¡Gracias por vuestros reviews dejados en el capitulo anterior! Són como la droga y animan al autor a escribir más pronto y con más ganas.

Espero que os guste este primer capitulo de la Semana Temática del aquapark de Maka. Habrá varios, y en todos escenas "románticas" de la pareja principal y la secundária.

Siento, fans del KidxChrona, que no vaya a poner más que pequeños roces entre ellos.

Primer día de la semana temática. Lo salvaje, lo oscuro, lo temible... y Maka en un estado absoluto de nervios parada frente a la entrada de la atracción, sintiendo como sudaba de puro nerviosismo y como la gente iba llegando.

Siempre se emocionaba ante los sucesos importantes, e intentaba dar el todo por el todo, dar su máximo esfuerzo y, si era necesario, pasarse todo el dia bajo el sol abrasador de julio. Sólo pedía que los visitantes del aquapark se llevaran un buen recuerdo de su visita.

Y, entre esto y lo otro, llegó el momento de lucirse. Tenía que hacer el espectáculo de las aves rapaces esa tarde, por lo que Aïja la substituyó durante la última hora en que estaba abierto el parque.

Se cambió y fue a recibir al público entre los aplausos. Estaba nerviosa, no sabia qué hacer o cómo actuar.

Primero el falcón. Hizo una buena actuación, todo sin problemas. Nunca antes habia hecho ningún espectáculo de aquella importancia y sentía que todo iba bien, queriendo que así continuara en los siguientes minutos.

El águila, el búho y los demás animales hicieron un gran espectáculo, todo fue perfecto y hasta la felicitaron al regresar al interior del establecimiento, dónde tenían las aves, el vestuario y salas de aparato y objetos varios.

Black*Star estaba ahí, levantando el dedo pulgar como símbolo de aprovación.

-Lo hiciste bien.- Dijo, levantándole el animo a la rubia quién sonrió abiertamente, sin ser consciente de que alguien la estaba observando escondido entre la multitud.

...

Aquella misma noche, no muy lejos del aquapark, Kid, Liz y Patty estaban sentados en una mesa redonda de un bar casi vacío, con las paredes rojas y varios cuadros y pósters sobre grandes maestros del rock y del heavy.

En los altavoces se escuchaba una balada de Scorpions y las cuatro o cinco personas que estaba tomando algo hablaban en un agradable tono bajo, de modo que el relajado ambiente le era favorable a un perfeccionista como Death the Kid, quien estaba contándole a sus compañeras la velada que pasó junto a Chrona.

-Qué valiente.- Dijo Liz con sorna, y clara intención de mosquear al chico.- ¿Así que tu primer impulso fue cortarle el cabello simétricamente?

El pelinegro la miró con una media sonrisa.

Lo cierto era que la habia encontrado adorablemente adorable. Siempre tan tímida, pero a la vez confiando en él aun sin casi conocerle. Su unica pega, y no una muy pequeña para Kid...

-¡Debo llevarla a la peluqueria!- Gritó, tomándose de los pelos.- No podré soportarlo mucho más a este paso...

Una gotita apareció en la frente de ambas rubias. Patty soltó una carcajada que tuvo que callar cuando algunos de los clientes y el dueño comenzaron a mirarla mal. Liz, por su parte, bebió de la coca-cola que tenia delante bastante calmada.

-Bueno, pero si lo soportaste y no saltaste encima de ese chica al verla asimétrica, eso quiere decir que te gusta.- Suspiró.- Incluso has olvidado la asimetría de su cabello por un momento, ¿no?

-Hm, puede que tengas algo de razón.- Bajó la mirada a su vaso de cristal con un refresco y una venita cruzó su mente mientras estrellaba el vaso contra la pared.

No soportaba la asimetría.

...

Tsubaki y Soul estaban delante del aquapark, cruzando la entrada y dirigiéndose directos hacia el Tubo de la Muerte entre la oscuridad agradable de la noche y la gente que ya se iba hacia su casa.

La pelinegra habia querido acompañar a Soul cuando éste se habia empeñado en ver a Maka, pensando que tal vez de ese modo podria toparse con Black*Star.

Habia estado hablando alguna vez por teléfono de cosas triviales, y sentía que cada vez le gustaba más y quería estar a su lado, apoyándole y ayudándole.

-Oh, hola.- Los saludó el peliazul al pasar por su lado.

Tsubaki se giró alterada y enseguida se dispuso a mantener una conversación con él, momento que el albino aprovechó para escaquearse y dirigirse a la atracción que le interesaba en aquel momento.

Varias pared y atracciones por las que pasaba estaban decoradas con hiedras que trepaban, con antorchas y otras decoraciones de la selva. Así que ese día iba a ir todo sobre lo "salvaje"... se relamió un poco.

¿Se habría vestido su rubia "salvajemente"? Y entonces paró en seco, con la cara completamente roja y asombrado por sus pensamientos y el acelerar que llevaban sus pies desde que dejó a Black*Star y a Tsubaki hablando a solas, dirigiéndose hacia el Tubo de la Muerte.

Cálmate, se dijo. Pero estaba hecho un manojo de nervios. ¡Maldición! Eso del amor realmente era una lata. ¡Si solo iba a seducir a una chica! ¿A qué venían esos latidos tan fuertes en su corazón? Suspiró.

La vió bajo la luz de una antorcha, sentada de rodillas en el suelo escribiendo algo en un papel. Era su oportunidad.

Se quitó los zapatos para hacer el menor ruido posible y subió con sigilo las escaleras. Se dispuso a ponerse detrás de Maka y, con una sonrisa, la rodeó con los brazos fuertemente.

-¡Suéltame!- Exigió ella, al notar de quién se trataba.- ¡He dicho que me sueltes, Soul Evans!

-Oh, está bien.- Se dirigió, de pie, hasta la entrada a la atracción.- ¿Puedo hacerlo aquí?

Con la cara pálida, Maka intentó evitar lo inevitable, antes de soltar un grito al verse deslizándose por las curvas de la atracción de la que se hacía cargo, maldiciendo todo lo que podia en voz alta a aquel albino que tanto la fastidiaba a veces.

Cayeron en la piscina haciendo un gran estruendo. Él se quedó encima de ella, observándola con detenimiento. Tenia la ropa mojada pegada a su cuerpo, la cual cosa llegaba a hacersele irresistible. Tenia el cabello mojado alrededor de su cara y su mirada esmeralda observándole a él con reproche. Él, quién también tenía la ropa mojada y en su camiseta se podían distinguir las marcas de su torso bien formado.

Maka intentó levantarse, pero Soul la cogió por las muñecas, apretándola contra el muro, quedando sentados, el agua rodéandoles a ambos y él sentado en las piernas de ella, en la oscuridad.

La chica intentó mostrarse impassible, pero le resultaba dificil. Estaba completamente roja, lo sabia.

-No me digas que haciéndote cargo de una atracción nunca habias bajado por ella...

-Cállate.- Intentó de nuevo zafarse del agarre del chico, pero la tenia sujeta con fuerza. Estaba nerviosa, al menos por dos razones.

La primera de ellas era que estaba muy oscuro. Varias de las antorchas de aquella zona habian sido apagadas por su compañero y no habia nadie cerca.

La segunda, era que estaba tratando de evitar lo inevitable. Los labios del chico estaban cada vez más cerca, irresistiblemente irresistibles.

-Te quiero, Maka.- Y, inevitablemente, chocó con ellos en un beso algo subido de tono. Sus lenguas se entrelazaron una y otra vez, hasta que decidieron separarse...