Pido perdón por haber tardado tanto, este fin de semana intentare subir otro capitulo, espero que lo disfrutéis… (L)

Pow Sakura Haruno.

Empecé a abrir los ojos lentamente, estos me dolían y veía borroso, no me acordaba lo que había sucedido pero supuse que estaba en un hospital por el molesto ruido del aparato de medir pulsaciones. Mire a mi alrededor y vi a un pelinegro dormido, estaba sentado en una silla que tenia pinta de ser incómoda, me fije más detalladamente en el, dios, este chico era un dios griego, me relamí los labios pensando como seria tenerle en la cama.

Me incorporé de la cama, extendí mi mano para tocarle un mechón de su pelo, pero justamente de repente abrió los ojos e inmediatamente aparté la mano.

Se levanto de la silla y se asomó a la puerta, creo que para llamar a alguien, e inmediatamente se giro hacia mí y me dijo.

-¿Sakura… te encuentras bien? – Dijo con un atisbo de preocupación el dios griego.

-Si… Pero dime, ¿Quién eres? – Dije aturdida, si conociese a este chico demasiado irresistible… me acordaría.

-¿No sabes quien soy?- Dijo el azabache.

-No… lo único que se de ti es que tienes un buen culo- Dije con una mirada seductora.

-No bromees conmigo– Me dijo levantando una ceja, como si le estuviese haciendo una broma.

- ¿Tú crees que esto es una broma? – Le dije mientras le cojia de la muñeca y le acercaba hacia mi, por lo cual en cuestión de segundos nuestras bocas se juntaron, el se quedo sorprendido, pero lo oculto, puse mi brazos alrededor de su cuello y empecé a mover mis labios.

El al principio no se movió, pero luego empezó a besarme con más efusividad de la que me esperaba, yo le seguía el ritmo… Pero este desenfreno de lenguas no duro mucho más que nada necesitábamos respirar.

Nos separamos lentamente le mire y vi que me miraba con detenimiento, y… ¿con una mota de lujuria?

De repente vi que se alejaba de mí y salía de la habitación a paso ligero.

-Y además besa bien- Susurré mientras una ligera risita salía de mis labios un poco rojos.

De repente entró una enfermera en mi cuarto y me informo que ya podía abandonar el hospital cuando ya quisiera, por lo cual me dio la ropa y los objetos que tenía en el momento que tuve el accidente.

Cuando salió la enfermera, me levanté de la cama bastante incómoda y mire la ropa que me había dado…

-¡Hhmp! Tengo que renovar mi ropa, para que sea más sexy – Susurré, hablando sobre la falda que tenia en mis manos, más que nada para mi gusto era un poco larga… A partir sería una nueva Sakura–Tengo que ir ahora mismo de compras – Sonreí – Pero antes, tengo que conocer a mi padre – Me puse seria.

Me vestí rápidamente y poco después marqué el número de Neji, el me acompañaría desde luego, y luego a lo mejor…

Hable con él y estuvo de acuerdo en llevarme a las oficinas de mi padre, así que dentro de poco lo conocería, por fin.

Cuando Neji vino al hospital ha recogerme, como saludo me besó en la boca y yo le seguí el juego.

Poco después salimos y fuimos en su coche deportivo hasta las oficinas de mi padre, realmente estaba nerviosa, incluso me temblaban las manos, pero obviamente tenía que ser fuerte…

Llegamos rápidamente a sus oficinas, la recepcionista nos saludo formalmente, pero me di cuenta que miró demasiado a Neji, subimos en el ascensor hasta la ultima planta, Neji me cojió de la mano, un acto que me tomo desprevenida, mas que nada Neji se veía muy frío con la gente.

Bajamos del ascensor y vi una gran puerta de madera con toques dorados, Neji me soltó la mano y me dio un beso en la mejilla, me dijo que ahora seria mejor que me dejara sola para intimar con mi padre, así que llame a la puerta dando pequeños golpecitos, no entre hasta que escuche que una voz grave e imponente. Abrí la puerta y me encontré con un hombre moreno con ojos verdes oscuros, este se levantó de su costoso sillón y me abrazo con fuerza y cariño. Por unos momentos agradecí ese contacto.

-Sakura, Neji me ha dicho que has tenido un accidente – Dijo preocupado.

- Si pero ya estoy bien, papá – dije con la voz un poco entrecortada, todavía no estaba acomstubrada a llamarle así.

-Me alegro así que a partir de ahora vivirás como una verdadera Namae – sonrió orgullosamente mi padre.

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- Vale papá pero ya sabes que lo que me importa es que nos unamos mas – dije con un atisbo de felicidad en mi voz.

- De acuerdo hija, pero tengo algo que darte – dijo sonriente, mientras sacaba una tarjeta color platino y me la daba – Esta tarjeta no tiene limites puedes comprarte todo lo que quieras, no hace falta que te controles, y si quieres hoy mismo te puedes comprar un coche nuevo – Dijo con un tono de orgullo.

- Gracias papá, pero me tengo que ir de compras – Le saqué la lengua juguetonamente.

- Claro, luego nos veremos… y sobre la operación de tú madre yo la pagare cariño – Me dio dos besos en la mejilla y me fui sonriendo por lo que me había dicho sobre la operación de mi madre.

Antes de irme de compras fui a un concesionario de coches, exactamente de lujo, me compré uno negro era precioso, además con asientos de cuero y tenia todo tipo de accesorios en el coche, en definitiva el coche de ensueño.

Más tarde me fui de tiendas con mi nuevo coche a un centro comercial de lujo, que más dá si ahora no tenia limites para gastar. Me compre ropa nueva minifaldas, camisetas con escote, tacones, chaquetas, pero nada que pareciese de puta, obviamente no llegaría a tal punto, mas tarde compré perfumes, maquillajes…

Cosas que no me hubiese podido permitir anteriormente pero que igualmente viviría feliz.

En ese momento empezó a sonar mi móvil "última generación" antes de cojerlo mire quien me llamaba, era Ino, seguramente para quedar esta noche e irnos de fiesta, esta noche no iba a negarme, desde el accidente que no recuerdo muy bien me he dado cuenta de muchas cosas, entre ellas, disfrutar la vida, hable con Ino y quedé con ella en una discoteca muy reconocida llamada "Mistic".

Así que coji mi coche y me fui a mi casa, me duché, y mas tarde me arreglé, eran ya casi la una de la noche así que decidí salir ya hacia donde habíamos quedado, Ino y yo quedamos en la puerta de la discoteca pero los demás estarían dentro, además creo que invitó a Naruto y a unos amigos suyos.

Cojí el coche y me dirigí hacia la prestigiosa discoteca.

Llegué media hora mas tarde, desde que salí, un aparcacoches se monto en mi coche y le mande una mirada para que me lo cuidara bien, este simplemente me miro lujuriosamente. Anda que salidos están los tíos. Suspire, Ino estaba justamente en la cola de la entrada, y yo pasaba de hacer esa enorme cola, no sé como hay gente que hace cola durante horas solo para entrar en un local.

Ino iba con un vestido palabra de honor azul celeste con tonos plateados, ese vestido le favorecía mucho, además resaltaba su figura femenina y obviamente llevaba unos tacones bastante altos que le conjuntaban con el vestido.

Yo en cambio llevaba una minifalda pegada de estas que se llevan por debajo de los pechos que me hacia un buen culo, y la camiseta era mas o menos como una básica con flores preciosas, en cambio yo llevaba un poco menos de tacón pero igualmente conjuntada.

Ino me miro de arriba abajo, sorprendida por como iba vestida esta noche, pero no me extraña ella no está acostumbrada a verme ir tan corta de ropa. Por lo cual simplemente sonreí y ella hizo lo mismo.

Sakura si ahora toda tu ropa es así, me voy a quedar a vivir en tu armario – Dijo en tono de broma.

Pues todo gracias a mi padre, que además me ha dado una tarjeta platino sin límites – sonreí.

¿Qué? Que morro que tienes cerda – Dijo sorprendida.

Si, por lo cual yo paso de esperar esta cola de mierda – Sonreí mientras la cojo de la mano y la llevo hasta la puerta VIP.

El segurata nos miro, y me pregunto nuestros nombres, le dije mi nombre con el apellido de mi padre, "Namae" y este inmediatamente nos dejó pasar, y cuando pasamos Ino y yo empezamos a reírnos.

Cerda, eres una cabrona, si esto es así en todos los sitios… Podremos entrar donde queramos – Sonrió divertidamente.

Si, pero la buena compañía no la hace el dinero – dije refiriéndome a ella.

Como te quiero frentona – dijo abrazándome- yo también te quiero cerda – sonreí.

Entramos a la discoteca, estaba llenísima, el olor a sudor entró por mis fosas nasales, y respiré asqueada.

Oye Ino hay un sitio más apartado – Dije.

Claro, la zona VIP tía… Pero no sé si estará ocupada.

Bueno pues si eso luego nos pasamos por ahí – le guiñé un ojo pícaramente- pero de momento… ¡A bailar! – Sonreí alegremente mientras cojía de la mano a Ino, llevándola a la pista de baile, empezamos a mover nuestras caderas sensualmente mientras nos reíamos.

-Cariño, mira que pibon hay ahí- dijo señalando a un chico con la cabeza, se parecía mucho al chico del hospital pero no era el, más que nada por el corte de pelo y este parecía mucho mas pálido.

- Provocale, seguro que viene a por ti – sonreí mientras le echaba una sonrisa cómplice, Ino simplemente sonrió al chico que había fichado y este le devolvió la sonrisa. Me fijé instintivamente en la gente que había a su alrededor y sorprendentemente estaban Naruto, Neji y otros chicos que no conocía, entre ellos el chico que besé en el hospital, me sonrojé un poco pero con el colorete no se me notó.

-Frentona, te importa que me vaya con el chico este a bailar- dijo refiriéndose a que el chico se dirigía hacia nosotras dos.

-Claro que no cerda, pásatelo bien – la dije mientras la guiñaba el ojo, ella simplemente sonrió y me dio un beso en la mejilla, ya que el chico ya la estaba proponiendo bailar, esta claramente aceptó, por lo cual se adentraron en la pista de baile.

Yo me quedé bailando sola hasta que, noté que alguien me cogía por la cintura y me daba la vuelta, yo sonreí al ver quien era.