¡Hola amigos! Mi nombre es Biscuit Krueger, pero llámenme Biske, después de todo aquí todos somos de una edad parecida.
¡Mentira!
¡Escuché eso, Aidan, sé dónde vives camarógrafo de segunda! Ejem…en fin, tanto Lyla como Gon y Killua no pudieron venir a presentar. Ella está…algo lesionada y se encuentra, bueno pues, internada en "Cuidados intensivos" en el hospital. Killua está bajo arresto domiciliario por intento frustrado de asesinato hacia la autora y Gon, ya lo conocen, está haciéndole compañía y cuidando que no cause más problemas.
Cosas que le pasan a cualquiera, ¿no?
Bueno, pasaba cerca de este lugar mientras buscaba una gema preciosa llamada "ópalo de fuego" en su estado natural. ¿Sabían que dentro de las peculiaridades de esa gema está el poder de...?"
¡Ejem!
¡Oh, claro! Será para la próxima. Bueno tengo algunos mensajes para izhy: "Gracias por leer y me alegra que te haya gustado c: Ojalá disfrutes el resto, ¡saludos!".
También tengo uno para Kirae: Me alegra que te haya llegado el mensaje y que te haya gustado. No sabes lo feliz que me haces al decir que te ha gustado el capítulo anterior, tenía miedo de que no causara mucha gracia en sí, me quedo más tranquila ahora c: trataré de seguir actualizando lo más que pueda antes de entrar de nuevo a clases! Te deseo un feliz año 2015 para ti y tus seres queridos! Y ojalá sea un magnífico año para todos tus proyectos y metas c: Un abrazo!
Y por último para InsertNameHola: Jajaja tengo que decir que me reí mucho con el nombre que te pusiste xD épico! Y lamento la tardanza excesiva c: estamos trabajando para usted jajaja. Saludos y ojalá te guste lo que siga (PD: No mates al gatito! :c )
Dice aquí además: "Quiero confesar que en parte de estas ideas tuvo influencias Kirae, a quien también le solicitamos dar un contacto público para posibles reclamos futuros XD"
Y bueno, no tengo más que decirles. Coman saludable, duerma horas cada noche y no dejen su entrenamiento de lado, no le resten importancia.
¡Pss …Señorita Krueger… recuerde que no son sus aprendices!
¿Eh? ¡Ah, por supuesto! Con lo anterior me refería a que disfruten el capítulo.
¡Bye bye!
::::::::::::
Halloween 2da Parte
"El ambiente es muy denso, siento como si estuviera en una montaña nevada a unos miles de metros de altura, como si fuera un novato combatiendo el cambio de presión. Je, y pensar que mi casa le saca miles de kilómetros de ventaja en altura…a una simple escalera"
— Son ellos— respondió "Kuro-chan" a la pregunta que nunca le hicieron— Saben que estás subiendo a combatirlos.
— Me parece muy bien, así no tendré que explicarles que vengo a patearles el trasero— Fue un intento de broma, pero que no alcanzó a llegarle a los ojos, los cuales aun demostraban ese amenazante vacío asesino y rencoroso.
Le habían arrebatado algo muy importante, ahora iría a recuperarlo.
Una poderosa capa de Ten envolvió el cuerpo del Zoldyck. Sus pasos aumentaron de velocidad, hasta que pudo correr escaleras arriba.
"Las escaleras también han aumentado el triple su número y tamaño. ¿Estarán haciendo todo esto solo para asustarnos o tendrá otro propósito más?"
Al fin pudieron llegar a la base superior de la escalera.
— Bien, tú ve por ese lado y yo iré por este otro— Le indicó el albino al animal.
— ¡Espera! No es conveniente separarnos, ya te lo había dicho.
— ¡No tenemos tiempo! ¡Tiene a Gon y…!
— ¡Y fue porque no quisieron escucharme y se separaron! Probablemente estaban esperando esa oportunidad de atacarlos de a uno.
Una puntada en el pecho atacó al ex asesino.
Killua… ¿P-podrías quedarte cerca de mí…? Es que…tengo un mal presentimiento de esto y…preferiría que no nos alejemos hasta que todo acabe.
"En ese momento él ya estaba angustiado, y yo no lo tomé en serio"
— ¡Maldición!
"Esto es mi culpa, yo no debí dejar que subiera solo a la habitación ¡Debí quedarme junto a él!"
Kuro podía ver escrita la angustia en su cara. Supo que si el mocoso albino pudiera cambiar de lugar con el otro niño, lo haría.
"En verdad es un lazo fuerte…"
— No debes preocuparte tanto. Él estará bien. ¿Es un cazador, no? Su aura era muy fuerte además, estoy seguro de que se las arreglará para estar bien hasta que lleguemos a él.
Killua pareció calmarse un poco con las palabras del minino.
"Aunque ya no tengamos el reloj, Gowmen aun debe seguir sellado o al menos lo suficiente. Eso espero."
— Vamos, creo saber en qué habitación está— Avanzaron hasta la sospechosa pieza del fondo del pasillo—. Escúchame bien— le habló al niño —. Pase lo que pase, cualquier cuadro que veas, especialmente uno muy grande, no lo toques. Si lo haces, no podremos salvarte. ¿Entendido, Likua?
— Mi nombre es Killua.
— ¡¿Pero lo entendiste?!
Fue una advertencia seria, el Zoldyck asintió.
"Espero que Gon tampoco lo haga"
— Bien, a la cuenta de tres, entraremos— Le indicó al animal—.1…2… ¡3!
A penas abrió la puerta una potente aura eléctrica envolvió su cuerpo. No dudaría en pelear. Pero la decepción lo invadió al ver que no había nada ahí, salvo una simple silla.
— No está aquí— Habló con voz apagada—. Vamos a la que sigue.
Pero al animal no le convencía del todo la situación. Algo no cuadraba.
— ¡Oye, pelos! ¿Vienes o no?
— Ya voy, mocoso insolente…
— ¡Pues que no tengo todo el día para que te bañes con tu lengua!
— ¡Te dije que ya voy, si no tienes paciencia comenzarás a cometer errores, Kitua!
— ¡Paciencia me sobra!
— Se nota…
— ¡Y es "Killua"!— habló haciendo énfasis en su nombre — ¡Abriré esta puerta ahora! ¡Apártate!
— ¡E-espera un mome-!
— ¡Ah!— Y de una sola patada la puerta se hizo añicos— Listo.
— Agh cielos…no puede ser.
— ¡¿De qué te quejas, acabo de permitirte la entrada a…?!— Pero no era la habitación que esperaba, pues lo primero que vio fue…— ¿Un Water?
— Bravo Jackie Chan, acabas de romper la puerta del baño…
— N-no puede ser— Una gota rodó por su nuca.
— Ven, vamos a donde sí tenemos que ir.
— Hm…
— ¡Oh, cuidado, es una silla! ¡Tal vez haya que patearla para ver si tiene intenciones ocultas!
— Ja ja— Rió sarcástico.
— ¡Mira, una lámpara! ¡Tal vez sea necesaria otra patada para que aprenda a no apagarse otra vez!
— ¡Ash ya cállate, pre-tapete!
…
— ¡Maldición!— Bramó liberando un poderoso ataque eléctrico para zafarse de esas raras cortinas negras que parecían estar vivías y trataban de despedazarlo o ahorcarlo. Y su amigo gatuno no estaba en mejor condición.
"Esta es la tercera maldita puerta que abro y Gon no está aquí…" Varios rayos potentes salieron disparados de su cuerpo. "Y estas malditas cosas siguen llegando. ¡Espérame un poco más, Gon!"
— ¡Detente Likua! ¡Si llegas a incendiar alguna de estas cosas, arderemos con ellos sin poder escapar!
— ¡¿Cómo?!
— ¡El fuego no les hace nada, y no por eso nos dejarán en paz!
La verdad de las cosas es que no eran "cortinas" normales. Parecía que volaban y actuaban por si mismas. No solo trataban de matarlo, también le drenaban su energía, podía sentirlo. Pero no podía quitárselas de encima.
— ¡Oye, bola de pelos! ¿Alguna idea?
— Pues, pienso que…— Pero la puerta de la habitación se abrió imponentemente en ese momento.
— ¿Gon?— "No…no es, de hecho, no hay nadie ahí, ¿o sí?" Inconscientemente miró hacia abajo y quedó perplejo.
— ¡Hola! Oh, lo siento, ¿estoy interrumpiendo un juego? ¿Puedo jugar también? — Preguntaba inocentemente una pequeña bola de pelos blancos que arrastraba sus aletas y su gran cola hacia ellos.
— Es… ¿una foca?— Killua no podía creer lo que veía.
— De hecho, es un peluche de una foca blanca bebé…
— …
— Hechizado, claro.
— ¡¿Eh?!
— Te dije que en Halloween pasaban muchas cosas en esta casa. Pero no te preocupes, está de nuestra parte.
— ¡Pero si es un peluche! ¡¿Está hecho de felpa, no?!
— Bueno, en verdad mi piel está hecha de cortos pelitos que me protegen de las frías temperaturas— Su voz era bastante adorable.
— Él cree que es una foca de verdad, solo síguele el juego.
— ¡¿Ah?!
— ¡Ato-chan! ¿Puedo jugar yo también?
— Eh, claro. Ganas si encuentras la forma de librarnos de estas cosas.
— ¡Claro, pan comido!
Y de la nada su pequeño estómago comenzó a tornarse de un color celeste brillante.
— Es hora de enfriar un poco las cosas aquí— Murmuró y saltó hacia las "cortinas" mordiéndolas, mientras esta iba congelándose lentamente hacia sus puntas.
Hizo esto por un buen rato hasta que todas estuvieron inmóviles y congeladas, mientras Killua era libre de usar su fuerza para romperlas y liberarse, también liberó a Kuro.
No podía creerlo, había sido antes salvado por asesinos, por payasos pervertidos, por pelotas que se desviaban de su camino…pero no por una foca de peluche.
— Esto es…nuevo.
— ¿Ya gané, Ato-chan?
— Así es, felicidades, Straicherstens.
— ¡Yupi! ¡Gané!— Killua no pudo evitar mirarlo con ternura. Era irresistiblemente adorable— ¿Eh? ¡Hola! ¡No te había visto por aquí! ¿Eres amigo de Ato-chan?
— Bueno, algo así…— Le respondió. El gato se acercó hasta ellos.
— Él es Tilua.
— ¡Que soy Killua!
— Kidua, él es Straicherstens.
— ¡¿En serio?! ¡No puedes decir "Killua" pero con Straicherstens no tienes problemas ¿verdad?!
— ¡Hola, Killua, es un placer. Puedes llamarme Lu!
— ¿Lu? ¿Por qué "Lu"?
— ¿O prefieres Straicherstens?
— ¡No, no olvídalo! ¡Lu es perfecto! Dime, ¿Cómo hiciste eso?
— ¿Qué cosa?
— Los congelaste al morderlos.
— Ajá.
— Y lo hiciste… ¿cómo?
— Pues al morderlos
— Si, pero me refiero a que cómo pudiste congelarlos.
— Ah, eso.
— Si.
— Pues los mordí.
Killua casi cae al piso, y lo peor es que es peluche parecía no estar bromeando en lo absoluto.
Kuro se acercó al Zoldyck.
— Escucha, no sacarás nada preguntándole, él no sabe más de lo que sabes tú. Tienes que seguir viéndolo como un peluche para niños…pero vivo.
— ¿Y está bien que venga con nosotros?
— No te preocupes, es un buen peluche.
— No entiendo del todo esto…
— Luego te lo explicaré mejor. Ahora sigamos, hemos perdido mucho tiempo aquí. Vamos a la siguiente.
— Espera. Hay algo que quiero probar antes de seguir viendo otras habitaciones— Le detuvo el albino.
…
"… ¿D-dónde estoy? …está muy helado aquí… ¿Killua? ¿Dónde estás?"
Estaba bastante oscuro incluso para sus ojos salvajes. La enorme habitación desconocida para él solo era alumbrada por un par de velas grandes, cada una a ambos lados de un espejo gigante.
Tuvo que enfocar un buen rato para verse reflejado en él, ahí notó que había una cadena que ataba su pierna a una pared.
"Oh no, ¡me atrapó!"
Y sobre la misma se dio vuelta a mirar su pierna, listo para forzar la cadena casi de forma inconsciente.
— ¿Eh?
Pero grande fue su sorpresa al ver que no existía cadena alguna. Confundido, volvió a mirar el espejo, y aun estaba ahí, atrapado con esa cadena negra.
— Pero… ¿Cómo?— Volvió a mirar su pierna —. No hay cadena.
"Tengo que salir de aquí e ir por Killua"
Pero sentía su cuerpo bastante pesado, le dolía un poco la cabeza y los ojos, parecía como si un inicio de jaqueca lo estuviese atacando. Miró la puerta que estaba tras de sí, y como pudo se levantó y comenzó a caminar hasta ella.
"Demonios. Aun no sé donde estoy, debe ser una de las habitaciones cerradas del 2do piso. ¿Dónde estás, Killua?"
Pero al sentir una fría brisa en su espalda y voltear, pronto notó que a quien buscaba estaba justo ahí, interponiéndose entre él y el reflejo del espejo.
— ¡Ah! ¡Killua, ahí estás!— Solo alcanzó a dar un paso hacia él.
— ¡No te atrevas a acercarte, Gon!— La hostilidad de esas palabras lo inmovilizaron.
— ¿Killua? ¿Qué ocurre?
— ¡Eres un maldito idiota, Gon!— El moreno fue perfectamente capaz de sentir esa ira contenida en aquellas palabras— ¡Estoy harto de este enfermo juego tuyo! ¡Siempre hacer lo que se te venga en gana sin pensar en las consecuencias de ello!
— Yo…
— ¡Ahora estamos atrapados en esta maldita casa, y comparado con todas las cosas que hemos pasado antes, este es el mejor de los escenarios! ¡Por hacer siempre lo que quieres es que siempre terminamos en problemas! ¡En la prueba del cazador, en el coliseo del cielo, enfrentando al Genei Ryodan, en Greed Island…!
— Yo…yo no…
— ¡Dios! ¡¿Si quiera sabes todas las cosas horribles que me haces sentir cuando estamos al borde de la muerte y te importa un reverendo pepino?!
Los ojos del menos mostraron esa espina oculta, y lentamente fueron llenándose de lágrimas.
— ¡Siempre piensas que todo es fácil para mí! ¡O que nada de lo que tú haces me incumbe de verdad! ¡Que solo me corresponde acatar! ¡¿Tienes idea de todo lo que he hecho por ti?! ¡¿De cuántas veces me has hecho llorar sin saberlo?!
En su pecho comenzó a sentir un peso helado, era como tener un trozo de hielo dentro, y dolía. Sin poder aguantarlo más el menor comenzó a llorar.
— Killua, perdóname…por favor, no te vayas.
— ¡Siempre haces lo que se te da la gana! ¡Sin pensar en cómo me siento al respecto!
— Por favor…no te vayas, no quiero que te vayas…
— ¡Siempre se trata de ti! ¡De lo que se te da la gana de hacer!
— Perdóname…
— ¡Nunca te ha importado en verdad lo que sienta yo, lo que quiera yo! ¡Siempre eres solo tú! ¡Yo no te intereso de verdad!
— ¡Eso no es verdad!— Las lágrimas salían sin ningún control de sus ojos. Su voz denotaba su desesperación — ¡Tú me importas mucho! ¡Más que nadie!
— ¡Solo tus metas, tus convicciones de lo que debes o no debes hacer, solo lo que tenga sentido en tu mundo! ¡No te importa lo que yo piense! ¡¿Y aun así puedes decir que te importo?!
— ¡Me importas!— Gritó desesperado— ¡Eres lo que más me importa en este mundo!
— ¡Te mientes a ti mismo al decirte eso! ¡Para evitar sentirte culpable! ¡¿Ves?! ¡Todo se trata de tu conveniencia, siempre!
— ¡Killua, perdóname!— Cayó de rodilla al suelo, llorando desconsoladamente, el dolor que le producía perder a su amigo se notaba en cada letra que pronunciaba— ¡P-por todas las veces que me he portado egoísta! ¡Pero tienes que saber que eres lo más importante para mí! ¡No quiero perderte! ¡No puedo perderte! ¡Te necesito aquí, conmigo…!
—…Pero yo ya no.
—…— Sus ojos almendrados reflejaron el dolor y la sorpresa de aquellas palabras que quedaron flotando en el aire.
— Ya me cansé de tus juegos, Gon. Yo me voy.
— ¡No! ¡Killua, no te vayas! ¡Tú eres mi mejor amigo! ¡Yo…te quiero! ¡Te quiero mucho!
— Adiós, Gon…
— Yo…yo…— Fue en ese instante que sintió como su corazón latía con una fuerza abrumadora. Realmente nunca había sido totalmente consciente de cuán valioso era el Zoldyck para él, cuanto lo necesitaba, lo feliz que era a su lado…y lo diferente que serían las cosas sin él.
"No quiero…no quiero vivir una vida en donde sé que no puedes estar tú…"
— Killua…yo te…
—Ya es tarde— Le interrumpió—. Se acabó.
Esas dos oraciones terminaron de destruirlo. Y solo pudo ver como su eterno compañero de viajes se daba media vuelta y comenzaba a alejarse para siempre de él.
A penas sintió de nuevo las piernas, se levantó y corrió hasta él.
Tenía que alcanzarlo, no podía dejarlo ir, ¡no quería hacerlo!
— ¡Killua!
Pero antes de poder alcanzarlo fue embestido por detrás y cayó al piso. Algo lo aplastaba, lo inmovilizaba de la cintura para abajo. ¡Le impedía detener a Killua!
— ¡No! ¡Killua! ¡Vuelve! ¡No te vayas! ¡Killua! ¡Killua!— Cada grito era más potente y desesperado que el otro. Mientras sentía que su cuerpo era sacudido y su mente comenzaba a nublarse— ¡No! ¡Por favor, suéltame! ¡Debo ir por él! ¡No puedo dejar que se vaya!
Escúchame…
— ¡No! ¡Killua! ¡Killua!
— ¡G…! ¡…quí! ¡Gon…! ¡Gon, mírame! ¡Estoy aquí!
"¿Killua…?"
De un golpe sintió como su mente volvía a tener la claridad normal, volvía a sentir su cuerpo y a enfocar bien. Y lo primero que pudo distinguir fue…
— ¡Killua!— Sin pensarlo siquiera un minuto se tiró a sus brazos. Las lágrimas brotaban otra vez de sus ojos y su cuerpo no tenía ninguna intención de despegarse de él.
El mayor estaba totalmente asombrado del estado de su amigo, no tenía idea a qué clase de tortura lo habían sometido. Solo tuvo la sensación de que Gon podía estar aquí a pesar de que se supone que ya habían revisado esta habitación, y entró abriendo a patadas la puerta. Y solo pudo ver como él lloraba de rodillas y totalmente desconsolado, balbuceando algunas palabras que no pudo distinguir. Pero cuando iba a caminar hacia él, Gon se puso a correr, justo en dirección a ese endemoniado cuadro gigante que era un arma letal. En ese momento corrió hacia él para impedir que lo tocara.
Fue ahí que entendió que a quien llamaba a gritos era a él, pero ¿por qué? ¿Qué había sucedido?
— Gon…todo está bien ahora, tranquilízate— le devolvió el abrazo para calmarlo.
— ¡Killua, perdóname! ¡Pero no te vayas, por favor! ¡No puedes irte de mi lado!— El pulso del mayor se aceleró y el rubor apareció en sus mejillas.
— ¿P-porqu-qué te disculpas? Además, n-no me iré a ningún lado, Gon. No te abandonaría.
Esas palabras lograron calmarlo. Killua lo apretó más contra su cuerpo.
— Tonto, nunca te dejaría solo con toda la diversión.
— Pero…he sido muy…
— Cabeza hueca, testarudo, infantil, egoísta, irresponsable, inconsecuente, i-
— B-bueno, bueno, ya entendí— Lo detuvo, no sin una gotita cayendo por su nuca.
— Espera, aun no termino.
— ¡¿Eh?!
— Es una larga lista…
— P-pero…
— Hmm pero el punto es…que es parte de tu forma de ser, Gon. Si te quitaran algo de eso dejarías de ser tú.
Esas palabras aliviaron al menor de los cazadores.
— Creo que aun no entiendes que en ningún momento me obligaste a venir contigo, y sí, te portas como un idiota muchas veces. Pero…es p-parte de tu encanto también.
Lo último lo dijo desviando la mirada ya que sentía como las mejillas le estallarían en cualquier momento. Pero pareció funcionar, las lágrimas se detuvieron y apareció esa sonrisa única en su moreno rostro que el Zoldyck ya tanto conocía y adoraba.
"Así me gusta…"
— ¡Gracias, Killua! ¡Prometo tratar de no ser tan egoísta contigo desde ahora!
— Hmm está bien.
"Es verdad que a veces es muy egoísta conmigo en sus decisiones, pero…no hay comparación de lo malo con lo bueno de estar junto a él. Después de todo, yo elegí esto por una razón"
Sus ojos azulados se enfocaron en la sonrisa de su amigo, y su propia sonrisa apareció también.
"Gon, no hay nadie con quien desee estar más que contigo, tonto cabeza dura, creo aun no lo entiendes…"
Con una mano limpió los rastros de lágrimas en su rostro, y dejó su mano ahí. El menor lo miró devuelta y puso su mano sobre la de él.
— Killua, eres la persona que más me importa en el mundo. Por favor, prométeme que nunca dudarás eso.
Esas palabras lo tomaron por sorpresa y sus ojos mostraron ese brillo que al Freecss tanto le gustaba de él.
En respuesta, Gon le sonrió con cariño y lentamente se acercó hasta él, depositando un suave beso en una de sus mejillas ya no tan pálidas por el rubor. El cual aumentó considerablemente luego de dicho acto.
— ¡I-idiota! ¡¿P-por qué hic-ciste eso?!— Gon le sonrió feliz de que su travesura lo alterara y lo avergonzara.
— Para que no olvides tu promesa.
Las ganas de golpearlo volvían a su ser, pero aun no podía dejarlo morado. Primero debían salir de este problema del día de brujas y luego le presentaría a sus amigos: Puño y Puñetazo, que curiosamente formaban un maravilloso equipo frente a una cara.
— ¡Oigan tórtolos, debemos salir de aquí antes de que vuelvan a caer en alguna trampa!
"¡Otra vez nos dijo así!, más vale que a este pulgoso aun le queden sus otras ocho vidas"
— Vamos, Gon.
— ¡Sí!… ¿eh?
— ¿Oh? ¡¿Que está pasando?!
Había vuelto a ocurrir algo con lo que no contaban. Una vez más se descuidaron ante el enemigo.
— ¡Estamos esposados!— Gritó Gon sin entenderlo del todo— ¿Cómo? ¿Cuándo? "No sentí ninguna presencia extraña cuando estaba hablando con Killua".
Tenía su mano izquierda esposada a la mano derecha de Killua.
— ¡Maldición! ¡Qué pasa con estas cosas! — No eran unas esposas ordinarias. Se veían mucho más pesadas de lo normal y eran de un color negro amenazante.
"Si fueran normales, ya las habría hecho añicos con mis dedos. Pero…"
El Zoldyck trató de romperlas con toda su fuerza, pero fue en vano; Gon también lo intentó; incluso lo intentaron al mismo tiempo, y nada.
— Son indestructibles.
— Killua, ¿Qué haremos ahora?
Este levantó su vista y encontró el cuadro negro gigante delante de ellos.
"Me pregunto…" De inmediato activó su Gyo y lo que vio no le gustó en lo absoluto.
— Gon, usa Gyo y dime que ves.
— ¿Eh? ¿Hacia el espejo? …¡Ah! ¡Ya no está!
— Seguramente hizo que lo confundieras con un espejo.
De inmediato activó su Gyo, viendo a un hombre de rodillas y con cada brazo atado con grilletes hacia los lados, más una serie de otras cadenas que envolvían su cuerpo, incluso en su cuello y boca. El hombre no los miraba, solo mantenía la cabeza baja.
Gon pudo estar seguro de una sola cosa al verlo, eso no era una pintura.
Kuro-chan apareció tras de ellos.
— ¿Quién es él, Kuro-chan?
— Él es Gowmen.
:::::::::
Hola :D ¡Espero que les haya gustado el capítulo! Les agradezco mucho la paciencia y el apoyo al fic. Este cap fue un poco más corto debido a que aun no siento bien mi cuerpo T.T pero el siguiente será mejor y más largo c:
Debo volver a cuidados intensivos ahora, así que nos veremos pronto…Si es que no se me atraviesa cierto ex asesino otra vez.
¡Saludos a todos! c:
