Disclamer: personajes de JK Rowling.
Hola, de nuevo aquí. Gracias a todos por los reviews, de veras me encanta que formulen sus teorías, sigan haciéndolo. Por favor regístrense para poder así contestarles a todos. En cuanto al desarrollo del fic, insisto que no es lineal para nada, tampoco muchas veces se seguirá el canon o los hechos tales como los relata el libro, no esperen tampoco que haga un recuento de la guerra tal como fue. Simplemente contare lo necesario para que entiendan la historia de amor de Hermione, Theo y Draco. En este punto del fic empezaremos con las escenas "interesantes" como comento Desposorios (ja ja ja ja ja) Embercita también me comento que yo era incapaz de hacer un fic sin sexo. Bueno de veras lo intente con este, como nueve capítulos de nada de nada, ja ja ja . Un beso, disfrútenlo. Banda sonora a cargo de Travis "Re-ofender" (los vi en vivo este fin de semana, muy buen grupo) y REM "Everybody hurts" ( casi me muero cuando vi a Michael Stipe a menos de 20 metros, tremendo concierto de verdad verdad)
¿Quién será el padre de Rose? ¿De quien se enamoro Hermione? ¿Quién de esos dos realmente amaba a Hermione o será que eran los dos?
Capitulo 10 Confusión y desolación
Sexto Año
Sintió su boca, su aliento y su cuerpo calido pegado al suyo hundiéndose en la locura. La sensación más exquisita y desoladora que había experimentado jamás se apodero de su corazón y su alma. Y también un profundo temor a lo desconocido. Porque lo sabia, desde el momento en que sus labios se fusionaron en los de ella, sabia que nada seria igual, que empezaría a transitar una senda en donde no había un final claro y seguro. Porque con ella todo era diferente, los sentimientos mutaban y los paradigmas cambiaban. Draco de alguna forma se libero con ese beso, tantos años reprimiendo muchas cosas, guardándolas encerradas dentro de su ser, convencido de que el amor no era su destino sino el poder y con ese simple acto, una decisión tomada en el calor de un ataque de furia, dio rienda suelta a ese mar de emociones que nunca pensó que pudiese experimentar.
De alguna forma se había tranquilizado al tocarla, toda la turbulencia había desparecido y por una fracción de segundo solo quedo la calma, la paz interior, algo que no había vivido desde que era un niño y su madre lo arrullaba en sus brazos, una emoción tan pura que su vil naturaleza lo había desechado y olvidado hacia mucho tiempo.
Ya conocía el remedio a esa enfermedad que carcomía su corazón, esa extraña dolencia llamada Hermione Granger que se instalaba en su alma haciéndole miserable su existencia, no por su presencia sino mas bien por su ausencia, la cura era…….estar con ella………….Draco se dio cuenta que si, efectivamente, la inquietud y el desasosiego se habían ido como que si nunca hubiesen existido dentro de él. Sin embargo estaba algo asustado, pero era una emoción hasta cierto punto lógica, no estaba acostumbrado de ninguna forma a sentir lo que estaba sintiendo, una total vulnerabilidad, porque ella le había quitado algo besándolo y a su vez, le había abierto el panorama, demostrándole que la gente no tiene el destino señalado desde el nacimiento, que quizás que no todas las cosas eran en blanco y negro, que había sitio para el degrade y que lo mas inesperado e imposible del mundo puede llegar increíblemente a suceder y le pasa hasta a gente como él, un perfecto crápula.
No quería enfrentarla, no quería darle explicaciones, en gran parte porque sabía que ella no entendería absolutamente nada de su tempestad mental y por otro lado porque debía reflexionar seriamente que era lo que había hecho durante seis años que lo había conducido directamente al paredón. Porque si bien era cierto que Draco Malfoy y Hermione Granger estaban dejando el alma en un beso en ese instante, también era verdad que estaban traicionando todo por lo que había luchado hasta el momento, en ese beso entre ellos, todavía el rencor era la emoción que predominaba aunque existiesen muchas otras luchando por salir a la superficie.
La intensidad del roce empezó a menguar, sus corazones latían desbocados, agitados y estremecidos por ese contacto prohibido y profano. Draco seguía abrazándola con fuerza y luego de un rato separo sus labios de los de ellas, sin abrir los ojos. Pego su nariz a la de la chica y dejo que esta rodara por su mejilla, escuchaba la respiración agitada de ella cerca de su oído y eso mas que nada lo tenia totalmente embelezado, en el fondo de su alma quería escucharla siempre así, perdiendo el aliento por él. Hermione todavía seguía con sus manos aferradas a las solapas de su túnica, tampoco abría los ojos, no quería ver la cara de satisfacción de Draco Malfoy, quien seguramente se iba a regodear ante ella por haber sucumbido a él.
Era humillante como se había entregado a ese beso, con impetuosidad, como si no existiera mas nada ni mas nadie en el mundo que Draco Malfoy y sus labios. Sabia perfectamente porque lo había hecho, porque sintió un impulso ajeno a ella, que la hizo olvidarse de absolutamente de todo. Besar a Draco Malfoy era algo que jamás le había pasado por la cabeza y estaba segura de que en caso de haberlo contemplado alguna vez, su reacción hubiese sido de un profundo asco. Sin embargo, de alguna forma Hermione estaba entendiendo que atracción sexual era lo que siempre había existido entre ellos dos. Esa aura poderosa que los rodeaba, esos ataques de furia intempestivos que los consumían a ambos, la retahíla de insultos que se dedicaban cada vez que se veían las caras, solo eran síntomas muy claros de que todo se reducía a eso…………un increíble e incomprensible magnetismo entre ellos.
El corazón palpitante, las respiraciones agitadas, las miradas intensas y llenas de odio de ella cada vez que él se le ponía enfrente, era que simplemente nadie …………………….lograba tocarle esa fibra primitiva y salvaje que toda mujer lleva dentro, solo él y lo había hecho desde su mas temprana edad. Hermione nunca lo había entendido de esa forma por ser muy chica en ese entonces, para ella solo era antipatía mutua. Porque esa atracción inexplicable que se tenían cuando niños seguramente no tenían las connotaciones y las dimensiones que tenían justo ahora, siendo ambos dos adolescentes de 16 años con todo su revuelo hormonal haciendo ebullición.
De pronto, en ese momento, en ese estrecho pasillo, cuando ya hacia varios meses que había pasado de niña a mujer, descubriendo su innata sensualidad y sabiendo de primera mano como eran las cosas entre un hombre y una mujer, había descubierto finalmente que era lo que rayos le pasaba con Draco Malfoy y porque demonios lo estaba besando………..simplemente era lujuria, la mas insólita, ilógica, descarnada y egoísta lujuria. Y eso estaba muy mal, demasiado mal, puesto que ella amaba con toda el alma a otro chico, se había entregado a otro chico, había visto las estrellas junto con Theo Nott y su corazón lloraba desesperado porque no sabía que diablos había sucedido con él.
Era tan diferente besar a uno y a otro, que no había ningún punto de comparación. Los besos de Theo eran besos cargados de amor, compresión, sensualidad, complicidad, cariño, era su alma gemela y lo amaba. Al contrario, besar a Malfoy significaba rabia, frustración ..y además una necesidad imperiosa y desgarrante de unirse físicamente a él hasta que no quedara absolutamente nada de ella que él no hubiese besado, tocado y penetrado.
Parecía que una energía extraña los envolvía, una atracción difícil de resistir. Hacia rato que no se besaban y estaban ambos abrazados, respirando, temblando todavía por la intensidad de la situación.
Draco aparto su cara y la enfrento, ella continuaba con los ojos cerrados, tenia los labios rojos e hinchados y en ese momento los apretaba, quizás para no sucumbir a la tentación de besarlo otra vez. Entonces ella abrió los ojos y lo miro con amargura, porque en ese beso se había traicionado a si misma como nunca lo había hecho y había traicionado a la persona que quería. Draco sintió el ímpetu de esa mirada en lo más profundo y la certeza de que al mismo tiempo que le cerraba la red a Hermione Granger, también la estaba convirtiendo en su peor enemiga se clavo en su corazón. Pero se hizo una promesa, si caía, ella caería con él, así de simple, sin vuelta atrás. No había otra salida ….al menos para él.
Hermione dejo que sus manos soltaran las solapas de la túnica del chico y lo aparto lenta pero firmemente de su cuerpo, Draco sin despegarle la mirada dio unos pasos hacia atrás. La confusión impregnaba sus ojos, su cuerpo, su cerebro. Ninguno de los dos se movió de nuevo. Entonces Draco decidió por un momento quitarse su mascara, solo para ver la reacción de ella.
-Lo último que llegue a imaginar en la vida era que yo te besaría y que tú me responderías ese beso- dijo seco. Hermione trago grueso al escuchar esas palabras. En toda su vida Draco le había dedicado alguna frase que no llevase un insulto implícito y decididamente ese tema de la conversación era insólito, un maldito beso- y debo agregar que no estoy para nada decepcionado……………ni remotamente arrepentido.
Lo veía peligrosamente calmado, y Hermione por un momento no supo que pensar al respecto. Al parecer su deseo era conversar. La situación era muy delicada, demasiado quizás, no sabia que decir porque jamás había hablado con él de manera civilizada, nunca en la vida. Sabia que era cínico, retorcido, sarcástico, venenoso, mentiroso, manipulador porque era lo que siempre mostraba hacia ella, pero no dejo de sorprenderse cuando vio que no se andaba por las ramas, también era directo. Observo que él cruzaba los brazos sobre su pecho y un mechón de cabello caía sobre su cara ocultándole un poco los ojos, que eran de un gris claro parecido al hielo, sus manos pálidas y delgadas destacaban sobre el negro de la túnica que vestía, ella pudo ver que llevaba un anillo engastando una piedra verde en el dedo anular derecho con un escudo que sin duda era el de su familia.
Nunca había reparado gran cosa en su físico, cuando lo veía, ella simplemente se fijaba en su todo, en esa aura tan poderosa que lograba desquiciarla, nunca lo había detallado en realidad y ahora que lo veía se percataba de que era un joven atractivo con un aire de distinción que solo un millonario snobista como él podría tener.
Malfoy, te maldigo por siempre por hacerme esto, besarme y poner mi mundo de cabeza.
De nuevo el fantasma de la sangre empezó a rondar su cabeza, tal cual como le pasaba últimamente con Theo. Este tenía sus ideas, ella no las compartía, pero Theo no participaba activamente en nada que tuviese que ver con dañar a los hijos de muggles. Draco Malfoy por el contrario…detestaba públicamente a gente como Hermione Granger………..magos nacidos de muggles……………..sus primeras palabras hacia ella fueron insultándola……….por ser una sangre sucia. E irónicamente, esa noche se había tragado su discurso racista y la beso………..Por eso ella estaba bastante curiosa y preocupada por sus intenciones.
-¿Por qué lo hiciste? Tú me odias – dijo Hermione por lo bajo, sin vacilar, si bien estaba muriéndose de los nervios, no lo dejaba traslucir, por lo menos en su tono de voz, puesto que su cuerpo temblaba como una hoja al viento, la expresión de su cara era seria y el chico sabía que seguramente ella quería su respuesta.
-Yo puedo preguntarte lo mismo, tú también me odias- contesto Draco- ¿Por qué me devolviste el beso?
Hermione desvió el rostro, ella no estaba dispuesta a dar ninguna explicación en ese momento, él se acerco de nuevo y con una mano la obligo a encararlo.
-Dímelo ¿Por qué si soy lo mas odias, lo que mas detestas, la persona que siempre te humillo, tu peor enemigo sobre la tierra, respondiste ese beso como si la vida se te fuera en ello?- Hermione percibió sobre ella todo la intensidad de esa mirada gris, que se abría ante ella como un pozo profundo. Draco sintió de nuevo la tempestad apoderarse de él, su voz se hizo áspera y empezó a arrastrar las palabras, provocando que ella se sobrecogiera al escucharlo- Porque yo, Hermione Granger, yo se porque te bese. Fue porque te odio y porque deseo tu cuerpo de tal manera que no descansare en paz hasta que te tenga.
-Tú eres un enfermo- dijo ella con desprecio. Así que eso era todo, al igual que ella, la cruel lujuria lo había poseído, se estaban comportando como unos animales en celo y eso la molesto en lo mas profundo, ella no era así, no se portaba de esa forma, no era un puta que se andaba besando por los pasillos con cualquiera y mucho menos con él, ella era correcta, toda una dama, una chica buena. Y Draco Malfoy logro que ella actuase como una vulgar cualquiera. Hermione agito su cara de un lado a otro para quitárselo de encima, pero Draco de nuevo la pego a la pared, esta vez sin brusquedad, ella tenia sus brazos pegados a ambos lados de su cuerpo, Draco acerco su rostro y ella le volteo la cara otra vez, sintió los labios de él besando su cuello y mordiendo su oreja, lo hizo con tal fuerza que ella dejo escapar un gemido de dolor. Se sabia utilizada, vejada en lo mas profundo, pero curiosamente a la vez se sentía deseada como nunca y por eso estaba empezando a odiarse a si misma, por dudar. Tenia un conflicto terrible entre dejarlo que él hiciese con ella lo que le diese en gana o partirle la cara de un golpe.
-Si, soy un enfermo, estoy jodidamente enfermo de ti y por ti- la voz de Draco sonó ronca y con un dejo de agresividad, mientras acariciaba con su lengua el contorno de la mandíbula de ella, Hermione cerro los ojos y sintió como sus vellos se erizaban al contacto áspero y frió de la lengua de él sobre su piel, sus caricias era tan distintas…………avasallantes………..tan ausentes de cariño……tan malditamente enloquecedoras……….solo fuego y mas fuego sobre ella por culpa de Draco Malfoy. ¡Y por Merlín! eso solo habían sido unos besos, al imaginarse como seria todo lo demás, sus piernas temblaron de anticipación y su interior se humedeció. Hermione jadeaba mientras él mordía su cuello, al mismo tiempo Draco bajaba las manos de su cintura y le apretaba ambas nalgas atrayéndola hacia él. Se iba a quemar en las llamas del infierno, estaba segura de ello, porque a cada momento que pasaba quería mas y mas de él y se recriminaba mas a si misma, por caer tan bajo y por engañar sus sentimientos hacia Theo
-Maldito- el insulto salio de sus labios casi como un gemido. Draco se irguió y se aparto, sus ojos adquirieron su habitual expresión fría y calculadora, sonrió, con ese gesto tan característico de él, sonreír de lado sin que lo acompañase el resto de la cara, algo que era decididamente escalofriante. Paso por alto el insulto, los gestos de Hermione Granger le habían dicho más que mil palabras, los gemidos de ella fueron música para sus oídos.
Le gustaba ¡Demonios y mil demonios! A ella le gustaba que la tocase y la sentía excitada pegada a él, ¡Dios! Estaba toda ruborizada y sus pezones erectos se erguían sin ningún tipo de disimulo, notándose en su ropa, al parecer ella estaba tan caliente con esa cercanía como él, solo se habían besado y ambos estaban casi a punto de estallar, algo le decía que esa chica era fuego puro en la cama, la seguridad de que se había conseguido la suela de su zapato en cuanto a sexo, solo sirvió para aumentar su expectación y además de todo Hermione Granger le hablaba sucio, lo insultaba, lo ponía en su sitio y estaba descubriendo que le gustaba eso, perdió el aire de solo imaginarse que lo llamaba "maldito" con esa voz ronca y sugerente mientras se hundía entre sus piernas. Era un hecho, Draco Malfoy y Hermione Granger habían descubierto el sadomasoquismo y al parecer se iban a convertir en adictos. Pero no seria fácil y lo sabia, se odiaban……………así de simple………se deseaban y se detestaban, lo que hacia que toda la situación estuviese pediendo de un hilo, haciéndola mas excitante, mas peligrosa, mas prohibida.
Hermione Granger y de eso tenia la mas absoluta certeza después de ese escandaloso y apasionado beso, pensaba en Draco Malfoy en términos similares que él. Estaba atraída, si no fuese así, no habría ninguna lógica en ese beso y ella seria una loca de atar por estar hundiendo su lengua en la boca de él. Pero si de algo estaba seguro era de la cordura de Hermione Granger a pesar de que lo hubiese besado, de la que dudaba era de la suya en realidad.
De alguna manera estaba un paso mas cerca de lograr lo que quería, hacerla suya hasta la locura y luego apartarla como un juguete usado, solo para satisfacer su orgullo y su insano deseo. Pero en ese momento no se sentía feliz en absoluto, de hecho estaba incomodo…excitado pero desconcertado…sentía un vacío de dimensiones siderales creciendo en su estomago…y sus atributos masculinos aprisionándole el pantalón. Ella seguía igual de desafiante, la observaba enfrentándolo como siempre, con altanería y mirándolo sobre el hombro, como si él fuese el mas insignificante de los hombres, de seguro comparándolo con su precioso Theodore. Y de nuevo ardió en indignación. Hermione Granger no se había debilitado como él creía. Draco pensaba que humillándola y viéndola rendida a sus besos simplemente perdería el interés, seria una mas para el montón, pero no había sido así. Ese beso y el desafío de Hermione Grager solo sirvió para enardecerlo mas, calentarlo de una manera que no sabia como iba a aguantarlo, porque violarla no era una opción para él, la quería retorciéndose de placer debajo de su cuerpo pero por voluntad propia.
-Maldito seas- repitió ella apartando bruscamente las manos de Draco de su cuerpo y dándole un empujón. Por mucha lujuria y atracción que sintiese, no podía seguir haciendo eso, besarlo, ella tenia deberes, responsabilidades, algo de orgullo y estaba esperando que alguien regresase a ella, por su amor- No quiero que vuelvas a tocarme nunca más en tu vida ¿Como te atreves?….eres lo peor que existes………….ni siguieras respetas que…………
-Es cierto lo que dices- cada palabra de Draco fue afilada y dura- soy un maldito desgraciado, un ser despreciable, cualquier cosa. Pero tú eres mil veces peor que yo. Eres una traidora y de las peores, porque no solo traicionas a Theodore Nott, sino que te traicionas una y otra vez, porque ni tú misma te crees ese montón de estupideces que acabas de decirme. Yo me voy a atrever a tocarte toda sangre sucia………..porque tú me vas a pedir de rodillas que lo haga de nuevo. De eso…………..estoy completamente seguro.
Draco se dio media vuelta para irse, si permanecía allí, la dañaría físicamente o sucumbiría a la tentación de hacerla suya a la fuerza, demasiada tensión y rabia se respiraba en el ambiente, ambos necesitaban tiempo para pensar, sobre todo ella porque ya él había tomado una decisión.
Era todo o nada con ella y en esa ecuación no estaría contemplado Theo Nott, nunca mas, de eso se encargaría personalmente.
Hermione siguió clavada en la pared, se llevo una mano en puño hacia el pecho, bajo la cabeza y empezó a sollozar primero en silencio y luego un sonoro gemido salio de su boca, cayó de rodillas y siguió llorando su pena.
Era una basura………………………había sucumbido…………no lo entendía………..lo que había sentido………..era tan fuerte…………tan intenso………..algo totalmente desconocido para ella…………..y no quería………..de ninguna manera……….no quería que fuese precisamente él , Draco Malfoy, quien despertase todas esas cosas en ella y menos que la conociese tan bien, que pudiera echarle en cara todos sus mas ocultos pensamientos, dañándola en el acto. Amaba a Theodore, aunque seguramente él no la amase mas a ella, sus sentimientos eran sinceros, calidos, no algo retorcido, impuro, sucio y lascivo como lo que había sentido con Malfoy en ese beso.
Draco se detuvo un instante……………al escucharla llorar. Todas sus ideas y fantasías acerca de lo que había acabado de vivir, fueron superadas por la realidad. Todavía tenía en los labios su sabor, todavía sentía en sus manos su piel. Estaba totalmente estupefacto, porque si antes el deseo era inmenso ahora era decididamente insoportable. Se estaba volviendo completamente loco, jamás había sentido algo tan intenso por alguien nunca en su vida y eso lo asustaba, como nada nunca lo había asustado. Y después de haberla probado quería saciarse de ella y dejarla vacía, que no pudiese dar a nadie absolutamente nada solo a él. En el fondo de su corazón, al escucharla llorando, algo de compasión surgió por un anónimo y fugaz instante, haciéndolo sentir……………mal, culpable por haberla tratado así y haberle dicho palabras tan duras. Pero cuando oyó el nombre de Theodore Nott en voz baja en los labios de ella, los celos apagaron ese sentimiento y otros mas siniestros lo inundaron de nuevo, dando vueltas a su alrededor como un ser informe. Aquellos malditos celos que lo convertían en un ser inhumano y terrible. Apuro el paso y fue directo a las mazmorras, lo único que quería hacer era tomarse alguna poción que lo hiciese dormir sin soñar.
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Quinto Año.
-Theo.
-Dime Herms.
-Deja de jugar con la pretina de mi pantalón- los dedos de Theo abandonaron su intento meterse debajo de la ropa de la chica, simplemente se congelaron.
-Hum, es que yo……
-Vayamos con calma si- ella lo miraba con algo de desconcierto, no sabia lo que sentía, pero lo sentía y las manos del muchacho sobre ella lo único que hacían era de alguna manera aumentar esa emoción indescriptible que tenia en el pecho, pero estaba un poco asustada por ello, no se sentía lista aun para dar el gran paso- no tenemos ni dos horas de novios.
-Esta bien, pero…………………………..- contesto el muchacho dubitativo, mientras aprisionaba con sus brazos a la delgada chica castaña contra su pecho, los dos estaban acostados bien juntos en la pequeña cama de la habitación de Hermione, los pies de Theo jugaban con los de Hermione, haciéndoles cosquillas- solo si me dejas dormir toda la noche abrazado a ti- Hermione levanto el rostro, le sonrió y le dio un pequeño beso en los labios.
-¿Eso es un si?- pregunto él mirándola con los ojos brillantes, ella asintió segura al mismo tiempo de que al día siguiente le iban a doler todos los huesos del cuerpo.
Habían llegado lo mas disimuladamente que se pudo, metieron el coche en el garaje y subieron al segundo piso de la casa de los padres de Hermione. Al cerrar la puerta de su habitación, se sumergieron en una sesión de besos, que al principio fue bastante tímida, pero luego de un rato, los dos chicos estaban tumbados en la cama, uno sobre otro intentando encontrar alguna posición cómoda que les permitiese besarse descontroladamente, y quizás ir un poco mas allá, en el caso de Theodore. Ella lo volvió loco con su inocencia, con esa piel suave y blanca, con su aroma a jazmín, con sus besos y su respiración entrecortada. Además que lo que había podido tocar por sobre la ropa estaba genial, un culo firme y unas piernas de infarto, al pecho no había llegado, porque le daba algo de pena, pero eso no quería decir que no le gustaría tocárselos, pero solo si ella se lo permitía. ¡Diablos! En realidad se estaba dando cuenta de que quería tocarle todo y de todo. Theo había estado negándose el momento tanto tiempo, quizás por tonto y ahora de que oficialmente estaban saliendo, pues le estaba escapando todo el asunto de las manos, era un hecho, esos besos fueron algo rudos, torpes y él lucia como medio desesperado………pero era que la chica le gustaba mucho…………demasiado.
Theo decidió calmarse y pensó que a lo mejor no era tan mala idea ir poco a poco, igual con sexo o no, le encantaba estar con ella. Busco en medio de la oscuridad de la noche los labios de ella, entrelazaron sus manos y de nuevo el carnaval multicolor estallo en su cabeza, Hermione estaba medio dormida pero al sentir los labios de Theo sobre los suyos respondió con energía. Era demasiado increíble sentirse así con alguien, tan eufórico, tan alegre, mas feliz que la propia felicidad, cada beso y cada caricia eran su fiesta personal. Theo pensaba que la piel le iba a empezar a brillar de lo pleno que se sentía. Antes de quedarse completamente dormido con el cabello de ella cosquilleándole la nariz, por un momento deseo dormir el resto de su vida al lado de Hermione. Era cierto, ella de alguna forma era su …………..otro yo.
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El invierno paso y así como florecieron las rosas, las petunias y los narcisos……………….floreció el cariño entre dos jóvenes que decidieron dejar oculta su relación, básicamente para no ser molestados. Aunque en realidad no era un secreto, digamos que tampoco lo aceptaban públicamente, pronto el chisme dejo de ser sustancioso y gracias a la habilidad natural de Theo de pasar desapercibido cuando se lo proponía, la gente se aburrió y se olvidaron de ellos dos. Todos menos una sola persona, un joven que los espiaba escondido entre los pilares de los pasillos del colegio, inmerso en una rabia ilógica que estaba socavando su espíritu. Hermione y Theo prácticamente estaban juntos todo el tiempo, excepto en las comidas, porque cada uno se sentaba con los miembros de sus respectivas casas, pero siempre terminaban compartiendo un bocadillo en los jardines, estudiaban juntos en la biblioteca y en las clases que compartían también se estaban sentando juntos.
La dictadura de Dolores Umbrigde estaba en su apogeo y el acontecimiento mas esperado del principio de la primavera era……………el juego de quiddicth entre Gryffindor y Slytherin. Harry Potter de nuevo de buscador contra Draco Malfoy.
La etapa de amedrantamiento entre ambos equipos había transcurrido con bastantes accidentes y Ron era el blanco de la mayoría de los ataques. Los estudiantes de Gryffindor decidieron montar guardias a los integrantes de su equipo mientras recorrían los pasillos del colegio, para evitar que los hechizaran. Al parecer le habían inventado una tonadilla a Ron, que decía algo así como "A Weasley lo vamos a coronar" y cada vez que el pelirrojo caminaba frente a un grupo de Sly`s , estos hacían gala de sus habilidades vocales y empezaban a tararear la dichosa canción, que para colmo, tenia un ritmo contagioso. Harry se deshacía en ideas tratando de levantarle el ánimo a su amigo, pero al parecer Ron estaba pasando por su peor momento. Y Hermione literalmente estaba en una nube. A pesar de Dolores las cosas le estaban saliendo estupendamente bien, el ED se seguía reuniendo a escondidas en la sala de los menesteres y Theo estaba con ella para alegrarle su existencia.
Ese día como todos, Hermione salio de la sala común con su bufanda de Gryffindor, anudada a su cuello, no hacia calor, así que se la coloco a pesar de que el invierno había pasado hacia algunos meses. Iba a Gryffindor, era su casa después de todo, pero en el fondo quería ver a Theo metiendo algunos goles, aunque el guardián fuese Ron.
Theodore iba a jugar ese día de cazador, ya que Graham Montague había insistido en incorporar a Goyle y a Crabbe de bateadores, suplantándolos a él y a Sean Petterson, de séptimo año, la razón que les dio el capitán del equipo era que quería mas "fuerza bruta" en el área de bateo para enfrentarse a los Gryffindor´s, Gregory y Vincent ni se inmutaron ante ese velado insulto, la mayoría de la gente creía que eran retrasados mentales, Theo Nott sabia mejor que nadie que eso no era así, por algo Draco Malfoy siempre había tratado que los chicos formaran parte de su pandilla y Malfoy…………jamás se equivocaba con las personas. No le gustaba jugar de cazador, pero era preferible colarle quaffle´s a Ron Weasley que enviarle una bludger a Harry Potter y soportar a Hermione reclamándole durante una semana que hubiese lastimado al niño-que-vivió-para-joder-mi-relación-con-mi-novia. Ella no entendía que en el quidditch se supone que debes enviarle bludger´s a los buscadores para, si es posible, sacarlos del juego y evitar que atrapen la snicth, se lo había intentando explicar de mil formas y ella seguía diciendo que eso era una barbarie digna de un circo romano. Hermione era Hermione, susceptible a lo que le pasase a cualquiera de esos dos y Theo ya estaba resignado, tendría que compartir a su novia con sus dos mejores amigos, porque ella era incondicional con Harry y Ron, como ella los llamaba. El Gafas y La Comadreja para Theo Nott.
Theodore salio al campo de quiddicth y desvió su vista a las gradas de Gryffindor, la vio allí con su bufanda roja y dorada, al lado de esa chica tan extraña, una rubia loca de cuarto año, la tal Luna Lovegood, esa de la que todo el mundo se burlaba pero que a él le parecía que era la niña mas cool que había conocido, exceptuando, por supuesto a Hermione. En una ronda de prefectos junto a Anthony Goldstein, la habían tenido que ayudar a buscar su libro de transformaciones y unos zapatos que aparentemente le habían escondido sus compañeros de casa, mientras tanto los ilustro a ambos comentando algunas cosas bien disparatadas, nunca en su vida se olvidaría la cara de hastió de Goldstein dirigida a la chica, a pesar de que era una Ravenclaw como él. Si había algo que enfurecía a Theo era la deslealtad y mas si es con alguien de tu propia casa, sin embargo la chica lo ignoro olímpicamente y siguió hablando de "narggles" y cosas por el estilo, quizás estaba loca y todo lo demás, pero Lovegood era algo fuera de lo común. Era una excluida social, como él, de quien sus compañeros slytherin´s comentaban que le faltaba un tornillo, por lo menos a Theo no le escondían absolutamente nada, Luna Loveggod era una lunática cariñosa pero Theo Nott era un loco peligroso o por lo menos lo suficiente intimidante para persuadir a cualquiera que fuese medianamente inteligente de meterse con él. Hermione se levanto y lo saludo efusivamente, Theo asintió con la cabeza guiñándole el ojo y se monto en su escoba, dio una vuelta sobre el estadio como calentamiento y descendió. Ambos capitanes se saludaron con muy poca cordialidad. Cuando llego el momento de saludarse los dos equipos, Harry se acerco a él y le dijo en voz baja:
-Hermione me ha dicho que están saliendo.
-Aja- contesto Theo como quien no quiere la cosa. Harry no avanzo para saludar a más nadie y pronto sus compañeros lo saltaron de la fila.
Draco Malfoy no estrechaba las manos de nadie, solo contestaba con un mustio hola, su cara no mostraba ningún tipo de emoción, sin embargo estaba nervioso por el juego como todos, pero jamás lo dejaría traslucir, él era un Malfoy y los Malfoy´s no demuestran cosas, no pierden la compostura ni los modales y menos aun se emocionan o les dan ataques de ansiedad por un estupido partido de Quidditch, apretó su mano contra el mango de la escoba hasta que le dolió.
Si su padre supiese todo lo que le costaba cumplir con esos dogmas familiares, sin duda le repetiría hasta el cansancio que era un inútil. Ya escuchaba a Lucius Malfoy en su cabeza: "Draco, eres un bueno para nada, permites que la sangre sucia te gane académicamente, dejas que el maldito Potter te gane siempre en el Quidditch. ¿Que pasara en la iniciación?……………..¿Dejaras también que Theodore Nott te pase por encima y se lleve los honores?……….Que hice para merecerme un hijo así……..un perfecto subnormal"… y seguramente se quejaría por días hasta que le doliesen los oídos de escucharlo destrozando su amor propio.……"MALDITOS SEAN TODOS Y CADA UNO DE USTEDES" se dijo mirando a todo el mundo en ese estadio………es triste que mientras él sufre una tortura domestica cada vez que esta en su casa…el resto vive feliz de la vida….Fijo su atención de nuevo en Harry Potter y Theo Nott, Draco estaba de primero en la fila al lado de Montague, por lo que no pudo escuchar nada de la conversación, aunque observo que ambos chicos tenían la cara descompuesta y enseguida supo la razón………ella.
Al parecer Hermione Granger tenia la cualidad de hacer enfadar a todos los chicos a su alrededor. Porque él se sentía como las Furias, cada vez que pensaba en ella. Potter estaba molesto porque no quería ver a su amiga sangre sucia con un slytherin de eso estaba seguro, Theo sin duda estaba furioso, porque Theodore es un Nott y a los Nott no se les molesta ni se les perturba con su vida privada. Y él…………………..ni de coña sabía porque estaba a punto de retorcerle el cuello a alguien. Pero si, estaba furioso, molesto, encabronado, cualquier cosa, su yo consciente le decía que era por ella, pero el otro lado de su cerebro, esa parte Malfoy de su personalidad que estaba intentando afianzar dentro de su mente con poco éxito según sus padres, le decía a gritos que eso era inconcebible. Sus ojos gris plomo por un instante buscaron entre la audiencia y la encontró, sentada entre unas chicas. "Maldita perra que trastornas mi vida y todavía no se porque". Por un momento las miradas de ambos se encontraron y Hermione la desvió rápidamente, Draco siguió observándola por un rato, con los labios tensos, no se le había escapado el azoramiento de ella y su incomodidad al sentir sus ojos escudriñándola. Curiosamente, él lo estaba disfrutando.
-Si la dañas te las veras conmigo- le dijo Harry con cara de pocos amigos a Theo Nott.
Harry era tan hosco como cualquier Slytherin, por eso Theo, Draco y los demás chicos de esa casa lo veían como un igual, en ese momento lucia una velada molestia. Iba a dejar las cosas claras con respecto a Hermione. Theo se dio cuenta que era obvio que estaba muy molesto con su relación con Hermione, pero se la tendría que aguantar así de simple, le gustase o no, ella andaba con él. Le molestaba que al parecer todo el mundo tuviera que dar su opinión acerca de un asunto que era estrictamente privado.
-Tranquilo Potter, eso no sucederá. Ella esta mejor conmigo que con cualquiera en este colegio- contesto Theo tratando de ser diplomático, no quería líos con Hermione, sobre todo porque estaban muy bien en ese momento de su relación- soy un Nott…………………mis promesas pesan sobre mis hombros. Nadie la dañara- los ojos de Theo se oscurecieron de pronto, tenia varias semanas pensándolo, lo fácil que le era hacer un juramento personal respecto a ella, demasiado fácil tal vez. Había preguntado a su padre muchas cosas en los últimos tiempos, mediante cartas, acerca del valor de las promesas y de los juramentos y también sobre el destino de los Nott, todo porque sentía que Hermione era diferente a las otras chicas con las que se había relacionado, lograba despertar sentimientos muy profundos dentro de él, diferentes al gusto o la lujuria. Era algo tan fuerte, como si su mente la reconociese a ella como parte de algo, como si ella fuese a tener un papel muy importante en su vida. Y estaba sellando esa relación con su apellido, ofreciendo su nombre para jurar por ella, algo que solo hacían los Nott´s con sus mujeres.
Hermione y él estaban a años luz de tener algo de sexo o parecido al sexo, en parte, porque ella era virgen y eso lo tenia mas asustado a él que a ella, quería que todo fuese perfecto, la quería tanto……………que no deseaba hacerla sufrir o que se sintiese decepcionada. Aunque le estaba costando horrores controlarse, no en vano era un chico con dieciséis años recién cumplidos y bastantes hormonas encimas, pero no quería quedar como un patán eso era seguro. Pero casarse……………eso si era verdad que no lo había contemplado nunca, ni con ella ni con nadie. Él era libre como el viento, se sentía atrapado en ese colegio y esperaba ansioso salir de allí en séptimo, para embarcarse a recorrer el mundo y conocer todo aquello que solo había leído y visto en libros, un matrimonio significaba familia, y la familia conllevaba a anclarse. Y Theo Nott no quería que lo ataran a un solo sitio, él quería su libertad. Aunque de pronto ella aceptase irse con él, algún día y si todo salía bien……………y se enamoraban…………de pronto …………quizás…………..dentro de muchos, muchos, muchos años………cuando ambos tuviesen como cuarenta… y hubiesen vivido sus aventuras……….se casarían, vivirían en Notthjem (por supuesto después de convencer a su padre que no había ningún problema sobre el hecho de que Hermione fuese hija de muggles, ya que ella era diferente a los demás sangre sucia) y serian felices para siempre…….o ¿No?
"¡ Theo Nott! es definitivo, perdiste la chaveta, desde cuando andas pensando en matrimonio a los 16 años, no y que tú eras de los que vivía el presente, que disfrutaba el momento sin pensar en el mañana". El problema es que la parte de él que controlaba sus sentimientos por Hermione Granger era la parte también que ponía todo en perspectiva y que lo obligaba a pensar en el futuro aunque no quisiese. Un futuro donde la sombra de Lord Voldemort planeaba constantemente como un ave de rapiña sobre su cabeza. "Malditos los Nott´s y sus promesas".
Theo permaneció distraído todo el juego y apenas si hizo 10 puntos para Slytherin, Ron mejoro su juego desviando bastantes quaffle´s y Harry termino atrapando la snicth frente a las narices de Draco Malfoy, quien hizo todo el juego sucio posible para ganar esta vez. Todos los jugadores bajaron a tierra y Madam Hooch se dedico a alabar las habilidades de vuelo de Harry. Draco aterrizo en su escoba, su Nimbus 2002, y se iba a dirigir a los vestidores, con el peor humor posible, cuando entonces escucho a los gemelos Weasley´s burlándose de él.
-Bien Malfoy, esta vez lograste al menos acercarte a la snitch por tus propios medios, en todos estos años jurábamos que eras ciego- comento George- Por supuesto estar detrás de Harry todo el juego es una muy buena táctica ofensiva.
-Malfoy, cuando aprenderás- dijo Fred- eres un perdedor así de simple y de paso, un mal jugador de Quidditch. Ni todos tus millones pueden cambiar eso.
Draco se giro, Theo le puso una mano en el hombro para detenerlo y Draco se deshizo de ella con brusquedad. Theo lo siguió meneando la cabeza de un lado a otro, el desgraciado de Draco iba a hacer una de las suyas y de paso meter a todos en problemas, porque ningún Slytherin se negaría a pelear si ofendían su casa, incluso él y eso Malfoy lo sabia muy bien, conocía esa expresión de suficiencia y esa lengua viperina, se avecinaban problemas con los Gryffindor´s. A veces pensaba que Malfoy hacia todo eso solo por joderlo, especialmente a él, que tenia su novia en Gryffindor. Miro hacia donde estaba Hermione y ella le hizo una seña de que se calmara, Theo con una mano le indico que se quedase quieta en su sitio, no la quería en medio de una batalla campal.
Draco camino velozmente hacia donde estaban los gemelos, últimamente lo único que hacia era luchar para no perder los estribos y conservar su impasibilidad Malfoy, pero entre la sangre sucia y esos dos idiotas, había tirado al trasto de basura su intención de mantenerse frió como un iceberg. Si eran tan imbeciles que querían desatar la furia de Draco Malfoy, sufrirían las consecuencias, cualquiera que estas fuesen.
-Que bien- dijo Draco arrastrando las palabras- las comadrejas gemelas intentan atacar de nuevo. Por supuesto, tratando de destacar con sus burdas bromas y sus comentarios faltos de creatividad. Que más iba a esperarse de dos tipos que han sido criados en un vertedero. Todos escoria, todos basura, todos traidores a la sangre. Dime entonces Weasley ¿Ya tu padre tiene suficiente dinero para llevar comida a tu casa o sigue mendigando en el callejos Diageon?
-Por lo menos mi padre es un hombre honrado- contesto Fred, quien trataba de conservar algo de calma y el ingenio- el tuyo es un maldito mortifago, no es así Huroncito.
-No te atrevas a mencionar a mi padre- Draco se fue hasta a él y lo tomo de las solapas del uniforme de Quiditcht provocando que Fred lo empujara. No le gustaba mucho su padre, era cierto, pero Draco jamás permitiría que nadie que no fuese él lo insultase públicamente, todavía seguía siendo un Malfoy. Crabbe y Goyle tomaron posición al lado de Draco. Theo se mantenía en la distancia con la varita en la mano, Harry se acerco.
-Ni tu al mió, idiota- Fred le dio un puñetazo a Draco y este lo esquivo, hizo ademán patearlo en el estomago y lo logro, Fred cayo al piso George entro a defender a su gemelo y Harry se lanzo hacia los chicos. Theo se acerco y entonces murmuro.
-Incarcero- unas cuerdas doradas salieron de la varita de Theo y sujetaron a los seis chicos que estaban enfrascados en la lucha.
Entonces Dolores Umbridge llego acompañada del Profesor Snape y la Profesora McGonagall.
-¿Qué esta pasando?- grito Dolores Umbridge ataviada con su conjunto de lana de un rosado chillón, tomando en sus manos su varita corta que mas bien parecía un tocón de madera, despidiendo maldad por su pequeños y porcinos ojos- ¿Qué ha sucedido?
-Malfoy insulto a mi padre- grito George.
-Y tú al mió- respondió Draco furioso forcejando contra las cuerdas, vio a Theo quien lucia una expresión divertida en su rostro y acariciaba su varita viendo como los seis chicos estaban luchando por sacarse las cuerdas de encima. Además del encantamiento habitual Theo había añadido al hechizo algo de su propia inspiración, modificándolo un poco, así que entre mas se moviesen los prisioneros, las cuerdas apretarían mas, claro tenia un limite, nadie moriría asfixiado o por lo menos no esa vez - maldita sea Theo, suéltanos de una vez.
Theo seguía sonriente y con los brazos cruzados sobre el pecho. Le hubiese encantado tener una cámara de video de esas que tanto le mencionaba Hermione para grabarlo todo. Pero ni modo, en Hogwarts no funcionaban ese tipo de artefactos, así que siguió observando la escena, por nada del mundo se olvidaría de ese momento, en donde los chicos forcejeaban como locos tratando de desatarse en vano, totalmente derrotados por su magia.
-Nott- ordeno Snape con su voz profunda y potente- ya puede soltarlos.
Theo se encogió de hombros y murmuro el contrahechizo, las cuerdas estaban bien apretadas, pero pronto desaparecieron. La Profesora McGonagall examino con curiosidad las huellas mágicas del encantamiento, que había sido lanzado de manera magistral, había envuelto a seis personas con este, además de ese efecto lazo del diablo, un toque bien slytherin sin duda, totalmente reprobable, ciertamente, pero también algo fuera de lo común. Flictwick no exageraba, el chico era un genio en encantamientos y ese talento no podía desperdiciarse. Hablaría con Snape, a Theo Nott habría que darle clases avanzadas de encantamientos, era un buen prospecto, y si todo salía bien podría ser el primer ingles en 100 años aceptado en la Academia Superior de Encantamientos de Berlín. Y para orgullo de Hogwarts, iba a ser un estudiante de ese colegio. El chico tenia un gran futuro de seguro. El trago amargo sin duda seria…………….el padre.
Draco miraba con odio a George, Fred y a Harry, quien enseguida que estuvo libre de sus ataduras se fue contra él. Gracias a Merlín, Fred lo sostuvo, ya que el sapo rosado de Umbrigde solo esperaba otra excusa para seguir torturando a Harry con sus sadicos castigos.
-Tranquilo Harry, no vale la pena- comento Fred en voz baja.
-Por esa patética demostración de duelo muggle- dijo Dolores Umbridge- deben ser severamente castigados.
-Cincuenta puntos menos para Gryffindor por cada uno y retírense inmediatamente a la sala común- dijo la profesora McGonaggall- deberán reflexionar acerca de su conducta, no tolerare agresiones de ningún tipo de parte de mis alumnos.
Fred y George estaban a punto de llorar, eran ciento cincuenta puntos menos, podían hasta perder la copa de las casas. Harry esperaba pacientemente por el castigo de Malfoy pero fue defraudado abismalmente.
-Malfoy, Crabbe, Goyle- dijo Snape sin un ápice de simpatía hacia sus esbirros- a las mazmorras, inmediatamente. Nott, tú eres el otro prefecto, lleva al resto de los alumnos de Slytherin a la sala común.
Nott considero prudente no hacer ningún comentario, de alguna forma habían salido sin perder puntos del asunto y no lo arruinaría por nada del mundo, se retiro hacia las gradas, sin esperar que Snape le diese otra orden. Draco fue el primero que salio de la cancha de Quiddicth, caminaba velozmente, dejando una estela de rabia tras de si.
-Creo que el castigo es insuficiente Minerva- dijo Umbridge con una sonrisa malévola-Y bueno puesto que tengo el cargo de Suma Inquisidora de Hogwarts y el director pues no se encuentra, decido que estos tres chicos sean relevados permanentemente del equipo de Quidditch de su casa.
-Pero…..- esta vez Harry estuvo a punto de gritar cualquier cosa, pero una mirada de advertencia de McGonagall lo hizo desistir de seguir hablando. George y Fred temblaban de rabia.
-Pediré al Señor Filch que confisque sus escobas…………solo para asegurarnos- dijo Umbridge totalmente satisfecha, saliendo de los terrenos de la cancha.
-Profesora- esta vez Harry miro a McGonagall- ni siquiera le han quitado puntos a Malfoy, es injusto.
-¿Qué paso?- Hermione llego bastante azorada.
-Estamos jodidos- respondió Ron quien permanecía al lado de sus hermanos- Expulsaron a Harry y a los gemelos del equipo.
-Sr. Weasley, modere su lenguaje- exclamo McGonagall molesta- todos a su sala común.
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Tarde en la noche, en la torre de Astronomía, Nott se divertía mirando las constelaciones con el telescopio mientras Hermione lo abrazaba rodeándole la cintura y apoyaba su pecho contra la espalda del chico, ella mantenía los ojos cerrados, llevaban así un buen rato. Después del partido y de que ambos tuviesen que escuchar a sus respectivos jefes de casa regañando a todos en sus salas comunes, les toco ronda juntos esa noche, pero no mencionaron la pelea al final del partido, solo para no discutir de quien había sido la culpa, de nuevo estaban en su burbuja de cristal.
-Herms despierta- dijo Theo hablando en voz baja, si alguien se daba cuenta de que después de la ronda habían ido a la torre de Astronomía se meterían sin duda en problemas, así que su tono de voz era casi inaudible- ya la encontré, ven a ver.
-Estoy despierta- dijo ella con voz somnolienta, se separo del chico, dio un rodeo y se sentó junto a él en el gran sillón donde estaban. Ambos llevaban su uniforme habitual, solo que habían prescindidos de las túnicas y Theo llevaba la corbata desamarrada.
-No - dijo Theo tomando a Hermione de la cintura y sentándola en sus piernas- así esta mejor. Acomoda el telescopio y mira.
Hermione sintió las manos de Theo apresándola la cintura. Miro por el objetivo del telescopio y la vio, el centro de la Vía Láctea con sus millones de estrellas brillando fulgurantes adornando el cielo. En la oscuridad de la noche resaltaban, dándole a todo un toque algo espectral.
Pronto ella sintió las manos de Theo sacándole la camisa y tocando su piel, dio un respingo y también un largo suspiro, pero no lo detuvo. Theo entonces empezó a besarle el cuello sugerentemente, brindándole toques cortos con la punta de la lengua, con sus dedos describía círculos en la piel del tórax de ella, pronto llego al borde del sujetador y como Hermione no opuso resistencia, metió una mano debajo de la tela y procedió a acariciar tímidamente uno de sus senos. Hermione abrió los ojos como platos, pero enseguida sintió algo placentero inundándola en oleadas, Theo siguió jugando con su pezón y empezó a darles mordiscos en el cuello, saco su otra mano, la que tenia libre y empezó a desabotonar la blusa de la chica. Hermione cerro las ojos sin darse cuenta de lo que se proponía el chico, solo estaba enfocada en disfrutar lo que fuese que le estaba haciendo, después que soltó un ultimo botón, Theo le bajo la blusa hasta la mitad de los brazos y siguió besando su hombro y su espalda, bajo un tirante del sujetador, así mismo lo desabrocho con una mano y allí estaba Hermione Granger con sus pechos libres para ser acariciados, Theo no perdió el tiempo y mientras seguía besando, succionando y mordiendo el cuello de ella, tomo con sus dos manos los pechos de Hermione y los estrujo, apretó y acaricio a gusto. Ella gemía contenta con esas caricias, Theo le estaba dando otro significado a eso de "ir a ver las estrellas en la Torre de Astronomía" y él sentía que su cerebro y algo en su entrepierna pronto estallarían. Y así fue, él se corrió solo acariciándola.
Fue algo sorpresivo y bastante intenso, Hermione solo pudo escuchar los jadeos de él y luego un "Ooohhhh" agónico escapándose de sus labios, lo escucho cerca en su oído, así como después de eso su respiración forzada. Tardo un rato en descubrir que rayos le había sucedido. De pronto Theo paro el asunto, había estado muy bueno y todo pero…….. estaba algo avergonzado, él no era de los que les sucedía esas cosas, de hecho solo le había sucedido su primera vez………..pero es que ……….esos senos eran condenadamente perfectos…se sentían demasiado ...bien……...y bueno se había sobrecalentado. Casi empujo a la chica para que se levantara de su regazo, luego se arrepintió por brusco pero ya el daño estaba hecho, Hermione ya de pie se cerró como pudo su camisa de espaldas a él y Theo se saco la suya para no dejar visible su accidente a los ojos de la chica.
-Herms- dijo con voz entrecortada- creo que mejor me voy, nos vemos mañana, lo prometo. Tengo algo urgente que hacer.
-Pero Theo- pregunto ella algo confusa- ¿Hice algo malo? Es que yo pensé que nos estaba gustando a ambos.
Theo iba corriendo hacia la puerta, pero recordó algo y se devolvió sobre sus pasos, cuando se acerco lo suficiente a la chica, le dio un corto beso en los labios. Hermione trago grueso cuando lo vio con el cabello castaño liso cayéndole sobre la cara y sus ojos azules brillantes lanzándole una de sus miradas mas arrebatadoras, sin pensarlo mucho, ella le lanzo los brazos al cuello y busco su boca ansiosa, él correspondió presuroso y se deshizo del abrazo:
-Todo estuvo bien, muy bien, demasiado bien, quizás ese fue el problema- dijo él atropelladamente- pero no eres un chico así que no se si vas a entender, ……………..nos vemos mañana. Te quiero Reina Hermione.
Ella solo sonrió al verlo irse de allí apenado y apurado, sin duda se metería en el primer baño que consiguiese. Sus labios permanecieron mudos, pero una frase se formo en su corazón, Yo también te quiero Theo.
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DEJEN REVIEWS
ADVERTENCIA: este fic se pondra algo "caliente" y con bastante engaño...frases descarnadas y duras realidades..ja jajjaja. Asi que no apto para sensibles y romanticos, ja jajajjaja.
Si no quieres leer lemmon o cosas asi, no me leas, ja jajajajaja.
