Un rapidín en el trabajo (?) y algo cortito. Me hubiera gustado usar más a Matsun, pero lo dejaré para la próxima.

10.- Matsukawa x Hanamaki: Matsukawa es pro del ámense los unos sobre los otros, aunque está muy seguro que eso no va de esa forma.


Matsukawa nunca ha pensado demasiado en lo incorrecto de las cosas de su día a día. Es decir, claro que tiene un concepto sobre lo bueno y lo malo que hay en el mundo y lo que se debe o no se debe hacer. Pero también tiene la suficiente cabeza para tener en cuenta que a veces la opinión general va a distar mucho de su propio punto de vista.

Para él es correcto tener sentimientos -profundos y un poco cursis- por Hanamaki desde… bueno, desde siempre si alguien le pregunta. Para él es correcto todo lo que le hace y piensa hacerle ahora y en un futuro. Quizás no sea tan correcto a veces hacerlas en lugares públicos, pero ese ya es otro tema. Para él es correcto pensar en un para siempre al lado de Takahiro, besando sus labios a cada instante y tomando su mano si así le da la jodida gana.

Lo cual, al parecer, dista mucho de lo que la gente quiere porque apenas es un roce de labios que le dio la gana darle cuando iban paseando por el parque y ahora tiene a una vieja loca berreándole al oído sobre la moral, los niños -porque, ¿¡Es qué nadie piensa en los niños!?- y quién sabe cuántas cosas más.

Como que la señora no ha notado que el parque está prácticamente vacío y que ellos tienen mucho mejores -y calientes- cosas que hacer que estarle escuchando.

—Dios se avergüenza de su comportamiento, deberías arrepentirse y volver al camino del bien.

La frase se hunde en su cabeza no porque le haga reflexionar a él, mucho menos a Maki que no aguanto las ganas de doblarse de risa y a quien nunca le ha importado lo que tengan que decir sobre la relación que tienen, sino porque le sorprende que aún haya gente que saque la religión como ataque a la homosexualidad a estar alturas del partido. ¿Qué sucede con toda la innovación, el desarrollo, la evolución, el puñetero sentido común? Bien, no es legal casarse, ni adoptar y aún hay gente que se horroriza porque no es natural. Pero de entre todos los argumentos, los de la religión son los más ridículos. Y de algunas en específico, porque otras se ciñen al ama y deja amar.

Matsukawa es pro del ámense los unos sobre los otros, aunque está muy seguro que eso no va de esa forma. Detalles sin importancia.

Está tan metido en sus pensamientos que no nota cuando Maki tira de él para seguir caminando sin darle ninguna respuesta a la señora que ahora grita algo sobre modales. Issei no recuerda que sus padres le hayan permitido hacer un berrinche tal en público, se hubiera ganado un bofetón.

¿Si le da uno a la señora entendería su punto? Supone que no.

—¡De mí se acordarán cuando…! ¿¡A dónde van!? —chilla indignada al verse ignorada.

Matsun se encoge de hombros, pasa su brazo derecho alrededor de la cintura de Maki para guiarle hasta casa y con una sonrisita un poco tenebrosa voltea hacia la señora.

—A follar, señora. Como todas las tardes.

Ambos se alejan riendo por el grito que reciben como respuesta.


Y así (: