Hola chicos!! les traigo el cap 9 traducido por Yuliss ;3
me lo había enviado y no había visto mi mail n.nU
al final ella también tenía el 10 y se le había olvidado, así que para aprovecharlo yo empezaré a traducir el 11, espero que les guste y gracias por los review, la verdad que esta historia es bastante interesante, en fin, como siempre acostumbro darles comida, esta vez que podrá ser... mmm... yo creo que hot cakes w
anyway, aquí está ;3
Chapter nine
"Umm… Alice no está aquí," Solté pasmada. Él llevaba su uniforme de baloncesto, unos pantalones cortos; un jersey azul con letras amarillas y un gran "16", exponiendo sus perfectos músculos que tenía en los brazos. Sentí la urgencia de tocarlo, de sentir la perfecta textura de su piel...
"Lo sé... No vine por ella," dijo con voz aterciopelada, pareciendo bastante nervioso cuando se despegó de la pared. Lo miré, y me encontré perdida en sus ojos verde esmeralda. ¿Estaban llenos de dolor, tristeza, arrepentimiento?
"¿Bella?" dijo suavemente. "Me...me gustaría disculparme" Respiró profundamente y dio un paso hacia mí. Millones de preguntas me venían a la mente, pidiendo a gritos respuestas...Él continuó.
"Tenías razón...Soy un idiota, o lo que sea que me quieras llamar. Estuvo mal mentir y quitarme a esa chica de encima...Me he dado cuenta que he sido egoísta, y completamente injusto. Intentaré comportarme mejor ahora. Siento no haberme dado cuenta antes, siento ser el más idiota de la Tierra..." inspiró hondo después de su largo discurso y terminó con un susurro, la más sincera disculpa..."Lo siento..."
Sonrió disculpándose de nuevo y corrió hacia el ascensor. Podía sentir mi mandíbula abierta, me quede tras que él se fuera, inmóvil, como un zombi. ¿Había hecho las paces?¿Estaba soñando despierta? ¿Edward Cullen... Disculpándose?
Me quedé congelada y me recordé que tenía que moverme si quería ver el partido. Caminé agitadamente al gimnasio, mi mente estaba llena de confusión y arrepentimiento...Debí decir algo en vez de actuar ante él como una completa imbécil. El gimnasio Meyer, tengo que admitir que es bastante grande. Estaba decorado con cintas y pancartas. Parecía muy animado.
Me paré, palomitas y perritos serían mi cena hoy. Cogí mi entrada, y entré al gimnasio con mi comida. Miré alrededor para ver a mis amigos, y vi a Rosalie y a Alice moviendo sus manos indicándome que estaban ahí. El gimnasio estaba muy bien equipado, parecía como un mini partido de la NBA. Me quedé admirándolo primero, pero después me recordé que este colegio no era NORMAL. Nada de eso debería sorprenderme.
"¡Bella! ¡Estás genial!" Rosalie me miró, sonriendo, asintiendo con la cabeza.
"Todo es trabajo de Alice" Reí.
"Por supuesto" Alice saltó. Vi a Lauren, Jessica y a Kelsey, a lo lejos con el resto de "Seguidoras Lauren" animando escandalosamente con falsas sonrisas en sus caras. Llevaban puesto lo que todas las animadoras llevan, mini faldas, camisetas ajustadas y tennis, solamente sus faldas eran más cortas que las que se ven en la televisión. Putas.
"East Coast Academy
Ganaremos en tu nombre en el juego
Si no quieres acabar herido
Entonces salid de aquí"
Saltaron con sus pompones, dando palmas emocionadas, como si hubieran hecho la mejor hazaña en todo el planeta. Eso fue lo más tonto que había escuchado para animar.
"Putas" Rosalie comentó, haciendo muecas de asco.
"Dímelo a mi…" Alice afirmó cuando hice un ruido gracioso. Miré alrededor y leí las pancartas en un intento de olvidar a las fastidiosas animadoras.
"¡East Coast Bulldogs! Campeonato del Estado de Sunflower!"
"¡Os queremos Bulldogs! ¡Ellos mandan en nuestro colegio!"
Miré. Alice me dio un codazo, "El partido va a empezar…" La banda empezó a sonar, y el comentarista anunció el comienzo.
"¡Vamos Bulldogs! ¿Preparados para jugar?"
"¡Sí!" Todos gritamos lo más fuerte que pudimos.
"He dicho… ¿Estáis preparados?" Puso el micro hacia nosotros, pero sinceramente, no creo que nos hiciera falta.
"¡¡Sí!!" Gritamos una vez más, ya con impaciencia.
"Allá vamos entonces… ¡Aquí vienen!" La banda empezó a tocar cuando los jugadores salieron. Esperaba ver a Edward el primero, siendo capitán, pero delante vi a algunos chicos voluminosos corriendo junto a la mascota del equipo, un Bulldog con la misma camiseta de baloncesto. Los demás los seguían, la muchedumbre animaba y aplaudía, nosotras hicimos lo mismo también cuando vimos a Jasper y a Emmett.
"¡Vamos Jasper! ¡Vamos Emmett! ¡Podéis con ellos!" Gritamos fuertemente cuando Jasper y Emmett nos dieron un guiño. Yo sabía que ellos no nos podían oír, con otros cientos de chicos más gritando, pero nos vieron.
Entonces al final, pero no el último, el "capitán" apareció, parecía que estaba sin aliento, cuando levantó la mano y saludó a todo el mundo exhibiendo una gran sonrisa.
"¡Ahh! ¡Edward, Edward! ¡Te queremos!" Su club de fans gritó loco, todas ellas saltando de la emoción. Oh dios… Los tíos lanzaban sus puños al aire, animándolo. Vi carteles y pancartas en la grada…
"¡Amamos a Edward Cullen!"
"¡Te queremos Edward!"
"¡Guíanos a la victoria! ¡Otra vez!"
"¡Vamos numero 16! ¡Te queremos!"
Algunas rubias llevaban sus camisetas, seis de ellas, llevaban, cada una, una letra de su nombre, enseñando sus espaldas para que él lo pudiera ver.
"¡Edward mira aquí!" gritaron y siguieron enseñando su nombre una vez más, Alice, Rose y yo no pudimos evitar reírnos al ver tal estúpida acción.
"¡Edward!¡Edward!¡Edward!" La grada continuaba gritando su nombre, me quedé pasmada ante la gran entrada del capitán.
"¿Qué es esto?¿Su Pep Rally?" Reí cuando Rosalie se dio cuenta del significado de mis palabras.
"Lo sé...Desearía que terminaran ganando el partido ya..." Ella dijo alegremente.
"¿Ves lo que quería decir con que él es el rey del colegio?" Alice me miró.
"Lo sé ahora..."
Cada jugador fue cogiendo su campo y empezaron a calentar, excepto Edward, quien estaba metido en una profunda conversación con el entrenador. Esa fue la primera vez que vi a Jasper y a Emmett jugar, y ellos eran buenos...pensé que no debería sorprenderme.
"¡Beep!" El resultado era 0-0, el otro equipo andaba por el gimnasio, con sonrisas de satisfacción. Edward asintió al entrenador y se unió al resto de sus compañeros. Ambos equipos se apiñaron en diferentes círculos, y la grada se calló en los minutos así.
"¡Uno!¡Dos!¡Tres!¡BULLDOGS!" Levantaron sus manos al aire y corrieron hasta llegar cada uno a su posición, tan pronto como se separaron, la gente volvía a gritar otra vez.
Ambos capitanes se dirigieron hacia la pantalla, nosotras incluso podíamos oír lo que se decían el uno al otro.
"Nosotros vamos a ganar la copa este año Cullen" el otro capitán dijo socarronamente.
"Lo que tu quisieras" Edward le devolvió una sonrisa burlona.
"Estáte atento, crío" Amenazó, enseñando sus dientes. Pasase lo que pasase, aunque el otro parecía temible, Edward ni siquiera retrocedió.
"Tú también... abejorro" Edward empezó a reírse cuando todas nosotras también reíamos. El chico grande estaba furioso, dio un paso adelante con intención de darle un puñetazo a Edward, pero su entrenador lo paró.
"Denzel" dijo cuando Edward se rió por lo bajo.
"Siempre hay tiempo después del partido Cullen" gruñó Denzel
"Seguro... Seguro... Denzel" Edward se encogió de hombros, sin mostrar ni un poco de pánico en su cara, no podía evitar reír.
"¡Beep!" Con eso, el partido comenzó, el balón tenía que ser lanzado, para dar comienzo. Jasper caminó hacia el centro del campo, representando a los Bulldogs, y el otro equipo mandó a uno voluminoso, de pelo negro.
El árbitro lanzó el balón hacia arriba y Jasper saltó a por ella... ¡Sí! ¡Lo hizo! Pasó el balón a Mitchell, que fue a la canasta, ¡Mierda! Uno del otro equipo le quitó la bola pero...¡No importa! Edward recuperó el balón y tiró desde la línea de tres puntos...
"¡Tres puntos! ¡Buen trabajo Edward!" Rosalie gritó con una gran sonrisa, yo choqué los cinco con Alice que se la veía muy emocionada.
"¡Edward! ¡Edward! ¡Edward!" Gritaba todo el mundo.
Nuestro equipo seguía encestando, pero el otro equipo también, aunque ellos iban por detrás de nosotros siempre. Emmett jugaba en el centro, por ser el más grande del equipo, por lo que los jugadores más bajos del otro equipo se sentían intimidados cuando le pasaban el balón.
Tengo que admitirlo, Edward es un gran jugador. La manera en que salta y tira es realmente impresionante. Parece un gato en el campo, rápido y veloz. Adiviné que su reputación como mejor jugador del colegio no era mentira...era incluso el capitán. Hizo muchos triples desde detrás de la línea, y sus movimientos eran perfectos, él nunca perdía, sabía cómo aterrizaría el balón en la red. Él jugó tanto como de defensa, como tirando a canasta incluso sin cansarse. Parecía que estaba en perfecto estado. Todos lo animábamos, y sí, Alice, Rose y yo, también.
Emmett y Jasper eran realmente buenos también; Emmett era genial en defensa, y Jasper lo era robando la posesión del balón. Al siguiente tiempo, que yo miré a la pantalla ellos estaban a 25 puntos por encima. A Las Abejas no les gustaba mucho aquello, parecían enfadados.
Emmett estaba corriendo guiando la pelota, pero estaba demasiado cerrado para encanastar.
"¡Beep!" El árbitro pitó falta ya que había un jugador en el suelo.
"¿¡Que!?" Emmett se dirigió al árbitro. "¡Se cayó el solo!¡Yo no lo empujé!" Incluso nosotras lo oímos de lo fuerte que gritó.
"¡Sí!¡Mentirosos!" Todos lo apoyaban, dejando a los del otro equipo con caras feas, era bastante obvio que el jugador había mentido sobre su caída. Emmett no estaba incluso al lado de él cuando un silbido sonó. Fue cuando el capitán se acercó.
"Emmett, deja que tiren los lanzamientos libres, no los necesitamos" Edward puso la mano en el hombro de su hermano.
"Pero..."
"Em" Habló con mucha autoridad.
"Sí, tienes razón" finalizó Emmett pero miró al chico con una mirada asesina de todas maneras.
Encestó el tiro libre. Rosalie estaba reclamando, defendiendo a Emmett. Edward no miró a nadie más cuando encestó, debía mostrarse muy cauto.
Edward terminó el partido con un excelente mate, ¡Ganamos!, las animadoras estaban saltando moviendo sus pompones de arriba a abajo...la grada se volvió loca, por supuesto cuando los jugadores alzaron a Edward en sus hombros mientras que se reían.
"¡Te quermos Edward!"
"¡Tu rompes Edward!"
Fue sus club de fans... Lauren exponía sus brazos alrededor de él cuando se bajó de la pirámide humana, y fue a besarlo. Para mi sorpresa, la apartó y se fue para los vestuarios. ¡La cara que se le quedó a Lauren valía la pena verla! Después de quince minutos para animarlos, los jugadores se fueron del gimnasio con sus amigos. La mayoría de la audiencia se fue también, dejando el gimnasio medio vacío. Rosalie y Alice fueron a buscar a Emmett y a Jasper, les pregunté que si me disculpaban un momento y les di la enhorabuena a los chicos. Ellos sospechaban cuando les dije que iba a reunirme con ellos después pero me dejaron ir de todas formas, figurándose que después hablaría con ellos.
Bella...tienes que hacerlo...¡Debes! Ve a verlo... Estaba parada enfrente de la puerta del vestuario de chicos. Sabes que está ahí... Con una profunda respiración abrí la puerta.
Estaba solo en el vestuario, poniendo algo en su taquilla y sentándose en el banco para atarse los zapatos. Me di cuenta de que se cambió con ropa de diario. No me oyó, por lo que cerré la puerta detrás de mí.
"Buen partido, capitán" Sonreí, se sobresaltó cuando escuchó mi voz y se levantó del banco, me devolvió la sonrisa cuando vio que se trataba de mí...
"Gracias..." Estaba sudado y con las mejillas rojas por el partido. Su pelo estaba desordenado y húmedo, pero se veía increíblemente guapo. Puse mis manos en los bolsillos y empecé.
"Edward... Perdona por no decir nada antes cuando viniste, estaba en estado de shock, pero fue muy maleducado por mi parte, debería haber dicho algo..."
"No te preocupes por eso, yo era el idiota y el burro, ¿recuerdas?" Miró hacia abajo, avergonzado, y me dedicó una media sonrisa.
"Las cosas que dije el otro día estaban fuera de lugar... No debería haberte llamado nada, no importaba lo enfadada que estuviera... Pensé que debería disculparme por eso" Dije suavemente, aunque no tuve intención de que así fuese. El viene, pero yo tengo que ser agradable.
"No hace falta, está bien. Sobre todo..." replicó.
Nos quedamos en silencio mirándonos, mis manos estaban sudando en mis bolsillos.
"¿Hablabas en serio?" pregunté, rompiendo el silencio.
"¿Sobre qué?"
"¿Sobre el comportamiento?" Le recordé y una sonrisa se dibujó en su rostro.
"Sí... Intentaré comportarme mejor" me contestó.
"¿Ves? Hay esperanza en ti después de todo... Eso es bueno..." Reí y él se unió.
"¿Bella?"
"¿Si?"
"Gracias por gritarme el otro día, y hacerme recapacitar..." Su voz era seria, pero hizo que me sintiera un poco culpable. Odiaba que la gente tuviera esos efectos en mí.
"De nada, es un placer ayudarte" Chisteé y se rió musicalmente.
"Mejor me voy... y ¿Edward?" Me miró curioso.
"Necesitas ambientadores aquí, no te ofendas, pero es verdad" solté, él se rió.
"Lo tendré en cuenta..."
Me giré y fui a abrir la puerta. Él me paró.
"¿Bella?"
"¿Si?" ¿Me giré complacida?, él sonrió.
"Gracias... Ah, y estas realmente preciosa esta noche" Sonrió tortuosamente.
Me sonrojé "De nada..." Salí de la habitación y me encontré sofocada. Podía oír algo...oí una risa muy baja...su risa venía de dentro del vestuario. Era música para mis oídos, no pude evitar sonreír. Una pequeña voz en mi cabeza me advirtió, No tantas esperanzas Bella, sigue siendo Edward.
Así que ahí está chicos!! disfrútenlo ;3
