Hola a todos y bienvenido al capítulo 9 de mi fanfic. Espero que os guste :)
CAPÍTULO 9: EL RAPTO DE LOS NIÑOS PERDIDOS
_ ¿Por qué ya no te sujetas el pelo con dos trenzas y lo llevas suelto con esa enorme pluma?.
_ Porque verás WhiteMoon, como ya sabes la pluma en el pelo representa un símbolo de madurez en nuestra tribu y aunque tenga el cuerpo de una niña de doce, en realidad tengo más de cien años. Ya iba siendo hora de que me pusiera una, ¿no crees?.
_ Pero también significa otra cosa. Cuando en nuestra tribu una chica acepta una pluma por parte de su prometido, quiere decir que está dispuesta a pasar el resto de sus días con él.
_ Lo sé, pero ese no es mi caso.
_ Aún recuerdo cuando tu antigüo prometido BlackBird, te regaló una pluma de halcón y tú se la tiraste en la cara, alegando que nunca aceptarías la pluma de ningún chico. Y sin embargo has aceptado la que Peter te regaló y la llevas puesta desde entonces. ¿Eso quiere decir algo?.
_ ¿Qué estás insinuando?.
_ Nada, yo sólo digo que he notado cuando tus mejillas se enrojecen cuando él está cerca o cuando lo miras como una tonta cuando crees que nadie te observa. Admítelo Tigrilla, te gusta Peter.
_ ¿Gustarme?, no me hagas reir. Por favor WhiteMoon si es el niñato más orgulloso, fanfarrón egocéntrico y...
_ ¿Hablabais de mi?
_ Por los antepasados Peter, me has asustado _ Se quejó Tigrilla _ Odio cuando apareces así tan de repente y nos asusta.
_ Eso explicaría porque tienes las mejillas tan rojas, ¿verdad Tigrilla?.
_ WhiteMoon cállate, no digas cosas que no son verdad. _ Se quejó la india mientras se cubría las mejillas con sus manos _ ¿Querías algo Peter?.
_ Me voy a Londres. Hace mucho tiempo que no hago una visita al viejo Salomon que vive en Kensigtons Garden (*) y me gustaría ir a verlo. ¿Te importa quedarte a cargo de los niños perdidos?. Seguro que eres una buena capitana y los llevas por lugares que aún no han explorado. Confío en ti.
Y sin esperar una respuesta aprobatoria por parte de Tigrilla o WhiteMoon, se fue volando seguido por su pequeña hada. La mayor se encogió de hombros sin saber que hacer y se levantó de donde estaba para seguir con la cazería que tenía programada para hoy. Pero de repente y sin casi darse cuenta fue rodeada por todos los niños perdidos que la miraban interrogadoramente. Hacía tiempo que habían abandonado sus ropas que trajeron desde Inglaterra para cambiarlos por atuendos hechos con pieles de animales, los que le permitían ser camuflados en caso de peligro.
_ Peter nos ha dicho que mientras él no esté, tu serás nuestra capitana y que nos guiará por la isla _ Comenzó uno de los niños con un traje de piel de oso.
_ Sí, y también nos dijo que hoy nos llevaría de excursión. _ Seguió un segundo con atuendo de zorro.
Tigrilla dio un suspiro y puso los ojos en blanco sin saber que hacer. Hoy se había propuesto ir a cazar a los bosques del norte y no tenía ninguna ganas de hacer de guía para los niños perdidos. De repente se percató de su pequeña amiga y se le ocurrió una idea.
_ Así es, le dije a Peter que lo haría. Pero me lo he pensado mejor y he decidido que WhiteMoon lo haga por mi. Hoy tengo que cazar, pero tranquilos WhiteMoon ha mejorado bastante con el arco y me ha dicho que estará encantada de guiaros.
_ Yo no he... ¡auch! _ Se quejó la pequeña tras recivir un codazo de la mayor.
_ Te prometo que te lo compensaré pero por favor quédate con ellos _ Suplicó tigrilla en un susurro.
_ Vale lo haré, pero a cambio me tienes que enseñar a utilizar la espada.
_ Prometido, muchas gracias WhiteMoon, no sé que haría sin ti.
Y tras dar un beso en la mejilla a su pequeña amiga, se fue corriendo a través del bosque para hacer lo mejor que sabía. Aquel día de primavera el tiempo invitaba a pasar todo el día afuera y eso es lo que hizo Tigrilla. Se pasó todo el día cazando y pescando y cuando se sintió cansada, se tumbó en su sitio favorito junto a la laguna de las sirenas.
Pronto su mente fue inundada por la conversación que tuvo con WhiteMoon aquella mañana. No entendía porque la pequeña sugirió que estaba enamorada de Peter, sólo porque ella había aceptado su regalo como acto de educación. Además ella era un espíritu libre y no quería enamorarse de alguien porque eso significaría que se volvería tonta como había visto a otras chicas de su tribu.
_ ¡Tigrilla!, ¡menos mal que te he encontrado!.
_ Hola WhiteMoon, ¿qué ha pasado?.
_ Han sido los piratas. Por lo visto se han enterado de que Peter se ha ido de viaje a ese extraño lugar que él suele visitar y nos han preparado una emboscada. Yo he conseguido escapar porque le pude herir a uno con una de mis flechas. Pero tenemos que hacer algo o si no, el Capitán los tirará al mar para que se conviertan en la cena del cocodrilo.
_ Tranquilízate, sólo dime donde ha sucedido y que camino han tomado los piratas.
WhiteMoon guió a Tigrilla a través del valle que se encontraba en la zona sur de la isla hasta llegar a la zona de los piratas. Una vez allí se escondieron detrás de un gran arbusto para observar todo con atención.
En aquel momento el Capitán Garfio se encontraba sentado encima de una gran roca mientras los demás piratas estaban listos para atacar por si ocurría algo inesperado. Todos menos Smee, el cuál se encontraba atando las manos y los pies de los niños perdidos.
_ Y recuerda inútil, aprieta bien las cuerdas que no se suelten _ Dijo el Capitán con su habitual voz ronca.
_ A la orden mi Capitán.
_ Aaaaayyyy Smee _ Suspiró el Capitán con aire melancólico _ ¿Sabes más o menos el tiempo que llevamos en la isla?.
_ Mas o menos unos sesenta. ¿Por qué lo pregunta mi Capitán?.
_ Porque a veces me pregunto como sería mi vida si no hubiera aceptado hacer esa expedición por las Bermudas. ¿Qué hubiera sido de mi?, ¿me hubiera casado con una hermosa dama inglesa?.
_ Seguro que si, le recuerdo que usted provocaba grandes suspiros entre las damas.
_ Era un hombre muy deseado señor Smee, ¿y qué es lo me he convertido?... En un hombre cuya única ocupación es vengarse de un niñato el cual me cortó la mano para dársela al cocodrilo.
_ Vamos Capitán no se desanime, seguro que pronto da muerte a ese niñato y verás como encontramos la manera de regresar a Inglaterra.
_ ¡Eh señor Capitán!_ Gritó WhiteMoon saliendo de su escondite _ ¿No le da vergüenza el hecho de que un niño maneje la espada mucho mejor que usted?.
_ ¿Tú otra vez mocosa?... ¡Muchachos, apresadla!.
WhiteMoon les sacó la lengua y huyó a través del bosque mientras perseguida por los piratas y el Capitán, el cual quería encargarse personalmente de aquella niña que fue la causante de recordarle que había sido vencido por un crío pequeño. El único que se quedó en el improvisado campamento fue Smee, el cual se encontraba sentado hablando con los niños perdidos.
_ No os lo toméis a mal, el Capitán no es tan mala persona. Lo que pasa es que un hombre que se deja llevar mucho por su orgullo.
Tigrilla sonrió para sus adentros, Smee era el pirata más tonto de la tripulación y no le costaría vencerlo. Sólo preparó su cuchillo antes de salir de donde estaba. Con mucho sigilo se acercó hacia donde estaba Smee y le puso el cuchillo en el cuello del marinero.
_ Muy bien Smee, ya puedes soltarlos o si no te mataré aquí mismo. No te lo tomes a mal en realidad me caes muy bien. El único problema es qu res un pirata y los de mi tribu os hemos declarado la guerra.
Smee sin decir palabra lineró a la niño perdidos y ésto corieron a esconderse antes de que los piratas volvieran. Mientras Tigrilla, como un gesto de burla hacia Garfio, ató al contramaestre.
_ Listo, ahora cuando regrese tu querido Capitán les dice que ha sido atacado por Tigrilla, la hija del jefe de los Picanniny.
_ Eso no será necesario, my lady._Tigrilla dio un respingo al oír la voz de Garfio, el cuál había colocado una espada alrededor del cuello de la chica, acorralándola e impidiendo cualquier movimiento de ella. _ Veo que has atado al inútil de mi contramaestre, Smee despues ajustaré cuentas contigo. Muy bien my lady ahora es hora de que me vengue y acabe contigo.
Por suerte para ella, tenía un cuchillo no era mucho pero por lo menos servía para defenderse. Con gran esfuerzo conseguía librarse de las estocadas, pero Garfio era demasiado rápido y ella se estaba empezando a cansar a consecuencia de no tener el arma adecuada. Justo cuando sentía que se le estaba acabando las oportunidades de sobrevivir, una flecha pasó velozmente a su lado y aterrizando en una de las piernas del Capitán.
_ ¡Maldita Salvaje! _ Se quejó Garfio sacándose la flecha de la pierna.
Momento que aprovechó la india para correr a través del bosque y esconderse en unos arbustos cercanos hasta que pasara el peligro. Justo cuando estaba recuperando el aire notó una presencia al lado suya, la cual le tapó la boca para que no gritara.
_ Tranquila, soy yo WhiteMoon. He sido yo la que he disparado la flecha. Le quería dar en el corazón pero que tú estuvieras en medio dificultó mi tiro. Al menos he conseguido herirle aunque sea solo una herida superficial.
_ Lo has hecho muy bien _ Sonrió Tigrilla _ Has mejorado mucho con el arco. ¿Sabes si los niños perdidos están bien?.
_ Sí, llegaron sanos y salvo a la casa subterránea, pero no al verte con ellos me asusté y decidí ir a buscarte.
_ Supongo que ahora te debo dos favores.
Ambas chicas permanecieron oculta entre los arbustos hasta que no hubiera rastro de los piratas. Una vez que se aseguraron de que estaban a salvo, se dirigieron al campamento indio, mientras el sol se ocultaba entre las montañas.
Salomon (*): Salomón es un viejo cuervo el cual vive en Kensingtons Gardens y es el que se encarga de cuidar de Peter en sus primeros años de vida en la precuela de James Barrie llamada Peter Pan in Kensingtons Gardens. (Yo me baso en los dos libros del autor de Peter Pan en vez de las películas).
Muchas gracias por leer el capítulo 9. Un abrazo enorme y ¿reviews?
