JO JO JO! Feliz día de Halloween! UPSSSS me pasé del día... les juro que este capítulo lo iba a subir ayer, pero ya no me quedó tiempo
En fin, gracias chicas hoy vengo súper rápido porque ando algo atareada en mi oficina, así que un beso y saludos para cada una: Angel Sangriento, Naoki Caos, Faby Sama, mimato bombon kou y Zulmys
Disclaimer: los personajes de Inuyasha son de Rumiko Takahashi, pero la historia y la locura muy mía.
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500 palabras
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Lo que siempre le había gustado, además de Sesshoumaru, era salir a correr a las 6 am, lo cual (como esa mañana) era completamente molesto para Kikyo.
—Ya búscate marido —le oyó reclamar debajo de la almohada cuando salió de su habitación. Solo habían dormido 3 horas.
Aquella mañana una espesa neblina cubría la ciudad, se abrigó lo suficiente para no enfermarse y aspiró ese particular aroma que tanto le agradaba y le relajaba, colocó su capucha y salió abriendo la reja de la casa, ubicó su vista a la mansión que estaba frente a ella y sintió como su corazón se aceleró con solo imaginarse que Sesshoumaru todavía se encontraría allí, aunque al mismo tiempo se acongojó ya que ese día él partiría de nuevo.
—¿Siempre sales a correr a esta hora? —cayó de rodillas al parqué llevándose su mano al corazón, por un momento pensó lo peor—. ¿Estás bien?
—Se-Sesshoumaru, ¡me has dado un susto de muerte! —lo golpeó en su pecho al momento en que se arrodilló frente a ella para ver sí se encontraba bien.
—¿Por qué? ¿Tan feo estoy? —ella se sonrojó empezando a reír.
—Sería lo contrario —aseguró sonrojada levantándose con su ayuda—. ¿Tu también sales a correr en las mañanas?
—No, prefiero la comodidad un gimnasio privado, puedo hacer más cosas que simplemente correr —aseguró con un tono de picardía a lo cual Kagome no entendió, ya que si no le gustaba ¿qué estaba haciendo allí?—. Me han dicho que la universidad que escogiste está a 1 hora de mi casa, ¿por qué escogiste esa?
—Sé que no es la mejor, pero no es mala, además mi idea es estudiar francés durante 1 año y luego aplicar a la Université Vincennes Saint-Denis, gracias a mis calificaciones tengo muy buenas oportunidades para entrar.
—En 3 semanas estarán cumpliendo años, ¿verdad? —asintió quedándose en silencio para continuar con el estiramiento, ¿por qué le hacía esas preguntas? La estaba poniendo nerviosa.
Prefirió cambiar un poco el tema contándole cómo había sido su vida en el colegio entre el club de fotografías y el de atletismo. Después de 1 hora llegaron frente a sus respectivas casas para despedirse una vez más. Cuando ella le dio la espalda para entrar, él la volvió a llamar tomándola de la mano deteniéndole su andar.
—Quiero que celebres conmigo tu cumpleaños Kagome.
—¿Ven...Vendrás a...a...a... verme? —preguntó sumamente nerviosa sin soltarle su mano. Él negó.
—Quiero que vayas una semana de vacaciones a la ciudad y te quedes conmigo, aunque si no te sientes cómoda, podré alquilarte una habitación de un hotel, quiero que estés a unos pasos para poderte ver cuando lo desee.
Ella se sintió en las nubes con el estómago hecho nudos, pero finalmente asintió.
—Si tienes problemas para ir, habla con mi madre, estoy seguro de que ella te apoyará.
Antes de despedirse, le dio un beso en la comisura sus labios diciéndole: «estaré esperándote Kagome». A partir de ese día no dormiría nunca más.
