Este es un pedido hecho por Artemisa-san, espero que no les moleste que lo publique antes, pero ya lo tenia listo.

Declaimer: Como ya sabe, KHR no me pertenece, le pertenece a Akira Amano-san. (Aunque no sé porque lo sigo diciendo si esta bien claro, ni hablo japones.) Los personajes, ni el lector me pertenecen. /Con excepciona de la chica del pelo castaño :'v Esa si./


~O o o O~

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Una pequeña y pintoresca ciudad de Italia estaba siendo en ese momento atacada por las nubes negras que paseaban por el cielo. Dejando a su paso los torrenciales de lluvias, los fuertes vientos y el sonido silbante de los cables.

No es que te molestara. La verdad era algo refrescante el sonido de la lluvia contra el cristal de la ventana. Creo. Eso depende de ti.

En cualquier caso.

Como cualquier otro día libre de obligaciones te sentaste frente a tu computador leyendo esas historias que tanto te gustaban leer por internet. Tal vez uno que otro momento viendo alguna red social.

Toc toc toc.

Frunciste el ceño pensando en quien podría ser la persona que estaba tocando la puerta en medio de una tormenta. Aparte de que tenías un timbre.

Te paraste y abriste la puerta revelando a cierto jefe mafioso de cabello rubio. Estaba empapado de pies a cabeza. Lo conocías porque desde hace años que eran amigos.

- ¿¡Dino!? ¿Qué haces fuera? ¡Pasa rápido antes de que pesques un resfriado! – Tomaste la mano de Dino y lo llevaste rápidamente al interior, directo al baño. Enseguida le proporcionaste una toalla y ropa masculina para que se pudiera cambiar de la que llevaba.

¿Por qué tenías ropa masculina?

Algunos mafiosos amigos, ósea amigables, venían de vez en cuando de paso por el pueblo y necesitaban un lugar para quedarse. El cual te encargabas de proporcionar.

Unos segundos más tarde salió vestido con la ropa seca y la toalla alrededor del cuello. Su piel estaba un poco pálida y su cabello seguía húmedo por el cual suspiraste mientras te acercabas a él.

- Si no secas tu cabello vas a resfriarte. –

- No me importa. –

Frunciste el ceño. Dino jamás de los jamás actuaba de esa manera. ¿Qué lo tiene de mal humor? Y otra pregunta más. ¿Por qué salió en ese tiempo sin Romario o ninguno de sus hombres?

- ¿Te encuentras bien? Sabes que puedes confiar en mí con lo que sea… –

- ¿En verdad soy un perdedor? -

Te sorprendió su pregunta. Un poco comprendías la razón por la que preguntaba, pero era mejor que él lo dijera por su cuenta y descargara un poco del estrés que seguramente estuvo acumulando por un tiempo.

- A veces pienso que de verdad no debí ser un jefe mafioso…. – La cara de Dino mostraba angustia mientras pensaba en algo que le había pasado. – Dime…. ¿Crees que alguna chica va a mirarme como soy y no a mi posición o mi dinero? –

Okey, eso no era lo que esperabas.

- Hay muchos peces en el mar. Lo único que hay que hacer es tirar el anzuelo y esperar pacientemente a que pique. Quien sabe, tal vez pique uno muy hermoso. – Eso si no sabías de donde lo habías sacado. ¿Un fanfic tal vez?

Dino sonrió. Desde que llego finalmente sonrió. Pero tan pronto como llego se fue, dejando a su paso una cara nostálgica.

- ¿Cómo sabes que el pez que pescaste es el que estuviste esperando pacientemente? – Sonreíste, dejando de lado la metáfora de los peces simplemente le dijiste tus sentimientos cada vez que estabas cerca de él. Por supuesto, no es como si él lo supiera.

- Bueno…. Te pondrás nervioso…. A veces vas a estar muy emocionado por verla o hasta creo que te sudaran las manos. Tropezaras con tus pasos, aunque eso creo que siempre te pasa. – Ambos se sonrieron en eso. Por lo menos su humor estaba mejorando, pero seguía triste. – Ummm…. Bueno, supongo que tendrás mariposas en el estómag–

Chuu

Él solo te había dado un beso.

- Qu-

- Creo que tengo todos esos sentimientos por un pez de un color muy especial… [Color] – Te sonrojaste, sin embargo cuando te abrazó, envolviste tus brazos a su alrededor, oliendo el perfume que desprendía.

- Yo también….-

Te sorprendiste un poco cuando lo sentiste temblando y apretando su agarre a tu alrededor. Y más aún cuando sentiste su ritmo irregular al respirar.

- Por favor…. Quédate conmigo, no me dejes. – Su agarre se apretó a tu alrededor, dejándote sentir un poco de lastima por las feas experiencias que tuvo que pasar tras convertirse en un mafioso. – No quiero que te vayas…. -

- No voy a irme a ninguna parte, Dino…. – Sentiste algo húmedo en tu hombro y lo abrasaste más a ti.

- Por favor…. No te vayas… -

– Dino, esta es mi casa…. –

~O o o O~

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Omake:

Dino hizo un mohín mientras te miraba. Tenías la mejor cara de palo del mundo en ese momento.

- Arruinaste el momento. –

- Tenía que decirlo, en cualquier caso te irías tú. Esta es mi casa. -

No podías ver, pero había unos pares de ojos que miraban por la ventana, entre ellos unos que tenían mostachos más debajo de su cara.

- No puedo creer que le dijera eso. – Una mujer de cabello castaño miro la escena que hace unos segundos era sentimental en la pura frustración.

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Desearon que el momento no se arruinara…


Como ya e dicho mas arriba, espero que no les moleste que publique este primero. Estaba entre la lista del anterior.

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Ademas, ya lo tenia escrito y era un perdida de tiempo no ponerlo y dejándolos desear hasta tener los otros. Voy a publicar los capítulos de la lista, aunque no estoy segura de si respetar el orden o simplemente mientras los vaya teniendo, eso lo veré.