que me daba pereza ponerme a hacerlo, porque en este capítulo, tal como dice el título, hay muchas conversaciones así, pero al fin me puse. Estos días estaré trayendo los siguientes capítulos, que ya están escritos y publicados en otros sitios.
